What's Hot
sábado 14 febrero, 2026

Humanismo contra el chip

Hace ya tiempo que la humanidad dejó de cumplir con el mandato de Protágoras de Abdera y el hombre moderno ya no es la medida de nada de todo aquello que constituye nuestro mundo. Poco a poco, decenio a decenio, hemos ido entregando ese control de las medidas a herramientas que, si bien son creadas por humanos, llevan su rendimiento a terrenos en los que el hombre no puede competir.

Hasta ahora no nos preocupaba, pues esa mejora sólo atendía a parámetros puramente físicos, como si de una competencia olímpica se tratara: citius, altius, fortius y nosotros cada vez más cómodos, más ubicuos y accediendo a un mundo que, en teoría, se ponía a nuestra disposición. Hoy en día, la tecnología empieza a plantear momentos en los que se nos exigen decisiones que no sabemos muy bien en qué basar: el medioambiente y los centros de datos que disparan los consumos energéticos y de recursos naturales; las estructuras laborales que amenazan con la destrucción de las reglas relacionales entre empresas y trabajadores; el empleo de programas y sistemas que reemplazan al ser humano en la creación y componentes intelectuales de la cadena de valor de productos y servicios; el dominio de la tecnología al servicio de determinados intereses por encima la ética y las reglas de la prensa y de las plataformas de la información.

Hemos avanzado sin mapa por terrenos ignorados en los que seguimos andando con una fe ciega en que el futuro será mejor y en que la sensatez y la autorregulación acabarán por construir un mundo mejor en lugar de un infierno en la tierra. El nuevo Papa plantea la necesidad de parar y pensar, una llamada de atención sobre lo que, de verdad, está pasando y lo que significa eso que pasa para el hombre, que debería ser el centro de todo y que parece haber perdido el control. Lo que ha hecho el Papa al elegir nombre es culminar movimientos de reflexión muy similares encabezados, hasta ahora, por los Bill Gates y compañía: al humanismo se le ha puesto un rostro que lidera a 1.400 millones de personas.

EL CONGITATIO

La “empresa” parece dominarlo todo y del necesario entendimiento entre ella y los trabajadores, hemos pasado a la absoluta sumisión a los intereses de esas “misiones” empresariales que parecen dominarlo todo, sin posibilidad de ajuste o de redirección que favorezca a aquellos que todavía trabajan para ella. En poco tiempo tendremos que definir o plantear qué hacemos con las ingentes masas de trabajadores que no tendrán la más mínima posibilidad de trabajar y ganarse dignamente la vida ejerciendo una tarea que harán las nuevas máquinas “pensantes”.

Según Frank Herbert, deberíamos prohibir esas máquinas que imitan el pensamiento humano como él mismo hizo en Dune, pero eso ya no es posible: lo que deberíamos pensar es qué queremos hacer con el futuro de la humanidad para que el hombre siga siendo el centro del pensamiento humano, definir qué papel debemos reservar para nosotros en la sociedad del futuro y otras muchas cosas más con las que el futuro nos plantea retos que, ahora mismo, parece que no queremos analizar o estructurar. Es mucho más fácil dejarse llevar por la cuenta de resultados y su inmediatez. Lo de planificar es más complejo.

Es lo que tiene abrir a patadas las puertas de aquellos cuartos que guardan cosas que no conocemos y, sinceramente, no creo que este Papa pueda hacer demasiados cambios.

Navegar solo con sextante

Veo que lo más extremo del arco por la derecha anda preocupado y con prisa para que los aventurados designios se cumplan en su totalidad, algo que implica un enorme esfuerzo por parte de las distintas alineaciones y conjunciones planetarias. La lista de lo que debe cumplirse, según leo en sus panfletos, es muy larga y siempre apoyada de forma masiva y “totalmente mayoritaria”. Si de El Debate, El Confidencial o The Objective dependiera, no harían falta elecciones y, como primera medida, Pedro Sáncehez sería colocado en el rollo y su cuartos exhibidos en las cuatro entradas de la ciudad de Madrid, pero creo, sinceramente, que andan un poco exorbitados y necesitados de sextante para colocarse adecuadamente en el panorama político y social.

Con un sextante podemos calcular nuestra posición relativa al sol y a la línea del ecuador, es decir, podemos calcular el grado de exposición al calor medioambiental y ese calor le dice a lo más extremo de la derecha que el horno está caliente y preparado para cocinar un cambio, un nuevo gobierno que se entregue a la tarea de otorgar los bienes que ellos tienen en la cabeza como algo debido. Esa posición relativa les engaña, les acerca al calor máximo del ecuador, pero…

Falta el reloj: sin ese reloj no es posible saber a qué distancia estamos del origen del camino y cuánto nos queda para llegar al destino soñado. La derecha española siempre ha tenido problemas con el reloj, con el “tempo” al que debería adaptarse y sueña, siempre sueña; bien con el pasado o bien, con un lejano futuro que siempre piensa cómo algo cercano. Hoy se ha celebrado una manifestación en Madrid pidiendo elecciones, necesarias cuando ellos no gobiernan e inadecuadas cuando ellos lo hacen.

