viernes 8 mayo, 2026

¿Por qué tengo que ir con mi familia al Parque Arqueológico del Cerro de las Cabezas?

Serie “Guardianes de la Historia” — Los orígenes: viaje al mundo ibérico


Vamos de camino…

Cuando partamos hacia Valdepeñas nos alejaremos de la viticultura moderna para internarnos en un cerro donde nació una de las ciudades ibéricas más importantes de la Meseta Sur. Allí, entre viñas, encinas y barrancos suaves, se alza el Cerro de las Cabezas, enorme espolón amesetado que fue hogar, fortaleza y capital de poder hace más de dos mil quinientos años. Caminar por este parque arqueológico no será una excursión: será un salto a los orígenes de nuestros pueblos, al tiempo en que Iberia aún no se llamaba España, pero ya estaba hecha de caminos, comercio, guerra y dioses.


I. Un cerro elegido por la historia

Cuando nos acerquemos al Cerro de las Cabezas veremos cómo su cima domina el valle del río Jabalón y el corredor natural entre Sierra Morena y La Mancha.
Esa posición privilegiada explica su ocupación a partir del siglo VI a.C., cuando los pueblos íberos comenzaron a transformar los asentamientos dispersos en auténticas ciudades fortificadas: los oppida.

El Cerro de las Cabezas fue uno de los mayores núcleos ibéricos de la actual provincia de Ciudad Real, con:

  • más de 14 hectáreas habitadas,
  • tramos defensivos de hasta 7 metros de altura,
  • barrios artesanales,
  • y una compleja red de calles pavimentadas.

A diferencia de otros yacimientos, aquí se conserva una imagen urbana completa: muralla, puertas, viviendas, talleres, almacenes y necrópolis.


II. La ciudad amurallada

Subiremos por el sendero principal hasta alcanzar la impresionante muralla ibérica, construida con mampostería ciclópea, reforzada con bastiones semicirculares y accesos en zigzag que obligaban al enemigo a exponerse al ataque desde el interior.

El recorrido nos llevará a través de:

  • la Puerta Este, la principal entrada monumental,
  • el sector de bastiones defensivos,
  • el barrio de viviendas situadas en terrazas escalonadas.

Los íberos sabían que el control del territorio comenzaba por el control del acceso.


III. Vivir en un oppidum

Dentro del Cerro de las Cabezas descubriremos cómo era una ciudad hace 2.500 años.

Las casas eran:

  • rectangulares,
  • con muros de piedra y adobe,
  • cubiertas de madera y ramas,
  • y divididas en estancias para dormir, almacenar y trabajar.

Cada hogar disponía de:

  • molinos de cereal,
  • bancos corridos de barro,
  • hogares para cocinar,
  • depósitos cerámicos.

En las calles, perfectamente trazadas, se concentraban los talleres metalúrgicos.
Aquí se han hallado:

  • moldes de fundición,
  • escorias de hierro,
  • herramientas,
  • fíbulas,
  • hebillas,
  • cuchillos y puntas de lanza.

El Cerro de las Cabezas era un centro productivo de primer nivel.


IV. Comercio, carreteras y riqueza

Los íberos del Cerro no eran una comunidad aislada:
formaban parte de un vasto sistema comercial que conectaba el sureste peninsular, la costa mediterránea y la Meseta.

Se han documentado:

  • cerámicas griegas y púnicas,
  • ánforas para vino y aceite,
  • objetos de adorno procedentes de Sierra Morena,
  • monedas ibéricas.

Una antigua vía comercial cruzaba junto al cerro: un eje que unía Castulo, Sisapo y Complutum con el Levante.
Valdepeñas ya era entonces un punto estratégico de comercio.


V. Ritual, muerte y memoria

Alrededor de la ciudad se distribuyen necrópolis íberas donde se practicaba la incineración ritual.
Las urnas recogían las cenizas de los difuntos acompañadas por:

  • armas miniaturizadas,
  • cerámicas,
  • fíbulas como símbolos de estatus,
  • alimentos votivos.

