Yo fui santa,
pero solo un poquito,
fui santa,
pero, en realidad, no.
Fui santa
y sigo siéndolo,
porque soy buena persona,
fui santa
e invoco a los recuerdos,
fui santa
porque otros quisieron,
fui santa
sin mala intención.
Yo fui santa,
pero los de mi alrededor,
no.
Fui santa
sin canonización,
en la inocencia de mi soledad,
en el silencio de mi pensamiento,
en la mentira de los demás,
fui santa sin premeditación.
Fui santa
sin pecado concebida,
sin iglesia,
sin pedestal,
sin lágrimas de sangre,
fui santa
sin aparición,
por casualidad,
como un juego,
en un mundo de falsedad,
sin llegar al cielo,
fui la santa niña del carbón.
Fui santa
sin arrepentimiento
ni penitencia,
sin halo espiritual
ni milagros,
sin subir al cielo
ni hablar con la Virgen,
y creo,
creo
que todavía, un poco,
lo soy.


