Eso dicen
Soy una persona horrible. No es que lo que diga mi novio/marido que ya no es, no es que lo diga mi madre, que es bipolar, no es que lo digan mis alumnos que no sé cómo piensan, no es que lo digan mis ligues, que van a lo que van, no es que lo digan mis amigas, que son unas envidiosas. Es que lo digo yo, que soy la protagonista de esta historia, la creadora, la directora, la productora, la escenógrafa, la que lleva la prensa y la comunicación, Sara González, Soy una persona horrible, porque así quiero creerlo y porque así lo siento y porque así lo cuento. Y si quieres saber más detalles ven a verme al teatro, porque puede que me encuentres por ahí en algún bar, en una clase de yoga, o preparando un musical, pero entonces no sabrás que soy una persona horrible y pensarás que soy una persona encantadora.
Eso dicen, yo no soy la que escribe esto, pero quien lo hace es una figura de hombre que se lo figura y habla en primera persona como si fuera yo misma, porque esto es un sueño y una locura, bueno, un poco de locura, tampoco hay que exagerar, y es el sueño de ver mi monólogo en escena y contar lo que me pasa, y que mi sombra enigmática se ciña por encima de la fiebre de la vida porque, al fin y al cabo, lo que se cuenta es la vida misma, y hay muchas personas, mujeres y hombres, que sienten que son unas personas horribles, y lo único que pasa es que están desubicados, que no encuentran su sitio, que no quieren pertenecer al gremio de la masa donde todos hacen, piensan y opinan lo mismo, donde uno se siente joven, inconsciente, aunque ya se tengan cuarenta años, o manchados, rotos, solitarios, traicionados, porque ya se tienen cuarenta años. Vamos, un caótico desorden mental que procuro establecer como algo más habitual de lo que pudiera parecer.

La verdad, verdad, es que no soy tan persona horrible, pero sí lo soy porque otros lo consideran, pero Sara González, que es de la que estamos hablando, es una grandísima actriz capaz de hacerle frente al escenario ella solita, bueno, con otros personajes que también son ella misma e, incluso, con el mismísimo Dios, que también es ella, por ella y por ser ente femenino y singular.
Singular texto, donde no se traiciona nada, elocuente desparpajo para contar desavenencias, inspiración para decirnos que se siente perdida y hallada, y bien hallada, a pesar del dolor, de los desencuentros, de las relaciones personales, de los mitos de que una mujer, una persona, tenga que comportarse según unos cánones morales que, la mayoría de las veces, la sociedad no entiende, porque son, somos, así de pazguatos.
Podría decir, también en boca de la escritura de este cronista que me está haciendo la reseña, que hay más de insinuación y crítica en forma de parodia que realidad cruda y dura, pero el mensaje es claro y directo y por eso no lo digo, y sonrío y me río y me lo paso bien, y bailo claqué sin hacer claqué, que es de lo que se trata y de esta manera, lanzo un sortilegio para ver si dejo, de una vez por todas, de ser una persona horrible. Y no traicionarme a mí misma.
INFORMACIÓN
SOY UNA PERSONA HORRIBLE
Producción, Dramaturgia, Dirección, Escenografía e Interpretación: Sara González
Coreografía: Sandra Álvarez Alonso
Espacio: Teatro Lara – Sala Lola Membrives


