I. El secuestro de la discrepancia y el insulto a la inteligencia
Resulta alarmante que la actual Secretaría de Organización del PSOE pretenda despachar la crítica interna bajo el cómodo y vacío eslogan de «comprar el marco del PP». Es una pirueta retórica que busca despojar de legitimidad a todo aquel que, desde el socialismo de raíz, se atreve a señalar que la dirección actual ha perdido el norte. Decirles a figuras como Emiliano García-Page o Felipe González que han sido «colonizados» ideológicamente no es solo una ceguera política; es un ejercicio de soberbia que ignora la historia de un partido que siempre fue una casa común de debate, no un cuartel de obediencia ciega.
La sana crítica que la actual dirección viene hurtando a la militancia es lo que mantiene vivo a un proyecto de país. Cuando se silencia el debate y se tacha al crítico de «vocero del adversario», el PSOE deja de ser un instrumento de transformación para convertirse en un comité de defensa de una gestión personalista. No compramos el marco del PP; defendemos el marco de la coherencia socialdemócrata que parece haberse extraviado en los pasillos de Ferraz.
II. La hipocresía de las alianzas: ¿Quién compra el marco de quién?
Si de «comprar marcos» se trata, hablemos con la crudeza que la situación exige. ¿Qué marco se compró cuando se firmaron acuerdos de gobernabilidad con los herederos políticos de quienes ensangrentaron este país? ¿Acaso pactar con EH Bildu no es validar el marco de una amnesia colectiva impuesta por pura aritmética parlamentaria? No es «hacer política de Estado», es blanquear a quienes aún hoy se resisten a una condena inequívoca del terrorismo, arrastrando las siglas del PSOE a un fango ético que muchos militantes nos negamos a pisar.
Y si miramos hacia Cataluña, la capitulación es total. Al abrazar la Ley de Amnistía y ceder ante Junts en cada exigencia soberanista —desde la gestión de la inmigración hasta el reconocimiento de «naciones» dentro del Estado— el partido no está «buscando la convivencia», está alquilando su dignidad a cambio de meses de legislatura. Es un sarcasmo sangriento que se hable de marcos ajenos mientras la dirección actual firma documentos redactados bajo la batuta de un prófugo en Waterloo. El marco de la independencia y el privilegio fiscal es el que se ha instalado en el puente de mando de nuestro partido.
III. El Caso Salazar y la opacidad como estrategia
La entrevista intenta pasar de puntillas sobre el caso Salazar, calificándolo casi como un error administrativo o un «fallo del sistema». No nos engañen. El manejo de las denuncias internas y la supuesta «desaparición» de expedientes no es un fallo técnico, es el síntoma de una cultura política que prefiere el encubrimiento a la transparencia para no dañar la imagen del líder.
Cuando la dirección minimiza la gravedad de que un responsable de organización esté bajo la lupa, está enviando un mensaje devastador a la base: «la lealtad al jefe te hace intocable». Esta soberbia es la que realmente alimenta el desánimo. No se puede pedir ejemplaridad hacia fuera mientras se instaura el secretismo hacia dentro. El caso Salazar es la prueba de que se ha priorizado el control férreo del aparato sobre la limpieza democrática que siempre fue bandera del socialismo español.

IV. El desierto territorial: Un partido arrasado por el centro
La señora Torró afirma no compartir la visión de un partido «arrasado en los territorios». Sin embargo, basta mirar el mapa para ver los escombros de lo que fueron bastiones socialistas. En Extremadura, Aragón y la Comunidad Valenciana, el PSOE ha sido desplazado no por falta de gestión local, sino por el lastre reputacional de las decisiones tomadas en Madrid. Se ha forzado a los secretarios generales territoriales a actuar como escudos humanos de unas políticas nacionales que la ciudadanía rechaza mayoritariamente en la España interior y periférica no nacionalista.
Se está laminando la autonomía de las federaciones para que nadie pueda levantar la voz contra la «estrategia oficial». Se castiga al que gana, como Page en Castilla-La Mancha, por tener criterio propio y sintonía con su pueblo, mientras se premia el seguidismo de quienes cosechan derrotas históricas en Andalucía o Madrid pero se mantienen mudos ante el líder.
Un partido que ignora su pluralidad territorial y desprecia la inteligencia de sus barones es un partido que camina hacia la irrelevancia, desconectado de la España real que no entiende por qué sus problemas se sacrifican en el altar de las cuotas de poder.
V. Conclusión: Militancia frente a Idolatría
El verdadero socialismo no reside en la nómina, en el coche oficial, ni en los despachos blindados de Ferraz; reside en la fidelidad innegociable a unos principios que deben trascender a las siglas y, por supuesto, a los líderes de paso. Lo que hoy presenciamos es un intento de sustituir el pensamiento crítico por la fe ciega, y la militancia consciente por una suerte de club de fans donde cualquier duda es castigada con la excomunión política.
