La UE está actualmente a la vanguardia de la lucha contra el calentamiento global, a pesar de ser tan solo los cuartos emisores —el tercero es la India, con el 8,2%—
Mientras los líderes políticos sigan abordando esta crisis desde el cortoplacismo, la simplificación y la búsqueda del rédito partidista inmediato, estarán fallando de manera flagrante a su deber de proteger a la ciudadanía.