Un fruto más de la política europea frente a Trump
Ha pasado bastante desapercibido en nuestra opinión pública el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y la India, firmado el 27 de enero de 2026, que supone una liberalización comercial en el 90% del comercio recíproco. Al mismo tiempo, se ha aprobado una agenda de cooperación más amplia, que incluye ámbitos como la seguridad, la defensa e incluso en inteligencia. La liberalización comercial lleva consigo la creación de un mercado de 2.000 millones de consumidores, algo que parecía impensable hace tan solo unos meses. No hay que olvidar que la Unión Europea es la primera potencia comercial, y la India es la cuarta, que además es una democracia, aunque todavía algo imperfecta. Por lo tanto, la repercusión que va a tener para el comercio mundial es impresionante y afectará realmente a la propia naturaleza del comercio global en los próximos cinco años.
No nos debe sorprender que este desarrollo ha coincidido con un momento en que la ratificación del acuerdo comercial UE y Estados Unidos acordado en julio de 2025 ha quedado bloqueado y pendiente de ratificación por parte del Parlamento Europeo debido a las sanciones de Trump sobre los 8 Estados europeos (6 de la Unión Europea) por el envío de tropas, barcos y aviones a Groenlandia. Es sabido que, como consecuencia de esta decisión de la UE, el Presidente Trump decidió no seguir avanzando en su deseo de adquirir la propiedad de la isla ártica por cualquier medio, y llegar a un acuerdo con la OTAN para mantener la cooperación en materia de seguridad y defensa frente a terceros estados.
Aunque se pensaba en la opinión pública, sobre todo española, que era muy difícil llegar a este acuerdo con la India y hasta casi el último día, antes de la firma, no se anunció que había ya un texto completo entre estos dos grandísimos actores, que va a transformar el comercio mundial. Posiblemente, también ha cogido de sorpresa, porque acababa de firmarse, precisamente, diez días antes, el 17 de enero, el acuerdo de liberalización comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que tampoco se esperaba que fuera posible, y que había tenido muchísimas dificultades. Ambas negociaciones, se dice, que han durado alrededor de 30 años, pero de forma real y material, el avance ha sido en el último año, como consecuencia de la reacción frente a la Administración estadounidense de Trump.
Como era de esperar, la reacción americana al acuerdo comercial UE-India ha sido súbita. En la visita mantenida el 2 de febrero del Presidente Modi a Washington, D. C., Trump ha hecho unas declaraciones, diciendo que ellos también van a llegar a un acuerdo comercial relevante. Si bien, este acuerdo está vinculado más bien a la venta de petróleo, con objeto de que Nueva Delhi deje de comprar petróleo y gas a Irán y a Rusia. Sin embargo, la liberalización comercial no será posible, ya que, hasta ahora, Trump había puesto un arancel del 50% a la India, y eso fue lo que aceleró la negociación entre la India y la UE, precisamente en búsqueda de una alternativa. Las últimas noticias reflejan que, en todo caso, el acuerdo entre India y Estados Unidos implica una reducción arancelaria al 18%, pero no es un dato definitivo ni es una liberalización comercial.
Es importante resaltar que el año 2026 ha empezado bajo la iniciativa de Europa y de la Unión Europea respecto a varios asuntos, frente a la actividad frenética que hasta ahora tenía Trump, ya que se está consiguiendo alterar las reacciones unilaterales que tenían los Estados Unidos. Esto ha sido posible desde que el Vicepresidente J. D. Vance, hace un año, en el Foro de Davos de 2025 dijo que la UE estaba en declive, que ellos no querían negociaciones comerciales con Europa y que les iban a imponer importantes tarifas. En ese mismo foro, Von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea, les contestó que ellos tampoco, y que desde ese momento la UE iniciaba una política de liberalización comercial con 60 Estados. Un año después, estas negociaciones están dando importantes resultados, y son ya varios, quizás de menor tamaño, los que han desarrollado estas conversaciones y donde han tenido un éxito notable.
A veces, dada la aceleración de las cosas, no nos damos cuenta del efecto, no solo negativo, sino también positivo, que están teniendo las decisiones, contrarias al derecho internacional, los derechos humanos y al orden internacional, de Trump. Concretamente, gracias a su política en un año se ha conseguido dar la vuelta a las elecciones en Canadá, ganando el partido liberal que iba muy por detrás en las encuestas; conseguir un acuerdo UE-Mercosur, que parecía imposible; llegar a un acuerdo UE-India; y, desde la retirada estadounidense del apoyo a Ucrania desde marzo de 2025, se ha puesto en marcha una coalición de voluntarios para garantizar la paz y la seguridad, una vez que se haya alcanzado ésta, integrada por 35 Estados, incluyendo a la mayoría de los Estados de la UE, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón y otros, algo que era muy complicado, buscar acuerdos con países tan distantes, y bajo liderazgo europeo, en este caso, de Francia.
Se han producido muchos avances más, como en la relación entre la UE y el Reino Unido; el acercamiento con Noruega; la fijación del referéndum de ingreso en la UE en Islandia para dentro de un año; las negociaciones para la ampliación, que han adquirido un nuevo ritmo, en la que dos candidatos, Montenegro y Albania, incluso han fijado ya posibles fechas para su entrada en 2028 y 2029; así como el acercamiento de Armenia y la negociación con los otros nueve aspirantes. Quizás, lo más desconocido es la consolidación de la Comunidad Política Europea con 46 Estados, donde se han celebrado ya 7 cumbres, la última en Copenhague, donde hubo una aceleración tanto en su formalización como en la implementación de los temas de seguridad y defensa, con todos los presidentes presentes. La próxima cumbre se celebrará en unas semanas en Ereván (Armenia) y la siguiente, en otoño, en Irlanda. No hace falta resaltar que estás circunstancias tienen un factor condicionante principal: gracias a Trump.
Francisco Aldecoa Luzárraga
Presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo
Catedrático emérito de Relaciones Internacionales en la UCM
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