Alguien se ha vuelto loco (11 06 25)
La realidad manda mensajes que me obligan a pensar que nos domina una tendencia, entre suicida y megalómana, encabezada por una serie de elementos y personajes que reivindican la absoluta acracia económica como única solución posible. Bajo diversos eslóganes y proclamas, lo que se esconde es un modelo social que no se muy bien con qué comparar, sinceramente. El último akelarre de esta secta dinamitera se ha producido en Madrid, reuniendo personalidades que, cuando menos, podemos calificar de polémicas. Repasemos un poco, que es curioso.
En primer lugar, lo que domina el discurso es la facilidad para insultar al que no piense como ellos, poseedores de la “ÚNICA” verdad económica que puede funcionar. Rojos de mierda como denominación común para la izquierda y la clara definición de Pedro Sánchez como “hijo de puta”, sin más. Este insulto, lanzado de forma unánime por casi 7.000 personas, califica y descalifica mucho más a los emisores que al propio destinatario. Ellos verán si tan elaborado estudio psicológico es propio de personas sensatas o de borrachos de taberna, problema suyo.
En segundo, el repaso sobre las lumbreras que hicieron uso de la palabra arroja mucha luz para los tratados de Psicología, pero luce con unas carencias imperdonables: alguien debería haber reivindicado la verdad de la tierra plana y otro, sin timidez alguna, asegurar que la tierra sólo tiene poco más de 4.000 años y que el ser humano y los dinosaurios fueron coetáneos, tal y como nos enseñaron los Picapiedra. Un fallo imperdonable.
Lo que leo me confirma que son los adalides de la robusta teoría de “la propiedad del plátano”, esa que coloca al hombre a la altura intelectual y moral de aquellos homínidos germinales que, al encontrar una fuente de comida, se negaban a compartirla con la horda. Vamos, que lo mío es mío y a tí que te den morcillas: no pago impuestos, no soy solidario, no aporto nada a la comunidad y si alguien cae, “es el mercado, amigo”. No es sólo anarquía económica, es la negación de una de las características morales que nos han traído hasta aquí: la solidaridad y el cuidado de los miembros débiles del grupo.
La paleoantropología nos enseña muchos ejemplos de sujetos protegidos y cuidados por el grupo y además, durante mucho tiempo, sabiendo que esos sujetos no podían aportar otra cosa que su mera presencia: nada de fortaleza física, nada de lucha, sólo consumo de recursos, pero también amistad, experiencia, empatía… todo lo que para ellos no cuenta. Estos defensores de la teoría del plátano niegan la raíz empática y emocional de la especie y quieren una guerra perpetua de todos contra todos en búsqueda del más bestia, del más capaz de dominar y subyugar a todos los otros para extraerles hasta la última de sus riquezas. Impuesto no, expolio y abandono de los más débiles y desprotegidos, sí.
En búsqueda de la verdadera libertad y de no pagar impuestos, estos elementos podrían tratar de hacer sus negocios en algún desierto de la Mongolia Exterior donde podrán disfrutar de las excelentes infraestructuras generadas sin necesidad de pagar impuestos. Un chollo, de verdad.
Cuando Dios afloja (12 06 25)
Dice el refrán, en versión positiva, que Dios aprieta pero no ahoga, aunque los más escépticos y realistas dicen que Dios aprieta, pero no afloja. Me parece que todos, cuando los problemas nos agobian y se hacen presentes en esas noches de pesadilla despierta, pensamos que esta vez, si; que esta vez el puñetero mundo, ese infierno personalizado en aquellos “otros” de Sartre, nos va a pasar por encima y no seremos capaces de superar la prueba.
Peleamos, luchamos, pensamos, fallamos y un día, sin saber muy bien la razón exacta, el aire nos vuelve a entrar en los pulmones y el mundo cambia, la luz es más brillante, la respiración se normaliza y nuestro cuerpo lanza mensajes de relajación. ¿Qué ha pasado? No hay una sola respuesta y las posibilidades, desde mi punto de vista, son varias:
Una se basa en el acierto de las acciones que hayamos emprendido para solucionar ese problema con el que, según Juan Salvador Gaviota, nos ha favorecido el destino: “buscamos los problemas porque necesitamos sus dones” una forma bonita de decir que lo que no te mata te hace más fuerte y que es posible que algo aprendamos como fruto de la pelea. No sé si la satisfacción de haber terminado con aquello de una puñetera vez es un don, pero a veces, con eso basta y la enseñanza es sencilla: lo que no te mata te hace más fuerte.
