Juan Jesús González
ESTIMATORIO DE DOCTOR JJ.GONZÁLEZ
Continuando con la entrada anterior (“Voto y conciencia de clase”, 5/03/2026), vamos a tratar de desentrañar la aparente paradoja de que sean los sectores populares más desfavorecidos los que presten su apoyo a partidos cuyo propósito inicial no era precisamente el defender sus intereses. Supongo que no hace falta repasar las veces que los trabajadores han confiado en partidos derechistas, pero sí conviene aparcar los tics habituales con que la izquierda despacha en ocasiones este tipo de cuestiones espinosas, a fin de preservar su zona de confort y reducir la disonancia cognitiva. En vez de acomodarse en la simpleza de que “no hay nadie más tonto que los obreros de derechas”, ¿por qué no intentar hablar con ellos? ¿Tan incómodo resulta a la izquierda ilustrada escucharlos, aunque no tengan su nivel? Tal vez podíamos empezar por ahí.
En la entrada anterior, apunté una idea que, a mi juicio, nos puede ayudar a entender el fenómeno Vox, como es la transición desde una agenda centrada inicialmente en temas de unidad nacional y de defensa de los valores tradicionales (de ahí, por ejemplo, su beligerancia con la ideología de género) a temas identitarios que encuentran en la inmigración el elemento de enganche, por cuanto confluyen en él cuestiones no solo culturales sino también sociales y económicas, como son el acceso a los servicios públicos, a la vivienda, etc., por no hablar del choque cultural con determinados grupos étnicos. Todo lo cual coloca a Vox en línea con los partidos radical-populistas que le han precedido, entre los cuales la evolución del lepenismo francés resulta paradigmática.
Para mejor entender dicha transición entre las dos agendas, vamos a estudiar el sustrato sociológico que la ha hecho posible y que explica en último término el éxito alcanzado por esta apuesta estratégica del partido que Santiago Abascal dirige con mano de hierro y sin apenas debate interno. Para ello, voy a hacer la comparación de la legislatura pasada (barómetros del último trimestre de 2022) con la situación actual en relación con dos aspectos fundamentales del proceso en cuestión, como son la agenda ciudadana y la auto identificación de clase a la que ya hicimos referencia en la entrada anterior. Comenzaré por presentar dos tablas con la evolución de ambos parámetros en los tres años transcurridos desde el último trimestre de 2022 hasta la actualidad.
En cuanto a la agenda ciudadana, se observa un desplazamiento desde problemas derivados de la pandemia, como la crisis y el paro, hacia nuevos problemas como la vivienda y la inmigración, si bien los problemas relacionados con la política (mal comportamiento de los políticos, corrupción y fraude, etc.) siguen ocupando el primer lugar de las preocupaciones ciudadanas.
Evolución de la agenda ciudadana
(problemas principales de España)
| CIS 2022 | CIS 25-26 | ||
| Problemas políticos | 35,1 | 27,7 | |
| Crisis económica | 21,7 | 9,8 | |
| Paro | 15,3 | ||
| Vivienda | 17,5 | ||
| Inmigración | 4,4 | ||
En cuanto a la auto identificación de clase, resulta llamativo que, habiéndose reducido de manera drástica la preocupación por el paro y la crisis económica, haya descendido al mismo tiempo la auto clasificación como “clase media” (o media-alta) en nada menos que diez puntos, que casi coincide con el aumento de los que se auto consideran de clase baja o pobre. Entre medias, ha aumentado también la auto consideración de clase obrera o trabajadora, pero esto como veremos no guarda relación ni con el aumento de voto a Vox ni con el voto de los trabajadores propiamente dichos, sino que, tal como adelantamos en la entrega anterior, está relacionado con el voto de profesionales y técnicos que en 2022 votaban a Unidas Podemos y que ahora reparten su voto entre Sumar y Podemos.
