What's Hot
martes 22 septiembre, 2026

Ideas, no ideales

   Idealistas al poder, reclama el novelista Javier Cercas, tan bien dotado para la narrativa como disparatado, inhábil en política. «Palos de ciego», titula con fundamento su columna en El País, convertido ahora en un diario bien pensante. Piensa bien, de acuerdo con las convenciones aceptadas, y te equivocarás.

Cree Cercas que los males de la izquierda, porque él es un hombre de izquierdas, residen en el cinismo de sus representantes. Cinismo, no en el sentido de la doctrina clásica griega, que viene de Kinos, perro: una mezcla de apología, de la vida sencilla, conforme a la naturaleza, y de impudor, rozando casi la obscenidad. Diógenes de Sínope era el representante más señalado de esta doctrina. Dícese de él que dormía al sereno y que se atrevía a tener relaciones sexuales y hacer sus necesidades en público. Se parecía, quizás, a los modernos hippies. Quieres algo, le preguntó el gran Alejandro; a lo que le respondió Diógenes: «Apártate, que me tapas el sol».

   No; Cercas entiende el cinismo a la corriente manera, como «desvergüenza en el mentir o en la defensa de doctrinas vituperables», según la RAE. ¿Son cínicos los políticos de izquierda, a los que el novelista toma por interlocutores? ¿Defienden doctrinas vituperables? Tengo para mí que no es así. Sus doctrinas son magníficas. Suelen definirse a sí mismos -pongamos el caso de Elvira Lindo, otra colaboradora asidua de El País- como feminista, ecologista, igualitaria, sin prejuicios y, naturalmente, de izquierdas. Muchos ideales, pero escasas ideas, hubiera dicho Nietzsche. La corrección política personificada. Como la que ejerce Javier Cercas semana tras semana. No digo más. Acaba de condenar rotundamente el dicho del ayuntamiento de Jumilla y sostiene que Salvador Illa ha realizado una revolución en Cataluña. ¿Será la revolución de la financiación singular pero solidaria? La cuadratura del círculo.

   Creo que la izquierda no es cínica; acaso lo sea la derecha. Exagerando podríamos decir que el terreno político se reparte -derechas e izquierdas- entre cínicos e hipócritas. La izquierda es más bien hipócrita. Acción de fingir creencias o sentimientos que no se tienen en realidad, nuevamente según la RAE. El gran hipócrita clásico es el Tartufo de Molière. El falso devoto que pretende atesorar riquezas con su fingimiento. Tartufos, los aduladores que rodean al gobernante para sacar partido, como todos los actuales hombres y mujeres del presidente. Los Tartufos modernos, en España, proclaman grandes principios universales, la autodeterminación personal, los derechos humanos, para practicar lo contrario de lo que sostienen en público: la preferencia por las identidades colectivas, la corruptela de baja índole y la realpolitik en materia internacional. Actitudes que acreditan con su avenencia a los nacionalismos cerriles -tan racistas como los de VOX- o las posturas gratuitas en favor de Marruecos. Los manejos de Zapatero, cada vez más turbios, en Venezuela y China descubren a una izquierda hispana tuerta y ciega, que exalta y compadece a los defraudadores de títulos académicos y trata de suprimir la prostitución de las mujeres, como si no la hubiera de hombres (se ha intentado en diferentes países con escaso éxito), como si ello fuera el colmo del feminismo.

   Pero el novelista Cercas dice más en su artículo del diario gubernamental. Dice que la izquierda no disfruta de superioridad moral alguna, y ello ya es algo, sino que debe ganársela. Y nos receta una dosis de idealismo. Los políticos tienen que ser idealistas, no cínicos. La moral debe correr parejas con la política. Una vieja tesis que, en su día, defendió José L. López Aranguren. El intelectual, Cercas por poner un ejemplo, debería ejercer como conciencia crítica de la sociedad desmoralizada. El intelectual, que tiene una relación de privilegio con la verdad, con el ser o con la trascendencia, es el encargado de recordarnos los ideales que han caído en olvido.

   El caso es que idealistas, defensores de la pureza, fanáticos del ideal, ha habido muchos en la historia. La iglesia católica ha proporcionado muchos ejemplos de inquisidores intachables, que no vacilaban en torturar a sus víctimas. Precisamente, la teoría política moderna, por medio de Maquiavelo, de Jean Bodin, nació con el fin de separar la esfera de la moral, el cielo de los puros ideales, del mundo terrenal e impuro de la política; entre otras cosas para evitar que los hombres se acuchillaran en defensa de sus creencias con exclusión de todas las demás. Los grandes dictadores del siglo XX eran idealistas, a su modo. Mussolini perseguía la grandeza de Italia, emular a la antigua Roma. Lenin pretendía, nada menos, que la redención de la humanidad oprimida. ¿Que usaron medios perversos, cínicos? Naturalmente. El fin celestial puede justificar medios atroces.

