Por Pedro Fuentetaja Rubio
SUMARIO
INTRODUCCION
La geopolítica es el estudio de cómo los factores geográficos, económicos, culturales y políticos influyen en las relaciones de poder entre los Estados y en el equilibrio global. En un mundo cada vez más interconectado, los eventos locales pueden tener repercusiones globales, y la comprensión de estos procesos es clave para interpretar los cambios en el panorama internacional.
Este espacio, Apuntes de Geopolítica, busca ofrecer un análisis conciso y fundamentado sobre los principales acontecimientos y tendencias que moldean nuestro entorno global. A través de un enfoque riguroso, exploramos cómo elecciones, conflictos, alianzas y dinámicas económicas afectan tanto a regiones específicas como al sistema internacional en su conjunto.
El objetivo es proporcionar una herramienta para entender mejor el presente y anticipar los desafíos del futuro.
PROLOGO
En un mundo marcado por transformaciones constantes y desafíos multidimensionales, la geopolítica se erige como una disciplina imprescindible para comprender las dinámicas de poder, los intereses en conflicto y las oportunidades de cooperación entre naciones. Este compendio de Apuntes de Geopolítica tiene como propósito principal ofrecer una visión clara y analítica de los contextos políticos, económicos y sociales de los países que han protagonizado procesos electorales significativos en el año 2024 y otros que por sus circunstancias especiales y su actualidad son de interés.
La elección de los casos aquí presentados responde a un criterio estratégico: destacar territorios cuya posición geográfica, recursos naturales, y tensiones políticas poseen implicaciones regionales y globales. Los informes contenidos en este volumen no solo describen los acontecimientos, sino que también profundizan en las fuerzas históricas y contemporáneas que configuran sus realidades.
Con ello se pretende estimular la reflexión crítica y el debate informado. La geopolítica, como disciplina, nos recuerda que detrás de cada elección, cada tratado y cada conflicto subyace un entramado de intereses y equilibrios que, en última instancia, moldean el destino de las sociedades. Estos apuntes no aspiran a ofrecer respuestas definitivas, sino a ser una herramienta que fomente la comprensión y la discusión.
En un tiempo en el que las narrativas globales a menudo se presentan polarizadas, la necesidad de debates críticos y bien fundamentados es más urgente que nunca. Con este propósito, espero que estos apuntes contribuyan a enriquecer el conocimiento de todos, alentándonos no solo a interpretar el presente, sino también a imaginar un futuro más equitativo y sostenible.
A lo largo de estas páginas, nos adentramos en los complejos paisajes de la geopolítica mundial, un campo que ha evolucionado significativamente con el tiempo. Conceptos como la geoestrategia, tradicionalmente asociados al ámbito militar, han trascendido sus orígenes para incorporar factores económicos, tecnológicos y culturales. La geoestrategia, en particular, busca analizar cómo los problemas estratégicos, antes exclusivamente militares, se relacionan con factores geográficos como los recursos de un país y sus objetivos geopolíticos.
Este enfoque refleja la creciente complejidad de las dinámicas internacionales. Hoy en día, las interacciones entre estados, actores no estatales y fuerzas emergentes —como la tecnología, el cambio climático y las narrativas culturales— están redefiniendo las reglas del juego global. Desde los desafíos de la multipolaridad hasta la transformación de las alianzas tradicionales y la irrupción de nuevas potencias regionales, el panorama geoestratégico nos demuestra que las respuestas lineales ya no son suficientes en un mundo caracterizado por complejidades superpuestas.
Que estas reflexiones sirvan de guía no solo para interpretar los desafíos que se avecinan, sino también para identificar las oportunidades que emergen en el horizonte.
Pedro Fuentetaja
Autor y analista geopolítico
ANÁLISIS PUBLICADOS EN EL ÚLTIMO AÑO.
- La continuidad de Putin está asegurada. 13/12/23
- Entre nacionalistas y comunistas anda el juego. 20/12/23
- El 2024 será el año electoral más importante de la historia. 4/01/24
- Democracia o Autocracia. Crecimiento económico o perpetuación del desarrollo. 9/1/24
- Calendario electoral mundial. (9/1/24)
- Elecciones en Venezuela y conflicto con Guyana. (11/1/24)
- Elecciones en la República Islámica de Pakistán. (17/1/24)
- Un desafío global que impacta Grandes Potencias y el Comercio Mundial. (26/1/24)
- El largo camino de la democracia, en el país de la “unidad en la diversidad”. (30/1/24)
- Venezuela. Entre la esperanza electoral y la cruda realidad. (8/2/24)
- Mali: Desafío la Democracia. (20/2/24)
- Congo: Entre la tragedia de la maldición de los recursos y la hipocresía de Occidente. (27/2/24)
- La detención de civiles y militares durante el proceso electoral. (6/3/24)
- Las presas políticas de Nicolas Maduro. (12/3/24)
- Elecciones Legislativas en la Península de Corea (19/3/24).
- Elecciones Generales en la Republica de Senegal (8/4/24).
- Elecciones en la Republica de La India (22/4/24).
- Elecciones generales en la Republica de Sudáfrica (13/5/24).
- Elecciones Presidenciales en Irán (22/5/24).
- El futuro político de México tiene nombre de mujer (27/5/24).
- La República Árabe de Egipto (5/6/24).
- Elecciones en la República Islámica de Irán (17/6/24).
- Elecciones en la República Islámica de Mauritania (18/6/24).
- Un punto crucial en la prolongada disputa política de Venezuela (8/7/24).
- Elecciones presidenciales en Argelia (22/7/24).
- Estados Unidos: Situación, Elecciones de Noviembre y perspectiva de futuro. 25/07/24
- Conflicto en Oriente Medio (5/8/24).
- Las elecciones presidenciales en Túnez (23/9/24).
- Análisis de las elecciones generales en Mozambique (7/10/24).
- Relatorio de conflictos internacionales (11/10/24).
- Elecciones en la República Oriental del Uruguay (14/10/24).
- Análisis de las elecciones en Botsuana (25/10/24).
- La Caída del Muro de Berlín (7/11/24).
- Elecciones en Guinea-Bisáu (18/11/24).
- Elecciones en la Republica de Somalilandia (18/11/24).
- Elecciones en la Republica de Namibia (25/11/24).
- Resultado de las elecciones en Uruguay (29/11/24).
- Ultima hora Situación en Siria tras abandono de Bashar Al-Ásad ((8/12/24).
- Informe sobre la situación en el Estado de Libia Capítulo I (13/12/24)
- Informe sobre la situación en el Estado de Libia Capitulo II (13/12/24)
- Informe sobre la situación en el Estado de Libia Capitulo III (13/12/24)
- Situación en la República Árabe de Siria (I)
- Situación en la República Árabe de Siria (II).
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ELECCIONES EN RUSIA
La continuidad de Putin está asegurada
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, confirmó el pasado 8 de diciembre, de manera coloquial, que repetirá como candidato en las elecciones del próximo 17 de marzo, una hipótesis que ya se daba por hecho, pero que desde el Kremlin habían evitado hacer oficial hasta hoy.
MIÉRCOLES, 13 DICIEMBRE 2023
RR. SS
Putin, que lleva en el poder desde el año 2000, ha condecorado a varios militares que combatieron en Ucrania con ocasión del Día de los Héroes de la Patria. Ante la interpelación de algunos dirigentes, como presidente del Parlamento de la república popular de Donetsk, Artiom Zhoga, que le exhortaba a presentarse, el presidente ha aclarado que lo haría. «Tienen razón, son tiempos de tomar decisiones y voy a presentarme (a la reelección) para el cargo del presidente de Rusia”.
No obstante, se espera que el presidente ruso anuncie públicamente su candidatura el 14 de diciembre durante la conferencia de prensa anual y la Línea Directa con la ciudadanía, la primera desde 2021.
La presidenta del Senado, Valentina Matviyenko, dio el jueves «el pistoletazo de salida de la campaña electoral» después de que la cámara alta convocara los comicios para el 17 de marzo de 2024. La controvertida reforma constitucional de 2020 permite a Putin, de 71 años, ejercer otros dos mandatos de seis años cada uno, hasta 2036.
El apoyo popular de Putin, según un sondeo de Rusia (Fondo de Opinión Pública), el 70 % de los rusos aboga por que Putin se postule y solo un 8 % que abandone la política. Un 78,5 % de los rusos confía en el actual inquilino del Kremlin y un 75,8 % aprueba su gestión al frente del Estado.
La Comisión Electoral Central anunció que los rusos votarán durante tres días,del 15 al 17 de marzo de 2024, en el marco de las elecciones presidenciales, pese a las críticas de la oposición, que considera que dicha práctica fomenta el fraude.
La oposición extraparlamentaria liderada por el encarcelado ha decididoAlexéi Navalni ha decidido no boicotear las elecciones, opción que apoyan otros opositores como el ajedrecista Garri Kaspárov. Se espera que en las próximas semanas presenten sus propios candidatos los comunistas y los ultranacionalistas, que tienen representación parlamentaria.
Putin cumple actualmente su cuarto mandato al frente de Rusia, si bien desde la caída de Boris Yeltsin ha ocupado siempre algún puesto de poder en la nación bien sea como primer ministro -de 2008 a 2012- o como presidente -desde 2000 hasta 2008 y desde 2012 a la actualidad-.
Tras la modificación ad hoc de la Constitución de 2020, se puede asegurar que la evolución del sistema político ruso hacia algo parecido a una “imitación de un sistema democrático”, ha llegado a su fin.
No existe una sola posibilidad de que surja un candidato ajeno al Kremlin en las elecciones presidenciales de Rusia. El cambio del régimen ruso es completamente imposible y la posibilidad de que se produzca un golpe elitista o una revuelta popular es insignificante. Putin morirá en el cargo, con poder ilimitado sobre Rusia.
ELECCIONES EN TAIWAN
Entre nacionalistas y anticomunistas pragmáticos está el juego
El año 2024 se presenta, desde un punto de vista electoral, como el más importante de la historia. Cerca de 70 países, la mitad de la población mundial, entre ellos ocho de los más poblados (Bangladesh, Brasil, India, Indonesia, México, Pakistán, Rusia y Estados Unidos) acudirán a las urnas. Es la primera vez que se alcanza este hito.
MIÉRCOLES, 20 DICIEMBRE 2023
RR.SS. De izquierda a derecha: los candidatos presidenciales de Taiwán, Hou Yu-ih, Lai Ching-te y Ko Wen-je.
Lo que debería suponer un año triunfal para la Democracia, en la práctica va a ser todo lo contrario. Más de la mitad de estos países, no reúnen los requisitos para que los comicios sean libres y justos, lo que servirá en muchos casos para afianzar a gobernantes populistas, corruptos e incompetentes.
En el plano geopolítico, este ciclo electoral va a tener un gran impacto debido al complejo contexto en el que nos encontramos y por los múltiples intereses que están en juego.
En este contexto, el 13 de enero,la República de China (Taiwán) celebrará elecciones legislativas y presidenciales, donde el futuro de la isla está en juego, pero también la estabilidad y la paz en el Estrecho de Taiwán.
Estos dos últimos partidos, hoy en la oposición, son más proclives a unentendimiento con Pekín, sin embargo, no han sido capaces llegar a un acuerdo para formar una alianza para las elecciones, única posibilidad de ganar al gubernamental DPP. La situación, ha producido un giro inesperado en el escenario político del país y provocado un endurecimiento de las ofertas electorales que ahora incluyen «la elección entre la guerra y la paz» como base en las propuestas de los diferentes actores.
Es probable que, tras las elecciones, el DPP, partidario de la independencia, conserve el control de la presidencia y la legislatura, como hasta ahora, y que continúe la “tensión controlada” en las relaciones China-EEUU, pero no es previsible una escalada importante del conflicto.
La posición de Estados Unidos sobre Taiwán va a seguir siendo ambigua, manteniendo unas relaciones mejorables con China y fuertes lazos con Taiwán. Continuará sin apoyar “de jure” la independencia, pero apoyándola en la membresía en organizaciones internacionales. Además, hay que tener en cuenta lo queun nuevo conflicto significaría para Estados Unidos, tras Ucrania y Palestina, a lo que habría que añadir las próximas elecciones presidenciales, convocadas para el día 5 de noviembre de 2024 en Estados Unidos, que se prevén cuanto menos “complejas”.
El objetivo de Estados Unidos es salvaguardar el “statu quo” de Taiwán, a la vez que evita un conflicto con China.
En el ámbito geopolítico, la República de China (Taiwán) es una isla de 35.980 kilómetros ubicada en el este de Asia, a 160 kilómetros de la costa de China con una población de más de23 millones de habitantes (2023). Es lugar donde se refugió el general Chang Kai-Sheck con sus partidarios, tras ser derrotado por Mao TseTung, en la guerra civil de 1949. Así se crearon las dos chinas: la República de China en Taiwán de corte nacionalista y la República Popular de China comunista. Desde entonces, esta última viene reclamado “el principio de una sola China”, lo que supone la anexión del territorio insular.
Con el apoyo de Estados Unidos, el gobierno de la República de China (Taiwán), estableció un gobierno autócrata que durante décadas controló el expansionismo comunista en la región. En 1986, comenzó la democratización tras el levantamiento de la ley marcial y la fundación del Partido Democrático Progresista (DPP), el primer partido de oposición de Taiwán.
Taiwán lidera la fabricación mundial de semiconductores, acaparando más del 60 por ciento del mercado, lo que la convierte en un punto crítico a nivel global. De producirse la citada invasión, las consecuencias serían incalculables, lo que hace más difícil que se produzca esta hipótesis. No obstante, la gigantesca compañía taiwanesa TSMC diversificándose más allá de sus fronteras, siendo Japón el principal beneficiario. Otros países como India están decididos a inspirarse en su modelo y ocupar su lugar si se presentase la oportunidad.
La invasión de Ucrania y el acercamiento de Rusia a China, ha permitido a los servicios de inteligencia especular sobre una posible invasión de Taiwán por China, situación que, por el momento, no parece probable. La política de China de “ascenso por desarrollo” no se parece para nada a la de Rusia más inclinada por una doctrina de “guerra de nueva generación”.
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El 2024 será el año electoral más importante de la historia
Dice The Economist que “el año 2024 será estresante para quienes se preocupan por la democracia liberal” y augura que si bien “en teoría, debería ser un año triunfal para la democracia, en la práctica será todo lo contrario”.
JUEVES, 04 ENERO 2024
RR. SS
Ante esta situación parece oportunohacer un breve análisis de cómo estos eventos podrían afectar al nuevo Orden Mundial que se está configurando y, por ende, a nuestro país.
Según los cálculos de The Economist, está previsto que más de 71 países celebraran elecciones en al año 2024. Esto significa que más de la mitad de las personas del planeta viven en países que celebrarán elecciones. Es la primera vez que se alcanza este hito.
Sin embargo, Madison Faller, estratega de inversiones globales de JP Morgan, rebaja este número hasta 40, entiendo que se refiere únicamente apaíses cuya economía representan a más del 40% de la población y 40% del PIB mundial, aunque los 30 países restantes representan desde un punto de vista geopolítico una cifra nada despreciable.
Según The Economist, de acuerdo con los patrones recientes de participación electoral, cerca de 2.000 millones de personas acudirán a las urnas. Los votos se emitirán desde Gran Bretaña hasta Bangladesh, desde India hasta Indonesia.
Lo que parece debería ser un año triunfal para la democracia podría ser todo lo contrario. Muchas elecciones afianzarán a los gobernantes iliberales. Otros recompensarán a los corruptos e incompetentes.
En este contexto, las elecciones presidenciales de Estados Unidos se presentan, con diferencia, como la contienda más importante. Se prevén unas elecciones tan venenosas y polarizantes, que podrían ensombrecer la política mundial.
No obstante, la nota optimista de todo este proceso la pone nuevamente, Madison Faller que en su informe “Elecciones 2024: tres reflexiones para el año que viene”, da una visión más positiva desde el punto de vista económico y financiero. Para ella, experta de JP Morgan, entiende que si bien “en este momento, las elecciones pueden parecer un gran problema, históricamente han tenido poca relación con el camino que toman, en última instancia, la economía y el mercado” y se muestra positiva en la “economía que continúa avanzando en mejor dirección”. No obstante, considera que, aunque “los bancos centrales han señalado que los problemas aún no han terminado y que el proceso puede tener vaivenes y cierta inestabilidad”, a medida que la incertidumbre pase “veremos más potencial en este mundo en transición”.
INDICE DE DEMOCRACIA
De los 71 países incluidos en el Índice de Democracia de la EIU, 43 disfrutarán de votaciones totalmente libres y justas, de ellos 27 son miembros de la UE, mientras que los 28 restantes no reúnen las condiciones para una votación democrática. Se celebrarán elecciones en 2024, en ocho de los diez países más poblados del mundo (Bangladesh, Brasil, India, Indonesia, México, Pakistán, Rusia y Estados Unidos). En la mitad de ellos, los comicios, no son libres ni justos y están ausentes muchos otros requisitos previos de la democracia, como la libertad de expresión y de asociación.
Los dos continentes con el mayor número de países que votarán en 2024 sonEuropa (37) y África (18), aunque difícilmente podrían estar más separados en el Índice de Democracia, donde Oriente Medio es la región con la puntuación general más baja (3,3), mientras que el África subsahariana no es mucho mejor (4,1). Los países africanos con una población de más de 330 millones de personas (incluidos Argelia, Ghana y Mozambique), celebrarán elecciones. Las elecciones más importantes serán las de Sudáfrica, donde viven más de 60 millones de personas y donde previsiblemente volverá a ganar el Congreso Nacional Africano, actualmente en el Gobierno que, pese a los escándalos de corrupción, continúa teniendo, una oposición débil y dividida.

Algunas elecciones serán una farsa. En Bielorrusia o Ruanda, por ejemplo, la única pregunta es qué tan cerca estará el 100% del porcentaje de votos del actual presidente. Mientras tanto, en Europa Occidental con una puntuación alta en el índice de democracia (media 8,4), las elecciones al Parlamento Europeo de junio podrían ser un ejemplo para el Mundo, en lo que se refieren al futuro de la Democracia, pero también pondrán en primer plano la cuestión de la migración. La UE va camino de recibir más de un millón de solicitudes de asilo este año, la mayor cantidad desde la avalancha de llegadas de 2015-16. Muchos políticos y votantes europeos ven la afluencia de inmigrantes como una amenaza, a pesar de la creciente escasez de trabajadores. Las elecciones pueden desplazar al Parlamento hacia la derecha a medida que los votantes opten por partidos que demandan controles más estrictos a la inmigración
GEOPOLÍTICA Y GEOESTRATEGIA
RIESGO SIGNIFICATIVAMENTE ALTO O MUY ALTO
En este ámbito, vamos a hacer un breve repaso de los comicios previstos para 2024, en países que por su importancia (caso Parlamento Europeo), porque concurren otros factores que podrían tener un impacto más allá de sus fronteras, o porque pudieran afectar a intereses españoles en el exterior, es necesario destacar.
Una de las elecciones que podrían captar la atención del mundo son las del 13 de enero en Taiwán (23 millones hab.), debido a que las relaciones de la isla con China pasan por un momento crítico. Es probable que el Partido Progresista Democrático, partidario de la independencia, conserve el control de la presidencia y la legislatura, pero esta situación afectará, como lo está haciendo hasta el momento, no solo a las relaciones con China sino a las de Estados Unidos con China. La posición de EEUU sobre Taiwán es ambigua. Mantiene relaciones comerciales con China y fuertes lazos con Taiwán. No apoya “de jure” la independencia de Taiwán, pero sí la membresía en organizaciones internacionales.
Por otra parte, el 17 de marzo, están previstas elecciones en Rusia (144 millones hab.). El Gobierno ruso mantiene la incertidumbre sobre los planes de reelección del presidente Vladimir Putin al que la nueva Constitución, cambiada ilegalmente, permite ejercer otros dos mandatos más de seis años cada uno, a la vez que continúan los arrestos de personas vinculadas a lideres opositores y observadores electorales independiente de este país.
El Kremlin baraja ya las personalidades que integrarán el grupo de apoyo a la candidatura de Putin que, previsiblemente concurrirá como independiente, aunque Rusia Unida (el partido del Kremlin) le apoyará públicamente en su congreso del próximo 17 de diciembre de 2023.
No obstante, tras los cambios en la ley para no limitar los mandatos del presidente, se puede asegurar que la “evolución del sistema político ruso hacia algo parecido a un sistema democrático”, ha llegado a su fin. No existe una sola posibilidad de que surja un candidato ajeno al Kremlin en las elecciones presidenciales de Rusia. El cambio del régimen ruso es completamente imposible y la posibilidad de que se produzca un golpe elitista o una revuelta popular es insignificante. Putin morirá en el cargo, con poder ilimitado sobre Rusia.
Entre el 6 y 9 de junio, más de 400 millones de personas de los veintisiete países que componen la Unión Europea, están llamados a renovar con su voto el Parlamento Europeo o dicho de otra forma participaran en “la configuración del futuro de la Democracia en Europa”. En el contexto internacional que vivimos estas elecciones cobran suma importancia.
Para el 5 de noviembre, en la “Democracia más antigua del Mundo”, cerca de340 millones de personas de Estados Unidos elegirán a su próximo presidente, así como a toda la Cámara de Representantes y a un tercio del Senado.
El proceso de estas elecciones, dado el clima de confrontación política, la polarización existente y, en cierta medida, porla debilidad de las instituciones democráticas, parece que no van a dejar indiferente a nadie. Es más, de seguir así, estas elecciones podrían ensombrecer, aún más, la política mundial en un momento de grave peligro geopolítico.
Es probable que el presidenteJoe Biden se enfrente a Donald Trump, en una repetición de 2020. Existe la posibilidad queTrump no sea nominado y si lo fuere, es posible que gane las elecciones o que las pierda, pero pase lo que pase el espectáculo está servido, en unos momentosdonde sobra espectáculo y falta valentía para tomar decisiones que afectan al futuro de la Humanidad.
Las elecciones tendrán como telón de fondo losconflictos abiertos desde Ucrania hasta Oriente Medio, pasando por el Indico. La dirección futura de Estados Unidos y con ella el Orden Mundial, que el liderazgo estadounidense ha suscrito hasta ahora, podría estar en juego.
Con respecto a Ucrania (cerca de 44 millones de hab.), el senador republicano estadounidense Lindsey Graham “cree que las elecciones deberían celebrarse en este país el próximo año, incluso a pesar de la invasión rusa” con el argumento de que “Estados Unidos celebró elecciones incluso durante la guerra”. Mientras que, al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, “le gustaría celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias en Ucrania en 2024, pero esto requiere cambios legislativos, fondos de socios y observadores internacionales incluso en primera línea”. Zelensky “ha admitido que el tema de las elecciones en Ucrania podría dividir el apoyo de EEUU” y recordó que la celebración de elecciones en tiempos de guerra está prohibida por ley en Ucrania, por lo que no parece previsible una convocatoria de esta naturaleza.
NORTE DE AFRICA, ZONA DE INTERES PRIORITARIO PARA ESPAÑA
En fecha aún por determinar, que podría ser en febrero o marzo, se celebraran elecciones en Mali (22 millones hab.) para elegir al presidente de la Republica y a los miembros de la Asamblea Nacional. La elección estaba programada para el 27 de febrero de 2022, pero se pospuso por el Golpe de Estado de 2021 donde fue destituido el presidente Bah Nada. Estas elecciones, de celebrarse, representan un importante desafío de organización y trasparencia para un país en el que una gran parte del territorio escapa al control del Estado. La región del Sahel y más en concreto Mali continúa registrando, a nivel regional, el mayor número de atentados del Estado Islámico en el Sahel (EIS).
Un contingente español forma parte de la misión en Mali de adiestramiento de la UE a los militares locales.
Por otra parte, en Mauritania, (cerca de 5 millones de hab.) los partidos que apoyan al presidente de Mohamed Uld Gazuani, han pedido que se presente a un segundo mandato en las elecciones, que podría celebrarse en mayo o junio de 2024, con el fin de continuar las reformas iniciadas por Uld.
Mauritania es un socio fundamental en materia de seguridad, defensa e inmigración para España, y un referente de estabilidad en las regiones del Magreb y el Sahel.
Mauritania forma parte del G-5 Sahel, marco de cooperación regional para políticas de desarrollo y seguridad (creado16-02-2014) y formado por cinco estados del Sahel: Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger. La Cooperación Española está presente en Mauritania con el Programa Masar, con proyectos centrados en la gobernanza de las instituciones, la participación de la sociedad civil y también en sus ejes específicos de género y agua.
Respecto a Argelia (más de 44 millones hab.), las próximas elecciones presidenciales están programadas para diciembre de 2024. El presidente, Abdelmadjid Tebboune, ha anunciado cambios en su gobierno previsiblemente para presentarse como candidato, no obstante, persisten las diferencias entre el Ejército y la Presidencia, sobre este tema.
Recordar que, desde la independencia, la gobernanza del país se ha apoyado en la presidencia de la República, el Ejército Nacional Popular (ENP) y los llamados «servicios» de seguridad, inteligencia y documentación.
Todas las decisiones importantes se toman en elAlto Consejo de Seguridad (ACS), que es el verdadero centro del poder, que preside el jefe del Estado, pero su voto es igual que el del resto de sus componentes, por lo que los militares disponen de la mayoría absoluta y monopolizan las decisiones que se adoptan. En este sentido, desde el Ministerio de Defensa, creen que la gestión de Tebboune no ha sido la más adecuada, debido a que Argelia ha perdido el apoyo de España en el conflicto del Sahara Occidental, ha roto las relaciones con Marruecos y mantiene fuertes desavenencias con Francia.
A nivel interno, la guerra en Ucrania ha salvado a la economía argelina del estancamiento al duplicar los precios de los hidrocarburos, su única exportación, pero la producción petrolera se estanca con una de sus peores cifras en una década. Según el Banco Mundial, la economía crecerá solo un 2% este año, apenas la tasa de crecimiento de la población.
RIESGO SIGNIFICATIVAMENTE MEDIO O NORMAL
EUROPA
A otro nivel, están previstas elecciones en Europa Occidental en 2024: El 28 de enero, presidenciales Finlandia, donde el MAE ha confirmado su candidatura; el 10 de marzo, generales en Portugal, tras la dimisión del primer ministro Antonio Costa; el 9 de junio parlamentarias en Bélgica y con fecha sin confirmar enAustria, Croacia, Lituania y Rumania.
En Europa Oriental,Bielorrusia celebrará el 25 de febrero elecciones parlamentarias. Las últimas elecciones presidenciales en los que Lukashenko se proclamó vencedor, fueron objeto críticas por parte de la oposición y a nivel internacional al considerar que no habían sido justas ni imparciales. Lukashenko, tras una reunión con el presidente del Comité Electora, ha asegurado que estos comicios contarán con observadores internacionales.
La UE ha impuesto medidas restrictivas aBielorrusia, en respuesta a la situación actual en el país y a la participación en la agresión rusa contra Ucrania.
Finalmente, aunque las próximas elecciones generales en el Reino Unido están programadas con fecha límite 28 de enero de 2025, podrían adelantarse a 2024. Este año el Partido Conservador ha sufrido dos serias derrotas en elecciones parciales de feudos conservadores frente a los laboristas, lo que ha fortalecidos a estos últimos de cara a las elecciones legislativas.
De producirse las elecciones en 2024, los británicos tendrían la posibilidad de elegir, después de 14 años de gobierno conservador, al Partido Laborista.
ASIA
El continente asiático aporta la mayoría de los votos que se van a emitir en el Mundo en 2024. Sus democracias más grandes Pakistán (231,4 millones hab.), India (1.428 millones hab.), Indonesia (278 millones hab.) y Bangladesh (172 millones hab.) acudirán a las urnas, pero debido a la corrupción, a la carencia de necesidades básicas, así como, la desafección ante promesas incumplidas se prevé un aumento del populismo a nivel general,
En enero de 2024, se llevarán a cabo elecciones generales en Pakistán, que debían haberse producido en 2023. El país está gobernado por un Ejecutivo en funciones desde la disolución del Parlamento (9 de agosto), después de que el político más popular de Pakistán, el ex primer ministro Imran Khan, fuera arrestado. Esta destitución desató una crisis política marcada por multitud de procesos en su contra y una represión contra su partido, Pakistán Tehreek-e-Insaf (PTI).
El país atraviesa una grave recesión económica y sufre un deterioro de la seguridad, aumentando los ataques armados, en regiones fronterizas con Afganistán, desde el retorno de los talibanes.
En Bangladesh, la autoridad electoral ha convocado para el 7 de enero elecciones legislativas y presidenciales, en medio de las protestas. El Gobierno ha dado un giro autoritario, encarcelando a los líderes de la oposición y no tolerando ninguna disidencia.
En Indonesia (278 millones hab.), para el 14 de febrero, es probable que el PDI-P de centro izquierda en el gobierno gane las elecciones legislativas y presidenciales, afianzando el presidente saliente Joko Widodo, una dinastía política.
Joko Widodo, conocido popularmente como Jokowi es el primer dirigente indonesio que no procede de la élite militar establecida en el país desde su independencia en 1949.
En mayo o junio, todavía sin fecha, se convocarán elecciones en la India, para la elección del primer ministro y los miembros del Lok Sabha, el Rajya Sabha y las asambleas legislativas estatales. Es probable que gane el gobernante BJP de Narendra Modi, el partido político más grande del mundo con más de 180 millones de miembros.
A pesar de un notable éxito económico y geopolítico, existe un creciente sentimiento antigubernamental.
También, están previstas elecciones parlamentarias para el día 25 de febrero en Camboya (16,59 millones hab.), el 17 de abril en Corea del Sur (51,74 millones de hab.) y sin una fecha determinada elecciones presidenciales en Sri Lanka (22,16 millones hab.).
Finalmente, en el Sur de Asia, en Irán (87,92 millones de hab.), se celebrarán elecciones para la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles) o Parlamento, el 1 de marzo de 2024, con 290 escaños en juego. Cinco escaños en el Parlamento iraní están reservados para minorías religiosas.
AFRICA
Además de los países a los que nos hemos referido anteriormente (Mali, Mauritania y Argelia), este continente será donde más elecciones se produzcan en 2024. No obstante, sus votantes están cada vez más desilusionados con el funcionamiento de la “teórica democracia”, debido a los altos niveles de corrupción y a la inestabilidad política motivada por las diferentes crisis, que han llevado a los militares al poder mediante golpes de Estado (nueve regímenes han tomado el poder por la fuerza desde 2020).
La región del Sahel, la más castigada por la actividad del terrorismo yihadista sufre, además, la penetración rusa en este continente con la actuación de mercenarios de la empresa Wagner que, primero en Malí y ahora en Burkina Faso, con apoyo de los gobiernos locales expulsan a las tropas francesas y priorizan su alianza con Rusia, provocando miles de desplazados, mayoritariamente mujeres y niños.
La OTAN ha advertido de la situación y el S.G. de la ONU defiende la necesidad de aumentar los recursos contra el terrorismo en el Sahel.
Otro factor de importancia es la inseguridad producida por las divisiones etnolingüísticas y religiosas siendo Nigeria el caso más fragante del deterioro en el ámbito de la seguridad, la tensión social y el incremento de la violencia política. A todo esto, habría que añadir las elevadas tasas de pobreza, el aumento del coste de la vida y la mayor inseguridad alimentaria, derivada de la guerra de Ucrania.
En este contexto, las encuestas sugieren que un número creciente de africanos podría estar dispuesto a aceptar gobiernos militares.
En Senegal, el debate político está dominado por la posibilidad de una controvertida candidatura de Macky Sall para un tercer mandato, a partir del año 2024, frente a otros candidatos envueltos en contenciosos judiciales, pero que podrían recuperar plenos derechos civiles a través de una ley de amnistía y una enmienda a la Ley Electoral. Otro caso podría ser el de Sudáfrica, convertido en un recordatorio de la decepción. Tres décadas después de que el ANC llegará al poder en las primeras elecciones posteriores al apartheid, continuará gobernando en un país donde aumenta la corrupción, el crimen y el desempleo.
En este contexto complejo,no podemos olvidar las elecciones de 2024 en Benín, Botsuana , Burkina Faso, Chad, Comoras, Costa de Marfil, Egipto, Etiopía, Ghana, Mauricio, Mozambique, Namibia, República Democrática del Congo, Ruanda, Sudan del Sur y Sudáfrica, entre otros países, que podrían ser focos de tensión por disturbios y riesgos elevados de malestar social, avivados por campañas de desinformación y el descontento público con las instituciones políticas, las élites gobernantes y los deficientes servicios públicos.
AMÉRICA
América Latina entra en una década bajo el signo de la incertidumbre política y económica, teniendo que lidiar con una compleja situación social y sanitaria producto de la pandemia. Las diferentes elecciones estarán condicionadas por la coyuntura económica y social.
Esta situación aumentará la polarización y la fragmentación políticas, alimentada por el malestar ciudadano (desafección con la democracia y desconfianza).
EnEl Salvador (6,314 millones de hab.) se celebrarán elecciones presidenciales y legislativas el domingo 4 de febrero de 2024, donde el presidente Nayib Bukele podría buscar la reelección para otros cinco años. Además, el día 3 de marzo de 2024, se celebrarán comicios para elegir a los 44 consejos municipales y los 20 diputados del Parlamento Centroamericano (PARLACEN).
EnCosta Rica (5,154 millones hab.) el día 4 de febrero se celebrarán elecciones municipales que han sido calificadas por el Tribunal Supremo Electoral como el proceso “más complejo en la historia del país”, por los requerimientos logísticos del proceso, el número de participantes y la cantidad de representantes (6.212) en disputa, así como, por las modificaciones en la legislación electoral.
EnHaití (11,45 millones de hab.) el primer ministro, Ariel Henry, firmo en 2022 un acuerdo con diferentes partidos políticos y grupos de la sociedad civil, para llevar a cabo una transición democrática y la celebración de la elección de un nuevo Gobierno que tomaría posesión el 7 de febrero del 2024. que no se ha podido realizar por la desastrosa situación que vive el país.
Haití que es el país más pobre de América y uno de los más pobres del Mundo, vive en una aguda crisis y una espiral de violencia, desde el asesinato del presidente Jovenel Moise, a mediados del 2021. A esto se suma la reaparición del cólera, que en cuatro meses ya ha causado más de 500 muertes. Puerto Príncipe necesita el apoyo de una fuerza de seguridad internacional azotado por la violencia de las pandillas, que controlan un 60% de la capital.
Haití ha pedido apoyo a la OEA y a la ONU para contener la violencia en el país.
En la Republica Dominicana (11,12 millones de hab.), el año 2024 será un año de renovación política con la celebración de elecciones tanto locales como nacionales para elegir gobernantes y representantes. El 18 de febrero se celebrarán las elecciones municipales, mientras que el 19 de mayo serán elegidos senadores, diputados, diputados de ultramar, así como el cargo a presidente y vicepresidente. En este último caso, si ningún candidato logra la votación necesaria, se realizará una segunda vuelta el próximo 30 de junio.
Sera una campaña muy polarizada entre el interés de continuismo del gobierno actual y la oposición que aboga por el cambio.
Panamá (4,351 millones de hab.) tiene una cita pactada con la democracia el 5 de mayo de 2024. Se elegirá un nuevo presidente y vicepresidente, así como los 20 diputados al Parlamento Centroamericano y representantes municipales. En definitiva, se trata de un cambio de total en las instituciones públicas. Aspecto que puede leerse como la posibilidad de reformar y equilibrar las fuerzas en el poder, o de elegir el continuismo y corrientes políticas tradicionales que han gobernado por años. El país se encamina a unas nuevas elecciones en un contexto conflictivo por las protestas que, han llegado a parar gran parte del país, en los últimos años.
La más importante ha sido en contra de la aprobación exprés por parte del gobierno, de un contrato entre el Estado y la empresa Minera Panamá, que permite la explotación de la mayor mina de cobre a cielo abierto en Centroamérica. El descontento social, no solo cuestiona la política minera del país, sino que también critica las conductas de corrupción en el gobierno, y las condiciones de extrema desigualdad.
La fuerte e histórica demanda de convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente está aún sobre la mesa.
El 2 de junio de 2024 se llevarán a cabo elecciones generales en México (128 millones hab.). Las opciones son dar continuidad al proyecto de nación del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) o permitir a la coalición opositora (Frente Amplio por México) que sea su plataforma la que gobierne los siguientes seis años. Por primera vez las dos principales candidatas son mujeres: Claudia Sheinbaum por MORENA y Xóchitl Gálvez por el frente opositor.
Por primera vez las dos principales candidatas son mujeres: Claudia Sheinbaum por MORENA y Xóchitl Gálvez por el frente opositor.
Sin ánimo de entrar en valorar los aspectos económicos del país, que no son objeto de este informe, México parece que enfrenta el año 2024 con un marco de política macroeconómica sólido y con el ánimo de que sea duradero, con traspasos estables del poder, pero sensible al ciclo económico de EE.UU. (alrededor del 80% de las exportaciones).
Continúa teniendo problemas con la sesgada distribución de los ingresos y niveles de pobreza, aún elevados y un problema grave en las cuestiones de seguridad, relacionadas con el tráfico de drogas. El Estado de derecho y el control de la corrupción se encuentra por debajo del promedio de América Latina, lo que no es una satisfacción.
En Brasil (213,3 millones de hab.) donde hace un año que Lula da Silva ganó las elecciones presidenciales, continúa creciendo la polarización de cara a las elecciones municipales convocadas para el día 6 de octubre de 2024.
Una cita en la que tanto Lula como el expresidente Bolsonaro se juegan todos sus recursos de cara a las presidenciales de 2026. Asimismo, las elecciones municipales de octubre revelarán si el izquierdista Partido de los Trabajadores del presidente Lula da Silva puede lograr avances a expensas del derechista Partido Liberal, que domina el Congreso y cuenta con el respaldo de su predecesor Bolsonaro.
En Uruguay (3,426 millones hab.), las elecciones presidenciales y parlamentarias se llevarán a cabo el 27 de octubre de 2024. En caso de que ninguno de los candidatos llegue a una adhesión del 50 % +1 del total de votos se realizará una segunda vuelta, el 24 de noviembre de 2024.
En Chile (19,49 millones de hab.) Los partidos de gobierno reunidos en el “Encuentro por Chile”, acordaron conformar listas únicas, con candidatos únicos, a las próximas elecciones de alcaldes, concejales y gobernadores. Tras el Plebiscito, vienen las elecciones municipales que se llevarán a cabo el 27 de octubre, día en el que los ciudadanos elegirán a los responsables de la administración de todos los municipios del país (345).
EnPuerto Rico (3,264 millones de hab.) el día 5 de noviembre se celebrarán las elecciones para elegir al Gobernador de la isla, al Senado y cámara de representantes, además de parlamentarios y representación de minorías. Señalar que la fecha de los comicios coincide con la fecha de las elecciones en Estados Unidos.
En Venezuela (28,2 millones de hab.) el Gobierno y la oposición han acordadocelebrar las elecciones presidenciales en el segundo semestre de 2024. Aún no hay fecha para los comicios, pero las partes han firmado en Barbados respetar el calendario constitucional que establece que deberían ser en diciembre.
A pesar de las dificultades de un conflicto que corre el riesgo de enquistarse, todo indica que algo se está moviendo en Venezuela. Los ciudadanos reciben con esperanza contenida la reanudación de las negociaciones, el alivio de las sanciones de EE UU, la liberación de presos y el éxito de movilización en las primarias de la oposición. Si bien el Gobierno ha marcado su línea roja en no permitir a María Corina Machado ser candidata. Todo indica que algo se está moviendo en Venezuela.
En Perú (33,72 millones de hab.) la situación política tiene su hito político reciente en la destitución de Pedro Castillo (7-12-2022), con la consiguiente asunción de sus responsabilidades por la vicepresidenta, Dina Boluarte, cómplice del relevo. Tras asumir el cargo aseguró “haber interpretado de la manera más amplia la voluntad de la ciudadanía” e indico que había decidido “lograr un acuerdo con el Congreso para adelantar las elecciones generales para abril de 2024”. Con posterioridad indico que seguirá en el poder hasta julio de 2026. Tras estos acontecimientos estalló una revuelta popular exigiendo nuevas elecciones, que dejo un saldo de más de 60 muertos.
A día de hoyhecho para la familia y se ma ha ocurrido enviartelo no parece intuirse ningún cambio en esta situación, aunque en la complejísima situación actual todo es posible.
OCEANIA
El 12 de noviembre, están convocadas elecciones presidenciales y parlamentarias enPalaos.
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ELECCIONES EN BANGLADES
Democracia o autocracia. Crecimiento económico o perpetuación del subdesarrollo
La Autoridad Electoral de Bangladés anunció el pasado 15 de noviembre la convocatoria de elecciones generales para el 7 de enero de 2024, en medio de una nueva ola de protestas de los partidos de la oposición, que acusan al Gobierno de una nueva “farsa electoral”.
MARTES, 09 ENERO 2024
RR. SS
Los partidos políticos más importantes de Bangladés son: laLiga Awami de Bangladés (BAL), de centroizquierda, con implantación en las zonas rurales y que actualmente esel partido del Gobierno y el Partido Nacionalista de Bangladés (BNP), de centroderecha y base urbana y que tiene como socio de coalición al principal partido islamista del país, Jamaat-e-Islami.
La primera ministra, Sheij Hasina (Liga Awami), que logró una aplastante mayoría en las últimas elecciones de 2018, ha indicado que no habrá cambios debido a que “las elecciones se han convocado según exige la Constitución». La oposición propone la dimisión de Hasina y el regreso del “gobierno provisional” en funciones, durante el periodo electoral, para garantizar la limpieza del proceso, que fue eliminado en 2011 (a través de la 15ª enmienda de la Constitución) por la Liga Awami. EEUU ha pedido “llevar a cabo un diálogo incondicional» entre los tres principales partidos.
La tremenda desconfianza entre las principales fuerzas políticas y la rivalidad de sus lideresas: Sheikh Hasina, actual primera ministra (BAL) y Khaleda Zia, líder del BNP, que también ostento el cargo de primera ministra en dos periodos (1991-1996) y que, en febrero de 2018, entró en prisión por corrupción, son los ejes sobre los que gravita la gobernanza de este país, que ha llegado a un punto límite.
Esta situación, está provocando, que las Fuerzas de Seguridad se estén empleado a fondo contra el BNP, dispersando mítines y clausurando sedes del partido y, por ende, incrementando una espiral de violencia, que se ha intensificado con la convocatoria de las elecciones.
A pesar de todos los obstáculos, la oposición ha convocado una huelga general a nivel nacional y bloqueos en los principales puntos logísticos del país. En los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, han fallecido al menos trece personas y ha habido cientos de heridos, entre ellos treinta periodistas. Los principales líderes del BNP han sido arrestados, al igual que miles de activistas, acusados de daños a la propiedad estatal y violencia contra miembros de las fuerzas de seguridad.
Aunque el gobierno afirma que la violencia está siendo perpetrada por activistas de la oposición, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), ha señalado que periodistas fueron agredidos por «individuos enmascarados que viajaban en motocicletas, que se cree que eran partidarios del partido gobernante». Además, se han producido incendios provocados en autobuses, a pesar de la importante presencia policial. Todo esto podría indicar que, el gobierno o sectores afines a éste (empresarios o militares…), han iniciado una represión a gran escala contra la oposición.
En los últimos meses, las misiones de exploración preelectoral de UE y EEUU han concluido que «el entorno político actual, presenta obstáculos significativos para llevar a cabo unas elecciones”. No obstante, el partido del Gobierno tiene la intención de seguir unilateralmente.
En el ámbito geopolítico, hasta 1947, Bangladés formó parte de la India británica. Tras la independencia del subcontinente, el territorio que hoy conocemos como Bangladés formó parte de Pakistán con el nombre de Pakistán Oriental. La razón de su unión con Pakistán, situado a casi 2.000 km de distancia y sin territorio común de contacto, fue únicamente religiosa. En 1971, Sehik Mujibur Rahman, líder de la Liga Awami, declaró la independencia de Bangladés, lo que provoco el mayor movimiento migratorio de la historia todavía sin resolver.
Bangladesh es un país pequeño (148. 460 km²) que ha ganado importancia gracias a su ubicación: en el cruce de Asia del Sur, Asia del Este y el Sudeste asiático. Una zona altamente sensible para la región. En términos de población, es el octavo país más poblado del mundo (169,4 millones hab.) y se encuentra rodeado por países cuyas poblaciones suman casi la mitad de la población mundial (por encima de los 8 mil millones).
En este contexto, Bangladesh se ha convertido en un centro manufacturero, principalmente textil, en la cadena de suministro para los mercados de consumo mundial. Siendo los puntos más críticos los puertos del Golfo de Bengala, desde donde se exporta la mercancía. China y Rusia, se han convertido en aliados cercanos del gobierno de Hasina, si bien la India, es su principal patrocinador.
Los efectos adversos del cambio climático y la degradación ambiental están desplazando, o poniendo en riesgo, a un número creciente de personas en la región sudoccidental, siendo particularmente vulnerable la zona costera de la Bahía de Bengala que se enfrenta al aumento del nivel del mar, la intensificación de los ciclones, las inundaciones severas y el calor.
Además, en los últimos años, Bangladés ha sido objeto de la violencia terrorista inspirada por el Estado Islámico, siendo los principales objetivos las fuerzas de seguridad y las minorías religiosas. Muchos de los líderes de estos grupos terroristas han fallecido en intervenciones policiales, habiéndose tranquilizado la situación en los dos últimos años, pero se mantiene una alerta de riesgo antiterrorista moderado-alto y continúan extremándose las medidas de seguridad.
Otro aspecto de interés es la lucha contra las mafias de traficantes de personas que utilizan la bahía de Bengala y el mar de Andamán, como ruta marítima para entrar en otros países del continente. Además, he de recordar que casi un millón de “rohinyás” viven en Cox’s Bazar, el mayor campamento de personas refugiadas del mundo.
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Calendario electoral mundial
EL 2024 SERÁ EL AÑO ELECTORAL MÁS IMPORTANTE DE LA HISTORIA
MARTES, 09 ENERO 2024
RR. SS
El 2024 será un intenso año electoral. Más de la mitad de la población mundial está llamada a las urnas para elegir a sus gobernantes. Tenemos en los próximos meses procesos electorales de democracias plenamente consolidadas y también de países con regímenes híbridos e incluso autoritarios. Éstos son los procesos que nos esperan en los próximos 12 meses.
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Elecciones en Venezuela y conflicto con Guyana
JUEVES, 11 ENERO 2024
RR. SS
En el mes de diciembre pasado, se reavivó la centenaria controversia entre Venezuela y Guyana por la soberanía del Esequibo, provocando tensiones entre Caracas y Georgetown. El 3 de diciembre, el Gobierno de Nicolás Maduro, tras manifestar un “sentimiento antiimperialista” muy de corte “chavista” en las redes sociales, convoco un referéndum, en gran medida simbólico, donde se hacían preguntas a los venezolanos sobre la incorporación de este territorio a Venezuela. Al parecer, la consulta resulto un fracaso, aunque el Consejo Nacional Electoral venezolano hablo de un éxito de asistencia.
Tras el referéndum no está claro qué medidas podría adoptar el gobierno de Venezuela para hacer valer su reclamación, salvo la ocupación militar. Esta situación ha provocado una escalada retórica y movimientos de tropas de ambos países en la zona.
Líderes guyaneses han comparado la posible anexión con la de Ucrania. La Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, a la que Venezuela no reconoce su jurisdicción sobre esta cuestión, dictaminó antes de la votación que «Venezuela se abstendrá de emprender cualquier acción que modifique la situación que prevalece actualmente en el territorio en disputa», a espera del juicio que pretende celebrar en primavera, tras años de examen y décadas de negociaciones fallidas.
Atardecer en el rio Orinoco. P. Fuentetaja
El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, ha expresado el apoyo de Washington a la soberanía de Guyana en una conversación con el presidente de ese país, Mohamed Irfaan Alí.
Como dirían en Venezuela, vistas estas “pendejadas”, vamos a tratar de analizar algunos acontecimientos y sus posibles repercusiones.
El Gobierno de Venezuela y la Plataforma Unitaria de la oposición pactaron en octubre del pasado año en las islas Barbados dos acuerdos importantes: uno sobre garantías electorales y otro sobre la celebración de elecciones presidenciales en el segundo semestre de 2024.
Aunque no hay fecha, las partes firmaron respetar el calendario constitucional que establece que deberían ser como máximo en diciembre de 2024. También se acordó un mecanismo de seguimiento y verificación, clave para que se implementen las garantías acordadas.
En resumen, Nicolás Maduro ya tiene el discurso oficial de la campaña electoral: el Esequibo.
De hecho, ha dado instrucciones a los organismos estatales para que figure en sus fachadas y se reparta información a los ciudadanos con las razones por las que esa zona pertenece a Venezuela, reiterando que el proceso debe “consolidar la paz, la integridad territorial y la unión nacional”.
Con el Esequibo, aparte de las reivindicaciones históricas, Maduro abre un frente de carácter “nacionalista” que le permite llevar la iniciativa electoral y tener el control del proceso, a la vez podría tratar de meter en una trampa a la oposición.
¿Qué venezolano va a estar en contra de que el Esequibo, un territorio en litigio, que correspondía a la Capitanía General de Venezuela española, forme parte de su nación? De hecho, antes del debate en la Asamblea sobre el pasado referéndum, Nicolas Maduro, ya había indicado que la “respuesta de todo el pueblo venezolano es ir masivamente a votar el Referéndum del 3 de diciembre” y rechazó lo que llamó «colonialismo jurídico».
Sobre el pasado referéndum, diversos medios de comunicación lo califican como un fracaso por la baja participación, debido a la indiferencia de un electorado que vive en le pobreza o en extrema pobreza. Recordar que, según la ONU, cuatro millones de venezolanos siguen necesitando ayuda humanitaria en América Latina.
Otros consideran que con este nuevo llamado a las urnas busca distraer la atención sobre el excelente resultado de las primarias opositoras realizadas el 22 de octubre y la proyección política que este proceso dio a María Corina Machado, a la que, por el momento, el Gobierno no permite su candidatura.
En octubre, en las primeras primarias del país en 11 años, la oposición venezolana se unió en torno a María Corina Machado, una exlegisladora de centroderecha que ha atacado a Maduro por la creciente inflación y la escasez de alimentos, «un gobierno autoritario que se enfrenta a una situación política difícil siempre está tentado a buscar un tema patriótico para envolverse en la bandera y conseguir apoyo, y creo que eso es en gran parte lo que Maduro está haciendo», no obstante, Corina Machado, la candidata elegida por la oposición para representar al espacio en las próximas elecciones presidenciales, también ha publicado comentarios en sus redes sociales bajo la consigna «el Esequibo es nuestro».
En este contexto, no se puede descartar que, Maduro, en medio de una difícil campaña para su reelección, pueda tratar de intensificar el conflicto y declarar un estado de emergencia que permita al Gobierno postergar las elecciones.
Algo de historia
Venezuela declara su independencia de España (1810) en el territorio que correspondía a la Capitanía General de Venezuela, donde estaba incluida la zona que llegaba hasta el margen izquierdo del río Esequibo. Los británicos tomaron posesión de las colonias de Demerara, Berbice y Esequibo, que pasaron a formar parte de la Guyana Británica. Antes de eso, lo que hoy es Surinam estaba la Compañía de las Indias Neerlandesas.
Como no estaba definido el límite occidental de la Guyana Británica, el Reino Unido comisionó a Shomburgk, para estableciera los límites entre Guyana Británica y sus vecinos, entre ellos Venezuela, que 1841 planteó que había sido despojada de sus territorios ubicados al oeste del Esequibo. El Reino Unido y Venezuela acordaron que la zona en controversia no sería ocupada y la definieron como territorio en disputa.
Con la mediación de EEUU, Venezuela y el Reino Unido (1897) se comprometieron a respetar el resultado de un arbitraje internacional con la participación de Reino Unido, Rusia y EEUU, este último en representación de Venezuela. El Laudo Arbitral de París otorgó a los británicos la soberanía sobre toda la zona objeto de controversia y dejó a Venezuela una porción de tierra hacia el sur en la desembocadura del río Orinoco.
Venezuela denunció (1962) ante la ONU que hubo perversiones en el procedimiento arbitral y dejó claro que consideraba el fallo del Laudo como nulo e írrito. En una carta póstuma de uno de los árbitros estadounidenses evidenciaba la que, asegura, fue una supuesta componenda del presidente ruso en el tribunal con los representantes británicos para lograr una decisión unánime y contraria a Caracas.
En 1966, se firma el Acuerdo de Ginebra en el que el Reino Unido admite que existe una controversia sobre ese territorio. Ese mismo año, Guyana logra su independencia y se inicia una negociación entre ambos países. Con los buenos oficios del primer ministro de Trinidad y Tobago, Eric Williams, Venezuela, Guyana y el Reino Unido firmaron el 18 de junio de 1970 el llamado Protocolo de Puerto España, que estableció un plazo de 12 años, contados a partir de la rúbrica, durante el cual “no se haría valer ninguna reclamación que surja de lo dispuesto en el artículo 1 del Acuerdo de Ginebra y se suspendería el artículo 4 de dicho acuerdo”. Las partes acudieron nuevamente a la ONU (1986) para solucionar la disputa y acordar un mediador.
Fueron tres y el último de ellos, Norman Girvan, falleció en 2014 sin haber logrado una solución. Tampoco hubo nuevas solicitudes desde las partes hacia la ONU para que se designara a un nuevo mediador.
En 2015, Exxon Mobil descubre petróleo en el área que reclama Venezuela. Guyana demandó a Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia (2018) para que esa instancia confirmara la validez del Laudo Arbitral de París de 1899.
En diciembre, la CIJ dictaminó que tenía competencia para conocer el caso, algo que Venezuela no reconoce (2020). Venezuela emitió una declaración en la que reafirma el dominio sobre el Esequibo (2021). Guyana reaccionó a tal declaración considerándola una amenaza a su soberanía e integridad territorial.
Geopolítica y Geoestrategia
La zona en reclamación está en el noreste de Sudamérica. Son casi 160.000 km2, con salida al océano Atlántico y ubicada entre las desembocaduras de los ríos Orinoco y Esequibo. La población es de unos 125.000 habitantes, de los más de 791.000 habitantes de Guayana.
Guyana controla la zona reclamada por Venezuela desde 1966, cuando logró su independencia del Reino Unido y representa aproximadamente unos dos tercios de la totalidad de su superficie del país, por lo que una «anexión» de Venezuela supondría una amenaza existencial para el país caribeño. La región tiene gran cantidad de recursos minerales como: bauxita, oro, diamantes y manganeso, así como, “importantes reservas de uranio, petróleo y gas natural».
En los últimos 20 años, el PIB per cápita de Guyana ascendió de US 955 en 2002 a US 18.989 en 2022, según datos del BM. Guayana pasó entonces de tener una producción de petróleo «inexistente» y de formar parte de los acuerdos de suministro de petróleo apuntalados por Venezuela a producir miles de barriles de petróleo.
Venezuela reconoce que el conflicto con Guyana «se avivó» en 2015 cuando la estadounidense ExxonMobil anunció el descubrimiento de un primer yacimiento en el océano Atlántico.
Guyana dio entonces el aval a ExxonMobil para extraer petróleo y Venezuela mostró su disconformidad. ExxonMobil, que hizo el descubrimiento, sugiere la existencia de entre 800 millones y 1.400 millones de barriles de crudo de alta calidad.
La proyección que hacen los expertos es muy ambiciosa. Se prevé que Guyana produzca 1,7 millones de barriles de petróleo por día para 2035 lo que podría ponerla entre los primeros puestos de la lista de los mayores productores mundiales de petróleo en alta mar, superando a EEUU, México y Noruega.
Conclusiones
La causa de los enfrenamientos entre Guyana y Venezuela derivan de la propiedad de los yacimientos petroleros descubiertos en las costas del Atlántico, en una zona reclamada por Venezuela, con raíces históricas de compleja resolución. Hasta 2015, es la primera vez que este tema crea conflictos, antes había estado dormido, debido a que era políticamente más interesante para el gobierno de Venezuela mantener alianzas con Cuba o con el Movimiento de Países No Alineados, al que pertenece Guayana, que reclamar el territorio del Esequibo.
