El debate sobre cuestiones estratégicas no abunda en España y a veces no se realiza seriamente. Una ingenua utopía suele ser parte del pensamiento más progresista. Basta con dialogar. No hace falta armarse. La indefensión no importa. Es una irresponsabilidad.
También gusta exhibir un resentimiento gratuito e injusto hacia los EEUU. Quiere Trump, pontifican algunos, que gastemos más en defensa para vendernos las armas que produce su país. Esta en las manos europeas mejorar su contribución a la defensa de Europa a través de la UE y de la OTAN, pero también está en manos europeas desarrollar y producir los armamentos necesarios. Si aportamos armas tan eficaces y sofisticadas como las norteamericanas no necesitaremos comprárselo a los estadounidenses.
La pelota está en el tejado europeoy de nada sirve prestar intenciones aviesas a Washington cuando tenemos el remedio en Europa. Los europeos deben dejar de relajarse en la hamaca y ponerse las pilas. Se trata de su exclusiva responsabilidad y es posible hacerlo. Airbus es un ejemplo y los europeos tienen también en su haber exitosos proyectos multinacionales de industria militar. Hay que tomar iniciativas, invertir, concentrar sociedades y ser punteros tecnológicamente. De nada sirve acusar de malintencionados a otros si producen un armamento mejor.
También se acusa a EEUU de tenernos como vasallos sujetos con una traílla corta. Algunos igual se remontan a la guerra de Cuba donde su Navy destruyó nuestra Armada por imprevisión política ya que sus buques eran mejores. Olvidan muchos que los EEUU vinieron tres veces en ayuda de la libertad en Europa. En la Primera y en la Segunda Guerra Mundial, así como en la Guerra Fría. Sin el paraguas militar americano la Unión Europea no sería una realidad y nuestras democracias igual no existirían debido al rodillo soviético y, ahora, por la amenaza rusa que perdura.
En el debate estratégico español hay tendencia a subrayar los peligros que provienen del Sur, desde Marruecos (o Argelia) y las migraciones favorecidas por mafias y ciertos países, así como el narcotráfico. Otros añaden Iberoamérica por la influencia que piensan debiéramos de ejercer allí. Todo eso está muy bien, pero no hemos de borrarnos del debate de la seguridad en el Este europeo.
Hemos de ser un referente en la determinación de los riesgos que acechan desde el Sur a España y Europa, sin duda, y calibrar aquellos que puedan venir desde Latinoamérica por un exceso de migración ilegal o si los narcotraficantes consiguen exportar su criminalidad. Sin embargo, tenemos fuerzas desplegadas en Letonia, Eslovaquia y Rumanía, así como en Turquía. Somos, pues, relevantes para la disuasión frente a Rusia, la mayor amenaza a nuestras democracias en Europa. Nuestra sociedad ha de ser más consciente de ello, una responsabilidad del Gobierno, de los partidos, de Instituciones especializadas y de los medios de comunicación.
Un conflicto con Moscú nos afectaría como a nuestros socios y aliados más cercanos a Rusia. Sufriríamos consecuencias de diferente naturaleza y no es descartable que el Kremlin ordenara disparar a España misiles que caerían en instalaciones militares y en ciudades bien pobladas como Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao o Madrid para amedrentarnos
Hemos pues de ser proactivos también en el debate de seguridad del Este europeo. Tenemos derecho a ello y obligación. Derecho porque somos un aliado y un socio más y, además, tenemos fuerzas desplegadas en el Este. Nuestra presencia militar y apoyo político ha de ser consciente, no mecánico. Obligación, porque hay que explicar bien a los españoles por qué estamos desplegados en el Este y los riesgos que corremos. No para rechazarlo sino para afrontarlo con madurez y solidaridad con nuestros socios y aliados.
