Cartas sobre la vejez femenina
Alberto Morate
Querida amiga: a ti, concretamente, no hay quien te sustituya. Aunque estés en la lejanía de la edad, o en el principio de tu trayectoria.
Aunque seas inminente, repentina, eres perpetua, necesaria, siempre novedad, cotidiana como un jersey de nostalgia, irremisiblemente cierta en todo lo que haces, aunque te equivoques, absurda, intensa, biendispuesta, echá p’alante, con tu pasado, tu presente, tu futuro incierto o tangible, y no conviene, creo yo, que te preguntes por lo que ha pasado, que fue no hace tanto tiempo, y piensa que si te colocas una máscara es solamente porque tú quieres. Porque nosotros te queremos así, tal cual te muestras, con los rasgos que te corresponden, con las variaciones o evoluciones que has ido teniendo, que nadie se libra de eso, porque, al fin y al cabo, eres ineluctable.
De esta manera, puedes ser azul, amarilla o transparente, “quiéreme entera”, decía Dulce María Loynaz, igual que puedes ser isla, cordillera, nube, mar, abismo.
La Chivata Teatro con ‘Yo Soy Azul. Una obra sobre la vejez para 4 actrices jóvenes’, aducen a este color porque el azul (urdina) en el País Vasco se asocia a deterioro, a lo gastado, a lo que va perdiendo valor. Sin embargo, el color azul transmite calma, serenidad, confianza, lealtad y seguridad. A nivel psicológico, se asocia con la inteligencia, la lógica y la reflexión. Aunque también puede evocar sentimientos negativos como la tristeza, la frialdad o la distancia, Irati Morán a partir del proyecto plástico de Ana T. Martínez, con Natalia Tapia, Salma el Amrani, Plámena Rodríguez, y la propia Irati Morán como intérpretes, nos ofrecen una puesta en escena originalísima, con una gran carga física, clownesca, de cabaret, de historias de mujeres que escribiéronse cartas, un medio de comunicación que no debiéramos perder, donde pasadas por el tamiz de la farándula escénica nos cuenta del envejecimiento, de las emociones, de las relaciones con el propio cuerpo, de las sensaciones de antes, de después, de ahora y de siempre.
La obra se muestra divertida, ágil, con ritmo, coreográfica y coral, musical, sorprendente, cómica, contundente, y emocional. Y azul, pero de todos los colores.
Se hace grande con los pequeños detalles, convirtiendo una constatación real en una comedia deseada para hablar del tema de la vejez y del paso del tiempo sin tapujos, sin máscaras, sin extravagancias, sin rusticidades, donde hasta las acotaciones cobran vida de personaje y el escenario en compañero de vida, consuelo que oye las quejas con calma y serenidad, color azul, que ofrece confianza y estabilidad, color azul divino, inteligencia y lógica, azul intenso, lealtad y compromiso, azulazul, elegancia, azul oscuro casi negro, es decir, un color de emoción donde el príncipe azul no tiene cabida, océano, mar en calma, cielo infinito, poesía (‘Tu pupila es azul y, cuando ríes, su claridad süave me recuerda el trémulo fulgor de la mañana que en el mar se refleja’. GAB)

Pues eso, Teatro blues.
FICHA ARTÍSTICA
Yo Soy Azul. Una obra sobre la vejez para 4 actrices jóvenes
Una producción de la Chivata Teatro, a partir del proyecto plástico de Ana T. Martínez.
Dirección: Irati Morán
Intérpretes y creadoras: Natalia Tapia, Salma el Amrani, Plámena Rodríguez, Irati Morán
Voz en off: Gloria Muñoz
Escenografía: Miguel Chapa y David Hipola
Asesoría en dramaturgia y dirección: Carlos Tuñón
Nave 73
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