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lunes 10 agosto, 2026

Los incendios no comienzan cuando aparecen las llamas, sino mucho antes.

Editorial

El número de 13 muertos, de momento, en el incendio de Almería nos llama la atención, en un país como el nuestro, acostumbrados por desgracia a los incendios veraniegos.   En un fin de semana ordinario de julio, como ha sido éste, teníamos, según información de www.incendiosespaña.es,  52 incendios activos (22 en Castilla León, 16 en Cataluña,6 en Andalucía,y 8 en la Comunidad Valenciana), así como 92 focos de calor detectados por satélites de la NASA, con actualización cada 5 minutos.

A la vista de estos datos, cualquier ciudadano puede preguntarse. ¿Es esto normal?, ¿Era esperable?, ¿No estaremos haciendo algo mal?.

Hace algo menos de una año en nuestra Editorial de 27 de agosto Incendios de sexta generación: El nuevo paradigma del fuego” ya decíamos que estamos ante un fenómeno complejo que evidencia la urgencia de cambiar la estrategia actual. No se pueden combatir solo con extinción; requieren una gestión integral del paisaje, la prevención activa del combustible y un enfoque que asuma la realidad del cambio climático.

Como apuntábamos entonces, el concepto de «incendio de sexta generación» es un término acuñado por expertos como Domingo Molina, coordinador de Máster Fuego, primero y único Máster en Incendios Forestales, y ha sido ampliamente adoptado en la literatura científica y la gestión forestal. Este tipo de incendios no se clasifica por su tamaño, sino por su dinámica y su capacidad de autoalimentarse, creando un bucle de retroalimentación que los hace incontrolables. Es resultado de la acumulación masiva y continua de biomasa. La despoblación rural y el abandono de prácticas tradicionales como el pastoreo o la agricultura han creado un paisaje homogéneo y denso, que actúa como un «combustible continuo» para el fuego. La falta de gestión forestal y la proliferación de monocultivos (como el pino o el eucalipto, especies pirófilas) intensifican el riesgo.

Ya días antes, en otra Editorial de 19 de agosto, trasladábamos en una entrevista la opinión de un Agente Forestal con experiencia de cuarenta campañas, Jose Luis Valdelvira, concluyendo que «El problema principal no es el cambio climático, es la falta de gestión forestal». Entre otros factores, insistía incluso en que una adecuada concienciación y prevención, reduciendo el riesgo en los entornos de los núcleos urbanos y viviendas, permitiría centrar más eficientemente las labores de extinción en el arbolado y monte, reduciendo los esfuerzos en proteger las viviendas al quedar naturalmente ya más protegidas.

Esa misma semana, el Catedrático de Biología y experto Ramón Varela criticaba en su artículo Incendios intencionados e política inadecuada”, centrándose en Galicia, que “la prevención es insuficiente o mal enfocada, y la investigación y detención de culpables solo queda en intención «teórica y posible”, y eso cuando la gran mayoría de los incendios son causados por el hombre, accidentalmente o de modo intencionado.

Y en esa misma línea se pronunciaba también, unas semanas más tarde, el 5 de septiembre, Juan de Justo Rodriguez, en su artículo Ensayo sobre los incendios forestales en España: una crisis de prevención y gobernanza”En concreto, señalaba que “La desvergüenza de la clase política es patente en su inacción y en la hipocresía de sus discursos. Cada verano, los líderes políticos expresan su solidaridad con las víctimas y elogian el trabajo heroico de los bomberos y los equipos de extinción, pero rara vez asumen su responsabilidad por la falta de inversión en medidas preventivas. La prevención no es un gasto, sino una inversión. Sin embargo, la clase política prefiere invertir en el espectáculo de la extinción, una imagen que genera una respuesta emocional inmediata y un aparente sentido de control, en lugar de abordar las causas de raíz, una tarea ardua y menos visible.”

Meses después, el 26 de enero pasado, Fernando Ballestero, en su artículo “Desastres y Riesgos Extraordinarios. Ideas para un Proyecto llamado España”, se preguntaba si en un mundo como el que vivimos, y en un país que, quieran o no quieran los dirigentes políticos, va a tener que enfrentarse en los próximos años a muchos desastres como los comentados, de distinta naturaleza y origen, habría que poner sobre la mesa la afirmación que hacía Álvaro Frutos, antiguo responsable durante varios años del Departamento de Crisis de la Presidencia del Gobierno,  en un artículo en esta misma Revista, al referirse a los terribles incendios que han asolado España: “… la frivolidad y el cortoplacismo con el que la clase política española, tanto de derecha como de izquierda, aborda esta crisis, constituye en sí mismo un factor de riesgo adicional y una grave negligencia para con la seguridad de los ciudadanos”…..“ mientras los líderes políticos sigan abordando esta crisis desde el cortoplacismo, la simplificación y la búsqueda del rédito partidista inmediato, estarán fallando de manera flagrante a su deber de proteger a la ciudadanía”.  

Necesitamos ya un consenso entre las diferentes fuerzas políticas con una visión de Estado y no de partidismo político. Un Acuerdo desarrollado a a partir de un análisis riguroso de las diferentes amenazas y sus riesgos, y el modo de prevenir y hacer frente a los diferentes tipos de desastres, tanto naturales como biológicos, tecnológicos o de ciberataques.  No hay que esperar a que surjan asociaciones de víctimas o damnificados, tras producirse una catástrofe, y que sean ellos los que reclamen qué se debería haber hecho, y por qué un anterior Gobierno u otro no lo hizo. 

