sábado 9 mayo, 2026

Elogio a la Tolerancia

Editorial de La Discrepancia – Semana del 27 de julio de 2025
MANUAL DE DISCREPANCIA 2

“La mejor forma de honrar la verdad es no imponerla.”
Erasmo de Rotterdam

Hay palabras que han sido sobadas hasta el cansancio. Desgastadas por el uso vacío, por la retórica hueca, por los gestos de manual. Una de ellas es “tolerancia”. Pero si nos despojamos de su pátina institucional y de su barniz bienintencionado, tolerar no es un ejercicio de cortesía, sino de lucidez. No es la actitud de quien cede por agotamiento, sino de quien comprende que la vida en común no se construye con dogmas, sino con dudas, con debates, con desacuerdos.

Tolerar es respetar el derecho del otro a pensar distinto, a discrepar, a proponer otra visión del mundo. Y eso no es resignación, sino valentía. Porque implica aceptar que uno no es dueño de la verdad completa, que nuestras certezas pueden ser limitadas, que el otro —ese otro que a veces molesta, irrita o incomoda— puede tener razón. O al menos, una parte.

Europa no habría sido posible sin ese aprendizaje. El viejo continente se construyó sobre la sangre de las guerras de religión, pero también sobre los libros que llamaban a la moderación, a la razón, al entendimiento. Y si hubo una figura que encarnó ese espíritu, fue Erasmo de Rotterdam, humanista, teólogo, polemista delicado, padre espiritual de una Europa que aspiraba a sustituir la espada por la palabra.

Erasmo escribió con elegancia y valentía en medio del fanatismo, y su apuesta fue clara: más diálogo, menos excomunión; más ironía, menos dogma; más pedagogía, menos inquisición. “Prefiero la paz más injusta a la guerra más justa”, dijo, sabiendo que la convivencia imperfecta siempre es mejor que la pureza solitaria. Como recuerda Stefan Zweig en su espléndida biografía, Triunfo y tragedia de Erasmo de Rotterdam, Erasmo no fue un cobarde: fue un disidente del ruido, un hereje del odio, un insurgente de la razón.

Y ese espíritu, tan difícil, tan exigente, tan frágil, es el que queremos reivindicar esta semana desde La Discrepancia.

No vivimos en el siglo XVI, pero los reflejos inquisitoriales no han desaparecido. Las redes sociales nos han convertido en jueces y verdugos. Las tertulias, en trincheras. Los partidos políticos, en castillos sitiados. Y la conversación democrática ha cedido el paso al monólogo con aplausos. En ese clima, tolerar parece una debilidad. Pero es todo lo contrario: es el único modo de evitar que las diferencias se conviertan en fracturas irreparables.

No hay democracia sin pluralismo, ni pluralismo sin tolerancia activa. No basta con permitir que el otro hable: hay que estar dispuesto a escucharle. A debatir sin insultar. A disentir sin cancelar. A defender ideas propias sin negar la humanidad de quien defiende otras. No es fácil. Nadie dijo que lo fuera. Pero sí es indispensable.

La tolerancia no es la rendición de principios. Es su madurez. Es la convicción de que las sociedades sanas no se construyen a base de unanimidades, sino de contrastes. Es aceptar que el conflicto forma parte de la vida pública, pero que ese conflicto debe resolverse en el marco del respeto, la palabra y la ley, no del odio ni del desprecio.

En tiempos de polarización, de maximalismos y de identidades atrincheradas, reivindicar la tolerancia es casi un acto de rebeldía. Pero lo asumimos con gusto. Porque sin ella, el espacio público se envenena, y con él, nuestra convivencia.

Aprendamos del estilo de Erasmo. De su defensa de la inteligencia frente al grito. De su apuesta por la paz frente al fanatismo. De su ironía sutil, que era una forma de resistencia. Como escribió Montaigne, heredero espiritual del holandés: “La palabra es mitad de quien la pronuncia y mitad de quien la escucha.” Y si no somos capaces de completar esa mitad, ¿qué nos queda?

En La Discrepancia creemos que tolerar es no renunciar a las propias ideas, sino fortalecerlas en el contraste. Que tolerar es tener el coraje de convivir sin fusilar intelectualmente al adversario. Que tolerar no es ceder al relativismo, sino a la complejidad. Que tolerar es, en última instancia, construir comunidad en vez de arrasar al contrario.

Y si no defendemos esa forma de estar en el mundo, lo que queda es la barbarie con Wi-Fi. El grito. El meme. El insulto. Y al final, el silencio: no el de la paz, sino el de la imposición.

Por eso, este editorial quiere ser un elogio sereno, pero firme, a la tolerancia. Porque sin ella no hay discrepancia posible. Y sin discrepancia, no hay democracia.

