Cuando el Gobierno de España anunció la celebración de los 50 años de la muerte de Franco, un amigo se apresuró de inmediato a calificarlo como “Año Pacobeo”. No estaba mal traída la broma: Franco fue quien restauró la Ofrenda Nacional al Apóstol (1938) y declaró el 25 de julio Fiesta Nacional Española. También a quienes honran con su jubileo al Apóstol se les pueden conceder indulgencias. El 20 de noviembre de este año, por la celebración o por la difusión mediática, parece ser que algunos se han puesto a reflexionar sobre Franco y el franquismo y sobre lo que de aquello queda. Bien sea.