Es una responsabilidad de todos. Y la sociedad civil, y en concreto, las Asociaciones empresariales, las compañías aseguradoras, y otras instituciones y Fundaciones, deberían presionar ante los responsables políticos para que se abriera ese diálogo que condujera a un consenso claro, manifestado públicamente, sobre cómo hacer frente a estos problemas, antes de que se produzcan, y durante su gestión, lo que evitaría costes y males futuros. Es un tema en el que la prevención y la gestión dependen, según competencias, de las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos y la Administración Central.

Lamentablemente, y como explicaba unas semanas después otro gran experto, Francisco Castañares, Presidente de AEEFOR, Asociación Extremeña de Empresas Forestales y del Medio Ambiente, en la entrevista publicada el pasado 31 de mayo,   “Francisco Castañares, ante un verano en llamas: cuando el monte avisa antes de arder”. La coordinación “ no funciona. Es más, a veces en lugar de coordinarse, parece como si las administraciones empeñaran todos sus esfuerzos en endosarle la responsabilidad a otros, sobre todo si son de distinto signo político. Falta lealtad institucional. Falta compromiso”. 

Estamos ante una gran paradoja.

España cuenta con los profesionales mejor preparados del mundo, en los servicios de extinción, en el mundo académico y en el científico. Los españoles somos una referencia internacional en todo el planeta. No hay gran incendio en el mundo que no cuente con el asesoramiento y la asistencia técnica de Marc Castellnou, que es el jefe de los GRAF de Bombers de la Generalitat de Cataluña. Él y su equipo están presentes en todos los grandes incendios del planeta, como a la hora de analizarlos está Victor Resco, el científico más relevante, más reputado y más prolífico, por sus trabajos sobre los grandes incendios forestales que se publican en las revistas científicas de mayor prestigio a nivel global. Y podríamos citar muchos más.

Pero en España no conseguimos trabajar codo a codo de modo coordinado. Y las soluciones son sencillas, no complejas.

En este sentido, al final de la entrevista se recogía el Diagnóstico y las propuestas de Soluciones recogidas en las Conclusiones de las Jornadas ”Grandes Incendios Forestales: Buscando respuestas” que tuvieron lugar el 14 y 15 de octubre en Plasencia, y en las que participaron como ponentes entre otros, Felipe González, Juan Carlos Rodriguez Ibarra, y Jose Manuel Entrecanales.

En definitiva, desde La Discrepancia venimos insistiendo, desde hace un año, en que estamos ante un tema grave, de interés general, que debería ser prioritario Por ello, en esta Editorial, en lugar de seguir recogiendo nuevas opiniones y argumentos de expertos, queremos plantear una propuesta concreta.

Esta mañana, 12 de julio,  el diario El Pais publicaba un artículo destacando la labor del Alcalde de Bédar, centro crítico del incendio de Los Gallardos, y la colaboración con la exAlcaldesa de Mójacar y Presidenta del Parque de Bomberos comarcal. El primero del PSOE y el segundo del PP, pero como políticos responsables, ajenos en estos temas a los enfrentamientos partidistas. Quizás en la televisión pública y también en las privadas, se les debería invitar, junto a algún responsable de la UME y del cuerpo de Agentes Forestales para que expresaran su visión, al tiempo de poner de manifiesto que ante un tema tan importante es posible colaborar juntos mano a mano, dejando al margen intereses partidistas.

Y es que los incendios no comienzan cuando aparecen las llamas, sino mucho antes: cuando se abandona el territorio, se debilitan los servicios públicos, se precariza a los profesionales y las instituciones sustituyen la prevención y la planificación por palabras vacías.

Sigamos pues, en esto la sugerencia de Walt Disney que recogemos como frase de la semana en La Discrepancia: “La manera de comenzar es dejar de hablar de ello y comenzar a hacerlo”.

Artículos sobre el tema:

-Incendios de sexta generación: El nuevo paradigma del fuego. https://ladiscrepancia.com/incendios-de-sexta-generacion-el-nuevo-paradigma-del-fuego/

-«El problema principal no es el cambio climático, es la falta de gestión forestal»- https://ladiscrepancia.com/el-problema-principal-no-es-el-cambio-climatico-es-la-falta-de-gestion-forestal/

-Incendios intencionados e política inadecuada – https://ladiscrepancia.com/incendios-intencionados-e-politica-inadecuada/

-Ensayo sobre los incendios forestales en España: una crisis de prevención y gobernanza – https://ladiscrepancia.com/ensayo-sobre-los-incendios-forestales-en-espana-una-crisis-de-prevencion-y-gobernanza/

-Desastres y otros riesgos extraordinarios – https://ladiscrepancia.com/desastres-y-otros-riesgos-extraordinarios/

-Incendios Forestales y Cambio Climático: Una Cuestión de Seguridad Nacional Ignorada por la Frivolidad Política – https://ladiscrepancia.com/incendios-forestales-y-cambio-climatico-una-cuestion-de-seguridad-nacional-ignorada-por-la-frivolidad-politica/

-Ángel Collado, el alcalde que avisó del incendio a los vecinos puerta por puerta y colgó el teléfono al Rey – https://elpais.com/espana/2026-07-12/angel-collado-el-alcalde-que-aviso-del-incendio-a-los-vecinos-puerta-a-puerta-y-colgo-el-telefono-al-rey.html?outputType=amp

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