Para entenderlo mejor, tenemos que retrotraernos a la política exterior impulsada por el fallecido presidente Hugo Chávez desde 1999, que dio especial preponderancia a la “diplomacia petrolera”, término que define el uso de la ingente reserva de crudo del país sudamericano para apuntalar sus intereses político-estratégicos.
Hugo Chávez fue durante 14 años (1999-2013) presidente de Venezuela y promotor de la Revolución Bolivariana, que influyo significativamente en otros países de la región. Chávez creó en 2005 Petrocaribe, un acuerdo con 17 países del área del Caribe para vender petróleo venezolano a crédito y bajo interés y Guyana estaba entre los países beneficiarios.
El hundimiento de la actividad económica en Venezuela (entre 2013 y 2021 la economía perdió más de tres cuartas partes de su tamaño), ha provocado que el Gobierno haya centrado sus proyectos en las zonas del llamado “Arco Minero”, rica en minerales, para intentar obtener los recursos que ha perdido con la caída de la producción petrolera. En este contexto, el descubrimiento de vastas reservas de petróleo en aguas de Guyana, que también reclama Venezuela, es el origen del conflicto.
Mientras Venezuela, en vísperas de un año electoral, anuncia que quiere «recuperar» esta región, Guyana lucha por garantizar su integridad territorial. Por el momento no se percibe la intención de llegar a un conflicto abierto entre ambos países.
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Familia en palafitos del Orinoco. P. Fuentetaja
Elecciones en la República Islámica de Pakistán
MIÉRCOLES, 17 ENERO 2024
RR. SS
Las elecciones en Pakistán, un país clave en la geopolítica asiática, llegan en el momento más difícil de la última década. Los Gobiernos frágiles y la influencia del Ejército, han llevado al país a un punto de difícil retorno. Sin unas elecciones libres, justas y sin interferencias, situación casi imposible en estos momentos, la crisis política se perpetuará.
Pakistán celebrará el próximo 8 de febrero las elecciones generales que debían de haberse celebrado en el año 2023, tras la detención y destitución como primer ministro de Imran Khan, líder del Movimiento por la Justicia de Pakistán (PTI) y uno de los políticos más populares del país. Unos días después, el presidente de Pakistán disolvió el Parlamento y nombro un Ejecutivo en funciones dirigido por Anwaar ul Hab Kakar.
Khan, auténtica némesis de las autoridades actuales y todavía una de las figuras más influyentes del país, fue condenado a tres años de prisión por corrupción, no pudiéndose presentar a unas elecciones durante un periodo de cinco años, si bien el Tribunal Supremo paquistaní reconoció «defectos de procedimiento».
Como telón de fondo, podrían estar, además de los intereses del omnipresente Ejército pakistaní, la posición de Khan frente al conflicto de Ucrania. El 24 de febrero de 2022, mientras Rusia lanzaba su operación militar, Khan era recibido en el Kremlin por el presidente Vladimir Putin. La visita, al parecer, no gustó en Washington.
Tras el encarcelamiento de Khan, la situación política en este país se ha convertido en un caos. A menos de un mes de las elecciones, un gran número de líderes de su partido han renunciado al PTI, aparentemente bajo coacción. Otros se encuentran en la clandestinidad, tratando de evitar ser arrestados, mientras que otros han desertado y se han unido a partidos políticos rivales.
En este contexto, el 14 de enero de 2024, el Tribunal Supremo dictaminó, que los candidatos del PTI, uno de los principales del país, deberán presentarse como independientes, al declarar ilegal la elección de su nuevo líder Gohar Alí Jan, a principios de diciembre.
Mientras las autoridades electorales impiden que los candidatos del PTI se presenten a las elecciones, la Justicia retira los cargos contra el ex primer ministro, Nawaz Sharif, encarcelado y en el exilio (su familia figuraba en los “Papeles de Panamá”) que ha regresado, para poder presentarse a las próximas elecciones de 2024.
Para complicarlo aún más, a finales de diciembre, el PTI llevo a cabo el primer “mitin virtual” para el lanzamiento de la campaña electoral, con un discurso del ex primer ministro Imran Khan generado por Inteligencia Artificial. Aunque hubo interrupciones de Internet en todo el pais, Khan destacó la situación de persecución del PTI e instó a sus partidarios a salir en masa el 8 de febrero a votar para cambiar el sistema.
Elaboración propia
Pakistán continúa siendo un sistema político “hibrido” (4,13% IDE) donde se mezclan características de democracia y autoritarismo. Se ha enfrentado en los últimos años a una creciente inestabilidad política y económica. Con una inflación rondando el 30%, el crecimiento económico se ha desplomado, pasando a depender del FMI, con el apoyo de EEUU, y de socios como China y Arabia Saudita.
En este contexto, se produce la “destitución” del presidente, Imran Khan, que provocando vacío institucional y aumento de la inestabilidad política. En esta situación, los próximos comicios podrían ser cruciales para restablecer un nuevo liderazgo del país, que pueda aplicar las reformas necesarias para la salida de la crisis, pero sin interferencias militares, algo que, por el momento, parece muy difícil.
Las Fuerzas Armadas de Pakistán son una institución muy poderosa. Todas las instituciones civiles, incluyendo el Poder Judicial han estado a su servicio desde hace décadas. Es el séptimo ejercito más grande del mundo, con más de 650.000 efectivos (año 2023) y con una historia repleta de golpes de estado, por lo que parece complicado que asuman que son los garantes de la soberanía nacional e independencia del país, sin inmiscuirse en la política.
Pakistán ha oscilado entre gobiernos militares y civiles desde su independencia.
BBC
Pakistán atraviesa una importante recesión económica agravada por la endémica crisis del sistema político, que acentúa los problemas existentes
Pakistán está en Asia del Sur, en una encrucijada de países claves (India, China, Afganistán e Irán) que le otorgan importante influencia a nivel regional. Tiene una superficie de 796.100 km2 y está separado de Tayikistán por el corredor de Wakhan, perteneciente a Afganistán. Comparte frontera marítima con Omán.
«Desde su convulsa independencia, en 1947, Pakistán ha mantenido una relación con sus vecinos particular: apartada de Irán, cercana con China y muy conflictiva con India»
El rio el Indo, es el más importante de Pakistán, nace en las montañas del Tíbet, discurriendo por Ladakh y Cachemira, para cruzar Pakistán hasta desembocar en el Mar de Arabia, cerca de Karachi, inundando a su paso amplias zonas del desierto y convirtiéndolas en fértiles llanuras dedicadas a la agricultura.
Pakistán cuenta con 1.046 km de costa en el Mar de Arabia, donde se ubican los puertos de: Gwadar en la entrada del Golfo Pérsico (cerca del Estrecho de Ormuz); Karachi uno de los más importantes y concurridos de Asia, que junto con Qasim, operan más del 90% de todo el comercio exterior de país y Sha Bandar en la provincia de Sindh, a unos 50 km de la costa del Mar de Arabia.
Pakistán es una “República Islámica” con 242.992.367 habitantes. Ocupa el quinto lugar entre los países más poblado del mundo, con una tasa de crecimiento anual cercana al 2%. El 97 % de la población practica el islamismo (de ellos 80% sunitas y resto chiitas), el resto se reparte entre hindúes, cristianos y otras religiones. Es un estado federal que se divide en cinco provincias: Beluchistán, Jaiber Pastunjuá, Punyab, Sind y Gilgit-Baltistán. Cuenta con un territorio autónomo (Azad Cachemira) y un territorio federal (Islamabad).
El actual Pakistán surgió del desmembramiento de la India imperial británica. Sus inspiradores tenían como objetivo crear un “hogar nacional” para los musulmanes del subcontinente, por lo que la base religiosa fue el elemento fundamental para su creación. La partición se saldó con millones de muertos y con conflictos como el de Cachemira, que persiste hasta el día de hoy. El Pakistán islámico, fue dividido a su vez en dos sectores separados por varios miles de kilómetros. La parte oriental se escindiría tras una guerra de independencia, apoyada por la India, para formar Bangladesh.
Tras su independencia, la historia de Pakistán ha estado caracterizada por períodos de gobierno militar, de gobiernos civiles, de inestabilidad política y de conflicto latente con India, por Cachemira, origen de varias guerras. Desde entonces se mantiene una fuerte rivalidad entre ambos países, llevándolos a sendas carreras armamentísticas y a que ambos países desarrollen y dispongan de armas nucleares.
Las buenas relaciones con China se han concretado con el megaproyecto del Corredor Económico Chino- Paquistaní (CPEC), que conecta la región china de Xinjiang con el puerto de Guadar (bajo gestión China) y Karachi, mediante una red de autopistas, vías ferroviarias y oleoductos petrolíferos. El corredor es parte de la iniciativa de la Ruta de la Seda Marítima del siglo XXI. Esta infraestructura estratégica podría ser una pieza clave para el desarrollo de la economía regional.
En resumen: Pakistán atraviesa una importante recesión económica agravada por la endémica crisis del sistema político, que acentúa los problemas existentes. Las próximas elecciones, que podrían haber sido un acicate para la puesta en marcha de las reformas que el país necesita, a menos de un mes, podrían ser las más manipuladas del accidentado viaje democrático del país.
Además, es previsible que continúen los ataques transfronterizos puntuales, entre India y Pakistán por el control de Cachemira, al igual que los graves y complejos problemas de seguridad en las regiones fronterizas con Afganistán. Zonas muy porosas, con diferentes etnias separadas y donde se ha sido muy permisible con la actividad terrorista, cuando interesaba al poderosísimo ISI (Inter Services Intelligence) paquistaní y a EE.UU.
No pudiéndose descartar atentados terroristas, con un enorme potencial de desestabilización, contra objetivos de los servicios de seguridad o del Ejercito.
Por otra parte, Pakistán es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, pudiendo aumentar los desastres naturales (derretimiento de glaciares, aumento de lluvias monzónicas e inundaciones, terremotos y sequías) que podrían afectar a millones de personas.
Finalmente, con la dirección del país en permanente crisis, cobran especial importancia los conflictos exteriores (retirada de fuerzas estadounidenses de Afganistán de 2021 o conflicto de Israel-Palestina), que afectan especialmente a la población musulmana, siendo previsible manifestaciones violentas con problemas para la seguridad ciudadana.
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CRISIS DEL MAR ROJO
Un Desafío Global que Impacta Grandes Potencias y el Comercio Mundial
VIERNES, 26 ENERO 2024
RR. SS
Desde el pasado mes de noviembre, el grupo de rebeldes hutíes, que controla la región más occidental de Yemen, ha reanudado sus ataques, utilizando drones y misiles, a buques mercantes en el Mar Rojo, cerca de la entrada sur del estrecho de Bab-el-Mandeb, registrándose más de 25 ataques a buques en estas aguas.
El secuestro del buque «Galaxy Leader» por fuerzas militares hutíes desde el 19 de noviembre destaca como el evento más relevante de esta crisis, que hizo saltar las alarmas en todo el mundo por la inestabilidad marítima en el Mar Rojo.
Los hutíes justifican sus acciones como muestra de apoyo a Hamás, declarando que no cesarán en sus ataques hasta que Israel detenga sus acciones en la franja de Gaza. El portavoz militar de los hutíes, anunció que cualquierbarco con destino a Israel será considerado un «objetivo legítimo» y han afirmado que no se detendrán en sus acciones hasta que se levante el bloqueo a la Franja de Gaza y se garantiza el suministro de alimentos y medicinas.
Los ataques de los hutíes al tráfico mercante en el Mar Rojo han abierto un nuevo frente en el ya complejo tablero geopolítico de Oriente Próximo, desencadenando una crisis importante en una de las rutas marítimas más relevantes a nivel global, al conectar esta ruta entre Asia y Europa, existe la posibilidad de que se desate una verdadera crisis de abastecimiento, con potenciales consecuencias económicas no deseadas. Además, la situación está propiciando nuevos movimientos en el tablero geopolítico regional por parte de diversos actores, tanto internos como externos.
Esta amenaza llevó al secretario de Defensa de EEUU, Lloyd Austin, a anunciar el pasado 18 de diciembre, «la creación de la Operación Guardián de la Prosperidad”, una iniciativa de seguridad multinacional bajo el paraguas de las Fuerzas Marítimas Combinadas (CMF), lideradas por la Task Force, con el objetivo es restablecer la seguridad en el Mar Rojo.
La ofensiva contra los hutíes no sólo ha trastornado los planes estadounidenses en la zona, sino que les ha planteado un nuevo dilema sobre la forma más adecuada de proteger una ruta marítima, vital para Occidente. El New York Times revelaba hace unos días los debates en el seno del Ejército estadounidense sobre la necesidad de reorganizar la fuerza de disuasión. Probablemente a esto responde la nueva “Operación Arquero Poseidón” llevada a cabo por EE.UU. y el Reino Unido que tendrá un enfoque más organizado y será a largo plazo con el objetivo de disuadir a los hutíes.
Algo de historia. Yemen es uno de los centros más antiguos de civilización del Oriente Próximo. Su tierra, relativamente fértil en algunos valles, y su clima húmedo, permitieron el desarrollo de una población estable.
Su máximo esplendor fue el Reino de Saba (Marib). de allí era supuestamente originaria la legendariaReina de Saba del Antiguo Testamento y su relación amorosa con elrey judío Salomón, que dio origen al mito. La leyenda de Arabia Félix resurgió en el XVII, cuando comerciantes franceses, ingleses y portugueses oyeron hablar de una bebida, el «oro negro» –el café– que se exportaba al mundo entero a través del puerto yemení de Moca.
El Reino de Saba, cuya capital era Marib, alcanzó un gran poderío por su situación estratégica, entre la India y el Mediterráneo, lo que le permitió monopolizar el tráfico de especias. El islam llegó a Yemen alrededor del año 630; a partir de entonces, Yemen pasó a formar parte de los califatos árabes y a ser dependiente primero de Damasco y luego de Bagdad, para posteriormente aparecer pequeños estados independientes. En los siglos posteriores Yemen oscila entre la independencia y la sumisión primero a los califas de Egipto y luego a los sultanes del Imperio otomano.
El conflicto civil que sufre Yemen es prácticamente endémico por su origen tribal y la configuración geográfica del territorio, que debido a su fuerte compartimentación impide que los diferentes actores en litigio puedan llegar a acuerdos. Las facciones enfrentadas reciben apoyo de diferentes actores regionales. De este modo, y de uno de los lados, el gobierno interino del Yemen se encuentra apoyado por Arabia Saudita, junto con el Consejo de Transición del Sur, quienes con su propia agenda y apoyados por los Emiratos Árabes Unidos, se encuentran en una misma coalición que a veces se rompe según los altibajos por los que atraviesen sus relaciones. Del otro lado se encuentran las tribus zaidíes, entre las que destacan los hutíes, que poseen una gran afinidad con Irán, debido a compartir lazos religiosos con el régimen chiita de los ayatolás.
El origen del movimiento liderado por Hussein al-Houthi es de la década de 1990, cuando fundó la Juventud Creyente. Un movimiento contrario al régimen sunita que gobernó Yemen después de 1962. Un periodo en el que los zaidíes quedaron excluidos, después de haber gobernado durante siglos el país. Tras la unificación de Yemen en 1990, Alí Abdalá Salé llegó al poder y, aunque apoyó a la Juventud Creyente, luego la percibió como una amenaza debido a su ideología antigubernamental. En 2004, Al-Houthi fue asesinado, un hecho que no debilitó a su movimiento, sino que lo fortaleció. Los hutíes son una rama minoría chiita de la Republica del Yemen, denominada como los zaidíes.
La Primavera Árabe, que comenzó en 2011, sirvió para potenciar a todos estos grupos, contrarios a los regímenes establecidos y que consiguieron tomar algunas zonas desérticas cercanas a la frontera de Arabia Saudí, en el norte de país. En 2014 se hicieron con la capital de Yemen, Saná, y asaltaron el palacio presidencial, obligando al entonces presidente, Abd-Rabbu Mansour Hadia, a huir a Arabia Saudita.
Al Mukalla. P. Fuentetaja
Desde entonces, Yemen vive un conflicto armado que ha causado una profunda crisis humanitaria en el país. Se estima que más de 150.000 personas han muerto y, según cifras de la ONU, 20 millones de personas pasan hambre o sufren de desnutrición. A lo largo de los años, los hutíes han consolidado su poder, controlando la mayor parte del norte de Yemen y del mar Rojo. Es importante señalar que los hutíes han contado con un fuerte apoyo militar y logístico de Irán. De hecho, forman parte del ‘Eje de Resistencia’, una alianza de carácter antiisraelí y antioccidental.
Yemen ha sido un escenario tradicional de enfrentamiento indirecto entre los dos actores antagónicos con aspiraciones a potencia regional en el Oriente Próximo, constituidos por Arabia Saudita e Irán. Para los saudíes el conflicto yemení ha sido una verdadera pesadilla en su patio trasero, desde el que los hutíes han realizado ataques con misiles y drones sobre sus infraestructuras petrolíferas y ciudades. Irán ha empleado su ascendiente religioso para emplear a los hutíes.
Sin embargo, el conflicto yemení ha sido una auténtica sangría económica para los iraníes y ha repercutido en la estabilidad interior del país. Después de numerosas e infructuosas rondas de conversaciones entre las facciones, la situación en Yemen parecía que podría apaciguarse debido a la intervención de China, quien en la primavera de 2023 consiguió un acuerdo entre sauditas e iraníes para que restableciesen las relaciones diplomáticas. +
La geopolítica de Yemen es muy interesante. Está situada en Oriente Próximo (entre Asia y África), compartiendo sus fronteras con Omán y Arabia Saudita. +
Su parte asiática está situada en el Mashreq, al sur de la península arábiga, rodeado por el Mar Arábigo, el Golfo de Adén y el Mar Rojo, ubicados en Asia, mientras que la isla de Socotra está en la plataforma continental africana. Es el único estado republicano en la península arábiga. Tiene una superficie de 527.968 km2 y 34.449.824 mill/hab 2023. Su capital y ciudad más poblada es Saná.
Qabr Nabi. P. Fuentetaja
El poder de las tribus no debe demeritarse, ya que no se habla de una sección reducida de la población, sino demiles de personas que respetan la opinión de sus jeques. Cuando estos dirigentes participan en algún tipo de negociación o red de influencias, la estructura tribal sirve para dar legitimidad a cualquier institución, organización o movimiento.
Conclusiones. La batalla del mar Rojo es una contienda estratégica de gran importancia, por suimpacto en la navegación marítima y el transporte internacional. Por el estrecho de Bab El-Mandeb navegan unos cincuenta barcos diarios, con cinco millones de barriles de petróleo y 700.000 millones en bienes, la mayoría con destino a los mercados europeos. Más de 20.000 barcos al año cruzan un paso que acorta en un 58% la distancia entre Bombay y Génova. No obstante, esta contienda también podría tener de fondo la disputa de las rutas comerciales terrestres y marítimas que China y Estados Unidos se disputan.
Si el tablero geopolítico en Oriente Próximo (Medio) es ya bastante complejo, la creciente inseguridad en el tráfico marítimo en el Mar Rojo contribuye a dificultarlo un poco más si cabe, tanto por los intentos de ampliar geográficamente el foco de la crisis de Gaza, como por el impacto económico que puede tener en Europa, y en la propia Asia, la creciente inseguridad en esta zona, uno de los tramos más vulnerables y geopolíticamente más inestables del corredor marítimo que une el Sudeste asiático y Europa.
La iniciativa de seguridad multinacional de la “Operación Guardián de la Prosperidad”, bajo el paraguas de las Fuerzas Marítimas Combinadas (CMF), lideradas por la Task Force, podría haber producido el colapso de la política de disuasión estadounidense en el Mar Rojo y correr el riesgo de lograr el efecto contrario. A esa necesidad de reorganizar las fuerzas para la disuasión podría responder la reciente “Operación Arquero Poseidón” con unos objetivos precisos y a largo plazo.
El mercado del petróleo uno de los principales afectados por la geolocalización del conflicto y el riesgo de su extensión a más países en Oriente Próximo, en los primeros días del conflicto entre Israel y Hamás, el experimentó un aumento cercano al 7%, impulsado por las primas de riesgo asociadas a la incertidumbre de la guerra. Actualmente, se cotiza alrededor de 90 dólares por barril. Sin embargo, en comparación con episodios pasados donde las tensiones geopolíticas involucraban directamente a países de Oriente Medio, la reacción inicial del precio del barril ha sido considerada “contenida”.
Resaltar que uno de los escenarios que genera mayor inquietud entre inversores y analistas es la posible participación de Irán en el conflicto. Su situación geográfica le otorga dominio sobre el estrecho de Ormuz, por donde transita entre el 30% y el 40% del total del petróleo exportado por vía marítima (equivalente al 15%-20% de la producción mundial), y aproximadamente el 20%-25% del comercio marítimo global de gas natural licuado.
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El largo camino de la democracia, en el país de la “unidad en la diversidad”
elecciones en la república de indonesia
MARTES, 30 ENERO 2024
Monte Bromo en Java (Indonesia). P. Fuentetaja
El lema del país, en javanés antiguo, es «Bhinneka Tunggal Ika», que significa «unidad en la diversidad».
El próximo 14 de febrero, se celebrarán elecciones presidenciales en la República de Indonesia, un país situado en el extremo suroriental de Asia, entre Asia y Oceanía. Está compuesto por más de 17.000 islas y alberga a cerca de 279 millones de personas, de las cuales un 72%, es decir, más de 200 millones, practican la religión islámica, siendo el país más poblado del mundo con mayoría islámica que conviven con otras minorías religiosas como protestantes, católicos, hindúes, budistas, confucionistas, animistas y otros, reflejo de su rica historia pasada. El idioma oficial es el Bahasa, pero también se hablan el javanés, sundanés, balinés y diversas lenguas regionales.
En este complejo y diverso mosaico de culturas, están llamados a votar más de 205 millones de ciudadanos para elegir al nuevo presidente del país y a su compañero de fórmula, quien será el vicepresidente.
El actual presidente saliente,Joko Widodo, goza de gran popularidad por su gestión, pero no puede presentarse a unas terceras elecciones según la Constitución de Indonesia. Widodo, un empresario de clase media fue el primer presidente de la era democrática que no procedía de la élite de Yakarta ni tenía vínculos con el período represivo del presidente Suharto. Prometió ampliar los derechos, luchar contra la corrupción, impulsar la economía y abstenerse de construir una dinastía familiar, ya que «tales dinastías habían eclipsado la política del país, y aún lo hacen».
En cuanto a su carrera política, fue alcalde de Surakarta en Java Central, donde se hizo popular por la implantación de un sistema de asistencia sanitaria que favoreció a gran parte de la población. Su partido, el Partido Democrático Indonesio (PDI-P), lo nominó como candidato a gobernador de Yakarta en 2012, ganando las elecciones y siendo elegido gobernador. Llevó a cabo importantes reformas en el ámbito financiero y en el sector del transporte público, pero lo que le hizo más conocido fueron las visitas improvisadas a comunidades pobres, para supervisar personalmente los programas de apoyo del gobierno.
Esta cercanía a los ciudadanos llevó a Widodo a ganar las elecciones generales de 2014 como candidato del PDI-P y su reelección en 2019. Durante este periodo se continuó con la construcción de infraestructuras, la formación de capital humano, la simplificación legislativa para facilitar y promocionar las inversiones, así como el traslado de la capital a Kalimantan (Nusantara).
Sin embargo, hay otros aspectos que podrían ensombrecer su gestión, como el nombramiento de Prabowo Subianto como ministro de Defensa, con un conflictivo historial respecto a los derechos humanos, así como, lo algunos consideran una intromisión en las próximas elecciones al aceptar que su hijo Gibran Rakabuming, actual alcalde de Solo, de 36 años, también del PDI-P, vaya de compañero de fórmula de Prabowo Subianto, de 72 años, del partido Gerindra, que compite con el PDI-P en las elecciones, lo que sugiere, o al menos da la impresión, de que el presidente ha ejercido su influencia.
Todos los candidatos han sugerido que seguirán las políticas de Jokowi, lo que asegura la continuidad en la política indonesia.
El pasado mes de octubre, se registraron en la Comisión Electoral General tres parejas presidenciales y vicepresidenciales, que son las que se presentarán en las próximas elecciones de 2024.
Elaboración propia.
En estos momentos y según las encuestas, la pareja Prabowo-Gibran congrega más apoyo que otras coaliciones, situándoles en mejor posición para ganar los comicios, pero a medida que se calienta la campaña el favoritismo de Widodo, podría pasarles factura y conducir a un escenario de segunda vuelta. Si ningún candidato consigue los votos de más de la mitad de los 205 millones de votantes con derecho a voto, se celebrará una segunda vuelta el 26 de junio, lo que por el momento no parece probable.
Las próximas elecciones presidenciales pondrán a prueba la estabilidad política que Indonesia de estos últimos años.
Algo de historia.
La diversidad cultural de Indonesia es producto de su ubicación, su ajetreada historia y por el comercio de las especies. Las islas que conforman la actual Indonesia son muy antiguas. En 1890, en la región de Solo, se descubrió el esqueleto del hombre de Java, que tenía más de un millón de años. En esa época, Borneo, Sumatra, Java y Bali estaban unidos al continente asiático debido a que el nivel del mar era más bajo que en la actualidad, facilitando la migración de las primeras poblaciones hacia estas regiones del país. La primera civilización en la zona se remonta al año 1000 a.C., con orígenes en Vietnam y el norte de China, y se manifestó a través de construcciones, artesanías y rituales en Java, Bali y Sulawesi.
Conjunto Prambanan (Yogyakarta). P. Fuentetaja
Este comercio fortaleció la influencia del hinduismo y el budismo que se propagaron por todo el archipiélago, con vestigios notables como los templos de Borobudur y Prambanan en la isla de Java. Bali también es un ejemplo de la fuerte influencia de la cultura india. El comercio con Europa comenzó cuando los portugueses desembarcaron en el archipiélago de las Molucas, conocida como las islas de las especias e isla de Flores, donde actualmente un 70% de la población es de mayoría cristiana y católica. Además, españoles, ingleses y holandeses ambicionaron el lugar, pero finalmente fueron los holandeses quienes ganaron la batalla y en 1602 crearon la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, permaneciendo en Indonesia hasta mediados del siglo XX.
Tana Toraja (Sulawesi). P. Fuentetaja.
Durante los siglos XV y XVI, el islam se extendió a lo largo de las rutas comerciales gracias a la influencia de los líderes indonesios que eran musulmanes a lo que ayudo la caída del Imperio hindú “Majapahit”. Bali ha sido un territorio hindú desde entonces.
En 1945, Indonesia declaró su independencia de los Países Bajos, lo que llevó a una guerra de independencia de varios años. En 1949, los Países Bajos reconocieron la independencia y el país se convirtió en una república. La diversidad cultural, las disparidades sociales llevaron al nuevo estado independiente a sumirse en el caos. En las elecciones de 1955 resultó elegido Sukarno, marxista y antiimperialista. que decidió retirarse en 1965 tras un fallido golpe de Estado. El general Suharto, su sucesor fue elegido por el Congreso en 1968. El favoritismo, la corrupción y el nepotismo marcaron el régimen autoritario. A fines del siglo XX, la precaria situación económica, la rebelión de los estudiantes y las presiones internacionales obligaron a Suharto a dimitir en 1998. En 2004, se llevaron a cabo las primeras elecciones presidenciales por sufragio directo, marcando la recuperación de la estabilidad económica del país, hasta nuestros días.
Con respecto a la geopolítica, Indonesia es el mayor archipiélago del mundo con más de 17.000 islas, está situado en el extremo suroriental de Asia, enlazando geográficamente con el continente australiano. Tiene una superficie de 2.027.087 Km2 y fronteras terrestres con Malasia, Timor Oriental y con Papúa Nueva Guinea. Además, comparte límites marítimos con India, Tailandia, Malasia, Singapur, Vietnam, Filipinas, Palau, Papúa, Nueva Guinea, Australia y Timor Oriental.
El país cuenta con 54.000 km. de costa, la segunda más larga del mundo después de la canadiense. Las islas o grupos de islas principales en términos de población e importancia son: Java (residen el 56,1%, de la población); Sumatra (21,68%); archipiélago de Célebes (Sulawesi, 7,36%); Borneo (Kalimantan, 6,15%); Papúa; y el archipiélago de las Molucas. Cabe citar también la cadena de islas formada por Bali, Lombok, Sumbawa y Flores, al este de Java, menos pobladas.
Isla de Bali. P. Fuentetaja
Es un país montañoso, con cerca de 400 volcanes, especialmente en Java, de los que 100 están activos. Se encuentra situado en el llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, lo que le convierte en un país susceptible de sufrir desastres naturales: erupciones volcánicas, terremotos y maremotos. El clima de todo el archipiélago es ecuatorial, de tipo monzónico, con elevadas temperaturas y escasas variaciones estacionales.
El país dispone de importantes recursos naturales (petróleo y gas, recursos mineros o materias primas agrícolas, contando con el tercer bosque tropical del planeta). La agricultura, ganadería y silvicultura son actividades destacadas. Indonesia, como país subtropical de gran extensión, es uno de los mayores productores de cereales (arroz, maíz y mandioca), caucho (segundo productor mundial), cacao (segundo productor) y café (tercer productor), así como un destacado productor de aceite de palma (primero mundial.
Últimamente se ha descubierto una gran reserva de gas en el yacimiento de las Andamán del Sur, el segundo más grande del mundo en aguas profundas, y otro, en la cuenca de Kutei. Estos hallazgos son clave para la transición energética hacia la sostenibilidad y la descarbonización de Indonesia y del Sudeste Asiático.
Yakarta es un importante consumidor de carbón y cuenta con una gran flota de centrales eléctricas de este mineral. El gas, junto con un aumento masivo de las energías renovables, debería garantizar la seguridad energética de un país dispuesto a desempeñar un papel más importante en el mercado mundial del gas. En este marco, Indonesia ha fortalecido las relaciones con Japón y Corea del Sur, pero también ha mirado hacia la UE
Además de ser un potencial mercado para España es importante para nuestro país por sus relaciones de cooperación en el ámbito aeronáutico, recordar que, en 1974, Construcciones Aeronáuticas S.A. (actualmente integrada en Airbus Industries) firmó un acuerdo con la aeronáutica estatal indonesia PT Nurtanio, vinculada al Ejército indonesio, para la fabricación de aviones españoles de transporte (C212 y CN235, entre otros modelos). De los aviones fabricados, se vendieron unidades en Corea del Sur y Guinea Papua, así como en otros países de la zona.
Actualmente, existen 76 empresas españolas con una presencia estable en el país. Además de Airbus, destacan Repsol e Indra, así como, de otros sectores como: energías renovables (Gamesa, TSK), infraestructuras (Técnicas Reunidas, ACS), defensa (Navantia, Expal, Instalaza), hostelería (Meliá), financiero (Mapfre) y el del deporte (La Liga, SOXNA). En relación con este último sector, hay que indicar que los ciudadanos indonesios siguen con auténtica pasión el futbol español, siendo habitual ver ciudadanos con la camiseta del Real Madrid o del Barcelona, por la ciudad.
Isla de Flores. Dragones de Komodo. P. Fuentetaja
Principales riesgos. La deforestación de las selvas tropicales de Indonesia con fines agrícolas ha convertido al país en uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo.
Al mismo tiempo, que la población mayoritariamente costera es particularmente susceptible a los efectos del cambio climático debido al aumento del nivel del mar. Un ejemplo significativo es que el cambio climático ha obligado a mover su capital Yakarta de 10 millones de personas a Nusantara en Kalimatan. En este sentido, se requiere de acción política valiente para reducir las emisiones y, al mismo tiempo, fortalecer la resiliencia climática.
En este contexto, cabe destacar el importante papel que tanto OCHA como el Banco Mundial juegan en materia de asistencia técnica y coordinación con ocasión de las recurrentes catástrofes naturales que asolan el país.
- Mar de Flores e Isla de Komodo. P. Fuentetaja
Además, la agricultura, la maricultura y la pesca son medios de vida importantes para muchas personas en Indonesia, y todos ellos podrían verse gravemente afectados por el cambio climático. En 2019, se estima que Indonesia emitió el 3,4% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. El carbón es un gran emisor en Indonesia, y más de 30 centrales eléctricas de carbón están previstas o en construcción.
El ámbito del terrorismo yihadista, he de destacar los desafíos que enfrenta Indonesia, principalmente la amenaza del terrorismo de inspiración islamista radical. En este sentido, las operaciones de lucha contra el terrorismo deben ampliar su enfoque más allá de la mera detención de líderes, priorizando el desmantelamiento de las iniciativas que continúan manteniendo su resiliencia, y las operaciones de contrainteligencia.
Resumen: A nivel global, la competición entre China y Estados Unidos seguirá marcando la geopolítica de Asia-Pacífico. Es previsible que tanto Pekín como Washington aumenten su actividad en la región, para ensanchar sus zonas de influencia. Indonesia se reforzará en una región cada vez más polarizada presidiendo la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Indonesia es la mayor economía del Sudeste Asiático y se proyecta como una de las grandes potencias económicas en el futuro. Cuentan con una población joven y dinámica, cada vez con mayor capacidad adquisitiva, que la convierte en un atractivo mercado para las inversiones extranjeras y refuerza su influencia en la región. Las relaciones bilaterales, como las mencionadas con España en el ámbito aeronáutico, subrayan la importancia de las alianzas estratégicas para Indonesia, evidenciando su participación activa en la escena geopolítica global.
Indonesia, con su geografía única, diversidad cultural y posición económica, desempeña un papel clave en la geopolítica regional y global, siendo un actor influyente en cuestiones de seguridad, comercio y cooperación internacional. Sus aguas territoriales son cruciales para la navegación y el comercio. La presencia de potencias regionales y globales en sus límites marítimos subraya su importancia en la dinámica geopolítica del Sudeste Asiático.
La diversidad étnica y cultural, reflejada en la distribución de la población en islas como Java, Sumatra, Borneo, Bali, Lombok o Flores es un ejemplo de “unidad en la diversidad” para muchos países del mundo, y desempeña un papel geopolítico al influir en la cohesión interna del país. Sin embargo, al tener una población mayoritariamente costera es particularmente susceptible a los efectos del cambio climático, lo que requiere reducir las emisiones y, al mismo tiempo, fortalecer la resiliencia climática.
Por otra parte, aunque las organizaciones terroristas se han debilitado significativamente en estos últimos años, debido la caída de muchos de sus lideres en las operaciones antiterroristas, mantienen las herramientas que necesita para sobrevivir y regresar en el futuro.
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Venezuela: entre la esperanza electoral y la cruda realidad
JUEVES, 08 FEBRERO 2024
Amanecer en el Rio Orinoco. Pedro Fuentetaja
La gestión de la riqueza generada por el abundante ‘oro negro’, lejos de desencadenar crecimiento y desarrollo económico, ha creado un estado dependiente y ha fomentado la corrupción de sus dirigentes
En 2023, representantes de la oposición venezolana y del gobierno de Nicolás Maduro acordaron en las Islas Barbados la celebración de elecciones presidenciales con garantías y observación internacional. A cambio, Estados Unidos levantó las sanciones. A finales de año, una amplia mayoría del 93% eligió a María Corina Machado como candidata unitaria para desafiar a Maduro. Conocida por sus críticas frontales al oficialismo desde la época de Hugo Chávez, se perfilaba como la favorita en las encuestas.
Sin embargo, el 26 de enero, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela emitió un fallo que la inhabilita para ejercer cargos públicos durante 15 años.
El Tribunal argumentó que la “solicitud de Machado no cumplía con los requisitos establecidos en los Acuerdos de las Islas Barbados», donde se contemplan la revisión de casos de inhabilitación política por parte de la Sala Electoral.
Según el citado Tribunal, María Corina Machado fue inhabilitada por su presunta participación en la trama de corrupción dirigida por el exjefe del Parlamento, Juan Guaidó. También se le acusa de haber incumplido normas venezolanas al aceptar la acreditación como representante alterna de Panamá ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) durante un debate en 2014.
Esta decisión no solo afecta la candidatura de Machado, sino que también pone en duda el futuro de los Acuerdos de Barbados y del levantamiento de sanciones contra el gobierno de Maduro, impuestas por Estados Unidos como contraparte a la realización de elecciones libres que fueron reimplementadas tras la inhabilitación de María Corina Machado.
Con políticos de la oposición prohibidos, las elecciones dejarían la crisis sin resolver y la mayoría de las sanciones de Estados Unidos en vigor, empeorando la difícil situación del país.
Algo de historia. Venezuela tiene profundas raíces históricas con España, marcadas por su descubrimiento en 1498 y posterior colonización. Durante esa etapa, España se enfrentó la resistencia de los pueblos amerindios. En 1811, comenzó la guerra de independencia liderada por Francisco de Miranda, José Antonio Páez y Simón Bolívar que, tras la victoria en la Batalla de Carabobo (1821), los llevó a la proclamar la independencia de España, de Venezuela y de los países de la Gran Colombia.
Entre 1908 y 1935, el dictador Juan Vicente Gómez impulsó el desarrollo de la industria petrolera con inversiones de Estados Unidos y Europa, pero mantuvo un fuerte control a través de la represión y la violencia. En 1945, Rómulo Betancourt ganó las elecciones presidenciales, pero en 1952, el país vivió otro periodo dictatorial de Marcos Pérez Jiménez que se extendió hasta 1958. Tras su caída, Betancourt regresó al poder hasta 1964, siendo clave para el establecimiento de la democracia.
Los 60 marcaron un notable desarrollo económico impulsado por la industria petrolera y la llegada de inmigrantes europeos. Tras la decisión en 1976 del presidente Carlos Andrés Pérez de nacionalizar esta industria para fortalecer la soberanía y el control del país sobre sus recursos, sumió a Venezuela en una crisis económica al coincidir con la caída de los precios del petróleo.
La corrupción, la pobreza, la desigualdad y los desequilibrios macroeconómicos generaron descontento social, creando el escenario propicio para que el teniente coronel Hugo Chávez, que había cumplido condena por el fallido intento de golpe de Estado contra Carlos Andrés Pérez (1992), alcanzara el poder en las elecciones de diciembre de 1998.
Las élites que habían dominado el escenario político a través del “Pacto de Punto Fijo” (1) fueron expulsadas del poder, debido al creciente empobrecimiento percibido por la sociedad civil, lo que indicaba el agotamiento del régimen establecido.
Con la llegada de Chávez, emergieron las fuerzas marginadas desde 1958: la minoría izquierdista y los militares opuestos a la democracia representativa. Chávez, fue una figura «carismática” entre los sectores más desfavorecidos (2). Su llegada al poder acompañada por un cambio constitucional reflejó la voluntad de la nueva coalición gobernante de modificar el sistema político y social existente, en línea con sus ideales y objetivos políticos. La relación entre Venezuela y los Estados Unidos empeoró progresivamente, a lo que contribuyo la amistad de Chávez y Fidel Castro y la importante relación comercial con Cuba.
El protagonismo político de Chávez con su «Revolución Bolivariana» lo llevó a utilizar los recursos de Venezuela. En 2005, creó Petrocaribe, un acuerdo con 17 países del área para vender petróleo a crédito y bajo interés, lo que en 2012 llevo a una larga y profunda recesión del país sudamericano. Chávez falleció en 2013, y Nicolás Maduro asumió la presidencia. Las elecciones presidenciales de 2018 fueron criticadas por falta de transparencia, lo que llevó a algunos países a no reconocer a Maduro como el legítimo presidente de Venezuela. Juan Guaidó, basándose en el artículo 233 de la Constitución, se proclamó presidente encargado del país en 2019, buscando apoyo internacional para abordar la crisis (3).
En el ámbito geopolítico, Venezuela, oficialmente República Bolivariana de Venezuela, se encuentra en la parte septentrional de América del Sur, con una superficie de 916,445 km², que incluye no solo su área continental, sino también numerosas islas e islotes en el Caribe. Limita al norte con el mar Caribe y el océano Atlántico, al este con Guyana, al sur con Brasil, y al oeste con Colombia. Ejerce la soberanía sobre 71.295 km² de mar territorial, 22.224 km² en su zona contigua, 471.507 km² en el mar Caribe y el océano Atlántico como zona económica exclusiva, y 99.889 km² de plataforma continental.
📜 Perla Histórica
En su tercer viaje hacia el Nuevo Mundo, el Almirante Cristóbal Colón, plasmó en una carta dirigida a los Reyes Católicos su descubrimiento. Mientras navegaba en las cercanías del delta del Orinoco, descubrió ante sus ojos la «Tierra de Gracia», donde yacía el mítico «Paraíso Terrenal».
Ocupa el séptimo lugar a nivel mundial por su biodiversidad. Se estima que alberga alrededor de 200 mil especies de animales y plantas de especies únicas y endémicas que han evolucionado en sus distintos hábitats, desde las montañas en los Andes a la selva tropical en la cuenca y delta del Orinoco, pasando por las extensas planicies de los Llanos, y la costa e islas del Caribe.
Venezuela se enfrenta a numerosos desafíos medioambientales y económicos, debido a la explotación petrolera y minera, así como, a la deforestación y problemas derivados del cambio climático.
Aunque la proyección de población esperaba un aumento, la crisis política, social y humanitaria, ha derivado en una reducción. Actualmente, el Banco Mundial estima la población venezolana en 28,435,943 (2023).
En el ámbito económico, antes de la explotación del petróleo, el país era un exportador de productos agrícolas, como el café y el cacao, pero la bonanza del petróleo rápidamente dominó las exportaciones y los ingresos del país. Venezuela, cuenta, además, con yacimientos de más de 40 tipos de minerales y piedras preciosas (hierro, aluminio, oro, diamantes y bauxita.).
Su economía está vinculada a la industria petrolera, ya que tiene las mayores reservas de petróleo recuperable del mundo, con 303.000 millones de barriles (según datos OPEP), sin embargo, apenas produce 700.000 barriles de crudo por día (4) , cantidad muy pequeña comparada con la producción diaria de países como Estados Unidos (11 millones/barriles), Arabia Saudita (10,4 mill.) y Rusia (9,5 mill.).
Con la explotación del pozo Zumaque I (6) (1914) el petróleo cambio la vida económica y política del país al ser la principal fuente de ingresos. En los años 70, con la crisis del petróleo (7) y la subida de precios en los mercados internacionales, se produjo un gran desarrollo del sector y un aumento en los niveles de renta, pero comenzaron a acumularse importantes desequilibrios. Los 80 fue de una sobreoferta mundial de petróleo, lo que generó una crisis de deuda externa y una prolongada recesión económica y las tasas de pobreza se dispararon.
Con la llegada al poder de Hugo Chávez y su “Revolución Bolivariana”, se dio especial énfasis a la “diplomacia petrolera”, con el uso de ingentes reservas de crudo para apuntalar sus intereses político-estratégicos, que influyo en otros países de la región (8).
Las reservas probadas (5) de petróleo revelan la cantidad rentable de crudo que se puede extraer. Sin embargo, no siempre reflejan la capacidad real de producción, ya que factores como: estado de infraestructuras, inversión y situaciones políticas y económicas influyen en la conversión en producción efectiva.
Aunque el aumento de los precios del petróleo generó ingresos significativos, gran parte se destinaron a políticas sociales que, lograron una reducción temporal de la pobreza y la desigualdad, pero tuvieron repercusiones a largo plazo por la dependencia de las exportaciones de petróleo y la falta de diversificación de la economía (9). A fines de 2017, las agencias de calificación crediticia declararon a Venezuela en moratoria con los pagos de la deuda, agravando la situación financiera del país.
En esta situación, las sanciones impuestas por EEUU y otros países terminaron infligiendo un gran daño a la población y sirvieron como excusa perfecta para justificar un drama humano que tiene su base en la incompetencia y corrupción.
La literatura económica ha introducido conceptos como la “maldición de los recursos”, para indicar que, a veces, tener recursos valiosos no siempre se traduce en desarrollo económico del país, como está ocurriendo en Venezuela y en otros países. Contrariamente a las expectativas, la abundancia de recursos a menudo se asocia con bajos niveles de desarrollo, dependencia de mercados internacionales y corrupción. Aunque existen ejemplos de gestión correcta, Venezuela no figura entre ellos.
El Índice de Democracia (IDE) de 2022, elaborado por The Economist, sitúa a Venezuela entre los regímenes autoritarios (2,23 puntos), mientras que el Índice de Percepción de la Corrupción, lo ubica entre los 20 países más corruptos del mundo (14 puntos).
Situación humanitaria y situaciones de riesgo. La situación migratoria y de derechos humanos es altamente preocupante. Desde 2014, aproximadamente 7,1 millones de venezolanos han salido del país, l. Unos 5,9 millones han elegido destinos en América Latina y el Caribe. A pesar de la acogida por parte de algunos gobiernos, miles de venezolanos enfrentan dificultades para obtener estatus de refugiados u otra protección legal, y la xenofobia persiste como una problemática grave.
Es tan dramática la situación en Venezuela que para aliviar las necesidades de la población están actuando en el país organizaciones internacionales (10) y organizaciones no gubernamentales locales (11) , entre otras, que dan asistencia a cerca de 5,2 millones de personas que requieren ayuda de salud, seguridad alimentaria, agua, saneamiento e higiene. El colapso del sistema sanitario ha dado lugar al aumento de enfermedades infecciosas. La emigración de trabajadores sanitarios ha disminuido la capacidad operativa de estos centros.
El Consejo de Derechos Humanos ONU ha extendido su Misión e informado de la existencia de una política deliberada de represión a opositores en “connivencia” con grupos criminales en la región del Arco Minero. Venezuela no fue reelecta como miembro del Consejo, debido a que varios gobiernos e instituciones mantienen sanciones contra funcionarios implicados en violaciones de derechos humanos y por corrupción.
Las fuerzas de seguridad y grupos armados partidarios del gobierno han atacado manifestaciones de manera reiterada (12), incluyendo redadas violentas. La Fuerza de Acción Especial (FAES) (13) y otras unidades policiales han realizado de ejecuciones extrajudiciales en áreas de bajos recursos.
Además, la actitud permisiva del Gobierno ha propiciado la actividad de grupos terroristas de Colombia (ELN, FARC-EP y la Segunda Marquetalia), en estados fronterizos, con enfrentamientos en el departamento colombiano de Arauca y de Apure en Venezuela, que han provocado desplazamientos forzados. Además, se han identificado a agentes de las fuerzas de seguridad venezolanas por participar en operativos conjuntos con combatientes del ELN y ser cómplices en sus abusos.
En resumen, la crisis social, política y económica que afecta a Venezuela, con unos niveles de renta y riqueza que no han parado de decrecer desde 2013 (14), ha llevado a un retroceso sin precedentes en la historia del país. Dicha coyuntura ha tensionado el escenario sudamericano y ha involucrado a las grandes potencias mundiales. China y especialmente Rusia han mantenido una postura de apoyo al régimen de Nicolas Maduro, con sustento financiero y militar, mientras que Estados Unidos mantiene una creciente preocupación, ante un contexto cada vez más complejo para sus intereses.
La salida del país más de 7 millones de venezolanos constituye una de las crisis migratorias y de derechos humanos más importantes a nivel mundial, trascendiendo sus fronteras, con implicaciones a nivel regional debido a la generación y gestión de flujos migratorios masivos hacia países vecinos.
Además, el colapso del sistema de salud, por falta de personal y de insumos básicos ha producido un aumento peligroso de enfermedades infecciosas.
También, continúan las violaciones sistemáticas de los derechos humanos y las ejecuciones extrajudiciales perpetradas por La Fuerza de Acción Especial (FAES) (15) y otras unidades policiales, en áreas de bajos recursos, así como, los ataques a miembros de la oposición, y los enfrentamientos, que se han vuelto habituales de grupos terroristas narcoterroristas en la frontera con Colombia, que requieren atención tanto a nivel nacional como internacional.
En este contexto, el gobierno y la oposición suscribieron en las Islas Barbados (2023) un acuerdo para celebrar elecciones en el segundo semestre del año, con garantías y observación internacional. Washington, flexibilizó sanciones, pero las condicionó a la liberación de presos políticos, “incluida la habilitación de candidatos opositores” y al establecimiento de garantías electorales.
Poco después, en unas primarias unitarias de la oposición, María Corina Machado fue elegida con el 93% para competir con Nicolás Maduro, pero las aspiraciones de Machado y de la oposición sufrieron un fuerte revés el 26 de enero cuando el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ), acusado de actuar siempre a favor del gobierno, emitió un fallo indicando que está inhabilitada para ejercer cargos públicos durante 15 años.
Esa decisión, no del todo inesperada, ha abierto una crisis política de grandes dimensiones que afecta la candidatura de Machado. y a la validez de los Acuerdos de Barbados. Estados Unidos, tras la inhabilitación de María Corina Machado, ha vuelto a reimponer las sanciones al petróleo, gas y oro de Venezuela.
Por su parte, el Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, que a petición de Noruega verificará los acuerdos de Barbados, ha convocado una “gran mesa de diálogo nacional”, con representantes de los sectores políticos, económicos, sociales, culturales, académicos e indígenas, pero sin representantes de la oposición, para elaborar una propuesta de cronograma de las elecciones.
En todo caso, las alternativas de la oposición estarán muy condicionadas por las decisiones del Gobierno que, gracias al control que tiene de las instituciones del país tanto nacionales como regionales, les permite llevar la delantera política en el conjunto del proceso como las inhabilitaciones y, muy importante, el calendario electoral.
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Malí: Desafío a la Democracia
LA JUNTA MILITAR RETRASA LAS ELECCIONES
MARTES, 20 FEBRERO 2024
Dunas en el desierto del Sahara Occidental. Mali. África Occidental. P. Fuentetaja
En la región del Sahel occidental, el escenario político sigue marcado por los sucesivos golpes militares registrados tanto en Mali como en Burkina Faso y Níger, así como, por el repunte del yihadismo de la criminalidad organizada trasnacional y los enfrentamientos comunitarios. El acercamiento generalizado a Rusia de estos países, mediante acuerdos en distintos ámbitos, especialmente de defensa, y la salida de Francia de Mali y de Burkina Faso determinan la actual coyuntura regional.
En febrero de 2022, el presidente francés anunció (1) que, debido a “las múltiples obstrucciones de las autoridades de transición de Mali” ya no se cumplían las condiciones políticas, operativas y legales para que la Operación Barkhane y la Task Force Takuba pudieran ejecutar su compromiso en la lucha contra el terrorismo en el país. En agosto, los últimos efectivos de la Operación Barkhane cruzaron la frontera entre Mali y Níger (2). Francia ha reiterado que no abandona su compromiso de luchar contra la amenaza terrorista, pero que cambia la estrategia para acompañar a sus socios africanos en este desafío.
En cuanto a la situación política, si se cumplen los plazos acordados, en febrero o marzo de 2024, un nuevo gobierno elegido mediante elecciones democráticas debería sustituir a la actual Junta Militar. Sin embargo, estas elecciones han sido aplazadas, sin una nueva fecha para su celebración.
Estos acontecimientos se producen en un contexto de lucha contra el terrorismo y de cambio en la influencia geopolítica, con un desplazamiento de la influencia occidental a favor de la rusa.
En este contexto, el pasado 7 de febrero, la Junta Militar en Malí informó de que “no tiene intención de cumplir los plazos acordado para elegir un nuevo gobierno” mediante elecciones democráticas, como había solicitado la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y de su decisión de “no cumplir con los plazos establecidos por la CEDEAO para retirarse del bloque”, con el argumento de que las sanciones impuestas por tras el Golpe de Estado de 2021, donde fue destituido el presidente Bah Nada y tomo el poder la Junta Militar, son “ilegales».
Con estas decisiones, la Junta Militar de Malí, se une al frente formado por Burkina Faso y Níger, también con Juntas Militares que, tras haber dado un golpe de Estado, han anunciado su ruptura con CEDEAO, por “graves Incumpliendo”, aunque en el fondo lo que se está produciendo es el acercamiento a Rusia, distanciándose de Europa, en particular de Francia, su ex potencia colonizadora.
En un comunicado conjunto de la Presidencia de Níger, los gobiernos de Níger, Mali y Burkina Faso, actualmente gobernados por juntas militares, anunciaron su salida de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), con la justificación de que la organización está «bajo la influencia de potencias extranjeras», ha traicionado sus «principios fundadores» y «se ha convertido en una amenaza para sus Estados miembros”. La salida de Burkina Faso, Malí y Níger de la CEDEAO representa la salida colectiva de casi 70 millones de personas de la organización panafricana.
La comunidad internacional ha presionado para que se realicen elecciones democráticas y se restaure el orden constitucional en Mali, pero ha preferido alinearse con los gobiernos golpistas de Níger y Burkina Faso y solicitar la ayuda de Rusia, tras echar a Francia.
Algo de historia. La historia del Sahel es muy antigua. A partir del siglo VIII, se desarrollaron tres grandes imperios: Ghana, Malí y Songhái, en las tierras de pastoreo del Sahara. La riqueza se basaba en el control de las rutas comerciales que atravesaban el desierto. Poseían animales de carga (camellos y caballos), suficientemente rápidos como para dominar un gran imperio, siendo al mismo tiempo útiles en la batalla. Se trató en todos los casos de reinos e imperios muy descentralizados, cuyas ciudades gozaban de una gran autonomía.
El permanente contacto con las caravanas árabes fue introduciendo el islamismo, que comenzó a competir con la religión local. Los almorávides lograron vencer la resistencia del Imperio de Ghana en 1076 que sucumbió frente a los musulmanes, dividiendo la zona en dos reinos: el del norte, ocupado por los almorávides y el del Sur refugio de los habitantes originales que se resistían a la ocupación extranjera. Señal de la importancia de las antigua redes comerciales es la presencia de la lengua árabe en Mali y de comunidades aljamiadas (4), que hablan dialectos antiguos del castellano en estas ciudades del río Níger.
📜 PERLA HISTÓRICA
En 1467, el noble musulmán, Ali Ben Ziyad al-Quti (3) se exilió de Toledo a Tombuctú, casi 4000 km, llevando consigo escritos en hebreo, castellano y árabe sobre la historia de Al-Ándalus, ocultados para evitar extremismo religioso y violencia en Malí. Hoy, están en el Fondo Kati.
Como en otras muchas regiones de África, diferentes reinos indígenas basaron su poderío en el comercio de esclavos africanos. Los ashanti explotaron su predominio militar llevando esclavos hacia fortalezas costeras establecidas por Portugal (1480), posteriormente explotadas por Francia, Inglaterra, Holanda y Dinamarca y, algo más tarde, España. La red esclavista se expandió rápidamente por todo el Sahel, donde los Mossi redirigieron el antiguo comercio de esclavos desde la ruta del Mar Mediterráneo hacia la región de la Costa del Oro, en la zona oriental del Golfo de Guinea, en Ghana.
Durante el siglo XVII, los franceses dieron sus primeros pasos en la colonización de África, estableciendo enclaves comerciales a lo largo de la costa del continente. La Conferencia de Berlín (finales del siglo XIX) en la que las potencias europeas del momento se repartieron el continente africano, marcó el comienzo de la era colonial francesa, debido a que fue una de las principales beneficiarias, junto al Reino Unido.
Tras la Segunda Guerra Mundial, el imperio colonial francés comenzó su declive. Francia emergía del conflicto debilitada, mientras que en tierras africanas las aspiraciones independentistas cobraban una fuerza imparable. La presión internacional y el creciente clamor por la libertad forzaron a Francia (1962) a ceder el control de prácticamente todos sus territorios, lo que representó el fin del colonialismo francés, aunque mantuvieron la relación a través de la presencia militar para combatir el yihadismo y defender sus intereses geopolíticos y económicos. La moneda, fue el vehículo utilizado para mantener un control sobre estos países.
La República de Malí, ubicada en el corazón de África occidental, limita al norte con Argelia, al este con Níger, al oeste con Mauritania y Senegal y al sur con Costa de Marfil, Guinea y Burkina Faso. Es un país sin salida al mar, situado a más de 1.000 Km de la costa. Es el séptimo país más extenso de África con un tamaño de 1.240.000 Km². Su población es de 22.593.590 (hab./2022) (5) con una densidad de población de 15 hab./ km2. La capital es Bamako.
