viernes 9 octubre, 2026

El PP aspira a liderar el espacio de la ultraderecha

Ricardo Peña Ya no cabe llamarse a engaño sobre la estrategia que ha adoptado la actual cúpula del PP con vistas a las próximas contiendas electorales: entre marcar un perfil propio de una derecha democrática moderada, en línea con otras derechas europeas, y apuntarse al espacio de la ultraderecha, ha optado por lo segundo. El objetivo implícito es disputarle los votos a Vox y ofrecer un perfil atrápalotodo que le permita captar electores desde el centro sociológico hasta la extrema derecha. Se juega que el PP siga siendo el partido mayoritario de la derecha. El análisis es erróneo y podría conducir justo al resultado contrario: que Vox siga creciendo a costa del PP y que este sea el partido que lidere la derecha en las próximas elecciones. La alternativa para los ciudadanos bien podría consistir en tener que elegir entre un gobierno liderado por el PSOE y otro liderado por Vox.

Los síntomas de lo que digo son evidentes. Por un lado, el discurso del PP sobre la inmigración, no solo se ha endurecido, sino que la ha puesto en primer plano como problema. Se pretende así ofrecer una alternativa a los que votan a Vox por miedo a la inmigración: “no votéis a Vox” —sería el mensaje—, “porque nosotros también seremos firmes con los inmigrantes”.

Por otro, está la carga de profundidad del alcalde Martínez Almeida contra las mujeres: ante una propuesta rutinaria de Vox para acosar a las mujeres que deciden interrumpir voluntariamente su embarazo, y a pesar de contar el PP con mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Madrid, el grupo municipal popular decidió voluntariamente votarla. Preguntada Génova si avalaba esta actitud, la respuesta fue afirmativa: “nadie puede estar en contra de informar a las mujeres”, dijo la portavoz.

El matiz estaba en que la propuesta no consistía en “informar a las mujeres” sino en mentirlas descaradamente acerca de un supuesto “síndrome post-Vietnam” tras el aborto que las podría hacer caer en el alcoholismo, la depresión, la anorexia o la bulimia. Ningún estudio científico avala este bulo voxiano.

Así, la actual cúpula del PP se alinea con Vox contra las tres bestias negras de la ultraderecha: los inmigrantes, las mujeres y la verdad científica. Ello, unido a haber reducido su actividad política a poco más que hablar de la familia del presidente Sánchez, hace muy difícil distinguir entre las ofertas electorales de uno y otro.

Sin embargo, la estrategia de mimetizarse con Vox es errónea porque Vox ofrece una imagen de partido antisistema que el PP no tiene y, gracias a ella, es capaz de captar a capas de la población desencantadas con la democracia por distintas razones: jóvenes, parados, población rural, etc. Además, Vox se identifica con la ola internacional trumpista que, de momento, sigue en modo creciente. Se ha borrado del grupo europeo que encabezaba la posibilista Meloni y formado grupo con los más radicales Orbán y Le Pen. Lo que consigue el PP con su imitación es normalizar el discurso brutal de la ultraderecha y catapultar electores suyos y de otros partidos hacia ella.

Ignora también que, según las periódicas encuestas del CIS, un 33% de los votantes se autoubican persistentemente en los deciles 5 y 6, que corresponden respectivamente al centro izquierda y el centro derecha. Esos votantes difícilmente se van a identificar con el discurso actual del PP y es muy probable que opten por abstenerse o por votar a la izquierda. O sea, que el resultado más probable de la estrategia emprendida por el PP sería ceder votos a Vox por su derecha y, a la vez, perderlos por el centro. Otro resultado aun peor es que aumenta la antipolítica y la desafección a la democracia, lo que conduce a que engorden las fuerzas antisistema, como el propio Vox, Se Acabó La Fiesta, Alianza Catalana y experimentos similares, y a una mayor abstención en general.

En España padecemos una anomalía consistente en que una parte significativa de la población carece de representación política. El centro sociológico se ve obligado a elegir entre una izquierda que muchas veces no le convence y un partido que se desliza cada vez más hacia la ultraderecha. Los repetidos intentos de crear un partido de centro, inspirado en valores democristianos o liberales, han fracasado por distintas razones. Primero fueron la UCD y el CDS de Adolfo Suárez, dinamitados desde Alianza Popular —renombrada luego como PP— y luego el experimento Ciudadanos, autodinamitado por la ambición y bisoñez de su líder, Albert Rivera. Todos ellos obtuvieron en su momento resultados por encima del 10% y, alguno, del 30%. El resultado ha sido que un partido tardofranquista, que mayoritariamente no votó la Constitución de 1978, ha abarcado hasta hace poco todo el espacio a la derecha del PSOE. Sin embargo, un partido centrista que hiciera de bisagra entre la izquierda y la derecha, facilitando gobiernos de ambas según el caso, sería muy beneficioso para la gobernabilidad de España. De paso, nos libraríamos del chantaje permanente de los nacionalismos periféricos. El PP está dejando un hueco de representación que aumenta las posibilidades de que aparezca un nuevo partido centrista.

He tenido buen cuidado de referirme a “la cúpula actual del PP” como los autores de esta estrategia y no a todo el PP. En su seno hay líderes más moderados que la consideran un error. De hecho, dentro del partido se libra una batalla entre unos y otros. De momento, son los radicales Aznar, Ayuso, Almeida, Alvarez de Toledo, Aguirre y otros los que llevan la voz cantante. La debilidad de Feijóo hace que la linea oficial del partido se manifieste como una secuencia de bandazos, que un día afirma una cosa y al día siguiente se matiza esa misma cosa o se rectifica.

