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jueves 19 febrero, 2026

Perspectivas globales ante la presidencia de Donald Trump

    

El retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos podría transformar la política global. Su enfoque «America First» promete redefinir alianzas, intensificar tensiones estratégicas y alterar el papel de instituciones multilaterales, pudiendo impactar en el equilibrio geopolítico mundial.

Un punto de inflexión en el Nuevo Orden Internacional.

El próximo 20 de enero, Donald Trump asumirá nuevamente la presidencia de los Estados Unidos (EE.UU.), acompañado por James David Vance como vicepresidente. Este retorno al poder podría intensificar las tensiones entre Washington y varios de sus aliados, como ya ocurrió durante su primer mandato (2017-2021).

En ese período, las relaciones internacionales de EE.UU. estuvieron marcadas por la incertidumbre: la retórica incendiaria de Trump, a menudo percibida como una táctica de presión o distracción, carecía en muchos casos de intenciones políticas claras. Su regreso podría alterar significativamente el equilibrio geopolítico global, generando nuevas tensiones, pero también ofreciendo oportunidades para redefinir alianzas y sistemas internacionales en un mundo en constante transformación.

  • Desde el final de la Guerra Fría, el Sistema Internacional ha experimentado transformaciones profundas[i]. Con el colapso de la Unión Soviética en la década de 1990, el mundo dejó atrás la estructura bipolar para consolidar un orden unipolar liderado por EE.UU. como única superpotencia. Sin embargo, en los últimos 15 años, este panorama ha evolucionado hacia un sistema mucho más complejo. La aparente disminución del interés de Washington por liderar la Seguridad Global o promover valores universales ha permitido que potencias emergentes cuestionen las normas internacionales, configurando una nueva realidad geopolítica.

Algunos analistas[ii], plantean que el nuevo orden mundial “no será un orden unipolar ni bipolar, como lo hemos conocido, sino que evolucionará hacia tres órdenes mundiales distintos en la próxima década”:  uno dedicado a la Seguridad, dominado por EE.UU. y sus aliados; otro Económico, compartido entre EE.UU. y China; y un tercero Digital, liderado por los gigantes tecnológicos, cuya influencia sobre nuestras vidas es cada vez mayor.

En este contexto, la próxima superpotencia global podría no ser un Estado-nación tradicional, sino un conglomerado de empresas tecnológicas capaces de redefinir el equilibrio global de poder y establecer un nuevo orden digital.

El papel hegemónico de EE.UU. en el Orden Global[iii]

EE.UU., desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ha sido el principal eje del orden global. Su influencia económica, militar, cultural y política ha sido fundamental en la configuración del sistema internacional actual. Si bien su poder ha sido esencial para la promoción de la estabilidad y el desarrollo global, también ha generado divisiones y desafíos que han marcado su actuación en diversas regiones del mundo.

Con el mayor Producto Interno Bruto (PIB) nominal del mundo, ha mantenido una posición dominante en sectores clave como la tecnología, las finanzas y el entretenimiento. Este liderazgo económico ha estado acompañado por el papel preeminente del dólar como moneda de reserva mundial, lo que le ha otorgado una ventaja estratégica al facilitar el comercio y las inversiones a escala global. A través de sus bancos y mercados financieros, ha influido en las políticas económicas internacionales, y su control sobre instituciones como el FMI, el BM y la OMC le han permitido modelar las reglas económicas globales.

Otro de sus pilares fundamentales es el poder militar. Con más de 70 bases militares en todo el mundo, ejerce un control geopolítico de primera magnitud, permitiéndole proyectar su dominio en diversas regiones. La OTAN es uno de los instrumentos más importantes, consolidando su liderazgo en alianzas militares y políticas. Además, la constante inversión en tecnologías avanzadas y en defensa nuclear ha sido clave para mantener su superioridad militar y garantizar su rol dominante en el Orden Internacional.

La ascensión de China como potencia global es uno de los mayores desafíos estratégicos para EE.UU. En el ámbito tecnológico, China ha alcanzado un nivel de competitividad importante, especialmente en áreas como 5G, IA y manufacturas avanzadas, reduciendo la brecha tecnológica entre ambas potencias. Algunos expertos predicen que China podría superar a EE.UU. como la mayor economía global para 2037. No obstante, en el campo geopolítico, el modelo de China, junto con su influencia creciente en Asia y África, ha promovido una rivalidad en diversas regiones del mundo.