Otra posibilidad se basa en que la adaptación es un proceso que funciona y nos hacemos a casi todo. Como dicen en los pueblos, “que Dios no te mande todo lo que puedes aguantar”, de manera que la plasticidad de la especie se manifiesta y, con todo, nos acostumbramos a vivir bajo esa presión y el problema entra a formar parte de lo cotidiano por espantoso que eso sea: cargas, enfermedades, mutilaciones, desastres familiares…somos capaces de digerir casi cualquier cosa y eso, por fortuna, es una forma de solución, aunque sea bastante “jodidilla” y, por desgracia, cotidiana. Si no hay otra cosa…ajo y agua.
La tercera se basa en la suerte, aliada de algunos afortunados que si fueran romanos adoptarían el sobrenombre de “Félix” (afortunado, dichoso, fecundo) y se encomendarían a los ritos sacrificiales de la diosa Fortuna. Si alguien se siente bajo la influencia y protección de su mano, que no toque nada pues, como dice mi amigo Curro, entre trabajo, inteligencia, estrategia o sacrificio, lo mejor para triunfar es la suerte. Mi consejo es que no toque nada y siga así, que tiempo y circunstancias habrá para cambiar.
Sea como sea, bajo la forma que sea, hay que recordar que “también esto pasará” y que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista, así que calma: la muerte todo lo iguala y nadie ha vuelto para confirmar que Dios siga apretando en ese incierto y oscuro “más allá” en el que algunos creen. Pensado con más calma, a lo mejor no vuelven para no darnos la mala noticia y acojonarnos, que todo puede ser.
La mecánica de los acuerdos (13 06 25)
Parece ser, y esta percepción es válida hasta que todo acabe bien, que todo puede pasar, que se ha llegado a un acuerdo “político” sobre ese grano en el culo de la historia que se llama Gibraltar. Lo que se nos ha hecho llegar habla, lógicamente, de la satisfacción de los implicados en la pelea y la absoluta indignación de todos aquellos que, desde ambos lados, se colocan en la oposición gubernamental. Desde UK se rasgan las vestiduras por unas renuncias indignas y la próxima pérdida de las Malvinas a la vez que, desde el espejo del PP español, Margallo – al que le reconozco una capacidad intelectual muy alta -nos asegura que hemos renunciado, del todo y para siempre, a la aspiración de un Gibraltar Español.
Como es lógico y normal, no tengo ni la más remota idea de los problemas o bondades de este acuerdo todavía pendiente de su redacción legal, pero cuando en un proceso de negociación ambas partes se muestran tan encantadas, la cosa no ha debido ir demasiado mal. En términos más o menos técnicos, la cosa se llama “win-win, que es una forma de decir “todos contentos” …menos los que torean desde la barrera y le piden al torero que se arrime y ven que las verónicas no se han dado como corresponde.
Parece ser que, en España, todo lo que no sea hacer pasar al otro bajo el yugo de la humillación romana, supone una cesión infame y traicionera ejecutada por incompetentes. No utilizo el término habitual porque ahora ya supone una incorrección política relacionar al implicado con ciertas prácticas sexuales. Por la reacción inglesa, la cosa debe ir por los mismos derroteros y ambos parecen olvidar que en la vida negociamos muchas cosas y casi nunca obtenemos el 100% de los objetivos fijados, pero es algo que nos pasa en casa, con nuestras parejas, nuestros hijos y el vecino de la plaza de garaje, que no parece dispuesto a dejarlo en la calle para nuestra absoluta comodidad.