Mali es un importante enclave en África subsahariana. Se pueden diferenciar dos paisajes y climas; el desértico, que coincide con el clima árido del Norte, y la sabana, con el clima subtropical del Sur, a lo largo del río Níger, un eje vital para la economía y la cultura, facilitando el intercambio comercial y la difusión de conocimientos a lo largo de las antiguas rutas transaharianas, desde Bamako hasta su delta en Nigeria. En la mayor parte del país las precipitaciones son escasas por lo que las sequías son frecuentes.
Economía y Cambio Climático. La economía de Malí se centra principalmente en la agricultura y la pesca. Los recursos naturales como el oro, el uranio, los fosfatos, el caolín, la sal y la piedra caliza son los más explotados. Malí desempeña un papel esencial como país vecino de Níger, principal fuente de extracción de uranio tanto para España como para Francia. Mali debe de hacer frente a problemas, medioambientales como la desertificación, la deforestación, la erosión del suelo, y el agua contaminada.
Las rutas comerciales siguen siendo importantes en la actualidad, aunque su relevancia ha disminuido. Los tuaregs continúan controlando las caravanas, y la disminución del comercio tradicional ha dado lugar al tráfico de drogas, armas y personas. A pesar de constituir solo el 5% de la población, los tuaregs son un factor crucial en la explicación del Mali moderno debido a su dominio de las rutas comerciales y su capacidad para atravesar las fronteras estatales.
El Sahel la gran amenaza para nuestro país
Riesgos y conflictos, la posición estratégica de Mali le confiere influencia en asuntos de gran importancia regional, debido a que es un punto de encuentro entre diferentes regiones y actores geopolíticos en el continente.
En este escenario, los grupos yihadistas continúan su avance desde el Sahel hacia el Golfo de Guinea, y aumentan los enfrentamientos por el dominio del territorio entre la filial regional de Daesh y la coalición Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), afín a Al Qaeda, así como los atentados contra la población civil y las fuerzas de seguridad nacionales e internacionales.
Por grupos, destacan (6): el autodenominado Estado Islámico (Daesh) y sus filiales siguen siendo el grupo terrorista más mortífero del mundo, con atentados en 21 países; seguidos de Al Shabaab (Somalia) y Jamaat Nusrat Al-Islam wal Muslimeen (JNIM) en el Sahel Occidental. El terrorismo prospera con más rapidez en zonas con déficit ecológico (7) y con perturbaciones inducidas por el clima. La región del Sahel es el epicentro mundial de la violencia yihadista, según figura en el Índice Global del Terrorismo 2023 (8), con un el 43% de las muertes de todo el mundo.
Los principales problemas medioambientales de Malí son la desertificación, la deforestación, la erosión de tierra, la sequía, y el suministro inadecuado del agua potable. La deforestación es un problema especialmente serio en aumento. La población de Malí consume 6 millones de toneladas de madera por año para la construcción y combustible. Para satisfacer esta demanda, se talan 4,000 kilómetros cuadrados de bosque anualmente, provocando la destrucción de la sávanna del país. El consumo de madera es uno de los problemas más importantes de la deforestación en Mali. Otro de los problemas más importantes de Malí es la desertificación, debido a la sequía que durante décadas afecta al país. A lo que hay que añadir desafíos significativos como la pobreza y la inestabilidad política.
Para tratar de contener la erosión del suelo, la deforestación, y la pérdida de tierra de pastoreo, el Gobierno de Mali ha protegido un 3,7% del total de su territorio. Además, se ha incorporado a los acuerdos medioambientales internacionales. (9) Según la FAO (10), un 10.2% o, aproximadamente, 12,490,000 hectáreas de Malí es territorio forestal. Malí tuvo 530,000 hectáreas de bosque plantado. Entre 1990 y 2010, Malí perdió una media de 79,100 hectáreas (0.56%) por año, lo que supuso una pérdida del 11.2%, o alrededor de 1,582,000 hectáreas durante aquel periodo.
Un contingente español forma parte de la misión en Mali de adiestramiento de la UE a los militares locales.
En el ámbito de la cooperación, en 2014 se creó el G5 Sahel con el objetivo de ofrecer un enfoque integral para garantizar las condiciones de paz, desarrollo, seguridad y gobernanza en Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger, que fue seguido con la creación en 2017 de su Fuerza Conjunta (FC-G5S) para responder a la expansión de los grupos armados, que tras una crisis institucional Mali decidió retirarse (2022). A pesar de ello, la organización ha celebrado su sexta cumbre extraordinaria en Yamena (Chad), en la que el mandatario de Mauritania ha sido elegido nuevo presidente y donde se ha ratificado la intención de consolidar y reforzar su cooperación, pese a la retirada de Mali.
Además, Malí, ha sido el escenario de tres misiones internacionales. La liderada por Francia, otra por las Naciones Unidas (MINUSMA) y la última, la EUTM – Malí, de la Unión Europea. La Unión Europea mantiene su compromiso con el Sahel, y está inmersa en un proceso de revisión estratégica global en el marco de la Política Común de Seguridad y Defensa en la región. En la actualidad, despliega cuatro misiones en el Sahel —EUTM Mali, EUCAP Sahel Mali, EUCAP Sahel Níger y EUMPM Níger— como parte del enfoque integrado de seguridad y desarrollo de la UE en el Sahel.
Por último, destacan dos iniciativas internacionales, de las que España forma parte: la Alianza para el Sahel (11) cuyo principal objetivo es apoyar la presencia del Estado, la prestación de servicios esenciales y el restablecimiento de la cohesión social en todos los territorios de los cinco países de la región, y la Coalición por el Sahel (12) (2020), que pretende promover un enfoque integrado a nivel regional, que abarque todos los instrumentos y actores que intervienen en el Sahel, ya sean de seguridad, políticos o de desarrollo.
España ha desplegado efectivos, como parte de un contingente para colaborar en la formación de las fuerzas de seguridad de Mali y contrarrestar tanto la amenaza terrorista yihadista como la importante presencia de mafias en su territorio
Por otra parte, a finales de 2011, tras el derrocamiento de Muamar el Gadafi en Libia, se produjo un flujo de material bélico hacia Malí, trasladado por tuaregs que habían participado en el conflicto. Estos grupos, en 2012, proclamaron la independencia del estado de Azawad, abarcando territorios en el norte de Malí, donde operan grupos terroristas a falta de un Estado capaz de mantener un control sobre el territorio. Francia puso fin a la rebelión con la Operación Serval (2013). La mediación internacional, encabezada por Argelia y representantes de los cinco países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, ha tomado medidas para reactivar el proceso de paz en Malí.
En resumen, los desafíos que enfrenta Malí son complejos y multifacéticos. Las tensiones políticas, las insurgencias militares, los conflictos étnicos, así como, la lucha contra el terrorismo de origen yihadista y la criminalidad organizada trasnacional, en sus diferentes modalidades (inmigración, venta de armas y drogas…), unido a los efectos del cambio climático y los problemas medioambientales como la desertificación, la deforestación, la sequía…, configuran el complejo panorama al que se enfrenta el país.
En este contexto, se están produciendo un desplazamiento de Occidente, en favor de una mayor influencia rusa, con la salida de las tropas francesas y la llegada de paramilitares rusos Wagner, lo que podría tener importantes implicaciones en la forma de abordar los problemas en la región y, por ende, un riesgo para los países Mediterráneos de la Unión Europea, especialmente para España.
La presencia de España en Malí no solo busca proteger la estabilidad y seguridad en la región, sino también prevenir la propagación de actividades delictivas y terroristas. Este compromiso refleja el compromiso de España con la seguridad regional y la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado. Malí sigue siendo un punto crucial en las migraciones del Sur al Norte, con Bamako como punto de partida hacia Europa occidental y Gao y Kidal como puntos de distribución hacia el este africano.
La historia ha evidenciado la peligrosidad de tener un «paraíso terrorista» cerca de casa. Los centros de entrenamiento y la infraestructura asociada no solo atraen a gupos terroristas, sino que también generan una red financiera vinculada a actividades ilícitas como el tráfico de armas y drogas, el comercio de esclavos y otras formas de crimen organizado. Esto solo se puede solucionar con un Estado fuerte pueda ejercer un control efectivo sobre su territorio.
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Congo: Entre la tragedia de la maldición de los recursos y la hipocresía de Occidente
UN RETRATO DE LA PARADOJA DEL DESARROLLO
MARTES, 27 FEBRERO 2024
Mercado de Butembo
El 14 de febrero de 2024, ACNUR emitió un “llamamiento urgente” pidiendo el fin de los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los grupos armados no estatales en el este de la República Democrática del Congo (RDC), para proteger a los civiles y establecer corredores seguros para la ayuda humanitaria. Los enfrentamientos están teniendo un impacto devastador en áreas civiles y asentamientos como Zaina en Sake y Lushagala en Goma, ambas en Kivu Norte. Más de 200.000 personas, entre refugiados y desplazados, se ven afectadas.
La provincia de Kivu del Norte, al este del país, alberga a más de 800.000 personas desplazadas. Los bombardeos indiscriminados están causando numerosas víctimas civiles, con consecuencias especialmente graves para los niños debido a la presencia de munición sin detonar. Además, estos conflictos aumentan la presión sobre los recursos humanitarios, ya muy limitados en la zona, y dificultan su distribución.
Meses antes, el 20 de diciembre de 2023, unos 44 millones de personas (de los más de 100 millones de habitantes del país) estaban llamadas a ejercer su derecho democrático en 75,000 colegios electorales, para votar en los comicios presidenciales, legislativos, provinciales y locales. Era la cuarta vez desde el fin de las guerras civiles (1996-2003) que acudían a las urnas y reeligieron al presidente Félix Tshisekedi con el 73.34% de los votos, según el órgano electoral.
Las elecciones se celebraron bajo la sombra del conflicto entre decenas de grupos armados y el Ejército en el este del país, así como en medio de una nueva escalada de los combates del movimiento M23 en la provincia oriental de Kivu del Norte. Las elecciones se vieron empañadas por los retrasos, los problemas logísticos y la denuncia de irregularidades por parte de la oposición, que ha exigido la anulación y la repetición de la votación.
La República Democrática del Congo (RDC) es una democracia aún muy frágil y plagada de conflictos sin resolver. Aunque en estas últimas elecciones no se han producido los tradicionales antagonismos exacerbados, lo que podría indicar un «cierto progreso» en los esfuerzos de construcción nacional, no obstante, todo en este país es muy complicado debido a las reminiscencias de un pasado de explotación brutal y a la falta de unas estructuras sólidas de gobernanza, seguridad y cooperación que permitan el desarrollo del país.
En el año 2019, Félix Tshisekedi, de 60 años, ascendió al poder tras unas elecciones que generaron controversia, pero que representaron el primer traspaso pacífico de poder en la RDC desde su independencia de Bélgica en 1960. Durante su mandato, el país ha experimentado un crecimiento económico a pesar de un contexto internacionalcomplejo. Sin embargo, el Banco Mundial ha señalado que cerca del 60% de la población congoleña aún vive en condiciones de extrema pobreza. Esto indica la persistente desigualdad que existe en el país y los desafíos socioeconómicos a los que se enfrenta el reelegido presidente.
Algo de historia
La historia de la República Democrática del Congo (RDC) es compleja y a veces poco conocida. Fue habitada por tribus pigmeas y más tarde por grupos bantúes (año 2000 a.C.). En el siglo V, el Reino Luba en la región de Katanga prosperó gracias a la explotación de cobre, hierro y marfil. En el siglo XV, la llegada de los portugueses y el comercio de esclavos, dejaron una huella profunda en el reino del Congo. En 1885, tras la Conferencia de Berlín, el Congo se convirtió en la finca personal de Leopoldo II de Bélgica, que llevó a cabo una brutal explotación de los recursos naturales y se cometieron una serie de atrocidades documentadas, en las que murieron de 10 a 15 millones de personas. Estas salvajadas dejaron una marca duradera, un legado de desigualdad y división étnica que todavía persiste en el país.
Durante la II Guerra Mundial, los beneficios del Congo Belga aumentaron significativamente, producía el 10% mundial de cobre, el 50% del cobalto y el 70% de diamantes industriales, lo que contribuyó a la prosperidad económica de sus dueños, mientras los habitantes vivían en la pobreza y en condiciones de esclavitud. Los disturbios anticoloniales de 1959 en Kinshasa estimularon la demanda de autodeterminación a la que Bélgica se había adherido en 1950, tras la firma del artículo 73 de la Carta de NNUU.
El 30 de junio de 1960, en el Palacio de la Nación de Kinshasa, el Rey Balduino de Bélgica anunció la independencia, elogiando la «labor civilizadora» de su tío abuelo, Leopoldo II, contestado por el nuevo Primer Ministro, Patrice Lumumba, con un discurso considerado histórico, que intentó contemporizar las relaciones con la ya expotencia colonial, pero señaló la necesidad de acabar con el sufrimiento que había comportado la colonización. Las crónicas cuentan que Balduino no pudo reprimir su indignación por las referencias al régimen colonial, pero no fue eso lo que provoco el asesinato de Lumumba, sino el anuncio de que “las riquezas de la nación servirían para lograr una vida digna a todas las personas del nuevo Congo”.
Seis meses después, el 17 de enero de 1961, Patrice Lumumba era asesinado por tropas africanas que actuaban siguiendo planes de los servicios secretos belgas y la propia CIA. Antes, había sido detenido por tropas de la ONU, entregado a los independentistas de Katanga que dirigidos por Moise Tshombe (viejo conocido de la Dictadura española) le ejecutaron y después quemaron su cuerpo. Sartre llegó a decir de él que era “África en su totalidad”. Dos semanas después, Bélgica invadió militarmente el país. A pesar de su trágica muerte, Lumumba se convirtió en un símbolo de la lucha por la independencia y la justicia y en 1966 fue declarado héroe nacional.
La crisis que acababa de empezar se agudizó con la llegada de Moisés Tshombe que, en 1964, regresó al Congo como primer ministro de un gobierno de coalición. Es aquí donde entran en juego los mercenarios españoles. En el primer exilio en Madrid de Tshombe, tras haber sido expulsado por fuerzas de la ONU que pusieron fin a la independencia de Katanga, la Dictadura española le dio protección y le permitió relacionarse con la alta sociedad española. La campaña de apoyo fue beneficiosa para Tshombe, hasta el punto de que pudo regresar al Congo. En ese tiempo, contacto con un grupo de mercenarios españoles, que se enrolaron en las guerras internas del Congo Belga.
Los mercenarios tuvieron un papel destacado en los conflictos bélicos del Congo. La mayoría carecía de ideales o ética, y sólo les movía un interés: el dinero. En una joven África, sacudida por las guerras de descolonización y en la que los ejércitos de las nuevas naciones emergentes eran poco más que hordas de milicianos mal armados, los mercenarios eran los únicos militares profesionales, y, gracias a su veteranía, podían incluso alterar el curso de una guerra, en definitiva, eran, héroes de alquiler.
En noviembre de 1965, Mobutu Sese Seko dio un golpe de estado y ascendió al poder apoyado por EEUU. Cambió el nombre del país por Zaire y estableció una dictadura brutal que duró décadas. Mobutu acusó a Tshombe de traición, por lo que este tuvo que huir del pais y los mercenarios españoles quedaron al servicio de Mobutu, que decidió despedirlos cuando fueron prescindibles. Al parecer, la mayoría fueron arrojados a los cocodrilos, un final desgarrador que refleja la crueldad y la brutalidad de aquellos años turbulentos.
Kivu Norte. P. Fuentetaja
En 1989, en una inolvidable visita a Zaire, cruzamos el país desde Kinshasa a Goma, alojados en misiones, pasando por el PN de los Virunga hasta llegar a la Selva ecuatorial del Ituri donde se encontraban el santuario de los gorilas Beringuei, inmortalizados en «Gorilas en la Niebla». En Goma, conocimos a Saturnino Fraile, un misionero claretiano, y a José María Cantal, un médico misionero y pudimos conocer su admirable labor, desde ayudar a víctimas de la violencia política hasta brindar atención médica en un hospital que ellos mismos fundaron. Sus historias, marcadas por la adversidad de aquel país, bajo una dictadura terrible, revelaban una humanidad extraordinaria en un contexto de riesgo y de extrema pobreza.
Djomba. Gorilas Beringuei. P. Fuentetaja
A principio de los años 90, Estados Unidos, que apoyaba a Mobutu, decidió que era necesaria una transición al multipartidismo. Entre 1991-1996, se produjo el Genocidio de Ruanda donde grupos hutus, conocidos como los «Interahamwe” masacraron a cerca de un millón de personas de la etnia tutsi y hutus moderados en Ruanda. El FPR (Frente Patriótico Ruandés), una milicia liderada por tutsis derrotó al movimiento hutu y llegó al poder en julio de 1994. Casi 2 millones de hutus huyeron a los países vecinos para evitar posibles represalias tutsis. Los campos de refugiados entre Ruanda y Zaire se convirtieron en bases de los extremistas con fácil acceso para realizar ataques terroristas en Ruanda.
En 1996 se produce la Primera Guerra del Congo (1996-1997), donde tropas ruandesas y ugandesas invaden Zaire en alianza con los rebeldes de la Alianza de Fuerzas Democratizas para la Liberación del Congo (AFDL) lideradas por Laurent Kabila y derrocaron a Mobutu. Kabila es nombrado presidente y Zaire pasa a llamarse República Democrática del Congo (RDC). En 1998 Kabila cambia de lealtad y se desencadena la Segunda Guerra del Congo (1998-2003), en la que intervinieron tropas de Angola,Zimbabue y Namibia y provocaron millones de muertos y desplazados, así como, el saqueo de los recursos minerales y forestales. En 2001, Laurent Kabila es asesinado y le sucede su hijo Joseph. Expertos ONU han indicado que la guerra en la RDC se ha convertido en un conflicto por el acceso y control de los recursos minerales y naturales.
Las consecuencias de estas guerras con entre 3,8 y 5,4 millones de personas fallecidas, han sido devastadoras para la población, que ha sufrido violaciones masivas de los derechos humanos, desplazamientos forzados, hambrunas, epidemias, violencia sexual, reclutamiento de niños soldados y destrucción de infraestructuras. Además, los conflictos han afectado negativamente a la biodiversidad y al medio ambiente de la RDC.
Geopolítica
La RDC se encuentra en la región ecuatorial de África y abarca gran parte de la cuenca del río Congo, hasta la región de los Grandes Lagos.
Es el segundo país más extenso del continente, después de Argelia. Limita con la República Centroafricana y Sudán del Sur al norte, Uganda, Ruanda, Burundi y Tanzania al este, Zambia y Angola al sur, y la República del Congo al oeste.
Tiene acceso al mar a través de una estrecha franja de 37 km de costa, siguiendo el río Congo hasta el golfo de Guinea. Tiene la planicie del Congo, una inmensa meseta cuyo punto más bajo se sitúa al norte (unos 300 m) y el más elevado al sur, en Katanga (unos 1.500 m). La vegetación es en su mayor parte la correspondiente a la selva ecuatorial, mientras que en Kasais y Katanga la vegetación es de sabana, y en los dos Kivus es más bien alpina.
La RDC se autodefine en su Constitución como un «estado de derecho, independiente, soberano, unido e indivisible, democrático y laico». Sin embargo, en el índice de democracia elaborado por The Economist, ocupa el puesto 159, con solo 8 estados por debajo, y se clasifica dentro de los países autoritarios, donde la debilidad institucional y de seguridad, así como, la corrupción de sus líderes y sus familias ejercen un monopolio sobre el poder y las riquezas.
En la zona cercana a la desembocadura del río Congo se encuentran los Montes de Cristal, paralelos al Atlántico (1.050 m); al oeste, el Macizo de Mayombe; al este, el Congo se hace parte del África de los Grandes Lagos (Tanganika, Kivu, Eduardo), alcanzando sus cotas más altas en los Macizos de Ruwenzori o Montañas de la Luna (5.000 m) y Virunga (3.000 m). En estos últimos se encuentran los gorilas de montaña “Beringuei” de lomo plateado.
Economía
El caso de la RDC es un ejemplo paradigmático de lo que se denomina la “maldición de los recursos». A pesar de contar con vastas reservas de recursos valiosos los líderes del país han sido incapaces de mejorar el bienestar de su población y cubrir las necesidades básicas (alimentación, salud y educación). La FAO considera a la RDC como uno de los países con déficit alimentario, donde más del 70% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. La escasez de alimentos y las hambrunas son problemas persistentes.
El acceso a la atención médica es limitado para la mayoría de la población, a pesar de enfrentarse a epidemias como el VIH/SIDA, el ébola, la malaria y el cólera. La falta de inversión estatal, la escasez de personal capacitado y el sistema de recuperación de costos, que requiere que los pacientes paguen por la atención médica, contribuyen a un sistema de salud deficiente, con un índice de esperanza de vida de tan solo 48.7 años y con una alta mortalidad infantil (20% de los niños menores de 5 años).
La Maldición de los Recursos: Entre la abundancia natural y la pobreza extrema
Una parte de la abundante riqueza mineral del Congo es el oro, el tantalio, el wolframio y el estaño que representan solo una parte de las más de 1.100 sustancias minerales que se extienden sobre cerca de 1 millón de hectáreas, según el BM. Zonas claves ricas en recursos naturales son Katanga, que tiene abundantes minas de cobre y cobalto, y la provincia Kasal, que es rica en diamantes, sin embargo, el sector minero es controvertido. Los grupos armados controlan las minas, forzando a los mineros a trabajar en condiciones de miseria y exigiendo sobornos a los transportistas, a los compradores locales e internacionales, a los aduaneros, incluyendo a instituciones estatales y autoridades locales. A veces, los intereses exteriores se entrelazan con facciones internas, desencadenando conflictos armados e incluso guerras regionales.
Goma. P. Fuentetaja
Por otra parte, la excesiva dependencia de los ingresos de los recursos y la corrupción ha dejado a la economía del Congo vulnerable a las fluctuaciones en los precios mundiales de las materias primas, provocado ciclos de auge y caída económica. Tras 40 años de dictadura de Mobutu y dos guerras destructivas, su PIB per cápita es el más bajo del mundo (FMI).
Abordar esta compleja situación, requiere implementar una serie de medidas, que van desde la mejora de la gobernanza y la seguridad, a la transparencia en la gestión de recursos, inversión en desarrollo humano y económico, fortalecimiento institucional y esfuerzos internacionales para combatir el comercio ilegal de recursos naturales, desafíos enormes que requieren un compromiso a largo plazo tanto a nivel nacional como internacional y con la implicación de los actores locales.
Riesgos Naturales y Cambio Climático
Lago Kivu. P. Fuentetaja
Situada en un territorio de orografía diversa, la RDC posee una gran variedad de paisajes bioclimáticos; desde la sabana en las regiones del sur, la selva de las regiones montañosas, grandes lagos al este y la cuenca del Congo que alberga el segundo bosque tropical más grande del mundo, con una superficie de 180 millones de hectáreas y que tiene la capacidad de absorber unos 1.200 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, lo que equivale al 4% de las emisiones mundiales. Esto hace que seauno de los países con mayor diversidad biológica del planeta. Además, cuenta con importantes yacimientos de minerales esenciales para la transición hacia las energías renovables y las economías digitales.
Sin embargo, se prevé que algunas regiones de la República Democrática del Congo experimenten escasez de agua y sequías en los próximos años, así como, tragedias provocadas por intensas lluvias como las que en mayo pasado azotaron la zona del Kivu del Sur, con el desbordamiento de ríos y desprendimientos de tierra, y que provocaron la muerte de al menos 411 personas y más de 5.000 desaparecidas. Esta tragedia fue calificada por el S.G. ONU, “como una nueva muestra de la aceleración del cambio climático y sus consecuencias dramáticas para países que no son responsables del calentamiento global”.
«África está siendo devastada por una crisis climática que no ha provocado»
África, a pesar de contribuir solo con el 2% al 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, experimenta de manera desproporcionada los impactos del cambio climático. Los informes de la Organización Meteorológica Mundial. resaltan los efectos devastadores de fenómenos extremos como sequías, inundaciones y estrés hídrico en las comunidades, economías y ecosistemas africanos. La alteración de los patrones de precipitaciones, la desaparición de glaciares y la reducción de lagos importantes son signos alarmantes de la crisis climática en el continente, que amenazan con agravar los conflictos y los desplazamientos.
En este contexto, queda claro que África está en la primera línea de la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, no puede enfrentar únicamente con sus propios recursos. La comunidad internacional, que se beneficia de los recursos naturales africanos, tiene la responsabilidad de brindar apoyo para que el continente pueda mitigar y adaptarse a los impactos del calentamiento global.
Para lograr esto, es crucial que África reciba un mayor respaldo financiero y técnico. Algunas medidas concretas podrían incluir el compromiso de destinar el 100% de la financiación climática a la adaptación en África, el apoyo al Programa de Aceleración de la Adaptación de África (AAAP), la reducción de la deuda de los países africanos y facilitar su acceso a los mercados financieros internacionales para la acción climática. Además, es necesario promover el comercio justo y eliminar barreras que limitan las exportaciones africanas, especialmente en la agricultura, y fomentar la transferencia de tecnología y conocimientos en áreas como energía renovable y agricultura sostenible.
La movilidad humana en África también desempeña un papel crucial en el desarrollo de la resiliencia comunitaria. En consonancia con los Objetivos de la Agenda 2063 de la Unión Africana y el Pacto Mundial sobre Migración, se reconoce que la migración puede ser un motor del desarrollo y una estrategia para mejorar los medios de subsistencia sostenibles y adaptarse a las presiones ambientales y el cambio climático.
Vitshumbi. P. Fuentetaja
Conflictos armados y terrorismo
El este del Congo ha sido históricamente una región caracterizada por la ingobernabilidad. Tras la expulsión de Mobutu Sese Seko en 1997 por una insurgencia liderada por Laurent Desiré Kabila, quien alguna vez fuera compañero de armas del Che Guevara, la región ha sido escenario de conflictos repetidos y marcadas por el saqueo de recursos naturales por parte de actores externos.
En este contexto, una amplia gama de grupos armados opera en la región, siendo los más prominentes el Movimiento 23 de Marzo (M23), las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) y el Frente Democrático para la Liberación de Ruanda (FDRL). Estos grupos, junto con otros muchos, como las milicias étnicas conocidas como «Mai Mai», carecen de una ideología clara más allá de intereses territoriales o lealtad a líderes locales, y financian sus actividades a través de la explotación de recursos naturales y el saqueo de las comunidades locales. A pesar de acuerdos de alto el fuego ocasional, grupos como la Cooperativa para el Desarrollo del Congo (CODECO) pueden reactivarse después de períodos de inactividad, lo que agrava aún más la inestabilidad en la región.
Además, el este del Congo también es escenario de la actividad de grupos armados extranjeros, como el Ejército de Resistencia del Señor (LRA) de Uganda y las Fuerzas Nacionales de Liberación (FLN) de Burundi, que a menudo se asocian con grupos locales en la región de Kivu Sur, como una milicia de la comunidad lendu en el Ituri.
La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO), que incluye la Brigada Fuerza de Intervención (FIB) para combatir a la ADF, despliega alrededor de 18.000 efectivos, con contribuciones significativas de países como Pakistán, India y Bangladesh. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos internacionales, la situación en el este del Congo sigue siendo volátil y la violencia persiste, representando un desafío continuo para la estabilidad y el desarrollo en la región.
Conclusiones
La República Democrática del Congo (RDC) es el segundo país más grande de África, alberga el segundo bosque tropical más grande del mundo y es rico en recursos minerales, algunos de ellos, clave para la transición energética. Sin embargo, casi 75 millones de personas viven en condiciones de extrema pobreza, lo que evidencia los importantes retos a los que se enfrenta el reelegido presidente.
La RDC, es un país que ha sufrido en carne propia los rigores de la historia, la geopolítica y las transformaciones económicas y políticas del sistema internacional. Ha padecido la dureza de la colonización europea. Fue escenario de las disputas entre las dos superpotencias mundiales, protagonistas de la Guerra Fría y durante la última década, se ha convertido en un escenario de la violencia financiada por la extracción ilegal de minerales, sumiendo al país en un permanente de conflicto, con millones de muertos y desplazamientos de población que sobreviven en campamentos.
Esto ha generado una inseguridad endémica en la población que se siente amenazada por la presencia de numerosos grupos radicales, algunos sustentados por gobiernos y empresas dedicadas a la explotación de los recursos naturales. Países vecinos como Ruanda, Uganda y Zimbabue también están involucrados en el aprovechamiento de los recursos dentro del territorio congoleño.
Acabar con la corrupción y la violencia en estos momentos parece todavía difícil, debido a que no existe un Estado y unas fuerzas de seguridad con capacidad para proteger el país y a los ciudadanos. Sin embargo, los consumidores pueden transformar la dinámica del conflicto y poner fin a este silencioso genocidio, dirigiendo la atención internacional hacia los actores económicos involucrados en esta tragedia y exigiendo transparencia y responsabilidad a las grandes empresas electrónicas del mundo.
Aunque las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la República Democrática del Congo (RDC) y en África en general son relativamente bajas en comparación con otras regiones del mundo, la región sufre de manera desproporcionada los impactos del cambio climático. Esto se debe a una combinación de factores, que incluyen la vulnerabilidad de los ecosistemas africanos, la dependencia de la agricultura y la limitada capacidad de adaptación de muchas comunidades.
Es fundamental que se implementen las medidas acordadas en las Conferencias de las Partes (COPs) sobre el cambio climático para ayudar a África a enfrentar estos desafíos. Esto incluye proporcionar financiamiento y apoyo tecnológico para la adaptación y la mitigación del cambio climático, así como fortalecer la capacidad de resiliencia de las comunidades africanas. Además, es crucial que se promueva la transferencia de conocimientos y tecnologías sostenibles para que África pueda avanzar hacia un desarrollo más limpio y resiliente al clima.
Finalmente, la controvertida reelección de Félix Tshisekedi como Presidente del país podría tener implicaciones positivas en la estabilidad a nivel regional y global, pero habrá que esperar, aunque la revisión de acuerdos entre el gobierno congoleño y empresas chinas, así como otros similares, inicialmente parece un cambio positivo en la política de este país.
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ELECCIONES EN VENEZUELA
LA DETENCIÓN DE CIVILES Y MILITARES DURANTE EL PROCESO ELECTORAL
MIÉRCOLES, 06 MARZO 2024
RRSS
Coincidiendo con el día del fallecimiento de Hugo Chávez, el 5 de marzo de 2013, ayer el Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunció la convocatoria de las elecciones presidenciales para el próximo 28 de julio, coincidiendo con la fecha de nacimiento del “amado líder”, toda una simbología de épocas pasadas.
Esta fecha da inicio a un proceso electoral complejo y altamente controvertido, donde la principal opositora, María Corina Machado, ha sido vetada, para allanar el camino al presidente Nicolás Maduro. La campaña electoral está programada para llevarse a cabo entre el 4 y el 25 de julio.
Recordar que Venezuela es un régimen autoritario, según el Índice de Democracia (IDE) de la Unidad de Inteligencia de The Economist, y uno de los países más corruptos del mundo, según el Índice de Percepción de la Corrupción (PCI).
En este contexto, se produjo el pasado mes de febrero la detención de la presidenta de la ONG venezolana Control Ciudadano, la hispana venezolana Rocío del Carmen San Miguel Sosa.
Bertolt Brecht dijo una vez que: «Los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles». Este sentimiento resuena en el reciente caso de Rocío, una abogada hispano-venezolana de 57 años, que fue detenida junto con su hija el pasado 9 de febrero en el aeropuerto de Maiquetía (Caracas) mientras se dirigían a Miami. Rocío fue trasladada al Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) en el edificio Helicoide de Caracas, donde permanece encarcelada, mientras que su hija, Miranda Díaz San Miguel, comunicadora social de profesión, fue puesta en libertad bajo medidas cautelares.
Las autoridades venezolanas del régimen chavista, encabezadas por el fiscal general Tarek William Saab, han acusado a Rocío y a su ex pareja, Alejandro González, también hispano-venezolano, de traición, conspiración y terrorismo en relación con el caso conocido como «Brazalete blanco», uno de los supuestos cinco planes de conspiración relacionados con un intento de magnicidio contra Nicolás Maduro, para lo que el fiscal presentó una serie de mapas de Venezuela incautados durante un allanamiento en la casa de la activista. Estas láminas, junto con otros documentos encontrados entre los supuestos implicados en el caso, son parte de las pruebas con las que la justicia venezolana la incrimina.
La hija de Roció, quien también estuvo detenida cuatro días por el caso y fue liberada con medidas cautelares, obtuvo autorización para visitarla en la cárcel y pudo constatar que su madre, a pesar de la injusta privación de su libertad, se encuentra “fuerte y muy confiada en su inocencia”. Joel García denunció que aún no se les permite constituirse como defensores de la detenida; en la audiencia de presentación, fue asistida por abogados designados por el Gobierno.
Además, el Ministerio del Poder Popular para la Defensa ha informado que 33 militares activos, incluyendo un general de división, dos coroneles, seis tenientes coroneles y varios capitanes, fueron sometidos a un acto público de degradación y expulsión por presuntamente estar involucrados en actividades conspirativas, criminales y terroristas. Esta información surge poco después de que el Gobierno chavista anunciara el desmantelamiento de una conspiración para asesinar a Maduro, lo que ha llevado a una escalada represiva y al anuncio de la detención de 32 activistas civiles adicionales, algunos de los cuales ya se encuentran en el exilio.
Las presuntas conspiraciones contra Nicolás Maduro han pasado a ser la “idea fuerza electoral” de los chavistas, tras decaer el enfrentamiento por el Esequibo.
Rocío es conocida por su trabajo como presidenta de la ONG Asociación Civil para el Control Ciudadano, fundada en 2005 con el propósito de monitorear el funcionamiento de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Además de su labor como abogada especializada en Derecho y Política Internacional, ha sido una figura destacada en la defensa de personas relacionadas con el ámbito militar (condiciones de reclusión, violaciones a los derechos humanos,).
Anteriormente, ocupó varios cargos en el gobierno venezolano y en instituciones relacionadas con la Defensa y la Seguridad Nacional. Es diplomada del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (LAEDEN) de Venezuela. Directora general del Ministerio de Infraestructura, trabajó en la Oficina de Asuntos Internacionales Estratégicos del Ministerio de la Defensa, posteriormente consultora jurídica en el Consejo Nacional de Fronteras e investigadora del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de la Nación. También fue asesora del Centro de Estudios Militares Avanzados y profesora en la Escuela de Guerra Naval, la Escuela Superior de Guerra Aérea y la Escuela Superior de la Guardia Nacional.
En marzo de 2004, denunció su despido del cargo que ejercía en el Consejo Nacional de Fronteras por supuestas «razones políticas» y aseguró que se trató de una medida arbitraria debido a su participación en el referendo revocatorio contra Hugo Chávez. Llevó el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que emitió medidas cautelares a su favor por su labor en Venezuela relacionada con la defensa de los derechos humanos.
El caso de Roció y su expareja, detenido por el mismo proceso, ha generado un escándalo debido al alto perfil de la activista y que ambos son figuras relevantes de la sociedad civil venezolana. A esto se suma la expulsión de los representantes de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Venezuela por parte del Gobierno de Nicolás Maduro, por solicitar garantías durante el proceso judicial.
Estos hechos, han generado preocupación a nivel nacional e internacional debido a la represión llevada a cabo por el Gobierno, así como, por elementos afines del chavismo contra la oposición y representantes de la sociedad civil venezolana. En Caracas, estas organizaciones han convocado concentraciones en la sede de la Embajada de España, para solicitar la liberación de la activista y de todos los ciudadanos españoles que están presos por causas políticas.
Aunque las relaciones diplomáticas entre España y Venezuela han atravesado momentos difíciles, con la retirada del embajador Jesús Silva, acusado por el Gobierno de Maduro de facilitar la salida a España de Leopoldo López, con la llegada de Biden y un cierto deshielo con Venezuela, se “normalizaron”. En este caso, se ha abierto un canal de interlocución de los Ministros de Exteriores de ambos países y se está proporcionando asistencia consular a los detenidos. Recordar que tanto España como la UE y EEUU no reconocieron al Gobierno de Maduro tras las últimas elecciones presidenciales y respaldaron a Guaidó.
Argentina, Ecuador, Costa Rica, Paraguay, Uruguay, Estados Unidos y la Unión Europea, así como ONU, Amnistía Internacional y organizaciones de DDHH, han exigido la inmediata liberación de Rocío y han expresado su preocupación por la repetición de “un patrón de desaparición forzada” que ha sido recurrente en las detenciones de opositores y activistas críticos con el Gobierno.
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DIA 8 DE MARZO: DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Las presas políticas de Nicolás Maduro
MARTES, 12 MARZO 2024
RRSS
El día 6, hablábamos con dolor e indignación por la injusta detención en febrero de la presidenta de la ONG venezolana Control Ciudadano, Rocío del Carmen San Miguel Sosa, acusada junto con su ex pareja de traición, conspiración y terrorismo en relación con el caso conocido como «Brazalete blanco», uno de los “supuestos cinco planes de conspiración” relacionados con “presunto” intento de magnicidio contra Nicolás Maduro.
Para contextualizar estos sucesos, no se nos puede olvidar que Venezuela hoy es un régimen autoritario, según el Índice de Democracia (IDE) de la Unidad de Inteligencia The Economist y, además, uno de los países más corruptos del mundo, según el Índice de Percepción de la Corrupción (PCI).
En este contexto y en este día 8 de marzo de 2014, resuena más aún el reciente caso de Rocío, pero también los de otras muchas presas políticas que hoy celebran el Día Internacional de la Mujer encarceladas: Ángela Expósito, Yanin Pernía, Emirlendris Benítez, detenidas desde 2018; María Auxiliadora Delgado detenida en 2019; Ana María Pernía, Carla Da Silva, Marifrancys Marcano, Karen Sheydell Hernández Rodríguez, Jennifer Carolina Osuna Márquez, detenidas desde 2020; Gabriela Alejandra Montes, detenida desde 2021; Layla Miranda, Arianny Sánchez, Peggy Margarita Morales Romero; Yasmina Guillarte Alarcón, detenidas en 2022; Didelis Corredor, Yosida Vanegas de Monasterio, detenidas desde 2023 . Varias de ellas han sido detenidas por el hecho de ser pareja, madre o hermana de algún perseguido político del régimen.
Entre las presas políticas civiles destaca el caso de Emirlendris Benítez, una madre de dos hijos, empresaria y ama de casa, que fue detenida el 5 de agosto de 2018 acusada sin pruebas de participar en un supuesto atentado con drones. En el momento de ser detenida, estaba embarazada de su tercer hijo, pero las torturas y maltratos a los que fue sometida provocaron que abortara a su bebé estando en custodia del Estado. Aunque recibió medidas cautelares de protección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el régimen la ha mantenido en prisión y en agosto de 2022 la condenó a 30 años de cárcel.
Amnistía Internacional ha denunciado que Emirlendris es víctima de detención arbitraria, tortura, violencia de género, discriminación, juicio injusto y condiciones de reclusión inhumanas. La organización ha alertado que esta presa política necesita urgentemente recibir atención médica y realizarse una cirugía por los males provocados por las torturas, pero el régimen le niega este derecho.
También hay mujeres militares entre las presas políticas, detenidas por supuestas conspiraciones: Yusimar Montilla, sargento segunda del Ejército, Carla Yancelys Antón Farías, teniente del Ejército, ambas detenidas desde 2019; Samaira Del Valle Romero, sargento de la Guardia Nacional detenida desde 2020; Vicmarys Oropeza, sargento primero de Infantería de Marina detenida desde 2022.
En las últimas medidas adoptadas por el sistema autocrático de Nicolás Maduro, obsesionado por una supuesta conspiración para asesinarle, se percibe un denodado y grotesco esfuerzo para denigrar a la oposición y a los representantes de la sociedad civil, así como, cierta obsesión por lo militar debido a que considera que este sector es el único con capacidad para echarlo del poder. Esto es lo que ha ocurrido más de una vez en Venezuela, una de ellas el intento fallido de su mentor Hugo Chávez.
Las conspiraciones contra Nicolás Maduro, por su difusión y victimismo, han pasado a ser lema electoral de los chavistas.
La situación actual, genera preocupación en Venezuela y a nivel internacional, debido a que reflejan la represión que está llevando a cabo por el Gobierno y elementos afines del chavismo contra la oposición y representantes de la sociedad civil venezolana, a pocos meses de unas elecciones presidenciales.
Miles de personas apoyan a María Corina Machado en su desafío a Nicolás Maduro, tras imponer una simbólica fecha electoral
También genera inquietud la expulsión de los representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos por el Gobierno de Nicolás Maduro, debido a la solicitud de garantías durante los procesos judiciales, pero también por la denuncia de la existencia de una política deliberada de represión a opositores en “connivencia” con grupos criminales. En este sentido, recordar que Venezuela no fue reelegida como miembro del Consejo, debido a que varios gobiernos e instituciones mantienen sanciones contra funcionarios implicados en violaciones de derechos humanos y por corrupción.
Además, en septiembre de 2021, un informe de la ONU sobre Derechos Humanos en Venezuela informaba que la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), con sede principal en Petare, estado de Miranda, que tiene la misión de proteger del enemigo interno y externo al comandante en Jefe, Nicolás Maduro, fue señalado como un órgano de tortura, persecución y represión del gobierno venezolano hacia la disidencia.
Un año antes la Misión de la ONU denuncio que agentes de la DGCIM aplicaban a los detenidos en los interrogatorios bajo tortura, el “Sippenhaft”, una táctica de castigo colectivo utilizada por los nazis, que consistía en encarcelar a sus familiares como forma de presión.
Misión de la ONU concluyó que el sistema de justicia “ha jugado un papel significativo” en la persecución y tortura
Además, la Misión de Naciones Unidas concluyó que hay “motivos razonables para creer que juezas, jueces y fiscales han desempeñado un papel clave en las detenciones arbitrarias. Han firmado órdenes de aprehensión y prisión preventiva y acusaciones en hechos y pruebas que no implicaban actos delictivos o sobre la base de los cuales no se podía individualizar la participación de la persona”.
La Misión basó sus determinaciones en 177 entrevistas, muchas de ellas con actores del sistema de justicia, así como en una encuesta a exjueces y juezas, fiscales y abogadas y abogados defensores venezolanos, y en un extenso análisis de miles de páginas de expedientes judiciales y otros documentos oficiales. También realizó un análisis detallado de 183 detenciones de opositoras y opositores reales o percibidos del gobierno (153 hombres y 30 mujeres; aproximadamente la mitad civiles y la mitad militares) entre 2014 y agosto de 2021, y documentó las irregularidades que empañan todas las etapas del proceso penal.
“En medio de la profunda crisis de derechos humanos de Venezuela, la independencia del poder judicial se ha visto profundamente erosionada, lo cual ha puesto en peligro su función de impartir justicia y salvaguardar los derechos individuales” dijo la presidenta de la Misión.
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ELECCIONES LEGISLATIVAS EN LA PENINSULA DE COREA
LA ENEMISTAD Y LA DESCONFIANZA PERSISTEN EN UN CONFLICTO QUE DESAFÍA EL PASO DEL TIEMPO Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES.
MARTES, 19 MARZO 2024
Líderes de la Guerra Fría en Asia. Pedro Fuentetaja
Para el próximo 10 de abril están convocas elecciones legislativas en Corea del Sur (República de Corea), para elegir a los 300 miembros de la Asamblea Nacional. Los partidos más relevantes en la contienda son: el Partido del Poder Popular, conservador y en el Gobierno, el Partido Demócrata, liberal, y el Partido de la Justicia, de izquierda.
Esta convocatoria, que debería considerarse normal en cualquier país democrático del mundo, se vuelve singular debido a la constante amenaza que representa Corea del Norte (República Popular Democrática de Corea), que el 12 de diciembre de 2023 decidió convocar elecciones en la misma fecha que Corea del Sur, para elegir a los 687 miembros de la Asamblea Suprema del Pueblo.
Corea del Sur ocupa el puesto número 23 en el Índice de Democracia, lo que la sitúa entre las naciones más democráticas del mundo y Corea del Norte es un régimen totalitario de naturaleza dinástica.
En Corea del Norte, las papeletas de voto solo contienen un nombre por circunscripción, previamente aprobado. Aunque los electores tienen la opción de tachar este nombre antes de votar, no se conocen casos en los que esto haya sucedido. En las últimas elecciones, que tuvieron lugar en 2019, la participación fue del 99,99%, y el 100% de los votantes emitieron sus votos a favor de los candidatos registrados. La Agencia de Noticias Coreana (KCNA) explica que estos eventos son una ocasión para «demostrar la solidaridad y la invencibilidad del sistema social en el que el dirigente, el partido y las masas forman un todo armonioso».
Algo de historia
La península de Corea es muy antigua. Los restos encontrados sugieren que los ancestros de los coreanos migraron desde Siberia a la península coreana durante el Neolítico y la Edad del Bronce. Por el siglo XV, influenciados por el sistema de escritura chino «Hanja» y la introducción del budismo, surgieron los Tres Reinos de Corea. La dinastía Goryeo unificó Corea en 936, introduciendo la primera imprenta de tipo móvil, la sucedió la dinastía Joseon en 1388 de influencia confucionista. En 1910, Corea pasó a ser colonia de Japón, permaneciendo bajo su dominio hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945.
Tras la caída del Imperio japonés y el surgimiento de los Estados Unidos (EEUU) y la Unión Soviética (URSS) como superpotencias, comenzó la «Guerra Fría» con consecuencias a nivel mundial, como el reinicio de la Guerra Civil China, la división de Corea y la descolonización del resto de Asia y África. La desconfianza entre EEUU y la URSS, llevó en 1948 a la división de Corea en dos naciones separadas por el paralelo 38. La parte norte se convirtió en un estado socialista liderado por Kim Il-sung, que quedó bajo la órbita de la URSS, mientras que la parte sur se constituyó como un estado capitalista, liderado por Syngman Rhee y respaldado por EEUU.
A pesar de que se llevaron a cabo negociaciones para reunificar el país, lo que comenzó como una división temporal se perpetuó en un estado de guerra latente con frecuentes escaladas de tensión. En junio de 1950, Corea del Norte, con el respaldo del bloque oriental o comunista (China y la URSS), invadió Corea del Sur, lo que llevó al bloque occidental o capitalista, liderado por EEUU, a intervenir en su ayuda. En este último bloque, participaron 15 países de la ONU, incluidos Australia, Bélgica, Canadá, Colombia, Filipinas, Francia, Grecia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Luxemburgo, Reino Unido, Sudáfrica, Etiopía, Turquía y Tailandia.
El enfrentamiento bélico dejó un saldo devastador, con aproximadamente 1.5 millones de civiles muertos y más de un millón de soldados (tanto surcoreanos, norcoreanos como chinos) fallecidos, además de las bajas sufridas por Estados Unidos y los países aliados, que oscilan entre 50,000 y 80,000, algunos de ellos aún desaparecidos. Además, más de la mitad de las infraestructuras del país fueron destruidas durante el conflicto.
El conflicto quedó inconcluso al nunca haberse firmado un tratado de paz oficial, únicamente se firmo el Armisticio de Panmunjom, y como resultado, hasta la actualidad se mantiene una frontera desmilitarizada de cuatro kilómetros de ancho, fuertemente vigilada por ambos países y en una tensa calma. La masacre y los horrores cometidos durante la guerra fueron inmortalizados por Pablo Picasso en 1951 en su famoso cuadro «La Masacre en Corea», que sirvió como denuncia de los horrores de la guerra y sus consecuencias humanitarias.
La península de Corea lleva más de 70 años inmersa en un conflicto que desafía al paso del tiempo y la evolución de las relaciones internacionales.
Geopolítica
Corea del Sur se encuentra ubicada en Asia Oriental, con la zona desmilitarizada (DMZ) al norte, separándola de Corea del Norte. Tiene una superficie de 100,339 km2 y una línea costera de 2,413 km. Está rodeada por el mar Amarillo, el mar del Japón, el estrecho de Corea y el mar de China Oriental. La capital es Seúl, y su territorio incluye cerca de tres mil islas, siendo Jeju la más grande. Tiene una población de 51.756.785 habitantes (datos de 2023) y una tasa de crecimiento anual del 0.091%. La libertad de culto es un derecho constitucional. Aproximadamente la mitad de la población no tiene preferencia religiosa, aunque existen minorías cristianas y budistas.
El país tiene un clima continental en el norte, mientras que en el resto del país es húmedo debido a la influencia de la costa. Los bosques cubren aproximadamente dos tercios del territorio nacional.
Corea del Norte es la otra mitad norte de la península de Corea, a partir del paralelo 38, y limita al sur con la zona desmilitarizada (DMZ), separándola de Corea del Sur. Al norte, tiene una extensa frontera con China y 19 kilómetros con Rusia. Con una superficie de 120,540 km², está bordeada por el mar Amarillo, la bahía de Corea y el mar del Japón. Su capital es Pyongyang y la población es de 25.97.909 habitantes. La mayoría de la población no tiene creencias religiosas.
El territorio de Corea del Norte es predominantemente montañoso, con cordilleras cubiertas por bosques que se extienden hasta el litoral del mar. Presenta numerosas serranías y montañas, separadas por profundos y estrechos valles, con llanuras predominando en la costa occidental. Los ríos Tumen y Yalu forman la frontera natural con China.
Economía
Corea del Sur es reconocido como uno de los «dragones asiáticos», junto con Taiwán, Singapur y Hong Kong, por su rápida industrialización y altas tasas de crecimiento en el siglo pasado. Un fenómeno conocido en el ámbito económico como el «milagro del río Han» (en referencia al «milagro del río Rin» que experimentó Alemania Occidental tras la Segunda Guerra Mundial).
Después de la Guerra de Corea, el país quedó devastado y sumido en la pobreza. Sin embargo, la formación de los trabajadores, la modernización de la infraestructura y los incentivos fiscales excepcionales otorgados a las familias más poderosas del país (Chaebols), sentaron las bases para que empresas como Samsung, Daewoo, Kia, LG o Hyundai llevaran a Corea del Sur a convertirse en una de las economías más prósperas del mundo en la actualidad.
El país se orientó en la producción de bienes manufacturados de alta calidad, como la electrónica y la automoción, y los exportó a mercados internacionales, lo que garantizó una base sólida para competir en la economía global. También contó con el apoyo de EEUU, uno de los principales socios comerciales, fortalecido por el Acuerdo de Libre Comercio. En 2022.
En la actualidad, es uno de los países tecnológicamente más avanzados del mundo, con gran parte de su economía centrada en la vanguardia del desarrollo tecnológico. El PIB en 2022 alcanzó los 30,696 euros, el puesto 36 de los 196 países en el ranking mundial.
En el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, los surcoreanos disfrutan de una buena calidad de vida, y en el ámbito de los negocios se encuentran en el 5º puesto de los 190 países el Doing Business. Además, en el Índice de Percepción de la Corrupción, se sitúa en la posición 31 de los 180 países comparados. Estas cifras reflejan el sólido desarrollo económico y social que ha experimentado el país en las últimas décadas.
En Corea del Norte, la economía ha seguido un modelo centralizado y altamente controlado por el gobierno, con un enfoque prioritario en los sectores industriales de carácter militar. Este modelo ha llevado a una disminución del crecimiento económico y generado desafíos como la escasez de recursos y la falta de infraestructura. Situación que se ha visto agravada por la implementación de sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) debido al desarrollo nuclear del país, así como por las restricciones y el cierre de la frontera impuestas por China, su principal socio comercial, como respuesta a la pandemia del COVID-19.
Estas circunstancias han llevado al país a un estancamiento económico, con escasez de recursos básicos y una fuerte dependencia de la ayuda externa, especialmente de China y Rusia. Según estimaciones de la ONU, más de 10 millones de norcoreanos, aproximadamente el 40% de la población, están desnutridos, lo que agrava aún más los graves problemas relacionados con los derechos humanos en el país.
La población de Corea del Norte enfrenta desafíos humanitarios significativos. Estos problemas podrían generar descontento popular y tensiones internas en otros contextos, pero el sistema represivo implementado por el gobierno durante décadas hace imposible que se exprese algún tipo de descontento. Entre las tácticas represivas se incluye un sistema de campos de prisioneros que alberga a unos 100,000 prisioneros políticos, donde se llevan a cabo torturas, violaciones y asesinatos. En 2014, una comisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó que Corea del Norte había cometido «crímenes contra la humanidad» y recomendó que los responsables fueran llevados ante la justicia.
A pesar de las dificultades económicas y los desafíos humanitarios, no hay señales externas que amenacen la estabilidad del régimen norcoreano o lo obliguen a entablar un diálogo con EEUU o Corea del Sur, aunque sea para temas humanitarios. Es importante recordar como ejemplo de represión, la ejecución de Chang Song-thaek, tío y mano derecha del líder norcoreano Kim Jong-un, en diciembre de 2013. Los medios norcoreanos lo describieron como un «reformista» y una «despreciable desgracia humana». Recientemente, se han observado una serie de purgas entre funcionarios de alto nivel. En agosto de 2023, Kim Jong-un hizo pública la expulsión del máximo mando militar y llamó al país a prepararse para «una guerra total».
Medio Ambiente y Cambio Climático
En Corea del Sur, durante las primeras décadas del crecimiento urbano, especialmente en los años 1970, la rápida industrialización y el desarrollo descontrolado llevaron a una degradación significativa de los ecosistemas. Para abordar esta situación, el Gobierno ha implementado planes y proyectos que promueven tecnologías y prácticas de producción de energía responsables con el medio ambiente. Destaca la asignación de recursos económicos cercanos al 2% del PIB nacional para la promoción de energía solar y eólica, la reducción de vehículos de combustibles fósiles y la expansión de tecnologías ecológicas, con el objetivo de abordar los desafíos ambientales y promover un desarrollo sostenible.
El mayor desafío al que se enfrenta Corea del Sur es la contaminación del aire. La exposición anual a partículas ha aumentado en un promedio del 4%, situando al país como el de peor calidad ambiental de la OCDE. Problemas como la lluvia ácida, la presencia de óxidos de azufre y las tormentas de polvo amarillo son recurrentes, afectando a la salud de la población. Estos problemas están vinculados a la proximidad de China, uno de los principales contaminadores del aire a nivel global
Corea del Sur dispone de un clima húmedo continental y zonas costeras que favorece la presencia de una vegetación variada, con una amplia diversidad de especies vegetales. Aunque los bosques cubren cerca de dos tercios del territorio nacional, su extensión ha disminuido provocando la desaparición de especies de mamíferos de gran tamaño de la zona. Sin embargo, la zona desmilitarizada se ha convertido en uno de los últimos refugios para las especies amenazadas. Se han identificado miles de especies vegetales y cientos de especies de mamíferos y aves en esta región.
En Corea del Norte, aunque la información es muy limitada por el hermetismo del régimen y la falta de transparencia en los datos, se cree que ha experimentado una grave deforestación por la tala de árboles para combustible y madera, así como por la conversión de tierras forestales para la agricultura intensiva, con la erosión del suelo y la pérdida de fertilidad en algunas áreas.
La falta de infraestructura para el tratamiento de aguas residuales y la gestión de desechos ha provocado la contaminación de ríos y lagos, además, la industria contribuye a la contaminación del aire en áreas urbanas. Corea del Norte está expuesta a desastres naturales como inundaciones, sequías y tormentas, que pueden tener efectos devastadores en el medio ambiente y en la capacidad del país para abordar los problemas ambientales.
Principales Riesgos
Uno de los principales riesgos asociados con la situación en la península de Corea es la posibilidad de un conflicto militar. El 24 de abril de 2017, el presidente de EEUU, Donald Trump, convocó a los miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado a la Casa Blanca, para informarles de la situación en Corea del Norte y les pidió que apoyaran la imposición de nuevas sanciones contra Pyongyang, con el objetivo de obtener la cooperación definitiva de China.
Trump había adelantado estas medidas en una reunión de embajadores de países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), donde destacó la voluntad estadounidense de abordar la situación, tras llegar a la conclusión de que un ataque militar contra Corea del Norte provocaría una devastación en países aliados que, en la práctica, no sería una opción real. Es importante destacar que Pyongyang ha amenazado con «convertir Seúl en un mar de fuego», lo que indica la gravedad de la situación.