Aunque EE.UU. se presenta como un defensor de la democracia y los derechos humanos, su historial no está exento de contradicciones. La aplicación de sanciones unilaterales, la intervención en países soberanos y el apoyo a regímenes autoritarios en ciertos contextos han puesto en tela de juicio la legitimidad moral de sus intervenciones y su papel como «policía del mundo».

Estados Unidos también ha ejercido una profunda influencia cultural a través de sus industrias de entretenimiento, con Hollywood como su principal núcleo. Desde el cine hasta la música, su producción cultural ha trascendido fronteras, moldeando los gustos y valores de generaciones enteras. En el ámbito tecnológico, Silicon Valley se ha consolidado como el epicentro de la innovación mundial, con empresas como Apple, Google, Microsoft y Meta (anteriormente Facebook) liderando transformaciones globales. Asimismo, sus universidades y centros de investigación son polos de conocimiento que atraen a estudiantes y profesionales de todo el mundo, impulsando la competitividad en innovación y tecnología.

Sin embargo, también enfrenta importantes desafíos estructurales que han evolucionado desde su formación como nación, intensificados por sucesivas crisis económicas y sociales que, en parte, han sido el caldo de cultivo para movimiento como MAGA y QAnon.  

Estos problemas han generado desigualdades significativas entre comunidades. Por ejemplo, el desempleo y las disparidades económicas regionales son pilares de muchas dificultades actuales. El llamado «Cinturón de Óxido» (Rust Belt), compuesto por regiones industriales como Ohio, Michigan y Pensilvania, que han sufrido importantes reducciones de empleo debido a la desindustrialización, la reubicación de fábricas en el extranjero y el avance de la automatización, dejando a muchas comunidades en situación de precariedad. Estados como Kentucky, Tennessee y Alabama registran las tasas de desempleo más altas en comparación con las áreas urbanas, mientras que ciudades como Nueva York, Los Ángeles y San Francisco concentran la mayoría de las oportunidades de empleo bien remunerado.

Según la Oficina del Censo[iv], la tasa de pobreza en 2023 rondaba el 12-13%, afectando a aproximadamente 37 millones de personas. Más del 16% de los niños viven bajo el umbral de pobreza, y las comunidades afroamericanas, latinas y nativas americanas enfrentan tasas notablemente más altas que los blancos no hispanos. Las zonas rurales, además, carecen con frecuencia de servicios básicos y redes de apoyo que podrían mitigar esta situación.

El sistema de salud es otro de los principales retos del país. Aunque EE.UU. gasta más en salud per cápita que cualquier otro país desarrollado, la ausencia de un sistema universal deja a millones de personas sin un acceso adecuado a servicios médicos. El aumento de los costos sanitarios ha generado una crisis de deuda médica para muchas familias. Además, las enfermedades crónicas, como la diabetes, la obesidad y las cardiovasculares, afectan a un alto porcentaje de la población, especialmente a las comunidades de bajos ingresos. En este contexto, las comunidades afroamericanas y latinas presentan menor acceso a servicios de salud preventiva y mayores tasas de mortalidad por enfermedades evitables.

Otro problema significativo es la epidemia de opioides, que se ha convertido en una crisis nacional desde la década de 1990, agravada por la prescripción excesiva de analgésicos como el OxyContin. En 2023, se estimó que las sobredosis por opioides, incluidas las relacionadas con el fentanilo, causaron más de 100.000 muertes anuales. La falta de programas accesibles y efectivos de rehabilitación, junto con la desesperanza económica en algunas regiones, ha contribuido al aumento del abuso de sustancias. Aunque las políticas gubernamentales han buscado reducir las prescripciones de opioides, los resultados han sido desiguales.

Estados Unidos gira hacia el populismo de derechas[v]

Fuente: AP

La candidatura de Kamala Harris, lanzada apresuradamente apenas tres meses antes de las elecciones, no logró sostener el «muro azul» que Joe Biden construyó en 2020 frente a Donald Trump. A pesar del impulso inicial de su campaña, Harris no consiguió movilizar el ansiado apoyo del voto feminista ni del voto latino, dos pilares fundamentales en el desempeño del Partido Demócrata en elecciones anteriores. De hecho, su respaldo en estos grupos cruciales se erosionó significativamente.

El regreso de Trump a la Casa Blanca no se debió exclusivamente al apoyo de hombres blancos sin estudios universitarios o de conservadores en áreas rurales, generalmente su base más sólida. Los sondeos revelan que el expresidente republicano amplió su alcance electoral en prácticamente todos los grupos demográficos, incluidos aquellos donde los demócratas suelen ser más competitivos. Trump no solo mantuvo sus puntos fuertes; también consolidó otros y acortó distancias en segmentos clave donde antes había quedado rezagado.

