Fortalecer la confianza en una administración de altas capacidades, que diseña políticas públicas que mejoran la vida de la ciudadanía, ofrece servicios de atención personalizados y actúa con arreglo a los valores de gobierno abierto.
La comunicación institucional no funciona o si lo hace es de forma lenta y tediosa. Suele estar a cargo únicamente de la presencia más o menos activa del titular de la cartera o de los gabinetes de prensa de los ministros.