Estoy en la terraza de mi bar favorito. La ginoide ANDREA y el androide SAM me trajeron todo lo que yo deseaba sin pedirlo gracias a su Inteligencia Artificial. PAAF, el dron mayordomo volador, está revoloteando sentando o cobrando a los clientes con su acento francés de fábrica. En eso llega Evaristo muy agitado. Se sienta a mi vera y tras congregar a ANDREA, SAM y PAAF nos dice: “He conseguido una conversación secreta increíble. Deja su teléfono sobre la mesa y pone en marcha el audio. Se distinguen varias voces.
– Steve, ¿Fuiste a Rabat?
-Sí, pero no quieren.
-¿Les explicaste que Ceuta y Melilla no están estrictamente bajo la sombrilla de la OTAN y que los EEUU no socorrerían a España?
-No se fían.
-¿Cómo es eso?
– Dicen que España siempre puede hundirse un barco a 12 millas de Ceuta o Malilla, donde ya es “territorio aliado”, y exigir la aplicación del artículo V de la OTAN, el de la defensa colectiva.
Nos quedamos todos de piedra. SAM se indigna y Evaristo para el audio para que se desahogue. “Steve debe ser Witkoff, el Embajador volante de Trump para todo”, afirma el androide que no se pone rojo porque no tiene esa función incorporada. Para una futura actualización. Evaristo pone en marcha de nuevo el audio.
-Nuestro Embajador en Rabat”, sigue la voz atribuida a Witkoff, me lo explicó luego.
-A ver.
-Están dispuestos a invadir Ceuta y Melilla con alguna marcha verde si no tienen otra opción, pero, por ahora, prefieren ejercer esta amenaza como una espada de Damocles para chantajear a los españoles y sacarles concesiones. Aprovechan también los traficantes humanos, los narcotraficantes, las aduanas o los islotes para inquietarles. Prefieren apretar sin ahogar.
“Es que los españoles no son tan sofisticados como los franceses”, interrumpe PAAF, “y a los marroquíes los hemos educado nosotros. Tengan cuidado”, concluye el dron. Evaristo, impaciente, vuelve a poner en marcha el audio.
-No te inquietes admirado suegro. Yo tengo dos buenas ideas.
-A ver Jared. Presenta otra buena iniciativa como la que tuviste con los acuerdos Abraham.
–Una primera opción es un doblete para que puedas darle una lección al español Sánchez por despreciarte y al británico Starmer por no ayudarte contra Irán. Primero presionamos para que Gibraltar se entregue a España o tengan al menos una cosoberanía.
-Entiendo lo de querer la soberanía del Peñón, pero no lo de repartirla. Es como una esposa con dos maridos.
-Poliandria, estimado suegro.
-No me des lecciones, pero, de lo que se trata es de hacerle daño a Sanchez de otro modo que con aranceles, que no me dejan, no de brindarle un éxito tan rotundo que nunca saldría de la Moncloa.
-Un éxito pasajero.
-Explícate.
-Entonces a Marruecos sí que no le quedaría otra que invadir Ceuta y Malilla. Si Gibraltar vuelve a España, no puede conservar también Ceuta y Malilla. Es de cajón. Con mi propuesta, el Reino Unido pierde el Peñón, pero España pierde Ceuta y Malilla.
-No sé, Jared, me parece lo tuyo demasiado sofisticado para mi forma de actuar. ¿Podríamos conseguir que Marruecos invadiese también las Islas Canarias? ¿Qué piensas Steve?
-Lo comenté asimismo con nuestro Embajador y me dijo que lo de una invasión marroquí de Canarias era una tontería de la extrema derecha española. Los marroquíes no están en condiciones de invadir y conquistar las Islas Afortunadas.
-Los diplomáticos siempre poniendo pegas.
-Es verdad.
-¿Entonces?
ANDREA está escandalizada. “Además de Witkoff, reconozco al yerno de Trump, Kushner. ¿La tercera voz es de Trump?”. Con su pregunta nos reímos todos de su ingenuidad e, irritado por la interrupción, Evaristo vuelve a poner en marcha el audio.
-Ahí puede entrar en juego mi segunda idea.
-A ver, Jared.
-Podemos fomentar la independencia de las Canarias.
-¡Qué dices! Ya fracasó Cubillo.
-Porque se empeñó en que eran todos guanches. Sin embargo, los canarios siempre se quejan de Madrid por algo, me dice nuestro Consul allí y muchas veces desde la Península no les cuidan bien. Con el hantavirus Madrid tomó decisiones sin apenas consultar con los canarios. En lugar de involucrarles con inteligencia, les recordaron que ese asunto no era de su competencia a pesar de que los pasajeros del crucero holandés desembarcaban en el archipiélago. Su Presidente, un tal Clavijo, está furioso.
-¿Qué propones?
-Recreamos un sentimiento independentista. Bloqueamos con la VI Flota el acceso español al archipiélago por mar y aire y protegemos su independencia.
-Perderíamos Rota.
-Igual, no. Madrid se lo pensaría cuatro veces y en Canarias podríamos tener unas bases estupendas, no tan lejos del Estrecho de Gibraltar donde Marruecos, nuestro aliado, tendría más que decir. Canarias, bajo nuestra protección, no pondría pegas al uso nuestro de bases allí.
-Fenomensl. España recuperaría Gibraltar y me desquito con Starmer, pero, después, Sánchez perdería Ceuta, Melilla y Canarias.¡Genial!
-Hay más cosas, interviene Witkoff.
-¿Qué cosas?
-Cataluña y el País Vasco también se independizarían del todo.
–¡Dos Portugales más en la Península!
-Si, Señor Presidente.
-Jared, ven a mis brazos. ¡Menudo yerno tan estupendo tengo!
-Muchas gracias.
-Ahora, ocupémonos de otro tema, Irán. He pensado …
En ese momento oímos un “click” y el audio se terminó.
-¿No hay más?, pregunto a mi sobrino.
-No solamente no hay más, me responde Evaristo, sino que no habéis oído nada subraya mi sobrino mientras mete su teléfono en un bolsillo y tras mirar con preocupación alrededor suyo se fue corriendo dejándome la cuenta.
“Estos jóvenes de hoy en día son muy complicados”, me dice PAAF mientras paso mi tarjeta de crédito por su datáfono. “En cuanto al Golfo Arábigo”, añade el dron sin suspirar porque no puede, “las petromonarquías aborrecen tanto como Israel a Irán que les ha atacado ahora sin provocación alguna y temen que consiga el arma nuclear. Árabes e iraníes son como gato y perro y más si los primeros son suníes y no chiís como en Irán. No han deseado, como muchos atolondrados antiamericanos, que Trump resbalase a pesar de sus torpezas porque sus intereses, como los de los occidentales, coinciden más con Washington que con Teherán. ¡Ah! Vigilen Rusia. Putin podría estar acorralado por la eterna guerra en Ucrania”.