La victoria de Trump simboliza la consolidación del populismo en el núcleo de la democracia global, respaldado por un complejo industrial-tecnológico capaz de amplificar su narrativa anti política mediante el poder de los algoritmos.

Donald Trump es una figura multifacética y controvertida en el panorama estadounidense: altanero, megalómano y mediático, además de empresario, celebridad y político. Su paso por la presidencia de los EE. UU. (2017-2021) marcó un periodo de polarización tanto en el ámbito interno como en el internacional. Desde su rol en la Trump Organization, expandió el imperio inmobiliario familiar con proyectos icónicos en ubicaciones estratégicas. Paralelamente, su protagonismo mediático se consolidó a través del programa The Apprentice (2004-2015), que lo posicionó como un símbolo del éxito empresarial, reforzando su marca personal ante una audiencia masiva.

A solo diez días de su toma de posesión como nuevo presidente, el viernes 10 de enero de 2025, el juez Juan Merchan dictó sentencia en el “caso Stormy Daniels” relacionada con la falsificación de documentos para ocultar los pagos para silenciar a la actriz porno, aunque la sentencia no contempla multa ni prisión, consolida su estatus de convicto, haciendo historia como el primer presidente condenado en un caso penal. La confirmación a tan pocos días de su investidura supone un duro golpe simbólico para Trump, quien, tras ganar las elecciones, confiaba en librarse de todos los procesos penales pendientes.  Quedan pendientes dos casos federales, a cargo del fiscal especial Jack Smith, que fueron desestimados con la intención de reabrirlos una vez que Trump finalice su mandato, cuando ya no cuente con la protección del cargo. Por su parte, el caso estatal de Georgia permanece congelado y tampoco podrá reactivarse mientras Trump ocupe el Despacho Oval.

La “Industria de la mentira”[vi], la crisis económica y de los medios y las redes sociales: una tormenta perfecta para las democracias

En la última década, las democracias han enfrentado una erosión sistemática de los pilares que sostienen su esencia: el acceso a información veraz y la confianza en las instituciones. Esta debacle no es fortuita; surge de la convergencia entre la proliferación de la industria de la mentira, la crisis estructural de los medios de comunicación tradicionales y el protagonismo de las redes sociales en la configuración de la agenda.  El resultado es una tormenta perfecta que arrasa la relación de la ciudadanía con la información y la realidad. Esta dinámica, como estamos viendo en muchos países, busca favorece a quienes buscan consolidar su poder erosionando las bases democráticas.

Aunque es difícil precisar el inicio del nuevo “universo de las mentiras”, parece que Steve Bannon, quien dirigía el portal ultraconservadorBreitbart News, intuyó que muchos ciudadanos frustrados por la situación que atravesaban demandaban narrativas alternativas a las oficiales. El portal ultraconservador, supo captar y amplificar este malestar, ofreciendo narrativas polarizadoras y simplificadas que canalizaban la frustración hacia objetivos específicos, como las élites, los migrantes o las instituciones internacionales, por medio de la difusión de mensajes que capitalizaban las frustraciones económicas y culturales, creando un marco narrativo donde los ciudadanos podían culpar a los «otros» por sus problemas.

Las redes sociales como Facebook y Twitter fueron el vehículo para amplificar las teorías de conspiración (como Pizzagate) y noticias falsas que conectaban los problemas sociales con objetivos específicos, como las élites políticas, los inmigrantes o incluso la ciencia.

La campaña de Trump en 2016 con su lema “Make America Great Again(MAGA) apeló directamente a los ciudadanos que sentían que el país había perdido su rumbo, prometiendo devolver los empleos industriales, reforzar las fronteras y confrontar a las élites. Trump logró victorias clave en estados como Wisconsin, Michigan y Pennsylvania, que tradicionalmente votaban por los demócratas, al conectar con los trabajadores industriales frustrados.

La influencia de MAGA y las narrativas conspirativas en la geopolítica global

Durante el anterior mandato de Trump, se gestó en el imaginario colectivo estadounidense un relato político mítico alternativo, caracterizado por una desconfianza epistémica que se ha extendido, principalmente a través de las redes sociales, en diversas sociedades y, en particular, dentro de EE.UU.

Este fenómeno ha calado especialmente en las clases blancas más desfavorecidas, cimentándose en una profunda desconfianza de amplios sectores de la población hacia las instituciones tradicionales.

