1. LA SALUD DEMOCRATICA
INDEPENDENCIA DE LOS ORGANOS DE CONTROL. VOLVER A PRESTIGIAR LAS INSTITUCIONES
La situación actual es mala para nuestra salud democrática.
Quienes presiden el Congreso y el Senado son claramente partidistas, las comisiones de investigación de ambas cámaras actúan con innegable sectarismo.
Se nombran exministros del gobierno para el Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, el Consejo de Estado, el Banco de España y la Fiscalía del Estado. No hay ningún motivo para recelar a priori de un Ángel Gabilondo o una Carmen Calvo, pero la mujer del César no solo debe ser honrada sino parecerlo.
Un gobernador del Banco de España no debería tener que analizar las políticas del gobierno que acaba de abandonar. Pidió un voto de confianza el exministro, pero la realidad es que ya ha dimitido el Director de Economía del Banco de España, tras la publicación de un informe anual sin menciones a la política económica del Gobierno. El voto de confianza solicitado por el nuevo gobernador, ha sido ya defraudado por sus actos.
Se nombra como presidenta de la Autoridad Independiente de la Autoridad Fiscal (AIReF) a una persona que ha sido Secretaria General de Financiación Autonómica y Local desde 2020, con Mª Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda. Deberían quitar el Independiente del nombre del organismo.
El Consejo General del Poder Judicial ha estado sin renovar durante años. Todas sus decisiones son interpretadas según el signo político de los miembros.
El Tribunal Constitucional ha caído en el desprestigio, y se miran con recelo sus actuaciones. El descrédito del último árbitro nunca es bueno para un país.
El fiscal general del Estado ha sido condenado por el Tribunal Supremo.
El presidente del Gobierno actual ha sido maleducado y desconsiderado con el rey, en no pocas ocasiones.
La presidenta del Tribunal de Cuentas ha recibido críticas y acusaciones por la supuesta ocultación de irregularidades en contratos públicos y por la fiscalización de la financiación del PSOE.
El Tribunal Supremo ha anulado los nombramientos de dos exministras como presidenta del Consejo de Estado y Fiscal togada del Tribunal Supremo.
No prorroguemos esta situación más, potenciemos la independencia de los órganos, valoremos los méritos profesionales (no los políticos) de los candidatos, evitemos las puertas rotatorias para los ministros, y devolvamos a estas instituciones su prestigio.
RESPETO Y FOMENTO DE LA SEPARACION DE PODERES
• Gobierno
Cada vez se identifica más el Gobierno con el partido gobernante.
Los ministros olvidan que son ministros del gobierno de España, y por tanto de todos los españoles. No son ministros de su partido.
Las sesiones de control del Gobierno son absolutamente ineficaces. El Gobierno se considera por encima del bien y del mal, y se niega a explicar su acción de gobierno.
Los españoles estamos hartos del “y tú más”.
La oposición también debe utilizar las sesiones de control de forma responsable.
La buena educación no está reñida ni con el gobierno ni con la oposición.
Acabemos con el ruido. Que se cambie por el pensamiento.
Me permito recomendar el magnífico artículo publicado en La Discrepancia por Manuel Palomo titulado “El insultador profesional: gritar para no pensar”.
Los españoles estamos saturados de ruido, queremos conocer los proyectos políticos, estamos desando conocer proyectos ilusionantes.
Recuperemos las buenas formas, y las sanas prácticas democráticas.
• Legislativo
El Parlamento debe opinar en los temas fundamentales, no se le pueden hurtar las decisiones internacionales, o comprometer gastos importantes sin su intervención.
No se debería gobernar a espaldas del legislativo, sin tener presupuestos, ni poder conseguir mayorías para aprobar leyes.
No se debe abusar del Real Decreto. Es un recurso excepcional para casos de auténtica urgencia. Hay posibilidad de tramitar leyes de forma rápida.
