Ricardo Peña
Me quito el sombrero ante la lucidez que exhibe la cineasta Isabel Coixet en su artículo Tiempos de bullshit (El País, 18/09/25), el cual tiene el acierto de resumir en una sola palabra uno los males que nos aqueja desde hace al menos diez años. Lo primero para combatir una enfermedad es darle un nombre significativo que permita entender a qué nos enfrentamos. Podemos traducir bullshitter al español, a la vez, como “mierdoso” y como “esparcidor de mierda”. El mundo se ha llenado de mierdosos en los últimos años y ellos son los que, de momento, están llevando la voz cantante en muchos países.
Como explica Coixet, el bullshitter es mucho peor que el mentiroso. Este conoce la verdad y la oculta conscientemente, lo que le provoca cierta tensión inherente a saber que está engañando. Al mierdoso le es indiferente la verdad y no soporta tensión alguna porque carece de moral. Lo que pretende es causar un impacto emocional en quien le escucha o lee y esa es su única prioridad. Es incorrecto llamar mentiroso al bullshitter. La palabra más adecuada es “embaucador”. El mierdoso miente para colocarnos un relato que él sabe falso, pero que conviene a sus intereses. En el caso más inocuo, el mierdoso miente para llamar la atención. Sabe que lo que cuenta es falso o tremendamente exagerado, pero necesita desesperadamente la atención y el aplauso de la comunidad. Esa es la motivación principal que explica la inundación de falsedades que pueblan a diario las redes sociales: los mierdosos quieren su minuto de gloria, minuto que no podrían conseguir de otro modo.
Mucho menos inocuo es el caso de los embaucadores políticos. Aquí lo que se pretende es rentabilidad en votos o en el desgaste del adversario. Cuando Vox —el partido esparcidor de mierda por excelencia— identifica, por ejemplo, inmigración con delincuencia, sabe perfectamente que se trata de una exageración que no responde a la realidad, pero le conviene señalar a los inmigrantes como un peligro porque eso le proporciona apoyos en cierto sector de la población. Sucede lo mismo cuando combate el feminismo y niega la violencia contra las mujeres, o pone el acento en las denuncias falsas de algunas de ellas. Sabe que las denuncias falsas no son estadísticamente significativas y que, en cambio, cientos de mujeres han sido positivamente asesinadas por sus parejas o ex-parejas. Pero le da lo mismo, porque su discurso no pretende describir la realidad, sino oscurecerla para ganarse el apoyo de muchos varones que recelan del feminismo o temen la igualdad de derechos de las mujeres. Y, por desgracia, sus falsedades consiguen el efecto pretendido: Vox tiene muchos más adeptos entre los varones que entre las mujeres.
Otra embaucadora destacada es la presidenta de la comunidad de Madrid. Sus continuas salidas de tono, sus exageraciones, los insultos dirigidos al presidente del gobierno, sus posicionamientos extremistas, discrepantes muchas veces de los del líder de su partido, en definitiva, su bronca permanente con todo y contra todo, persiguen un doble fin. Por un lado, llamar la atención; estar siempre, como decía aquél, “en el candelabro”. Posiblemente es la dirigente más conocida de España, lo que indica que su estrategia tiene éxito. Esa visibilidad permanente le permite postularse como reemplazo de Núñez Feijóo cuando este deje de tener el favor del partido. Por otro, consigue que se hable de sus señuelos y, como consecuencia, no se hable de su gestión como presidenta. Si los madrileños fueran conscientes de los datos de dicha gestión, verían que esta señora se dedica sistemáticamente a desmantelar los servicios públicos y a desviar recursos de todos, muy necesarios, a los operadores privados. Como ejemplo, entre 2019 en 2024, pagó 5.036 millones al grupo Quirón, según datos de la propia comunidad. Mientras, las listas de espera en la sanidad pública sobrepasan el millón de personas. O asfixia a las universidades públicas con las menores transferencias por alumno de toda España para que, ante la insuficiencia de plazas, los estudiantes se desvíen a las privadas, mucho más caras y de peor calidad. Así, ha conseguido que los estudiantes de la pública representen hoy solo dos tercios del total cuando hace una década eran más del 80%. De todo ello no habla la presidenta y además consigue que no se hable.
Esta forma de hacer ha sido imitada por los medios de comunicación, la mayoría de los cuales priorizan el impacto emocional de la noticia frente a su relevancia como pieza informativa. Así, ante catástrofes como una DANA o los incendios forestales, dedican infinitas horas a recoger testimonios “humanos”, que abundan en la desgracia pero no aportan gran cosa al hecho fundamental, y muy pocas a analizar sus causas y los posibles remedios.
Las personas individuales en las redes sociales, los políticos y los medios han desatado una batalla sin cuartel por la atención y compiten por ver quién consigue mayor impacto emocional. En esa batalla, el bullshit —la mierda— gana siempre y la verdad deja de ser relevante.
Como advierte Coixet, “lo peor no es que el espacio público se haya llenado de mentiras, sino que se ha roto el consenso sobre por qué la verdad debería importarnos”. El bullshit —nos dice— “no solo es ruido, es silencio disfrazado de palabras”. Se oculta lo fundamental con apariencia de discurso. El fondo del asunto está, en mi opinión, en si aceptamos o no el tipo de democracia que se está configurando con esta sobreabundancia de bullshitters: ¿Queremos acudir a las urnas repletos de emociones implantadas en nuestro cerebro por los esparcidores de mierda o preferimos hacerlo con un conocimiento real de los datos? El dilema, en definitiva, está en si permitimos o no que nos manipulen.
