What's Hot
viernes 17 abril, 2026

Yo no quiero ser corrupto

El peligro de que prime el partido político y el de sus dirigentes sobre el interés general

Tal y como afirma Yuval Noah Hararri en su libro “Sapiens: De animales a dioses”, las organizaciones humanas complejas se sostienen porque mucha gente cree en ellas colectivamente.

Comienzo este artículo manifestando mi desafección con la empresa en la que trabajo. Debo decir que se trata de una organización inmersa en procesos judiciales relacionados con el caso Koldo.

Debería ser reconocido, e incluso premiar, el hecho de poner encima de la mesa toda la información, o aquellos indicios, que lleven a encontrar la verdad sobre lo acontecido. Desgraciadamente, es justo lo contrario.

La empresa en cuestión está controlada por el partido político de turno. El nepotismo y el tráfico de influencias son la constante desde que entré a trabajar, y ya hace unos cuantos años. No cambia el modus operandi, solo varían los beneficiados e incluso, en algunos casos, coinciden gobierne quien gobierne.

Los códigos éticos, el “compliance”, los planes de igualdad son meros folletos de marketing. Es como poner un semáforo en rojo y luego el policía, que debe velar por el cumplimiento de la legalidad, permite que unos se lo salten en rojo y a otros se les multe por intentar que se cumpla la norma.

Los canales de denuncia no garantizan el anonimato (que nadie diga que sí porque puedo asegurar que, aunque no te puedan identificar, se inicia una caza de brujas en la que se pone el punto de mira sobre toda persona que no sea de su confianza). La prueba de ello es que esos canales se encuentran controlados por aquellos que gozan del poder político, con lo que es difícil que prospere cualquier investigación.

Como expone, con fecha de 16 de abril de 2025, el Consejo de Europa: “El Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (GRECO) ha publicado dos informes de seguimiento que evalúan el cumplimiento por parte de España de sus recomendaciones para prevenir la corrupción en relación con las altas funciones ejecutivas del gobierno central, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, los parlamentarios, los jueces y los fiscales«.

En un informe de seguimiento adoptado en diciembre de 2023, el GRECO concluyó que España aún no había aplicado plenamente ninguna de las recomendaciones que realizó al país en 2019 para prevenir la corrupción y promover la integridad de las altas funciones ejecutivas del Gobierno central y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado (Policía Nacional y Guardia Civil). De las recomendaciones pendientes, había aplicado parcialmente 13 recomendaciones y aún no había aplicado otras seis.”

Pero lo más execrable de todo es que si se te ocurre denunciar, algo a lo que teóricamente estamos obligados los empleados públicos, tu vida se convierte en un calvario. Nunca olvido la frase de Ana Garrido, funcionaria del Ayuntamiento de Boadilla del Monte, que decidió dar el paso y denunciar el caso Gürtel: “Nunca pensé que denunciar la corrupción tuviese un precio tan alto”. Según publicaba El Diario.es: “Llevar a la Fiscalía todos los datos que demostraban la corrupción en Boadilla del Monte, supuso el comienzo de su pesadilla: acoso laboral que le llevó a tener que renunciar a su puesto de trabajo, amenazas de muerte y hasta “me han intentado echar con el coche de la carretera”, asegura. Ana Garrido pasó de ser una funcionaria, técnico municipal con 20 años de antigüedad, a perder su casa por no poder hace frente a los gastos, estar de okupa y “sobrevivir” vendiendo bisutería artesanal.”

Si aún así, alguien tiene la osadía de denunciar, el proceso que va a sufrir tiene la siguiente secuencia:

  1. Buscan cualquier cosa, aunque sea de carácter personal, para desprestigiarle.
  2. Si no encuentran nada, se inventan algo o le denuncian sin justificación alguna.
  3. Si el caso llega a los juzgados, alargan el proceso todo lo que se pueda. De esta forma, se saca el problema del foco mediático y, además, se carga al denunciante con gastos y desgaste personal que difícilmente se puede mantener en el tiempo.
  4. Por último, si llega a haber condenas, recaerán sobre algún chivo expiatorio y, en cualquier caso, queda la opción de negociar con fiscalía.

En definitiva, yo no creo en mi Empresa pública. Una desafección que es bastante generalizada en la Organización. Y si los que trabajamos en ella no creemos, siguiendo a Noah, la Empresa no se sostiene o se sostiene de una manera ficticia, lo cual supone un coste para los ciudadanos.

Pues bien, el ejemplo de lo que acontece en mi Empresa es extrapolable a lo que ocurre con los partidos políticos, los sindicatos, la fiscalía, la Iglesia, los medios de comunicación…

Todos nos desayunamos todos los días con el “y tú más”, sea lo que sea. Apenas se habla de los problemas de los ciudadanos, simplemente se desprestigian unos a otros con el ánimo de que te conviertas en un feligrés que se mueve por sus emociones y no por la lógica del interés general.