Tiene sentido plantear Reales Decretos ómnibus, a sabiendas de que van a fracasar y sin recabar previamente los apoyos, para utilizarlo como arma política contra la oposición.La repetida jugada ha quedado en evidencia.
Las comisiones de investigación se utilizan como medios de propaganda política frente al adversario, son mediatizadas. Son ineficaces y están desprestigiadas.
• Judicial
Se debería potenciar la independencia judicial, y no acusar de persecución judicial cuando una sentencia no nos gusta.
El análisis de las sentencias se hace muchas veces desde el apriorismo político, sin entrar al fondo del asunto, y analizar los hechos probados y los razonamientos jurídicos.
Debería potenciarse la independencia del poder judicial, y el respeto de su labor.
Cuanto menos intervengan los partidos en el nombramiento de los jueces mejor. Los presidentes de las Cámaras no deberían estar tan sometidos a los partidos, y cumplir sus obligaciones constitucionales de proponer candidatos para el Consejo General del Poder Judicial, con lo currículos más brillantes que puedan encontrar.
¿Parece buena idea pasar la instrucción judicial a los fiscales, en el momento de mayor sospecha de politización de la Fiscalía General del Estado, y con el Fiscal General condenado e inhabilitado?
Además, debemos recordar que los fiscales actúan bajo el principio de dependencia jerárquica, y no gozan de la independencia e inamovilidad de los jueces.
Puede ser bueno y necesario dotar y reforzar la justicia, que tiene falta de medios y retrasos notables en la impartición de justicia. Una justicia lenta no es justicia.
La solución no es el abaratamiento del acceso a la judicatura, y la sospecha o riesgo de la intervención política partidista en la selección.
Se puede perfectamente otorgar la concesión de becas, y ayudas familiares, para preparar las oposiciones a quienes tengan un buen expediente académico.
No se trata de necesitar cambiar las leyes, sino de cumplirlas en su espíritu, del juego limpio, y el respeto real de las reglas democráticas.
• Medios de comunicación
Debería respetarse la independencia de los medios, y abstenerse de presiones.
Cualquier control de posibles excesos mediáticos debería ser transparente y judicial, y no sometido a la discrecionalidad gubernativa.
La publicidad pública se debería repartir con criterios equitativos y transparentes.
La RTVE y medios de comunicación públicos deberían gozar de un estatuto que garantice su independencia, al estilo de la BBC.
En cuanto al CIS es indiscutible que está al servicio del Gobierno. Lo preside un militante del PSOE, que pertenecía al Comité Ejecutivo Federal del partido. Sesga los sondeos en favor de los intereses del gobierno, y evita preguntar a los españoles sobre los temas de preocupación general que incomodan al gobierno.
Es necesario despolitizarlo, y que recupere el alto prestigio profesional que tenía.
2. EL RELATO
El relato es una cantinela diaria y repetitiva, que está resultando patética y cansina. Lo contrario a la libre expresión del pensamiento propio, que sería deseable.
Sustituyamos el relato y la posverdad, por la ética, la responsabilidad, la honradez, y la asunción de responsabilidades.
3. RESPETO AL DINERO PUBLICO
Es algo fundamental. El gasto no solo debe ser legal, sino eficaz.
Debería potenciarse la diferenciación entre gobierno y partido. El gobierno, la administración y las empresas públicas, no deberían utilizarse como agencias de empleo para correligionarios. Ni en el Gobierno, ni en las CCAA, ni en los Ayuntamientos.
No se deberían programar actos ad hoc, para justificar el uso del Falcon para actos de partido, o actividades particulares.
El control del gasto publico ha sido analizado con rigor el artículo “El control del gasto público y la evaluación de las políticas públicas” de Fernando Ballestero, y publicado por la Discrepancia, dentro de Ideas para un proyecto llamado España.
4. TENDER PUENTES EN LUGAR DE LEVANTAR MUROS
El presidente Sánchez apostó desde el primer momento por levantar un muro frente a la derecha y la ultraderecha. Es su hacer de la necesidad virtud, y la manera de justificar la actuación de un PSOE que ha perdido su esencia abrazando postulados nacionalistas.