A raíz de la muerte de Robert Redford, he vuelto a ver Todos los hombres del Presidente, una de las obras que le catapultaron a la fama. En ella, los dos periodistas que encarnan él y Dustin Hoffmnn se empeñan, con riesgo para sus vidas, en descubrir la verdad sobre el caso Watergate. Lo consiguen y el resultado es que el Presidente Nixon se ve obligado a dimitir por ser el inspirador de dicha trama contra el Partido Demócrata.
Es obvio que la verdad importa.

- Emigración y sociedad
por Francisco VelázquezLos conflictos sociales tradicionales en los países, que enfrentaban a los colectivos, clases o grupos de personas con el Estado o con los más poderosos, están cambiando de forma acelerada. En los últimos tiempos, cierto estupor alcanza al observador que - Mundial de Fútbol 2026: el gran escaparate geopolítico de Norteamérica
por Pedro Fuentetaja RubioEntre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026, el mundo volverá a detenerse ante la Copa Mundial de la FIFA. Será una edición histórica por múltiples razones: por primera vez participarán 48 selecciones nacionales, se disputarán - El fracaso del FCAS: golpe a la autonomía estratégica europea y oportunidad crítica para España
por Pedro Fuentetaja RubioResumen ejecutivo EL mayor proyecto europeo en la vertiente de la Defensa ha quedado abandonado después de que las empresas francesas y alemanas implicadas no lograran resolver años de disputas industriales, tecnológicas y estratégicas. Tras meses de negociaciones y reiteradas - Desinformación sin fronteras y sin excusas
por Carlos PenedoLa politóloga manchega Máriam Martínez Bascuñán observaba recientemente en un acto público que don Quijote ampliaba la realidad encontrando gigantes donde había molinos; y que en estos tiempos parecemos haber perfeccionado el mecanismo contrario: vemos molinos cuando miramos gigantes. Hay mucho de desinformación en - Ahora tenemos ReActiva… ¡Cómo está el PSOE!
por Ignacio Montes PérezLeo en La Discrepancia (https://ladiscrepancia.com/reactiva-el-miedo-se-ha-acabado/) un artículo firmado por Laura López sobre la aparición en el seno del PSOE de un… no sé cómo llamarlo ¿grupo organizado de militantes?, en fin, lo de menos es el nombre, lo importante es, - Trenes de Cercanías
por Carlos MirandaTranquilamente instalado en la terraza de mi bar favorito, observo a los viandantes y, con envidia, a los jóvenes que van abrazados en esta primavera incierta. Ellos muestran sus musculaturas con tatuajes y ellas sugirieren sus encantos. PAAF, el dron-mayordomo - Elecciones presidenciales de Colombia: segunda vuelta
por Pedro Fuentetaja RubioColombia irá a una segunda vuelta el 21 de junio de 2026 en una elección marcada por la polarización, el desgaste del ciclo político abierto por Gustavo Petro y el avance de una derecha que ha logrado reagruparse en torno - ★★★½ | He-Man: la épica aventura de volver a ser niños
por Javier GranadosHay películas que aspiran a cambiar la historia del cine y otras que simplemente quieren recordarnos por qué nos enamoramos de él. La nueva aventura cinematográfica de He-Man pertenece orgullosamente al segundo grupo, y precisamente ahí reside gran parte de - Trump ante el laberinto iraní: las difíciles rutas hacia una victoria política en una guerra sin desenlace
por Adalberto AgozinoLa Casa Blanca afronta una de las encrucijadas estratégicas más complejas de las últimas décadas. Tras meses de enfrentamiento con Irán, el presidente Donald Trump se enfrenta a una pregunta que ha perseguido a numerosos líderes estadounidenses desde la Segunda - Amar en tiempos de cólera
por Mohamed NouriAntes de todo, señalar que el último étimo del título de este artículo prestado a la célebre novela de G.G. Márquez está usado en su acepción femenina, como ira, enojo y encono. Este matiz nos va a introducir al tema cuan complejo y movedizo que este ensayo quiere plantear: el amor en la pareja. Amor, amor, ¿qué es - Juristas y plataformas sociales alertan de una «brecha de criterio» en los lanzamientos de familias vulnerables
por Gustavo EgusquizaMadrid, 9 de junio de 2026. Colectivos jurídicos y organizaciones civiles han decidido dar un paso al frente ante lo que consideran una grave desconexión entre el debate político sobre la vivienda y la práctica diaria de los tribunales en materia de - Alberto Cabello: “El talento joven no puede quedarse en una promesa; tiene que convertirse en oportunidades reales”
por LADISCREPANCIAENTREVISTA LA DISCREPANCIA En un tiempo en el que la juventud española aparece demasiadas veces atrapada entre dos discursos contradictorios —por un lado, la exaltación retórica del talento joven; por otro, las dificultades reales para acceder a vivienda, empleo estable, - Despejar la X
por José María Castro AbellaEn el colegio nos enseñaban a resolver ecuaciones despejando la X. Nos producía una gran satisfacción resolver la ecuación y descubrir la oculta X. Parece que esta satisfacción no es compartida por algunos de nuestros jueces. Estas X a despejar - ★★★★☆ | Critica : El día de la revelación
por Javier GranadosAdmitámoslo: Steven Spielberg es uno de esos directores que nos enseñaron a amar el cine. No porque sus películas fueran simplemente entretenidas, algo que hoy parece suficiente mérito para gran parte de la industria, sino porque detrás de cada una - La Fiscalía General del Estado desde 1982
por José María Castro AbellaDesde 1982 han sido nombrados 16 Fiscales Generales del Estado. Este es un repaso de las características de sus sucesivos mandatos. ALGUNAS CUESTIONES GENERALES Carrera fiscal o judicial Todos ellos, procedían de la carrera fiscal o judicial, con la única

