Según estimaciones de expertos militares, sin recurrir al armamento nuclear, químico o biológico, el número de bajas en Seúl podría superar las 60,000, solo en el primer día de conflicto, dada la proximidad de la capital surcoreana a la frontera y la capacidad de la artillería norcoreana para alcanzarla. Esta siempre ha sido una preocupación para EEUU y sus aliados.
Aunque las baterías surcoreanas lograran ir eliminando la artillería norcoreana, Corea del Norte podría recurrir a utilizar armamento no convencional, multiplicando exponencialmente el número de bajas. Los servicios de inteligencia de EEUU creen que Corea del Norte posee uno de los mayores arsenales químicos del mundo, un programa de armas biológicas y un importante departamento de ciberguerra, además de entre 10 y 25 armas nucleares. No obstante, se trataría de una medida desesperada donde la gran mayoría de víctimas serían civiles. Muchos de ellos, serían chinos, dado que representa el 70% de los nacionales de terceros países en Seúl. China es una de las principales interesadas en que la situación no escale.
En este contexto, en la zona desmilitarizada, el 30 de junio de 2019, tuvo lugar la reunión entre Donald Trump y Kim Jong-un en la que no hubo avances significativos. Desde entonces, Corea del Norte ha ignorado los intentos de EEUU y Corea del Sur de reanudar el diálogo. En 2022, Kim declaró que Corea del Norte nunca se desnuclearizará y ha seguido probando misiles de diversos alcances y capacidades, incluidos más de 80 misiles balísticos, violando las resoluciones del CSNU. Además, hay evidencias de que Corea del Norte podría estar preparando su séptima prueba de armas nucleares. También ha llevado a cabo pruebas de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) en 2022 y 2023, incluida una prueba de combustible sólido. El 21 de noviembre de 2023, Pyongyang anunció la puesta en órbita de un satélite espía con el objetivo de fotografiar instalaciones militares surcoreanas, japonesas y estadounidenses.
Unos meses antes, el 11 de septiembre de 2023, se reunieron Kim Jong-un, y Vladímir Putin, en Vladivostok. Tras la cumbre, las fábricas de municiones en Pyongyang del Norte y Chagang han aumentado la producción y reclutando a personas local para trabajar en el embalaje de proyectiles de artillería. En enero de este año se reconocieron proyectiles de artillería en Ucrania por las inscripciones en coreano. The New York Times, informo de que Rusia podría haber liberado 9 de los 30 millones de dólares en activos norcoreanos, tras un envió de armas a Moscú de Pyongyang.
En enero de 2024, las autoridades de Corea del Sur tuvieron que evacuar a la población de las islas de Yeonpyeong y Baengnyeong, tras el lanzamiento de más de 200 proyectiles de artillería desde la costa oeste de Corea del Norte hacia el mar. Aunque no se registraron daños, provocó un aumento de la tensión en la zona. El Ejército surcoreano puso en marcha una serie de maniobras militares coordinadas con EEUU e instó al cese inmediato de actos provocadores.
La Inteligencia surcoreana, indicó en diciembre que Pyongyang podría poner en marcha diferentes tipos de ataque de cara a las elecciones parlamentarias del mes de abril este 2024.
Fuerzas EE.UU. desplegadas en Asia y Pacifico
Desde el final de la II Guerra Mundial EEUU ha ido construyendo un anillo militar frente a la costa china en el Pacífico: en Japón, Corea del Sur, Filipinas o Singapur, con cerca de 160 bases militares y casi 100.000 soldados. Las bases militares estadounidenses son parte de su presencia estratégica en la región.
RESUMEN. Nos enfrentamos a un conflicto regional complejo en la península de Corea, que ha perdurado por más de 70 años debido a la división entre Corea del Norte y Corea del Sur, originada por intereses de la Guerra Fría. A lo largo del tiempo, Corea del Sur ha experimentado un notable desarrollo económico, convirtiéndose en un país tecnológicamente avanzado, mientras que Corea del Norte ha avanzado en capacidades nucleares y de misiles, representando una amenaza a nivel global.
Este conflicto tiene el potencial de convertirse en una crisis global, como ocurrió con la Guerra de Corea en el pasado. La estabilidad en la península de Corea es crucial para la seguridad regional y mundial, por lo que se necesita un diálogo diplomático urgente para prevenir una escalada de tensiones que pueda desencadenar un conflicto devastador.
Corea del Norte tradicionalmente ha utilizado movimientos militares calculados para provocar y mantener la disciplina interna, así como para llamar la atención de Occidente, principalmente de EEUU. Sin embargo, la percepción de su falta de interés en las negociaciones diplomáticas y la posibilidad de considerar un ataque contra Corea del Sur representan preocupaciones adicionales para la comunidad internacional.
El cambio de postura de Corea del Norte podría estar motivado por una combinación de problemas internos, como su economía en declive, la escasez de alimentos y petróleo, así como frustraciones en su diplomacia exterior, especialmente después del fracaso de los intentos de negociación directa con el expresidente Donald Trump. Además, la creciente aproximación de Corea del Norte a Rusia, evidenciada en su suministro de armas para la guerra en Ucrania, podría marcar un punto de inflexión en sus relaciones internacionales.
Por otro lado, EEUU ha dependido de China para ejercer cierto control sobre Corea del Norte, pero el acercamiento de Kim Jong-un a Moscú podría estar destinado a presionar al líder chino, Xi Jinping. Este acercamiento es significativo, ya que Kim ha evitado visitar China recientemente y ha enviado a su Ministra de Asuntos Exteriores a Moscú en lugar de a Pekín.
Es importante recordar que China y Corea del Norte firmaron un tratado en 1961 para brindarse ayuda militar mutua en caso de un ataque. Sin embargo, China actualmente carece de incentivos para verse involucrada en un conflicto en Corea, ya que sería desastroso para Pekín y podría poner fin a décadas de paz en la región y a un período de crecimiento económico sin precedentes para China.
El Tratado de Defensa Mutua entre EEUU y Corea del Sur, firmado después de la Guerra de Corea en 1953, establece un compromiso sólido para ayudar a Corea del Sur a defenderse, especialmente de cualquier amenaza proveniente de Corea del Norte. Dada la presencia significativa de las fuerzas militares estadounidenses en la región, este tratado refuerza aún más la cooperación en materia de seguridad entre ambos países.
Aunque existe una creciente preocupación en la inteligencia estadounidense sobre la posibilidad de un ataque repentino por parte de Corea del Norte, es más probable que el régimen norcoreano continúe provocando de otras maneras a Corea del Sur a lo largo del año. Estas provocaciones pueden incluir lanzamientos de proyectiles, maniobras militares cerca de la frontera o incluso acciones cibernéticas. En cualquier caso, la relación entre EEUU y Corea del Sur seguirá siendo fundamental para abordar cualquier desafío proveniente de Corea del Norte y mantener la estabilidad en la región.
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Elecciones Generales en la Republica de Senegal
EL DESPERTAR ELECTORAL EN ÁFRICA OCCIDENTAL: UNA LECCIÓN DE DEMOCRACIA
LUNES, 08 ABRIL 2024
Jour de vote et election. Nathalie Yamb
Hace poco más de un mes, Senegal se vio inmerso en una crisis constitucional sin precedentes, lo cual resultaba preocupante dado que el país se considera un modelo de estabilidad en una región cada vez más afectada por golpes de Estado. En este contexto, existía el temor de que Senegal pudiera convertirse en la próxima víctima de la difícil situación que atraviesa África Occidental.
El presidente saliente, Macky Sall, trató de postergar las elecciones mientras su rival más popular estaba encarcelado, aparentemente por motivos políticos, y descalificado para competir. En línea con el presidente, la Asamblea Nacional fijó la fecha de las elecciones para el 15 de diciembre de 2024, casi diez meses después de lo estipulado por la Constitución. Esta demora provocó fuertes protestas en las principales ciudades del país, que fueron reprimidas con severidad por la Policía, resultando cuatro personas fallecidas y cerca de 200 detenidos, lo que puso en entredicho la salud democrática del país.
Estos sucesos, además de constituir un ataque a la democracia, generaron un bloqueo institucional que sumió a los ciudadanos de Senegal en una situación de incertidumbre. Sin embargo, el 15 de febrero, en una decisión considerada histórica, el Consejo Constitucional declaró inconstitucionales tanto el decreto presidencial como la ley subsiguiente. Tras constatar la imposibilidad de respetar el calendario original debido a que la campaña electoral nunca llegó a tener lugar, esta alta instancia instó a las autoridades a celebrar las elecciones cuanto antes y en ningún caso después del 2 de abril, fecha final del mandato de Sall.
El 28 de febrero, dos semanas antes de la convocatoria de elecciones, Sall aprobó una ley de amnistía, destinada a liberar activistas y políticos encarcelados, entre los que se encontraban Diomaye Faye y su compañero de partido Ousmane Sonko, líderes del disuelto partido Patriotas Africanos del Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (PASTEF), en aras de lograr una «reconciliación nacional”.
La anulación de la candidatura de Ousmane Sonko, considerado el líder de la oposición más popular en Senegal, debido a sus condenas judiciales, situó a Diomaye Faye en el primer plano político. Sonko había sido arrestado y acusado de violación, aunque fue absuelto de ese cargo, y difamación. Aunque los cargos tuvieron motivaciones políticas, su condena lo hizo inelegible para presentarse a la presidencia.
Las elecciones presidenciales se llevaron a cabo el 24 de marzo. Los ciudadanos acudieron masivamente a las urnas para pronunciarse sobre la gestión del gobierno de Sall. El proceso transcurrió sin incidentes significativos y con una participación que superó el 71%, otorgando la mayoría al principal representante de la oposición, Diomaye Faye, que obtuvo el 54,28% de los votos,
“Las elecciones son el encuentro de un hombre con su pueblo. Que el ganador sea felicitado por los derrotados y que la vida continúe para que podamos encontrar la paz”, pidió Diomaye, todo un ejemplo.
A pocas horas de conocerse los primeros resultados, el ex primer ministro Amadou Ba y candidato del partido gobernante, admitió su derrota y felicitó a Diomaye, anticipándose a la proclamación oficial de la Comisión Electoral Nacional Autónoma (CENA). Ba representaba el continuismo de la coalición gobernante, Benno Bokk Yaakaar «Unidos por la Esperanza», así como la Alianza por la República (APR), el partido del presidente Sall, quien también felicitó a Diomaye por su triunfo. Sall, que hizo mucho para debilitar las instituciones y que el año pasado consideró presentarse para un tercer mandato, constitucionalmente prohibido, elogió la conclusión pacífica de la votación.
«Una vez que se conocieron los resultados, los candidatos se apresuraron a felicitar al ganador. Este es un resultado realmente bueno para la democracia», comentó uno de ellos. «Fue la conciencia democrática del pueblo senegalés lo que marcó la diferencia», añadió otro.
A sus 44 años, Diomaye se convierte en el líder electo más joven de África. Representa el cambio que desean miles de jóvenes senegaleses y se une a un creciente grupo de líderes jóvenes que recientemente han asumido el poder en varios países de África Occidental (Guinea Conakry, Malí, Níger y Burkina Faso), aunque Diomaye es el único entre este grupo que ha llegado al poder a través de las urnas y no mediante un golpe de estado.
Según diversos analistas, esta tendencia está surgiendo, al menos en parte, por la insatisfacción popular con los líderes que llevan mucho tiempo en el poder y con las elites corruptas que los rodean. Acusan a Francia, la antigua potencia colonial de la situación, que está siendo aprovechada por Rusia para introducirse en la región, bajo el pretexto de ayudarles en la lucha contra el terrorismo. Diomaye encarna la misma reacción generalizada ante la inseguridad regional, el desempleo crónico y la supuesta intromisión de Francia. Ha prometido combatir la corrupción y limitar los poderes de la presidencia y, antes de las elecciones, tomó la inusual medida de publicar su patrimonio neto en aras de la transparencia.
El día 2 de abril, Diomaye juraba su cargo como quinto Presidente de la República. En su discurso de investidura indico que “Senegal, bajo mi liderazgo, será un país de esperanza, un país pacífico, con un sistema de justicia independiente y una democracia fortalecida. Ésta es mi promesa basada en el juramento que acabo de prestar ante Dios y ante la nación en su presencia”. A la ceremonia celebrada en el Centro Internacional de Conferencias Abdou Diouf de Diamniadio, asistieron los Jefes de Estado de la CEDEAO.
Pocas horas después de asumir el cargo como Presidente de la República nombró a su compañero y principal líder opositor del país, Ousmane Sonko, Primer Ministro. La primera medida adoptada el 3 de abril ha sido anular, mediante decreto, todas las decisiones tomadas por su predecesor durante la reunión del Consejo Superior del Poder Judicial del 29 de marzo de 2024. Sall había nombrado un primer presidente del Tribunal Supremo y había ocupado los puestos de miembros del Centro financiero. También ha anunciado que la Comisión Nacional Electoral Autónoma (CENA) desaparecerá, para dar paso a la Comisión Nacional Electoral Independiente (CENI). Además, abordará la racionalización del número de partidos políticos, así como su financiación.
Geopolítica. Senegal se encuentra estratégicamente ubicado en el extremo oeste de África, limitando con varios países y con acceso al Océano Atlántico. Con una superficie de 197,161 km2 y una población de más de 17 millones de habitantes en 2024, Senegal es un país con una densidad poblacional relativamente alta de 87 habitantes por kilómetro cuadrado y una tasa de crecimiento anual del 2.5%.
La capital, Dakar, es la ciudad más grande y el centro económico y cultural del país, con una población de más de 2 millones de habitantes. Otras ciudades importantes incluyen Thiès, Kaolack, Saint-Louis y Ziguinchor. El idioma oficial es el francés, pero también se hablan diversas lenguas nacionales en el país.
Senegal es un Estado laico donde coexisten diversas creencias y religiones de forma pacífica. La mayoría de la población, entre el 90% y el 95%, practica el islam, con fuertes vínculos espirituales y sociales a poderosas cofradías como Tijania, Muridí, Layeniya y Qadiriyya. El cristianismo es la minoría religiosa más significativa, presente principalmente en el centro-oeste y sur del país, especialmente en la región de Casamance.
Desde su independencia, Senegal ha mantenido estrechas relaciones con Francia, su antigua potencia colonizadora. Además, tiene relaciones privilegiadas con la Unión Europea, como miembro fundador de la CEDEAO, la UA y la OCI. Senegal también ha fortalecido sus lazos con países emergentes como Sudáfrica, India, Brasil, China, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur y Turquía.
A nivel global, Senegal es miembro de la ONU, el FMI, el BM, la OMC y ha ocupado cargos no permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. En el ámbito regional, el gobierno senegalés ha trabajado para mejorar las relaciones con países vecinos como Gambia y Mauritania, especialmente en temas como la explotación de recursos naturales y la seguridad regional.
Economía.
Senegal posee una abundancia de recursos naturales, incluyendo hierro, circonio, gas, oro, fosfatos y yacimientos de petróleo. Sin embargo, a pesar de esta riqueza potencial, el país enfrenta desafíos económicos significativos. Las principales exportaciones se centran en la pesca, el maní y los fosfatos.
La deuda pública de Senegal es alta, representando aproximadamente el 81% del PIB. Esto se debe en parte a una década de importantes inversiones en infraestructura que han contribuido al endeudamiento del país. Además, la explotación de las reservas de petróleo y gas no ha generado los ingresos esperados, lo que ha agravado la situación financiera. Los retrasos en el inicio de la producción de petróleo y gas han contribuido a la disminución de los ingresos previstos, lo que llevó al FMI a recortar su pronóstico de crecimiento económico para Senegal en más de dos puntos porcentuales, situándolo en un 8.3% a finales del año pasado.
La situación económica se ve exacerbada por altos niveles de desempleo, especialmente entre los jóvenes. Tres de cada diez jóvenes están en búsqueda de empleo, lo que subraya la necesidad de crear oportunidades económicas sostenibles. Además, la economía sumergida tiene un gran peso en la economía senegalesa, lo que dificulta el control y la gestión de los recursos financieros del país.
El cierre temporal de las universidades por obras de mejora coincidió con protestas mortales en junio de 2023, que estallaron tras la condena de Ousmane Sonko, un prominente líder político y opositor en Senegal. Estos eventos resaltan las tensiones políticas y sociales en el país, así como la importancia de abordar los desafíos económicos y sociales de manera integral.
Geopolítica energética. El presidente Diomaye destacó en su discurso inaugural que Senegal seguirá siendo un “aliado seguro y confiable para todos los socios extranjeros respetuosos”, prometió gobernar con humildad y tranquilizó a los inversores extranjeros declarándose el mejor garante de su seguridad, al tiempo que diluía su promesa de sustituir el franco CFA, una reliquia de la era colonial que en estos momentos ayuda a contener la inflación y la volatilidad monetaria pero que, además, podría tener la intención de calmar los temores de Francia ante una repetición de lo que está ocurriendo en otros países de África Occidental.
Diomaye en su programa prometió combatir la corrupción y reconstruir las instituciones en todos los niveles, pero, además, abordar la necesidad de lograr la «soberanía energética» y una mayor independencia en campos como la alimentación, tecnología digital, políticas fiscales y científicas, comprometiéndose a renegociar los contratos de hidrocarburos, minería e infraestructura para maximizar los ingresos de los citados recursos. Esta revisión de contratos de compañías internacionales, en línea con otros países africanos, busca una «cierta» soberanía energética y por ende aumentar los ingresos de estos recursos, aunque el margen de maniobra puede ser limitado.
Este nuevo enfoque contrasta con el del expresidente Sall y plantea interrogantes sobre el futuro de la geopolítica energética africana. Algunos analistas sugieren que este cambio podría generar obstáculos políticos para empresas internacionales como BP Energía, Kosmos y Woodside, que han desarrollado vastos proyectos de petróleo y gas en Senegal, incluido el proyecto compartido de GNL, entre BP, Kosmos y Petrosen, la empresa estatal de Senegal, con una capacidad de producción de 2,3 millones de toneladas anuales o el de Grand Tortue Ahmeyim de 4.800 millones de dólares, que se encuentra en la frontera entre Senegal y Mauritania y que se ha retrasado hasta el segundo semestre de 2024. Los gobiernos de Dakar y Nuakchot están preocupados por las consecuencias de este retraso y se mantienen «vigilantes» en cuanto a las «condiciones de desarrollo» del proyecto.
Por otro lado, el yacimiento petrolífero en aguas profundas de Sangomar, liderado por Woodside Energy, se ha retrasado más de un año, con un notable aumento de los costes debido a la construcción de la plataforma flotante de almacenamiento y descarga de producción. La explotación de petróleo y gas es clave para la agenda económica establecida por el expresidente Sall y el recién elegido Faye. Sin embargo, mientras Sall considera imposible la renegociación, Faye es mucho más asertivo.
La propuesta de la «soberanía energética» de Senegal, podría ser un punto de inflexión en el escenario actual de la geopolítica energética africana.
Futuros Proyectos. Por otra parte, la empresa estatal nigeriana NNPC ha anunciado que para finales de 2024 tomará la decisión final sobre la inversión de cerca de 25.000 millones de dólares, para la construcción de un gaseoducto de 7.000 Km que iría desde Nigeria a Marruecos (NMGP). La infraestructura transitaría por la ZEE de 14 países (Nigeria, Benín, Togo y Ghana que ya están conectados por una tubería existente, más Costa de Marfil, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Guinea Bissau, Senegal, Gambia, Mauritania, Sáhara Occidental y Marruecos.
El proyecto presenta un desafío significativo desde una perspectiva geopolítica y económica, ya que requeriría inversiones masivas que ninguna nación africana podría asumir sin consecuencias financieras y sociales perjudiciales. Sin embargo, Nigeria argumenta que el proyecto es esencial para acelerar la transición africana, ya que los recientes cambios geopolíticos han alterado las prioridades, elevando la seguridad energética por encima de la transición energética en la agenda continental.
Por lo tanto, los países africanos consideran que es prioritario garantizar la seguridad en el suministro de energía a cientos de millones de personas en África subsahariana, debido a que el continente solo contribuye con el 3% de todas las emisiones globales y por ello los ciudadanos africanos tienen derecho a utilizar sus propios recursos de gas.
Sin embargo, Marruecos se posiciona como una puerta de entrada para acceder a los mercados energéticos de la Unión Europea, que buscan diversificar sus importaciones fuera de Rusia, especialmente tras la invasión de Ucrania. Desde Marruecos, el gasoducto se extendería hasta Cádiz, lo que convertiría a Marruecos en un importante centro de distribución de gas para la UE, un objetivo de largo plazo para España.
De cualquier forma, habrá que esperar, ya que Nigeria es uno de los principales productores de gas natural del continente africano y la exportación de gas natural licuado (GNL) es una parte importante de su economía y estrategia energética, con proyectos de expansión y desarrollo en curso para aprovechar su abundante recurso de gas y satisfacer la demanda tanto doméstica como internacional. Recientemente, se han anunciado avances en el proyecto del Gasoducto Transahariano (TSGP), en el cual participan Senegal, Argelia y Níger. Este proyecto compite directamente con el Nuevo Gasoducto Magreb-Europa (NMGP), en el que participa Marruecos.
Migración, Cambio Climático y Ayuda al Desarrollo.
“Si no puedes ver los diferentes factores que funcionan juntos, sociales, políticos, económicos, medioambientales y demográficos, estarás obviando la perspectiva más amplia”, Caroline Zickgraf.
Senegal es un país de origen, tránsito y destino de migrantes. La migración internacional, especialmente hacia Europa, es una estrategia común para buscar mejores oportunidades económicas debido a la falta de empleo y la pobreza en el país. Muchos senegaleses arriesgan sus vidas en peligrosas travesías marítimas en cayucos para llegar a las costas europeas en busca de una vida mejor. Esto ha llevado a una importante diáspora senegalesa en países como España, Francia e Italia.
Dentro del continente africano, Senegal constituye un buen exponente de los efectos que el cambio climático puede tener sobre la migración. La crisis climática está exacerbando las dificultades ambientales y económicas, especialmente la desertificación, la erosión costera, la variabilidad de las precipitaciones y el aumento del nivel del mar. Estos fenómenos afectan la seguridad alimentaria, la agricultura, la infraestructura costera y la economía en general. Las comunidades costeras se ven especialmente afectadas por la intrusión del agua salada en las tierras agrícolas y la pérdida de medios de subsistencia. Agricultores, pastores y pescadores se ven afectados por la falta de agua, la desertización y la sobrepesca.
Un ejemplo es la histórica ciudad de Saint Louis que a pesar de formar parte de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO por su “paisaje único”, se está hundiendo progresivamente por el aumento del nivel del mar. Toda una comunidad de antiguos pescadores se ha quedado sin techo y sin trabajo. Más de 2.000 personas se han visto ya obligadas a trasladarse y la cifra va a seguir aumentando. Las aguas que antes contribuían al sustento de esta ciudad del norte de Senegal ahora constituyen un riesgo para su propia supervivencia, según las NNUU. Este tipo de situaciones son cada vez más comunes, pues se está agravando la crisis climática y la migración y los desplazamientos están aumentando, al igual que la desinformación sobre el tema en cuestión. No queremos entender que el Mundo actual, este que creemos que es nuestro, se ha venido configurando con de múltiples migraciones.
Senegal recibe ayuda al desarrollo de varios países y organizaciones internacionales para abordar estos desafíos. La ayuda se destina a programas de desarrollo económico, educación, salud, seguridad alimentaria, adaptación al cambio climático y fortalecimiento de la infraestructura.
Relaciones España-Senegal.
El punto de inflexión en las relaciones bilaterales ocurrió en el verano de 2006 durante la «crisis de los cayucos», cuando unos 30.000 inmigrantes senegaleses llegaron irregularmente a las costas de las Islas Canarias. A partir de entonces, las relaciones se han centrado en encontrar una estrategia conjunta contra la inmigración ilegal, evolucionando hacia una relación más amplia que trasciende el tema migratorio. Las visitas de delegaciones españolas son frecuentes y se ha implementado un extenso programa de cooperación en seguridad, que incluye el fortalecimiento de las capacidades de las autoridades senegalesas y la presencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional españolas, para apoyar la seguridad en las aguas territoriales de Senegal.
En resumen, la elección de Diomaye Faye como presidente de Senegal representa una oportunidad para el cambio, especialmente en un momento de crisis económica y descontento social. La juventud senegalesa se ve especialmente afectada por el desempleo y la inflación récord, lo que ha contribuido al aumento de la emigración hacia Europa. A pesar de estos desafíos, el descubrimiento de importantes reservas de gas y petróleo genera expectativas de desarrollo, aunque se plantea el desafío de garantizar un reparto equitativo de los ingresos. Además, Senegal es uno de los países más afectados por el cambio climático. Las relaciones entre Senegal y España son sólidas, con una colaboración estrecha en el control fronterizo y una importante inversión española en proyectos de desarrollo. El interés por la lengua española está en aumento, con un número creciente de jóvenes que la estudian, existiendo en Dakar una sede del Instituto Cervantes. La presencia empresarial española en Senegal está en expansión, atraída por la estabilidad y el marco bilateral favorable.
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Elecciones en la República de LA INDIA.
LUNES, 22 ABRIL 2024
Taj Mahal (Agra) P. Fuentetaja
El 19 de abril comenzaron unas elecciones que durarán hasta el 1 de junio de 2024 en la India, la democracia más grande y el país más poblado del mundo. Están convocados 968.8 millones de ciudadanos de una población de más de 1.417 millones. Estas elecciones representan un ejercicio gigantesco de logística y representación. La complejidad se extiende por la vasta geografía de un país con 28 estados y siete territorios, un mosaico inmenso de pueblos, razas, castas, religiones y culturas, con una diversidad socioeconómica sin igual.
El actual Presidente, Narendra Modi, se presenta para un tercer mandato que, según las principales encuestas, sería el ganador. De ser así, estas elecciones podrían afianzar el autoritarismo del nacionalismo radical hindú, iniciado en 2019, y el retroceso democrático del país. Esto no solo tendría repercusiones a nivel nacional, sino que también podría desafiar la estabilidad en la región.
Las elecciones se llevan a cabo cada cinco años para elegir a los 543 miembros del Lok Sabha o Cámara Baja del Parlamento indio. Los ciudadanos ejercerán su derecho al voto durante 44 días y en siete fases, supervisado por la Comisión Electoral de la India (ECI). De los 968.8 millones de electores, 497 son hombres y 471 mujeres. Los votos se emiten electrónicamente en más de un millón de colegios electorales que requieren alrededor de 15 millones de empleados durante la votación. Los resultados se anunciarán el 4 de junio de 2024, y determinarán el rumbo político del país más poblado del mundo.
En estas elecciones se presentan dos coaliciones: la Alianza Democrática Nacional (NDA), derecha ultranacionalista, cuyo principal partido es el Bharatiya Janata Party (BJP) de Narendra Modi, que está en el Gobierno, y la Alianza Inclusiva para el Desarrollo Nacional de la India (INDIA), de centro y socialdemócrata, de Rahul Gandhi, en la oposición. En 2014, el BJP, liderado por Narendra Modi, ganó las elecciones al igual que en 2019. Su mandato finaliza el día 16 de junio de 2024 y Modi se presenta para un tercer periodo (2024-2029) con las principales encuestas a su favor.
Desde que Modi llegó al poder, emprendió un rápido camino hacia el nacionalismo radical hindú, llevando a cabo una sistemática demolición de la tradicional democracia india que había logrado articular una nación diversa mediante un Estado laico, con división de poderes estatales y partidos políticos que disputaban su representatividad en las elecciones.
Las propuestas de Modi abarcan el desarrollo económico en un contexto de populismo hindú autoritario, generando un creciente conflicto y exacerbando la división entre el norte y el sur del país. Es crucial destacar que el sur de la India representa la nueva cara del país, con un notable progreso económico, y es donde el partido de Modi obtiene una baja proporción de votos, dependiendo del norte más pobre, más poblado, rural y de habla hindi.
Contexto histórico. Los primeros asentamientos neolíticos datan del 7000 a.C. En torno al 2000 a.C., los arios procedentes de Irán llegan al valle del Indo (En 1938, Hitler envió un equipo al Tíbet para buscar los orígenes de la supuesta raza superior). El nombre Bharata, utilizado actualmente por el nacionalismo hindú y por Modi, alude al antiguo emperador mitológico cuya historia se cuenta en la epopeya india Mahabharata. Los comienzos de la tradición védica se remontan a la mezcla de pueblos nativos con la cultura de los migrantes arios. En este periodo se escribieron los libros sagrados hindúes conocidos como Vedas, que dividían la sociedad en castas: los Brahmanes (sacerdotes y letrados), los Kshatriyas (guerreros), los Vaishyas (agricultores y mercaderes) y los Shudras (obreros), y la casta más baja, los Dalits, los intocables.
Más tarde, los reformistas religiosos Siddhartha Gautama (563-483 a.C.) y Vardhamana Mahavira (599-527 a.C.) desarrollaron sus propias religiones (budismo y jainismo) y se separaron de la corriente principal del Sanatan Dharma.
La India es el lugar de origen de cuatro grandes religiones: el hinduismo, el jainismo, el budismo y el sijismo. Esta última surge de la predicación de su fundador, el gurú Nanak (1469-1539), para intentar acercar los puntos de vista del islam al hinduismo.
Persia mantuvo el dominio del Punjab hasta que fue conquistada por Alejandro Magno (330 a.C.), lo que dio origen a una cultura greco-budista que ha quedado reflejada en las artes, la religión e incluso en la vestimenta. Las estatuas y relieves del período muestran a Buda y a otras figuras en poses con vestimentas helénicas. Tras su partida, surgió el imperio de Maurya (322-185 a.C.), que se extendió en el norte. Su nieto, Asoka el Grande, fundó el Primer Imperio Indio (273 a.C). Conquistó la ciudad-estado de Kalinga y, conmocionado por la destrucción y muerte, abrazó las enseñanzas de Buda, fomentando el pensamiento y la expansión de estos principios. Con la muerte de Asoka, el Imperio Maurya entró en decadencia y se desmembró en numerosos reinos menores.
Pastora de Yaks (Lamayuru) P. Fuentetaja
A partir de que César Augusto incorporara Egipto al Imperio romano (30 a.C.), aumentó el comercio con Roma y se convirtió en el principal socio comercial de la región. Bajo el reinado del Imperio Gupta (320-550 d.C.) se produjo la Edad de Oro en los diversos reinos. Se cree que fue fundado por Sri Gupta (240-230 d. C), perteneciente a la casta Vaishyas (mercaderes). Su ascenso al poder fue un desafío sin precedentes al sistema de castas. Bajo su reinado, florecieron la cultura, las artes y las ciencias como las matemáticas, la arquitectura y la astronomía realizando grandes logros para la humanidad. Gupta desafiaba el pensamiento ortodoxo hindú, por lo que no resulta extraño que promoviera y propagara el budismo como creencia nacional por toda Asia, razón que explica la abundancia de obras de arte budistas, en vez de hinduistas, en lugares como las cuevas de Ajanta y Ellora.
El imperio declinó lentamente bajo una sucesión de monarcas débiles hasta que colapsó alrededor del 550 d.C. Harshavardhan (590-647 d.C.) reemplazó a los reyes del Imperio Gupta y gobernó la región durante 42 años. Harsha fue un mecenas de las artes y un devoto budista. Poseía una excepcional maestría en el manejo de las tácticas militares. Tras su muerte, el reino desapareció y se fragmentó en pequeños estados.
Anciana camino a Leh (Norte de India). P. Fuentetaja
En el 711 d.C. se produce la primera incursión árabe en le India. El general musulmán Muhammed bin Quasim conquistó la India septentrional y se estableció en lo que hoy es Pakistán, poniendo fin a los imperios nativos, que se convirtieron en sultanatos islámicos. En 1398 el turco mongol Tamerlán, el último de los grandes conquistadores nómadas de Asia Central, destruye Delhi y en 1498 Vasco de Gama abre la ruta de la India. Entre 1526-1858, los emperadores mongoles reinan en la India, dejando una huella significativa en la arquitectura, la cultura y la administración. Los avances del imperio Gupta se desvanecieron debido a la pugna entre religiones y por la diversidad de lenguas que se hablaban. En consecuencia, el Imperio mongol islámico conquistó con facilidad los territorios y la India quedó sometida a influencias y poderes foráneos, entre ellos portugueses, franceses y británicos.
En 1600 desembarca en la India el primer ciudadano inglés. En 1746 comienza la guerra franco-inglesa por la posesión de la India. La victoria del general Clive en Plassey abre a Inglaterra el norte de la India. En 1763 el Tratado de Paris excluye a los franceses de la India y en 1773 la India pasa al control directo de la Corona Británica. Los ingleses tomaron Delhi (1803) y se anexionaron el Punjab (1849). En 1869 nace Mohandas Karamchand Gandhi. En 1876 Mohammed Ali Jinnah y en 1889 Jawaharlal Nehru, que a la postre serán los líderes de la independencia de la India. En 1906 se crea la Liga Musulmana de la India, prolegómenos de la creación de Pakistán. En 1911 Delhi se convierte en la capital de la India.
A principios del siglo XX comenzaron las campañas de desobediencia civil no violenta de Mahatma Gandhi (1920, 1930 y 1940). En 1942 inició su campaña “¡Abandonad la India!” con el apoyo de numeroso lideres hindúes entre ellos Nehru.
Finalmente, el 15 de agosto de 1947, Gran Bretaña dividía la India en dos naciones independientes: La Unión India y Pakistán. Sus fronteras, trazadas apresuradamente, crearon conflictos que persisten en la actualidad.
La independencia fue una victoria para los que anhelaban la autodeterminación, pero la Partición provocó que las tensiones latentes, entre indios y musulmanes, debidamente azuzadas, convirtieran la histórica salida británica en un baño de sangre, con violentos enfrentamientos y migraciones masivas depoblación. Los recuerdos de la Partición aún persisten en el imaginario de hindúes y musulmanes.
Tras la división, comenzó la guerra entre la India y el Pakistán por Cachemira. El 30 de enero de 1948, el “Padre de la Nación”, Mahatma Gandhi, era asesinado por un fanático del partido nacionalista hindú Rashtriya Swayamsevak Sangh, familia ideológica del actual partido gobernante BJP.
El primer ministro de la India entre 1947 y 1964, Jawaharlal Nehru, fue uno de los promotores del Movimiento de Países No Alineados. En 1949, se produjo un alto el fuego y la división de Cachemira. En 1950, se aprobó la Constitución de la República de la Unión India. Tras la muerte de Nehru en 1961 le sucedió Shastri y 1962 comenzó el conflicto chino-indio, donde ya se habían producido incidentes fronterizos en 1959.
En 1965, se produjo la Segunda guerra indo-pakistaní a causa de Cachemira, que finalizó con el “compromiso” de la Conferencia de Taskent (1966). Un día después, el 11 de enero de 1966, fallecía Shastri en Taskent.
Le sucedió, Indira Gandhi, la mujer más amada y odiada de la India y una de las mujeres más influyentes del siglo XX, que tuvo que lidiar con la guerra indo-pakistaní a causa de Bangladés. En 1974 se realizó la primera explosión nuclear india y en 1975 el lanzamiento del primer satélite científico.
En 1984, Indira Gandhi fue asesinada por tres miembros de su guardia personal de religión sij. El sueño de una India independiente, laica y unida, que había heredado de su padre y también primer ministro, Nehru, se hallaba más lejos que nunca de convertirse en una realidad.
Tras la incredulidad, una ola de violencia de dimensiones insospechadas se cernió sobre la India. Los hindúes comenzaron una matanza indiscriminada de sijs. El odio llegó a tales extremos que Rajiv Gandhi, hijo de Indira y nuevo primer ministro, decidió recurrir al ejército para poner fin a la situación. En 1991, Rajiv Gandhi, fue asesinado en campaña electoral por un insurgente de los Tigres Tamiles (LTTE) de Sri Lanka, que hizo estallar una bomba adherida a su cuerpo.
La India intriga y fascina, a causa de sus ambigüedades. Su devenir histórico muestra la grandeza del país, pero también los numerosos desafíos a los que se enfrenta. La diversidad étnica, las tensiones religiosas y la desigualdad socioeconómica requieren enfoques pragmáticos alejados del populismo.
Contexto geopolítico. India es el séptimo país más extenso del mundo y, desde abril de 2023, el más poblado. Tiene 3.287.000 km². Su capital, Nueva Delhi, con más de 32 millones de habitantes, es la segunda más poblada del planeta. El hindi y el inglés son los idiomas oficiales. Además, existen legalmente 21 lenguas consideradas «clásicas», (sánscrito, tamil, kannada, telugú.). Es la cuna de cuatro grandes religiones: hinduismo (80,5 %), budismo (0,8 %), jainismo (0,4 %) sijismo (1,9 %), además de las religiones consideradas extranjeras por el hinduismo: islam (13,4 %), el cristianismo (2,3 %) y el judaísmo.
La mayoría de los ríos que atraviesan India nacen en la cordillera del Himalaya. Los más importantes son el Indo (el más extenso con 3180 km de largo), el Ganges y el Brahmaputra. India, por su extensión, presenta distintos climas y relieves. La región del Himalaya al norte del país se caracteriza por tener las montañas más elevadas del planeta, con climas fríos y temperaturas muy bajas. La llanura indo-gangética, con casi 800.000 kilómetros cuadrados, se extiende en gran parte del norte del país. Es una llanura muy poco elevada. Se extiende hacia Bangladesh y es una de las regiones más pobladas del mundo, con más de 500 mill/hab. El clima es cálido tropical monzónico. Calcuta, Nueva Delhi y Dhaka están ubicadas en esta región.
Vista aérea de los Himalayas. P. Fuentetaja
La meseta del Decán, con una extensión de casi un millón de kilómetros cuadrados, ocupa gran parte del centro y sur del territorio de India. No supera los 800 metros de altura y la atraviesan cadenas montañosas de menos de 2500 metros. El clima predominante es el tropical monzónico, con temperaturas elevadas todo el año y precipitaciones abundantes en los meses de verano. Hacia el oeste, el clima es cálido semiárido, con elevadas temperaturas y pocas precipitaciones anuales.
Sociedad y religión. En la India, cerca del 80 % de la población profesa el hinduismo, pero existen importantes minorías. Entre ellas destacan los musulmanes, con al menos 175 millones de personas, lo que convierte al país en el segundo con mayor cantidad de fieles de esa religión después de Pakistán e Indonesia. Además, conviven importantes comunidades cristianas, budistas, sijs y zoroastrianos, entre muchas otras. Todos han pasado a ser ciudadanos de segunda clase para el actual Estado indio.
India: Crisol de religiones y culturas. P. Fuentetaja
Sin controles ni adversarios políticos de peso, Modi ha reformado el Estatuto Autónomo de Jammu y Cachemira, tomando el poder del único Estado con mayoría musulmana del país. Al mismo tiempo, modificó la ley de ciudadanía para facilitar la integración de las minorías hindúes en Pakistán, Bangladés y Afganistán. La ley incluye otras religiones, pero no a los musulmanes, a los que obligaba a probar con documentación oficial su derecho a la nacionalidad india mediante un proceso arbitrario, que ha sido denunciado por diferentes organizaciones internacionales, so pena de volverse apátridas en su propio país.
Con el Gobierno de Modi ha crecido la presión y persecución sobre los matrimonios entre hindúes y musulmanes, organizaciones hinduistas e instituciones universitarias y culturales disidentes, así como contra medios de comunicación y ONGs internacionales.
Un hecho clave en la construcción de este nacionalismo excluyente, estuvo relacionado con una mezquita del siglo XVI, destruida en 1992 por el ataque de una multitud de radicales hindúes que afirmaban que allí había nacido Rama, una de sus principales deidades. Ese suceso marcó el principio del fin de la India secular, erigida por el Congreso Nacional Indio de Gandhi y de Nehru. La destrucción de la mezquita ocasionó conflictos violentos que terminaron con la muerte de más de 2000 personas. La disputa se solucionó por la Corte Suprema en 2019, tras el nombramiento de jueces afines a Modi, que autorizó a los hindúes la construcción de un nuevo templo sobre las ruinas de la mezquita. El templo se encuentra en Uttar Pradesh, el estado indio más poblado del país y granero de votos del BJP de Modi, que tomó ese acontecimiento como el inicio de una nueva etapa en el camino hacia la “hindutva”, una ideología extremista que asocia la identidad nacional de la India exclusivamente con lo hindú.
Modi lo utilizó como lanzamiento de su campaña electoral e inauguró personalmente el templo acompañado de una gran propaganda nacionalista difundida desde el Estado. La construcción del templo, valorada en más de 200 millones de dólares, se considera una de las bases para obtener el triunfo electoral, al igual que el alunizaje de una nave no tripulada india en agosto de 2023 y las políticas de expansión regional y global de la presidencia del G20, donde uso el término Bharat (como se designa a la India en idioma hindi) en las invitaciones oficiales para la Cumbre presidida por Modi.
La política religiosa de Modi podría estar llevando a la India hacia un estado confesional hindú, donde los principios religiosos se imponen a toda la población, discriminando a las minorías religiosas, particularmente los musulmanes, en búsqueda de su desplazamiento o aniquilación.
Economía. Los fundamentos del ascenso económico del país datan del período post independencia. El modelo de desarrollo instaurado por Nehru permitió la creación «interna» de un sustrato económico y científico sobre el que aún se apoya el país.
Este sistema de economía mixta, que atribuye un papel central al Estado, llegó a su límite y fue desmantelado. A partir de 1980 se desarrolló una política de modernización económica, con un giro más radical durante los 90 bajo el mando del Partido del Congreso, lo que llevó a un significativo aumento del crecimiento (3% en los años 80), alcanzando un índice de crecimiento de los más dinámicos del mundo desde el año 2000. El segundo más importante entre los miembros del G20.
La India, que es la quinta economía más grande del mundo y está experimentando un crecimiento superior a otros países, no es una excepción en el marco de los retrocesos democráticos que caracterizan al mundo contemporáneo.
Este dinamismo trajo consigo el desarrollo del sector servicios (especialmente la informática) y un auge creciente del sector industrial (acero, automovilístico, farmacéutico y de productos petrolíferos), favoreciendo el crecimiento del mercado doméstico, así como a la exportación. Las actividades económicas más importantes incluyen la agricultura, la minería, la industria (textil, petroquímica, automotriz y electrónica), los servicios y el turismo. Con el crecimiento económico, la construcción y el desarrollo de obras públicas (urbanización, autopistas, aeropuertos y puertos) han sido clave en la economía de los últimos años. La producción de piedras y metales preciosos, representan el segundo producto de exportación del país.
India es el sexto mercado mundial de alimentos y especias, una industria en continuo crecimiento. Es uno de los mayores productores y exportadores de arroz, trigo, caña de azúcar, algodón, té, café, especias y frutas. Gran parte de la población rural se dedica a la agricultura. Los servicios más destacados son los de tecnología de la información y comunicación, y los servicios financieros. Además, de los millones de turistas que llegan todos los años para visitar el país. Los principales socios comerciales son Estados Unidos, China y Emiratos Árabes Unidos.
Por otra parte, las grandes tecnológicas llevan años reforzando sus posiciones en el país. Apple, Amazon, Google o Microsoft son algunas de las grandes compañías de tecnología que ya están presentes. Además, India se está preparando para ser un actor relevante en la industria de los semiconductores ante una coyuntura desfavorable para Taiwán y donde India podría ser clave en el sur de Asia. Por ello, el Gobierno está ofreciendo sustanciales incentivos y apoyo financiero a los fabricantes de chips internacionales, para impulsar el sector en el país. El fabricante de memorias Micrón, con sede en EE. UU., lidera la iniciativa con planes para su primera instalación ATMP a nivel local para 2024.
Recuerdos de La India. P. Fuentetaja
La dependencia de la India del carbón para impulsar su creciente economía es prácticamente total. El gobierno ha invertido masivamente en la minería, priorizando el carbón en la generación de energía y asegurando el suministro de electricidad, redoblando sus esfuerzos para que el carbón sea la columna vertebral de su sistema energético, dada la volatilidad de la energía hidroeléctrica y la contribución aún insuficiente de las energías renovables.
Con una población y una economía creciente, India se enfrenta a equilibrar su crecimiento económico con la transición a energías sostenibles. El éxito o fracaso de este proceso repercutirá a nivel global.
En un intento por independizarse en tecnologías renovables y fortalecer la industria verde nacional, Nueva Delhi parece decidida a convertirse en uno de los principales mineros mundiales para extraer materias primas críticas de los fondos marinos en el Océano (cordillera de Carlsberg y monte submarino Afanasy-Nikitin) en la cuenca central de la India, cerca de Sri Lanka. Además, India se ha convertido en uno de los principales compradores de crudo ruso (aumento del 40% en las importaciones 2023/2024). Nueva Delhi ha reducido su dependencia de las importaciones de petróleo de Oriente Medio, ante la posibilidad de un conflicto en expansión en esa región.
Riesgos. India comparte fronteras con China, Pakistán, Nepal, Bután, Bangladesh y Sri Lanka y las relaciones han sido históricamente variadas. Con Pakistán siempre han sido tensas, mientras que con Nepal y Bután suelen ser más amistosas. Con la llegada de Modi al poder, India ha cambiado su posición respecto a la causa de Palestina y ha fortalecido sus lazos con Israel, compartiendo una ideología ultranacionalista religiosa y mostrando hostilidad hacia el mundo musulmán.
India y China compiten en el Océano Índico debido a lo que ambos países consideran su área de influencia. India lidera o participa en diversas organizaciones regionales que promueven el diálogo y la cooperación en la región y busca desarrollar asociaciones estratégicas con varios países y bloques regionales, como EEUU, la UE y Rusia. Es un miembro activo de varias organizaciones multilaterales, como las NNUU, el G20 y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), participando sobre temas globales, desde el cambio climático hasta el desarrollo sostenible y la seguridad alimentaria.
El ascenso de India a la primera línea de la escena mundial plantea serias preocupaciones sobre su futuro, debido a que su imagen se podría ver empañada por conflictos internos y regionales que amenazan con desestabilizar la región.
Migración y Cambio Climático. La India ha venido sufriendo en los últimos años olas de calor cercanas a los 50º, durante los meses de marzo y abril, lo que ha provocado escasez en el suministro de electricidad, agua y carbón, la mayor fuente de energía en el país. El sector agrícola se ha visto muy afectado, especialmente la producción de trigo. El IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU) advierte que estos episodios extremos reflejan el principio de una catástrofe global. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) calcula que el planeta podría alcanzar un calentamiento de 1, 5º en solo cinco años. Los desiertos y zonas áridas aumentarán en 12 millones de hectáreas cada año. Advierten que para 2050 unos 200 millones de personas podrían necesitar ayuda humanitaria debido al clima extremo y los desplazamientos.
En este contexto, la India es uno de los países más expuestos al cambio climático. Los bosques de la India están desapareciendo más rápido de lo previsto debido a los cambios en cultivos, la ganadería y al aumento de la población. En el mes de abril del pasado año se detectaron en tres días más de 7.800 incendios forestales, y alrededor de una cuarta parte del país se está convirtiendo en desierto. La lluvia extrema también se ha intensificado. Estos fenómenos provocan migraciones masivas a las grandes ciudades en busca de nuevas oportunidades, pero en muchos casos, la población desplazada solo encuentra en su destino trabajos vinculados a la precariedad y la explotación.
En la India rural, el 70% de la población vive de la agricultura y la sequía crónica es una constante amenaza. La desertificación aumenta cada año provocando migraciones a las grandes ciudades. La reforestación es uno de los proyectos principales para aumentar la masa forestal y contribuir a frenar el calentamiento global.
El valor de un bolígrafo BIC
Elecciones generales en la República de Sudáfrica
LUNES, 13 MAYO 2024
ONU
El año 2024 va a ser el más importante de la historia, desde un punto de vista electoral, debido al número de países que tienen previsto o deben convocar elecciones, especialmente en el Continente Africano. Sin embargo, la celebración de estos eventos no siempre garantiza el avance democrático.
En muchos países, la “teórica democracia” no ha logrado mejorar significativamente la calidad de vida de los ciudadanos debido a la corrupción y la inestabilidad política. Este desencanto puede ser especialmente evidente en lugares como Sudáfrica, que, a pesar de ser considerado un faro de esperanza tras el fin del apartheid, aún enfrenta desafíos significativos en términos de desigualdad, corrupción y otros problemas socioeconómicos.
Las elecciones en la “nación del arcoíris” podrían representar un punto de inflexión en la política predominante, de uno de los países más influyentes de África.
El 29 de mayo se celebrarán elecciones generales en Sudáfrica, una de las principales potencias económicas y regionales del continente africano. Un país que cuenta con una población de más de 60 millones de habitantes (año 2023). Tiene tres capitales: Pretoria (capital administrativa), Ciudad del Cabo (capital legislativa) y Bloemfontein (capital judicial). Johannesburgo está considerado el centro económico y financiero y una de las ciudades más pobladas del mundo. Sudáfrica es la economía 38 por volumen del PIB y tiene una tasa de desempleo del 32,7%, siendo el país con más desempleados del mundo (1).
Tras el final del Apartheid y la llegada al poder de Nelson Mandela (1994), su gran proyecto fue llevar a cabo la reconciliación nacional, sin saldar cuentas con el pasado. De aquí nació la idea de «Nación Arcoíris», donde las diferencias de raza no fueron un factor divisorio sino una seña de identidad nacional y un ejemplo de convivencia para todo el mundo. Sudáfrica es un crisol de grupos étnicos y culturales. En el territorio conviven cincuenta y ocho etnias distintas (2). Un 79,6% de la población es negra, 9,2% blanca, 8,8% mestiza y 2,6% asiática. Tiene 11 idiomas oficiales (3). El 80% de la población es de religión protestante. Una enorme heterogeneidad étnica que históricamente ha sido motivo de enfrentamiento y división.
Sudáfrica es una república parlamentaria donde el Presidente es el Jefe de Estado y de Gobierno. La Asamblea Nacional se elige para un período de cinco años. Para ejercer su derecho al voto, se han registrado casi 28 millones de electores. En las nueve provincias estarán habilitadas 23,292 mesas electorales. Estas elecciones van a ser las más disputadas de la historia sudafricana. Se presentan 70 partidos políticos y más de 14,000 candidatos que compiten por 887 escaños en las legislaturas nacionales y provinciales.
Más allá de la multitud de partidos minoritarios, el futuro Gobierno nacional se disputará entre los líderes de las tres organizaciones políticas mayoritarias del país.
Los candidatos de los principales partidos a la Presidencia de la República son: Cyril Ramaphosa, el actual Presidente, quien pertenece al Congreso Nacional Africano (ANC). Su ideología es la Revolución Democrática Nacional y las encuestas le otorgan un 39% de los votos. John Steenhuisen, de la Alianza Democrática (DA), principal fuerza de oposición tiene una ideología liberal-centro derecha y cuenta con un 27% en las encuestas. Julius Malema, del partido Luchadores por la Libertad Económica (EFF), que es el tercer partido más importante de Sudáfrica y tiene una ideología radical, cuenta con un 10% de los votos.
En este complejo contexto, una decisión inédita del Tribunal Electoral ha sumido a Sudáfrica en la perplejidad y agitación política en los últimos meses, al admitir, el pasado 9 de abril, un recurso de Jacob Zuma, ex presidente del país, y resolver que podía concurrir a las elecciones con el nuevo partido uMkhontho weSizwe (MK), contradiciendo la decisión previa de la Comisión Electoral de Sudáfrica (IEC), que había prohibido que Zuma se postulase de nuevo a la presidencia debido a una condena judicial en su contra. El Tribunal Constitucional de Sudáfrica comenzó, el pasado viernes 10, a estudiar los argumentos de las partes sobre el recurso de la Comisión Electoral (IEC) contra la sentencia del Tribunal Electoral que permitiría al expresidente Jacob Zuma concurrir a las elecciones (4). Zuma continúa teniendo un amplio apoyo ciudadano, principalmente en la región suroriental de KwaZulu-Natal, de donde procede, gracias a su retórica populista. Su electorado proviene del EFF y el ANC. Tras su sentencia, se produjeron protestas y disturbios en Sudáfrica.
Por primera vez desde la llegada de la democracia en 1994, la principal fuerza política que vertebra el país, el Congreso Nacional Africano (ANC), podría sufrir un fuerte desgaste y obtener menos del 50% de los votos, lo que le obligaría a establecer una coalición de gobierno con otros partidos.
Contexto histórico
Sudáfrica cuenta con los yacimientos paleo antropológicos más antiguos de África. La zona fue habitada por grupos de australopitecos, según restos de las cuevas de Sterkfontein y Kromdraai. Los Homo sapiens aparecieron hace unos 100.000 años. Entre los siglos IV y V, agricultores y ganaderos bantúes se establecieron al sur del río Limpopo y más tarde en la provincia de KwaZulu-Natal, donde se ha encontrado la fundición más antigua que data del 1050. Los Xhosa se establecieron más al sur, en la provincia Oriental del Cabo. Sin embargo, la historia escrita de la actual Sudáfrica comienza en 1487 con la llegada del portugués Bartolomeu Díaz al punto más meridional de África, que, debido al mal tiempo, llamó Cabo das Tormentas. Juan II de Portugal cambió el nombre por Cabo da Boa Esperança, creando una ruta marítima para que los portugueses pudieran ir a buscar las riquezas de la India (5).
Van Riebeeck (1652) estableció en el cabo de Buena Esperanza un puesto de avituallamiento para la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Durante los siglos XVII y XVIII, bajo soberanía holandesa, la pequeña colonia del Cabo se fue extendiendo y entrando en conflicto con los pueblos Xhosa. Debido a la escasez de mano de obra, los holandeses trajeron esclavos de Indonesia, Madagascar e India, que se mezclaron con los colonos holandeses, dando lugar a los mestizos «malayos del Cabo», que llegaron a ser la mitad de la población del Cabo Occidental. En 1797, tras la cuarta guerra anglo-holandesa, Gran Bretaña ocupó el cabo de Buena Esperanza. Los holandeses se declararon en bancarrota y los británicos se anexionaron la colonia en 1805. El descubrimiento de diamantes y oro estimuló el crecimiento de la economía y la inmigración, intensificando la opresión sobre los indígenas.
Primera Guerra Bóer (1880-1881), los descendientes de los holandeses del Cabo resistieron con éxito el asedio británico gracias a su adaptación al terreno. Segunda Guerra Bóer (1899-1902), fueron derrotados por los británicos y se anexionaron la Colonia del Río Orange y el Transvaal. El 31 de mayo de 1910 se creó la Unión Sudafricana. En 1934, se fusionan los partidos de ideología afrikáner en el Partido Nacionalista Unificado (PNU), ultraconservador. En 1939, la Unión Sudafricana entra como aliada del Reino Unido en la II Guerra Mundial. Se escinde la parte del PNU proclive a la Alemania nazi.
En 1948, Malan del PNU es nombrado Primer ministro. Ferviente defensor del afrikáans estableció las bases de la segregación racial que dio inicio al apartheid (6). Durante los años 50 aumentaron las protestas del Congreso Nacional Africano (ANC) y el Congreso Pan Africanista de Azania (PAC). El 21 de marzo de 1960, la policía disolvió una manifestación en Sharpeville, donde murieron 69 personas negras, entre ellas mujeres y niños, y otras 180 fueron heridas. El gobierno declaró el Estado de Emergencia y fueron detenidas 11.727 personas.
El ANC y el PAC fueron prohibidos. Ambas formaciones abandonaron la protesta no violenta e iniciaron la lucha armada. A la matanza de Sharpeville sucedió una oleada de protestas en todo el mundo, incluida la condena de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)vii. Sharpeville supuso un punto de inflexión en la historia sudafricana y provocó 30 años de aislamiento de la Comunidad Internacional.
Tras la masacre, el Primer Ministro Verwoerd (1958-asesinado en 1966) convocó un referéndum para que la población blanca se pronunciara sobre la unión con Gran Bretaña. El 52% votó en contra. Sudáfrica se independizó, continuó siendo miembro de la Commonwealth, pero tuvo que retirarse por la presión de los estados africanos y asiáticos, indignados por el apartheid. El 31 de mayo de 1961 se declaró república. Con el paso de los años, el apartheid provocó indignación en el mundo entero.
