¿Qué es lo normal?
Por Alberto Morate
Imaginemos ‘Un planeta de los gais’. Es decir, un mundo, donde lo normal, ¿y qué es lo normal?, que parejas de homosexuales, lo tengan todo estipulado con leyes, sin flagelaciones porque la tendencia emocional, la forma de vida, está presidida principalmente por parejas del mismo sexo. Y quienes están en el armario, con miedo a salir, con represalias, con declaraciones vejatorias y delitos de odio, fueran los heterosexuales.
Un planeta donde haya que celebrar el Día del Orgullo hetero para dar visibilidad, para dar la cara, para reivindicar derechos y que nadie se meta en la vida de nadie.
Un espejo al otro lado del espejo. No es una cuestión aquí de carne o de pescado. Aquí lo que se dirime es el punto de vista. Donde, dándole la vuelta a la tortilla, sin segundas lecturas, se pone sobre el escenario la estupidez de la intolerancia, el miedo, la aversión a la heterosexualidad, la falsa moralidad que critica lo que no es lo comúnmente establecido en las relaciones.
Gymbros, de Unay Ferrer, que también lo dirige, plantea ese supuesto, esa vuelta del forro del abrigo, esa imagen invertida de espejo, donde la orquestación de la sociedad es de ciudadanos que ven mal que alguien sienta atracción por personas de sexo opuesto.
Y lo hace para que podamos darnos cuenta de tamaña idiotez, y de los problemas acuciantes que pasa el colectivo LGTBIQ+ y de que las opciones sentimentales son diversas, variadas y no perjudiciales para los demás.
Es una crítica social donde no se deberían poner trabas a la libertad de elección del amor, del sexo, del cariño, de la atracción física y mental, del derecho a sentir como se quiera, mientras no se perjudique a nadie.
Lo interpretan el propio Unay Ferrer, con Juan López y Juan Barahona, dejando bien a las claras esas tendencias de incomprensión, de odio, de fobia a lo que no es como las personas ‘normales’, ¿qué es normal?, creen o pretenden que son.
El epílogo de la obra lo muestra ya a las claras, creo que innecesariamente, porque queda bien claro desde el principio que el texto es una ironía, un sarcasmo, un juego crítico pasando de estados positivos o negativos, ni está bien lo que se vive hoy, ni el supuesto contrario.
Parece querer decirnos que tenemos serrín en los ojos, que somos alacranes agazapados esperando a la presa, pero que no deberíamos sorprendernos, y mucho menos atacar, cuando entrechocan nuestras formas de convivir distintas.
Cada cual que tenga su estilo de vida. Muchos amigos míos no van al teatro nunca y no los miro mal por eso, simplemente pienso que ellos se lo pierden. Otros no leen nunca, otros tienen aversión a la poesía, en fin, que en mí ven que no me gusta el fútbol, que no voy al gimnasio, pero déjenme a mi libre albedrío que no perjudico a nadie ni ellos a mí tampoco. Pues eso, ¿qué es lo normal? ¿por qué sí se tienen que meter con quien ama, o le gusta, a quien le dé la gana?
INFORMACIÓN
GYMBROS
Autoría y Dirección: Unay Ferrer
Elenco: Unay Ferrer, Juan López y Juan Barahona
Espacio: Teatros Luchana