Abandonada, de momento, la sana costumbre de nuestros antepasados de arreglarlo todo a cañonazos, las posturas maximalistas de deben conformar con perder algo para obtener una parte suficiente de lo que desean, y suficiente no es lo mismo que completo, algo que no nos entra en el magín. Convivimos con auténticas anomalías geográficas y dominaciones extraterritoriales propias de otras épocas expansivas e imperialistas, y eso nos genera problemas a todos los que hemos tenido esa realidad histórica. Mala suerte por nuestra parte y buenas noticias para aquellos territorios que buscan lo que podemos llamar “liberación”, que no es el caso.
Un acuerdo de buena convivencia, en general, es bueno para todos y muy en particular para “los llanitos” y población de la zona, que se podrán aprovechar de cosas que ahora les están vedadas. Gibraltar, manejada con sensatez y liberalidad, debe, obligatoriamente, crear riqueza en la zona, que está bastante necesitada de puestos de trabajo, actividad económica y flujo de dinerito fresco.
Como hasta el rabo todo es toro, vamos a esperar para las alegrías o los suicidios colectivos, que los agoreros y anunciadores de catástrofes esperen a ver lo firmado y luego, casi seguro, se rasguen las vestiduras anunciando desastres. En definitiva, lo de siempre, nada más.
Y ahora…¿qué digo yo? (14 06 25)
Ayer, día 12 de junio, fue un día de aquellos en los que se te queda cara de pasmo y las ideas se van agolpando sin orden ni concierto; un día de asco que te deja un paisaje mental complicado de trasladar y un futuro pendiente de ordenar. Las ideas son las mismas y eso me obliga a tener la misma visión sobre los acontecimientos del Psoe que siempre he tenido respecto a cualquier formación política inmersa en el cenagal de la corrupción. De alguna forma, lo que pienso es similar a la famosa frase atribuida a varios religiosos en la cruzada Albigense: Quemadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos.
Aplicada la idea a la ejecutiva del Psoe, obliga a que Pedro Sánchez organice una revolución en Ferraz convocando elecciones para una nueva ejecutiva y, una vez terminado el proceso, convoque elecciones generales con un nuevo candidato. Su permanencia en la jefatura del Gobierno me parece inviable, si bien podría asumir una moción de confianza para enfrentar al PP a la condena de saberse atado a Vox como único apoyo parlamentario, pero…no creo que esa sea la solución. Creo, sinceramente, que debe asumir el fin de su tiempo y reconocer que ha muerto traicionado por los suyos, esos que le han dado la última puñalada.
Pedro Sánchez ha hecho mucho, bueno y malo, y negar sus logros es tan injusto como negar sus fallos y la incoherencia de alguna de sus debilidades con Junts que nunca han contado con la comprensión de muchos de los que le votamos. Es más, creo que el esfuerzo realizado en torno a las políticas sociales es algo que vamos a echar de menos a lo largo de, por lo menos, las dos próximas legislaturas a cargo del PP, algo que podemos dar por casi seguro.
La corrupción vuelve a dominarlo todo y yo no sé cómo vamos a poder defendernos de ella, pues la mirada hacia Génova no augura nada bueno en ese terreno y mucho me temo que por mucho que Feijoo no quiera mirar el retrovisor, la experiencia es la que es y también su partido lleva la marca indeleble de los muchos corruptos que lo han gestionado. ¿Nos podremos librar de esa lacra algún día? Nuestro pasado nos enseña que no, que los “malos” ganan por goleada a los buenos, no en número, pero sí en los daños producidos a nuestra sociedad.
Los próximos meses van a ser una pesadilla de tensiones, exabruptos, ruido mediático y bronca parlamentaria y nos van a pasar por encima. Si ya hay una enorme desafección por la política entre los más jóvenes, lo que se nos viene encima va a terminar por destrozar el apoyo social al sistema democrático. Vienen tiempos propicios para los extremos, tiempos dominados por esas visiones de populismo cuasi fascista que arrasa en tantos países y que lo amenaza todo:la democracia, el sueño de una Europa Unida, el respeto por las formas establecidas, la vida social y parlamentaria y nuestra propia convivencia civilizada en un Estado que todavía no acaba de terminar, tranquilo, el desarrollo completo de la Constitución del 78.
