El sistema fiscal español arrastra desde hace décadas deficiencias estructurales que hacen imprescindible una reforma de calado. Estas carencias se manifiestan en la insuficiencia crónica de recursos públicos, en la falta de equidad en la distribución de las contribuciones y en un diseño impositivo poco eficaz para incentivar comportamientos económicamente deseables —como la inversión productiva o la I+D+i— y desincentivar otros claramente contraproducentes, como las energías de origen fósil, el rentismo o los apartamentos turísticos. Libro Blanco, tras Libro Blanco, los diagnósticos y recomendaciones se reiteran con una persistencia casi «sisífica», sin que el sistema llegue a converger completamente con…
Read More