El presidente anunció que estudia la prohibición del acceso a las redes sociales para los menores de 16 años. Con ello, España seguiría la senda abierta por otros gobiernos, como los de Francia, Australia o diversos estados de Estados Unidos, que han comenzado a legislar ante el impacto social, educativo y psicológico del uso temprano de estas plataformas. Sobre este espinoso asunto ofrecemos a los lectores de La Discrepancia una reflexión que creemos merece ser considerada.