La extrema derecha piensa que vive en una dictadura porque la izquierda gobierna y eso, sinceramente, es muy molesto para ellos. Nunca, desde que España ha alcanzado la democracia, la derecha ha permitido el desarrollo de las legislaturas sin echarse a la calle para pedir elecciones inmediatas. En esas manifestaciones se mezcló la iglesia de Rouco y sus misas familiares, pero eso es plenamente legítimo e inobjetable, por supuesto.

El problema de la derecha española es que no tiene un meridiano base que le permita calcular, de forma exacta, a qué distancia real se encuentra de su meta y siempre, siempre, piensa que lo más extremo de sus aspiraciones coincide con la mayoría de forma indubitable y así, lógicamente, vienen los problemas. Calculó en falso con el divorcio, al que achacaba la futura desaparición de occidente y la gente pasó bastante de la cosa; también pasó del aborto, de matrimonio homosexual y tampoco hay polémica social, por mucho que les pese, con la ley de eutanasia. Así pues, como no hay grandes faros morales, acude a la política con la misma falta de medida.

Sánchez será malo, muy malo o perverso y diabólico; puede ser manipulador y bastante liante con los textos firmados, pero no es un dictador, España no es una república bolivariana y nuestro papel en Europa es bastante bueno, mucho mejor de lo que nunca ha sido con el PP, que sólo tira de Europa para acusar a Sánchez como el empollón de la clase que acusa y apunta en la pizarra. La derecha española necesita un buen reloj que ayude a calcular la distancia al objetivo y aprender a usar mejor el sextante para darse cuenta de que no siempre está en lo más caliente de las aspiraciones sociales.

Fin de curso

Terminado mi Máster en Vaticanología, paso a comentar mis impresiones acerca del que será el Papa del Fin del Mundo (+1) según San Malaquías. En primer lugar, es un verdadero cerebrito, de manera que no creo que sea fácil meterle goles de tapadillo. Incluso se ha denominado, en su primer discurso, como “el Administrador” del cotarro, de TODO el cotarro.
Dato curioso que, también en su primera misa, aparecieran dos mujeres, algo que jamás había pasado y por lo visto, solía trabajar con mujeres en órganos de decisión, lo cual es bueno para el negocio, me parece. Si el mensaje a las mujeres del mundo es el mismo que reciben las católicas americanas, la cosa pinta fatal para los millones de mujeres pobres del mundo que van a ver cómo sus sacerdotes les piden que “acepten con resignación…” todas las penas del infierno.
Respecto al nombre, si nos remitimos a la encíclica del XIII, De rerum novarum, puede seguir sus pasos con el estudio y reflexión sobre los futuros universos abiertos por la tecnología, verdadera cosa nueva a la que meterle mano y mucha cabeza.
El dogma no se va a mover porque no puede moverse y, por otro lado, sí parece que puede sacudir alguna rama novedosa, a ver que cae del cuerpo místico de la iglesia, que parece invitado a la fiesta. ¿Un monarca absolutista le pide al pueblo que trabaje con él?
Y por último: ¿Y a mí qué más me da lo que pase dentro de un club del que ni soy ni quiero ser miembro? Pues para demostrar que, como dice mi amigo, va a explotar uno de los filones del mundo de los negocios con un producto estupendo, sí señor, lo cual da idea de que, como del fútbol, acabas por enterarte de lo que pasa por Roma quieras o no.
Cuando a Stalin le hablaban del Papa él preguntaba: ¿cuántas divisiones tiene el ejército del Papa? Efectivamente, ninguna, pero la voz del Papa la escuchan muchos millones de personas, ninguna tontería.
Bueno, reconozco que hoy estoy con las meninges bajas y he recurrido a lo más soso del panorama informativo.
Los atascos también existen para las meninges, no lo dudéis.

¿Tienes una opinión que compartir sobre este artículo?

En La Discrepancia valoramos tu perspectiva. Cuéntanos qué piensas de este artículo. ¡Te leemos directamente por WhatsApp!

No te pierdas ningún artículo. Únete a nuestro canal de WhatsApp para las últimas opiniones.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Artículos relacionados...

Pecholatas

Ver y oír a esos revolucionarios venezolanos causa risa si no fuera porque con los únicos que se atreven esos

Leer más »

Tu colaboración mantiene la información libre

💖 Colaboración Bizum: Sigue estos 3 pasos

A continuación, se muestra el número telefónico al que puedes enviar tu Bizum.

626 72 02 08

Por favor, CÓPIALO manualmente, ve a tu aplicación bancaria (o la App de Bizum) y PEGA este número para realizar tu donación.