Vivienda activa el teléfono 047 para dudas y consultas, curiosamente el número corresponde al precepto constitucional que consagra el derecho a la vivienda
Carmen Fernández de Castro
Arquitecto urbanista
¿En qué momento el Ministerio de Vivienda dejó de desarrollar sus competencias, abandonando completamente la política social de vivienda, para dedicarse a la puesta en marcha de teléfonos para la desesperanza? ¿En qué momento el Ministerio de Vivienda se perdió?
¿En qué momento alguien pensó que este nuevo servicio 047 era justo lo que necesita el ciudadano para resolver su problema de acceso a una vivienda?
Las competencias exclusivas en materia de vivienda las tienen transferidas las comunidades autónomas. Y todas ellas ya cuentan con ese tipo de servicio de atención telefónica, con idéntico objetivo que el nuevo 047 del Ministerio. Es útil para el ciudadano el servicio autonómico, porque cada región cuenta con legislación y planes propios en materia de vivienda. No hay que duplicar el servicio implantando uno nuevo de nivel nacional.
El Ministerio de Vivienda debería ocuparse de rediseñar y actualizar de manera integral la política social en materia de vivienda del Estado, para revisar y actualizar la legislación y el Plan de Vivienda, en la esfera de su competencia, a partir de lo cual las autonomías tendrán que adecuar los suyos para coordinar e integrar la política nacional con las autonómicas. El trabajo del Ministerio es clave, puesto que debe establecer las reglas del juego básicas para la redistribución autonómica del grueso de los recursos económicos públicos que alimentarán los planes regionales de vivienda.
En manos del Ministerio está la actualización de la política social de vivienda, porque ya no encaja con la actual fisonomía económica y social de nuestro país. Sin establecer estos nuevos drivers, no es viable pensar que cambie el modelo de socioeconómico en materia de vivienda y se dinamicé el sistema que debe promoverlas. Sin actualizar la legislación básica y el plan de vivienda nacional no es viable ejecutar esa nueva política social en materia de vivienda, tanto desde el nivel nacional como, sobre todo, en el autonómico y local.
Todo ese trabajo debió iniciarse hace al menos 10 años, porque ya se disponía del diagnóstico que puso sobre la mesa la desactualización del modelo, así como describió los rasgos principales de las nuevas tendencias. Y porque se trata una tarea estructural, estratégica e ingente, que a fecha de hoy ya debería de haber mostrado resultados.
Pero no. El Ministerio de Vivienda, que más bien se parece a un DIG (Departamento de Ideas Geniales de la agencia TÍA de Mortadelo y Filemón), nos propone como medida estrella la puesta en marcha del teléfono 047, como si se tratara del Consultorio de Elena Francis, a quién uno se dirigía como último recurso desesperado, buscando ese sabio consejo para conseguir, por fin, la receta definitiva para captar atención del ser amado.
Parece broma, pero no. La política social en materia de vivienda de nuestro gobierno se reduce a un “llama al 047”, haciendo además chirigota con el artículo 47 de la Constitución, que dice, ni mas ni menos, lo siguiente: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”.
En el marco de un enfoque socialdemócrata, la política social de vivienda y la de suelo deben ser diseñadas de manera integrada para lograr el cumplimiento de entre otros, el artículo 47 de la Constitución. Se trata de dos políticas públicas socioeconómicas estructurantes del modelo es Estado del Bienestar que nos dimos los españoles en su momento, y que durante los años 90 a 2000 dio muy buenos resultados.
Pero el Ministerio de Vivienda no está. Y a la vista de sus propuestas, no debemos esperarle. Probablemente, el teléfono 047 lo encontremos comunicando permanentemente. Y cuando en algún momento nos atiendan, será una IA que nos remitirá a una Ley o a un Plan de Viviendas publicado en un Boletín Oficial, que no significará nada para el ciudadano que llamó, probablemente muy angustiado, buscando ayuda.


