¡Ay!
Alberto Morate
¡Ay, Yerma! ¡Ay, Lorca! Mi Lorca. Nuestro Federico. Tragedia de drama rural, puso que era. Tragedia de dramaturgo. Tragedia de poeta. Tragedia de quien quiere tener vida y encuentra la muerte, la soledad, la incomprensión, hasta el desprecio. De quien encuentra la sequedad de su cuerpo. Vacía. De quien encuentra que los campos y los olivos florecen y dan fruto y ella, Yerma, se queda seca. Y solo halla una alambrada, una jaula, una trampa de sí misma. Tragedia que no pasa de tiempo, aunque podamos pensar que el tema está obsoleto. Nada más lejos. ¡Ay!
Se puede decir, “ya nadie suspira por no poder tener hijos propios”, pero no es así. Las clínicas de fertilidad están cada vez más llenas de mujeres que buscan denodadamente engendrar sus propios vástagos. Pero Lorca no se queda ahí. Lorca ahonda en la desesperación de sentirse vacía, sin nada dentro, hueca, marchita. ¡Ay! Vaciada, una visión de Nerea Lovecchio que va al drama de la mujer, a su interior, a sus sentires más profundos.
Yerma es la paradoja de quien busca la libertad entregándose por completo. Crear. Aunque se sufra, ¡ay!, y los pechos se agrieten por dar de mamar. Pero de esa forma ella misma se alimenta. Lo necesita. Y si no lo tiene, se irá empobreciendo, ajando, secando. Y más.
Yerma es la ilusión por conseguir algo y no traicionar a los propios principios. ¡Ay! El honor, aunque se sienta deseo. ¡Ay! Yerma es la incomunicación con quien tenemos que compartir casa, comida y lecho. Yerma es la soledad de quien no se siente comprendido. Yerma es la desesperación por rellenar un hueco. Yerma es ser criticado por no saber dar lo que se supone que la sociedad pide por derecho. Yerma es todo eso. Y Vaciada lo refleja tal cual lo estamos contando, tal cual lo estamos sintiendo.
Por eso Nerea Lovecchio se atreve a darnos su visión sobre este texto, sin miedo. Porque es actual, porque posee poesía en su interior, y amor, y drama, y tradición y fuego escénico, y agua y viento y soledad y silencio.
A través de Nerea Lovecchio, la compañía Lapontíguele Producciones, que nace en 2006 como productora de contenidos audiovisuales y musicales de calidad, y surge en el seno del Centro Contemporáneo de Formación Integral en el Arte (Teatro Tyl Tyl, con sede en Navalcarnero), nos traen una nueva lectura e interpretación libre de este maravilloso texto. Intentando respetar y recrear el espíritu de Lorca. Porque Lorca es capaz de comprenderlo. Era hombre de teatro y estará satisfecho. Y el criterio de Nerea, con el apoyo de Pury Estalayo, de Luisa Maciá, de Antía Goyene y Daniel Lovecchio es una exploración de lo que no puede ser, del vacío, de la frustración. ¡Ay!
Aquí, en este montaje apreciamos la música, la superstición, el medio rural, el drama interno de los personajes, siempre en escena, siempre en el pensamiento, siempre observando y criticando, siempre sufriendo, siempre sola, y vacía y desolada. ¡Ay!
Es un espectáculo muy emocional. Muy bien trabajado y muy bien representado. Lorca, ¡ay!, sentir que se gesta en el escenario una criatura creativa que va creciendo. Al contrario de lo que le ocurre a Yerma. Que se va pudriendo. El contraste de una vida que crece a otra que se está muriendo. Sentimiento. ¡Ay, que no nos falte el sentimiento!
FICHA ARTÍSTICA
VACIADA
Dramaturgia: Nerea Lovecchio. Basado en «Yerma» de Federico García Lorca
Dirección: Nerea Lovecchio
Intérpretes: Pury Estalayo, Luisa Maciá / Antía Goyene y Nerea Lovecchio
Dirección Musical y composición: Daniel Lovecchio
Producción: Lapotínguele Producciones S. L.
Sala Tarambana


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