Es totalmente irresponsable.
A su vez VOX contribuye al muro predicando que PP y PSOE son lo mismo. El PP que no tiene muy claro su espacio en el espectro, tiene miedo a apoyar cualquier propuesta del gobierno aunque esté de acuerdo con el fondo.
Frente al muro, lo que deben tenderse son puentes. Es imprescindible que los grandes partidos vuelvan al entendimiento.
No son posibles soluciones válidas y duraderas a los problemas reales que tenemos los españoles, sin que haya acuerdos y entendimiento de los grandes partidos.
¿Podemos permitirnos por ejemplo una Ley de Educación que sea sistemáticamente derogada cada vez que hay cambio de gobierno?
¿Es posible solucionar la vivienda sin un acuerdo estable de todas las administraciones públicas?
El presidente Sánchez está sacrificando los resultados electorales con designación de ministros como candidatos a las elecciones autonómicas, en favor del control del partido ante una hoy previsible derrota electoral en las generales.
El PSOE no puede tener como futuro encastillarse en su posición, confiando en los errores de la derecha para volver al poder, una vez perdido.
Sería malo para su partido, que ha abandonado la socialdemocracia en favor del populismo y el abrazo de postulados nacionalistas, con unas bases más radicales que sus votantes tradicionales. El partidario del muro no es el mejor para tender puentes.
El PP debe perder su miedo a VOX, y acercar posturas con el PSOE.
Debe abandonarse la polarización, en favor de la concordia y la serenidad.
La memoria democrática no debería ser una causa de separación de los españoles, ni un retroceso para la deseable reconciliación.
5. POLITICAS DE ESTADO
Son necesarias políticas de estado responsables para solucionar los problemas reales, que requieren de amplios consensos.
¿Para cuándo un pacto para la vivienda con concurso de todas las administraciones interesadas?
¿Para cuándo una ley de educación pactada con vocación de durar 30 o 40 años?
¿Para cuándo un pacto de financiación de las comunidades autónomas que respete la solidaridad, y que contribuya a ir reduciendo las diferencias interregionales?
¿Se podrá aclarar la política territorial, y el techo competencial?
¿Para cuándo un pacto moderado que evite los frecuentes chantajes de los nacionalismos a cambio de sus votos, y contra los excesos de la ultraderecha y la ultraizquierda?.
Deberían existir estos apoyos mutuos, con independencia de quien gobierne.
Los pactos de estado con el apoyo más amplio posible son indispensables para afrontar todos los problemas existentes, y que nos preocupan a todos. Definición territorial y competencial. Las políticas de Educación, Sanidad, Justicia, Seguridad, Vivienda, Política Exterior, Inmigración, Lucha contra el paro, Derechos humanos, o Protección de minorías.
Si se hacen leyes en exceso partidarias, o partiendo de posiciones extremas, no tendrán vocación de permanencia.
Una vez más, los puentes frente al muro.
6. SEGURIDAD JURIDICA
España debería ser jurídicamente un país aburrido y previsible.
Según el Instituto Juan de Mariana en julio de 2025, nuestro país cosecha sus peores notas históricas en seguridad jurídica desde la llegada de Sánchez y está a la cola de la UE: es el 20 de 27
El Indicador Sintético de Seguridad Jurídica de los Contribuyentes sitúa a España como el segundo país de la OCDE con peor resultado, obteniendo una calificación de apenas 5,47 puntos sobre 10 que nos sitúa apenas por delante de Grecia y lejos de las economías con mejor desempeño. En el extremo opuesto, destacan positivamente los resultados de los países bálticos, Nueva Zelanda, Chequia, Eslovaquia, Irlanda, Australia, Canadá o Israel. Foro Regulación Inteligente 16-12-2025
Entre 2010 y 2014, España cambió retroactivamente las reglas de retribución a las energías limpias. Las consecuencias han sido más de 2.150 millones de euros en condenas arbitrales internacionales, y España equiparada a Venezuela y Rusia en el índice de cumplimiento de laudos.