Numerosos países rompieron relaciones diplomáticas y comerciales con Sudáfrica. El país fue excluido de los Juegos Olímpicos, de las Copas Mundiales de fútbol, rugby y otras competencias deportivas. Dentro de país, los movimientos antiapartheid, especialmente el CNA, iniciaron campañas de resistencia, huelgas, marchas, protestas y sabotajes en respuesta a la fuerte represión.
Las negociaciones entre la URSS y EE.UU. para concluir la Guerra Fría dejaron a Sudáfrica sin el apoyo norteamericano. El acuerdo de Malta de 1987 y el fin del mundo bipolar, a partir de la caída del Muro de Berlín en 1989 transformaron la realidad mundial. El apartheid, en este nuevo contexto, ya no era sostenible
En 1989, el Presidente Botha fue desplazado por De Klerk, que inició el desmantelamiento del apartheid. Levantó la proscripción que pesaba sobre el CNA y otras organizaciones políticas y liberó a Nelson Mandela tras 27 años de prisión. La legislación del apartheid fue desmantelada. La colaboración entre De Klerk y Mandela permitió la creación de la primera democracia multirracial en Sudáfrica, por lo que recibieron el Premio Nobel de la Paz.
En el referéndum de 1993, los blancos aceptaron el derecho al voto para la mayoría negra, y al año siguiente se realizaron las primeras elecciones democráticas del país. Nelson Mandela fue elegido presidente por mayoría absoluta en representación del CNA, partido que ha mantenido el poder desde entonces. El aislamiento internacional que pesaba sobre el país llegó a su fin
El triunfo de Nelson Mandela en las elecciones multirraciales de 1994, representaron el fin de la segregación racial como herramienta política estatal de dominación de un grupo sobre otro.
La transición democrática se vio facilitada por un proceso único de reconciliación, la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, presidido por el premio Nobel de la Paz (1984), el arzobispo anglicano de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu.
Contexto geopolítico.
Sudáfrica, situada en África austral, cuenta con una superficie de 1.219.090 km² y está dividida en nueve provincias. Tiene fronteras con cinco países. Lesoto se encuentra enclavado en Sudáfrica. Posee 2.798 km de costa en los océanos Atlántico e Índico.
Debido a la extensión del país, el clima es muy variable en función de las zonas climáticas. En el sur y las zonas altas, el clima es templado, mientras que en el noreste y este el clima es tropical y en la parte occidental del país es semiárido. Los ríos principales son el río Orange, que desemboca en el océano Atlántico; el río Vaal, su principal afluente, y el Limpopo, que desemboca en el océano Índico, nace cerca de Johannesburgo y luego marca en el norte la frontera con Botsuana y Zimbabue.
Cuenta con más de 20.000 plantas diferentes, que representan cerca del 10 % de todas las especies conocidas del mundo, por lo que es considerada un área particularmente rica en biodiversidad vegetal.
Sudáfrica es el líder indiscutible en la región y un importante actor en el escenario africano. Esto explica su activismo en torno a grupos y organizaciones como BRICS, el G77 y la Unión Africana (UA), aunque continúa manteniendo sus principales relaciones comerciales y de inversión con la Unión Europea, Estados Unidos y China. En 2011 ingresó en el BRICS (Brasil, Rusia, India y China), que se ha convertido en el principal eje de la participación internacional de Sudáfrica; el gobierno ha otorgado una prioridad por encima del G20. El Nuevo Banco de Desarrollo BRICS, con sede en Shanghái, albergará una oficina regional en Sudáfrica. Además de los mencionados, tiene una participación destacada en todos los organismos regionales y multilaterales (8).
Economía
La economía sudafricana ha experimentado un periodo de lento crecimiento en los últimos años, en comparación con otras economías africanas. En abril, debido a un ajuste estadístico, la economía de Nigeria paso a ser oficialmente la más grande del continente, superando a la sudafricana, que sigue siendo la más potente e importante del continente africano, ya que concentra casi el 25 % del PIB y desempeña un papel crucial en el desarrollo de la región. Está considerada como una economía de renta media-alta por el Banco Mundial. Cuenta con un gran volumen de capital nacional, público y privado, en estrecha relación con las principales economías mundiales.
Sin embargo, el país se caracteriza por las grandes desigualdades entre sus diferentes grupos sociales. El desempleo, aproximadamente una cuarta parte de la población sudafricana es extremadamente alto y parte de la población vive en la pobreza. Aunque Sudáfrica cuenta con grandes fortunas y sus capitales son importantes centros de negocios en África.
La desigualdad socioeconómica, la pobreza, el desempleo y la segregación residencial son factores que contribuyen a los altos índices de criminalidad que sufre el país, incluyendo delitos como asesinato, robo, asalto, violación y secuestro. Las áreas urbanas, en particular, enfrentan problemas de violencia y crimen organizado.
En el ámbito de los recursos, la minería es una de las principales razones por las cuales el país se encuentra entre las grandes economías mundiales. Es el mayor productor de platino del mundo y el segundo productor de oro, junto con los diamantes, lo que sigue siendo la principal fuente de ingresos del país. Además, de la explotación de recursos como cromo, antimonio, manganeso, níquel, uranio, fosfatos, cobre, vanadio, sal y gas natural también juegan un papel importante en la economía sudafricana.
Sudáfrica ha experimentado desafíos significativos en el suministro de electricidad en los últimos años. La red eléctrica del país ha enfrentado problemas de infraestructura obsoleta, falta de mantenimiento y una demanda creciente que ha superado la capacidad de generación. Esto ha resultado en apagones y cortes de energía programados, lo que afecta tanto a los hogares como a las empresas. La empresa estatal de electricidad, ESKOM, ha tenido dificultades financieras y operativas, lo que ha contribuido a la inestabilidad en el suministro eléctrico.
Por otra parte, el gobierno está llevando a cabo una importante reforma agraria para aliviar la tensión social y las desigualdades raciales, con devolución de tierras por parte de los blancos a los negros, arrebatadas en la época colonial (80 % de las tierras cultivables aún están en manos de los blancos). La reforma avanza con lentitud, ya que menos del 10 % de las tierras han sido devueltas.
El Gobierno ha decidido obligar a los blancos a vender las tierras a un precio razonable o expropiarlas en un corto período de tiempo. Sin embargo, en algunos sectores existe temor de que la impaciencia de la población negra pueda llevar a una reforma desordenada y caótica, similar a la desastrosa reforma agraria de Zimbabue, que resultó en la ruina de la agricultura y una terrible hambruna en ese país.
Cambio climático y perspectivas energéticas.
El cambio climático está provocando un aumento de las temperaturas y cambios en los patrones de precipitación, lo que conlleva la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, lo que preocupa a los sudafricanos debido a sus impactos en el estado general y el bienestar del país, especialmente en lo relacionado con los recursos hídricos y el sector agrícola. Sudáfrica, al igual que otras partes del mundo, enfrenta un desafío mayor en términos de problemas ambientales que de desarrollo. El suministro de agua, vital para la agricultura, será particularmente afectado.
Los rápidos cambios ambientales están teniendo claros efectos en la comunidad y el medio ambiente, incluyendo la calidad del aire, la temperatura, los patrones climáticos, la seguridad alimentaria y las enfermedades. En las comunidades rurales se esperan sequías, agotamiento de recursos hídricos y biodiversidad, erosión del suelo, disminución de las economías de subsistencia.
Sudáfrica contribuye significativamente a las emisiones de CO2, siendo el decimocuarto mayor emisor del mundo, con 9.5 toneladas de CO2 per cápita en 2015, por encima del promedio mundial. Esto se debe en gran parte a su dependencia del carbón y el petróleo en el sistema energético.
Sudáfrica que sigue dominando la producción de carbón en África.
El gobierno está haciendo esfuerzos para diversificarse a medida que su flota de carbón envejece. La presencia del carbón en la industria sudafricana está disminuyendo a medida que se utilizan cada vez más el gas y la bioenergía, especialmente en la producción de acero y en las industrias ligeras. Sin embargo, a pesar de la disminución de la producción, la caída de la demanda interna está aumentando los volúmenes de exportación. El gobierno se está centrando en diversificar la combinación de energía mediante la introducción de gas natural y energías renovables, incluida la energía solar de concentración (CSP).
En este contexto, diversificar el suministro de energía lejos del carbón tendría muchos beneficios, incluida una reducción en el número de muertes prematuras por contaminación, pero las implicaciones sociales de los cambios requerirían una gestión cuidadosa. La reforma y reestructuración de la empresa pública ESKOM fortalecería la confiabilidad del sistema eléctrico, apoyaría una mayor industrialización y ayudaría a los esfuerzos para diversificar la combinación energética.
Sudáfrica, en estos momentos, está experimentando desafíos significativos en el suministro de electricidad, con problemas de infraestructura obsoleta, falta de mantenimiento y una creciente demanda superando la capacidad de generación. Los apagones resultantes afectan tanto a hogares como a empresas. La corrupción generalizada, que afecta a todos los niveles de gobierno y los sectores públicos y privado, socava la confianza en las instituciones y obstaculiza el desarrollo económico y social.
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Elecciones presidenciales en Irán
MIÉRCOLES, 22 MAYO 2024
RRSS
El pasado 19 de mayo falleció en un accidente de helicóptero el Presidente de la República Islámica de Irán, Ibrahim Raisi, el ministro de Relaciones Exteriores Hossein Amir-Abdollahian y los funcionarios que le acompañaban, cuando el helicóptero en el que viajaban se estrelló cerca del pueblo de Uzi, en la provincia iraní de Azerbaiyán Oriental.
Raisi, además de Presidente, era un actor importante en la vida religiosa, política y económica del país. Su fallecimiento ha creado incertidumbre tanto a nivel regional como global, debido a los conflictos que asedian Oriente Medio y donde Irán es un protagonista central, aunque parece poco probable que su fallecimiento altere la dirección estratégica del país.
Raisi de 63 años y ultraconservador ostentaba el título de presidente, pero su autoridad estaba limitada por el Líder Supremo, el ayatolá Ali Jamenei, en quien recae el poder final en la República Islámica. Era experto en jurisprudencia islámica y fue Presidente desde el 5 de agosto de 2021 hasta su muerte el 19 de mayo de 2024. Presidia la Fundación Religiosa Astan-e Qods Razavi, importante por la cuantía de los fondos que gestiona.
La muerte de Raisi ha provocado diferentes reacciones entre los iraníes, para algunos será llorado como presidente y devoto de la revolución, para un pequeño y selecto grupo de los líderes iraníes más influyentes, será llorado y apreciado por su sacrificio involuntario, ya que su muerte asegura una oportunidad inesperada para ganar un nivel de poder e influencia mayor de lo que nadie esperaba, pero muchos iraníes estarán celebrando la muerte del «Carnicero de Teherán», bajo cuya autoridad más de 30.000 presos políticos opositores fueron enviados a la muerte tras unos juicios que fueron una farsa al final de la guerra Irán-Irak en 1988. La mayoría pertenecían a la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI), aunque también fueron ejecutados miles de partidarios de otros grupos como los Fedayín y el Tudeh (Partido Comunista).
Los asesinatos fueron descritos como una purga política sin precedentes en la historia moderna de Irán, tanto en términos de alcance como de encubrimiento. Raisi se encontraba entre los nueve funcionarios iraníes sujetos a sanciones por parte del Departamento de Estado de los EE.UU. por presuntos abusos contra DDHH.
Aunque no fuese muy popular, la muerte de Raisi deja un vacío de poder en unos momentos complicados para el país y para la región. La Constitución establece que sea el vicepresidente Muhammad Mokhber el que asuma el poder, pero Raisi, además, era el potencial candidato de los ultraconservadores para sustituir al Líder Supremo de la Revolución Islámica en caso de muerte de Alí Jamenei.
Mokhber, líder de la fundación Orden de Ejecución del Imam Jomeini (EIKO), fue nombrado el 8 de agosto pasado como primer vicepresidente de Irán. La Constitución prevé que será reemplazado por un sucesor que debería ser elegido en las nuevas elecciones presidenciales que están convocadas para el 28 de junio.
Para el Régimen de los Ayatolas, otra elección presidencial en estos momentos es un problema que hubiera preferido obviar, por los movimientos internos. El Consejo de Guardianes, que determina los candidatos idóneos por su lealtad ideológica a la República Islámica, esperaba que Raisi dirigiera la sucesión del líder supremo a través de la Asamblea de Expertos, a la vez que era uno de los principales candidatos para suceder a Jamenei. Sin Raisi, es probable que Mojtaba Jamenei, hijo del actual líder supremo, podría acceda al poder, pero la sucesión en manos del hijo del Ayatollah podría cambiar los delicados equilibrios actuales.
En este contexto, es probable que el Consejo sea aún más estricto sobre a quién permite hacer campaña, para garantizar que el próximo presidente pueda defender y proteger la revolución en un momento tan convulso. Excluir a los candidatos reformistas provocaría el desánimo de muchos ciudadanos iraníes a la hora de ir a votar, especialmente dada la historia reciente. Conviene recordar que, en las elecciones parlamentarias del pasado mes de marzo, la participación fue históricamente baja (menos del 41% y algunos expertos en encuestas afirman que la participación real fue mucho menor, más cercana al 15 o 16%)
Por otra parte, no se puede descartar que en estos momentos de cierta debilidad institucional se puedan reavivar nuevas protestas, que serían reducidas por todo el aparato represivo del régimen.
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El futuro político de México tiene nombre de mujer
LUNES, 27 MAYO 2024
RRSS
Las próximas elecciones federales en México representan un hito histórico para el país, no solo por su magnitud, ya que es la primera vez que se realizan simultáneamente a nivel estatal y federal en las 32 entidades federativas, sino también porque, es la primera vez que una mujer alcanzará la posición máxima de poder en la nación.
El próximo 2 de junio, México celebrará elecciones presidenciales y generales. El Instituto Nacional Electoral (INE) (1). Esta será la primera ocasión que las elecciones a nivel estatal y federal se realizarán simultáneamente en las 32 entidades del país (2). En ellas se renovarán la Presidencia de México, el jefe de Estado y de Gobierno, electo para un periodo de seis años sin posibilidad de reelección, cuyo mandato comenzará el 1 de octubre. Se elegirán los 128 miembros de la Cámara Alta y los 500 diputados federales de la Cámara Baja. El sistema electoral mexicano es mixto, ya que utiliza diversos mecanismos para convertir los votos en puestos de representación (3).
Se presentan tres coaliciones: Fuerza y Corazón por México, integrada por el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), con Xóchitl Gálvez Ruiz como candidata; Sigamos Haciendo Historia, formada por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), del presidente Andrés Manuel López Obrador; el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), con Claudia Sheinbaum Pardo, ex alcaldesa de la Ciudad de México y el Movimiento Ciudadano, que, tras problemas internos para elegir a su candidato, finalmente eligió a Jorge Álvarez Máynez, diputado federal.
Hasta el corte del pasado 18 de enero, según el INE, 100.041.085 personas habían solicitado su inscripción, tanto a nivel nacional como en el extranjero, para obtener la credencial para ejercer su derecho al voto. Esto refleja el notable interés que están suscitando estas elecciones, aunque persisten los problemas y desafíos del proceso electoral (corrupción, violencia, desinformación, etc.). La mayoría de las encuestas sitúan a Claudia Sheinbaum, en primer lugar, con un 55-60 % de los votos, seguida de Xóchitl Gálvez, con un 30-40% y Jorge Álvarez Máynez con un 11 %.
México tiene una superficie de 1.964.375 km2, por lo que se le considera un país grande y está en el grupo de los más poblados del mundo con 136.111.488 hab./2024 (4) (50,7% de la población es femenina y el 49,4% masculina). Es el país del mundo que tiene menos inmigración. Tan solo el 0,94% de la población (5).
México es una de las economías más grandes de América Latina. Cuenta con una amplia variedad de sectores económicos (manufacturero, agricultura, turismo y petróleo). Su posición geográfica facilita el comercio internacional, especialmente importante con EE. UU. gracias al Tratado de Libre Comercio (6) entre México, EE. UU. y Canadá (T-MEC) y con la UE con el Acuerdo de Libre Tratado México-UE (TLCUEM), además de con otros países de la región. El TLCUEM es uno de los acuerdos de libre comercio más importantes de México, ya que la UE es el tercer socio comercial y España el segundo país inversor después de EE. UU.
México es el país con menor tasa de desempleo del mundo (2,3%), pero sus habitantes tienen un bajo nivel de vida debido a que el salario medio es uno de los más bajos del mundo. Respecto a los negocios se encuentra en el 54 de los 190 países que conforman el ranking Doing Business (7) y sus habitantes consideran alta la corrupción en el sector público (Índice de Percepción de la Corrupción).
El país posee vastos recursos naturales, incluyendo petróleo, minerales y una importante biodiversidad que abarca desiertos, selvas, costas y montañas. Esto le da un potencial significativo para el desarrollo sostenible y el turismo ecológico. México es famoso por su patrimonio cultural e histórico. Desde las antiguas civilizaciones mesoamericanas hasta su vibrante cultura contemporánea, el país atrae a millones de turistas cada año. Su gastronomía, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es otro de sus grandes atractivos. Con una población joven y dinámica, tiene un gran potencial en innovación y creatividad. Sus jóvenes están cada vez más involucrados en sectores como la tecnología, las artes y los emprendimientos sociales.
Sin embargo, a pesar del crecimiento económico, se enfrenta a una gran desigualdad. Muchas regiones del país, especialmente las rurales, tienen altos niveles de pobreza y marginación. La brecha entre ricos y pobres es una de las más grandes de la región. Este es uno de los factores endémicos que provoca que la inseguridad sea uno de los problemas más graves del país, del que se aprovechan la violencia, el narcotráfico y el crimen organizado que afecta a muchos estados, impactando tanto en la calidad de vida de sus ciudadanos como en la percepción internacional. Además, la corrupción es un obstáculo persistente en México, que está arraigada y presente en distintos niveles del gobierno y de la sociedad. Estos problemas dañan de forma importante la confianza en las instituciones, obstaculizando el desarrollo económico y social.
Cambio climático
La persona que asuma la presidencia el 1 de octubre se enfrenta a una situación crítica. México es uno de los países más vulnerables de la región a los estragos climáticos. El 92% de los ciudadanos están alarmados por sus efectos, según una encuesta realizada por el Yale Program (8). Un informe del Banco Europeo de Inversiones (BEI) revela que la mayoría de los ciudadanos demanda acciones gubernamentales más firmes contra este fenómeno, que ya afecta económicamente a diferentes entidades del país y a siete de cada diez mexicanos.
Tlacolula. P. Fuentetaja
Ante este escenario, el compromiso del futuro gobierno mexicano será crucial. Los principales retos medioambientales que afronta México son la reducción de gases de efecto invernadero (9), la protección de la biodiversidad y el freno de la deforestación. Aunque por su incidencia directa en los ciudadanos es apremiante garantizar el agua accesible y de calidad para la población (10). La escasez no solo se debe a un uso excesivo de los recursos hídricos y a una infraestructura obsoleta, sino también a la persistente sequía, la disminución de las precipitaciones y el incremento de las temperaturas (11).
La crisis climática ha sido uno de los ejes de la campaña electoral. Claudia Sheinbaum, doctora en ingeniería ambiental y coautora de capítulos en los informes del Cuarto y Quinto IPCC, propone “avanzar en la transición energética y desarrollar medidas para adaptarse al cambio climático”, para lo cual ha anunciado una inversión de 13 mil millones de dólares en nuevos proyectos de generación de energía renovable hasta 2030. Por su parte, Xóchitl Gálvez se comprometió “a cumplir con el Acuerdo de París si llega al poder, alcanzar la meta de cero emisiones netas en 2050 y propuso la creación de una agencia internacional para abordar los problemas de la sequía y los incendios forestales”. Jorge Álvarez Máynez planteó “establecer una fecha límite para eliminar gradualmente el uso de los combustibles fósiles y desarrollar las energías renovables en la transición energética”. Las organizaciones medioambientales han criticado las propuestas de los candidatos por considerarlas “poco claras y denotar falta de ambición”.
Seguridad pública y criminalidad organizada trasnacional (12)
La violencia y elalto número de homicidios que registra México desde hace décadas han vuelto a ser otro de los temas centrales de la campaña electoral. Esta cuestión no es nueva y ha sido abordada por los últimos presidentes con diferentes estrategias, pero siempre con el mismo resultado: la incapacidad de reducir el número de homicidios y el poder de los cárteles de la droga, responsables de la mayoría de esas muertes desde hace décadas.
En México se encuentran las organizaciones criminales más grandes, sofisticadas y violentas del hemisferio. Nacidas de su larga historia de contrabando y de su proximidad a EE. UU., se han convertido en una amenaza regional y global. Sus redes se extienden desde Argentina hasta Canadá, e incluso llegan a Europa. Trafican con drogas ilegales, bienes de contrabando, armas y personas, y lavan sus ganancias a través de intermediarios, bancos regionales y locales, y proyectos económicos. Esta economía en la sombra alimenta una cadena de sobornos y malas prácticas administrativas que pueden poner en riesgo la estabilidad de los Estados, como han denunciado periodistas independientes arriesgando su vida.
El aumento de la presión sobre estos grupos ha causado un cambio trágico en la delincuencia mexicana. La caída de numerosos jefes de la droga ha precipitado la fragmentación de cárteles monolíticos en un gran número de células criminales, con un alcance más local que sus antecesores, y ha generado una oferta criminal más diversa. México es uno de los países con más criminalidad del mundo, y donde la seguridad ciudadana se ha convertido en un desafío crucial para la gobernabilidad democrática y el desarrollo humano.
La violencia está presente en los espacios públicos, pero también asentada en los hogares. Problemas como el narcotráfico, la trata de personas, el acoso escolar, la violencia intrafamiliar y de género, el tráfico de armas, el secuestro y las desapariciones, la extorsión, las ejecuciones, los feminicidios, la corrupción, la impunidad y la ilegalidad son hechos que afectan el tejido social (13).
Las operaciones de seguridad pública están a cargo de las policías municipales, de tránsito y estatales, así como de la Guardia Nacional. Las policías municipales se encargan principalmente de labores de prevención, mientras que las estatales y la Guardia Nacional llevan a cabo investigaciones criminales. También han participado la Marina y el Ejército en operaciones de patrullaje, retenes, detenciones, decomisos de productos ilícitos, erradicación de cultivos ilícitos y destrucción de laboratorios clandestinos, pero sus actuaciones han sido cuestionadas desde el ámbito de los DDHH por su violencia.
El sistema judicial de México ha estado históricamente marcado por la corrupción, con altos índices de impunidad y una cantidad significativa de casos acumulados. Una tradición jurídica mexicana es el “amparo”, utilizado por los narcotraficantes para retrasar su proceso de extradición durante largos períodos de tiempo. México cuenta con 300 recintos penitenciarios con capacidad para 217,657 reclusos, pero a mediados de 2023 albergaban a más de 234,500 personas (14). Se estima que alrededor del 40% de la población penitenciaria se encuentra en prisión preventiva. Las prisiones, además de estar hacinadas y en condiciones precarias, poseen escaso personal, lo que genera estallidos de violencia y corrupción generalizada. Esta corrupción afecta no solo a los guardias, quienes son muy vulnerables debido a sus bajos salarios, sino también a los funcionarios penitenciarios de alto nivel, como quedó demostrado con la fuga de El Chapo en 2015.
México tiene una larga historia de complicadas relaciones de seguridad con EE. UU. Aunque tradicionalmente los dos países han cooperado en muchas cuestiones relacionadas con el crimen organizado, son frecuentes las fricciones en las relaciones bilaterales. Los agentes de la DEA, de aduanas e inteligencia tienen las capacidades limitadas para operar en el país vecino. Además, los grupos criminales mexicanos han demostrado la capacidad de infiltrarse en las agencias policiales mexicanas y estadounidenses y corromperlas.
Los carteles de México son «el corazón» de la crisis de drogas más mortal de Estados Unidos
En este contexto, el día 9 de mayo, la DEA (15) publicó la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas para 2024, donde indicaba que los carteles de Sinaloa y Jalisco y sus asociados están en «el corazón de la más peligrosa y mortal crisis de drogas a la que EE. UU se haya enfrentado jamás», por el tráfico de fentanilo y anfetaminas. Anunciaba como prioridad “reducir la oferta de drogas mortales en el país y derrotar a los cárteles de Sinaloa y Jalisco, responsables de la mayoría del tráfico de drogas”, así como, a los “proveedores, fabricantes, distribuidores y blanqueadores de dinero que desempeñan un papel en la red criminal deliberada y calculada”. La DEA seguirá utilizando “todos los recursos disponibles para atacar estas redes y salvar vidas estadounidenses”.
En 2022, las muertes relacionadas con las drogas se cobraron 107.941 vidas estadounidenses, según el CDC (16). El fentanilo y otros opioides sintéticos son responsables de cerca del 70% de las vidas pérdidas, mientras que el resto son por la consumición de metanfetamina y otros estimulantes. El fentanilo es la mayor y más urgente amenaza de las drogas para EE. UU. Las incautaciones de fentanilo, tanto en polvo como en pastillas, se encuentran en niveles récord.
Las redes sociales y las aplicaciones cifradas han extendido el alcance de los cárteles a todas las comunidades de EE. UU. y a casi 50 países de todo el mundo. Los narcotraficantes y sus socios utilizan la tecnología para publicitar y vender sus productos, cobrar, reclutar, capacitar mensajeros y entregar drogas a los clientes. Los cárteles han creado asociaciones mutuamente rentables con empresas de precursores químicos en China, con la finalidad de obtener los ingredientes necesarios para fabricar drogas sintéticas. También trabajan en asociación con organizaciones de lavado de dinero para blanquear los ingresos de las drogas y utilizan cada vez más criptomonedas.
La DEA reconoce los esfuerzos que han hecho los gobiernos mexicano y chino para controlar el tráfico ilegal de precursores e ingredientes, pero lo consideran insuficiente ya que ese flujo «hacia México continúa sin disminuir».
En este contexto y como no podía ser de otra forma, el crimen organizado y la violencia han hecho su aparición en estas elecciones, como ponen de manifiesto los 28 asesinatos de aspirantes, precandidatos y candidatos ocurridos desde el siete de septiembre del 2023, cuando comenzó formalmente el proceso electoral (17). Este tipo de violencia es usada por el crimen organizado como una herramienta para influir en la vida pública de los estados y municipios mexicanos.
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LA REPUBLICA ARABE DE EGIPTO
MIÉRCOLES, 05 JUNIO 2024
RRSS
Egipto ha vivido bajo gobiernos militares durante gran parte de su historia moderna. Tras la revolución de 2011 que derrocó a Mubarak, hubo esperanzas de una transición hacia la democracia. Sin embargo, el breve gobierno de Mohamed Morsi fue derrocado por un golpe militar liderado por el general Abdel Fattah el-Sisi, que se convirtió en presidente del país.
Desde entonces, Egipto ha vuelto a un régimen autoritario donde el poder está centralizado y la oposición es brutalmente reprimida. Las elecciones, aunque se realizan formalmente, están debidamente manipuladas, a la vez que las libertades civiles están restringidas por el férreo control militar de la política, la economía y la sociedad.
Negación, miedo y dictadura, son las tres palabras que definen la actual situación política y social de Egipto, que ilustran algunos de los desafíos más importantes a los que se enfrenta el país.
Egipto ha experimentado varios períodos de negación en su historia reciente, en relación con las demandas de reformas democráticas. Los gobiernos militares han actuado manteniendo el statu quo, que es más seguro y beneficioso para su poder que ceder a las demandas de reformas, lo que ha conducido a una mayor insatisfacción social y, en algunos casos, a cambios abruptos y conflictivos, como ocurrió con Mubarak, pero en un contexto más amplio: La primavera árabe.
La clave de este comportamiento social se debe a que los sucesivos regímenes han utilizado el miedo para mantener el control sobre la población. Bajo la dictadura de Mubarak, y más recientemente bajo el gobierno de el-Sisi las autoridades han silenciado a los discrepantes, encarcelando o persiguiendo a activistas y líderes políticos que promuevan reformas democráticas. En este clima la actividad y participación política prácticamente ha desaparecido.
El General Abdel Fattah al-Sisi, hoy presidente de Egipto, llegó al poder el 3 de julio de 2013, cuando era ministro de defensa y dio un golpe de estado contra quien le nombro, Mohamed Morsi, el primer presidente elegido libremente en las urnas. Los gobiernos de al-Sisi han estado marcados por las turbulencias económicas y por una feroz represión, con miles de opositores encarcelados, principalmente de los Hermanos Musulmanes, pero también activistas seculares. Las manifestaciones han sido prohibidas, los grupos de derechos humanos han sido sometidos a severas restricciones y muchos críticos en los medios de comunicación han sido silenciados.
Un ejemplo de la crueldad de las autoridades gubernamentales se puede observar en el proceso llevado a cabo contra el expresidente Morsi, encarcelado en la prisión Borg al Arab desde 2013, una de las más represivas del Estado, hasta su muerte. La salud del expresidente se había deteriorado en los últimos seis años. Fuentes anónimas penitenciarias calificaron la muerte de Morsi como un «asesinato premeditado». Recep Tayyip Erdoğan, presidente de Turquía, y Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, el emir de Catar, calificaron a Morsi como un «mártir».
En este contexto, entre los días 10 y 12 de diciembre de 2023 se celebraron elecciones anticipadas presidenciales (previstas para 2024). El presidente El-Sisi que se presentaba a la reelección, tras una enmienda constitucional (2019) que le permitirá perpetuarse en el poder hasta 2030, gano, como no podía ser de otra forma, las elecciones con el 97 % de los votos emitidos. Sus rivales, seleccionados por el comité electoral dependiente del Ejecutivo, no eran representativos y los que eran desistieron por los “abrumadores obstáculos presentados y las violaciones cometidas por el citado comité”. Algo parecido ocurrió en las elecciones de 2014 y 2018.
Según la Autoridad Electoral Nacional-SIS, de los 110 millones de habitantes que tiene el país, se registraron 67.032,438 y votaron 44.777.668. De ellos 39.702.451 votaron a Sisi y la participación fue del 66,80%.
Los comicios se celebraron en un momento de fuerte crisis económica y sufriendo los efectos de la guerra en Gaza. Los ciudadanos no las prestaron mucha atención y fueron ignoradas internacionalmente.
Contexto geopolítico
Egipto fue la cuna de la civilización egipcia, una de las más antiguas de la Tierra, que junto con la mesopotámica fue el origen de la civilización occidental, con una influencia decisiva en la historia de la humanidad. Está ubicado entre África y Asia (Península del Sinaí). Sus costas están bañadas por el Mar Mediterráneo y el Mar Rojo, frente a Arabia Saudita. Tiene fronteras con algunos de los países más conflictivos del mundo en la actualidad: Libia, Sudán, Israel y la Franja de Gaza (Palestina).
En la sociedad egipcia, la religión es fundamental para la vida cotidiana de los habitantes de este país. La mayoría de la población es de religión musulmana sunní (82 – 93%), siendo la minoría más numerosa la de los cristianos coptos ortodoxos (17%). Con una superficie de 1.001.450 km², tiene una población de más de 110 millones de habitantes. La mayor parte de su superficie está formada por el desierto del Sahara. El río Nilo cruza el desierto de sur a norte, formando un estrecho valle y un gran delta en su desembocadura en el Mediterráneo. Estas tierras tradicionalmente muy fértiles se hallan densamente pobladas y concentran gran parte de la población.
Casi la mitad de los egipcios viven en áreas urbanas, sobre todo en los centros densamente poblados como El Cairo y Alejandría.
En el ámbito de la seguridad, tras la mejora de la situación en el país, en 2021 se levantó el estado de emergencia, salvo en los territorios del Norte de la península del Sinaí, donde el Ejército se enfrenta a la insurgencia de la autodenominada “Wilayat Sinaí”, un grupo terrorista que ha jurado obediencia al Daesh. Una rama en Egipto de esta organización fue la que cometió el atentado en la catedral copta de El Cairo (diciembre de 2016), que causó 32 víctimas mortales. Los posteriores atentados contra la comunidad copta ponen de manifiesto la intención de los grupos islamistas radicales de desestabilizar el país con conflictos sectarios.
Egipto tiene una ubicación clave entre África y Asia, en una de las zonas más “calientes del mundo”. La firma de los Acuerdos de Camp David (1978) con Israel puso fin a años de guerras árabe-israelíes, pero fue el motivo del asesinato del presidente Anwar Sadat por un miembro del ejército, durante el desfile anual de la victoria del 6 de octubre. Egipto jugó un papel determinante en la negociación del alto el fuego entre Hamás e Israel (crisis de Gaza de 2021) y ha logrado acuerdos puntuales con Estados Unidos e Israel para el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza durante el actual conflicto. Además, Egipto juega un papel determinante en el proceso de reconciliación entre las facciones palestinas (Fatah y Hamas).
Egipto también ha mostrado su protagonismo a la hora de asegurar la estabilidad e integridad de Libia. Apoyó la readmisión de Siria a la Liga Árabe y defiende una transición política en el marco de la Declaración de Ammán y de la resolución 2254 del CSNU. El conflicto con Etiopía por el caudal del Nilo y la Gran Presa del Renacimiento combina declaraciones políticas de alto nivel y muestra la preocupación egipcia por esta infraestructura, debido al impacto de la obra en el caudal del Nilo. Además, Egipto participa en un proceso negociador con Etiopía cuya última ronda tuvo lugar en Adís Abeba a finales de septiembre de 2023.
Egipto, por su historia, tamaño, ubicación, población, y peso político y cultural, se considera una importante potencia regional. Esta es la razón por la cual la sede de la Liga de Estados Árabes se encuentra en El Cairo y su secretario general siempre ha sido un egipcio.
Es miembro de las principales organizaciones regionales y globales (ONU, Unión Africana, Liga de Estados Árabes, Organización de la Conferencia Islámica), así como de numerosos organismos e instituciones económicas y financieras (G-15, G-24, G-77 y el Movimiento de Países No Alineados).
Abdelfatah al Sisi, Hosni Mubarak, Anwar el-Sadat y Gamal Abdel Nasser
Egipto ha recuperado su estatus en la Unión Africana, tras el rechazo inicial al nuevo gobierno. En 2015, fue elegido miembro de la Comisión de Paz y Seguridad de la UA, adoptando una política proactiva hacia África. En 2019, presidió la UA por primera vez desde la creación de esta organización.
Respecto a la UE, las relaciones quedaron institucionalizadas con la firma de un Acuerdo de Asociación en el marco del Proceso de Barcelona, que entró en vigor en 2004 y supuso la creación de un Consejo de Asociación UE-Egipto y la introducción gradual de ventajas al libre comercio.
Claves para entender la influencia de las fuerzas armadas en Egipto y su potencial empresarial
Desde la revolución de 1952, que derrocó a la monarquía, las fuerzas armadas han desempeñado un papel central en la política egipcia. Los presidentes egipcios, Gamal Abdel Nasser, Anwar Sadat y Hosni Mubarak, eran todos militares de carrera. El golpe de estado en 2013, que derrocó al presidente Mohamed Morsi, fue liderado por el entonces general Abdel Fattah el-Sisi, actual presidente. Esto consolidó aún más el control militar sobre el gobierno. Las Fuerzas Armadas de Egipto son la entidad más poderosa del país. Operan como un Estado dentro del Estado, con prerrogativas en todos los sectores de la sociedad. Controlan gran parte de las decisiones políticas y tienen un poder significativo en la elaboración de políticas públicas. Su influencia sobre la policía y otros servicios de seguridad les asegura un control amplio sobre la seguridad interna. Su control no sólo se extiende al ámbito político, sino que juegan un papel clave en la economía egipcia.
Las Fuerzas Armadas egipcias participan en una amplia gama de actividades económicas. Poseen fábricas que, además de producir armas y provisiones, elaboran desde alimentos hasta electrodomésticos, y controlan empresas de construcción y bienes. Tienen acceso y control sobre recursos naturales y estratégicos, incluyendo tierras, agua y energía, lo que les permite operar empresas rentables sin la misma supervisión o competencia que enfrentan las empresas privadas. Debido a que los recursos y el presupuesto de las Fuerzas Armadas son secretos de Estado, se desconoce con certeza el valor de las industrias que poseen. Algunos analistas indican que podrían alcanzar el 40% del PNB de Egipto.
Las empresas dirigidas por los militares a menudo tienen ventajas competitivas debido a exenciones fiscales, acceso a recursos y falta de supervisión regulatoria. La presencia militar en la economía puede desalentar la inversión extranjera y limitar el crecimiento del sector privado. Poseen vastas tierras y propiedades, lo que les permite mantener un papel social y económico activo, ofreciendo empleo a muchos egipcios.
Una parte significativa del presupuesto nacional se destina a las Fuerzas Armadas, lo que limita los fondos disponibles para otros sectores como la educación y la salud. Aunque las Fuerzas Armadas generan ingresos a través de sus actividades empresariales, este modelo puede ser insostenible a largo plazo y puede limitar el crecimiento de un sector privado dinámico.
La concentración de poder económico en manos militares puede dificultar la implementación de reformas económicas necesarias. La falta de transparencia en las actividades económicas de las Fuerzas Armadas puede llevar a la corrupción y a la mala gestión de los recursos. La rendición de cuentas es limitada, lo que puede afectar negativamente la percepción internacional y las relaciones comerciales con otros países.
Muchos pensaban que, cuando Mubarak fue depuesto, los militares quedarían relegados, sin embargo, los acontecimientos posteriores pusieron de manifiesto su enorme poder. Cuando cayó Hosni Mubarak en 2011, se formó el Supremo Consejo de las Fuerzas Armadas (SCAF), que dirigió al país hasta la elección del presidente Morsi en 2012. En ese periodo, la SCAF mantuvo el poder como autoridad legislativa y ejecutiva
Las Fuerzas Armadas de Egipto son las más grandes del continente africano, del mundo árabe y una de las más grandes del mundo (puesto 13), con más de 460.000 militares profesionales y más de 800,000 reservistas.
Economía y recursos
Comprender la situación económica de Egipto requiere una visión integral que considere tanto los recursos naturales y humanos disponibles como los desafíos estructurales y las reformas implementadas.
El aumento del coste de la vida y el repunte inflacionario son los dos principales problemas a nivel social que debe enfrentar el actual gobierno, a los que se unen ahora los desafíos socioeconómicos derivados del COVID-19 y las repercusiones de la guerra en Ucrania (especialmente la subida de los precios de los alimentos) y la inestabilidad regional (Conflicto Israel-Palestina).
Desde 2022, Egipto se encuentra en medio de una grave crisis económica, con una inflación récord que hizo que la libra egipcia perdiera casi la mitad de su valor y una escasez de moneda extranjera, impulsada en parte por la invasión rusa de Ucrania. Además, la deuda externa del país se triplicó en los diez años anteriores. Egipto tuvo que poner a la venta varias empresas y participaciones estatales en un intento por recaudar dinero.
El Fondo Monetario Internacional solicitó que la libra egipcia pasase a un tipo de cambio totalmente flotante para liberarse de una ronda de préstamos. El país se enfrenta a desequilibrios macroeconómicos importantes, fundamentalmente el déficit exterior y la escasez de divisas, que han motivado un reciente acuerdo con el FMI de un paquete de asistencia financiera de 3.000 millones de dólares condicionado a la implementación de reformas estructurales.
A pesar de tener un potencial significativo y haber experimentado un crecimiento económico en los últimos años, este no ha sido equitativo ni suficiente para absorber la creciente fuerza laboral. El desempleo, especialmente entre los jóvenes, sigue siendo alto, afectando la estabilidad social y económica. Antes de la crisis, aproximadamente el 30 % de la población se consideraba “vulnerable a la pobreza”.
Los altos niveles de inflación han erosionado el poder adquisitivo de los ciudadanos y aumentado el costo de vida. La devaluación de la moneda en 2016, aunque necesaria para recibir un paquete de ayuda del FMI, ha aumentado la carga de la deuda externa y los precios de los bienes importados. Egipto ha implementado reformas económicas exigidas por FMI, incluyendo la reducción de subsidios a la energía, la liberalización del tipo de cambio y la introducción de impuestos al valor agregado (IVA). Se han realizado esfuerzos para privatizar empresas estatales y atraer inversiones extranjeras directas (IED).
Memphis /P. Fuentetaja
El turismo es una fuente crucial de ingresos, pero es muy vulnerable a las fluctuaciones políticas y de seguridad. Eventos como la Primavera Árabe, los ataques terroristas, el COVID, el conflicto de Ucrania y el de Israel-Palestina han tenido efectos negativos importantes en este sector. Egipto tiene reservas significativas de gas natural y petróleo, particularmente en el Mediterráneo y en el desierto occidental. El descubrimiento del campo de gas de Zohr ha sido especialmente importante. También posee recursos minerales como fosfatos, oro y manganeso.
El río Nilo es vital para la agricultura, el suministro de agua y la generación de energía hidroeléctrica. Sin embargo, la gestión del agua es un desafío debido a la creciente demanda y a las disputas regionales sobre el uso del agua del Nilo. Egipto tiene una gran área cultivable a lo largo del Nilo y en los oasis del desierto. Produce algodón, arroz, maíz, trigo, frutas y verduras.
Cambio climático y migraciones
Comprender la interrelación entre el cambio climático y las migraciones, junto con los recursos disponibles, es fundamental. El país enfrenta serios desafíos climáticos que afectan su agricultura, recursos hídricos y estabilidad socioeconómica, impulsando tanto la migración interna como internacional. Sin embargo, Egipto posee recursos naturales y potencial energético que, gestionado adecuadamente, podría mitigar algunos de estos desafíos y contribuir a un desarrollo sostenible.
Egipto, como muchos países en la región MENA (Medio Oriente y Norte de África), se enfrentan a un importante aumento de las temperaturas, afectando a la productividad agrícola y aumentando la demanda de agua y energía. El cambio climático está exacerbando la escasez de agua en un país ya muy dependiente del Nilo que es la principal fuente de agua dulce, vital para la agricultura, la generación de energía y el suministro de agua potable. La gestión eficiente y equitativa de este recurso es crítica para la sostenibilidad del país.
La reducción de precipitaciones y el aumento de la evaporación ponen en peligro el suministro de agua, reduciendo la productividad de cultivos esenciales como el trigo y el arroz, lo que afecta la Seguridad Alimentaria. Las áreas costeras, especialmente el Delta del Nilo, están en riesgo de inundaciones debido a la elevación del nivel del mar, lo que puede llevar a la pérdida de tierras agrícolas y viviendas.
Egipto depende en gran medida de las importaciones de alimentos. Las interrupciones en el suministro global de alimentos, exacerbadas por el cambio climático, pueden impactar severamente el abastecimiento interno.
La disminución de la productividad agrícola y la escasez de agua están llevando a un aumento de la migración interna desde las áreas rurales a las urbanas. El aumento de la población urbana pone presión adicional sobre las infraestructuras y servicios urbanos, exacerbando problemas como la vivienda, el desempleo y la pobreza.
En este contexto, muchos egipcios emigran a otros países en busca de mejores oportunidades económicas. Esto se ve agravado por los desafíos climáticos que afectan la economía agrícola y rural. Además, es un país de tránsito para migrantes y refugiados de África Subsahariana y Medio Oriente que intentan llegar a Europa. La inestabilidad y los desafíos económicos en estos países vecinos también afectan los flujos migratorios a través de Egipto.
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Elecciones en la República Islámica de Irán
LUNES, 17 JUNIO 2024
RRSS
Tras el accidente del pasado 19 de mayo en el que falleció el presidente de la República, Ibrahim Raisi, junto con sus acompañantes, se activó el Principio Constitucional, que prevé la sustitución del presidente en caso de fallecimiento.
Mohammad Mojber, vicepresidente primero, con el consentimiento del Líder Supremo, convocó el Consejo Presidencial Temporal en el que participan los presidentes de la Asamblea Consultiva Islámica y del Poder Judicial, y establecieron el 28 de junio como fecha para las elecciones presidenciales.
La muerte de Raisi, considerado el sucesor de Jamenei, confiere a las próximas elecciones una importancia trascendental, no solo por los desafíos internos y su papel controvertido en Oriente Medio, sino también por el futuro del país.
El Consejo de Guardianes, uno de los organismos de mayor poder dentro de la estructura del estado que, entre otras funciones, tiene la de seleccionar a los candidatos, volvió a bloquear al expresidente Ahmadinejad y a la única mujer que se presentaba. Aprobó a cinco conservadores y a un reformista.
- Mohammad Bagher Ghalibaf: Ultraconservador. General del Cuerpo de Guardianes de la Revolución. Alcalde de Teherán (2005-2017) y presidente del Parlamento iraní desde 2020.
- Said Jalili: Conservador. Cercano al Líder Supremo y su representante en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Miembro del Consejo para el Discernimiento desde 2013. Principal negociador del acuerdo nuclear de 2007. Considerado un protegido de Mochtabá Jamenei (hijo del líder supremo).
- Alireza Zakani: Ultraconservador. Actual alcalde de Teherán. Miembro de los Bassidjis (1) y diputado en las legislaturas 2004-2016 y 2020-2021. Está acusado de corrupción por el «Comité de Transparencia del Ayuntamiento de Teherán».
- Amir-Hossein Ghazizadeh Hashemi: Conservador. Médico de profesión, vicepresidente de la República y director de la Fundación Mártires y Veteranos de Guerra. Diputado entre 2008-2021.
- Mostafá Pourmohammadi: Ultraconservador. Clérigo y fiscal del Tribunal Revolucionario. Viceministro de Inteligencia con Rafsanjani (1987), ministro del Interior (2005-2008) y ministro de Justicia (2013-2017). Acusado de atentar contra los derechos humanos.
- Masoud Pezeshkian: Reformista. Ministro de Salud con el presidente Jatamí (2001-2005), diputado desde 2008. Su objetivo es aumentar la participación electoral.
Estos candidatos representan las posturas políticas dentro del contexto iraní, desde el ultra conservadurismo hasta el reformismo moderado. La selección refleja el control del Consejo de Guardianes y las dinámicas de poder actuales en Irán.
La campaña electoral ha comenzado el 12 de junio y se extenderá hasta el 27 del mismo mes.
Irán es un país de gran importancia a nivel regional y global debido a su ubicación, entre Oriente Medio y Asia Central, por sus recursos (petróleo y gas) y por su influencia en una de las regiones más complejas del mundo. Con una población estimada de casi 85 millones de habitantes (2024), se espera que los registrados para las elecciones superen los 60 millones. En los pasados comicios, la participación fue baja, un 48,78%.
CONTEXTO HISTÓRICO. Irán es la cuna de algunas de las civilizaciones más antiguas del mundo. El Imperio Persa, fundado por Ciro el Grande (550-330 a.C.), fue uno de los primeros imperios en la historia e incluyó gran parte del mundo conocido. El Imperio Sasánida (224-651 d.C.) llevó a cabo avances en cultura, arte, ciencia y arquitectura, finalizando tras la conquista árabe (651 d.C.), y el islam se convirtió en la religión dominante. Gobernaron varias dinastías islámicas (Omeyas y Abasíes). La dinastía Safávida (1501-1736) sustituyó el islam suní, hasta entonces mayoritario, por el chiismo duodecimano como religión oficial, persiguiendo a las cofradías sufíes creadas tras la invasión mongola (siglo XII). Con las Dinastías Afshárida y Qajar (1736-1925), Irán alcanzó su mayor extensión territorial, pero en la Guerra ruso-persa (1804-1813) perdió gran parte de su territorio en el Cáucaso.
A principios del siglo XX, la Revolución Constitucional de 1906 estableció la primera asamblea legislativa del país (y del continente asiático), sometiendo el poder monárquico a una constitución. En 1921, el comandante militar Reza Khan tomó el poder y fue coronado como Reza Shah Pahlavi.
En 1941, se produjo la “Invasión anglosoviética” debido a que el Shah era afín al Eje (II Guerra Mundial). En 1953, un golpe de estado ideado por los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses derrocó al primer ministro Mohammad Mosaddegh, que quería nacionalizar los recursos.
En 1979, se produjo la Revolución iraní que derrocó al Shah y entronizó al Ayatolá Jomeini, fundando la República Islámica. Entre 1980-1988 se produjo la Guerra Irán-Irak y en 1989 falleció el Ayatolá Jomeini, líder supremo, siendo reemplazado por el Ayatolá Ali Jamenei.
Estructura del Estado de Irán.
Evaluar un sistema de gobierno oriental desde una perspectiva occidental presenta desafíos y problemas que pueden sesgar la comprensión, debido a que tienen valores y normas muy diferentes. La perspectiva oriental puede acentuar más la colectividad, la jerarquía y el respeto por la autoridad, mientras que la occidental puede poner más énfasis en el individualismo, la igualdad y la libertad de expresión. En Irán, el islamismo político es un sistema complejo que combina ideologías religiosas y filosóficas con estructuras gubernamentales, lo que no tiene equivalentes directos en Occidente. Está compuesto de una red de instituciones tanto electivas como no electivas, que interactúan y se influyen mutuamente dentro de la estructura de poder del gobierno.
De acuerdo con la Constitución, los poderes del gobierno son el legislativo, el judicial y el ejecutivo, independientes entre sí. El Líder Supremo de Irán es la máxima autoridad política y religiosa del país. Las funciones y poderes descritos en la Constitución (Artículo 110) abarcan una amplia gama de responsabilidades que reflejan su autoridad en prácticamente todos los aspectos del gobierno y la administración del país, convirtiéndose en la figura central de la política iraní, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Actúa como la máxima autoridad en cuestiones religiosas, políticas y militares. Dispone del Consejo de Discernimiento o Conveniencia, que se encarga de mediar en los conflictos entre el Parlamento y el Consejo de Guardianes.
La Asamblea Consultiva Islámica representa el poder legislativo de Irán y está compuesta por 290 representantes, elegidos directamente por los ciudadanos cada cuatro años. Para salvaguardar las ordenanzas islámicas y la Constitución, existe el Consejo de Guardianes, cuya composición es la siguiente: seis «alfaquís», seleccionados por el Líder Supremo, y seis juristas, especializados en diferentes áreas del derecho, elegidos por la Asamblea Consultiva Islámica entre los juristas musulmanes designados por el presidente del Poder Judicial, otra de las figuras escogidas por el Líder junto con los miembros de la judicatura. La Asamblea de Expertos, un cuerpo legislativo de 86 miembros, elegidos por sufragio universal y directo cada ocho años, elige, supervisa y puede exigir la dimisión del Líder Supremo.
Después del líder supremo, el presidente es el que tiene el mayor rango en el país. Elegido para un mandato de cuatro años por voto directo popular, no puede ser designado para más de dos mandatos consecutivos. La Constitución establece los procedimientos y responsabilidades, que incluyen firmar tratados y acuerdos con países extranjeros y organizaciones internacionales, administrar la planificación nacional, el presupuesto, así como designar a los ministros de su Gabinete, sujetos a la aprobación del Parlamento. A diferencia de otros países, no tiene el control de la política exterior, las Fuerzas Armadas y la política nuclear, que están bajo el control del líder supremo.
La Revolución iraní que instituyó la República Islámica, transformó profundamente la estructura política y social del país. Los primeros gobiernos fueron convulsos, no solo por la adaptación al nuevo régimen sino porque “otra revolución interna dentro de la revolución devoraba a sus promotores”. Un año después de la caída del Shah, Irán no había logrado la estabilidad política. Sus presidentes y los hechos acaecidos son la historia moderna de este país. Banisadr, un liberal que había participado activamente en movimientos estudiantiles clandestinos opuestos al Shah, se unió en Francia al movimiento religioso inspirado por Jomeini y regresó a Irán en 1979. Fue ministro de Finanzas y ministro de Relaciones Exteriores en el nuevo gobierno teocrático.
1980: Banisadr fue elegido el primer presidente del país, durante la crisis de 444 días en la que 52 estadounidenses fueron tomados como rehenes por estudiantes universitarios radicales. Un año después fue destituido por el Parlamento por tratar de frenar la influencia de los clérigos en el sistema judicial. Huyó a Francia, donde, junto al líder de la organización izquierdista Muyahidín-e Khalq, Massoud Rajavi, cofundó el Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI) y se convirtió en un opositor del gobierno de Teherán, llegando a apoyar a Sadam Hussein en la guerra Irán-Irak.
1981: Su sucesor, Ali Rajai, era asesinado en un atentado semanas después de su nombramiento, tras una reunión del Consejo Supremo de Defensa iraní, junto con el ministro Mohammad Yavad Bahonar, donde explotaron una serie de bombas que mataron a ambos y varias personas más. El asesino fue identificado como Massoud Kashmir, miembro de la Organización de los Muyahidines del Pueblo Iraní.
1981-1989: Alí Jamenei, tras pronunciar un discurso de oración, resultó herido por la explosión de una bomba colocada en la grabadora que estaba frente a él. En la pared interior de la grabadora estaba escrito “un regalo del Grupo Forqan a la República Islámica” (2). Jamenei gestionó la guerra Irán-Irak y ascendió a Líder Supremo tras la muerte de Jomeini. Rafsanjani inicia la reconstrucción de posguerra, moderniza la economía y mejora las relaciones con países árabes.
En el segundo periodo, el reformista Khatami ganó las elecciones de forma aplastante e inició un proceso de transformaciones políticas y sociales conocidas como la «Primavera de Teherán». Aumentó la libertad de prensa y la apertura cultural, y mejoró las relaciones exteriores, especialmente con la UE.
Estados Unidos consideraba el programa nuclear de Irán una amenaza y pidió sanciones internacionales.
2005-2013: Es elegido Mahmoud Ahmadinejad, conservador de la línea dura. Las elecciones de 2009, presuntamente fraudulentas, desencadenaron protestas masivas conocidas como el «Movimiento Verde». Llevó a cabo políticas internas controvertidas y una retórica antioccidental. Continuaron las sanciones internacionales por el programa nuclear.
2013-2021: El moderado Hassan Rouhani es elegido presidente. En 2015 se firmó el Plan de Acción Conjunto y Completo con los P5+1 sobre el programa nuclear de Irán. Se produjeron intentos de reformas económicas y sociales. En 2018, Trump se retiró del acuerdo internacional de 2015 sobre el programa nuclear e impuso sanciones a Teherán.
En 2020, EE. UU. asesinó en Irak a Qasem Soleimani, jefe del IRGC conocido como Fuerza Quds y la figura más poderosa en Irán después del Ayatolá Jamenei.
2021-2024: Ebrahim Raisi, otro conservador de la línea dura tanto en política interior como exterior es elegido presidente. Se producen tensiones con Occidente por el programa nuclear.
En 2022, hay protestas masivas en todo el país tras la muerte de Mahsa Amini. En 2024, fallece en un accidente de helicóptero y es sustituido provisionalmente por Mohammad Mojber, vicepresidente primero, hasta las elecciones.
Contexto Geopolítico. La combinación de su ubicación estratégica, vastas reservas energéticas, capacidades militares avanzadas y, en cierta medida, su idioma y religión, junto con desafíos internos como el cambio climático y la migración posiciona a Irán como una potencia regional con una influencia significativa en Oriente Medio y a nivel global.
Es el decimoctavo país más extenso del mundo con 1.648.000 km², de los que 12.000 son aguas jurisdiccionales. Está bañado por el Mar de Omán y el Golfo Pérsico, y tiene fronteras marítimas con Arabia Saudita, Omán, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait. Tiene fronteras terrestres con Irak, Turquía, Armenia, Azerbaiyán, Turkmenistán, Afganistán y Pakistán.
El 70% de los ciudadanos pertenecen a la etnia de los pueblos iranios (51% persas, 8% entre guilakíes y mazandaraníes, 7% kurdos, 2% luros y 2% baluchíes). Los Túrquico son el 26% (24% azeríes y el 2% turcomanos). Un 3% son árabes y el 1% restante está integrado por judíos, armenios y asirios. Los musulmanes constituyen el 98% de la población, el 89% son chiíes y el 9% suníes. El 2% restante está compuesto por cristianos (armenios y asirios), judíos y zoroastrianos. La religión chiita se ha convertido en otro factor geoestratégico por su influencia a nivel regional.
