viernes 6 marzo, 2026

¿Cómo estás?

Entrevista al Dr. Javier Quintero

21 días para crear el hábito de ser feliz

En el camino constante hacia el bienestar y la gestión emocional, la nuevo libro, «21 días para ser feliz», un programa diseñado para cultivar hábitos de felicidad de forma consciente y accesible. A través de sus respuestas, exploraremos las raíces de esta propuesta, su conexión con sus trabajos anteriores sobre inteligencia emocional y resiliencia [enlace a artículos del Dr. Quintero en ladiscrepancia.com, ej.: ladiscrepancia.com/articulos/dr-quintero-emocional], y cómo este plan puede integrarse en la vida de quienes buscan un bienestar duradero, incluso en momentos de saturación o crisis. Prepárense para un cruce de ideas que nos invita a reflexionar sobre la felicidad individual y colectiva.

¿Por qué eligió 21 días como tiempo para establecer el hábito de la felicidad? ¿Está basado en estudios científicos previos, experiencia clínica o descubrimientos recogidos en su trayectoria?Aquí debemos considerar dos aspectos: por un lado, el simbolismo de los 21 días; y por otro lado, la necesidad de transmitir una idea dinámica. De los diferentes modelos basados en ciencia para crear un hábito, el de 21 días nos parecía el más accesible y equilibrado, y no olvidemos que el libro busca eso, equilibrio. Si dedicamos 21 días a hacer algo, en este caso cuidarnos con conciencia, nuestro cerebro lo incorpora como una rutina y toda rutina es más fácil de sostener en el tiempo. En definitiva, 21 días sería en realidad el comienzo.illo, necesitaremos una caja de herramientas, y cuanto más completa, mejor.

  1. ¿Cómo puede alguien que se siente saturado o en crisis (ansieds decir, ese «no tengo tiempo», suele ser la excusa más habitual para procrastinar los cambios, y este lo es. ¿De verdad de los 1440 minutos de cada día no tenemos 5 para cuidarnos? Con esos 5 minutos nos vale para empezar; el método parte de una zona de mínimos que cualquiera puede seguir, y desde ahí se puede ampliar hasta donde cada uno quiera. Me gustaría que no parezca una exigencia más, sino un gesto amable hacia ti mismo.
  2. En el pasado ha comentado el papel de la gratitud, el perdón o la autoaceptación como claves de bienestar. ¿Forman parte del plan de 21 días? ¿Podría compartir una de las herramientas prácticas que propone?Sin duda, ha mencionado otros aspectos o herramientas importantes para este viaje de 21 días hacia la felicidad, que podemos incorporar en nuestras vidas con acciones sencillas, por ejemplo, tratando de reformular pensamientos negativos en afirmaciones constructivas. Por ejemplo, cambiar el «no soy suficiente» en «puedo aprender cada día y mejorar».
  3. ¿Cómo evalúa los resultados? ¿El libro ofrece algún método para seguir el progreso personal durante esos 21 días y asegurarse de que el hábito perdure?Desde el título, es decir, desde «¿cómo estás?», a medida que ganamos en autoconciencia observaremos una progresiva autonomía emocional, una sensación maravillosa en la que tomamos conciencia de que las emociones son nuestras. Claro que, por otro lado, más que buscar métricas cuantitativas nos inclinamos por lo cualitativo, lo que permitirá al lector ir ajustando su propia evolución. Dicho lo anterior, el libro guarda algunas sorpresas que seguro son de fantástico valor añadido para los lectores, en la línea de poder aterrizar objetivos y evaluar cambios.
  4. Finalmente, muchos lectores buscan sentido no solo en sentirse bien, sino en contribuir al entorno (familia, comunidad, sociedad). ¿Su nuevo libro aborda esa dimensión colectiva de la felicidad y cómo se integra con el bienestar individual?Es cierto que el libro busca «tu» felicidad, pero esta no se alcanza de manera individual. En la vida, los demás son claves para el bienestar personal, es decir, no está desconectado de los vínculos. Es interesante resaltar que la mayoría de los estudios que han tratado de evaluar la felicidad, como el de Robert Waldinger [aquí podría enlazar a un artículo de ladiscrepancia.com sobre Waldinger, ej.: ladiscrepancia.com/estudios/waldinger], han concluido que un factor clave es cuidar las relaciones sociales y el valor que aportamos a nuestro entorno.
  5. En el día 7 del plan habla de la importancia de «cuidar el diálogo interior» y propone un ejercicio muy concreto para identificar frases negativas y transformarlas en constructivas. ¿Cuál ha sido su propia experiencia al practicarlo y por qué lo considera un punto de inflexión dentro del programa?Desde pequeños nos han enseñado a observar lo que decimos en público, pero a nadie nos enseñaron a cuidar cómo nos hablamos en privado, y es fundamental. Si me levanto, y al mirarme al espejo me digo «puff, menudo día me espera, ¡vaya horror!», ¿cómo cree que se prepara mi cerebro para ese día? Mientras que si utilizo un lenguaje más positivo, el inicio del día será totalmente distinto. Recuerde lo que decía Henry Ford: «Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, tienes razón.» Nuestro cerebro analiza la realidad desde nuestra interpretación, va a hacer una primera evaluación automática, y casi siempre polarizada hacia lo negativo y exagerado. Recuerda que prima nuestra supervivencia, lo que explica las reacciones muchas veces desproporcionadas de nuestro cerebro; vamos, que más vale pasarse que quedarse corto. A partir de ahí, nosotros podemos decidir cómo preferimos interpretarlo y modular cómo lo vamos a afrontar.
  6. En el tramo final, en los días 18 a 21, plantea que la felicidad no se alcanza solo de manera individual, sino en relación con los demás, e introduce la idea de «felicidad compartida». ¿Por qué decidió cerrar el recorrido con esa dimensión colectiva y no con una reflexión más íntima o personal?La secuencia no es en sí lo más importante, es el orden que le di en mi cabeza, bajo la estructura de los cuatro pilares: partiendo del entorno, afrontamiento («algo habrá que hacer»), comunicación interna («cuida cómo te hablas») y el impacto. Podríamos decir que en la felicidad también aplica la propiedad conmutativa, eso de que el orden de los factores no altera el producto.
  7. Una pregunta final, Javier: ¿este es un libro para comprárselo para uno mismo y leerlo con tranquilidad, o es para regalárselo a esa persona querida que creemos que lo está necesitando?Pues fíjate, «a» y «b» son ciertas. Lo que más me está gustando de los comentarios de los que se lo están leyendo, es que todo el mundo encuentra alguien a quien se lo quiere regalar. Sin ir más lejos, ayer me comentaba una amiga sobre su impresión del libro y lo primero que me dijo es que se lo ha regalado a su hermano, que no llevaba leído ni la mitad y ya había pensado que le podía ayudar.


