Quienes pillamos el boli (valga máquina infernal) ocasional o diariamente, en modo frívolo o sesudo, tenemos la obligación de, si escribimos, opinar sobre Ceuta, la vivienda, los locos egregios o sólo locos, el cambio climático…….vaya….que nos podemos derretir en miles de temas…..tanto si somos ilustres sabedores o lúcidos charlatanes de lengua bífida…..Cumplida la obligación moral de mencionar para recordar que pasan muchas cosas malas en el mundo y que son graves pero sobre las que no me atrevo a decir ni mu porque seguro que se entiende algo muy distinto, ahí lo dejo y cada uno con su conciencia! Así que, como me apetece escribir un poco y tengo la suerte de tener un amigo inconsciente que es capaz de publicar cualquier cosa, sigo adelante con un temita banal que no le provocará insomnio a nadie. El País (para los que lo desconozcan, es un periódico) publicó el pasado 27 de septiembre una entrevista a “El hombre que ha revolucionado la banca” (no mento el nombre por si es incorrecto…o ilegal). El tal paisano dixit: “Resolvemos con tecnología lo que otros solucionan contratando a más personas”. Se me puso cara de Mafalda…Debí de perderme algún seminario…¿desde cuándo solucionar contratando personas es pecado?. No se interpreten mis palabras como crítica ni siquiera valoración de una frase de un entrevistado, lejos queda el contexto y situación que, obviamente, no viví en modo presencial. Sería atrevido e inapropiado. Sólo pretendo utilizar su frase para una reflexión. La frasecita la podríamos haber soltado cualquiera. Ni en la era IA (algún día hablaremos de ese temita) ni con anterioridad, del pleistoceno para acá, nunca he admitido, ni comprendido, la reducción de personal como clave de la eficacia y la productividad. Curiosamente, también desde siempre, más bien las he relacionado directamente con la mala gestión y la peor organización. Tanto me refiero al ámbito privado como al público que le copia por considerarlo más eficiente y glamuroso…..¡Toma ya! ¡Se nos ha debido de olvidar las múltiples empresas privadas quebradas, rescatadas, subvencionadas……y demás! Menudos referentes y gurús de descarrilamientos, monopolios abusones y otras lindezas… Frena Némesis…que te embalas… Eso si, es gratificante, saber que hay otros humanos por ahí, mucho más sabios, que comparten el criterio, demostrando supuestos de empresas posicionadas en el ranking de entidades de referencia en las cuales se ha producido un incremento de productividad y de plantilla. Sinceramente, creo que todo este lío se inicia, al igual que otros muchos, por un innecesario pero si simbólico cambio de denominación. Desconozco la cabeza brillante que decidió matar aquel bonito término de Dirección de Personal por Dirección de Recursos Humanos pero estuvo estupendo. En un segundo los humanos teníamos igual condición que los materiales. Porque, querido lector, si yo le pido que continúe la relación y le digo, un, dos, tres, recursos humanos, Ud. a continuación ¿qué dice? recursos materiales. ¿Quién analiza la gestión previa de empresarios, accionistas y demás clones que acuden a las más altas instancias públicas y privadas justificando pérdidas por costes de personal? Nadie. Este es el autentico temazo. Siempre que me escandalizo con este asunto, inevitablemente, recuerdo aquellas grandes decisiones aplicadas en diferentes planes de austeridad: reducir el número de fotocopias y la compra de papel higiénico. Espero les guste.