Los poderes en la sombra y el principio de que nuestra organización, sea la que sea, prime por encima del interés de los ciudadanos es generalizada. Lo que es peor, se llega a pervertir el concepto de organización, al considerar sus dirigentes que sus intereses son los de la estructura en que se mueven. Total, que al final se defienden los privilegios de determinados poderes fácticos.

Esta perversión pone en peligro a las instituciones. Estamos viendo todos los días como se desprestigia, por unos y otros según convenga, a la Fiscalía, a los jueces, a la UCO, a los sindicatos, a los diputados. Y cuidado que “pájaros” hay en todos lados, pero el problema es que si a estos pájaros no se les cortan las alas inmediatamente, cuestión que solo se pide si se trata de los otros, y se ve que las consecuencias son mínimas (sirva como ejemplo Mazón o Leire), la bandada cada vez es más grande y, además, no emigran en invierno.

Y al final llegamos a la disyuntiva de a quién votar. Unos votan cabreo y se echan en manos de populistas radicales; muchos votan en contra de los otros, voto a unos porque los demás son peores; unos cuantos votan siempre a los mismos, ocurra lo que ocurra, los feligreses; y algunos deciden que ni siquiera van a votar.

Lo malo es que, se vote a quien se vote, gran parte de la sociedad está perdiendo la credibilidad sobre las instituciones, con lo que al final también se pondrá en cuestión la utilidad de la democracia.

Votaré a aquellos que antepongan el interés general y estén dispuestos a regular y adoptar medidas eficaces que prevengan la corrupción: penas ejemplares para los corruptos y los corruptores; compensación y protección a los denunciantes; organismos independientes de control; recursos para agilizar la justicia; garantía de la separación de poderes; transparencia en la financiación de los medios de comunicación, los partidos, los sindicatos…

Los ciudadanos debemos responder, exigir transparencia y regulaciones que pongan en valor la democracia frente a opciones que lo único que pretenden es ejercer el poder sin ningún tipo de control.

  • Tetuán: muerte de un relato
                                     “Apuntes para una lectura sin autor” La ciudad de Tetuán acoge este año un “gran evento”, al que —con una certeza oficial casi absoluta— llaman “Capital Mediterránea de la Cultura y el Diálogo 2026”.Pero la ciudad, en su secreto más tenue, sabe que los nombres a veces no revelan las cosas…más bien, esconden su
  • La verdad
    La percepción de la realidad La verdad contra la propia verdad, en la mentira asentada. Mentira con mentira se paga, de una mentira sale una verdad y una verdad a medias es una mentira. En La verdad de Florian Zeller, este juego de jugar a la verdad y a la mentira da mucho juego. Así
  • Eólica: Burbulla Eólica fronte a presión social
    Nunha semana deste mes de abril as empresas Enel Green Power, Energy Group, Greenalia… sufriron un claro revés nos seus proxectos eólicos de Galiza e no Bierzo, polo que non é estraño que se den titulares de prensa diaria que poñan : “Transición Ecológica pincha la burbuja de grandes parques eólicos en Galicia. Tumbó ya
  • De la distopía a la esperanza – Entrevista con Lluís Rabell
    El título de tu libro plantea ya una encrucijada moral y política: pasar “de la distopía a la esperanza”. ¿En qué momento sintió que ya no bastaba con analizar el deterioro del mundo y que era necesario ordenar esas reflexiones en forma de libro, casi como una llamada a la acción?Bueno, yo diría que eso
  • Londres se prepara para la guerra que no desea
    El Reino Unido reactiva su maquinaria estratégica con determinación ante el temor de un conflicto de alta intensidad en Europa, mientras revive viejos manuales de movilización total en un continente que, una vez más, habla el lenguaje de la guerra. Buenos Aires – Trescientos años después de que la popular canción infantil “Mambrú se fue

¿Tienes una opinión que compartir sobre este artículo?

En La Discrepancia valoramos tu perspectiva. Cuéntanos qué piensas de este artículo. ¡Te leemos directamente por WhatsApp!

No te pierdas ningún artículo. Únete a nuestro canal de WhatsApp para las últimas opiniones.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Artículos relacionados...

Tu colaboración mantiene la información libre

💖 Colaboración Bizum: Sigue estos 3 pasos

A continuación, se muestra el número telefónico al que puedes enviar tu Bizum.

626 72 02 08

Por favor, CÓPIALO manualmente, ve a tu aplicación bancaria (o la App de Bizum) y PEGA este número para realizar tu donación.