Pero me temo que, hasta que el precario líder no se de un segundo batacazo electoral, las cosas no cambiarán demasiado. Seguiremos asistiendo a esta absurda competición entre los radicales que dirigen el PP y Vox, viendo cómo las encuestas engordan al segundo y adelgazan al primero.

  • Se fue Maricarmen…
    «Nadie debería morir después de haber perdido su casa« Se fue una tarde de octubre, cuando Madrid empezaba a cambiar el color de sus árboles y las ventanas encendían sus pequeñas luces antes de
  • La relación entre Marruecos y España: Del suplicio de Sísifo a la madurez estratégica 
    Originaria del castellano antiguo y formalizada en la pieza teatral Las mocedades del Cid de Guillem de Castro, la máxima «sostenella y no enmendalla» hunde sus raíces en el código ético de los hidalgos
  • España, rehén de siete votos: estabilidad ficticia, progreso hipotecado
    El presidente del Gobierno ha tomado la decisión después de un fin de semana de reflexión, llamadas y reuniones, en el que la derrota de los dos decretos de vivienda en el Congreso y
  • Del desgaste a las urnas: Abdelhamid Beyuki analiza las claves del adelanto electoral de Sánchez
    Pedro Sánchez ha decidido poner fin anticipadamente a la legislatura y llevar a España a las urnas el próximo 29 de noviembre, una convocatoria que llega apenas unos días después del rechazo en el
  • Democracia, salud mental y aulas: seis conversaciones para cuestionar lo que damos por sentado
    TEDxCISUniversity reúne el 7 de octubre en Madrid seis voces que exploran la responsabilidad democrática, la presión del deporte de élite y la necesidad de repensar cómo aprendemos. Madrid, octubre de 2026.— ¿Qué sostiene
  • Cambio social y vivienda: ¿El comienzo de un nuevo paradigma?
    La movilización ciudadana ante la crisis de la vivienda confirma un cambio social que recorre toda España y que podría marcar el comienzo de un nuevo paradigma político. Algo está cambiando, pero nadie debería
  • No juguemos con las cosas de comer
    Hay asuntos importantes de la vida diaria de los mortales que dependen totalmente de la política. Un caso paradigmático es la vivienda. Nos quejamos de que los poderes públicos han ignorado este problema durante
  • La historia les juzgará
    Abrimos un fin de semana de lluvias casi generalizadas y de obligada reflexión para la clase política. Todas las miradas vuelven a concentrarse en la posibilidad de un adelanto electoral, pero esa incertidumbre no debería
  • Kaliningrado, el enclave que puede convertir el Báltico en el escenario más peligroso de Europa
    Buenos Aires – Kaliningrado ocupa en el mapa europeo una superficie relativamente modesta, pero ninguna consideración puramente geográfica permite comprender su verdadero peso estratégico. El óblast ruso, de unos 15.000 kilómetros cuadrados, se encuentra
  • Movimientos sociales
    En la era de la inteligencia artificial, los movimientos sociales, con amplia y exitosa repercusión electoral, toman caminos relativamente inexplorados y hasta ahora patrimonio de grupos de jóvenes a quienes parecía no interesarles las
  • Vivienda: una crisis social que sacude la política española
    El artículo 47 de la Constitución Española reconoce el derecho de todos los españoles a una vivienda digna y adecuada. Pero lo hace como principio rector de la política social y económica, no como un derecho subjetivo que pueda exigirse directamente ante los tribunales. Los poderes públicos están obligados a promover
  • Armas en el parlamento
    Una diputada del PP exhibió hace poco un espray de pimienta mientras intervenía en el Congreso de los Diputados para ilustrar el desamparo de las mujeres en la Ceuta invadida por 80.000 migrantes de los que quedarían unos 15.000 según la propia
  • El acuerdo frente al insulto
    De nuevo, la vivienda ha vuelto a calentar el ánimo de tantos ciudadanos que no pueden acceder a una de ellas para poder iniciar un modelo de vida autónomo. Desgraciadamente la vivienda no se
  • Siervos y señores de ayer y hoy
    Quienes pillamos el boli (valga máquina infernal) ocasional o diariamente, en modo frívolo o sesudo, tenemos la obligación de, si escribimos, opinar sobre Ceuta, la vivienda, los locos egregios o sólo locos, el cambio

¿Tienes una opinión que compartir sobre este artículo?

En La Discrepancia valoramos tu perspectiva. Cuéntanos qué piensas de este artículo. ¡Te leemos directamente por WhatsApp!

No te pierdas ningún artículo. Únete a nuestro canal de WhatsApp para las últimas opiniones.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Artículos relacionados...

Se fue Maricarmen…

«Nadie debería morir después de haber perdido su casa« Se fue una tarde de octubre, cuando Madrid empezaba a cambiar

Leer más »

Tu colaboración mantiene la información libre

💖 Colaboración Bizum: Sigue estos 3 pasos

A continuación, se muestra el número telefónico al que puedes enviar tu Bizum.

626 72 02 08

Por favor, CÓPIALO manualmente, ve a tu aplicación bancaria (o la App de Bizum) y PEGA este número para realizar tu donación.