El idioma oficial es el persa, que hace siglos era predominante en el subcontinente indio y ahora es el idioma oficial de Tayikistán y se encuentra en comunidades persa hablantes de Afganistán, Uzbekistán, Azerbaiyán, Rusia, Irak, Omán, Emiratos Árabes y Pakistán, sin contar con los persas de la diáspora. En Afganistán goza de gran influencia, al igual que en Pakistán e India.
Relaciones Internacionales. Irán ha mantenido relaciones dinámicas y a veces complejas a nivel regional y global. Desde la Revolución Islámica y la crisis de los rehenes, las relaciones con EE. UU. han sido extremadamente tensas. En 2002, el presidente Bush incluyó a Irán en el llamado “Eje del mal”, acusándolo de apoyar el terrorismo. Además, la sospecha de que el programa nuclear iraní tenga fines militares ha llevado a un enfrentamiento entre Irán y los países occidentales. Desde Israel, Netanyahu ha presionado a EE. UU., la UE y a su propio ejército para atacar las instalaciones nucleares iraníes.
El JCPOA es un acuerdo histórico alcanzado en 2015 entre Irán y los P5+1 (China, Francia, Rusia, el Reino Unido, Estados Unidos y Alemania) para garantizar que el programa nuclear iraní sea exclusivamente pacífico. A cambio, se levantaron las sanciones económicas, permitiendo a Irán acceder a miles de millones de dólares en activos congelados y reanudar su comercio de petróleo. Sin embargo, en 2018, el presidente Donald Trump retiró a EE. UU. del JCPOA, alegando que no abordaba el programa de misiles balísticos de Irán ni sus actividades desestabilizadoras en la región.
Respecto a las relaciones regionales, la rivalidad con Arabia Saudita es una de las más prominentes, manifestada en conflictos proxy en Yemen y Siria, así como en diferencias religiosas (chiíes vs. suníes). En Irak, tras la caída de Saddam Hussein, Irán ha aumentado su influencia, apoyando a los gobiernos chiíes y grupos paramilitares. En Siria y Líbano, Irán es un aliado clave, utilizando estas alianzas para proyectar su influencia en la región.
Con Rusia, ambos países colaboran estrechamente en Siria, apoyando al régimen de al-Ásad y comparten intereses en contrarrestar la influencia estadounidense. Con China, Irán ha desarrollado una relación estratégica, convirtiéndose en un comprador clave de su petróleo, con un acuerdo de cooperación de 25 años que incluye inversiones en infraestructura y energía.
Seguridad y Defensa. Irán ha aumentado su fuerza militar en los últimos años, siendo una de las naciones con mayor poder militar en la región. Ocupa el número 14 en la clasificación mundial de países con mayor poder militar, por delante de Israel (17) y Arabia Saudí (25). Forma parte de una alianza política y militar conocida como el “Eje de la Resistencia” que favorece una estrategia de defensa asimétrica, utilizando tácticas de guerrilla, guerra cibernética y fuerzas proxy para enfrentar a sus adversarios.
Apoya a diversos grupos militantes en la región, como Hezbolá en el Líbano, las milicias chiíes en Irak y los Houthi en Yemen, para expandir su influencia y contrarrestar a sus enemigos regionales. La participación de Irán en los conflictos de Siria e Irak ha sido significativa, apoyando a los gobiernos locales y milicias aliadas contra el Estado Islámico (ISIS) y otros grupos insurgentes. En el Golfo Pérsico, la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) realiza operaciones y ejercicios militares, destacando su capacidad de cerrar el estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de petróleo.
Irán ha desarrollado un programa de misiles desde la década de los 80, con la asistencia de Corea del Norte y China, como medida de disuasión ante las amenazas de EE. UU. e Israel, aunque los misiles le permiten mantener una posición influyente en la región. A pesar de las sanciones internacionales, ha logrado una producción doméstica significativa, disminuyendo su dependencia de proveedores extranjeros. El programa ha evolucionado con Misiles Balísticos de Corto Alcance (SRBM), derivados del misil Scud-B (Shahab-1 y Shahab-2); Misiles Balísticos de Mediano Alcance (MRBM), como el Shahab-3, capaz de alcanzar objetivos en Israel y otros países de la región; y Misiles Balísticos de Largo Alcance (IRBM), con capacidades para alcanzar objetivos a más de 3000 km, y Misiles Crucero como el Soumar, con un alcance estimado de 2500 km.
La participación de Irán en conflictos regionales, como en Siria e Irak, a través de grupos aliados como Hezbolá, le otorga una influencia militar considerable en Oriente Medio.
Irán ve la guerra cibernética (3) como una forma de igualar las condiciones con enemigos tecnológicamente superiores. Su estrategia incluye tanto medidas defensivas para proteger sus propias infraestructuras como capacidades ofensivas para atacar a sus adversarios, por ello ha invertido significativamente en sus capacidades, desarrollando un grupo de hackers y unidades cibernéticas dentro del IRGC.
Economía, Sociedad y Derechos Humanos (5)
Irán goza de un enorme potencial económico debido a sus recursos naturales, su posición geográfica, una población joven dinámica y bien preparada en campos técnicos y científicos, pero las sanciones internacionales, los problemas de gobernanza, la inflación y el desempleo, así como, cuestiones ambientales y de derechos humanos, son problemas pendientes de resolver.
Irán es el cuarto país con las mayores reservas de petróleo y el segundo en reservas de gas natural del mundo, lo que le otorga una posición preponderante en el mercado energético global. Es la economía número 44 por volumen de PIB. A pesar de su dependencia del petróleo, ha diversificado su economía potenciando la agricultura, la minería, la manufactura y la industria automotriz.
Las sanciones económicas impuestas por EE. UU. y otros países han tenido un impacto devastador en la economía, al limitar el acceso a los mercados internacionales y a la financiación, lo que ha afectado negativamente a su capacidad para exportar petróleo y otros productos. La inflación ha sido persistentemente alta, lo que ha erosionado el poder adquisitivo de los ciudadanos. Además, el desempleo sigue siendo un problema importante, limitando las oportunidades económicas y fomentando el descontento social a lo que hay que añadir los problemas de corrupción y los conflictos con países vecinos y otras potencias, que afectan negativamente la inversión extranjera.
A pesar de los desafíos, Irán está llevando a cabo proyectos de infraestructura para posicionarse estratégicamente en la región. El proyecto del Corredor Norte-Sur tiene como objetivo conectar el puerto de Chabahar en el sureste de Irán con los países de Asia Central y Rusia. También participa en la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” (BRI), en colaboración con China. En el ámbito energético, la apertura de nuevos campos de gas como el de South Pars y de petróleo, así como, la modernización de las refinerías permitirá aumentar la producción y exportación. También hay que destacar el impulso a la energía solar y eólica, con proyectos a gran escala en varias provincias para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Irán enfrenta importantes desafíos en su política interna, principalmente en la protección de los derechos humanos, especialmente en lo que respecta a la libertad de expresión, los derechos de las mujeres y la administración de justicia, que continúa siendo crítica tanto para los iraníes como para la comunidad internacional. Las protestas por la muerte de Mahsa Amini en 2022, una joven arrestada por la policía de la moral por presuntamente violar las normas de vestimenta, desataron una ola de manifestaciones y se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la represión estatal y la brutalidad policial.
Cambio Climático, Inmigración y Criminalidad Organizada Trasnacional.
Irán es el séptimo mayor contaminador mundial, con 720 mil millones de toneladas de CO2 emitidas en 2019. El país enfrenta graves desafíos ambientales, como la escasez de agua y la desertificación, que afectan la agricultura, la salud pública y la economía. La mala gestión del agua y el cambio climático han llevado a una crisis hídrica, agravada por el agotamiento de acuíferos y una infraestructura deficiente. Además, se han incrementado los desastres naturales, como inundaciones y tormentas de polvo, impactando a las comunidades vulnerables y las infraestructuras.
Los problemas económicos y sociales han provocado movimientos migratorios internos y externos, exacerbando las tensiones sociales y económicas en el país, que alberga a un gran número de refugiados de Afganistán. La situación de estos refugiados crea un entorno vulnerable para el tráfico de personas, incluidos hombres, mujeres y niños sometidos a trabajos forzados y explotación sexual.
La criminalidad organizada transnacional es un fenómeno complejo y multifacético que abarca el tráfico de drogas, el tráfico de personas, el contrabando de bienes y el cibercrimen. La geografía, las condiciones económicas y la inestabilidad regional son factores clave que facilitan estas actividades ilícitas.
Irán es una zona de tránsito para el tráfico de drogas, principalmente opio y heroína provenientes de Afganistán, el mayor productor de opio del mundo. La frontera oriental de Irán con Afganistán es una ruta clave para el contrabando de drogas hacia Europa y otros mercados internacionales. La corrupción dentro de algunas agencias de seguridad y la falta de recursos adecuados permiten que estas actividades prosperen.
El contrabando de bienes de consumo y recursos como el petróleo es significativo debido a las sanciones internacionales y restricciones económicas, que han generado un floreciente mercado negro. La presión económica ha llevado a muchos a participar en actividades ilegales para subsistir.
El país también enfrenta desafíos relacionados con el cibercrimen, incluidos ataques patrocinados por el estado y actividades de hackers independientes, que incluyen el robo de datos, espionaje industrial y ataques a infraestructuras críticas. La conectividad digital aumenta tanto las oportunidades como las vulnerabilidades en este ámbito.
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Elecciones en la República Islámica de Mauritania
El pasado 12 de junio comenzó la campaña para las elecciones presidenciales en Mauritania, cuya primera vuelta será el 29 de junio.
MARTES, 18 JUNIO 2024
NN.UU.
Se presentan siete candidatos, entre ellos el actual presidente, Mohamed Ould Ghazouani, considerado el gran favorito, que cuenta con el apoyo de su partido, el INSAV, que obtuvo la mayoría de los escaños en las últimas elecciones parlamentarias de mayo de 2023.
Las elecciones en Mauritania no solo determinarán el liderazgo político del país, sino que también tienen el potencial de influir significativamente en la dirección futura del desarrollo democrático, la estabilidad regional, y las reformas sociales y económicas
Frente al presidente Ghazouani se presentan otros seis candidatos, los dos más importantes son el líder antiesclavista Biram Abeid Dah y el jefe del partido islamista (Tawassoul), Hamadi Ould Sid’el Moctar. Abeid ocupó el segundo lugar en las elecciones presidenciales de 2019, mientras que Moctar es el líder de la oposición. Su formación política tiene el mayor número de diputados en la Asamblea Nacional.
Las encuestas indican que el actual presidente Mohamed Ould Ghazouani de la Unión por la República será reelegido para el periodo comprendido entre el 2 de agosto de 2024-2029, debido a que goza de gran popularidad y en las pasadas elecciones de 2019 obtuvo 52,01% de los votos. No obstante, si hubiera que celebrar una segunda vuelta se realizaría dos semanas después.
Ould Ghazouani, es un exgeneral y político mauritano, presidente de Mauritania desde el 1 de agosto de 2019. Fue director general de Seguridad Nacional y jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Mauritania (2008-2018), momento en el que fue nombrado ministro de Defensa. Estuvo al frente del ministerio hasta marzo de 2019 cuando dimitió para presentarse a las elecciones presidenciales como candidato gubernamental en sustitución del presidente Mohamed Uld Abdelaziz, condenado a cinco años de cárcel y a la pérdida de sus derechos civiles.
Biram Dah Abeid es un abogado, activista antiesclavista y político mauritano. Ha sido diputado y dos veces candidato presidencial (2014 y 2019) logrando el 18 % de los sufragios. Preside Iniciativa para el Resurgimiento del Movimiento Abolicionista. Hamadi Ould Sid’el Moctar es el responsable del partido islamista (Tawassoul) y líder de la oposición en la Asamblea Nacional.
Mauritania, tiene una población de 4.614.974 personas y una baja densidad de población 4 Hab/km2. Según la Comisión Electoral, la lista provisional electoral ha alcanzado 1.949.386 electores, con un incremento del 8% respecto a las últimas elecciones.
La relación entre España y Mauritania es de gran importancia. La cooperación en pesca, seguridad, migración y desarrollo económico no solo beneficia a ambos países, sino que también contribuye a la estabilidad y prosperidad de la región del Sahel y del Mediterráneo occidental.
España apoya proyectos de desarrollo para abordar las causas profundas de la migración irregular. Existe un creciente interés por las empresas españolas en invertir en sectores clave como la pesca, la agricultura, la minería y las infraestructuras. Se presta asistencia técnica y financiera en áreas como la educación, la salud y la gestión de recursos naturales. España participa con Mauritania para combatir el terrorismo y la inseguridad en la región del Sahel, proporcionando formación y apoyo logístico a las fuerzas de seguridad mauritanas
Contexto histórico
En 1955, cuando Mauritania aún colonia francesa, Marruecos la reclamó en las NN.UU. como parte del Gran Marruecos, no fue hasta 1970 cuando Marruecos reconoció la independencia del país. Mauritania se independizo de Francia el 28 de noviembre de 1960, nombrando Nuakchot como la capital, cuando todavía el 90% de la población era nómada.
Mauritania, desde su independencia, ha estado gobernada por una alternancia de gobiernos militares y civiles. A principios de los años 90, bajo el régimen de Maaouya Ould Sid’Ahmed Taya, se aprobó la Constitución y se legalizaron los partidos políticos. En el 2005, el país sufrió un golpe de Estado militar que tanto la UE como EE. UU. Condenaron, tras el que tuvo lugar un proceso democratizador que culminó en elecciones en 2007, consideradas por libres por los observadores internacionales. Las ganó Sidi Mohamed Cheikh Abdallahi, que planteó una ley que criminalizaba la esclavitud, una práctica común en la clase alta más tradicional. La transición democrática fue interrumpida en agosto de 2008, por el golpe de estado del general Mohamed Ould Abdel Aziz, que tuvo la condena internacional. En julio de 2009, Aziz aceptó acudir a las urnas y fue elegido presidente.
En noviembre de 2013, se celebraron unas elecciones parlamentarias con acusaciones de fraude de los islamistas contra el partido-régimen de Aziz. Según la Comisión Electoral, la Unión para la República (UPR), partido de Aziz, revalidó la mayoría en la Asamblea Nacional con 75 escaños, seguida por los islamistas de Tewassoul con 17. Eran las primeras elecciones desde el golpe de agosto de 2008 y fueron el ensayo para las presidenciales de junio de 2014, en las que Abdel Aziz obtuvo una clara victoria, aunque tuvo que dimitir en 2019 condenado a cinco años de cárcel y a la pérdida de sus derechos civiles, siendo sustituido por el actual presidente, Mohamed Ould Ghazouani.
Contexto Geopolítico
Mauritania, está situada en África occidental, bañada por el océano Atlántico tiene una superficie de 1.030.700 Km2, por lo que se considera un país grande. Comparte fronteras terrestres con el Sahara Occidental, Argelia, Mali y con el rio Senegal que divide a ambos países. Mauritania juega un papel importante en la seguridad de la región al estar ubicada en la zona del Sahel, afectada por conflictos armados y el terrorismo yihadista. El 90% de su territorio está ubicado en el Sahara y la mayor parte de su población de 4,6 millones habita en el sur templado del país, con un tercio concentrado en la capital Nuakchot, situada en la costa del océano Atlántico.
Formó parte de la colonia francesa de África Occidental hasta 1960, y tiene influencia de la cultura árabe y de la africana. Mauritania es miembro de la Liga Árabe y el idioma árabe es el único idioma oficial, aunque gran parte de la población habla francés.
La Constitución define al país como una República Islámica y la mayoría de los habitantes son sunitas, salvo una pequeña comunidad cristiana. El sistema legal se basa en la ley francesa y la sharía.
La población morisca y de ascendencia árabe-bereber representa el 70% de la población, otros grupos africanos constituyen el 27%. También existe una minoría de franceses. La sociedad está compuesta de blancos de origen árabe-bereber; blancos nobles (descienden de los árabes militares y religiosos de élite) y moros blancos, descendientes de los bereberes. Los negros son de ascendencia bereber y africana y eran esclavos, aunque oficialmente están liberados. La sociedad se rige por un sistema de castas rígido y jerárquico con divisiones tribales dentro del contexto islámico. El resto la población conforma grupos étnicos subsaharianos. El 58% de la población es rural.
Con el regreso a la democracia, el país salió del aislamiento internacional, la Unión Africana levantó las sanciones. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial reiniciado sus programas de ayuda. Con la UE mantiene desde hace varios años acuerdos en materia de flujos migratorios y derechos civiles en el marco del proyecto ‘Diálogo 5+5’, importante entre la UEii y los Estados del norte de África. Las relaciones con España son intensas e importantes. Mauritania es un aliado estratégico en el ámbito de los recursos de futuro, la inmigración ilegal, la lucha contra el crimen organizado, así como, en la contención del terrorismo islamista en la región.
Estados Unidos ha reforzado sus relaciones con el país, en el contexto de la lucha contra el terrorismo internacional, como demuestra la importancia de que Mauritania pertenezca al “Counterterrorism Partnership”, lo que le ha permitido asumir un importante papel en las crisis regionales, como en Malí, donde promovió el diálogo entre Argel, Bamako y los insurgentes tuareg. Sin embargo, el conflicto con Senegal por los derechos de explotación de las aguas del valle del río Senegal, frontera entre ambos países y crucial para un país con escasas reservas de agua como Mauritania, no está resuelto.
Economía y Recursos
Mauritania es uno de los países menos desarrollados del mundo, según el BM, el 42% de la población vive por debajo del umbral de pobreza. El 80% del territorio está formado por desierto y los recursos agrícolas son muy limitados (sólo el 1% de la tierra es cultivable). Depende en gran medida de la minería y la pesca, lo que la hace vulnerable a las fluctuaciones en los precios internacionales de estos productos. Cuenta con algunas industrias relacionadas con el procesamiento de minerales y productos pesqueros y una infraestructura limitada, lo que afecta el desarrollo económico y la explotación eficiente de los recursos. Atraer inversiones extranjeras es crucial para su desarrollo.
Mauritania es uno de los principales productores de mineral de hierro en África que exporta a Europa y Asia y representa una de las principales fuentes de ingresos. La mina de Zouerate operada por la estatal SNIM es la más importante. La explotación de oro y cobre ha crecido significativamente en los últimos años, con empresas como Kinross Gold Corp operando en Tasiast, que atrae inversiones y contribuye a la economía. También explotan minerales como el yeso, fosfatos y sal. Mauritania ha comenzado a explorar sus recursos de hidrocarburos. El proyecto de gas natural licuado (GNL) de Tortue/Ahmeyim, en cooperación con Senegal, es un ejemplo. El pasado mes febrero en una visita de la presidenta de la Comisión Europea y el presidente del Gobierno de España, abordaron entre otros temas el desarrollo del hidrógeno verde.
La pesca continúa siendo una fuente importante de ingresos y empleo. Mauritania tiene una zona económica con importantes recursos pesqueros que proporcionan empleo y sustento a muchas comunidades costeras. Sin embargo, la población sigue dependiendo en gran medida de la agricultura y la ganadería para sobrevivir. Las tierras de cultivo se limitan a las llanuras que rodean el río Senegal, lo que ha tensado las relaciones entre ambos países en cuanto al uso del río.
Su economía se basa en la industria del procesado de pescado, la extracción de mineral de hierro y yeso, en la agricultura de dátiles, mijo, sorgo, arroz y ganado y en las exportaciones de mineral de hierro, pescado y oro.
Seguridad y Defensa
Mauritania, ubicada en una región afectada por conflictos armados y terrorismo, juega un papel importante en la seguridad del Sahel. Un proceso electoral transparente y justo puede contribuir a la estabilidad política interna, lo que a su vez puede impactar positivamente la seguridad en la región.
Mauritania enfrenta desafíos significativos relacionados con el terrorismo y la criminalidad organizada, en gran parte debido a su ubicación en el Sahel, vulnerable a la actividad de grupos extremistas y redes criminales.
Al-Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) es un grupo terrorista que opera en el norte de África y el Sahel. Tiene sus orígenes en el Grupo Salafista Argelino para la Predicación y el Combate (GSPC), anteriormente Grupo Islámico Armado (GIA), un movimiento de resistencia islamista contra el gobierno secular argelino.
El grupo pasó a formar parte de Al Qaeda (2006) y ha estado activo en la región del Sahel, incluyendo Mauritania, aunque su presencia ha disminuido en los últimos años debido a las operaciones antiterroristas.
Grupos partidarios al Estado Islámico (EI), también han intentado establecerse en la región, aunque la respuesta de las fuerzas de seguridad con la colaboración con países vecinos y fuerzas internacionales ha limitado su influencia.
Las fuerzas de seguridad mauritanas han incrementado sus capacidades a través de entrenamiento y equipamiento proporcionado por socios internacionales, entre ellos España, que ha contribuido a reducir la frecuencia de ataques dentro de sus fronteras.
Las zonas fronterizas con Malí son las más vulnerables debido a su porosidad y cercanía a áreas de conflicto.
Aunque menos frecuentes, algunas regiones del norte y este de Mauritania han sido áreas de preocupación debido a su lejanía y dificultad para el control gubernamental.
Los objetivos de AQMI son derrocar a todos los gobiernos legales de la zona para crear una teocracia basada en la ley islámica. Las principales fuentes de financiación del movimiento son el contrabando de armas y drogas, facilitado por la porosidad de las fronteras de la región sahariana y fondos que llegan de sus seguidores europeos.
La inseguridad por el terrorismo yihadista es el motivo que ha propiciado los golpes de estado en la región del Sahel (Guinea, Mali, Burkina Faso, Níger y Chad) con la penetración de tropas rusas dentro de la nueva estrategia del Kremlin de sustituir el Grupo Wagner por el África Corps.
Mauritania es parte de las rutas de tráfico de drogas que conectan América del Sur con Europa, pasando por África Occidental.
Las extensas áreas desérticas facilitan el tránsito y el ocultamiento de cargamentos de drogas, además, es un punto de tránsito importante para migrantes de África subsahariana que buscan llegar a Europa.
Las redes de tráfico de personas operan en la región, explotando su vulnerabilidad. El gobierno mauritano, con el apoyo de la UE y España, ha intensificado los esfuerzos para combatir el tráfico de personas y mejorar el control fronterizo. El contrabando es común debido a las largas y porosas fronteras del país.
Las principales zonas afectadas se encuentran en la frontera con Mali en regiones como Hodh Ech Chargui y Hodh El Gharbi. Estas áreas son vulnerables a la infiltración de grupos terroristas y a actividades de contrabando debido a su proximidad con Malí. Las regiones del sur también enfrentan problemas de seguridad debido a la cercanía con áreas conflictivas de Malí y la facilidad de tránsito ilegal. La capital Nuakchot ha experimentado problemas relacionados con la criminalidad urbana y la gestión de migrantes, aunque la presencia policial es más importante. El puerto es un punto clave para la pesca y el comercio, pero también para actividades ilícitas como el tráfico de personas y el contrabando.
Tras la audiencia con el presidente mauritano, Grande-Marlaska y Schinas visitaron las oficinas del proyecto POC Mauritania-UE de lucha contra el tráfico ilegal de personas, en el que especialistas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil española trabajan con las Fuerzas de Seguridad Mauritanas en la desarticulación de las mafias. Los agentes españoles que participan en este proyecto se suman a los efectivos mauritanos desplegados en Nuadibú y Nuakchot dedicados al patrullaje y a las investigaciones contra las redes de tráfico o trata, labores que realizan con las autoridades mauritanas.
Cambio Climático y Migraciones
Mauritania enfrenta desafíos significativos en cuanto a la seguridad alimentaria y la lucha contra la pobreza, agravados por la sequía recurrente y la desertificación en gran parte del país.
Mauritania, es un rincón del mundo donde los estragos del calentamiento global son palpables. Las sequías se prolongan y aumentan en intensidad, mientras que las lluvias son escasas e impredecibles, obligando a muchas familias a migrar en busca de supervivencia. El clima se caracteriza por temperaturas extremas y lluvias escasas e irregulares. El viento, seco y caliente, y a menudo cargado de polvo, sopla desde el Sahara durante la larga estación seca y es el viento predominante, excepto en la franja costera, donde prevalecen los vientos oceánicos.
El cambio climático está exacerbando problemas preexistentes en Mauritania, como la desertificación y la inseguridad alimentaria, lo que a su vez está impulsando patrones de migración tanto interna como internacional. Gran parte de Mauritania ya es desértica y se enfrenta una intensificación de la desertificación debido al cambio climático. Las sequías prolongadas y la disminución de las lluvias están contribuyendo a la expansión del desierto del Sahara hacia el sur.
La combinación de sobrepastoreo, prácticas agrícolas insostenibles y el cambio climático está provocando la degradación del suelo, lo que afecta la productividad agrícola y la seguridad alimentaria. En las áreas costeras, especialmente en Nuakchot, el aumento del nivel del mar está causando inundaciones y erosión costera, amenazando infraestructuras y asentamientos humanos.
En el sureste del país, en pleno corazón del Sahel, es una zona donde los efectos del calentamiento global son más visibles se enfrenta a la sequía, desertificación y tormentas de arena. Esto unido a las volátiles condiciones de seguridad en Mali, ha provocado que Mauritania sea el lugar de acogida del mayor número de malienses en África Occidental, con una afluencia continua de refugiados. En diciembre, 100.807 personas estaban registradas por ACNUR en el campamento de Mbera y sus alrededores.
A finales de marzo y principios de abril de 2024, una región del Sahel y África occidental experimentó un calor extremo, con temperaturas máximas en el Sahel que alcanzaron más de 45 °C y temperaturas mínimas de 32 °C.
El sol quema con más fuerza, las temperaturas suben 1,5 veces más rápido que el promedio mundial y las pocas lluvias que hay son más bruscas y concentradas y, cuando caen, suelen provocar inundaciones debido a que la tierra está tan seca que no puede absorberlas. Según un informe de la ONU, cerca del 80% de las tierras cultivables del Sahel han quedado deterioradas.
Debido a la degradación ambiental y la falta de oportunidades económicas en las zonas rurales, muchas personas están migrando a las ciudades para poder vivir, lo que ha llevado a un rápido crecimiento urbano y a la expansión de asentamientos informales en Nuakchot, punto de tránsito para migrantes de África subsahariana que intentan llegar a Europa.
Algunos organismos internacionales los califican de «refugiados climáticos» debido a que tienen que abandonar su hogar a causa del cambio climático. Según el último recuento de las NNUU, en el mundo hay casi 27 millones de personas que han tenido que huir y el futuro es mucho más oscuro. En diez años, esta cifra será más de cuatro veces mayor que en la actualidad. Más de cien millones de afectados.
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ELECCIONES PRESIDENCIALES EN VENEZUELA
Un punto crucial en la prolongada disputa política de Venezuela
LUNES, 08 JULIO 2024
RR.SS.
El próximo 28 de julio, los ciudadanos venezolanos acudirán a las urnas para elegir presidente para el período 2025-2031. La fecha fue elegida por el Consejo Nacional Electoral (CNE), supuestamente independiente, coincidiendo con el día en que el expresidente Hugo Chávez habría cumplido 70 años. Esto es un claro indicio de que las elecciones no serán competitivas y favorecerán al gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Venezuela está en una situación crítica política y socioeconómica, con acusaciones al gobierno de manipular el proceso electoral durante una crisis humanitaria y de derechos humanos sin precedentes. La oposición, aunque esperanzada por un cambio, enfrenta un entorno electoral controlado por el oficialismo.
Tras 25 años de revolución bolivariana, el chavismo se juega su permanencia en el poder. Llega a estos comicios con los niveles más bajos de aprobación ciudadana, frente al fenómeno político en que se ha convertido María Corina Machado, quien ha superado las crónicas divisiones en la oposición y compite simbólicamente con la candidatura de última hora del diplomático Edmundo González Urrutia, liderando la mayoría de las encuestas con una amplia ventaja.
Sin embargo, otros factores juegan a favor de Maduro, como las reglas electorales venezolanas de mayoría simple, que permiten que el candidato con más votos gane en una sola vuelta. Además, el gobierno de Nicolás Maduro ha implementado medidas como la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y la inhabilitación de candidatos opositores, incluida la principal candidata, María Corina Machado. Estas acciones han reforzado las sospechas de que las elecciones estarán sesgadas a favor del gobierno, mostrando la resistencia de Maduro a perder el poder, pero los propios chavistas están divididos en cuanto a lo que creen que sucederá el 28 de julio.
Después de años de penurias y desilusiones, la base social del movimiento chavista está harta de sus líderes, desencantada y desmovilizada. El apoyo al gobierno ha caído drásticamente, tanto en los barrios urbanos pobres como en los estados rurales. El descontento se ha traducido en abstención y apatía. Muchos exvotantes chavistas ahora apoyan activamente a González, y sostienen gran parte del entusiasmo por él y por la oposición. Algunos dirigentes piensan que sería un error ganar a cualquier precio, señalando que dejar el poder podría ayudar al chavismo a reconectarse con su base y reinventarse de cara a un posible retorno al poder, siempre y cuando el movimiento no sea perseguido.
Venezuela atraviesa una hiperinflación, violencia delictiva, represión política y escasez de alimentos, lo cual ha provocado que millones de ciudadanos abandonen el país, generando una de las mayores crisis humanitarias en América Latina y una de las mayores crisis migratorias a nivel mundial, con más de 7,7 millones de venezolanos viviendo fuera del país (1). El mayor éxodo de la historia de América Latina.
La crisis humanitaria continúa afectando a alrededor de 19 millones de personas que necesitan ayuda debido a que no pueden acceder a los servicios de salud y nutrición adecuados. Hay más de 270 presos políticos. La Corte Penal Internacional (CPI) autorizó la reanudación de una investigación sobre crímenes de lesa humanidad y la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU confirmó graves violaciones de derechos humanos en el país.
Una de las grandes debilidades a las que se enfrenta el gobierno es el acceso limitado a los medios de financiación internacional y la carencia de recursos, expoliados por la corrupción que existe en todas las instituciones. El 30 de enero de 2024, Transparencia Internacional (TI) testificó que Venezuela «es un ejemplo de gran corrupción». En el informe aparece como el país más corrupto de América por décimo año consecutivo. Según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) (2) en el sector público, con una escala de cero (muy corrupto) a 100 (muy baja corrupción), Venezuela obtuvo 13 puntos. Solo Somalia supera al país caribeño a escala global.
El «pago de sobornos y la cooptación de jueces y fiscales en todos los niveles del sistema de justicia se ha convertido en uno de los principales mecanismos utilizados por las redes delictivas para asegurar la continuidad de sus actividades ilícitas, así como su impunidad».
Aunque el país experimentó una modesta recuperación económica en 2022, una vez más se enfrenta a una recesión y alta inflación, exacerbadas por la alarmante corrupción y las sanciones estadounidenses.
Análisis del Escenario Electoral
Nicolás Maduro, respaldado por el Gran Polo Patriótico, aspira a un tercer mandato consecutivo. Maduro se enfrenta a una considerable impopularidad debido a la crisis económica y social que atraviesa el país. Edmundo González Urrutia, representa a la Plataforma Unitaria de la oposición, tras la inhabilitación de María Corina Machado. A pesar de que previsiblemente las elecciones «no serán ni libres, ni justas», una situación reiterada en procesos electorales recientes en Venezuela, la oposición cuenta con un apoyo abrumador, según Leopoldo López, quien considera que existe una oportunidad diferente para ellos en estas elecciones debido a la abrumadora mayoría de apoyo y la baja popularidad de Maduro.
Tanto oposición como ONGs han denunciado la desinformación, amenazas y agresiones físicas, tanto por parte de partidarios del chavismo como del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última verdadera insurgencia de Colombia y una de las organizaciones criminales más poderosas de América Latina. Con su expansión y fortalecimiento en Venezuela durante los últimos años, se ha constituido como una guerrilla binacional (3).
La población de Venezuela en 2023 era de aproximadamente 28 millones de personas, según el Instituto Nacional de Estadística de Venezuela (INE). En ese mismo año la crisis económica y social había provocado la emigración de unos 7,3 millones de venezolanos, subrayando la magnitud de la diáspora.
La situación actual hace pensar en posibles maniobras políticas, incluyendo una intervención militar en el territorio del Esequibo. Esta estrategia podría utilizarse para obtener beneficios políticos frente a la coyuntura de las elecciones presidenciales.
Este escenario refleja la complejidad y las dificultades del proceso electoral en Venezuela, donde las condiciones no son favorables para una contienda justa y equitativa. Sin embargo, el apoyo popular y la determinación de la oposición podrían jugar un papel crucial en las próximas elecciones.
En este complicado contexto (4), el 1 de julio, a pocas semanas de las elecciones, Maduro anunció en su programa de televisión de los lunes, «Con Maduro+», que retomaba las conversaciones con Washington. “He recibido la propuesta durante dos meses continuos del Gobierno de EE. UU. para restablecer las relaciones y el diálogo. Luego de pensarlo, he aceptado y el próximo miércoles se reinician las conversaciones con el Gobierno de Estados Unidos para que cumpla con los acuerdos firmados en Catar y para restablecer los términos del diálogo con respeto”.
“Ellos saben quién va a ganar y se lo voy a poner fácil: soy un hombre de diálogo y quiero que a través del diálogo se respete a Venezuela, su democracia, su pueblo, quiero superar este conflicto de confrontación brutal y estéril con ellos, en referencia a EE. UU., ya queda de ellos cumplir”, agregó Maduro, quien además informó que el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, lo representará en estas conversaciones que aseguró no serán secretas.
Estas declaraciones han dado pie a todo tipo de especulaciones, desde las que creen que Maduro trata de ganar tiempo e incluso podría posponer las elecciones, hasta las que piensan que busca una salida negociada y una especie de amnistía para las personas que ocupan cargos importantes en el gobierno. En cualquier caso, lo que parece claro es que, ante la eventualidad de estas conversaciones, resulta muy difícil que las medidas que en su caso se puedan adoptar tengan un efecto real en las próximas elecciones.
La posible pérdida de poder político llevaría a cambios estratégicos dentro del país. Las elecciones en EE. UU. pueden alterar su política hacia Venezuela, afectando sanciones y diplomacia. La administración Biden ha adoptado un enfoque más diplomático y abierto al diálogo, en contraste con la política de «máxima presión» de Trump. Esto incluye la relajación parcial de sanciones y la búsqueda de elecciones libres, lo que ha modificado significativamente el panorama internacional de la crisis venezolana, haciéndola más propicia a una solución pacífica.
También existe una fuerte presión del lobby petrolero para poner fin al aislamiento económico y financiero de un país que posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Una reimposición de las sanciones podría estancar la producción de crudo del país, afectando negativamente las pequeñas mejoras que ha logrado en los últimos años. Actualmente, Venezuela, un país miembro de la OPEP, enfrenta un futuro incierto en su capacidad de producción petrolera (5).
La evolución de la industria petrolera venezolana está, por tanto, estrechamente vinculada a las decisiones políticas y económicas en torno a las sanciones y licencias temporales otorgadas por EE. UU. El futuro del sector dependerá en gran medida de cómo se manejen estas restricciones y de las políticas internas del país para adaptarse a un entorno global cambiante.
El papel de los vecinos latinoamericanos de Venezuela, en particular Colombia y Brasil, como facilitadores de cualquier acuerdo será crucial.
Por otra parte, países como Colombia y Brasil, aliados del chavismo pero que han rechazado los incumplimientos del Acuerdo de Barbados, han propuesto hace unas semanas un pacto para garantizar los resultados de los comicios, en un intento de redefinir lo que ha quedado sin cumplir en estos meses en los que el Gobierno, lejos de negociar, ha arreciado la persecución contra la disidencia con el encarcelamiento de activistas, periodistas y miembros del equipo de Machado.
Finalmente, es importante destacar que, en caso de un cambio en el Palacio de Miraflores, Edmundo González enfrentaría una misión monumental. Desde julio hasta enero, Maduro continuaría presidiendo el país; durante ese período, cualquier cosa podría suceder. La Asamblea Nacional, dominada abrumadoramente por el chavismo, tendría un año más de mandato. González tendría que lidiar con unas instituciones cooptadas por el chavismo, siendo la más significativa de ellas el Ejército, donde predomina una mentalidad revolucionaria, lo cual es sorprendente considerando la historia militar del país.
Fuerza Armada Nacional Bolivariana
Las Fuerzas Armadas han sido un actor político directo e influyente en la historia del país, participando en intentos de golpe de Estado y en la preservación o cambio de gobiernos. Su influencia se extiende más allá de la defensa y seguridad tradicionales, impactando la política, la economía y el control social. La lealtad militar ha sido crucial para mantener el poder de Nicolás Maduro, quien ha colocado a militares en posiciones clave dentro del gobierno y empresas estatales, consolidando su influencia.
Las Fuerzas Armadas han sido esenciales en la seguridad y el orden público, respondiendo a protestas y manifestaciones contra el gobierno, a menudo con denuncias de uso excesivo de la fuerza y violaciones de derechos humanos. También han participado en operaciones contra la delincuencia, aunque estas acciones han sido criticadas por su brutalidad.
En el ámbito económico, las Fuerzas Armadas gestionan empresas estatales y participan en la distribución de alimentos y bienes básicos a través de programas como la Gran Misión Abastecimiento Soberano, consolidando su control sobre la economía y asegurando su lealtad al gobierno mediante privilegios y beneficios. Internacionalmente, han fortalecido sus capacidades operativas y estratégicas a través de cooperaciones militares con países como Rusia, China, Irán y Cuba (6). A pesar de que algunos analistas creen que las Fuerzas Armadas seguirán siendo leales al gobierno, hay indicios de descontento en sus filas que podrían provocar cambios políticos.
Conclusiones
Las próximas elecciones en Venezuela, representan un punto crucial en la prolongada disputa política del país. Tanto el gobierno como la oposición han visto estas elecciones como una oportunidad para derrotar al otro bando, pero también se presentan como una ocasión para mitigar la hostilidad mutua, especialmente evidente en la última década.
Este ciclo electoral ofrece la posibilidad de un período de cohabitación política, con el chavismo controlando el ejecutivo y la oposición desempeñando un papel significativo en el legislativo. Tal cohabitación podría facilitar la negociación de una solución integral a la crisis política. Sin embargo, el gobierno y sus aliados en el ejército solo considerarán conversaciones serias sobre el retorno a la política representativa si perciben que su viabilidad política está realmente en riesgo, y las elecciones del 28 de julio podrían ser clave para transmitir ese mensaje.
Mientras algunos opositores y aliados internacionales consideran ingenuo e inadmisible negociar con lo que ven como una dictadura, los logros más significativos de la oposición se han obtenido a través de las urnas o la negociación, y sus mayores fracasos han sido resultado de la intransigencia. Afortunadamente, la mayoría de la oposición ha adoptado un enfoque más pragmático. Pese a las represiones y la reducción del espacio cívico y político, Venezuela no ha alcanzado los niveles extremos de represión de países como Nicaragua o Cuba. Fomentar elecciones justas sin provocar una deriva hacia un mayor autoritarismo es un desafío delicado que las potencias extranjeras deberán manejar con precaución.
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EL CONFLICTO DEL SAHARA OCCIDENTAL: LA COLONIZACIÓN INACABADA
20 DE JULIO DE 2024
El conflicto del Sáhara Occidental, una lucha prolongada por la autodeterminación frente a intereses geopolíticos y económicos sigue siendo un ejemplo emblemático de descolonización inconclusa y crisis humanitaria en el siglo XXI.
El conflicto del Sáhara Occidental es una disputa territorial entre Marruecos y el Frente Polisario, originada en la descolonización española (1975). Está en una situación de estancamiento diplomático y humanitario, con el pueblo saharaui viviendo mayormente en campos de refugiados en Argelia y en territorios controlados por Marruecos. La ONU ha intentado soluciones, incluyendo referéndums de autodeterminación y planes de autonomía, pero la falta de consenso, junto con intereses geopolíticos, económicos y de recursos naturales, complica la resolución del conflicto.
Los campamentos de refugiados saharauis son cinco: El Aaiún, Esmara, Auserd, Dajla y Bojador. Se encuentran principalmente en la región de Tinduf, al suroeste de Argelia. Estos campamentos se establecieron en la década de 1970 tras la invasión del Sahara Occidental por Marruecos y Mauritania. Los campamentos son conocidos como «wilayas» y «dairas» (provincias y distritos, respectivamente) y llevan los nombres de las ciudades del Sahara Occidental, lo que refleja el deseo de los refugiados de mantener viva su identidad y conexión con su tierra natal.
Además de estos campamentos, existen otras áreas y asentamientos dentro de la región de Tinduf que albergan a refugiados saharauis, como Rabouni, que cuenta con los servicios administrativos de los campamentos, las oficinas del Frente Polisario y de las agencias humanitarias internacionales. El campamento “27 de Febrero” se llama así en honor a la fecha de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Este campamento incluye centros educativos y de formación. Funcionan con una estructura administrativa propia, organizada por el Frente Polisario, y se mantienen en gran parte por la ayuda internacional.
La población total de los campamentos se estima entre 173,600 y 200,000 personas, aunque estas cifras pueden variar debido a la falta de censos precisos y la naturaleza transitoria de los refugiados.
Las principales ciudades del Sahara Occidental son: El Aaiún, cerca de la costa atlántica, es la más importante y tiene una población mayoritariamente saharaui, aunque también hay una presencia marroquí debido a la política de asentamientos. Más al interior se encuentra Esmara, cuya población predominante es saharaui. Bojador y Dajla, cerca de la costa atlántica, tienen una mezcla de saharauis y marroquíes. Auserd, mayoritariamente saharaui, se encuentra más al interior. La población saharaui en estas ciudades ha enfrentado desplazamientos y cambios debido al conflicto en la región y a las políticas de asentamiento de Marruecos, que ha promovido la migración de ciudadanos marroquíes al territorio para fortalecer su control sobre la zona. El Sahara Occidental es una región rica en recursos mineros, destacando las minas de fosfatos de Bucraa, que son las más grandes del mundo y se emplean para la producción de fertilizantes, cuya explotación la realiza la empresa estatal marroquí OCP Group, además de hierro cobre y uranio, entre otros. La empresa israelí NewMed Energy tiene un acuerdo con la Oficina Nacional de Hidrocarburos marroquí y con Adarco para buscar gas y petróleo en el mar frente a Bojador. También cuenta con el banco pesquero canario sahariano, donde operan barcos españoles.
Evolución del Conflicto y Relaciones Regionales
El conflicto del Sahara Occidental sigue siendo uno de los problemas territoriales más prolongados del mundo, con una solución definitiva aún incierta. A pesar de esto, el dudoso futuro del Sahara Occidental y de sus habitantes continúa generando una profunda emoción en los ciudadanos de nuestro país, trascendiendo ideologías políticas e intereses económicos.
La comunidad internacional, liderada por la ONU, continúa buscando formas de mediar y resolver esta disputa, aunque los avances han sido muy limitados. El conflicto se remonta a la descolonización de España en 1975, que se realizó sin resolver la cuestión de la autodeterminación del territorio. Marruecos y Mauritania reclamaron el Sahara Occidental, lo que llevó a una guerra con el Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Rio de Oro), el Movimiento de Liberación Nacional Saharaui apoyado por Argelia.
Mauritania se retiró en 1979, pero Marruecos siguió reclamando la soberanía. En 1991, se alcanzó un alto el fuego bajo los auspicios de la ONU. La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO) se estableció para supervisar el alto el fuego y organizar el referéndum, pero no se ha alcanzado un acuerdo debido a las discrepancias sobre el formato y los criterios. Con el paso de los años y la lenta, pero efectiva política de asentamientos llevada a cabo por Marruecos se ha vuelto más complicado, por no decir imposible llevarlo a cabo.
Marruecos considera el Sahara Occidental como parte integral de su territorio. En 2007, propuso un plan de autonomía amplio para el Sahara Occidental bajo su soberanía, que fue rechazado por el Frente Polisario y Argelia, quienes insisten en un referéndum que incluya la opción de independencia.
“La resolución del conflicto reside en el ejercicio por parte del pueblo saharaui de su derecho sagrado a la autodeterminación… Es la posición definitiva de Argelia… La situación de bloqueo pasa, en primer lugar, a manos de la ONU, que debe moverse y asumir sus responsabilidades” (Mohamed Bedjaoui, ministro de Asuntos Exteriores, junio de 2006)
España, debido a su historia colonial y sus actuales relaciones bilaterales con los principales actores, desempeña un papel importante, aunque complejo, en la búsqueda de una solución. Mantiene una posición oficial de apoyo a los esfuerzos de la ONU para una solución negociada, aunque su postura ha variado con los diferentes gobiernos.
En el ámbito de las relaciones bilaterales, España mantiene importantes lazos económicos y estratégicos con Marruecos, incluyendo la cooperación en la lucha contra la inmigración ilegal y el terrorismo. Con Argelia, las relaciones también son significativas, especialmente en el sector energético, ya que este país es un proveedor clave de gas natural. Además, se destacan las relaciones empresariales, los temas migratorios, la criminalidad organizada transnacional y el terrorismo internacional, aspectos fundamentales en la encrucijada del Sahara, que representa el 85 % del territorio argelino, una región de interés prioritario para España.
Argelia y Marruecos desde sus respectivas independencias en el siglo XX, se encuentran sumidos en una espiral de acusaciones, amenazas y gestos hostiles que no tiene visos de remitir en un futuro cercano. A ello ha contribuido la cuestión del Sáhara Occidental, pero también consecuencias del colonialismo y de la competición por la hegemonía regional.
Argelia ha apoyado históricamente al Frente Polisario, mientras que Marruecos considera el territorio como parte de su soberanía. En agosto de 2021, Argelia rompió formalmente las relaciones diplomáticas con Marruecos, acusando a Rabat de actos hostiles. Esta ruptura intensificó la tensión entre ambos países y afectó las dinámicas regionales, exacerbando las tensiones diplomáticas con Túnez.
Para complicar más la situación, en 2020, Trump, en su promoción de Israel, reconoció la soberanía marroquí sobre este territorio. Francia mostró su apoyo a la propuesta de autonomía de Marruecos, mientras que Argelia buscó el apoyo de la Unión Africana y otros países en desarrollo para reforzar la postura del Frente Polisario y limitar el peso de Israel en la Unión Africana.
En 2021 las relaciones entre Marruecos y Alemania se tensaron, al expresar esta última su preocupación por la situación en el Sáhara Occidental y la reacción de Marruecos, tras el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí. Marruecos también tuvo tensiones con Suecia debido al apoyo de algunos sectores suecos al Frente Polisario. Las relaciones entre Marruecos y España se deterioraron en 2021 tras la decisión de España de acoger al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, para recibir tratamiento médico. Marruecos respondió permitiendo una afluencia masiva de migrantes hacia Ceuta, como muestra de su descontento.
Estos acontecimientos reflejan cómo la cuestión del Sáhara Occidental sigue siendo un punto de fricción significativo en las relaciones internacionales de Marruecos, afectando no solo sus vínculos con los países vecinos como Argelia y Túnez, sino también con naciones europeas clave como Alemania, Suecia y España.
Madrid solventó la crisis apoyando el plan de autonomía bajo soberanía marroquí para el Sahara Occidental, lo que conllevo a su vez llevó a una crisis en las relaciones con Argelia que trasladó las prioridades energéticas argelinas a Italia. Tanto Argelia como Marruecos han continuado manteniendo importantes momentos de tensión con Francia.
Marruecos y Argelia Ambos han tenido momentos difíciles, incluso han tenido breves conflictos bélicos (años 60 y 70), pero también ha habido cooperación e intentos de avanzar en la construcción regional, como con la creación de la Unión del Magreb Árabe (1989), junto con Libia, Mauritania y Túnez, aunque su vida útil fue muy limitada, o proyectos como el Gasoducto Magreb-Europa (GME), inaugurado en 1996, para trasportar gas natural desde Argelia a la Península Ibérica a través de Marruecos, un intento de vertebrar el Mediterráneo occidental a través de grandes infraestructuras estratégicas y generar confianza e intereses comunes entre Argelia y Marruecos.
El cierre del gasoducto justo cuando cumplía un cuarto de siglo certifica la defunción de ese intento. Hoy, el gasoducto entre ambos países está cortado, las fronteras cerradas, los espacios aéreos vetados y las relaciones diplomáticas rotas.
Relaciones Globales
Por otra parte, las relaciones entre España, Marruecos y Argelia están influidas por una compleja red de intereses globales, en la que Rusia y China juegan roles significativos. El suministro de armamento y son factores importantes que contribuyen a la dinámica de la región.
Tanto Rusia como China juegan un papel importante en el contexto geopolítico global, y su influencia puede tener repercusiones en la situación del Sáhara Occidental y en las relaciones entre España, Marruecos y Argelia. La presencia de estos actores en la región forma parte de una competencia global por ganar influencia y, sobre todo, por los recursos.
Sus acciones pueden tener un efecto multiplicador en las tensiones locales y en las decisiones políticas de países como España. La alineación de España con Marruecos puede ser vista como una estrategia para contrarrestar la influencia de Rusia en Argelia y equilibrar la presencia de China en la región.
China ha realizado inversiones importantes en proyectos de infraestructura en Marruecos, como parte de su iniciativa de la Franja y la Ruta. Esto fortalece las relaciones económicas entre los dos países. Además, está interesada en asegurar el acceso a los recursos naturales y en expandir sus mercados en África, lo que incluye tanto a Marruecos como a Argelia. China suele mantener una postura más neutral en conflictos regionales, enfocándose en relaciones comerciales y económicas. Sin embargo, su influencia económica puede inclinar la balanza en términos de apoyo político.
Las relaciones con proveedores de armamento, como Rusia y China, también implican transferencia de tecnología y capacitación, lo que mejora las capacidades militares de los países involucrados.
Rusia es uno de los principales proveedores de armamento a Argelia. La compra de equipos militares avanzados por parte de Argelia refuerza su capacidad militar y su posición en la región. Rusia ha mostrado apoyo a la causa del Frente Polisario en foros internacionales, lo que alinea su postura con la de Argelia en el conflicto del Sáhara Occidental. Rusia busca aumentar su influencia en el Norte de África y el Mediterráneo, y sus relaciones con Argelia son una pieza clave en esta estrategia.
Marruecos también ha incrementado sus compras de armamento, incluyendo adquisiciones de Estados Unidos y otros proveedores occidentales, lo que equilibra en cierta medida el poder militar en la región. No obstante, el aumento de las capacidades militares tanto en Marruecos como en Argelia puede incrementar las tensiones y la desconfianza mutua, afectando la estabilidad regional.
La posición de España respecto al conflicto del Sáhara Occidental constituye un eje crítico de tensiones en la política exterior. Argelia, como aliado incondicional del Frente Polisario, apoya la autodeterminación del pueblo saharaui, mientras que España mantiene una postura ambigua, oscilando en ocasiones hacia Marruecos. Este acercamiento a Rabat genera profundo malestar en Argelia y reconfigura un tablero geopolítico en el que los intereses energéticos y estratégicos de España juegan un papel clave.
En el contexto de la crisis energética desatada tras el conflicto en Ucrania, el gobierno español ha apostado por convertir al país en un nodo esencial de suministro energético para Europa. España, con su capacidad de regasificación y almacenamiento, busca reforzar su papel como puerta de entrada del gas argelino y, a futuro, del hidrógeno verde. Esta estrategia requiere superar dos retos fundamentales: persuadir a Argelia de abrir sus recursos a un mercado europeo más amplio y asegurar el apoyo de Bruselas para financiar las interconexiones necesarias.
Simultáneamente, España intenta redefinir su relación con Marruecos, aceptando la propuesta de autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental como vía para obtener concesiones en áreas sensibles como la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo yihadista y el control migratorio. Además, busca que Rabat abandone sus reclamaciones sobre Ceuta, Melilla y otros territorios españoles en África. Este cambio, sin embargo, supone un delicado equilibrio entre los intereses estratégicos inmediatos y los riesgos de alienar a actores clave como Argelia y sectores internos sensibles al conflicto saharaui.
El giro hacia Rabat, respaldado en gran parte por potencias como Estados Unidos, Francia y Alemania, pone a España en una posición de alineamiento con las grandes potencias occidentales. No obstante, este movimiento suscita críticas que lo catalogan como una traición a los saharauis y un desprecio al derecho internacional, además de exponer al gobierno español a cuestionamientos internos y externos.
Desde Argelia, la reacción inicial ha sido la llamada a consultas de su embajador, mientras que, en España, las tensiones han escalado dentro del propio gobierno y entre las bases socialistas, que en su programa electoral defendían el referéndum como solución.
Por otra parte, persisten dudas sobre la confiabilidad de Marruecos como socio estratégico, dada su conocida tendencia a incumplir compromisos. El panorama sigue siendo incierto y, aunque el riesgo de un fracaso rotundo está presente, el gobierno español apuesta por una estrategia ambiciosa que podría abrir nuevas oportunidades para todas las partes involucradas.
En este contexto, si se logra alcanzar un acuerdo razonable a medio plazo, los primeros beneficiarios serán los saharauis, tras tantos años de sufrimiento y de ser utilizados como moneda de cambio.
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Elecciones presidenciales en Argelia
LA CONSOLIDACIÓN DEMOCRÁTICA EN ARGELIA: UN DESAFÍO ENTRE LA TRADICIÓN Y LA MODERNIDAD
LUNES, 22 JULIO 2024
Argelia es una nación con una sociedad muy joven donde los procesos electorales reflejan la constante tensión entre el “histórico control político”, y la demanda de reformas. En este contexto, las elecciones podrían ser la oportunidad para, por medio de la participación ciudadana y la transparencia electoral, superar los desafíos que permitan avanzar al país hacia un futuro político más democrático.
En el pasado mes de marzo, Abdelmadjid Tebboune, presidente de Argelia, tras una reunión con el presidente del Consejo de la Nación, Salá Gudjil; el presidente de la Asamblea Popular Nacional, Ibrahim Bughali; el primer ministro, Nadir Larbaoui, y el jefe del Estado Mayor del Ejército Nacional Popular, el general Said Chengriha, anunció la convocatoria de elecciones presidenciales anticipadas para el próximo 7 de septiembre.
El 11 de julio, Tebboune despejó las dudas y anunció su candidatura para un segundo mandato. Defendió la fecha de las elecciones «porque coincide con el final de las vacaciones de verano y el inicio del nuevo año escolar», lo que garantizaría una alta participación. Excusa que ha generado confusión entre los ciudadanos, como indica la frase en árabe argelino «Ma fhemna walou» («No entendemos nada”), tendencia en las redes sociales. La fecha implica hacer una campaña en medio de las abrasadoras temperaturas estivales, aunque pudiera haber motivos más complejos de explicar que podrían haber influido.
Desde hace años, había importantes diferencias entre la Presidencia y el Ejército sobre “la idoneidad del futuro candidato”. El Ministerio de Defensa entendía que la gestión de Tebboune no había sido la más adecuada, ya que Argelia había perdido el apoyo de España en el conflicto del Sahara Occidental, roto las relaciones con Marruecos y mantenía fuertes desavenencias sin resolver con Francia.
Para entenderlo mejor, desde la independencia en 1962 la gobernanza del país se ha apoyado en la presidencia de la República, el Ejército Nacional Popular (ENP) y los influyentes «servicios de seguridad, inteligencia y documentación». Todas las decisiones importantes del país se toman en el Alto Consejo de Seguridad (ACS), que es el verdadero centro de poder. Esta presidido por el jefe del Estado, pero su voto es igual que el del resto de sus componentes, por lo que los militares disponen de la mayoría absoluta y monopolizan las decisiones que se adoptan.
El presidente argelino negó que “hubiera conflicto alguno en las más altas esferas del poder por su presencia o dimisión”, pero cuando ya había obtenido la tan esperada luz verde de los militares en un cónclave celebrado la noche del 5 de julio, al final de la ceremonia de celebración del 64 aniversario de la independencia. Tebboune llegó al poder en 2019 respaldado por los militares tras las protestas a favor de la democracia, llevadas a cabo por el movimiento pacífico “Hirak Argelia” contra Abdelaziz Bouteflika y el régimen militar que controla la política de la Argelia poscolonial. Considerado un hombre del sistema, prometió poner fin a la corrupción y construir una “Nueva Argelia.
