El fin de la “excepción española” y la consolidación de VOX como actor que trasciende lo meramente electoral para mutar el espacio democrático español. Un proyecto de restitución basado en la nostalgia y el agravio, la formación articula una dimensión psicopolítica que prioriza las emociones y el sicolenguaje sobre la deliberación racional. Un uso mitificado de la historia y el rechazo a la autocrítica —evidenciado en sus recientes reproches al Monarca— Así, su relato histórico se desprende del rigor académico para convertirse en un mito identitario de compra generalizada.