Clase subjetiva del entrevistado
| CIS 2022 | CIS 25-26 | ||
| Media | 53,5 | 43,6 | |
| Media-Baja | 13,9 | 13,9 | |
| Obrera | 9,9 | 13,4 | |
| Baja | 12,2 | 21,0 | |
| Resto | 10,5 | 8,2 | |
Pero antes de llegar a este punto, conviene tener en cuenta los perfiles sociodemográficos de los partidos en 2022 para así entender mejor los cambios que se han producido con el ascenso, imparable por el momento, de Vox. Para ello vamos a hacer un análisis similar al que hicimos en la entrega anterior, pero adaptado a las circunstancias de 2022, cuando la crisis económica y el paro tenían un papel destacado en la agenda ciudadana. Como se puede ver en la tabla siguiente, las diferencias de perfil por razón de edad o nivel de estudios eran todavía poco perceptibles. Por otro lado, la crisis económica era un factor influyente en el voto, si bien el PP era el único partido capaz de capitalizar esta preocupación, en tanto que la preocupación por la situación política era el combustible del que se nutría Vox. Aunque Vox había empezado a recibir entradas de voto obrero, este voto no estaba todavía acompañado de la preocupación por la inmigración y tampoco de sentimientos de privación relativa que llevaran a sus votantes a identificarse como clase baja, de manera que la clase subjetiva solo servía para contraponer la conciencia de clase “obrera” de los votantes de UP con la auto consideración de “clase media” de los votantes del PP.
Perfil sociodemográfico de los partidos (2022)
| Edad | Nivel educ | Religiosidad | Política | Crisis econ | Trabajador | Clase Media | Clase Obrera | Clase Baja | |
| Vox | – | + | ++ | + | |||||
| PP | ++ | + | ++ | ++ | |||||
| PSOE | + | – | |||||||
| UP | + | – – | – | ++ | |||||
Efectos de la edad, el nivel educativo, la religiosidad, la preocupación por la política y la economía, la situación laboral y la clase subjetiva
Fuente: barómetros del CIS (septiembre a diciembre 2022). 15000 entrevistas
Esta situación de 2022 ha cambiado sustancialmente como consecuencia de la entrada de votantes jóvenes de bajo nivel educativo en el electorado de Vox, razón por la que el perfil de este partido se ha diferenciado del perfil del PP, que ahora presenta un nivel relativamente alto de estudios y un cierto envejecimiento de su electorado. Con todo, el cambio más significativo del perfil de Vox es su estrecha asociación con la problemática migratoria junto con la aparición de una auto conciencia de clase baja o empobrecida que contrasta con la conciencia de clase “obrera” expresada por los votantes de Sumar y Podemos. Ahora bien, para entender estas diferencias de perfil, hay que tener en cuenta que los antiguos votantes de UP (ahora repartidos entre Sumar y Podemos) no expresan más conciencia de clase porque sean en mayor medida trabajadores u obreros sino porque tienen entre sus filas profesionales y técnicos que se identifican como tales, llevados quizá de un sentimiento de proletarización, cuando no de resentimiento por no haber alcanzado un estatus socioeconómico acorde con su nivel de estudios. De hecho, la proporción de profesionales y técnicos votantes de UP-Sumar-Podemos que se auto consideran “obreros” es idéntica a la de los trabajadores que votan a estos mismos partidos: un tercio, lo que triplica la media general. Por el contrario, la razón por la que los votantes de Vox se identifican como clase baja es porque en su mayoría son trabajadores y, con frecuencia, trabajadores pobres y precarios.
Perfil sociodemográfico de los partidos (2025-26)
| Edad | Nivel educativo | Religiosidad | Inmigración | Trabajador | Jubilado | Clase Media | Clase Obrera | Clase Baja | |
| Vox | – – | – | + | ++ | + | ++ | |||
| PP | + | ++ | ++ | ++ | |||||
| PSOE | + | – | + | + | + | ||||
| Sum-Pod | + | – – | – | ++ | |||||
Efectos de la edad, el nivel educativo, la religiosidad, la preocupación por la inmigración, la situación laboral y la clase subjetiva
Fuente: barómetros del CIS (julio 2025 a febrero 2026). 28000 entrevistas
Para concluir, la paradoja no puede ser más elocuente: mientras los profesionales y técnicos se radicalizaron en su día a la izquierda atraídos por las diversas caras del progresismo: feminismo, ecologismo, multiculturalismo, etc., una parte significativa de los trabajadores se ha radicalizado ahora en dirección contraria movidos por la percepción de que la izquierda está más preocupada por defender a los inmigrantes que a ellos, con el consiguiente sentimiento de privación relativa y la sensación de que ellos son los últimos de la fila. De ahí su airada protesta y su reacción anti establishment.