Fuente: The New York Times

El movimiento MAGA, encabezado por Donald Trump, ha tenido un impacto significativo en la geopolítica global desde su aparición en la política estadounidense. Su mensaje populista, centrado en el nacionalismo económico y el rechazo al multilateralismo, ha resonado más allá de las fronteras de EE.UU., alimentando movimientos similares en Europa, América Latina y Asia.

Una característica destacada de MAGA ha sido su afinidad con narrativas conspirativas, como QAnon, Pizzagate e incluso menciones a los Illuminati. Estas narrativas, que inicialmente se desarrollaron en foros de internet, encontraron eco en amplios sectores de la sociedad estadounidense y posteriormente en otros países. Su poder no reside únicamente en la desinformación, sino en cómo estas historias crean una cosmovisión que deslegitima a las instituciones tradicionales, fomenta la polarización y siembra desconfianza hacia los medios y la ciencia.

El efecto geopolítico de estas narrativas no debe subestimarse. Han fortalecido movimientos antidemocráticos, debilitado alianzas internacionales y permitido que actores como Rusia y China exploten estas divisiones internas en Occidente para avanzar en sus agendas. MAGA, en este contexto, ha servido como catalizador para una redefinición del poder global, que cuestiona los valores democráticos liberales tradicionales y da espacio a discursos que promueven un orden más autoritario.

La pregunta es: ¿qué implicaciones tendrá la permanencia de estas narrativas en el panorama geopolítico de los próximos años?[vii] Con la llegada del nuevo presidente estadounidense, el mundo observará de cerca si estas tendencias continúan o si es posible un retorno a una política menos fragmentada y más cooperativa en el ámbito global.

De Stephen Bannon a Elon Musk: el cambio de paradigmas[viii]

Cuadro de texto: Composición P. FuentetajaBannon representó un auge del populismo de derecha, nacionalismo y antiglobalismo, especialmente vinculado a su papel en la campaña de Donald Trump en 2016. Los esfuerzos para exportar su modelo a Europa fueron evidentes con su apoyo a partidos como la Liga en Italia, se reunió con dirigentes del partido radical alemán AfD y fue la estrella en el congreso del partido ultra francés, el Frente Nacional (FN). Las narrativas de Bannon buscaron fragmentar la cohesión europea, alimentando movimientos euroescépticos y aprovechando el descontento social ante las políticas migratorias y económicas.

El cambio de una influencia ideológica y política como la de Bannon a una más tecnológica y cultural como la de Musk marca una transición en la lucha por la hegemonía global. Para la UE, esto representa tanto un desafío como una oportunidad para reafirmar sus principios regulatorios y su visión de una sociedad digital equilibrada. Sin embargo, su capacidad para responder dependerá de su unidad interna y su disposición para enfrentar actores no estatales con un poder sin precedentes.

En el caso de Elon Musk representa un cambio hacia la influencia desde la tecnología y las plataformas digitales, con un control directo sobre espacios clave como X (antes Twitter). Su liderazgo combina elementos de libertarismo, tecnocracia y una visión de futuro basada en avances tecnológicos disruptivos. Musk también opera como un creador de opinión que desafía las narrativas tradicionales, promoviendo discursos polémicos sobre la libertad de expresión, la inteligencia artificial y los límites de las regulaciones estatales.

Recientemente, las tensiones en el seno del movimiento Trumpista han salido a la luz a raíz de un enfrentamiento entre dos de sus figuras más prominentes: Elon Musk y Stephen Bannon. Este conflicto, que gira en torno al programa de visados H-1B, ha puesto de manifiesto las profundas divisiones que existen dentro de este grupo político, así como las contradicciones inherentes a sus posturas sobre la inmigración y la economía.

Bannon ha criticado a Musk, afirmando que «tiene la madurez de un niño» y señalando que «la gente que rodea a Trump está cansada de él. Hemos visto su naturaleza intrusiva, su falta de comprensión de los problemas reales y su apoyo únicamente a sí mismo». Estas declaraciones reflejan la creciente rivalidad entre ambos. Bannon, por su parte, ha adoptado una postura más nacionalista, calificando el programa H-1B como un «engaño total» que, según él, beneficia a las élites tecnológicas en detrimento de los trabajadores estadounidenses.