Conviene añadir también que somos un país atlántico además de mediterráneo. Con Francia, los únicos con fachada a los dos lados. No descuidemos ninguna de las dos. El europeísmo es asimismo a la vez mediterráneo y atlántico. Algunos prefieren, sin embargo, jugar a verso suelto e ir a contracorriente del mundo europeo y occidental para satisfacer solo intereses internos particulares, derivándonos hacia la irrelevancia internacional. Da pena. Con Franco también estábamos aislados.
Carlos Miranda, Embajador de España
- La Biblioteca Nacional en la política cultural de Españapor Javier Varela¿Qué usuario no ha conocido la BN en obras, abarrotada de gente o semivacía como ahora? La joya más reluciente del departamento de Cultura. Yo la conocí, allá por los años setenta
- Cumbre OTAN en Ankarapor Carlos MirandaMuchos en Europa no ven la realidad. No la ven porque no tengan gafas, que las tienen, no la ven porque no les gusta. Así ni con, ni sin gafas. En nuestra
- Europa ante el fin de la tutelapor Rafael VeraDel paraguas ajeno a la responsabilidad propia Seguridad y defensa No aguardaré a que se apaguen los ecos de la cumbre de la OTAN que estos días se celebra en Ankara. No
- La inanidad de Núñez Feijóopor Ricardo PeñaSegún la Real Academia Española, el adjetivo inane describe algo que es vano, inútil o carece de contenido y trascendencia. Se emplea habitualmente para referirse a cosas que no aportan nada, que
- El muropor José María Castro AbellaEl presidente Sánchez desde el momento cero de su mandato expuso en las Cortes la necesidad de un muro que aislara al PP y a VOX. En lugar de tender su mano
- La Educación: Una cuestión de Estadopor Juan López MartínezA lo largo de la etapa democrática que inaugura la actual Constitución Española se han producido varios intentos de búsqueda de un Pacto por la Educación. El primero que se elaboró con
- Casi diez años sin Leonard Cohenpor José María Castro AbellaLeonard Cohen nos ha acompañado a muchos durante más de cincuenta años, aún nos sigue acompañando. Leonard Cohen nació en 1934 en Montreal en una familia judía. Uno de sus abuelos fue
- Un triste recuerdopor Juan Carlos Rodríguez IbarraEl pasado sábado, 27 de junio, se celebró el Día del recuerdo y homenaje a las víctimas del terrorismo. De entre los muchos recuerdos que vienen a mi mente con cierta frecuencia,
- La Justicia bajo la lámpara de la sospechapor Rafael VeraEncuestas, jueces y memoria personal ante una democracia que empieza a inquietarse cuando la toga deja de parecer refugio y empieza a parecer trinchera. Hay días en que los periódicos no se
- El difícil regreso del fujimorismopor Adalberto AgozinoLa presidenta electa hereda un país dividido en dos mitades casi irreconciliables, una economía que conserva fortalezas estructurales pero acusa el desgaste de una década de inestabilidad política, un Congreso donde deberá
- El tema de nuestro tiempopor Javier Varela«Ser de la izquierda o de la derecha es una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil». (Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, 1927-1930)
- Una nueva voz saharaui irrumpe en Nueva York: el Movimiento Saharaui por la Paz afianza su ascenso diplomático ante la ONUpor Adalberto AgozinoBuenos Aires – La delegación del Movimiento Saharaui por la Paz (MSP) ha concluido una intensa visita de trabajo a Nueva York que representa un paso cualitativo en su consolidación como actor
- Sudáfrica, la “nación arcoíris” bajo asediopor Adalberto AgozinoLa desaparición del apartheid convirtió a Sudáfrica en el emblema más poderoso de la reconciliación política del siglo XX. La denominada “nación arcoíris” simbolizó durante años la posibilidad de que una sociedad
- Inmigración y nacionalizacionespor Carlos MirandaEspaña está inmersa actualmente en dos procesos diferenciados que tendrán efectos importantes: uno de regularización de inmigrantes ilegales y otro de nacionalización de hijos y nietos de exiliados políticos, así como de migrantes económicos españoles a otros países.
















