Aurora había aprendido a llorar sin ruido. No por pudor, sino porque era su forma de ser. El llanto silencioso es aquel que sale del corazón y llega a los ojos sin necesidad de que nadie lo escuche. Esto se producía desde hacía no mucho tiempo, apenas unos meses. Ella era más de reír que de llorar, pero ahora el llanto había ido encontrando un tiempo en su vida y un lugar en cualquier rincón discreto de la casa: el cuarto de la plancha, el baño al anochecer, la cocina cuando el agua corría lo suficiente como para disimularlo todo.…
Read More