   Palos de ciego de Javier Cercas, apuntando a un blanco equivocado. ¿No será mejor, menos ambicioso si se quiere, pero más hacedero, dejar los ideales a un lado? Olvidarnos de las superioridades morales, poniendo en su lugar a la eficacia. Conformarnos, simplemente, con la publicidad de las acciones políticas, con la periódica rendición de cuentas. Al fin y al cabo, eso es una manera de designar a la democracia. Publicidad y eficacia. Es decir, todo lo contrario de lo que representa el actual gobierno de España, temeroso de las urnas, intrigante, lleno de maniobras opacas, entre Lanzarote y China. Dejar los ideales al arbitrio de cada individuo. Ser libres para decir a Alejandro, apártate de una vez, que no dejas de hacernos sombra, mala sombra. Democracia y eficacia, a secas. Muchos nos conformaríamos con esto.

  • ¡Españoles, a Marruecos!
    Hay frases que sobreviven a las guerras porque las guerras, en realidad, nunca terminan del todo. Cambian de uniforme, de
  • La libertad tiene un precio
    Václav Havel, presidente de aquella Checoslovaquia hoy desaparecida y liberada del totalitarismo soviético tras la caída del Muro de Berlín,
  • Crisis y migración
    Se habla habitualmente, y se escribe aún más, de que vivimos en tiempos convulsos en los que se suceden acontecimientos
  • Tiros por la culata
    A Trump le salen bien unas cosas y otras mal. No es el único. Putin está empantanado en Ucrania. Irán se le ha
  • Momento antropológico
                   Si el pensamiento clásico griego inauguró la era antropológica al volver su mirada hacia el ser humano y
  • Ceuta: el despertar del viejo fantasma del «moro»
    Algunas voces ilustres de la derecha y de la izquierda moderada española han expresado recientemente, desde la indignación, su preocupación
  • Y si no fuera culpa de las pantallitas
    En mi opinión, los alumnos que asisten a sus clases tienen el derecho a ser educados y enseñados con arreglo
  • La democracia desde dentro: leyes, memoria y permanencia en el poder
    La coalición que nos gobierna, con el PSOE como principal referente y con el apoyo externo de partidos nacionalistas de
  • Ceuta: La crisis empezó antes de que el mar se llenara
    Información, responsabilidad, Marruecos y el espejismo de la superioridad moral Todos aquellos que hemos gestionado o hemos estado implicados en
  • Sobre el antisanchismo pretendidamente de izquierdas
    Cada vez es más frecuente encontrar opiniones y escritos que se reclaman de izquierdas y que son tremendamente críticos con
  • Marlaska nos ficha
    Ha salido a la luz una lista de gente fichada por su posicionamiento ideológico y realizada bajo la sombrilla de
  • La IA podría matarnos a todos antes de que termine la década
    No se marchó en silencio. Jacob Coxon, investigador de inteligencia artificial de 27 años, abandonó Anthropic después de haber pasado
  • La homeostasis social
    Europa se ha despertado esta semana mirando hacia un lugar que hasta hace unos días pocos sabrían señalar en un

¿Tienes una opinión que compartir sobre este artículo?

En La Discrepancia valoramos tu perspectiva. Cuéntanos qué piensas de este artículo. ¡Te leemos directamente por WhatsApp!

No te pierdas ningún artículo. Únete a nuestro canal de WhatsApp para las últimas opiniones.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Artículos relacionados...

Radicalidad

               Tiene mucha razón Raimon Obiols al señalar en su último apunte, refiriéndose a los paralelismos que tendemos a establecer entre la

Leer más »

Democracia y educación

El sistema democrático occidental está entrando en barrena como consecuencia del cambio tan impresionante que la aparición de internet ha

Leer más »

Tu colaboración mantiene la información libre

💖 Colaboración Bizum: Sigue estos 3 pasos

A continuación, se muestra el número telefónico al que puedes enviar tu Bizum.

626 72 02 08

Por favor, CÓPIALO manualmente, ve a tu aplicación bancaria (o la App de Bizum) y PEGA este número para realizar tu donación.