Candidatos. Los principales candidatos son: Abdelmadjid Tebboune (presidente de Argelia); Abderrazak Makri (Movimiento de la Sociedad por la Paz); Abdellah Hassan Cherif (Frente de Fuerzas Socialistas); Zoubida Assoul (Unión para la Reforma y el Progreso) y Louisa Hanoune (Partido de los Trabajadores). El FLN, que gobierna en Argelia desde la independencia está valorando apoyar a Tebboune o presentar su propio candidato.
Los candidatos tienen que ser aprobados por la Autoridad Nacional Independiente (ANIE), depositar una fianza de 250.000 dinares y presentar 600 firmas de funcionarios electos, o 50.000 electores de al menos 29 de las 58 wilayas del país. El Presidente de Argelia es elegido mediante el sistema de dos vueltas. La campaña para las elecciones comenzará el 14 de agosto. En las últimas elecciones (diciembre 2019), con una población de 42.660.670 habitantes, se registraron 24.474.161 electores y votaron 9.759.392, con una participación del 39,83%. Los votos válidos fueron 8.504.346 y los nulos 1.243.458, registrándose la cifra más baja de participación desde la independencia. Tebboune gano con 4. 915.116 votos, todo un síntoma.
Contexto Histórico. Hay evidencias de ocupación humana desde de 1.8 millones de años. Los pueblos bereberes del norte de África resistieron eficazmente las invasiones (fenicios, cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos y turcos) que trasformaron la sociedad y economía de la región.Alrededor del 900 a. C. comerciantes fenicios de Tiro llegaron a la costa del norte de África y establecieron Cartago (actualmente en Túnez) y crearon rutas comerciales con el interior del continente. Tras la derrota en las guerras púnicas (146 a. C.) frente a Roma la ciudad fue destruida.
En el siglo II a. C. el rey Masinisa unificó los reinos bereberes en Numidia parte de la (actual Argelia). El Imperio romano se anexionó el territorio e influyo en la arquitectura, creo infraestructuras (carreteras y acueductos) y la región se convirtió en el «granero del Imperio». La caída de Roma y la inestabilidad del período bizantino permitieron la reconstitución de algunos de los principados bereberes, que resistieron la ocupación de los omeyas musulmanes (670-708). El Magreb y especialmente el antiguo Reino de Numidia siempre fueron importantes para la Península Ibérica.
La llegada del mundo árabe al norte de África (siglos VIII y XI) trajo consigo el islam y la lengua árabe, con importantes cambios en relaciones sociales y económicas, pero también una rica cultura. Al necesitar los Omeyas (dinastía musulmana establecida en Damasco desde el 661-750) dominar el Mediterráneo, en 711 las fuerzas omeyas, auxiliadas por bereberes convertidos al islam, conquistaron todo el norte de África e invadieron la Península Ibérica. Los musulmanes convirtieron a la Hispania romana en uno de los centros intelectuales de la cultura islámica y ocuparon parte de la Península durante ocho siglos. En el 750, los abasíes sucedieron a los omeyas como califas y trasladaron el califato a Bagdad.
📜 Perla Histórica
Tras la conquista musulmana, la región evolucionó cultural y científicamente, intensificándose las relaciones comerciales y moldeando una historia compartida como pone de manifiesto Miguel de Cervantes Saavedra en sus obras, algunas autobiográficas.
Los baños de Argel (año 1.600) Es una comedia de cautivos, en gran parte autobiográfica del escritor y soldado Miguel de Cervantes uno de los nombres más importantes de la literatura española. Más allá de las letras, tuvo una vida aventurera en la que no faltaron batallas, cautiverios y fugas. Haber participado en la batalla de Lepanto fue siempre uno de los mayores orgullos de Cervantes, a pesar de que en ella perdió el uso de la mano izquierda
La obra es una ventana a la cultura, la política y la sociedad de la Hispania de la época, reflejando las preocupaciones de una sociedad en constante enfrentamiento con los corsarios otomano del Mediterráneo.
Las dinastías bereberes de los almorávides y los almohades (1061-1106) desarrollaron el comercio transahariano. Figuras como Yusuf ibn Tashfin (primer emir de la dinastía beréber almorávide) y Abu Abd Allah Muhammad Ibn Tumart (1130) fundador Imperio almohade, difundieron el islam. Este periodo se puede considerar la Época de Oro de esta región con importantes contribuciones a la cultura y la ciencia, destacando figuras notables como San Agustín de Hipona, el filósofo y teólogo del siglo IV, y otros intelectuales argelinos.
La política expansionista española en el Norte de África comenzó con los Reyes Católicos, una vez terminada la Reconquista. Varios pueblos en la costa argelina fueron conquistados: Mazalquivir (1505), Orán (1509), Argel (1510) y Bugía (1510) y posteriormente fueron vendidos por Carlos IV al Bey de Argel.
Durante 300 años, Argelia fue una provincia del Imperio Otomano, con Argel como capital. El turco fue el idioma oficial y los árabes y bereberes fueron excluidos de los puestos de gobierno. En 1671, un nuevo líder tomó el poder, reemplazando a la antigua administración otomana. Argel continuó formando parte del Imperio Otomano, pero el gobierno central dejó de tener influencia efectiva. Las potencias marítimas europeas pagaron el tributo demandado por los gobernadores del Magreb, para prevenir ataques corsarios a sus rutas marítimas.
Las Guerras napoleónicas desviaron la atención de las potencias europeas de suprimir la piratería. Cuando la paz regresó (1815), Argelia y los estados colindantes conocidos como los “Estados Berberiscos” eran responsables de la piratería en el Mediterráneo y la esclavitud de cristianos, lo que llevo a una alianza entre España, Países Bajos, Prusia, Dinamarca, Rusia y Nápoles para luchar contra los berberiscos (Guerra de Trípoli y Segunda guerra berberisca). La colonización francesa de Argelia comenzó en 1830.
Guerra de Independencia de Argelia (1954-1962). Fue uno de los últimos países árabes en acceder a la independencia y el que más sufrió para conseguirla. Francia, que se había desprendido de Túnez y Marruecos, con Argelia empleo todos los medios para retenerla, llegando a alegar que no era una colonia, sino una prolongación de Francia. A finales de los años 50, habían aumentado las tensiones por la discriminación y la falta de representación política de los argelinos musulmanes, a diferencia de otros pueblos de su misma cultura, religión e idioma. La humillante derrota francesa en Indochina (1954) estimuló las ansias de independencia, estallando la Guerra. Un conflicto decisivo en el proceso de descolonización del continente africano. El 1 de noviembre de 1954, el Comité Revolucionario de Unidad y Acción argelino (CRUA) decide pasar a la lucha armada, creando el Frente de Liberación Nacional (FLN) una organización político-militar que se extendería por todo el país. Entre sus lideres estaban figuras como Ahmed Ben Bella, Houari Boumediene y Mohamed Boudiaf.
Grupos guerrilleros atacaron objetivos militares y civiles en todo Argelia. El Ejército de Liberación Nacional (ALN) brazo armado del FLN, llevo a cabo operaciones militares contra las fuerzas francesas y atentados contra instalaciones estratégicas. La guerra incluyó tácticas de guerrilla del FLN y operaciones contrainsurgentes del ejército francés. La OAS (Organisation Armée Secrète), grupo paramilitar francés de extrema derecha opuesto a la independencia, llevo a cabo actos de terrorismo contra musulmanes y pied-noirs favorables a la independencia.
Entre 1956-1957 los enfrentamientos se llevaron a cabo en diferentes ciudades, siendo la “Batalla de Argel” la más importante. El FLN utilizó tácticas de guerrilla urbana y terrorismo. Los franceses respondieron con torturas y ejecuciones sumarias que generaron controversia internacional. En septiembre de 1959, el presidente Charles de Gaulle propuso la autodeterminación para Argelia, aprobado por la mayoría de los franceses en referéndum. Las negociaciones entre el gobierno francés y el FLN culminaron en los Acuerdos de Evian (18 de marzo de 1962), que establecieron un alto el fuego. El 5 de julio de 1962 se proclamaba la independencia de Argelia tras un apoyo abrumador en el referéndum. Ahmed Ben Bella se convirtió en el primer presidente del país, implementando políticas socialistas y centralizando el poder. También se aprobó una nueva constitución.
En la guerra murieron cerca de 30.000 personas en el bando de los que se opusieron a la independencia y más de 200.000 entre sus partidarios y tuvo importantes repercusiones para España. La rivalidad franco-española en el norte de África explica el apoyo de la Dictadura de Franco a los sectores del ejército y a los colonos que se oponían a cualquier concesión a los argelinos, como demuestran la creación de la OAS en España. Sin embargo, las medidas adoptadas por De Gaulle, limitando la libertad de los partidos y organizaciones de oposición antifranquista en el exilio y su apoyo al ingreso de España en la ONU, explican la paulatina reorientación del régimen franquista hacia los postulados de la Francia gaullista.
La Revolución fue devorando a sus propios actores. El 19 de junio de 1965 un golpe de estado derroco al presidente Ahmed Ben Bella y puso al frente al coronel Houari Boumediene. En 1967 el Jefe del Estado Mayor del Ejercito intento derrocar a Boumediene que en 1968 sufrió un intento fallido de asesinato, hasta que llego la era Bouteflika que fue el hombre fuerte de Argelia por dos décadas, aunque la misma institución castrense le dio la espalda y presionó para que dimitiera en medio de una ola de protestar contra su Gobierno. Se mantuvo 20 años en el poder frente a una inexistente oposición
Guerra Civil argelina (1992- 2002) fue un conflicto armado librado entre el gobierno argelino y los grupos islamistas. Se estima que murieron entre 150.000 y 200.000 personas. El conflicto empezó en enero de 1992 tras cancelar el gobierno las elecciones legislativas de diciembre de 1991 al comprobar que las había ganado el Frente Islámico de Salvación (FIS), aduciendo que terminaría con la democracia. Tras la expulsión del FIS y el arresto de miles de sus miembros, sus partidarios empezaron una guerra de guerrillas contra el gobierno y sus partidarios. Los principales grupos fueron el Movimiento Islámico Armado (MIA), fuerte en las montañas, y el Grupo Islámico Armado (GIA), en los pueblos.
Las guerrillas atacaron a efectivos e instalaciones del Ejercito y de la Policía y algunos grupos atacaron a civiles. En 1994 cuando las negociaciones entre el gobierno y los líderes del FIS encarcelados alcanzaron su apogeo, el GIA declaró la guerra al FIS y a sus partidarios.
El MIA y grupos menores declararon su lealtad al FIS, pasando a llamarse Ejército Islámico de Salvación (AIS), lo que dio paso a una guerra a tres bandas. El conflicto terminó con la victoria del gobierno tras la rendición del AIS y la derrota en 2002 del GIA.
No obstante, se siguen produciendo conflictos de “baja intensidad” en algunas zonas del país. España preparó un Plan de Evacuación ante la potencial llegada de más de un millón de personas al Levante de nuestro país.
“Hirak argelino” (2019-2020) Las protestas comenzaron el 16 de febrero para reclamar la renuncia del presidente Abelaziz Buteflika a un quinto mandato, en las elecciones convocadas para el 18 de abril. Las movilizaciones se extendiendo a través de las redes sociales hasta culminar el 22 de febrero con convocatoria nacional. El 11 de marzo el presidente Buteflika anunció su renuncia a un quinto mandato.
El 9 de abril fue elegido presidente interino Abdelkader Bensalah, presidente del Consejo de la Nación de Argelia, que convoco elecciones para el 4 de julio. Antes, fueron detenidos: Ali Haddad, expresidente del círculo de empresarios y uno de los hombres más ricos del país, Said Buteflika y dos generales responsables de los servicios secretos.
Desde su independencia el devenir de Argelia ha estado marcado por la lucha por el control político, la búsqueda de estabilidad económica y la demanda constante de reformas democráticas.
El país ha atravesado períodos de autoritarismo, guerras y protestas masivas, pero sigue enfrentando desafíos importantes en su camino hacia un futuro más democrático y próspero.
Argelia es una nación con una sociedad muy joven, y la paciencia nunca fue una virtud de la juventud, que seguirán buscando la libertad, los derechos y las oportunidades. Muchos creen que la Argelia de Tebboune se aleja cada vez más de la realidad de los argelinos.
CONTEXTO GEOPOLITICO
El Norte de África es una región cuya estabilidad política es esencial para España. Es una zona clave desde el punto de vista migratorio, de lucha contra el terrorismo y la criminalidad organizada transnacional, sin olvidar los intereses económicos. Con una superficie de 2.381.741 kms2 Argelia es el país más grande de África y uno de los más grandes del mundo (el 33 de población mundial, compuesta por 196 países). Está dividido en 58 provincias o wilayas y está separada por el Mar Mediterráneo (1.640 km de costa marítima) de España y Francia, comparte fronteras con Túnez, Libia, Níger, Mali, Mauritania, Sahara Occidental y Marruecos. Tiene una población de 44.177.969 habitantes (2024) con una densidad de población muy baja 19 habitantes por km2. El 98 % de la población es musulmana sunita, el 2 % es cristiana (protestante y católica) y hay una muy pequeña comunidad judía.
La mayoría del territorio está ocupado por mesetas elevadas, desierto, algunas montañas y una planicie costera angosta y discontinua. La mayor parte del país la ocupa el desierto del Sáhara, mientras que la región del Tell, en el norte, representa sólo el 15% del territorio y es donde se encuentra la gran mayoría de la población y las tierras de cultivo.
El Sáhara representa el 85 % restante del territorio argelino, así como gran parte del de otra media docena de países. Su superficie supera los nueve millones de kilómetros cuadrados y abarca desde el océano Atlántico al Mar Rojo. El Sáhara no es sólo una gran extensión de arena, tiene cordilleras, llanuras sin ningún tipo de vegetación y numerosos oasis, donde existen pequeños núcleos habitados.
Relaciones Regionales Y Globales
Argelia juega un papel importante en la política regional y global, pero enfrenta desafíos significativos en términos de seguridad, economía y estabilidad política interna. Sus relaciones internacionales están influenciadas por su historia, geografía y la dinámica de poder en la región.
Con Marruecos, Argelia está inmersa en una espiral de acusaciones, amenazas y gestos hostiles sin visos de remitir. Ambos países han tenido relaciones complicadas desde sus respectivas independencias a mediados del siglo XX, debido al colonialismo y la hegemonía regional. Ha habido breves conflictos bélicos y también intentos de avanzar en la construcción regional, como la creación de la Unión del Magreb Árabe (con Libia, Mauritania y Túnez) en 1989, aunque su recorrido fue limitado.
La principal causa de fricción sigue siendo el conflicto del Sahara Occidental. Argelia apoya la independencia del territorio como reclama el Frente Polisario, mientras que Marruecos reclama su soberanía. Con Túnez existe cooperación, especialmente en temas de seguridad y comercio. Con Libia, las relaciones son más complicadas debido a la inestabilidad política, aunque se están realizando esfuerzos para manejar la crisis y combatir el terrorismo.
Argelia es un miembro activo de la Unión Africana y mediador en conflictos como el de Malí. Trabaja en iniciativas de integración y desarrollo africano y participa en los esfuerzos regionales para combatir el terrorismo y el crimen organizado en el Sahel. Ha sido parte de la Iniciativa de Países del Sahel (G5 Sahel) y promueve la cooperación en seguridad y desarrollo económico.
Tiene un Acuerdo de Asociación con la UE que facilita el comercio y la cooperación en varios sectores, siendo el más importante el relacionado con la energía, dado que Argelia es un importante proveedor de gas natural para varios países europeos.
La relación con Francia es compleja y está marcada por su pasado colonial. La guerra de independencia de Argelia fue una “dolorosa” contienda en la que Francia usó todos los medios a su alcance para retener el último bastión de su imperio y, a fecha de hoy, todavía quedan muchas heridas por cicatrizar. Aunque existen importantes lazos culturales y económicos, las tensiones son habituales debido a temas relacionados con la Memoria Histórica. No obstante, Francia sigue siendo uno de los principales socios comerciales de Argelia.
Las relaciones con España tienen raíces profundas, que incluyen el periodo colonial francés en Argelia y la influencia histórica de la presencia islámica en la Península Ibérica. Estos vínculos han facilitado la cooperación cultural y educativa. En general, las relaciones diplomáticas han sido estables, aunque no exentas de tensiones. Las posturas respecto al Sahara Occidental han generado fricciones, especialmente cuando España ha mostrado inclinaciones hacia las posiciones marroquíes, algo que Argelia percibe con desconfianza debido a su apoyo al Frente Polisario.
A un nivel más global, las relaciones con EE. UU. se centran en la cooperación en la lucha contra el terrorismo y el comercio de energía. Argelia es un socio clave en la región del Magreb en los esfuerzos de lucha antiterrorista en la región del Sahel. Argelia ha sufrido ataques terroristas en el pasado y sigue enfrentando amenazas de grupos partidarios del Estado Islámico. También mantiene estrechas relaciones con Rusia y China, principalmente en términos de compras de armas y cooperación económica. Rusia es un importante proveedor de equipos militares para Argelia, mientras que China ha aumentado su inversión en infraestructura y proyectos.
Economía, Recursos, Sociedad Y DD.HH.
Argelia está exhibiendo un nacionalismo cada vez más militante, dirigido principalmente contra su vecino, debido a la situación socioeconómica interna desfavorable, agravada por los efectos de la pandemia, con caídas significativas del producto interior bruto y pérdidas de empleo. A esto se une un cuestionamiento interno de los sistemas políticos y de la capacidad de los Estados para cumplir con sus funciones con eficacia (proveer servicios públicos, crear oportunidades económicas y luchar contra la corrupción). Esa suma de factores suele estar asociada a la búsqueda de elementos de distracción que, con frecuencia, se encuentran al otro lado de la frontera. En ausencia de una recuperación económica sólida, cabe esperar una continuación de esta tendencia.
La economía argelina depende en gran medida del petróleo y el gas, lo que la hace vulnerable a las fluctuaciones de los precios del petróleo en el mercado mundial. En este contexto, la necesidad de diversificación económica es un desafío importante.
Argelia es la economía número 55 por volumen de PIB. En cuanto al Índice de Desarrollo Humano elaborado por Naciones Unidas para medir el progreso de un país y que en definitiva nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, indica que los argelinos se encuentran en un nivel bajo. En cuanto al Índice de Percepción de la Corrupción del sector público, sus habitantes creen que existe mucha corrupción.
Tan solo un 0,58% de la población argelina son inmigrantes, según los últimos datos de inmigración publicados por la ONU. Argelia es el 171º país del mundo por porcentaje de inmigración.
Argelia ha atravesado recientemente una serie de incidentes que ponen de relieve la situación de los derechos humanos en el país. Cuatro años después de la aparición en escena del Hirak, Argelia se enfrenta a una nueva ola de represión que afecta principalmente a periodistas independientes, activistas y personalidades cercanas al movimiento opositor del Hirak. Actualmente, este movimiento es objeto de una dura represión por parte de las autoridades argelinas.
Argelia, tras más de 60 años desde su independencia, no puede seguir gobernándose con esquemas poscoloniales. El mundo ha cambiado y el país necesita adaptarse al presente. Esto es precisamente lo que están exigiendo los ciudadanos en sus manifestaciones, algo que el «establishment» se resiste a entender.
Seguridad y Defensa. Una causa y consecuencia de las tensiones Argelia-Marruecos es la carrera armamentística en la que están sumidos ambos países que, juntos, importan más armas que todo el resto del continente africano. Esto significa que una parte importante del producto interior bruto de Marruecos (4,3%) y de Argelia (6,7%) se está destinando a la compra de armas y al sector de defensa, con el ojo puesto en el país vecino. Esos recursos no se están dedicando a otros proyectos necesarios y urgentes de gasto social, infraestructuras, sostenibilidad y modernización.
Las relaciones con proveedores de armamento implican transferencia de tecnología y capacitación, lo que mejora las capacidades militares de los países involucrados. Rusia es uno de los principales proveedores de armamento a Argelia. La compra de equipos militares avanzados refuerza su capacidad militar y su posición en la región. Además, el Kremlin ha mostrado apoyo a la causa del Frente Polisario en foros internacionales, lo que alinea su postura con la de Argelia en el conflicto del Sahara Occidental. Rusia busca aumentar su influencia en el Norte de África y el Mediterráneo, y sus relaciones con Argelia son una pieza clave en esta estrategia.
Marruecos también ha incrementado sus compras de armamento a EE. UU. y otros proveedores occidentales, lo que equilibra en cierta medida el poder militar en la región. No obstante, el aumento de las capacidades militares tanto en Marruecos como en Argelia puede incrementar las tensiones y la desconfianza mutua, afectando la estabilidad regional.
Cambio Climático y Migraciones. Debido a su posición geográfica y características climáticas, Argelia es altamente vulnerable al cambio climático. Incluso un pequeño aumento en la temperatura conduciría a diversos problemas socioeconómicos que dificultarían el desarrollo del país. La previsión es que las precipitaciones serán menos frecuentes, pero más intensas, mientras que las sequías serán más comunes y duraderas.
Aunque la contribución de Argelia al calentamiento global es mínima (menos del 0.5% de las emisiones globales de GEI), el país es muy vulnerable y debe integrar la adaptación en su política de desarrollo. La disminución de los recursos hídricos, la reducción de la agricultura, la expansión del desierto y el consumo de energía para la climatización son los impactos iniciales a los que Argelia debe encontrar respuestas.
Por otra parte, Argelia es una pieza clave en la política española de gestión de los flujos migratorios provenientes de África. Durante muchos años, la cooperación entre ambos ha permitido mantener la inmigración irregular procedente de Argelia hacia España en cifras bajas, pero esta colaboración ha cesado a raíz del cambio de posición del gobierno español respecto al Sahara Occidental.
En el entorno de la quiebra en las relaciones entre ambos países, Argelia dejó de aceptar las devoluciones de inmigrantes irregulares desde España, lo que abrió la puerta a un crecimiento descontrolado de la migración. El riesgo es no solo un aumento sustancial de salidas de inmigración argelina, sino una reconfiguración de las rutas de migración subsahariana que ahora entran en Marruecos pasando por el sur de Argelia.
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ESTADOS UNIDOS: SITUACION, ELECCIONES DE NOVIEMBRE Y PERSPECTIVA DE FUTURO
EL PAÍS, MÁS PODEROSO DEL MUNDO, SE ENCUENTRA EN UN MOMENTO DE CAMBIO POLÍTICO POTENCIALMENTE INCIERTO Y MUY PELIGROSO. LA POLÍTICA DE POLARIZACIÓN DE ESTE PAÍS, INUNDADO DE ARMAS, PODRÍA PROVOCAR UN DESCARRILAMIENTO.
24 DE JULIO DE 2024
Las elecciones de noviembre en Estados Unidos marcarán un cambio de época en la política y probablemente en las relaciones internacionales. La carrera hacia la Casa Blanca, que había estado adormecida durante meses, ha entrado en una fase de «alta intensidad» en las últimas semanas. La actuación catastrófica de Biden en el debate con Trump y el intento, actualmente bajo investigación, de asesinato de este último, constituyen una sucesión de acontecimientos sin precedentes en el país. Sin embargo, no es la primera vez que en los malos momentos aparece la luz en la oscuridad.
La desastrosa intervención del presidente de Estados Unidos, Joe Biden en el debate con Trump, provocó, tras diversos movimientos en las filas demócratas, que el domingo día 21 de julio, Biden anunciara en su cuenta personal en la red social X (Twitter) que se retiraba de la carrera electoral para concentrarse en sus labores como presidente hasta el final de su mandato, apoyando “plenamente” a la vicepresidenta Kamala Harris como nueva candidata.
Biden, en un mensaje de agradecimiento al pueblo americano expresaba su “sincero agradecimiento a los estadounidenses por la fe y la confianza que han depositado” y apuntó que en los últimos tres años y medio se han logrado “grandes avances como nación. Sé que nada de esto se habría podido hacer sin ustedes, el pueblo estadounidense. Juntos, superamos una pandemia única en un siglo y la peor crisis económica desde la Gran Depresión. Hemos protegido y preservado nuestra democracia. Y hemos revitalizado y fortalecido nuestras alianzas en todo el mundo”.
En otra publicación posterior a los demócratas, el presidente apoyaba la candidatura de Kamala Harris. “Compañeros demócratas, he decidido no aceptar la nominación y centrar todas mis energías en mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato. Mi primera decisión como candidato del partido en 2020 fue elegir a Kamala Harris como mi vicepresidenta. Y ha sido la mejor decisión que he tomado. Hoy la quiero ofrecer mi pleno apoyo y respaldo a Kamala para que sea la candidata de nuestro partido este año. Demócratas: es hora de unirnos y vencer a Trump. Hagámoslo”, pidió.
Donald Trump no tardó en reaccionar al anuncio de Biden. En su red social Truth Social, aseguró que “Joe Biden no era apto para presentarse ¡Y nunca lo fue!”, insistiendo en su tesis de que Biden alcanzó la presidencia “a base de mentiras, “Fake News” y no salir de su sótano”. “Miren lo que le ha hecho a nuestro país con millones de personas cruzando nuestra frontera, totalmente sin control ni verificación, muchos de ellos procedentes de prisiones, instituciones mentales y un número récord de terroristas. Sufriremos mucho a causa de su presidencia, pero remediaremos el daño que ha hecho muy rápidamente. ¡HAGAMOS A AMÉRICA GRANDE DE NUEVO!”, escribió. Nada nuevo en el frente, no ha cambiado nada.
Y, entre la marcha de Biden y el mensaje populista de Trump, la Vicepresidenta Kamala Harris en dos días conseguía récords de recaudación de donantes. A última hora del lunes, su primer día efectivo como aspirante a la presidencia, la vicepresidenta había logrado una cantidad superior a los 100 millones de dólares (92 millones de euros).
Donantes multimillonarios al margen, el éxito se debe en buena parte al grupo de mujeres donantes que durante décadas la han acompañado en su carrera, avanzando con ella. Incluso cuando Harris seguía insistiendo en que Biden sería el candidato del partido, estas fieles aliadas empezaron a mover ficha para asegurarse de que su campaña no partiera de cero. La cantidad se suma los 96 millones de dólares que Joe Biden ya atesoraba en las arcas de la campaña, y que un puñado de republicanos intentará bloquear para torpedear la carrera de la actual vicepresidenta, ya que considera que la sucesión automática vulnera las reglas del juego.
Situación Actual
La política de los EE.UU. tomó un giro peligroso cuando el 14 de julio un aparente tirador solitario republicano intentó asesinar al expresidente Donald Trump en un mitin en el estado de Pensilvania, hiriendo a Trump en una oreja y a otras dos personas, y matando a uno de sus seguidores. Los motivos del atacante siguen estando poco claros, pero el incidente, intensificó los temores de que la ya dividida política del país pudiera transformarse en algo mucho más peligroso en la antesala de las elecciones presidenciales de noviembre.
Aunque Trump fue una víctima, el deseo por la confrontación (él ayudó a movilizar a la turba violenta que atacó el Capitolio de EE.UU. el 6 de enero de 2021), aumentó la sensación de riesgo. Afortunadamente, los peligros inmediatos creados por el tiroteo del fin de semana han disminuido desde entonces. El presidente en funciones Joe Biden y otros líderes del Partido Demócrata hicieron un llamamiento a la unidad y a la no violencia, y el propio Trump hasta ahora ha evitado escalar la retórica populista.
EE. UU. se encuentra en un momento de cambio político potencialmente incierto y muy peligroso. Con una sociedad muy dividida el supuesto intento de asesinato del 13 de julio (las investigaciones lo aclararan, si les dejan), cualesquiera que sean los motivos del tirador, sirvió como un recordatorio contundente de que tales momentos podrían ir acompañados de una explosión de la violencia, que, aunque por el momento no parece probable, no se puede descartar. Lo que sí parece claro es que, ante esta situación de riesgo permanente, los líderes nacionales deberían hacer todo lo posible para calmar a la sociedad y evitar que el país se exponga a los peligros con los que algunos han jugado demasiado fácilmente.
La responsabilidad de evitar ese escenario recae en primer lugar en Trump, debido a su política populista de enfrentar a los estadounidenses entre sí. Aunque, justa o injustamente, los esfuerzos para evitar la escalada de tensión también recaerán en el partido Demócrata, debido a que han colocado la amenaza que Trump en el centro de la agenda política.
Estados Unidos es el país, más poderoso del mundo según el raking de Global Firepower, superando el poderío militar de Rusia, China e India con un amplio margen. Tiene un gran presupuesto militar y tecnología avanzada para para satisfacer los requisitos actuales. Las fuerzas de combate de Estados Unidos abarcan: la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), el Ejército de los Estados Unidos y la Armada de los Estados Unidos (USN). Otros servicios notables incluyen el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos (USMC), la Fuerza Espacial de los Estados Unidos (USSF) y la Guardia Costera de los Estados Unidos (USCG).
En estos momentos pasa por uno de los momentos de más delicados de su historia. Durante el último mandato de Trump, su turba llevo a cabo el salto al Congreso de EE.UU. (6 de enero de 2021) para interrumpir la transferencia de poder, por lo cual el expresidente sigue sin arrepentirse. En los últimos meses, los lideres líderes republicanos se encuentran divididos unos han abrazado la violencia en el contexto de la campaña actual, mientras otros se alejaron de los tonos airados de los mítines tradicionales de Trump, hacia un mensaje más unificador.
El intento de asesinato tuvo lugar en un evento de campaña en el condado de Butler, Pensilvania, uno de los pocos “estados clave” que podrían decidir el resultado de la elección presidencial, por eso hay tantas dudas aquí y en EE.UU. De pie en un podio, Trump se llevó la mano a la oreja cuando la teórica bala del aspirante a asesino le rozó se tiró al suelo. Mientras los agentes del Servicio Secreto lo levantaban y lo sacaban del escenario, levantó el puño exclamando “¡Luchen, luchen, luchen!”. Una foto que parece más bien destinada a la historia del periodismo político.
No obstante, los dos candidatos actuaron de manera responsable en el contexto inmediato. El presidente Joe Biden hizo una llamada de apoyo a Trump, que la recibió civilmente y ambos ofreciendo comentarios positivos a los ciudadanos. Luego, el presidente se dirigió a la nación desde el Despacho Oval, deplorando la violencia y haciendo una llamada a la “Unidad Nacional”. Después de algunos titubeos, la campaña de Trump optó por un perfil relativamente bajo durante varios días, evitando tanto la especulación sobre los motivos del tirador como la retórica incendiaria.
No ocurrió lo mismo con algunos partidarios de Trump. El senador republicano J.D. Vance, candidato republicano a la vicepresidencia, culpó del ataque a los demócratas por decir que Trump es “un fascista autoritario que debe ser detenido a toda costa”. Otros republicanos prominentes invocaron el comentario privado de Biden de que “es hora de poner a Trump en el punto de mira”, palabras que el presidente luego dijo que lamentaba, así como, comentarios anteriores en los que dijo que Trump estaba usando “el lenguaje de Hitler”.
Sin embargo, podría haber explicaciones más simples para el incidente. El atacante, un hombre blanco de 33 años con antecedentes penales, “era conocido por las autoridades”, según el alcalde del municipio de Valencia, donde ocurrió el tiroteo, y se decía que tenía una “personalidad impredecible y un carácter muy explosivo”. Un familiar dijo que el joven había estado “obsesionado” con Trump durante años, alternando entre el odio y la adulación. Otros han notado que llevaba una camiseta de “QAnon”, un movimiento que ha dejado de ser marginal y ha permeado las raíces del Partido Republicano, donde se cree que Trump es un salvador mesiánico que lucha contra una red de pedófilos
Los eventos de la semana pasada no son tranquilizadores cuando se trata de evaluar los riesgos de violencia política generalizada en los EE.UU. Algunos de los factores de riesgo siguen presentes en la antesala de las elecciones presidenciales. Ambas partes perciben, que la polarización ha profundizado, y la segmentación de los medios políticos persiste.
La retórica incendiaria que bordea la aprobación de la violencia es más común, en algunos sectores del partido republicano, en un contexto donde grandes cantidades de armas en todo el país (se estima que hay cientos de millones de armas en manos privadas) son fácilmente accesibles.
Economía, Seguridad Y Grupos Violentos
La economía se está recuperando del confinamiento. A raíz de la insurrección del 6 de enero de 2021, la aplicación de la ley ha degradado las milicias que asaltaron el Capitolio. Según funcionarios e investigadores, los grupos han sido despojados de sus cuadros de liderazgo. Muchos han sido arrestados, lo que ha mermado su capacidad para organizarse, especialmente a nivel nacional. Sus miembros tienen temor a las consecuencias legales por la violencia y están preocupados por las infiltraciones del servicio secreto. No obstante, no se puede descartar una nueva ola de movilizaciones, si Trump pudiera ganar y no lo logra, algo que viene repitiendo en todos los mítines a gritos.
Tras el intento de magnicidio contra Trump el FBI y elDepartamento de Seguridad Nacional están preocupados por la posibilidad de que se produzcan en respuesta “ataques de represalia”. No identifican una amenaza de ataque específico o creíble, aunque no pueden descartar que extremistas violentos puedan intentar provocar actos de violencia o represalia, en respuesta al intento de magnicidio.
También existe una preocupación entre las fuerzas de seguridad de que extremistas intensifiquen sus intentos de perturbar o atacar la infraestructura relacionada con las elecciones durante el ciclo electoral.
Algunas de las tácticas que preocupan incluyen amenazas falsas de bomba, la filtración de información personal de los funcionarios en línea y el “swattin”, en el que una persona llama para levantar un informe de delito falso con la intención de provocar a las fuerzas del orden
En 2023 la organización SPL Center en su informe “El año del odio y el extremismo 2023”, indican que en EEUU hay más de 1800 grupos (extrema derecha, supremacía blanca, anti-gobierno, izquierda radical, odio y otros extremistas…). Estos grupos representan una diversidad de ideologías y motivaciones, desde la supremacía racial y el anti-gobierno hasta el crimen organizado y el extremismo religioso. La naturaleza descentralizada de muchos de estos grupos, especialmente los de milicia y anti-gobierno, complica los esfuerzos para combatir su influencia y actividades violentas.
Impacto políticas de EE.UU. La presidencia de Donald Trump tuvo un impacto profundo y diverso en todo el mundo, afectando las relaciones diplomáticas, el comercio, la seguridad y la estabilidad global. Se detallan algunos de estos efectos:
AMERICA LATINA. La administración de Trump implementó políticas migratorias más estrictas, como la separación de familias en la frontera y el Protocolo de Protección a Migrantes (MPP), que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar en México. Esto aumentó la presión sobre los países latinoamericanos para gestionar a los migrantes y provocó tensiones diplomáticas, especialmente con México y los países del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras).
La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) resultó en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que introdujo nuevas reglas para el comercio entre estos países. Aunque buscaba equilibrar el comercio en favor de EE. UU., también creó incertidumbre en las economías regionales durante las negociaciones.
Intensificó las sanciones económicas y políticas contra los regímenes de Nicolás Maduro en Venezuela y el gobierno cubano. En Venezuela, esto buscó aislar a Maduro y presionar por un cambio de gobierno, mientras que, en Cuba, revirtió muchas de las políticas de apertura de la administración Obama.
EUROPA. Trump criticó a los países europeos por no gastar lo suficiente en defensa, lo que generó tensiones dentro de la OTAN. Esta postura creó incertidumbre sobre el compromiso de EE. UU. con la defensa colectiva europea, obligando a algunos países a aumentar sus presupuestos militares. Impuso aranceles a productos europeos, especialmente al acero y aluminio, lo que desencadenó respuestas similares por parte de la Unión Europea. Estas disputas comerciales afectaron a industrias clave y a las economías de ambos lados del Atlántico. Apoyó el Brexit y los movimientos populistas en Europa, lo que tuvo implicaciones políticas al fortalecer a partidos euroescépticos y crear divisiones dentro de la Unión Europea.
ASIA. Inició una guerra comercial con China, imponiendo aranceles a una amplia gama de productos. Esto afectó no solo a ambas economías, sino también a las cadenas de suministro globales, creando incertidumbre en los mercados internacionales. Alternó entre amenazas y diplomacia con Corea del Norte, incluyendo cumbres históricas con Kim Jong-un. Aunque las reuniones fueron significativas, no lograron avances concretos en la desnuclearización.
Presionó a Japón y Corea del Sur para aumentar sus contribuciones al costo de mantener tropas estadounidenses en la región, lo que generó tensiones diplomáticas y debates internos en estos países sobre su relación con EE. UU.
ORIENTE MEDIO. Facilitó acuerdos de normalización de relaciones entre Israel (Acuerdos de Abraham) y varios países árabes (Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Sudán y Marruecos), lo que reconfiguró la dinámica política en la región y mejoró las relaciones entre Israel y el mundo árabe. Abandonó el acuerdo nuclear con Irán (JCPOA) y reimpuso sanciones, aumentando las tensiones en la región y la posibilidad de confrontaciones militares. Retiró tropas estadounidenses del noreste de Siria, lo que permitió a Turquía lanzar una ofensiva contra las fuerzas kurdas aliadas de EE.UU. en la lucha contra el Estado Islámico, cambiando la dinámica de poder en la región.
AFRICA. La administración Trump mostró menos interés en el continente africano en comparación con administraciones anteriores, recortando algunas ayudas y programas de desarrollo, y enfocándose más en la competencia con China por influencia en la región. Mantuvo operaciones militares contra grupos extremistas en regiones como el Sahel, pero con una menor prioridad estratégica, dejando a algunos países africanos en una situación más vulnerable frente al terrorismo.
A NIVEL GLOBAL. Retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París, lo que afectó los esfuerzos globales para combatir el cambio climático y debilitó la cooperación internacional en este ámbito.
Su administración adoptó un enfoque más unilateral en política exterior, debilitando instituciones multilaterales y alianzas tradicionales, y promoviendo una política de «América Primero» que a menudo chocaba con los intereses de otros países.
La incertidumbre generada por las políticas comerciales de Trump, incluidas las guerras comerciales y los aranceles, afectó los mercados financieros y el comercio global, creando un ambiente de mayor volatilidad e incertidumbre económica.
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Conflicto en Oriente Medio
LUNES, 05 AGOSTO 2024
RR.SS.
En la madrugada del pasado 31 de julio, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) informó del asesinato del líder del grupo islamista palestino, Ismail Haniyeh, en un ataque contra el edificio en el que se alojaba en la capital de Irán, Teherán, donde se encontraba para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente iraní, Masud Pezeshkian.
La muerte del líder de Hamás en Irán abre una crisis sin precedentes en Oriente Medio
Masud Pezeshkian se había reunido el día anterior con Ismail Haniyeh junto con el líder de Yihad Islámica, Ziyad al Najala, que también se encontraba en el edificio en el momento del ataque. Los dos líderes palestinos habían mantenido además un encuentro con el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei.
Haniyeh no era una figura militar importante, sin embargo, era un personaje clave debido a que lideraba las relaciones internacionales del grupo armado palestino y era el principal interlocutor en las negociaciones que se llevaban a cabo, con la intermediación de Egipto y Qatar, para la liberación de rehenes israelíes y alcanzar un alto el fuego en Gaza. Su muerte podría tener importantes repercusiones en estas negociaciones, pero, además, ponen de manifiesto el escaso interés del gobierno de Israel, si se confirmase que ha sido el autor, en llegar a un acuerdo de paz.
Haniyeh se ha convertido en el cargo palestino de mayor rango en ser asesinado desde que Salé al Arouri muriera a principios de este año en un bombardeo perpetrado en el sur del Líbano. Ocupó el cargo de primer ministro después de que Hamás se hiciera con la mayoría absoluta en las elecciones del Consejo Legislativo en 2006, si bien fue posteriormente destituido por Mahmud Abbas.
El ataque, que podría provocar la extensión del conflicto en la región, ha llevado a las autoridades palestinas a hacer un llamamiento a la movilización general y el “levantamiento ante la ocupación” desde las mezquitas de Cisjordania. Hamás convocó un «día de furia» en los territorios palestinos y en toda la región. En el norte, el jefe de Hezbolá, Nasrallah, advirtió que Israel y «aquellos que están detrás de él deben esperar nuestra inevitable respuesta» por los asesinatos de Shukr y Haniyeh, ocurridos con pocas horas de diferencia. Según Nasrallah, «se han cruzado las líneas rojas”.
Por el momento, ningún alto cargo israelí ha reconocido oficialmente la operación, pero algunos ministros han insinuado en redes sociales que Israel está detrás del atentado y que es el resultado de meses de planificación de los servicios de inteligencia. No obstante, las autoridades israelíes se han negado a dar declaraciones al respecto y han descartado “responder a informaciones de medios extranjeros”.
La noticia de la muerte de Haniyeh se ha producido pocas horas después de que Israel confirmara haber asesinado al jefe del Estado Mayor del grupo chií libanés Hizbulá, Fuad Shukr, al que Israel responsabilizaba de la muerte de miles de civiles israelíes y del ataque con un proyectil en la ciudad drusa de Majdal Shams.
La muerte de Haniyeh en Irán, además de ser un fallo de la inteligencia y de la seguridad iraní, difícil de entender, abre una crisis de consecuencias impredecibles en Oriente Medio. La audaz medida de Israel de matar a Haniyeh, si se confirma su autoría, entra en esa guerra velada que mantienen ambos países, pero que provoca que los máximos representantes del país, así como, los representantes de Hezbolá y de los hutíes, que también acudieron a la toma de posesión de Pezeshkian se sientan amenazados.
Las máximas autoridades iraníes han prometido represalias contra Israel por los recientes ataques, que han violado la soberanía del país, aunque hay que señalar que estas violaciones no son las primeras. En este sentido recordar los asesinatos de científicos nucleares en el país y hasta el momento no ha pasado nada, sin embargo, en este caso, las autoridades iraníes, incluido el nuevo primer ministro reformista Pezeshkian, han defendido el derecho de Irán a defenderse. En el contexto actual, contraatacar a Israel se ha convertido en una cuestión de legitimidad para el nuevo gobierno de Pezeshkian, un candidato moderado en medio de un escenario político polarizador en Irán.
Por su parte, tanto Irán como Hamás han acusado directamente a Israel de planear la operación. El líder iraní Jamenei ha pedido a los Guardias Revolucionarios que se preparen para importantes operaciones de ataque y defensa en caso de un conflicto abierto contra Israel, incluso si es respaldado por Estados Unidos.
Aunque, en el pasado las autoridades iraníes se habían comprometido a evitar una escalada del conflicto y en el pasado mes de abril dieron toda la información posible al aliado de Israel para que se preparara con anticipación y apoyara a Israel durante el primer ataque directo con misiles y drones de Irán y sus representantes, esta vez las cosas podrían ser diferente.
En ambos lados, la narrativa de la escalada está llegando a su punto máximo. Nasrallah dice que Israel «pagará un precio muy alto» por cualquier «agresión» y el primer ministro israelí Netanyahu afirma que Israel está preparado «para cualquier escenario». Mientras tanto, Teherán ha convocado una reunión urgente con las fuerzas afines.
Por otra parte, hace unos días, Israel atacó la ciudad portuaria de Hodeida en Yemen, impactando diferentes instalaciones energéticas críticas. El ataque fue una respuesta a un ataque con drones contra Tel Aviv. La implicación directa de Israel supone una escalada del conflicto en el Mar Rojo, un corredor energético estratégico.
El Consejo de Seguridad de la ONU se ha reunido de urgencia a petición de Irán, para tratar la situación. La misión de Irán ante la ONU ha enviado una carta al Consejo en la que pedía que este “condene de manera inequívoca y enérgica las agresiones y atentados terroristas del régimen israelí contra la soberanía de Irán y su integridad territorial”.
Ante el aumento de la tensión en la zona, el secretario de Defensa de EE.UU., Lloyd Austin, ha anunciado él envió de un escuadrón de cazas a Oriente Medio y mantendrá un portaaviones en la región, reforzando la presencia militar estadounidense para ayudar a defender a Israel de posibles ataques de Irán y sus aliados, y salvaguardar a las tropas estadounidenses. También ordenó el envío de más cruceros y destructores con capacidad de defensa contra misiles balísticos a las regiones de Europa y Oriente Medio, y tomará medidas para enviar más armas terrestres de defensa contra misiles balísticos.
Estos cambios cumplirían una promesa hecha por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, sobre los nuevos emplazamientos militares estadounidenses para proteger de posibles ataques con misiles balísticos y drones.
Finalmente, la guerra entre Israel y Hamás no ha tenido hasta el momento importantes consecuencias energéticas globales debido a la “relativa contención” de las partes en conflicto (hasta el momento, los efectos en los mercados mundiales de productos básicos han sido limitados), no obstante la escalada de este podría tener unas consecuencias en la zona difíciles de evaluar y aumentar el temor en unos mercados que ya están excesivamente tensionados, pudiendo provocar problemas a corto plazo y, en el caso de que la situación se deteriorase, graves problemas de abastecimiento a nivel global.
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Las elecciones presidenciales en Túnez
LUNES, 23 SEPTIEMBRE 2024
RR.SS.
Túnez, el país donde se originó el primer y posiblemente más exitoso levantamiento de la Primavera Árabe, se encuentra entre los países africanos que han experimentado la disminución más precipitada de la gobernanza democrática desde su último ciclo electoral, y que rivaliza con los golpes militares contra los gobiernos democráticos en África Occidental. Además de las tensiones políticas, el país enfrenta una profunda crisis económica y desafíos migratorios que requieren una respuesta coordinada a nivel nacional e internacional para evitar un mayor deterioro de la estabilidad.
En este contexto, el 2 de julio, el presidente Kais Saied convocó elecciones presidenciales para el 6 de octubre, coincidiendo con el final de su mandato. El 19 de julio, en un vídeo emitido desde la presidencia, Saied anunció su candidatura para un segundo mandato, justificando su decisión por «el llamado sagrado de la patria». Estas elecciones serán las primeras desde que Saied, un autócrata-populista que se presentó como el “salvador del país”, disolvió el gobierno y suspendió el parlamento, concentrando en sus manos el poder ejecutivo y eliminando los controles democráticos sobre las instituciones. Desde el autogolpe de 2021, Saied ha desacreditado a la oposición, tachándola de traidora y enemiga del pueblo, justificando su reelección como una “lucha por la autodeterminación nacional”.
Antes de finalizar el período de inscripción de candidatos, la Alta Autoridad Electoral Independiente (ISIE) del proceso electoral quedó en entredicho tras la condena de varios opositores a penas de cárcel, impidiéndoles participar en futuras elecciones. Entre los condenados figuran líderes como Abdelatif Mekki, del partido islamista Ennahda, y Abir Moussi, exdirigente del partido del dictador Ben Alí, condenada a dos años de cárcel por haber criticado la falta de independencia del ISIE. En total, una treintena de políticos, junto con periodistas y activistas sociales, se encuentran encarcelados.
El 2 de septiembre, tras evaluar las decisiones del tribunal administrativo, el ISIE anunció la lista final de candidatos para la presidencia, en la que se incluye a Presidente, Kais Saied, al exparlamentario Zuhair Maghzaoui y al ingeniero Ayachi Zammel. Este último fue detenido en las últimas horas bajo sospecha de falsificación de patrocinios. La exclusión de otros aspirantes ha avivado el conflicto entre el tribunal administrativo y el ISIE, intensificando el debate.
La principal coalición opositora, el Frente de Salvación Nacional (FSN), ha decidido no participar en lo que consideran un «simulacro de democracia». Mientras tanto, más de veinte figuras políticas se encuentran en prisión preventiva, acusadas de conspirar contra la seguridad del Estado. Amnistía Internacional ha denunciado el aumento de la represión contra la disidencia, con acusación sin fundamento.
Kaïs Saied ha perseguido un asalto sistemático y continuo a todas las instituciones democráticas duramente ganadas de Túnez.
Demografía Electoral
Túnez tiene una población de 12.389.138 hab./2024, de los cuales el 50,61% son mujeres. El Islam es la religión oficial del Estado y de casi toda la población, aunque la Constitución garantiza la libertad religiosa.
La última referencia electoral para las elecciones presidenciales es la de 2019, que estuvieron condicionadas por el desencanto con el sistema político. De una población de 11.748.251 hab./2019, podían ejercer su derecho al voto 7.081.307, algo más del 60% de la población. Las elecciones se celebraron en dos vueltas, el 5 de septiembre y el 13 de octubre de 2019.
En la primera vuelta se presentaron siete candidatos y votaron 3. 465.184 de personas (48,98%). Los dos más votados pasaron a la segunda vuelta, fueron: el entonces candidato independiente Saied con un 18,40% de los votos y el empresario Nabil Karoui, del partido Qalb Tunes, con el 15,58%. En la segunda vuelta votaron 3,892,085 (55%). Saied ganó con un 72,71 % de los votos, tras acusar a su rival de presunta corrupción. Karoui obtuvo 27.29% de los votos.
La distribución de la población en Túnez está influenciada por las características geográficas y climáticas. Las principales ciudades se concentran en la mitad norte y en las áreas costeras, mientras que las regiones del sur están prácticamente deshabitadas.
En 2019, el 60 % de la población tunecina era menor de 35 año, frustrada por el desempleo y el lento avance de las reformas posrevolucionarias, expresó su desencanto con el sistema político, con una elevada abstención.
A pesar de que partidos islamistas tradicionales como Ennahda conservaron parte de su base, hubo un giro hacia candidatos y partidos antisistema, que optaron por candidatos que prometían una «ruptura» con el pasado, como fue el caso de Kais Saied.
Contexto Histórico
En la antigüedad, Túnez estaba habitado por bereberes (1). Los fenicios fundaron Cartago, que se convirtió una de las principales potencias mercantiles del Mediterráneo y en un rival militar de Roma. Cartago fue derrotada por los romanos en las Guerras Púnicas (146 a. C.) que ocuparon Túnez durante cerca de ochocientos años. Durante este tiempo, introdujeron el cristianismo y dejaron un importante legado arquitectónico.
Los musulmanes conquistaron Túnez en el año 697 d.C. Tras el fin de Reconquista (1492) las relaciones con la Monarquía Hispánica se intensificaron al abrir las puertas del norte de África a los moriscos (2). En 1504, el corsario berberisco (3) conocido como Barbarroja (nacido en una isla griega del mar Egeo) estableció su base en Túnez. Una de sus primeras gestas fue capturar dos galeras del Papa Julio II cargadas de riquezas. Barbarroja rendía tributo al Imperio Otomano, declarándose vasallo de su sultán. Túnez se transformó en refugio de los piratas berberiscos, enemigos acérrimos de los cristianos del Mediterráneo.
📜 Perla Histórica
Los continuos saqueos motivaron que en 1509 el Cardenal Cisneros, regente de Castilla, organizase una expedición militar que sometió Orán, Bugía, Argel, Túnez y, en 1511, Trípoli. En 1535, Carlos I de España partió hacia Túnez con todas sus fuerzas. La Goleta fue tomada el 16 de julio y Túnez cayó pocos días después, restaurando en el trono a Muley Hassan y recuperando la influencia de la Monarquía Hispánica sobre la región. El dominio de Barbarroja terminó cuando Carlos I envió un ejército de 10.000 soldados al norte de África, derrotando a las fuerzas del corsario, quien murió en la batalla.
En 1573, Túnez cayó nuevamente en manos del Imperio Otomano. El 1 de octubre de ese año, Juan de Austria tras la victoria en la Batalla de Lepanto se dirigió a La Goleta con 104 naves y 20.000 hombres y conquistó el país.
Un año después, el territorio volvió a ser ocupado por los otomanos, quienes lo dominaron durante más de tres siglos, hasta que, durante su decadencia en el siglo XIX, Francia estableció un protectorado en 1881.
En 1956, Túnez se independizó bajo el sistema de una monarquía constitucional, derrocada al año siguiente por Habib Bourguiba, líder del partido Neo-Destour, que proclamó la República y se mantuvo como presidente hasta 1987, cuando fue depuesto por Zine El Abidine Ben Ali, del partido Agrupación Constitucional Democrática. Ben Ali gobernó de manera autoritaria hasta el 14 de enero de 2011, cuando una ola de protestas conocida como la “Primavera Árabe” lo obligó a huir del país. Este movimiento fue el catalizador de una serie de revueltas sociales a gran escala que recorrieron el mundo árabe y que Túnez culminó con las primeras elecciones presidenciales y legislativas libres, tras la redacción de una nueva constitución en 2014.
A raíz de la Primavera Árabe, Túnez fue el único país de la región que logró sostener una transición democrática exitosa. Hubo importantes avances, como el respeto a la libertad de expresión y la celebración de elecciones libres, pero el deterioro de la economía y la persistencia de la corrupción provocaron un profundo malestar social.
Hasta que los controles y equilibrios democráticos sean lo suficientemente fuertes como para resistir la determinación de un actor ejecutivo de consolidar el poder, el progreso es frágil.
En este contexto, el presidente Kais Saied (4), que había ganado las elecciones en 2019, dio un autogolpe en 2021 disolviendo el parlamento, asumiendo poderes extraordinarios, sometiendo el poder judicial a su control, reformando a su gusto la Constitución y, desde entonces, gobernando por decreto y sin control parlamentario, que culminó su desastrosa deriva autoritaria con la elección de un nuevo Parlamento en febrero de 2023, sin legitimidad alguna, ya que el 90% del electorado siguió el boicot auspiciado por la oposición y no acudió a las urnas.
Contexto Geopolítico
Túnez es el país más pequeño del Magreb. La superficie es de 163 610 km² y tiene una población de 12 millones de hab./2024. Posee 1.034 km de fronteras con Argelia y 461 km de fronteras con Libia. Además, tiene una línea costera de 1.148 km de longitud. Su territorio está organizado en 24 provincias o wilayat.
El país está ubicado entre las estribaciones orientales de la cordillera montañosa del Atlas y el mar Mediterráneo. Cerca del 40 % del país pertenece al desierto del Sahara, mientras que el resto es suelo fértil y adecuado para la agricultura.
La situación estratégica de Túnez en el centro del Mediterráneo y muy cerca de las costas de Europa, han sido motivo de invasiones y asentamientos de distintos pueblos africanos, europeos y asiáticos a lo largo de la Historia, lo que ha dejado sus huellas en la composición étnica del país. El núcleo más importante de población es de origen bereber (cerca del 65%), mientras que el segundo grupo en importancia es la etnia árabe (25%). El porcentaje restante se divide entre tunecinos de origen argelino, judíos y europeos.
La capital es Túnez, que es la ciudad más poblada del país. La mayoría de la población practica la religión musulmana. De hecho, el Islam en su rama suní es la religión oficial del estado. Las minorías cristiana y judía gozan de bastante libertad, aunque numéricamente son casi insignificantes, apenas 50.000 personas en todo el país.
El árabe es el idioma oficial, aunque en la calle se utiliza de forma mayoritaria el dialecto tunecino. Las lenguas bereberes, muy minoritarias, se siguen utilizando en algunas zonas del interior y el sur del país. El francés, introducido en Túnez durante el protectorado (1881–1956), es importante como idioma para los negocios, la prensa y la educación.
Para España es una zona estratégica por su proximidad geográfica, por su vinculación histórica y por la densidad de intercambios humanos, económicos y culturales.
Por su situación geográfica, Túnez da prioridad en sus relaciones exteriores en el Magreb y al Mediterráneo. Es miembro de Liga Árabe, Unión del Magreb Árabe, cuyo secretario general es tunecino. Miembro fundador del Acuerdo de Agadir (2004, juntamente con Egipto, Jordania y Marruecos), cuyo objetivo esencial es la creación de una zona de libre cambio entre estos países. Miembro no permanente del CSNU en el periodo 2020-2021 y otras organizaciones regionales y globales.
Es muy activo en el marco de la UE: Diálogo 5+5 en el Mediterráneo Occidental, Unión por el Mediterráneo (UpM), Política Europea de Vecindad (PEV), Programa ENI (Instrumento Europeo de Vecindad), Acuerdo de Asociación, Plan de Acción UE-Túnez. Convenios sobre migración y movilidad. Proyectos de cooperación técnica y económica, etc.