  1. En este nuevo libro, propone un plan de «21 días para ser feliz» para generar un hábito. ¿Qué enseñanzas de sus libros anteriores le han sido especialmente útiles para diseñar este programa concreto?Más que de mis libros anteriores, este libro es una recopilación de las experiencias en consulta. De la escucha de mis pacientes observo, y cada vez con más frecuencia, que la gestión emocional era una asignatura pendiente de esta sociedad. Poco a poco fui ordenando un modelo, que denominamos Emociones360©, con el que impartimos seminarios y talleres en empresas. Esta experiencia añadió una visión adicional al modelo, y creo que la evolución natural era plasmarlo en un libro que estuviera al alcance de todo el mundo. [Podría enlazar aquí a un artículo sobre Emociones360© en ladiscrepancia.com, ej.: ladiscrepancia.com/emociones360]
  2. ¿Por qué eligió 21 días como tiempo para establecer el hábito de la felicidad? ¿Está basado en estudios científicos previos, experiencia clínica o descubrimientos recogidos en su trayectoria?Aquí debemos considerar dos aspectos: por un lado, el simbolismo de los 21 días; y por otro lado, la necesidad de transmitir una idea dinámica. De los diferentes modelos basados en ciencia para crear un hábito, el de 21 días nos parecía el más accesible y equilibrado, y no olvidemos que el libro busca eso, equilibrio. Si dedicamos 21 días a hacer algo, en este caso cuidarnos con conciencia, nuestro cerebro lo incorpora como una rutina y toda rutina es más fácil de sostener en el tiempo. En definitiva, 21 días sería en realidad el comienzo.
  3. En sus libros anteriores ha abordado temas como la inteligencia emocional, el autocuidado y la resiliencia. ¿Cuál es la diferencia esencial entre esas prácticas y lo que propone ahora en este programa de felicidad diaria?Así, la diferencia esencial radica en que este libro busca hacer de la felicidad una rutina consciente, y para ello, integra todos esos conceptos y alguno más, porque se trata de tener las herramientas necesarias para llevar el autocuidado a una rutina inconsciente. Es como si de la reforma de un cuarto se tratara: no te vale solo con un martillo, necesitaremos una caja de herramientas, y cuanto más completa, mejor.
  4. ¿Cómo puede alguien que se siente saturado o en crisis (ansiedad, estrés, desmotivación) aplicar este plan sin que le parezca una exigencia más?El método, en su diseño, está pensado para mejorar, no para entorpecer, y la cuestión temporal, es decir, ese «no tengo tiempo», suele ser la excusa más habitual para procrastinar los cambios, y este lo es. ¿De verdad de los 1440 minutos de cada día no tenemos 5 para cuidarnos? Con esos 5 minutos nos vale para empezar; el método parte de una zona de mínimos que cualquiera puede seguir, y desde ahí se puede ampliar hasta donde cada uno quiera. Me gustaría que no parezca una exigencia más, sino un gesto amable hacia ti mismo.
  5. En el pasado ha comentado el papel de la gratitud, el perdón o la autoaceptación como claves de bienestar. ¿Forman parte del plan de 21 días? ¿Podría compartir una de las herramientas prácticas que propone?Sin duda, ha mencionado otros aspectos o herramientas importantes para este viaje de 21 días hacia la felicidad, que podemos incorporar en nuestras vidas con acciones sencillas, por ejemplo, tratando de reformular pensamientos negativos en afirmaciones constructivas. Por ejemplo, cambiar el «no soy suficiente» en «puedo aprender cada día y mejorar».