En palabras de Bannon: «El problema es que los tecno-feudales están utilizando este sistema en su propio beneficio, y la gente está furiosa. El 76 % de los ingenieros de Silicon Valley no son estadounidenses. Recuperar nuestra economía pasa por garantizar que los mejores empleos estén accesibles para nuestros ciudadanos, incluidos los negros y los hispanos». Además, Bannon subraya que «su único objetivo (de las élites tecnológicas) es convertirse en trillonarios. Harán lo que sea necesario para proteger sus empresas, conseguir mejores acuerdos o ganar más dinero. Su meta es acumular riqueza y, a través de ella, poder». No obstante, concluye advirtiendo que «los trabajadores estadounidenses no lo tolerarán».

Por otra parte, Elon Musk ha intensificado su participación en la política del Reino Unido y de la Unión Europea, generando controversia y preocupación entre líderes europeos. Musk ha criticado al primer ministro británico, Keir Starmer, y ha expresado su apoyo a figuras de la derecha británica, como Nigel Farage y Tommy Robinson. En diciembre de 2024, Musk planeaba donar 100 millones de dólares al partido Reform UK de Farage, con el objetivo de influir en la política británica. En enero de 2025, Musk acusó a Jess Phillips, subsecretaria parlamentaria de Estado para la Salvaguardia y la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, de encubrir escándalos de explotación sexual infantil, sugiriendo que debería estar en prisión. Estas declaraciones han sido calificadas de desinformación por parte de líderes británicos.  

Además, Musk ha mostrado su apoyo a partidos de extrema derecha en Europa, como Alternativa para Alemania (AfD), lo que ha generado tensiones con gobiernos europeos. Líderes como el presidente francés, Emmanuel Macron, y el portavoz del gobierno alemán han denunciado las injerencias de Musk y su propagación de desinformación. Musk también decidió entrar en la política española y el debate sobre la inmigración en Cataluña, un movimiento que no se ha querido contestar

Cuadro de texto: Fuente: Elon Musk (X)Países como Francia, Alemania, Noruega y el Reino Unido han expresado su preocupación por las acciones de Musk al intentar influir en la política interna europea. El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, mostró su inquietud por la influencia de Musk en las próximas elecciones.

Analistas sugieren que las acciones de Musk podrían estar motivadas por intereses comerciales, especialmente en relación con nuevas regulaciones en el Reino Unido y la Unión Europea que podrían afectar sus empresas, como la plataforma X (antes Twitter)[ix]. Su involucramiento en la política europea podría ser una táctica para contrarrestar desafíos regulatorios y proteger sus intereses comerciales, lo que ha abierto un debate sobre la influencia de magnates tecnológicos en la política europea y la propagación de desinformación, generando preocupación sobre la estabilidad y el futuro de las democracias en la región.

Propuestas de la Convención Republicana

El 8 de julio de 2024 se celebró en Milwaukee, Wisconsin, la Convención Nacional Republicana, donde los delegados del partido aprobaron la “Plataforma GOP 2024: ¡Haz que América sea genial otra vez!”. Este documento, dedicado “a los hombres y mujeres olvidados de América”, refleja un claro enfoque nacional-populista-mitinero, con el sello personal de Trump de cara a las elecciones presidenciales de noviembre de 2024.

Con el Preámbulo de America Primero: Un retorno al Sentido Común, se ofrece una Agenda, “con visión de futuro “, de veinte promesas “que lograremos muy rápidamente cuando ganemos la Casa Blanca y las Mayorías Republicanas en la Cámara y el Senado” se compone de 20 puntos (Anexo1) y un Tabla de Contenidos de 10 puntos[x]:

1Derrota la inflación y bajar rápidamente todos los precios
2Sellar la frontera y detener la invasión de migrantes.
3Construir la economía más grande de la historia.
4Traer de vuelta el sueño americano y hacerlo asequible nuevamente para familias, jóvenes y todos.
5Proteger a los trabajadores y agricultores estadounidenses del comercio injusto.
6Proteger a las personas mayores.
7Cultivar grandes escuelas k-12 que conduzcan a grandes trabajos y grandes vidas para los jóvenes.
8Traer sentido común a nuestro gobierno y renovar los pilares de la civilización estadounidense
 9Gobierno de, por y para el pueblo.
10Volver a la paz a través de la fuerza.  

Trump y su «carrito de Amazon»: ¿comprar Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá?[xi]

El 25 de diciembre, Eric Trump, hijo del presidente electo de EE. UU., avivó aún más la controversia al publicar un montaje fotográfico en la plataforma X, en el que su padre «añadía» Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá a un carrito de compras de Amazon. Acompañó la imagen con el mensaje: «¡Estamos muy de vuelta!», lo que desató un gran revuelo en redes. sociales.

