La vida y la muerte bordada en la boca
En todas las familias hay sus más y sus menos. Hay un deterioro de frío invierno que tiñe y mancha alguna de las relaciones. Sin embargo, la vida continúa con sus vaivenes, en algunos casos, distorsionando la memoria, los equivocados entendimientos, los recuerdos en penumbra.
Dos de estas familias, una pareja joven a punto de tener su primer hijo y otra pareja madura reunidos ahora, después del tiempo, porque tienen que reconocer un cadáver. La vida y la muerte bordada en la boca, decía una canción. Y así se juntan, en un frío hospital, ambas situaciones, atravesando los cuatro personajes un túnel de palabras, sinsabores, abismos que no perciben a simple vista, la incomodidad, además, de no saber cómo se afrontan estos aconteceres.
Terminal 3 es un texto del dramaturgo sueco Lars Norén (1944-2021), del que ya se vio en los escenarios “Demonios”, donde también indagaba en la exploración de las acciones humanas y sus relaciones personales. Conflictos familiares, tensión emocional, que se derrama en cada diálogo dejando entrever un poso de soledad, unas tinieblas que no se disipan porque no hay un soplo de aire renovado.
Dirige esta puesta en escena Kieran Sotokes, en una producción de Turbulencias Teatro que siguen los criterios marcados no solo por las palabras, sino también por los silencios en una estancia oscura y casi de hielo, sin gente y donde, como mucho, se sienten los fantasmas de otros que pasaron por la misma experiencia anteriormente. El comienzo, con una danza corporal expresiva nos introduce en el tema de ese dolor por el vacío y la ausencia y las nuevas expectativas ante una incertidumbre que llega sin estar suficientemente preparados.
Podríamos hablar de los diferentes matices del texto a los que nos enfrentamos. Desde que la única salvación puede que esté en la muerte, hasta que una nueva existencia nos aboque al distanciamiento y la falta de comprensión. Lo que denota, claramente, es la incomunicación, la amenaza de una sociedad donde cada uno va a lo suyo, sepulcros en vida.
En este espacio compartido, pero que parece levantado con muros de invisibilidad latente, el temor a la verdad, a encontrarse con un rostro que ya no sufrirá transformaciones, a otro que irá cambiando en función de lo que le suceda posteriormente.
Terminal 3 es un retrato familiar, un álbum de sentimientos que pugnan por salir, pero la corrección educada impide que afloren de manera natural, o agresiva, o desesperada.
Es de alabar que Turbulencias Teatro indague en textos no conocidos y no estrenados antes en España, y aunque la idiosincrasia del norte de Europa no se asemeje al carácter sanguíneo y visceral del sur, del mediterráneo, donde la pérdida, el encuentro, el amor, se expresan de forma diferente, aquí pugnan por salir, mostrando toda la crudeza, la frialdad, la culpa, los miedos y el sufrimiento existentes sin grandes aspavientos externos. Al final, la vía de escape serán los silencios, el sometimiento de las palabras para que solamente se exprese de la forma más precisa.

FICHA ARTÍSTICA
TERMINAL 3
Dirección: Kieran Stokes
Producción: Turbulencias Teatro
Dramaturgia: Lars Norén
Reparto: Elsa Chaves, Pablo Fernández, Jaime Garfella, Jose Ramón Pina, Laura Rees, Raúl Sáez
Director de movimiento: Aingeru Calderón
Espacio: Sala Mirador