  6. ¿Cómo evalúa los resultados? ¿El libro ofrece algún método para seguir el progreso personal durante esos 21 días y asegurarse de que el hábito perdure?Desde el título, es decir, desde «¿cómo estás?», a medida que ganamos en autoconciencia observaremos una progresiva autonomía emocional, una sensación maravillosa en la que tomamos conciencia de que las emociones son nuestras. Claro que, por otro lado, más que buscar métricas cuantitativas nos inclinamos por lo cualitativo, lo que permitirá al lector ir ajustando su propia evolución. Dicho lo anterior, el libro guarda algunas sorpresas que seguro son de fantástico valor añadido para los lectores, en la línea de poder aterrizar objetivos y evaluar cambios.
  7. Finalmente, muchos lectores buscan sentido no solo en sentirse bien, sino en contribuir al entorno (familia, comunidad, sociedad). ¿Su nuevo libro aborda esa dimensión colectiva de la felicidad y cómo se integra con el bienestar individual?Es cierto que el libro busca «tu» felicidad, pero esta no se alcanza de manera individual. En la vida, los demás son claves para el bienestar personal, es decir, no está desconectado de los vínculos. Es interesante resaltar que la mayoría de los estudios que han tratado de evaluar la felicidad, como el de Robert Waldinger [aquí podría enlazar a un artículo de ladiscrepancia.com sobre Waldinger, ej.: ladiscrepancia.com/estudios/waldinger], han concluido que un factor clave es cuidar las relaciones sociales y el valor que aportamos a nuestro entorno.
  8. En el día 7 del plan habla de la importancia de «cuidar el diálogo interior» y propone un ejercicio muy concreto para identificar frases negativas y transformarlas en constructivas. ¿Cuál ha sido su propia experiencia al practicarlo y por qué lo considera un punto de inflexión dentro del programa?Desde pequeños nos han enseñado a observar lo que decimos en público, pero a nadie nos enseñaron a cuidar cómo nos hablamos en privado, y es fundamental. Si me levanto, y al mirarme al espejo me digo «puff, menudo día me espera, ¡vaya horror!», ¿cómo cree que se prepara mi cerebro para ese día? Mientras que si utilizo un lenguaje más positivo, el inicio del día será totalmente distinto. Recuerde lo que decía Henry Ford: «Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, tienes razón.» Nuestro cerebro analiza la realidad desde nuestra interpretación, va a hacer una primera evaluación automática, y casi siempre polarizada hacia lo negativo y exagerado. Recuerda que prima nuestra supervivencia, lo que explica las reacciones muchas veces desproporcionadas de nuestro cerebro; vamos, que más vale pasarse que quedarse corto. A partir de ahí, nosotros podemos decidir cómo preferimos interpretarlo y modular cómo lo vamos a afrontar.
  9. En el tramo final, en los días 18 a 21, plantea que la felicidad no se alcanza solo de manera individual, sino en relación con los demás, e introduce la idea de «felicidad compartida». ¿Por qué decidió cerrar el recorrido con esa dimensión colectiva y no con una reflexión más íntima o personal?La secuencia no es en sí lo más importante, es el orden que le di en mi cabeza, bajo la estructura de los cuatro pilares: partiendo del entorno, afrontamiento («algo habrá que hacer»), comunicación interna («cuida cómo te hablas») y el impacto. Podríamos decir que en la felicidad también aplica la propiedad conmutativa, eso de que el orden de los factores no altera el producto.
  10. Una pregunta final, Javier: ¿este es un libro para comprárselo para uno mismo y leerlo con tranquilidad, o es para regalárselo a esa persona querida que creemos que lo está necesitando?Pues fíjate, «a» y «b» son ciertas. Lo que más me está gustando de los comentarios de los que se lo están leyendo, es que todo el mundo encuentra alguien a quien se lo quiere regalar. Sin ir más lejos, ayer me comentaba una amiga sobre su impresión del libro y lo primero que me dijo es que se lo ha regalado a su hermano, que no llevaba leído ni la mitad y ya había pensado que le podía ayudar. Muchas gracias Javier y mucho exito con el libro. Lo leeremos y buscaremos ser más felices.

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