En la regulación del arrendamiento a inquilinos vulnerables, el gobierno invita pero el propietario paga. Es el gobierno quién tiene un mandato constitucional en tema de vivienda, y quién debe asistir a las personas vulnerables.
Los derechos son los mismos para todos los propietarios, aunque sean fondos “buitres”.
Hay medios legales para aprobar leyes que modelen la tenencia y oferta inmobiliarias, que no perjudiquen a la seguridad jurídica.
No se deben aprobar leyes fabricadas ad hoc y ad hominem, como la de amnistía.
No se debe cambiar el código penal, por un interés partidario, que no obedece al interés general.
El Tribunal Constitucional no debería decir que está permitido todo lo no prohibido expresamente por la constitución, cargándose los principios generales del derecho. La constitución prohíbe los indulto generales, pero no dice nada expresamente de las amnistías. Como el cartel dice se prohíbe subir perros al tren, podemos subir al tren con un oso. Es recomendable leer el artículo de Vigilio Zapatero “La amnistía y el oso del profesor Recaséns. (https://virgiliozapatero.info/desde-la-orilla/la-amnistia-y-el-oso-del-profesor-recasens/)
Estos son algunos ejemplos de que la seguridad jurídica debería mejorar mucho.
7. MERITOCRACIA PARA LA POLITICA Y LA EMPRESA PUBLICA
Cada vez es más frecuente encontrar políticos cuya trayectoria profesional es exclusivamente política. Ingresan en las Juventudes de los partidos y pasan directamente a desempeñar cargos políticos, sin haber trabajado nunca en la sociedad civil.
Esto es claramente un empobrecimiento de la política. Lo deseable es que los políticos puedan enriquecer la política aportando sus conocimientos y experiencia profesional, y la visión conseguida, a través de un curriculum lo más rico posible.
La situación de la libertad de pensamiento en los partidos es muy preocupante.
El PP ya desde Rajoy ha empobrecido su espectro ideológico.
El PSOE ha conseguido un control territorial que impide cualquier disidencia. ¿Dónde están las corrientes internas de la época de Felipe Gonzáez (a pesar de que Alfonso Guerra decía que quién se mueve no sale en la foto)?
VOX es un partido de funcionamiento autoritario, con purgas a cualquier disidente o líder con brillo propio, sin transparencia ni explicación alguna.
En Podemos, también se ha laminado a cualquiera que hiciera sombra al líder supremo.
Los partidos políticos buscan intencionadamente este empobrecimiento de la clase política, y la dependencia que garantiza la docilidad.
En cuanto a la empresa pública los nombramientos deberían obedecer a criterios de valía, experiencia, preparación e idoneidad para el puesto.
Deberían ser elegidos sus responsables con transparencia, y sin discrecionalidad.
No debería ser una manera de colocar a partidarios y correligionarios, sin que un deficiente curriculum sea un impedimento.
Busquemos la excelencia, en lugar de la “consanguinidad” y la docilidad.
8. LA CORRUPCION
A la corrupción hay que combatirla sin partidismo, y sin aprovecharla como arma política.
Hay que combatirla como un mal endémico y transversal.
Ya está bien del y tú más. Pobre consuelo.
Deben reforzarse y potenciarse los medios investigadores y los medios judiciales para poder ser más eficaces, y acortar los plazos de enjuiciamiento.
9. EL SANO EJERCICIO DE LA DIMISION
Por último, deberíamos convencer a los políticos que no pasa nada por dimitir.
Se resisten a dimitir precisamente para “proteger la institución”, y no reconocer las injustas acusaciones de las que son objeto.
En el mejor de los casos se justifican con el cese de algunos cargos menores.
