Está pasado bastante desapercibido en nuestros medios de comunicación que el 4 y 5 de mayo se ha celebrado en Ereván (Armenia), la VIII Cumbre de la Comunidad Política Europea, que lleva funcionando casi cuatro años, a propuesta de Macron, desde una perspectiva claramente confederal. Paso a paso, cumbre a cumbre, está avanzando en el desarrollo importante del proyecto europeo, a través de la participación directa de los Primeros Ministros de los 46 Estados europeos que participan (todos menos Rusia y Bielorrusia), que representan casi 700 millones de ciudadanos. Además de esos 46 habituales países europeos, se les ha sumado Canadá, siendo la primera vez que asiste a esta cumbre un país no europeo.
En ese sentido, la VIII Cumbre de la Comunidad Política Europea ha sido realmente histórica, no solo por celebrarse en el Cáucaso Sur por primera vez, con la participación de Azerbaiyán y Turquía en un evento en Armenia, y centrarse en la necesidad de una nueva visión de seguridad para el continente europeo. Como dijo el propio Presidente del Consejo Antonio Costa, “hay una forma europea de hacer las cosas – mediante el multilateralismo, que tiene el sistema de la ONU en el centro, y el respeto al derecho internacional”. La presencia de Canadá constata que los valores que promueve Europa son ampliamente compartidos en el mundo. Además, en otros foros también están acercándose países como Japón, Australia y Nueva Zelanda, como en la Coalición de Voluntarios para Ucrania. También se manifiesta un apoyo muy claro a Ucrania, tanto en la búsqueda de paz, como en su integración en la Unión Europea.
En las cumbres de la Comunidad Política Europea, además de tratar cada día temas más generales que afectan al conjunto del proceso político europeo, se están resolviendo problemas específicos que existen entre los países europeos. En este caso, ha tenido mucha importancia que en la reunión en Ereván, por primera vez se aborde la conciliación entre Armenia y Azerbaiyán, que hace tres años tuvieron un conflicto armado. Ahora, se ha llegado a un importante acuerdo UE-Armenia, en la primera celebración de una Cumbre UE-Armenia (5 de mayo). Así, se abre la puerta, incluso, a la posible incorporación de Armenia a la Unión Europea y a obtener fondos de preadhesión.
Este encuentro está en la ola del entendimiento que se está produciendo entre los países miembros. Concretamente, en relación con la posición común en los grandes temas internacionales y especialmente frente a los Estados Unidos, donde cada vez más se está avanzando en una clara autonomía, en una posición propia. Trump se siente realmente molesto, ya que no le apoyan en su agresión a Irán, le piden que termine con la guerra, que mantenga el alto al fuego y le señalan que ellos no participarían en una operación de libertad de los mares en el Estrecho de Ormuz salvo que se acabe la guerra y que Israel deje de agredir al Líbano. Esto está produciendo la decisión del Pentágono de retirar 5.000 soldados de Alemania, y amenaza con hacerlo con otros países, como Italia y España.
Este año, el día de Europa, el 9 de mayo, lo podemos celebrar en positivo. Además, podemos decir que no es solo el Día de la Unión Europea, sino el de Europa, ya que lo están celebrando los 46 Estados de la Comunidad Política Europea. Es decir, los Estados miembros de la UE, los diez candidatos, si contamos a Armenia, además de Islandia, que ha convocado un referéndum para su adhesión a la UE, y Noruega, que va camino de hacerlo. También estuvieron Suiza, Reino Unido, que cada día está más cerca, Turquía, Azerbaiyán y los microestados europeos.
Lo que hay que constatar en esta segunda celebración del Día de Europa bajo Presidencia de Trump es como la política de Estados Unidos está siendo un elemento federador cada día más claro. Esto es algo que se puede demostrar a diario, ya que está haciendo más que nadie para la unificación europea. Hay que también resaltar que los grupos de extrema derecha como los Patriotas, que Trump defendía, cada vez tienen menos repercusión. Hay que recordar que el Vicepresidente estadounidense J. D. Vance participó en la campaña de Orbán, hace menos de un mes, e hizo el ridículo, ya que perdió las elecciones de forma estrepitosa. En este momento, no le apoya ni Le Pen. Es decir, en esta situación se consolidan los partidos paneuropeos (Populares, Socialistas, Liberales y Verdes).