En el interior del cerro se han encontrado altares domésticos y pequeñas estelas grabadas que apuntan a un culto ligado a la fertilidad de la tierra y a divinidades protectoras del hogar.

Los niños comprenderán aquí que los íberos no solo eran guerreros, sino también personas que amaban, lloraban y ritualizaban la memoria de los suyos.


VI. Declive y desaparición

A finales del siglo III a.C., tras las Guerras Púnicas y la expansión romana en la Meseta, el Cerro de las Cabezas perdió protagonismo.
La romanización desplazó los viejos oppida hacia nuevos núcleos urbanos de modelo latino.

Los habitantes fueron abandonando paulatinamente el cerro, dejando tras de sí una ciudad congelada en el tiempo.

Ese abandono temprano es el motivo por el que hoy el yacimiento conserva una integridad excepcional.


VII. El parque: arqueología para todos

El parque arqueológico ha sido diseñado para una visita cómoda y didáctica:

  • senderos señalizados,
  • miradores panorámicos,
  • reconstrucciones parciales de viviendas,
  • pasarelas sobre puntos sensibles,
  • paneles explicativos claros.

En el Centro de Interpretación de Valdepeñas se exhiben piezas originales:

  • cerámicas pintadas,
  • joyería ibérica,
  • armas,
  • utensilios agrícolas.

Las maquetas permiten entender el urbanismo completo del oppidum.

Las visitas guiadas hacen especial hincapié en la vida cotidiana, algo fascinante para niños:
cómo se cocinaba, se vestía, se defendía la ciudad y se comerciaba.


VIII. Paisaje: viñas y encinares

Rodeando el cerro se extienden:

  • viñedos históricos,
  • campos de cereal,
  • lomas de monte bajo.

Desde la cima contemplaremos buena parte del Campo de Montiel y el corredor natural hacia Sierra Morena.

El paseo es sencillo —sin grandes desniveles—, apto para familias de todas las edades.


IX. Ficha práctica (2025)

📍 Ubicación
Cerro de las Cabezas — Valdepeñas (Ciudad Real)

📞 Teléfono
926 362 001

🕰️ Horarios

  • Martes a domingo: 10:00–18:00 (invierno)
  • Martes a domingo: 10:00–19:30 (verano)
  • Lunes: cerrado

🎟️ Entradas

  • General: 3 €
  • Reducida: 1,5 €
  • Gratis: martes y viernes de 15:00–18:00
  • Visita guiada: 6–8 €

🧭 Servicios

  • Centro de interpretación en Valdepeñas
  • Área de acogida en el cerro
  • Zonas de sombra
  • Miradores
  • Accesibilidad parcial
  • Talleres arqueológicos infantiles

X. Dónde comer cerca

La Aguzadera (Valdepeñas) — cocina manchega moderna.
El Bodegón del Abuelo — gachas, pisto, carnes a la brasa.
Restaurante Consolación y Cal y Arena — gastronomía vinculada a vinos locales.


XI. Recursos de YouTube

🎥 Cerro de las Cabezas – Parque Arqueológico oficial (JCCM)
https://www.youtube.com/watch?v=NzbkOpGq3C8

🎥 La ciudad íbera del Cerro de las Cabezas – CMMedia
https://www.youtube.com/watch?v=5lcQxq5H__k

🎥 Visita virtual Cerro de las Cabezas – divulgación UCLM
https://www.youtube.com/watch?v=R6c7OJ32L6g

🎥 Recreación 3D del oppidum íbero de Valdepeñas
https://www.youtube.com/watch?v=f0D8m4lqqtc


XII. Cierre: Donde nació la ciudad ibérica

Cuando abandonemos el cerro y volvamos a ver las viñas extenderse hacia el horizonte, entenderemos por qué este lugar fue elegido para fundar una ciudad.

Desde aquí se controlaba el comercio, el territorio y la defensa; desde aquí, los íberos escribieron una de las primeras páginas de nuestra historia urbana.

El Cerro de las Cabezas no es una ruina:
es el nacimiento de la ciudad en La Mancha.

Y al visitarlo en familia comprenderemos que conocer nuestros orígenes es la mejor forma de proteger nuestro futuro.

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