Las primeras en entrar, las últimas en salir
Están ya casi muertas. Antes de coger ese tren, engañadas, inocentes, perdidas.
Las niñas de Humenné, de Pedro Martín Cedillo, con dirección de Ricardo Goñi, nos relata las vicisitudes de unas niñas judías eslovacas, (16 a 19 años), que fueron convocadas a acudir para trabajar en una fábrica de botas para soldados, pero en realidad, las llevaban, secuestradas, a Auschwitz en 1942.
Ya se iban quedando sin vida antes de entrar en el tren. Ellas pretendían ayudar con su trabajo a sus familias y sus familias se quedaron sin ellas.
No entienden nada. Y sospechan de todo. Pero ¿qué pueden hacer? Protegerse y velar por ellas mismas, entre ellas, antes de que la muerte las alcance.
Desgarrador relato con cuatro actrices que muestran toda su sensibilidad ante la triste realidad que les espera. María Fernández, Gloria Díaz, Julia Balserini y María Ordás. Mantienen su inocencia y la fuerza de su juventud. El ánimo por encima de las desgracias, esto no puede ser eterno. ¿Qué van a hacer con nosotras?
El campo de concentración se va llenando de gente, enfermos, desvalidos, desasistidos, vejados, y hace frío, mucho frío, solo el corazón nos puede preservar de la muerte.
¿Alguien se acordará de nosotras cuando hayamos sucumbido? Quizás algún día, un grupo de actrices se atreva a poner en escena esta historia escabrosa de barbarie y deshumanización.
Hoy tenemos ciertos enfrentamientos por cuestiones judías por otro tirano dictador ejecutivo que se cree con derecho a masacrar pueblos enteros, pero eso no quita para que tengamos en cuenta aquellos tiempos también de exterminio que, hoy en día, parecen no habernos enseñado nada.
Pero los ojos lo han visto, la historia lo ha visto, la voz no puede callarse, hay que recordarlo siempre que se pueda.
Las niñas de Humenné fueron las primeras en entrar en Auschwitz, y las últimas en salir. Eso dicen los testimonios, las vidas desvanecidas, la historia callada.
Centrándonos en el montaje en sí, emotivo, con una interpretación sensible, de angustia y silencio, sobrecogedora, se cargan sobre nuestras conciencias los desmanes que se suceden mundialmente cada día. No es una protesta, es la constatación de un hecho.
Nombres, personas reales, tumbas reales. Mejor dicho, fosas comunes reales. Sin despedidas, sin adioses, deseando que esto no vuelva a suceder nunca, silencio, no son heroínas, ni están en la memoria de la mayoría, Las niñas de Humenné, ya vuelven, menos mal que vuelven, a despertarnos, a no cerrar las conciencias a los crímenes de guerra e invasión, ellas no combaten en las batallas, pero están heridas de necesidad, no se las condecorará nunca, pero intentaron sobrevivir al horror, para que alguien, después nos las recuerde o nos las dé a conocer.
Leo que en un primer convoy llegaron 999 mujeres y adolescentes, la mayoría murieron por los trabajos forzados, por el frío, por la desnutrición, y solo algunas consiguieron ser liberadas en 1945. Son las que, a través de esta obra, nos lo han contado.

INFORMACIÓN
LAS NIÑAS DE HUMENNÉ
DRAMATURGIA: Pedro Martín Cedillo
DIRECCIÓN DE ESCENA: Ricardo Goñi
ELENCO: Gloria Díaz, Julia Balserini, María Ordás y María Fernández
Una obra de la compañía El dado teatro.
Candidato mejor espectáculo Revelación XXV PREMIOS MAX, Premio Autonómico de Madrid Buero de teatro joven 2021, Premio Nacional Buero de teatro joven 2021 y Premio Festival Ana Frank 2021, Buenos Aires, Argentina.
ESPACIO: Nave 73
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