  • La naturaleza como maestra: Reconectar con la tierra
    (Ejercicio: Caminata consciente en la naturaleza) Una separación que enferma El ser humano moderno vive sobre la tierra, pero rara vez enraizado en ella. Nuestros pasos resuenan sobre cemento, nuestros días transcurren tras pantallas, nuestras
  • Reservistas en Alemania y Europa: la lógica estratégica de movilizar hasta los 70 años y la excepción de España
    (Reservists in Germany and Europe: the strategic logic of mobilisation up to the age of 70 and Spain’s exception) Nota al lector: Este texto se publica en formato bilingüe (español e inglés) en un mismo
  • Rusia y el frente híbrido en Polonia: Europa ante la guerra sin firma
    (Russia and the Hybrid Front in Poland: Europe Confronts an Unattributed War) Nota al lector: Este texto se publica en formato bilingüe (español e inglés) en un mismo enlace para facilitar su difusión internacional. Note
  • Diplomacia, mérito y estrépito
    Este texto es una meditación personal sobre la gratitud, la memoria de las alianzas y el daño que puede causar, en política exterior, la confusión entre la firmeza de fondo y la estridencia de las
  • Más vivienda
    El pasado primero de mayo ha dejado un rastro inenarrable. Justo antes Pedro Sánchez expresó su voluntad de gobernar ocho años más. ¿Por qué no? Si le votan a pesar de todo. Alguno tendrá la tentación de comparar con la “pasada por la izquierda” que hace más
  • La alargada sombra de Weimar
    El pasado nunca se desvanece; de algún modo, palpita en nuestro presente. Si bien es cierto que la historia no se repite, en momentos críticos como los que vivimos resuenan los ecos de anteriores tragedias. Enric
  • La sociedad de la desconfianza – Un libro de fácil lectura sobre un tema relevante
    En su segundo encuentro, el Club de Lectura de la Discrepancia ha debatido en torno allibro «La sociedad de la desconfianza» de Victoria Camps. Centrándose en este tema, ellibro recoge elementos de varias obras de
  • El retorno de Hernán Cortés
    hernan cortes
  • Las grietas del separatismo: el azote que amenaza con fragmentar la paz mundial
    En un planeta que se enorgullece de su interconexión económica y tecnológica, el separatismo emerge una vez más como una de las fuerzas más disruptivas y persistentes de la inestabilidad internacional. Buenos Aires – Lejos
  • Cuando la seguridad aprende a hablar con los niños
    Las Ventas volvio a acoger la XIV Exhibición de Unidades Policiales ante miles de escolares madrileños. Más allá del espectáculo, el acto recuerda una tarea esencial: enseñar que la seguridad no es miedo, sino confianza;
  • La Casera
      Acostumbro a ver la televisión sin sonido. Sé en cada momento qué van a decir los presentadores y su tropa de tertulianos que, perfectamente aleccionados, no informan ni opinan con libertad sino en función de
  • El negocio del discurso migratorio
    Hay algo profundamente incómodo —y revelador— en la forma en que España discute la inmigración, no como realidad estructural, sino como relato moral o amenaza apocalíptica, según convenga al turno de palabra. El proceso de
  • Algunas holguras democráticas manifiestamente mejorables
    1. LA SALUD DEMOCRATICA  INDEPENDENCIA DE LOS ORGANOS DE CONTROL. VOLVER A PRESTIGIAR LAS INSTITUCIONES La situación actual es mala para nuestra salud democrática.  Quienes presiden el Congreso y el Senado son claramente partidistas, las comisiones de investigación de
  • Crisis en Mali y efectos para España y la UE
    Mali atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente tras una ofensiva coordinada de gran escala atribuida a la convergencia táctica entre grupos yihadistas vinculados a Al-Qaeda (JNIM) y facciones rebeldes tuareg
  • Deriva y abatimiento
             Quienes nacimos cabe la mar, y además nos gusta navegar, a quienes la mar nos da vida, esos dos conceptos, deriva y abatimiento, nos son conocidos. Intento explicarme.          Cuando un barco inicia una
  • El sol del futuro de Nanni Moretti y la lectura socialdemócrata de El capital de Karl Marx
    El cineasta italiano Nanni Moretti destaca por su habilidad para fusionar comedia y drama con un estilo agridulce. Sus películas siempre regalan algunos momentos gratificantes: una sonrisa, una canción popular o una mirada entrañable hacia

¿Tienes una opinión que compartir sobre este artículo?

En La Discrepancia valoramos tu perspectiva. Cuéntanos qué piensas de este artículo. ¡Te leemos directamente por WhatsApp!

No te pierdas ningún artículo. Únete a nuestro canal de WhatsApp para las últimas opiniones.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Artículos relacionados...

Tu colaboración mantiene la información libre

💖 Colaboración Bizum: Sigue estos 3 pasos

A continuación, se muestra el número telefónico al que puedes enviar tu Bizum.

626 72 02 08

Por favor, CÓPIALO manualmente, ve a tu aplicación bancaria (o la App de Bizum) y PEGA este número para realizar tu donación.