Existimos muchos socialistas que no somos idólatras vendidos a un modo de vida por carecer de otro. No nos mueve el pánico a perder la silla, ni el vértigo de quedarnos fuera de las listas electorales, sino el dolor profundo de ver cómo se desmantela el prestigio de una historia centenaria para tapar las vergüenzas y las urgencias de una aritmética parlamentaria agónica. Aquellos que, como Emiliano García-Page o Felipe González, levantan la voz, no lo hacen por «hacerle el juego a la derecha», sino por un sentido de la responsabilidad histórica que la actual dirección parece haber olvidado entre pactos de madrugada y cesiones a quienes quieren romper España.
La señora Torró y la actual cúpula deben entender que la lealtad al PSOE no es lealtad a un nombre propio, sino a un contrato con los españoles. No se puede pedir disciplina mientras se traiciona el programa electoral; no se puede exigir silencio mientras se mercadea con la igualdad de los ciudadanos ante la ley para contentar a un prófugo en Waterloo o para normalizar a quienes aún no han pedido perdón por décadas de terror.
Nosotros no besamos los pies de ningún «Excelentísimo Señor Líder» porque en el ADN de este partido siempre ha estado la horizontalidad y la soberanía de una base que sabe distinguir entre la estrategia política y la rendición moral. Si la actual dirección prefiere rodearse de cortesanos que asienten a todo por miedo a perder su estatus, allá ellos. Pero siempre habrá una militancia crítica, fiel a la esencia del PSOE y a la Constitución, que seguirá contestando con firmeza. Seguiremos señalando que los pactos con BILDU y las cesiones a JUNTS no son «convivencia», sino conveniencia.
Nuestro «archivo estratégico» —ese que algunos pretenden ignorar— es la memoria viva de un partido que nació para vertebrar la nación, no para ser el garante de sus privilegios territoriales. Por eso, frente a la soberbia del aparato, opondremos siempre la dignidad de nuestras convicciones. Ni nos hemos vendido, ni nos han comprado el marco: simplemente, seguimos siendo socialistas, a pesar de quienes hoy pretenden gestionar el partido como si fuera su finca particular. La historia no se borra con una entrevista, y el futuro del PSOE no se escribe con silencios cómplices, sino con la valentía de decir la verdad, duela a quien duela.
https://elpais.com/espana/2026-02-15/rebeca-torro-secretaria-de-organizacion-del-psoe-hay-companeros-como-garcia-page-que-compran-el-marco-del-pp-no-lo-entiendo.htmlJuan de Justo Rodríguez
- ¿A qué llamaremos Universidad en el siglo XXI?por ALFONSO GONZÁLEZ HERMOSO DE MENDOZAEn el evento IFE 2026, Karina Fuerte, editora en jefe del Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación del Tecnológico de Monterrey, recogió un dilema sobre la IA que no podemos obviar: «La inteligencia artificial es la nueva salsa picante de la educación; la usamos
- IDEAS PARA UN PROYECTO LLAMADO ESPAÑApor Editorial LaDiscrepanciaUn intento de compartir ideas. (España, Europa y el Mundo) La Discrepancia abre una nueva sección que, con el nombre de Ideas para UNPROYECTO LLAMADO ESPAÑA (España, Europa y el Mundo), quiere contribuir ala creación de una mirada compartida sobre los grandes desafíos de España, desde latolerancia,
- La cuestión ambientalpor Germán Alonso CamposIDEAS PARA UN PROYECTO LLAMADO ESPAÑA (6) Los que tengan memoria se acordarán de que allá por entonces, sobre la mitad del siglo pasado, había dos grandes asuntos que, como estaban ciertamente relacionados, acabaron juntándose bajo la llamada ‘problemática ambiental’. Sus actores iniciales eran dos colectivos que
- La Innovación Educativa en la Sociedad del Conocimientopor Juan López MartínezFrente a los numerosos desafíos del porvenir, la Educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social, apostando por un desarrollo más armonioso, más genuino, para hacer retroceder la pobreza, la exclusión y todo tipo de
- Ciudadanía, riesgo y el naufragio del relato públicopor Álvaro Frutos RosadoEsta sección recoge voces expertas sobre desafíos actuales que exigen ser abordadas. El objetivo es impulsar un diálogo público serio sobre el modelo de país, integrando la perspectiva internacional de España y fomentando el contraste respetuoso de opiniones plurales.
- Desastres y otros riesgos extraordinariospor Fernando BallesteroIdeas para un Proyecto llamado España (3) ¨Esta sección recoge una serie de artículos con reflexiones sobre temas relevantes quenecesitan afrontarse, y que irán escribiendo distintos autores desde una visiónprofesional experta. Se trata de aportar ideas sobre cuestiones que requieren que se haga ya un debate público
- Pongamos que somos Ministr@s de Vivienda por un momentopor Carmen Fernandez de Castro¨Esta sección recoge una serie de artículos con reflexiones sobre temas relevantes que necesitan afrontarse, y que irán escribiendo distintos autores desde una visión profesional experta. Se trata de aportar ideas sobre cuestiones que requieren que se haga ya un debate público sobre el Proyecto que queremos que sea España, y su posición en Europa y en el mundo. Un debate serio, con rigor técnico, y respetando siempre las ideas diferentes¨.