Esta publicación coincidió con recientes declaraciones de Donald Trump, quien anunció su intención de imponer un arancel del 25% a las importaciones de Canadá y México. Además, sugirió que Canadá debería convertirse en el estado número 51 de EE. UU., argumentando que Washington subsidia anualmente a Ottawa con 100.000 millones de dólares. En respuesta, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, instó a la calma, asegurando que Canadá no se dejará intimidar por las amenazas de Trump.

En cuanto a Groenlandia, Trump reiteró su postura de considerar la isla como «esencial» para la seguridad nacional y los intereses estratégicos de EE. UU. Las autoridades groenlandesas y danesas rechazaron estas afirmaciones, subrayando que «no están a la venta y nunca lo estarán»

Trump también generó controversia al anunciar que buscaría recuperar el control estadounidense del Canal de Panamá si no se reducen las tarifas que se cobran al comercio de EE. UU. para transitar la vía. En este contexto, anunció que nominaría a Kevin Marino Cabrera, comisionado del condado de Miami-Dade, como embajador en Panamá, y acusó al país centroamericano de «estafar» a EE. UU. Esta declaración provocó la reacción del presidente panameño, José Raúl Mulino, quien reafirmó que la soberanía del canal es innegociable. El Canal de Panamá fue inaugurado por EE. UU. en 1914 y administrado hasta su traspaso a Panamá en 1999, según lo establecido por los Tratados Torrijos-Carter de 1977.

Además, Trump sugirió que su gobierno podría reclamar nuevamente el Canal de Panamá, lo que generó un inmediato rechazo por parte de Mulino, quien destacó que «no se rebajarán los peajes y que el canal es panameño.» Este comentario desencadenó una ola de solidaridad con Panamá de gobiernos como los de China, Colombia, México y Venezuela.

Finalmente, Trump anunció que designará a los carteles del narcotráfico como organizaciones terroristas, lo que podría sentar las bases para una intervención militar en territorio mexicano. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó rotundamente esta propuesta, asegurando que México no se subordinara a EE. UU. Es probable que Trump refuerce las políticas migratorias restrictivas y busque renegociar tratados comerciales como el T-MEC. Esto podría tensar las relaciones con países clave como México y generar inestabilidad en la región.

Estas declaraciones y publicaciones, así como las reacciones internacionales, auguran un periodo de tensiones diplomáticas significativas, aunque todavía es pronto para conocer si se trata de una maniobra de distracción o tiene intenciones reales.

Donald Trump ha demostrado en repetidas ocasiones que no cumple con los estándares que exige el cargo de presidente de los EEUU., sin embargo, pocas cosas ilustran esta realidad de manera tan contundente como las personas de las que elige rodearse. Su círculo cercano está compuesto por figuras controvertidas, teóricos de la conspiración y seguidores incondicionales que priorizan la lealtad personal hacia él por encima de la experiencia, la ética o el compromiso con el bien común, pero con mucho dinero. Las implicaciones de estas decisiones van más allá de la política interna: reflejan una gobernanza basada en la polarización y el culto a la personalidad, con consecuencias potencialmente graves para la estabilidad institucional y la credibilidad internacional.

Líderes Tecnológicos en la Administración Trump: Integración Privada en la Gestión Pública[xii]

Para las empresas globales, desvincular los negocios de la geopolítica es hoy impensable, debido a que los directivos identifican las tensiones geopolíticas como el principal riesgo para el crecimiento económico.

La administración del presidente electo Donald Trump está incorporando figuras clave del sector tecnológico en puestos estratégicos del gobierno federal, marcando un giro hacia la integración de la experiencia privada para abordar desafíos públicos. Si bien esta estrategia puede impulsar la eficiencia, también plantea interrogantes sobre el equilibrio entre los intereses corporativos y el bien público, además de su impacto en la geopolítica global y la relación de Estados Unidos con otros líderes tecnológicos a nivel internacional.

Elon Musk y Vivek Ramaswamy: Reformando la Eficiencia Gubernamental
Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, y Vivek Ramaswamy, destacado empresario en los sectores farmacéutico y de inversión, han sido designados como colíderes del recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental, con la misión de implementar recortes presupuestarios significativos y racionalizar la estructura del gobierno federal, incluyendo la eliminación o reconfiguración de agencias consideradas redundantes. redefinir las prácticas de gestión pública en EE.UU.

David Sacks: IA y Criptomonedas bajo Control Estratégico
David Sacks, empresario y capitalista de riesgo, ha sido asignado para supervisar políticas relacionadas con la IA y criptomonedas, áreas clave para la transformación digital del país. Su rol busca fomentar un marco regulatorio que promueva la innovación, a la vez que protege los intereses nacionales en un entorno global competitivo.

