¡TODOS LOS DÍAS SON 8 DE MARZO!
En La Discrepancia, nos sentimos profundamente comprometidos con la promoción de la igualdad de género y la justicia social. Por ello, consideramos fundamental dar visibilidad al reciente informe de UGT sobre la situación laboral de las mujeres en España. Tal vez, un testimonio sencillo y objetivo de la situación actual.
Este documento no solo destaca los avances logrados, sino que también pone de manifiesto las desigualdades persistentes que requieren nuestra atención y acción colectiva. Al compartir este informe, buscamos fomentar una reflexión informada y promover iniciativas que contribuyan a una sociedad más equitativa para todas y todos.
Puedes acceder al informe completo de UGT titulado “La situación de las mujeres en el ámbito laboral” a través del siguiente enlace: INFORME
El informe de UGT con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora ofrece un diagnóstico preciso de la situación laboral de las mujeres en España. Un análisis que muestra avances, sí, pero que también evidencia la persistencia de desigualdades estructurales que no terminan de corregirse. La mejora en la ocupación femenina, las reformas laborales y el impacto positivo del SMI son elementos destacados, pero la brecha de género sigue instalada en el empleo, el salario y la corresponsabilidad de los cuidados. Es decir, la igualdad avanza, pero lo hace demasiado despacio y con demasiadas resistencias.
Datos que hablan de progreso, pero también de estancamiento
El informe de UGT destaca algunos hitos positivos. En 2024, el número de mujeres ocupadas ha alcanzado un récord de 10,1 millones, y la brecha salarial se ha reducido en parte gracias a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que ha beneficiado especialmente a las trabajadoras con menores ingresos. Además, la contratación indefinida ha crecido, y las reformas laborales han contribuido a mejorar ciertas condiciones de empleo.
Sin embargo, el grueso de las estadísticas sigue reflejando una realidad inaceptable:
• La tasa de actividad femenina (53,91%) sigue casi 10 puntos por debajo de la masculina (63,90%).
• En ocupación, la diferencia es abismal: 1,5 millones de mujeres menos que hombres.
• El trabajo a tiempo parcial es, en un 73,25%, femenino, lo que perpetúa la precariedad y la dependencia económica.
• La brecha salarial sigue en un 17,09%, lo que significa que las mujeres trabajan “gratis” más de dos meses al año en comparación con los hombres.
• La tasa de paro de las mujeres sigue siendo más alta que la de los hombres (12,68% frente al 10,16%).
Estas cifras no pueden interpretarse como meras estadísticas. Son el reflejo de un modelo de trabajo que aún no ha roto con la discriminación histórica hacia las mujeres y que sigue penalizando la maternidad, la conciliación y la feminización de ciertos sectores laborales.
Segregación, precariedad y la trampa del tiempo parcial
Uno de los puntos más alarmantes del informe es la persistente segregación laboral. Las mujeres siguen concentradas en el sector servicios (88,64%), con una presencia residual en la industria (8,04%) y en la construcción (1,3%). Además, en los sectores feminizados, como la educación o la sanidad, las condiciones laborales tienden a ser más frágiles, con una mayor presencia de contratos temporales o a tiempo parcial.
El empleo a tiempo parcial sigue siendo la gran trampa de la desigualdad. Mientras que el 93,23% de los hombres con empleo trabaja a jornada completa, en el caso de las mujeres esa cifra cae al 78,62%. Es decir, el tiempo parcial sigue siendo un fenómeno femenino, y lo más grave es que, en la mayoría de los casos, no es una elección, sino una imposición del mercado laboral y de la falta de corresponsabilidad en el hogar.
El informe deja claro que las razones de este tiempo parcial tienen poco que ver con una decisión voluntaria. Un 72,92% de las mujeres que trabajan a tiempo parcial lo hacen porque no han encontrado otra opción. Además, el 92,07% de quienes trabajan menos horas por razones de cuidado son mujeres. La conciliación sigue siendo un problema femenino y no una responsabilidad compartida.
Violencia y discriminación laboral: una realidad silenciada
El informe también alerta sobre la violencia machista en el ámbito laboral, un tema del que se habla poco pero que sigue siendo un problema de primera magnitud. Las mujeres siguen siendo las principales víctimas de acoso sexual y acoso por razón de sexo en el trabajo, un problema que en muchos casos queda silenciado por miedo a represalias o a la falta de medidas efectivas para proteger a las víctimas.
La reivindicación pendiente: medidas estructurales, no paliativos
Desde UGT, el informe plantea la necesidad de seguir avanzando en medidas legislativas y políticas públicas que garanticen la igualdad real. Esto incluye:
• La implementación efectiva de planes de igualdad en las empresas.
• Políticas de corresponsabilidad que dejen de cargar sobre las mujeres el peso de los cuidados.
• Una reforma del empleo a tiempo parcial para que no sea sinónimo de precariedad femenina.
• Un mayor control sobre la discriminación salarial y medidas más eficaces contra la violencia laboral.
El 8 de marzo no es solo una fecha para recordar lo conseguido, sino para señalar lo que aún falta. Y lo que falta es un cambio de estructura, una revisión profunda del sistema laboral que no solo permita a las mujeres entrar en el mercado de trabajo, sino hacerlo en igualdad de condiciones. Hasta que eso ocurra, informes como este seguirán recordándonos que la deuda sigue pendiente.


