Autor: Manuel Palomo Montoro

Manuel Palomo Montoro

Manuel Palomo Montoro es un periodista jiennense, donde ha desarrollado su trabajo en medios como Cadena SER y colabora con Extra Jaén en la columna "Palomos de papel".

Más provincia y menos Estado: las campañas nacionales son para las elecciones nacionales Que nadie piense que el título contiene una falta de ortografía. No, no hablamos de “lavarse”. Hablamos de la base. De la militancia. De quienes ponen carteles, llenan agrupaciones, debaten en los pueblos y se comen campañas enteras sin pedir nada a cambio. Porque quizá el principal problema del PSOE andaluz —y especialmente en provincias como Jaén— es que hace demasiado tiempo que algunos se preocupan más del peinado institucional que de cuidar la base que sostiene el edificio. Y conviene decirlo claro: desde Madrid no se…

Read More

La mañana del 24 de febrero amaneció con un aire extraño en el Congreso de los Diputados. Apenas habían pasado unas horas desde que los diputados salieran, todavía con el pulso acelerado, del hemiciclo donde el día anterior el teniente coronel Antonio Tejero había protagonizado la intentona golpista que mantuvo en vilo a todo el país. A la salida del Congreso se respiraba una mezcla de alivio, cansancio y fraternidad improvisada. Los diputados se abrazaban, se daban palmadas en la espalda, sonreían con esa sonrisa nerviosa de quien ha mirado al abismo y, por fortuna, puede contarlo. Entre ellos caminaban…

Read More

Cantamos. Nos emocionamos. Nos sabemos las estrofas. Pero después, ¿qué?El Himno de Andalucía nos llama a levantarnos, a pedir “tierra y libertad”, a no caer en la resignación eterna. Es un canto nacido del andalucismo histórico, impulsado por Blas Infante, que entendía la identidad no como folklore, sino como conciencia y acción. Sin embargo, en demasiadas ocasiones, en Jaén convertimos ese “levantaos” (hasta que no nos roben el sofá) en un eco suave, casi protocolario, que suena fuerte en el teatro… y se apaga en la calle.Y mientras tanto, resuena la voz de Miguel Hernández en Andaluces de Jaén:“¿Quién levantó…

Read More

Lamento que no me entiendas insultador El insultador político no necesita argumentos: tiene bilis. Y la bilis, como todo el mundo sabe, es una fuente inagotable de sabiduría. Él no se informa, se inflama. No debate, explota. Y cuando escribe, no busca convencer: busca descargar, como quien golpea un cojín, pero en público. Su vocabulario es limitado pero intenso. Tres o cuatro palabras clave, bien gritadas, le sirven para explicar presupuestos, política exterior y filosofía moral. ¿Datos? Sospechosos. ¿Contexto? Manipulación. El insultador lo tiene claro: si una frase no se puede corear, no vale. Se considera un rebelde con casa…

Read More

Tenemos un Pleno donde se habla mucho, se dice poco y se cita demasiado El Pleno del Ayuntamiento de Jaén ya no es un órgano de gobierno. Es una gala literaria, una especie de Operación Triunfo de la cita ajena, donde gana no quien propone algo útil, sino quien recita con más cara de profundidad.Aquí no se debate: se declama.Aquí no se gestiona: se dramatiza.Y aquí no se gobierna: se fusila a los clásicos.Porque una cosa es citar a Machado y otra muy distinta es copiar una frase de Google, no decir de quién es y mirar al techo como…

Read More

Donde se come, se comenta y, si te descuidas, se te inventa un menú Hay sitios donde uno va a comer. Otros donde uno va a hablar. Y luego está el Ventorro de Valencia, donde vas a comer y sales hablando… pero de lo que no sabes si has comido. Es un talento. No todos los locales logran que el postre sea una teoría conspiratoria. Comparativa gastronómica: Jaén, claridad; Valencia, suspense. En Jaén, el Ventorrillo no engaña a nadie: conejo con ajillos que sabe a conejo con ajillos, pepinos que parecen pepinos y funcionan como pepinos, y un menú que…

Read More

Hoy me siento a escribiros con el corazón en la mano, porque lo que os quiero contar no está en ningún libro, sino en los rincones de Jaén, en las calles, en sus gentes y en nuestra memoria viva. El franquismo fue una terrible dictadura, como todas, que en España vivimos en carne propia. La vivimos, porque si una, dos o más generaciones la sufren, también la sufren las siguientes. Hay que saber sanar las heridas, superar, pero no olvidar. El recuerdo es la única garantía de que no se vuelva a repetir, para evitar volver a cometer los mismos…

Read More