A Trump le salen bien unas cosas y otras mal. No es el único. Putin está empantanado en Ucrania. Irán se le ha atragantado al norteamericano y con el cierre de los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb, el mundo occidental y asiático se están quedando sin petróleo. En Asia hay racionamientos de gasolina. En Europa y EEUU el precio del combustible empuja hacia arriba la inflación. El próximo 3 de noviembre igual Trump se lleva una mala sorpresa en las elecciones “mid term”.
Mejor le iba con su control del continente americano. La verdadera prioridad de Trump es que allí no medren ni Rusia ni China. Solo los EEUU. Luego, viene la segunda prioridad, recuperar terreno económico. La democratización es bienvenida, pero es menos prioritaria.
Lo vemos en Venezuela con el petróleo. Las compañías americanas vuelven, así como una española. Podrán hacer “business” de nuevo y también sale ganando Venezuela que obtendrá beneficios que no tenía con su infraestructura petrolera destrozada con el chavismo, pero Delcy Rodríguez sigue pilotando.
En Panamá, Trump consigue expulsar del canal, una víafundamental para Washington, a las compañías chinas que controlaban sus accesos en el Pacífico y en el Caribe. Cuba está más asediada que nunca y veremos si consigue que los Castro se avengan, como Delcy, a entenderse con Washington a costa del Presidente comunista Diaz Canel.
En Groenlandia ha conseguido Trump que la OTAN se ocupe también del Ártico que se abre con el deshielo a la navegación de Rusia y China que hasta tiene una “estación meteorológica” en el estratégico archipiélago noruego de uso internacional de Svalbard. Lo de comprar o invadir Groenlandia parece que era por si colaba. Así es Donaldo. Jugador de póker. “Some you win, some you lose”.
Trump publicó un mapa en el que Canadá y Groenlandia figuraban como los propios EEUU en una bandera estadounidense. Sin embargo, no solo Groenlandia rechazaincorporarse a los EEUU, Canadá, que tampoco lo quiere, podría convertirse en un Estado Miembro Asociado de la UniónEuropea lo que aún debe definirse con precisión. Eso ofrece Vonder Leyen y gusta a Carney, Primer Ministro canadiense. Marca Europa un punto que no gusta a Trump. La culpa es suya porponerle la proa a Ottawa. A pesar de la doctrina Monroe, Europa no se va del todo de América.
Europa sigue suspendiendo a la hora de dotarse de una defensa propia, lo que hace más imprescindible la OTAN, y en Marruecos,viendo el acercamiento europeo de un Estado de otro continente, redoblan las voces que pretenden su incorporación a la UE. Aesta pretensión se opuso siempre que no era europeo. La Unión tendrá que establecer un criterio sobre cuestiones como esta, sin perjuicio de que parece obvio que con Canadá hay una mayor identidad política, económica, cultural y hasta étnica que con Marruecos. Con Turquía, en la OTAN y considerada europea, sucarácter islámico y una enorme aportación poblacional le valiópasar de candidato a la UE a país postergado indefinidamente con su evidente disgusto. No obstante, puede todo paralizarse, esto y nuevas incorporaciones a la UE, porque Albares insiste en que no habrá ampliaciones sin el catalán en la UE.
Europa debe unirse definiendo un núcleo central federal y círculos concéntricos alrededor suyo. Hace falta una voluntad política y líderes que no se ven por lo que profundizar lentamente la UE es lo único factible. Mejor vaso medio lleno que vacío.
Von der Leyen ha proclamado la europeidad de Ceuta (y Melilla) por su españolidad. Europa tiene capacidad de influencia y de retorsión con Rabat. Queda constatarlo no solo con estas dos ciudades españolas, sino también con la delimitación de las aguas entre Canarias y Marruecos.
Europa es nuestra fuerza y logramos aprovecharlo en la cuestión de Gibraltar. Hay que seguir por ese camino, si bien tenemos que hacer nuestros deberes. Bunkerizar las dos ciudades para que no haya nuevas invasiones. Ni de ochenta mil, ni de tres o cuatro individuos. Este es el incontrovertible fracaso de Sánchez. Este jueves, el Parlamento Europeo ha aprobado una Resolución reclamando devoluciones rápidas y el blindaje de la frontera tras la crisis ceutí con el voto en contra socialista. Habrá que atar esta mosca por el rabo. Cuando Úrsula hace europeas las dos ciudades, los socialistas votan en contra …
Necesitamos una política exterior que no sea enemistarse con EEUU e Israel, amigos de Marruecos que reclama Ceuta y Melilla. La política exterior está para administrar nuestros intereses. En la UE. Cuerpo insiste en una financiación que desagrada a los socios ricos y austeros. En cambio, en España, su colega de Hacienda prefiere privilegiar a Cataluña dando el pedazo más grande de la tarta a un comensal gordo en contra del sentir mayoritario. En Europa pedimos justicia y ayudas mientras en España Sanchez se arrodilla ante los independentistas.