Muchos deberes pendientes, mucha rabia, mucha frustración y asco, inmensas cantidades de asco, la verdad.
EDICIÓN ESPECIAL: Los seres secretos (15 06 25)
Tomo el título autorizado por mi amigo Kike, que lo creó para su programa de Radio 3 Los Ultrasónicos. Muchas gracias.
Escribir en estos días de trueno implica el peligro de olvidarse de una parte importante de la política y la sociedad que nunca tenemos en cuenta: sus seres secretos. Estos seres jamás saltan a los titulares escandalosos, no suelen ser conocidos y pueden andar por la calle sin esconderse de nada. Muchos niegan su existencia y los hechos parecen darles la razón, pero seguramente, ellos son muchos más de lo que nosotros pensamos.
¿Qué vida llevan estos seres secretos? ¿Qué repercusión tienen sus trabajos en nuestras vidas? ¿Alguien los tiene en cuenta a la hora de hacer la crónica de nuestro tie…
[9:13, 15/6/2025] Juan Manuel BELTRÁN: Una tendencia monótona y casposa 15 06 25
Dicen que los tres grandes motores de la ambición humana son el poder, el dinero y el sexo, afirmación que vemos cumplirse escándalo tras escándalo de los que tanta experiencia tenemos en España. De los volquetes de putas a las “señoritas”, los corruptos parecen derivar hacia las zonas medias de la anatomía humana con un fidelidad y una afición pasmosas. Ese sexo pagado relaciona la tercera ambición con la segunda y la primera, pues tantos los volquetes como las agendas, se llenan gracias al dinero y el poder que éste otorga a los casposos.
También llama la atención, en algunos casos, lo barato que estos hijos de Satanás venden sus carreras y su inexistente honorabilidad: lo que hemos sabido estos días había puesto un precio escaso: 300 o 400 mil euros. Ya puestos, entiendo mejor a Bárcenas con sus 50 millones que a estos desarrapados del delito que se van a colocar a la sombra por una minucia. Una de las grabaciones, encima, nos cuenta la historia de un “pelado” que anda mendigando miserias a su jefe porque el “capo” le había dejado sin nada. No se puede ser más cutre, la verdad. Ya que delinques, te colocas de por vida o sigues batiéndote el cobre como cualquier ciudadano de a pié que cumple con su horario como el que más.
Yo tengo una teoría respecto a la indlebe tendencia española a la corrupción, pero no viene al caso: mantengo que los que así se comportan no son de los unos o de los otros, son chorizos, delincuentes interesados, hijos de puta que arrasan con cualquier ideario para forrarse. Así de simple: ¿Dónde puedo ascender y pillar? ¿Aquí? Pues allá vamos, que ponerse el disfraz es sencillo y basta con aprenderse dos o tres discursos que sirven para cualquier circunstancia y lo demás es copiar lo que otros hicieron: enredar con las contrataciones de la administración y con especial atención a la cosa de las inmobiliarias.
Por fortuna jamás me he quemado defendiendo a los unos por encima de los otros y odio todos con toda mi alma, pero con más dedicación a los que lo hacen desde partidos de la izquierda: me considero afectado por una doble traición, como ciudadano y como afín a la ideología de izquierdas, así que no tengo piedad con ellos. El problema que tengo ahora mismo es que me he quedado sin papeleta para las que, espero, sean las próximas y cercanas elecciones. la izquierda europea es escasa y en España se acerca al desierto, así de simple.
Un embajador inglés del S XIX decía que la única solución para España era nombrar ministros de hacienda a un maragato, famoso grupo famoso por su honradez, pero…se confundía. Ellos eran honrados tras haber conseguido controlar todo el transporte de carros mediante prácticas mafiosas y ya se sabe: cuando juras con pie sobre la tumba abierta, debes cumplir. Conclusión: que me hagan caso y que nos traigan a 500 finlandeses, muy bien pagados para gestionar el país y que ningún español se acerque a los caudales públicos, no hay otra, hacerme caso.
¡¡¡Hay que joderse!!!
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