Cuando observamos ejemplos de reconciliación y acuerdos complejos, desde la transición española hasta la resolución de conflictos en Irlanda del Norte o Sudáfrica, vemos un patrón recurrente: primero se establece la paz y luego se trabaja la justicia. La paz no es sinónimo de justicia inmediata
Este libro no pretende resolver el conflicto. Pero sí aspira a algo muy valioso en este momento: ayudarnos a pensarlo mejor. Y, quizá, a imaginar juntos un futuro diferente.