Recordemos la gestión de la crisis del Prestige en 2002, el accidente del yakolev en 2003, los accidentes ferroviarios de Santiago en 2013 o Adamuz en 2026, la Dana de Valencia en 2024, el apagón de 2025, incendios forestales agravados por falta de mantenimiento del monte, fallos de las pulseras de los maltratadores, un fiscal general del estado enjuiciado, por lo que respecta a Interior, situación del narcotráfico en Cádiz e infradotación de la Guardia Civil, muertos en la verja, protección de cargos policiales al DAO en un caso de abuso sexual, etc.
No solo no hay intención de dimitir, sino que a veces se les mantiene en el puesto para que actúen de cortafuegos.
Todo se aplaza en espera de la oportuna y larga investigación, confiando en que la cosa amaine, y la gente se vaya olvidando.
Hay que recordar a nuestros políticos que dimitir es sano, y que es bueno hacerlo aunque no se tenga la responsabilidad directa, asumiendo que ha funcionado algo mal en la institución de la que se es el máximo responsable.
No era infrecuente que los ministros dimitieran: Alberto Ruiz Gallardón, José Manuel Soria, Mariano Sánchez Bermejo, Manuel Pimentel, Narcis Serra, Vicente Albero, Miguel Boyer, Alfonso Guerra, Julián García Valverde, José Bono, José Luis Corcuera, Antoni Asunción, Enrique Fuentes Quintana, o Fernando Abril Martorell.
Enrique Barón, ministro de Transporte, presentó su dimisión a Felipe González tras dos siniestros aéreos en el espacio de diez días. La culpa no era del ministro, pero Barón asumió políticamente su responsabilidad.
Los ministros dimitían, no solo por asumir responsabilidades, sino por no estar de acuerdo con determinadas decisiones políticas o enfoques.
Esto que era frecuente ha dejado de ocurrir. Tiene que ver con el fenómeno del empeoramiento de la preparación de la clase política, que es más dependiente del partido, y menos independiente profesionalmente.
En la época de Pedro Sánchez han dimitido la ministra Carmen Montón por irregularidades en un master, y Maxim Huerta.
Huerta dimitió por crear una sociedad limitada para facturar sus servicios y evitar tributar como persona física. «No era ilegal en ese momento», sostuvo. No lo era, subrayó, hasta que Hacienda «decidió revisar» los casos de periodistas, abogados, arquitectos, artistas, creadores que utilizaban ese mismo mecanismo. Él pagó al fisco, «convencido de su inocencia». Recurrió a la Justicia para «reclamar» sus derechos y perdió. una multa de Hacienda por desviar ingresos a una sociedad (práctica común en su profesión en esa época). Huerta dimitió en 2018 , y declaró que, «Lo que se busca es minar el proyecto de regeneración y transparencia del presidente Sánchez. Y no voy a permitirlo». EL CONFIDENCIAL 13-6-2018.
Causa admiración su decisión, y más con la perspectiva de 2026. El presidente Sánchez en lugar de aplicarse la doctrina de Maxim Huerta, se retiró cinco días al monte de los Olivos, para volver renovado a la lucha contra la pérfida derechona.
Después de las dimisiones ejemplarizantes de Carmen Montón y Maxim Huerta, ocurridas en 2018, no han existido más casos ni de ministros, ni de un presidente del Gobierno, con una esposa investigada judicialmente, un hermano en espera de juicio, y con dos secretarios de organización que han ingresado en prisión por casos de corrupción.
Esos dos señores de los que usted me habla, y a los que comenta que no había tratado íntimamente, casi dos desconocidos, resulta que fueron nombrados como números dos de su partido, y fueron sus compañeros en la travesía del desierto para la recuperación de la Secretaría General del PSOE
Convendría volver a ejercitar la dimisión como una práctica sana de asumir responsabilidades políticas, tanto propias como in vigilando.
No se deben confundir las responsabilidades políticas con las penales.
Mejorar España está en manos de todos.