Scott Kupor. Michael Kratsios. Elon Musk. David. O. Sacks. Vivek Ramaswamy y Peter Thiel. Composición: P. Fuentetaja

Scott Kupor y la Revolución en Recursos Humanos Gubernamentales
Scott Kupor, socio gerente de la firma de capital de riesgo Andreessen Horowitz, liderará la Oficina de Gestión de Personal. Este organismo, responsable de las políticas de recursos humanos del gobierno federal, será crucial para alinear la contratación, retención y capacitación del talento con los objetivos de eficiencia administrativa de la nueva administración.

Michael Kratsios: Ciencia y Tecnología como Prioridades Estratégicas
Michael Kratsios, exdirector de tecnología de Estados Unidos, ha sido nombrado para coordinar las políticas científicas y tecnológicas de la administración. Su experiencia previa en la Casa Blanca, junto con su comprensión de los avances tecnológicos globales, lo posiciona como un actor clave para garantizar que EE.UU. mantenga su liderazgo en innovación.

Peter Thiel: Un Puente entre Silicon Valley y Washington
Peter Thiel, cofundador de PayPal e influyente inversor tecnológico, ha mostrado un respaldo abierto a Trump, consolidándose como un puente entre Silicon Valley y la política estadounidense. Se espera que desempeñe un papel fundamental en la configuración de políticas que faciliten la colaboración entre el sector público y privado.

Organizaciones multilaterales y relaciones globales

En su gobierno anterior, Trump se retiró de varios acuerdos clave, como el Acuerdo de París sobre el cambio climático, el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF) y el acuerdo nuclear con Irán (JCPOA). Esto debilitó la confianza en el compromiso estadounidense con el multilateralismo. Además, hubo ataques directos a instituciones como la ONU, la OTAN, la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS)[xiii], con amenazas de recortes presupuestarios o retiro de apoyo. Un segundo mandato podría debilitar estas instituciones, reduciendo su capacidad para abordar desafíos globales como pandemias, el cambio climático o conflictos regionales.

De hecho, el pasado mes de diciembre el equipo del presidente electo, Donald Trump, anunció que tiene la intención de tomar la decisión de retirar a los EE.UU. de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su primer día de su toma de posesión en la Casa Blanca el 20 de enero de 2025. Donald Trump ha mantenido una postura crítica hacia la OMS, especialmente durante su primer mandato. En 2020, anunció la intención de retirar a EE.UU. de la organización, redirigiendo sus fondos a otras áreas y acusándola de estar influenciada por China y de difundir información errónea sobre el COVID-19. Este enfoque refleja su política de «América First», que prioriza los intereses nacionales sobre los compromisos multilaterales.

Durante su campaña reciente, Trump ha reiterado su oposición a acuerdos internacionales relacionados con la salud pública, como el «acuerdo epidémico«, al considerarlos perjudiciales para EE, UU. También ha manifestado su intención de desmantelar iniciativas impulsadas por la administración Biden, como el programa «Cancer Moonshot» y la reincorporación a la OMS en 2021.

Además, en el ámbito de salud nacional, Trump busca abolir la Ley de Cuidado de Salud Asequible y el programa «Medicaid«, reduciendo la financiación para seguros y potenciando el rol del sector privado. Estas medidas podrían incrementar los costos del seguro y el número de personas sin cobertura, afectando principalmente a ciudadanos de bajos ingresos y aumentando la presión sobre los sistemas de salud.

La retirada de EE.UU. de la OMS, como mayor donante (16% del presupuesto en 2022-2023), tendría un importante impacto en la financiación de programas críticos como la erradicación de la polio y el combate de enfermedades como el VIH y la Malaria. Esto dejaría un vacío que China podría aprovechar para expandir su influencia en la organización y en las políticas de salud globales.

Relaciones con Potencias Globales[xiv]

La política arancelaria de Trump desencadenó una guerra comercial que afectó cadenas de suministro globales y generó tensiones económicas entre las principales economías del mundo. En este nuevo periodo, existe la probabilidad de que se reactive una guerra comercial más agresiva, con sanciones tecnológicas y restricciones económicas. Esto no solo podría intensificar la guerra comercial y tecnológica con China sino intensificar la rivalidad estratégica en el Indo-Pacífico, aumentando la fragmentación en las cadenas de suministro globales y exacerbando tensiones en la región, particularmente en torno a Taiwán, donde una postura más radical podría agravar el riesgo de conflicto militar en la región.

