La historia produce imágenes, signos, señales y avisos que, aunque parezca mentira, tienden a repetirse. Entre las terribles imágenes del fracaso bélico, podemos encontrar relatos de las tropas francesas de la Grande Armée de Napoleón sobre los carros cargados de heridos comidos de piojos, disentería y hambre que pudimos volver a ver en la primera y segunda guerra mundial cuando cuerpos de ejército enteros eran derrotados según los distintos momentos del conflicto.
También hay signos de derrumbe económico y hoy podemos ver similitudes entre el fracaso económico de la autarquía franquista y el próximo final del régimen cubano: el gasógeno. Los cubanos han reinventado el gasógeno que tantos kilómetros hizo en la España de los 50 con la novedad de que, en lugar de cascajo usan carbón, que de eso tienen en abundancia. No deja de ser curioso y la verdad es que me ha llamado la atención.
A nivel global, el follón organizado por Trump en el Golfo Pérsico debería suponer un empujón enorme a las energías verdes y a las nuevas nucleares, pero también a nuevas formas de aprovechamiento doméstico de la energía solar que ya se empiezan a ver en forma de hornos solares que concentran el calor del sol sobre las cacerolas y que son realmente rápidos y eficaces.
La necesidad siempre es un buen motor del desarrollo del ingenio y de la búsqueda de soluciones y alternativas muchas de las cuales acaban implantándose de forma definitiva. Tras vivir en la tiranía de los combustibles fósiles que ha paralizado cualquier otra alternativa mediante el soborno y la compra de voluntades, así como por la sencillez y las posibilidades que ofrece, además de un precio competitivo, debería ser el momento de que de verdad nos pusiéramos las pilas y dejar a los petrodólares en el cajón de la historia.
Mientras tanto, España y Cuba se encuentran en la común historia de un símbolo, el resumen de sus respectivos fracasos. Ya va siendo hora de que nos acordemos de que Cuba es España y arreglar un poco el vergonzoso abandono de nuestros primos. Ya lo dice la canción: Cadiz es La habana con más salero, La Habana es Cádiz con más negritos…