Trump podría insistir en que aliados como la OTAN, Japón y Corea del Sur asuman una mayor carga financiera en defensa, lo que podría generar tensiones y una percepción de abandono.

Aunque Trump ha mostrado afinidad por Vladimir Putin en el pasado, las presiones internas en EE.UU. podrían limitar su margen de maniobra. La continuidad del apoyo a Ucrania podría ser cuestionada, lo que tendría un impacto significativo en la estabilidad de Europa del Este.

La relación con los países europeos podría volverse más tensa debido a las demandas de Trump de que Europa aumente su gasto en defensa. Además, podría haber conflictos sobre políticas comerciales y ambientales.

Finalmente, con la llegada del presidente Donald Trump, se han intensificado las llamadas dentro de Irán para iniciar negociaciones directas con EE.UU., coincidiendo  con el anuncio realizado el 1 de enero de 2025 por el Viceministro de Relaciones Exteriores iraní, sobre la celebración de nuevas conversaciones entre Irán y los países europeos en Ginebra, en torno al programa nuclear iraní.

Pedro Fuentetaja Rubio

12 de enero de 2025

ANEXO 1

Plataforma GOP 2024 para Hacer que América sea Grande de Nuevo

1Sellar la frontera y detener la invasión de inmigrantes
2Llevar a cabo la mayor operación de deportación de la historia de EE.UU.
3Terminar con la inflación y hacer que EE. UU. sea asequible nuevamente, unamos a nuestro país llevándolo a niveles nuevos y récord de éxito
4¡Haz de EE.UU. el productor de energía dominante en el mundo, con mucho!
5Dejar de externalizar y convertir EE.UU.  en una superpotencia de fabricación
6¡Grandes recortes de impuestos para los trabajadores y sin impuestos sobre propinas!
7Defender nuestra Constitución, nuestra Declaración de Derechos y nuestras Libertades fundamentales, incluida la libertad de expresión, la libertad de religión y el derecho a guardar y portar armas.
8Prevenir la III Guerra Mundial, restaurar la paz en Europa y en el Medio Oriente, y construir un gran escudo de defensa de misiles de cúpula de hierro en todo nuestro país, todo hecho en EE.UU.
9Poner fin a la instrumentalización del Gobierno contra el pueblo estadounidense
10Detener la epidemia de delitos de migrantes, demoler los carteles de la droga extranjeros, aplaste la violencia de pandillas y encierre a los delincuentes violentos
11Reconstruir nuestras ciudades, incluyendo Washington DC, haciéndolas seguras, limpias y hermosas de nuevo.
12Fortalecer y modernizar nuestro Ejército, haciéndolo, el más fuerte y poderoso del mundo
13Mantener el dólar como moneda de reserva mundial
14Luchar y proteger el seguro social y MEDICARE sin recortes, incluidos los cambios en la edad de jubilación
15Cancelar el mandato del vehículo eléctrico y reducir las costosas y onerosas regulaciones
16Recorte la financiación federal para cualquier escuela que impulse la teoría crítica de la raza, la ideología de género radical y otro contenido racial, sexual o político inapropiado en nuestros hijos
17Mantenga a los hombres fuera de los deportes femeninos
18Deportar a los radicales pro-Hamas y hacer que nuestros campus universitarios sean seguros y patrióticos nuevamente.
19Asegure nuestras elecciones, incluyendo el mismo día de votación, identificación de votantes, boletas de papel y prueba de ciudadanía
20Unamos a nuestro país llevándolo a niveles nuevos y récord de éxito

[i] Retrato de un Mundo roto El Grant Continet (varios)

[ii] Ian Bremmer presidente de Eurasia Group

[iii] https://www.cfr.org/report/conflicts-watch-2025

[iv] Census. gov. Medición bienestar social

[v] Rtve.es

[vi] La era del conspiracionismo. Ignacio Ramonet/Adictos a las verdades ocultas. Alberto Pérez Mesa

[vii] Las nuevas extremas derechas en el Mundo. María José Vicente

[viii] The huffingtonpost

[ix] https://agendapublica.es/noticias/autor/1831/bernardo-miguel

[x] https://www.presidency.ucsb.edu/documents/2024-republican-party-platform

[xi] Kayla Epstein. BBC News

[xii] «The Know-It-All’s: The Rise of Silicon Valley as a Political Powerhouse and Social Wrecking Ball», Noam Cohen.

[xiii] www.interregional.com

[xiv] La Pugna por el Nuevo Orden Mundial. Descifrando la Guerra

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