Con Argelia y Libia, tiene buenas relaciones, a pesar de las múltiples tensiones ocasionales. Túnez y Argelia resolvieron un antiguo conflicto fronterizo en 1993 y han cooperado en la construcción del gasoducto transmediterráneo a Italia, llegando a un acuerdo sobre la frontera marítima entre ambos países. Las relaciones con Libia han sido más difíciles sobre todo desde que Túnez se opuso en 1974 a formar la unión tunecino-libia. En 1.980 rebeldes apoyados por Libia intentaron tomar la ciudad minera de Gafsa en Túnez (5). En 1982, el Tribunal Internacional de Justicia falló a favor de Libia en la disputa sobre la partición de la plataforma continental rica en petróleo, situada a lo largo de la frontera.
En 1985, la expulsión por Libia de numerosos trabajadores tunecinos y las amenazas militares estadounidenses llevaron a Túnez a restringir las relacione y a apoyar las sanciones impuestas por la ONU a Libia tras los bombardeos aéreos de EE.UU., pero apoyó su levantamiento en 2003. Libia volvió a convertirse en uno de sus principales socios comerciales. No obstante, los dos países siguen manteniendo un contencioso marítimo sobre su frontera común. Con su vecino europeo más próximo, Malta, Túnez tiene un contencioso sobre la explotación petrolífera en la plataforma continental entre ambos países.
Situación Actual
La economía de Túnez enfrenta grandes dificultades, tras años de crecimiento lento, una alta inflación y aumento del desempleo, lo que ha provocado la insatisfacción de la población. Estos problemas se han visto agravados por la pandemia de COVID-19, que afectó sectores clave como el turismo y la inversión extranjera. La agencia de calificación Fitch ha mantenido la calificación del país en «CCC-«, anticipando un déficit creciente por el aumento de subvenciones y el coste de la deuda.
El déficit fiscal proyectado para 2024-2025 es del 16% del PIB, exacerbado por grandes déficits presupuestarios. Las perspectivas de obtener financiación externa son limitadas, a menos que se logre un acuerdo con el FMI, algo que parece improbable.
En el ámbito político, el presidente Kais Saied ha suscitado preocupaciones tanto a nivel interno como externo debido al creciente deterioro de la democracia en su país. Esta situación ofrece importantes lecciones para otros socios democráticos. Ganar legitimidad no significa obtener un cheque en blanco, ni tampoco la legitimidad es algo estático. La construcción de instituciones democráticas exige el arduo trabajo de lograr compromisos, compartir el poder, establecer normas y generar buena voluntad entre múltiples actores.
La migración es otro desafío crucial, debido a que Túnez es un punto de tránsito para migrantes que buscan llegar a Europa, especialmente a través de la ruta del Mediterráneo Central., situación que no solo plantea dificultades logísticas y humanitarias, sino que también afecta las relaciones de Túnez con los países europeos que presionan al gobierno tunecino para que controle mejor los flujos migratorios.
Economía Y Recursos
El PIB per cápita fue de 3.661 € euros, en 2023, encontrándose en la parte final de la tabla, en el puesto 124. Sus habitantes tienen un bajísimo nivel de vida en relación con los 196 países del ranking.
Túnez tiene una economía diversificada que depende en gran medida de las exportaciones, especialmente del petróleo. La actividad turística se ha convertido en el gran motor de la economía tunecina, a pesar de haberse visto afectada en los últimos años por la inestabilidad política y los problemas de seguridad. El turismo es la mayor fuente de ingresos y divisas, al igual que las remesas de los trabajadores migrantes que viven en el extranjero.
El país sigue sufriendo un desequilibrio regional entre el próspero norte y las regiones áridas del centro y el sur, más empobrecidas. Cerca de dos tercios del territorio de Túnez es apto para la agricultura, en la que trabaja el 20% de la población activa. Sin embargo, la producción agrícola no es insuficiente para satisfacer las necesidades de la población.
Por otra parte, las explotaciones petrolíferas y de gas, aunque de menor tamaño que las de sus países vecinos, reportan al país importantes beneficios. La industria tunecina supone una sexta parte del PIB y está orientada casi por completo hacia la exportación de equipos mecánicos, textiles, productos derivados del petróleo y productos químicos a Europa. La UE es el principal destino de sus exportaciones e importaciones. Francia es el socio comercial más importante, seguido de Italia, Alemania y China.
Seguridad, Criminalidad Organizada y Terrorismo
Las muertes relacionadas con el terrorismo de origen yihadista en África aumentaron un 20% en 2023, con más de 23,000 fallecidos. El 83% de estas muertes sucedieron en el Sahel y Somalia, regiones que registraron incrementos anuales del 43% y 22%, respectivamente. Sin embargo, la situación en otras partes del continente ha mejorado significativamente.
En el norte de África y Mozambique, el número de muertes relacionadas con la violencia yihadista se redujo en un 98% y 71%, respectivamente. Estas disminuciones evidencian el progreso alcanzado en la lucha contra los grupos yihadistas en África. Este es el primer descenso en el número de incidentes violentos relacionados con el terrorismo en África desde 2016, cuando se registraron 2,513 eventos violentos.
En cuanto a Túnez, los atentados de 2015 marcaron un punto de inflexión en la evolución del terrorismo yihadista en el país. El 18 de marzo, un atentado frente al Museo del Bardo dejó 24 civiles y un policía muerto. El 26 de junio, otro atentado en la ciudad de Susa, frente al Hotel Riu Imperial Marhaba en Port El Kantaoui, a orillas del Mediterráneo, provocó la muerte de 38 persona y 36 heridos, en su mayoría turistas europeos.
En 2016, tras una breve calma, el 8 de julio, una milicia vinculada a Al-Qaeda atacó un puesto fronterizo en Ghardimaou, muriendo seis agentes de la Guardia Nacional. Meses antes, en marzo, decenas de yihadistas libios intentaron infiltrarse en Ben Guerdane, resultando 20 personas muertas. El Estado Islámico (EI) no reivindicó el ataque, pero las autoridades locales le acusaron de intentar establecer un emirato en la zona. El 29 de octubre de 2018, una mujer perpetró un atentado suicida en la avenida Habib Bourguiba, en pleno centro de Túnez, hiriendo a 15 policías y matando a 12 personas.
El Estado Islámico reivindicó los atentados, que afectaron gravemente al sector turístico, una de las principales fuentes de divisas del país. Desde entonces, Túnez ha participado en diversos programas bilaterales y regionales para mejorar y formar a sus fuerzas de seguridad.
La UE colabora con el país a través de agencias como EUROPOL, CEPOL y FRONTEX, además de acuerdos bilaterales con países como Francia, Alemania y España para reforzar la capacidad técnica y operativa de las fuerzas de seguridad tunecinas.
Aunque Túnez no ha sufrido atentados recientes, la amenaza terrorista persiste debido al elevado número de combatientes tunecinos (unos 5.000) a zonas de conflicto (Siria, Irak, Libia y Yemen) (6). Muchos cruzaron la porosa frontera con Libia, que se utiliza frecuentemente para el contrabando y la criminalidad organizada trasnacional. Además, Las prisiones del país operan a un 150% de su capacidad, y el 7% de la población carcelaria en 2017 tenía cargos relacionados con el terrorismo, lo que sugiere un entorno propicio para la radicalización.
A esto habrá que añadir la inestabilidad de Libia, cuyas fronteras están controladas por diversas facciones. Libia ha sido el punto de entrada para muchos de los autores de los atentados en Túnez, lo que subraya la gravedad del problema. Además, Al-Qaeda en el Magreb Islámico continúa buscando expandir su control sobre el Sahel, y el movimiento de unificación de facciones en Mali, como el JNIM, podría tener un impacto relevante en la región.
Cambio Climático, Crisis migratoria y Acuerdos controversiales.
Según el último informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, 2013), las continuas emisiones de gases de efecto invernadero provocarán un calentamiento adicional, y con seguridad se registrarán niveles extremos de temperaturas cálidas de manera más frecuente en la mayoría de las zonas del planeta en los próximos 50 años.
En este contexto, el peligro de calor extremo en Túnez se considera alto. En el mapa arriba indicado de la organización Think Hazard (7) indica su previsión sobre las zonas previsiblemente afectadas. El aumento del nivel del mar ya se hace sentir en las zonas costeras, donde residen más del 60% de los habitantes del país y se produce el 80% de la actividad económica. El aumento del nivel del mar está dañando las formaciones acuíferas del litoral y otras reservas de agua subterránea, lo que afecta la agricultura y tiene graves consecuencias para la economía y el desarrollo nacional.
La región costera constituye la columna vertebral de la economía tunecina. En ella se desarrolla una importante actividad agrícola e industrial y allí se encuentran los puertos que dan acceso a los mercados externos. Se la considera también una importante reserva de agua para todo el país, con acuíferos costeros que representan más del 50% de los recursos de aguas subterráneas poco profundas.
El Gobierno de Túnez ha establecido el aumento del nivel del mar y el desarrollo costero como una de las máximas prioridades para las medidas de adaptación.
Según informó el Observatorio Nacional de Agricultura (ONAGRI) (8), entre septiembre y noviembre del año pasado, el déficit de lluvias en Túnez alcanzó el 94%, lo que dilató la ya prolongada sequía y los cortes de agua que afectan al país. Las reservas de los embalses continúan disminuyendo en un país que, según la OMS, ya se encontraba por debajo del umbral de pobreza hídrica.
Túnez sufre un fuerte estrés hídrico debido a los contrastes climáticos entre sus regiones y los efectos del cambio climático, los cuales se han intensificado hasta niveles de alarmantes.
Amnistía Internacional (AI) ha alertado sobre la «extrema» vulnerabilidad del país ante el cambio climático y la inseguridad alimentaria, señalando que los limitados recursos hídricos y la previsión de sequías más frecuentes y temperaturas más altas son factores de riesgo.
La agencia meteorológica de la ONU también ha anunciado sobre un «calor extremo» en varias partes del norte de África, especialmente en Túnez, Argelia, Marruecos y Libia. Asimismo, ha subrayado que los fenómenos extremos y el cambio climático están afectando gravemente la salud, la seguridad humana y el desarrollo socioeconómico en el continente africano.
Saïed ha tratado de crear un chivo expiatorio culpando a los migrantes africanos, usando una violencia generalizada contra ellos que son abandonados en zonas aisladas del desierto, en la frontera Libia.
Túnez es un punto clave en la ruta migratoria hacia Europa. Aunque el siempre polémico Saied ha sido condenado enérgicamente por sus opiniones racistas sobre los africanos negros (9), el día 11 junio 2023, la presidenta de la CE, Úrsula von der Leyen, acompañada de los primeros ministros de Países Bajos e Italia, Mark Rutte y Giorgia Meloni, ofreció a Túnez un paquete integral de asistencia financiera para garantizar la estabilidad económica del país norteafricano y acordaron un renovado partenariado en materia de migración contra el tráfico de personas. Acuerdos que han sido cuestionados por su falta de salvaguardias de derechos humanos y por fomentar prácticas abusivas.
La ruta del Mediterráneo Central (la ruta desde Argelia, Egipto, Libia y Túnez a Italia y Malta) ha sido durante mucho tiempo la ruta migratoria más mortal del mundo. Según la OIM (10) casi 2.500 personas murieron o desaparecieron cuando intentaron cruzar el tramo en 2023. Muchos de los migrantes provienen de países de África subsahariana, según ACNUR, en 2023, más de 157.651 personas llegaron a Italia por mar (12% procedían de Guinea, 11% de Túnez, 10% de Costa de Marfil, 8% Bangladesh, 7% Egipto, 6% Siria, 5% Burkina Faso, 5%Pakistán, 4% Malí, 4% Sudan y 27% Otros).
El aumento del número de personas que cruzan la Ruta del Mediterráneo Central está vinculado al rápido deterioro de la situación económica en el norte de África, en particular Túnez y Egipto. La guerra y el cambio climático son cada vez más un motor de la movilidad humana, ya que algunas áreas se vuelven invivibles y los medios de vida tradicionales ya no son sostenibles.
Según Frontex, la agencia de la UE, indica que Túnez ha superado a Libia como el principal punto de partida para la migración hacia Europa. De las más de 150.000 personas que cruzaron el Mediterráneo Central en barcos precarios en 2023, el 87% salió de Túnez. El resto partió de Libia, que anteriormente era la ruta principal.
La distancia entre Túnez y la isla italiana Lampedusa, ahora se llama “Corredor Tunecino”. Limitar las rutas de migración seguras y regulares y aumentar la gestión de las fronteras no impide la movilidad humana, ya que muchas personas están dispuestas a morir en lugar de permanecer atrapadas donde están, lo que favorece a contrabandistas y personas involucradas en la trata de personas, que explotan su desesperación.
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Análisis de las elecciones generales en Mozambique
LA CONSOLIDACIÓN DE UNA DEMOCRACIA PLENA Y EFECTIVA EN MOZAMBIQUE SIGUE SIENDO UN DESAFÍO EN UN ENTORNO POLÍTICO DOMINADO POR EL CLIENTELISMO Y LA REPRESIÓN.
LUNES, 07 OCTUBRE 2024
MSF
Mozambique enfrenta un escenario político complejo de cara a las próximas elecciones generales. El partido FRELIMO ha mantenido el poder desde la independencia, pero en los últimos años ha sido cuestionado por su autoritarismo y falta de transparencia. Desde 2017, la provincia de Cabo Delgado vive una insurrección vinculada a grupos yihadistas, impulsada por la exclusión socioeconómica en una zona con importantes recursos. El conflicto amenaza la estabilidad nacional, justo cuando Mozambique está cumpliendo un acuerdo de paz con el principal grupo de oposición del país, y corre el riesgo de convertirse en una nueva frontera que la yihad global podría explotar.
En este contexto, para el 9 de octubre están convocadas elecciones generales para nombrar al sucesor del presidente Filipe Nyusi y los 250 miembros de la Asamblea de la República. Nyusi llevaba en el cargo desde 2015 y es el actual líder del FRELIMO (1), partido que ha gobernado el país desde su independencia de Portugal (1975). Durante su gobierno se firmaron los acuerdos con el principal partido de la oposición RENAMO, que permitieron alcanzar la paz definitiva del país, aunque el desacuerdo político persiste entre ambas organizaciones.
Las encuestas sugieren que el partido gobernante, FRELIMO, volverá a ganar las elecciones debido a la fragmentación de la oposición (MDM y RENAMO). No obstante, el gobierno se enfrenta a denuncias de autoritarismo, manipulación electoral y falta de transparencia en elecciones pasadas (presidenciales 2019 y municipales de 2023).
CANDIDATOS
El 5 de mayo de 2024, el Comité Central del FRELIMO, designó a Daniel Chapo, como su candidato. Chapo de 47 años y licenciado en Derecho tiene experiencia regional (administrador de los distritos de Nacala el Viejo y de Palma) y es el gobernador de Inhambane. El primer partido de la oposición nombró a Ossufo Momade, político y militar, actual presidente de RENAMO y el Movimiento Democrático de Mozambique (MDM), a su líder, Lutero Simango.
El Presidente será elegido mediante el sistema de dos vueltas. Los 250 miembros de la Asamblea de la República son elegidos por representación proporcional en once distritos plurinominales (2) basados en las provincias del país y por mayoría simple de dos distritos uninominales que representan a los ciudadanos mozambiqueños en África y Europa. La UE enviará una misión de observación a las elecciones de Mozambique.
DEMOGRAFIA ELECTORAL
La población del país es de alrededor de 34.777.605 hab. /2024, de los que más de 17 millones están registrados para votar. De ellos 333.839 en el extranjero, según datos de la Oficina Electoral de Mozambique.
La mayoría de los mozambiqueños son de la etnia bantú. El idioma oficial es portugués, que se habla por la mayoría de los ciudadanos en las zonas urbanas como primera o segunda lengua y en general entre los más jóvenes. Además, se hablan 46 idiomas locales de los que uno es un idioma firmado (Lenguaje de Señas Mozambican). El 55,8% de la población es de religión cristiana (Evangélica y Pentecostal), el 17,5% son musulmanes sunitas. El resto practica religiones locales.
CONTEXTO HISTORICO
Entre los siglos 7 y 11, una serie de ciudades portuarias swahili se establecieron en esa zona, lo que contribuyó al desarrollo de esa cultura (3). A finales del período medieval, estas ciudades eran frecuentadas por comerciantes de Somalia, Etiopía Egipto, Arabia, Persia e India. El viaje de Vasco da Gama en 1498 marcó la llegada de los portugueses, que comenzaron un proceso gradual de colonización y asentamiento en 1505.
Durante los siglos XVIII y XIX, los árabes omaníes desplazaron a los portugueses en el control del comercio marítimo en África Oriental. Para 1780, los portugueses ya habían perdido toda influencia al norte de Cabo Delgado. La Conferencia de Berlín en 1885, consolidó la presencia de Portugal en Mozambique que fue mediante una ocupación militar, transformando su influencia en una administración colonial en el siglo XX. Aunque Portugal intentó expandirse desde Mozambique hasta Angola, en 1891 tuvo que renunciar a esas pretensiones debido a presiones británicas y a su limitada capacidad militar. Así, la configuración territorial de Mozambique se debió más a circunstancias fortuitas que a una política colonial exitosa.
Guerra de Independencia de Mozambique (1964–1975)
La implicación de la URSS en África, tras la Segunda Guerra Mundial, debe considerarse en el contexto de la descolonización acelerada de finales de los años cincuenta y principios de los sesenta.
En aquella época, líderes africanos como Nkrumah (Ghana) y Touré (Guinea), solicitaron ayuda para el desarrollo de sus países y la experiencia de los países del bloque del Este, para superar los legados coloniales. Los dirigentes soviéticos compartían una visión marxista-leninista del mundo que hacía hincapié en la lucha de clases y la naturaleza agresiva del imperialismo en el Tercer Mundo.
La presencia militar soviética en África aumentó a lo largo de las décadas de 1960 y 1970, especialmente en el contexto de las luchas contra la dominación colonial y el gobierno de la minoría blanca en el sur de África.
Los movimientos de liberación de habla portuguesa (MPLA, FRELIMO y el PAIGC) se embarcaron en la lucha armada y se dirigieron a los soviéticos en busca de financiación y armamento pesado y más sofisticado. En septiembre de 1964, el Frente para la Liberación de Mozambique (FRELIMO) inició una campaña guerrillera contra el dominio colonial portugués.
El ejército portugués mantuvo el control de los centros de población importantes, pero los guerrilleros socavaron su influencia en las zonas rurales y tribales. Tras diez años de guerra el FRELIMO tomó el control del territorio favorecido por el retorno de la democracia a Portugal, tras la caída del autoritario Estado Novo (4). Mozambique se independizó de Portugal el 25 de junio de 1975.
Es imposible determinar si Moscú estaba al corriente del inminente golpe de Estado en Portugal, pero el apoyo soviético a los movimientos de liberación desempeñó un papel clave en el resultado final.
Guerra Civil de Mozambique (1977–1992)
El nuevo gobierno del Presidente Samora Machel (FRELIMO) creó un estado unipartidista basado en los principios ideológicos del marxismo. Las fuerzas conservadoras pro-colonialistas integradas en Resistencia Nacional Mozambiqueña (RENAMO), al igual que en otros países africanos, intentaron boicotear la recién nacida independencia provocando una guerra civil.
Durante la mayor parte de la guerra, el gobierno del FRELIMO no pudo ejercer un control efectivo fuera de las áreas urbanas, algunas de ellas controladas RENAMO. Durante la guerra, RENAMO propuso un acuerdo de paz basado en la secesión de los territorios del norte y occidentales controlados por ellos, pero FRELIMO se negó insistiendo en la soberanía indivisa de todo el país. Más de un millón de mozambiqueños perecieron durante la guerra, 1,7 millones se refugiaron en estados vecinos y varios millones más se convirtieron en desplazados internos.
El 19 de octubre de 1986, cuando Machel regresaba de una reunión internacional en Zambia se estrelló el avión en el que viajaba en Sudáfrica, falleciendo él y otros treinta y tres funcionarios, incluidos ministros del gobierno de Mozambique. Expertos de la URSS acusaron al gobierno segregacionista de Sudáfrica del atentado.
El sucesor, Joaquín Chissano, inicio conversaciones de paz con RENAMO y llevó a cabo la reforma de la Constitución (1990) en la se estableció un sistema político multipartidista, de economía de mercado y elecciones libres. Mozambique suprimió la república popular como nombre oficial del país. La guerra civil terminó en octubre de 1992 con los Acuerdos de Paz de Roma, que se implementaron bajo la supervisión de la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU.
CONTEXTO GEOPOLITICO
Mozambique, está ubicado en el África Sudoriental, al este tiene el Océano Índico. Tiene fronteras con Tanzania Malawi, Zambia, Zimbabue, Sudáfrica y Suazilandia. Está separado da las islas Comoras, Mayotte y Madagascar por el Canal de Mozambique. La capital y ciudad más grande del país es
Maputo.Tiene una superficie de 799.380 km2 (es el 35 país del mundo por superficie), dividida por el río Zambeze en dos regiones geográficas, cuyo valle es la característica más prominente. Además, tiene cinco ríos principales y varios ríos más pequeños. El río más caudaloso del país es el Zambeze, y sus afluentes dominan la región central. El país tiene cuatro lagos importantes (Chiuta, Cahora Bassa, Shirwa y Niassa).
Tiene 2.300 kilómetros de costa. Detrás de las dunas costeras hay estuarios de ríos, lagos salados y lagunas salinas cerradas.
Mozambique goza de una posición estratégica, cuatro de los seis países con los que limita no tienen litoral por lo tanto dependen del país como puerta de entrada a los mercados globales. Los fuertes lazos de Mozambique con Sudáfrica, motor económico regional, subrayan la importancia de su desarrollo económico, político y social, para la estabilidad y el crecimiento de África del Sur en su conjunto.
RELACIONES INTERNACIONALES
Mozambique ocupa un asiento como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU desde enero de 2023, por un periodo de dos años. Es miembro de la Unión Africana, Comunidad de Naciones (un raro ejemplo de un país de la Commonwealth que no es un antiguo Colonia británica), Organización de Cooperación Islámica, Comunidad de Países de Lengua Portuguesa, Movimiento de Países No Alineados, Comunidad de Desarrollo del África Meridional y es un observador en La Francofonía.
España tiene una sólida relación desde el establecimiento de relaciones bilaterales en 1977, considerando a Mozambique un país prioritario en la política de cooperación al desarrollo como pone de manifiesto su inclusión en el III Plan África y el plan Foco África 2023. Desde la firma del Convenio Básico de Cooperación Científica y Técnica (1980) y la creación de la Oficina Técnica de Cooperación (1990), la colaboración ha sido amplia y abarcando áreas clave como: salud, seguridad alimentaria, desarrollo rural, educación, igualdad de género
España con la colaboración de comunidades autónomas y ayuntamientos, centra sus esfuerzos en regiones con altos niveles de pobreza y desigualdad, como las provincias del norte (Cabo Delgado, Niassa y Nampula) y del sur (Maputo, Gaza e Inhambane).
En el ámbito de la seguridad, España participa activamente en la Misión de Entrenamiento de la Unión Europea (EUTM), con el fin de capacitar a las fuerzas especiales mozambiqueñas en la lucha contra el terrorismo yihadista, especialmente en el norte de país.
ECONOMIA, RECURSOS Y DESAFIOS AL DESARROLLO
La paradoja de Mozambique: Sigue siendo uno de los países más pobres del mundo a pesar del dinero procedente de sus recursos naturales
Mozambique tiene una economía en desarrollo, con sectores clave como la agricultura, la minería (carbón y gas natural), la pesca y el turismo. Sin embargo, enfrenta desafíos como altos niveles de pobreza y desigualdad. Cerca de dos tercios de los 35 millones de personas (2024) viven y trabajan en áreas rurales.
La recuperación económica cobró impulso en 2023 impulsada principalmente por el inicio de la producción de Gas Natural Licuado (GNL) en las instalaciones offshore de Coral South (5). El fuerte crecimiento de la agricultura y los servicios, en particular el transporte, también contribuyó a la expansión de la economía, compensando el impacto de una menor actividad manufacturera y de construcción. La inflación que había alcanzado el 9,8% en 2022, se moderó al 7,1% en 2023 a medida que los precios mundiales de los productos básicos disminuyeron.
No obstante, la tasa de pobreza continúa siendo muy alta, alcanzando el 62,8% (periodo 2019/20), lo que supone que cerca de 18,9 millones de ciudadanos están en ese umbral, aunque en 2020 se reflejó el impacto del COVID-19, donde se produjo un aumento importante de la pobreza en las zonas urbanas por la contracción generalizada del consumo, el impacto de la movilidad reducida y la falta de actividad económica
El país tiene amplios recursos, incluyendo tierras cultivables, abundantes fuentes de agua, energía, recursos minerales y depósitos de gas natural recién descubiertos en su costa. Cuenta con tres puertos marítimos profundos e importante cantidad de mano de obra. El descubrimiento de yacimientos de gas natural en la cuenca del Rovuma (6)i ha generado grandes expectativas para el desarrollo económico, por su potencial de transformar la economía del país, aunque también ha traído problemas relacionados con la gestión y distribución de la riqueza.
Estos recursos deberían gestionarse de manera que beneficie a la población y reduzca los niveles de pobreza, pero las experiencias que se tienen en el mundo, salvo limitadas excepciones, son que la explotación de los recursos naturales combinadas con prácticas rentistas y de corrupción, pueden deteriorar aún más las políticas públicas. Es lo que se denomina en economía “la maldición de los recursos o la paradoja de la abundancia” (7)
El interés de inversores extranjeros aumenta por las reservas de gas y petróleo sin explotar, y la minería de titanio se está convirtiendo en una fuente creciente de ingresos, pero la mayoría de la población depende de la agricultura y el país aún sufre las consecuencias de la negligencia colonial, la guerra y la falta de inversión en infraestructura.
Las expectativas a medio plazo para Mozambique son positivas, pero los retrasos en los proyectos más grandes de GNL podrían socavar las perspectivas de crecimiento, así como, otros riesgos vinculados al cambio climático, el aumento de los costos de la deuda interna, la volatilidad en los mercados globales y la incertidumbre sobre la situación de seguridad en Cabo Delgado en el Norte del país.
SEGURIDAD, TERRORISMO Y CRIMINALIDAD ORGANIZADA
El conflicto en la provincia costera más septentrional de Mozambique, Cabo Delgado, rica en rubíes y gas natural, se alimenta de una mezcla de tensiones de la era colonial, desigualdad y militancia islamista.
Desde 2017, Cabo Delgado se enfrenta a una insurgencia yihadista que hasta la fecha ha causado más de 4.000 víctimas y 1 millón de personas desplazadas a las provincias vecinas de Nampula y Niassa, convirtiéndose en una de las crisis humanitarias más graves de las últimas décadas. Para abordar la crisis, el Gobierno ha aprobado el Plan de Reconstrucción de Cabo Delgado, así como el Programa Integrado de Resiliencia y Desarrollo para el Norte de Mozambique, centrado en la prevención de conflictos, la recuperación, la consolidación de la paz y la resiliencia en las tres provincias del norte afectadas.
Los insurgentes, conocidos localmente como Mashababos o al-Shabab (aunque distintos de la insurgencia somalí del mismo nombre), sometieron rápidamente a las fuerzas de seguridad locales y ocuparon aldeas y pequeñas ciudades.
Están inspirados en las enseñanzas de los clérigos salafistas de Kenia y Tanzania, e inducidos por agravios locales, como el subdesarrollo, la competencia por los recursos escasos y la mala distribución de la riqueza.
Lo que ha sucedido es esencialmente una protesta contra las asimetrías socioeconómicas y las desigualdades
Los mashababos juraron lealtad al Estado Islámico, que les dio apoyo logístico y humano, enviándoles a partir de 2019 combatientes experimentados procedentes de África central. Además, podrían tener conexiones con células yihadistas a lo largo de la costa swahili y en la República Democrática del Congo (RDC), en particular con las Fuerzas Democráticas Aliadas, un grupo rebelde que surgió en Uganda a principios de los años 1990 y luego resurgió en la RDC como una filial del Estado Islámico.
El primer ataque coordinado a gran escala tuvo lugar en octubre de 2017, cuando 30 hombres armados atacaron varias comisarías de policía en Mocímboa da Praia. A partir de 2018, la insurgencia amplió su radio de acción a más zonas de la provincia, aumentando la frecuencia, letalidad y sofisticación de los ataques. El gobierno de Mozambique contrató al Grupo Wagner, vinculado al Kremlin, para abatir a los insurgentes, pero los mercenarios rusos fueron derrotados y se marcharon tras sufrir grandes pérdidas.
En junio de 2018, el DAESH (8) reclamó la autoría de un ataque en el país. A partir de ese momento el Estado Islámico en África Central (ISCAP) reivindicó las acciones terroristas en Cabo Delgado, lo que indica que la insurgencia mozambiqueña tiene relación con las redes yihadista transnacionales, con las que comparte principios ideológicos y tácticas de reclutamiento.
En 2020, el Estado Islámico de Mozambique (ISM) capturó la ciudad portuaria de Mocímboa da Praia. Al año siguiente, los insurgentes protagonizaron un asalto devastador en la ciudad de Palma, en el que murieron cientos de habitantes locales y contratistas extranjeros, obligando al gigante francés de hidrocarburos TotalEnergies a detener las obras de un proyecto de gas licuado valorado en 20.000 millones de dólares.
Tras el asalto a Palma, Mozambique aceptó a regañadientes dejar entrar tropas del sur de África para reforzar su débil e indisciplinado ejército, que dio como resultado la Misión de la SADC en Mozambique (SAMIM). Su llegada en 2021 coincidió con el despliegue de soldados ruandeses, que aseguraron los alrededores del proyecto de gas de TotalEnergies y recuperaron Mocímboa da Praia. Más tarde desmantelaron las bases de los insurgentes y expulsaron a los combatientes de sus bastiones en los distritos de Quissanga, Muidumbe y Mueda.
Las tropas de la SADC y de Ruanda han tenido cada una sus propias zonas de operación: Ruanda se ha hecho cargo de los distritos costeros del noreste, mientras que las tropas del sur de África están estacionadas en el sureste e interior occidental. Pero Ruanda también tiene una guarnición en el distrito interior de Ancuabe, donde empresas extranjeras extraen grafito de alto grado, un codiciado mineral utilizado en las baterías de los automóviles eléctricos.
En 2023, la campaña combinada había logrado avances significativos, habiendo reducido el número de insurgentes de unos 3.000 a tan solo 300. Simultáneamente, se está trabajando en abordar los problemas socioeconómicos de las regiones del norte, con la ayuda de la comunidad internacional y el plan de reconstrucción del Gobierno aprobado en junio de 2022. Además, la SADC ha dado prioridad a este conflicto en sus reuniones, buscando una solución integral y regional.
Además, la estrategia del Gobierno para lucha contra el terrorismo ha hecho posible que las FAS de Mozambique reciban refuerzos de Ruanda y misión SADC, así como, de formación (misión de la UE, EUTM, USA). La UE acordó el 14 de mayo de 2024 prorrogar hasta 2026 su operación militar en Mozambique y transformarla en una misión de asistencia, por lo no solo realizara tareas de adiestramiento sino también de asesoramiento y apoyo técnico.
En este contexto, aumentan los temores de que la provincia de Cabo Delgado, dominada por los musulmanes de Mozambique, pueda convertirse en la próxima “punta de lanza” para una prolongada rebelión yihadista en países vecinos como: Islas Comoras (98 % de la población musulmana); Madagascar (el islam está presente desde el siglo XII y ha crecido notablemente desde 2010, en una isla tradicionalmente animista y cristiana) y Mayotte (Francia). No obstante, a pesar de la creciente difusión del salafismo en las zonas mencionadas, no se han observado nuevos movimientos terroristas de carácter yihadista.
No obstante, es urgente abordar las raíces locales y regionales del conflicto, mejorando la situación económica de las comunidades en las que se crea el caldo de cultivo para los extremistas, mejorando a la vez la capacidad del país para manejar sus propios problemas de seguridad, así como, intensificar los esfuerzos policiales contra los yihadistas transnacionales y los delincuentes, que pueden tratar de explotar la crisis.
CAMBIO CLIMATICO, DESPLAZADOS Y MIGRACIONES (9)
El sur de África es una de las regiones más vulnerables a los impactos del cambio climático, y Mozambique es el segundo país del mundo con mayor vulnerabilidad. Enfrenta diversos riesgos, entre los cuales destacan las inundaciones, sequías y ciclones. Con más de 2.700 km de costa, nueve cuencas fluviales internacionales, una gran dependencia de la agricultura, altos niveles de pobreza e infraestructuras inadecuadas, Mozambique es extremadamente sensible a estos fenómenos externos.
La mayoría de los mozambiqueños vive en zonas costeras bajas, donde enfrentan pobreza crónica, servicios de salud deficientes y una fuerte dependencia de la agricultura de subsistencia (alrededor del 80%), por lo que cualquier alteración en los ecosistemas del país tiene un impacto inmediato en su población. Cada año, más de 500.000 personas se ven afectadas por inundaciones, ciclones y sequías.
Desde principios de este año, Mozambique tenido cinco tormentas tropicales y ciclones en sus zonas costeras del norte. Recientemente, el 11 de marzo, el ciclón tropical Gombe afectó a más de 736.000 personas, entre las que se encontraban refugiadas y desplazadas internas a causa de la violencia en Cabo Delgado.
EMIGRACION (10)
En los últimos años, el número de emigrantes mozambiqueños ha aumentado en 43.211 personas, lo que representa un incremento del 7,24%. Mozambique cuenta con 640.160 emigrantes, lo que representa el 2,05% de su población, situando al país en un nivel medio-bajo dentro del ranking global de emigrantes.
La emigración masculina supera a la femenina, con 385.940 hombres (60,28% del total), frente a 254.220 mujeres (39,71%). Los principales destinos son Sudáfrica, que recibe el 54,75%, Zimbabue con un 19,20%, y Portugal con un 12,59%.
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Composición RRSS
Relatorio de conflictos internacionales
LISTADO DE CONFLICTOS INTERNACIONALES
AUTOR Pedro Fuentetaja
AUTOR Gabinete Geopolítica de Crisis
VIERNES, 11 OCTUBRE 2024
(ANTES DE LA I Y IIGM – GUERRA FRIA Y DESCOLONIZACION – DISOLUCION URSS-ACTUALIDAD)
- 1775-1783
Guerra de Independencia de Estados Unidos. Las Trece Colonias americanas lucharon por su independencia del Imperio Británico. Estableció a Estados Unidos como una nueva nación, marcando un hito en el auge de los movimientos independentistas y republicanos en todo el mundo.
- 1803-1815
Guerras Napoleónicas. Tras la Revolución Francesa, Napoleón Bonaparte ascendió al poder y buscó expandir el Imperio francés por toda Europa. Estas guerras reconfiguraron el mapa europeo, contribuyendo a la disolución del Sacro Imperio Romano y fortaleciendo el nacionalismo en varios países. La derrota de Napoleón en 1815 llevó al Congreso de Viena, que restauró un equilibrio de poder en Europa
- 1810-1825
Guerras de Independencia en América Latina. Una serie de guerras que resultaron en la independencia de varias naciones latinoamericanas del control colonial español y portugués. Surgieron nuevas repúblicas que debilitaron el poder de los imperios europeos en el continente.
- 1861-1865
Guerra de Secesión de Estados Unidos. Una guerra civil entre los estados del Norte (Unión) y los estados del Sur (Confederación), en gran parte debido a diferencias sobre la esclavitud y los derechos de los estados. Con la victoria de la Unión, se preservó la integridad del país y se abolió la esclavitud, sentando las bases para las futuras luchas por los derechos civiles.
- 1870-1871
Guerra Franco-Prusiana. Conflicto entre el Imperio francés de Napoleón III y el Reino de Prusia, que lideró a una coalición alemana. La victoria de Prusia resultó en la unificación de Alemania bajo el liderazgo de Otto von Bismarck, lo que alteró profundamente el equilibrio de poder en Europa y contribuyó a las tensiones que llevaron a la Primera Guerra Mundial.
- 1853-1856
Guerra de Crimea. Rusia luchó contra una coalición formada por el Imperio Otomano, Francia, Gran Bretaña y el Reino de Cerdeña. La guerra fue un intento de frenar la expansión rusa hacia el sureste de Europa y el acceso a los estrechos del Bósforo. También marcó el declive del Imperio Otomano y puso de relieve la necesidad de reformas militares en Europa.
- 1914-1918
Primera Guerra Mundial. Una guerra global que involucró a las principales potencias de Europa, divididas en dos alianzas: los Aliados (incluyendo Francia, Gran Bretaña, Rusia y más tarde EE. UU.) y las Potencias Centrales (Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano). Impacto: La guerra trajo la caída de varios imperios europeos (Austro-Húngaro, Otomano, Ruso y Alemán) y preparó el terreno para el surgimiento de regímenes autoritarios en Europa, como el nazismo y el fascismo. El Tratado de Versalles (1919) impuso duras sanciones a Alemania, que contribuyeron a la Segunda Guerra Mundial.
- 1939-1945
Segunda Guerra Mundial. La más devastadora guerra de la historia, que involucró a la mayoría de los países del mundo, incluidos los Aliados (Reino Unido, EE. UU., la Unión Soviética, China) contra las Potencias del Eje (Alemania nazi, Italia fascista, Japón imperial). La guerra resultó en la derrota del fascismo y nazismo, el establecimiento de las Naciones Unidas, la creación de nuevas fronteras y esferas de influencia, y el inicio de la Guerra Fría entre EE. UU. y la URSS. Estas guerras, junto con otras menos conocidas pero relevantes a nivel local o regional, definieron el panorama mundial antes del conflicto ideológico y geopolítico entre las superpotencias durante la Guerra Fría.
- 1945
Fin de la II Guerra Mundial e inicio de la Guerra Fría.
Durante la Guerra Fría (1947-1991), aunque no hubo un conflicto militar directo entre las dos superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, se libraron varias guerras importantes a nivel global. Estos conflictos, conocidos como «guerras proxy», ocurrieron en diversas regiones y, en su mayoría, involucraron la intervención de ambas potencias de manera indirecta. Estos conflictos fueron reflejo de la tensión entre los bloques de la Guerra Fría y de la lucha por el dominio ideológico entre el capitalismo y el comunismo, que moldearon gran parte de la política internacional de la época.
- 1948
Reconocimiento al derecho de autodeterminación de los pueblos tras la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) de la ONU.
- 1948-1991
Conflicto árabe-israelí. La creación de Israel en 1948 llevó a múltiples guerras y conflictos en la región. Tanto la URSS como EE.UU. apoyaron a diferentes bandos a lo largo de varias guerras, como la Guerra de los Seis Días (1967) y la Guerra de Yom Kipur (1973). Este conflicto exacerbó la rivalidad entre las superpotencias, con EE.UU. apoyando a Israel y la URSS apoyando a varios estados árabes.
- 1950-1953
Guerra de Corea. Corea quedó dividida tras la Segunda Guerra Mundial en dos zonas: Corea del Norte, apoyada por la URSS y China, y Corea del Sur, respaldada por Estados Unidos y sus aliados. La guerra comenzó cuando Corea del Norte invadió Corea del Sur. La guerra terminó en un armisticio, pero no en un tratado de paz, por lo que técnicamente el conflicto sigue activo. El país sigue dividido en dos naciones: Corea del Norte y Corea del Sur.
- 1955-1975
Guerra de Vietnam (1955-1975). Similar a Corea, Vietnam estaba dividido en dos, con el Norte comunista apoyado por la URSS y China, y el Sur respaldado por Estados Unidos. Estados Unidos intervino directamente en el conflicto para evitar la expansión del comunismo en Asia. Después de una guerra larga y costosa, Estados Unidos se retiró y Vietnam fue unificado bajo un gobierno comunista en 1975.
- 1960
ONU. Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales
1962
Crisis de los Misiles en Cuba. Aunque no fue una guerra, la crisis de los misiles en Cuba fue uno de los momentos más tensos de la Guerra Fría. La URSS instaló misiles nucleares en Cuba, lo que provocó una confrontación directa con Estados Unidos. La crisis fue resuelta pacíficamente cuando la URSS acordó retirar los misiles a cambio de que EE.UU. no invadiera Cuba y retirara sus misiles de Turquía.
- 1973
La guerra de Yom Kipur. Conflicto entre Israel y una coalición de países árabes liderada por Egipto y Siria, la URSS apoyó a los árabes, mientras que EE.UU. respaldó a Israel. La guerra terminó con un alto el fuego, pero intensificó las tensiones de la Guerra Fría en Medio Oriente y llevó a la crisis del petróleo de 1973.
- 1975
Guerra Civil de Angola (1975-2002). Tras la independencia de Angola de Portugal en 1975, estalló una guerra civil entre varios grupos, algunos apoyados por la URSS y Cuba, y otros por Estados Unidos y Sudáfrica. La guerra civil continuó incluso después del fin de la Guerra Fría, pero durante las décadas de los 70 y 80 fue un punto crítico de la competencia entre las superpotencias en África.
- 1979-1989
Guerra de Afganistán. La invasión soviética de Afganistán en 1979 para apoyar al gobierno comunista afgano desencadenó un conflicto en el que los rebeldes afganos, conocidos como muyahidines, recibieron apoyo militar de Estados Unidos, Pakistán y otras naciones. La URSS se retiró en 1989 tras una guerra costosa. El conflicto desestabilizó la región y contribuyó al colapso de la Unión Soviética. En ella participaron contra las URSS: Osama Ben Laden con el apoyo de la inteligencia pakistaní (ISIS), EEUU y Arabia Saudita. Se considera el inicio de Al Qaeda.
- 1988 (24 de enero -septiembre de 1993)
Revoluciones en países del Este: preludio disolución URSS con la caída del Telón de Acero y del Muro de Berlín, símbolos de la Guerra Fría.
- 1989 (9 de noviembre)
Caída del Muro de Berlín. Revuelta popular producida en la capital de la Alemania Oriental, Berlín Oriental.
- 1990 (febrero)
Guerra del Golfo (1990-1991). Librada por una coalición internacional encabezada por EEUU compuesta por 34 países y autorizada por las NNUU, contra Iraq tras invasión de Kuwait.
- 1990 (11/02/1990 a 26/12/ 1991)
Disolución de la URSS. Desintegración de las estructuras políticas federales y el Gobierno central de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que culminó con la independencia de las quince repúblicas. El 8 de diciembre de 1991 se firmaba el Tratado de Belavezha donde se declaraba la disolución de la URSS tras su creación en 1922.
Desde la caída del Muro de Berlín en 1989, han ocurrido numerosos conflictos armados en todo el mundo. A continuación, figuran algunos de los s más relevantes
- 1991 (25/06/91 a 12/11/2001)
Guerras Yugoslavas. Conflictos en los Balcanes que llevaron al colapso de Yugoslavia.
- 1991 (23/10)
Finaliza la guerra camboyano vietnamita o invasión vietnamita de Kampuchea (comenzó en 1977)
- 1991 (28/03/1991 a 18/01/ 2002)
Guerra civil de Sierra Leona. Un conflicto brutal caracterizado por el uso de niños soldados y la minería ilegal de diamantes.
- 1992 (11/01/1992 a 2002)
Guerra civil en Argelia
- 1992 (23/10/1991)
Finaliza la Guerra Civil en Mozambique (comenzó el 30 de abril de 1977)
- 1993
Finaliza la Guerra Civil en el Salvador (comenzó en 1979)
- 1994 (7/4 a 19/7)
Genocidio de Ruanda. Un trágico conflicto étnico que resultó en la muerte de aproximadamente 800,000 personas.
- 1994 Hasta 1996
Primera guerra chechena. Conflicto entre Rusia y Chechenia que buscaba la independencia de esta región.
- 1995
Masacre en Srebrenica (julio). OTAN lanza la Operación Fuerza Deliberada contra las fuerzas bosnio-serbias. Asesinato de unas 8.000 personas de etnia bosnia-musulmana.
- 1999
Segunda guerra chechena (1999-2009): Rusia nuevamente intervino en Chechenia para sofocar los movimientos separatistas.
- 2001
La Guerra contra el terror: 11 de septiembre. Atentados en Nueva York y Washington, organizados por Al-Qaeda con 3000 víctimas. Se produce un cambio de las estrategias de EE.UU. y de la Geopolítica Mundial.
Operación Libertad Duradera (7 de octubre-28 diciembre 2014). EE.UU. invade Afganistán para finalizar con el régimen talibán que proporcionaba cobijo a los lideres de Al-Qaeda.
Aprobación de la USA Patriot (26 de octubre). Restricción de libertades y garantías constitucionales en pro de la lucha contra el terrorismo.
- 2003
Invasión de Irak (2003-2011), bajo el pretexto de destruir armas de destrucción masiva del país y acabar con los vínculos con Al-Qaeda del Gobierno, aunque ninguna de las acusaciones pudo ser demostrada Estados Unidos y sus aliados derrocaron el régimen de Saddam Hussein, iniciando una ocupación prolongada y una insurgencia.
Conflicto en Darfur (2003-presente): Una guerra civil y crisis humanitaria en Sudán, con acusaciones de genocidio.
- 2006
Irak. Ejecución de Sadam Hussein
Guerra entre Israel y Hezbolá: Un conflicto breve pero intenso entre Israel y el grupo militante chiíta libanés Hezbolá.
- 2011 (14 de enero)
Primavera árabe y concurrencia otros acontecimientos en el mundo. Una serie de protestas y disturbios obligan al presidente Zine El Abidine Ben Ali a dimitir y abandona el país, refugiándose en Arabia Saudita.
TERRORISMO
El 24 de enero de 2011 en Moscú (Rusia), se produce un atentado terrorista en el aeropuerto de Domodedovo que causa la muerte de 35 personas.
- 25 de enero
EGIPTO: se inician una serie de protestas (Revolución de los Jóvenes) por las malas condiciones de vida. El 11 de febrero de 2011 en Egipto, Hosni Mubarak renuncia como presidente tras 30 años de gobierno, consecuencia de la crisis social egipcia y la presión de la comunidad internacional.
- 17 de febrero
LIBIA: Los manifestantes opositores se hicieron con el control de la ciudad de Bengasi iniciando la revolución que derrocó al coronel Gadafi. El 4 de junio de 2011 helicópteros de asalto de la OTAN entran en acción en la guerra de Libia contra el Gobierno de Muamar el Gadafi. El 23 de agosto de 2011, los rebeldes que organizaron la Rebelión árabe en Libia consiguen tomar la capital del país, Trípoli. El 20 de octubre, el presidente Muamar el Gadafi es asesinado a manos de las fuerzas rebeldes-
- 15 de marzo
SIRIA: Comienza la Guerra Civil Siria.
TERRORISMO
- 2 de mayo
Un equipo de fuerzas militares estadounidenses declara haber localizado y matado a Osama bin Laden, el terrorista más buscado del mundo, jefe de la banda terrorista Al Qaeda.
- 23/11/12
YEMEN: Después de once meses de protestas en Yemen, el presidente Ali Abdullah Saleh acepta el acuerdo de transferir el poder del vicepresidente, a cambio inmunidad legal.
TERRORISMO
- 13/12/11
Lieja, tiene lugar un ataque suicida indiscriminado en el que mueren 5 personas.
- 2012
El 15 de julio de 2012 en Siria estallan los más violentos combates en la ciudad capital, Damasco, desde que comenzó la guerra civil, cuando los rebeldes lanzan una operación de gran escala para conquistar la ciudad, y el régimen responde con fuertes bombardeos y ataques a los
- 2012 (29/11/12)
La Asamblea General de las Naciones Unidas le concede al Palestina el estatus de estado observador no miembro de la entidad, lo que representa un reconocimiento de facto a la existencia de ese estado
- 2013 (20/01/13)
Estados Unidos. Barack Obama asume por segunda vez del cargo de presidente de los Estados Unidos.
- 2013 (3/7/13)
Golpe de Estado en Egipto. El Cairo. Las fuerzas armadas derrocan al presidente Mohamed Morsi después de cuatro días de protestas populares. Adly Mansour (presidente de la Corte Suprema) es declarado presidente
- 2014 (11/3/14)
Inicio del Conflicto Ucrania-Rusia. La República de Crimea declara su independencia (16 de marzo) y convoca un referéndum para decidir la soberanía de dicha península y si desea ser anexada a la Federación de Rusia.18 de marzo Moscú firma la anexión de la península de Crimea a Rusia, tras el resultado del referéndum. El 12 de mayo Lugansk y Donetsk se declaran independientes de Ucrania y formalizan un próximo referéndum para su unión con Rusia. El 20 de junio, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso anuncia en Bruselas el apoyo de la Unión Europea al plan de paz del desde hace poco presidente de Ucrania, Petro Poroshenko para solucionar el conflicto armado en los óblast separatistas. El 12 de julio bombardeo del ejército ucraniano en el suburbio de Marynka (Donetsk) con al menos 10 muertos. El 17 de julio el vuelo MH17 de Malaysia Airlines es derribado por un misil en el este de Ucrania, dejando un saldo de 298 víctimas mortales. El 15 de noviembre Ucrania clausura las instituciones y empresas estatales en los óblast orientales de Lugansk y Donetsk.
- 2014 (25/7/14)
Conflicto en Libia. Libia celebra elecciones parlamentarias a poco más de 2 años y medio del fin de la Guerra Civil que son claves en proceso para eliminar el vacío institucional que es causa de la proliferación de grupos armados en el país
Proclamación del Califato islámico en Mosul (Irak) por Daesh
Operación Resolución Inherente contra el Dáesh
- 2015
TERRORISMO
- 7 de enero
Atentados terroristas en Francia contra el semanario satírico Charlie Hebdo. El 9 de enero los autores son asesinados luego de una toma de rehenes. Una segunda toma de rehenes, relacionada con el tiroteo de Charlie Hebdo, ocurre en un mercado judío en Vincennes. El 13 de noviembre se producen varios atentados en París (Francia) reivindicados por la banda terrorista Estado Islámico (ISIS) dejan 137 muertos y 325 heridos.
- 26 de enero
Conflicto en Siria. Ramadi (Siria), tropas iraquíes capturan un arsenal de armas a la banda terrorista Estado Islámico; entre ellas encuentran fusiles de fabricación israelí.
TERRORISMO
- 18 de marzo
TUNEZ: Atentado terrorista a manos de cuatro miembros del Estado Islámico. El ataque se cobra la vida de 19 personas, la mayoría turistas (dos de ellos españoles)
TERRORISMO
- 24 de noviembre
TUNEZ: Atentado terrorista en la capital se produce un ataque terrorista en un autobús dejando el saldo de 14 guardias presidenciales muertos
- 2017 (20 de enero)
EEUU: Donald Trump se convierte en el 45.º presidente de los Estados Unidos.
TERRORISMO
- 18/3
Ataque en Orly (Isla de Francia) sucede un atentado terrorista.
TERRORISMO
- 22/3
Londres, se produce un atentado en la zona del Palacio de Westminster con el resultado de 4 personas muertas y 20 heridas.
TERRORISMO
- 3/4
RUSIA. Atentado del Metro de San Petersburgo.
- 6/4
SIRIA- EE. UU. realiza un bombardeo en Shayrat lanzando 59 misiles a una base aérea.
TERRORISMO
- 7/4
SUECIA. Un camión atropella a varias personas en una calle comercial de Estocolmo.
TERRORISMO
- 9/4
EGIPTO. El 9 de abril de 2017 el Atentados de Domingo de Ramos en.
- 13/4
AFGANISTAN. Bombardeo Estados Unidos contra supuestos túneles y personal de Estado Islámico en la provincia afgana de Nangarhar
TERRORISMO
- 20/4
PARIS. Atentado.
TERRORISMO
- 22/5
MÁNCHESTER. Atentado al término de un concierto de Ariana Grande, como parte de su gira mundial Dangerous Woman Tour, reivindicado por el Estado Islámico (ISIS), que causa 22 muertos y 59 heridos.
TERRORISMO
- 3/6
LONDRES. Atentado yihadista, dejando un total de 11 muertos y 48 heridos (atentados de Londres de junio de 2017
TERRORISMO
- 17/8
ESPAÑA. Barcelona y Cambrils se producen sendos atentados terroristas que provocan la muerte a 16 personas, además de numerosos heridos
TERRORISMO
- 18/8
Cambrils. cinco terroristas tratan de proseguir el atentado ocurrido el día anterior en Barcelona en Cambrils, atropellando mortalmente a una mujer e hiriendo a seis personas.
TERRORISMO
- 15/9
LONDRES. Atentado de la estación de Parsons Green de Londres.
TERRORISMO
- 1/10
EEUU. Tiroteo en un concierto en Las Vegas con un saldo de 59 muertos y 851 heridos. Es la mayor masacre del país desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.
- 2018
SIRIA E IRAK. El DAES es derrotado
QATAR. Inicio de las negociaciones de paz con los talibanes
EEUU. Joe Biden asumió como el 46° presidente de Estados Unidos
- 2020
Conflicto entre Armenia y Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj (2020): Un conflicto renovado por el control de esta región disputada.
Conflictos internos en Etiopía (2020-presente): La guerra civil en la región de Tigray y otros disturbios en diversas partes del país.
- 2021
Ofensiva Taliban contra tropas estadounidenses ante el inminente abandono de Afganistán
- 2021
Retirada de EE. UU de Afganistán
- 2022-2024
Guerra entre Rusia y Ucrania (2022-presente): Iniciada por la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania en febrero de 202
- 2023-2024 (7/10)
Conflicto Israel-Palestina-Líbano-Yemen e Irán (2023-presente). Atentado de Hamás en 2023, los acontecimientos en Oriente Próximo se han descontrolado e Israel está librando una guerra en siete frentes que amenaza con desbordar Oriente Próximo.
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Elecciones en la República Oriental del Uruguay
LUNES, 14 OCTUBRE 2024
Museo Casapueblo (Punta Ballena). Tras la tormenta el cielo se inunda de un profundo azul celeste, evocando una sensación de serenidad y renovación. Pedro Fuentetaja
Uruguay es la democracia más estable de América del Sur y una de las más estables del mundo. Tiene una población de alrededor de 3,5 millones de personas y destaca por su economía basada en la agricultura, la ganadería y los servicios. El país cuenta con dos coaliciones políticas principales, una de derecha y otra de izquierda, ambas comprometidas con las instituciones democráticas, lo que evita una polarización política “intensa” y los cambios de rumbo que paralizan a tantos otros países. Además, mantiene una economía ordenada y abierta al mundo.
Las elecciones presidenciales y legislativas en Uruguay son un ejemplo de estabilidad democrática y un fuerte compromiso con la institucionalidad y la legalidad.
En este contexto, el próximo 27 de octubre se celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Uruguay (periodo 1 de marzo 2025 al 1 de marzo 2030), en las que 2.766.000 uruguayos están convocados a las urnas. En Uruguay, el voto es obligatorio (1) y no se permite la reelección consecutiva de presidente.
Según el sistema electoral uruguayo, la victoria en primera vuelta se logra con el 50% más uno de los votos. En caso contrario, se celebrará una segunda vuelta (balotaje (2)) que tendrá lugar el 24 de noviembre. También se llevarán a cabo elecciones legislativas, donde se elegirán a 30 senadores y 99 diputados. El sistema es proporcional, lo que permite una representación diversa en el Parlamento.
Actualmente, el país conocido cariñosamente como “el paisito” por los argentinos comparte el exclusivo podio entre las poquísimas naciones calificadas como «democracias plenas» en todo el planeta. Esta en el puesto trece entre ciento sesenta y siete países evaluados anualmente por el Democracy Index. (3)
CANDIDATOS
Tras las elecciones internas en los partidos políticos llevadas a cabo el pasado 30 de junio, se oficializaron las fórmulas presidenciales que competirán en octubre. La primera fuerza en hacerlo fue el espacio progresista del Frente Amplio (FA), cuya fórmula quedó conformada con Yamandú Orsi como candidato presidencial y Carolina Cosse como vicepresidenta. Orsi fue intendente del Departamento de Canelones durante los periodos, de 2015 a 2024. Por su parte, Cosse estuvo al frente de la Intendencia de Montevideo durante el período 2020-2024.
El Partido Nacional (PN), del actual presidente Luis Lacalle Pou, presentó su fórmula con Álvaro Delgado como candidato presidencial. Delgado, exsecretario de la Presidencia, representa la continuidad política y es la principal opción de la derecha uruguaya para mantenerse en el poder. Completa la fórmula para la vicepresidencia Valeria Ripoll, una exdirigente sindical que adquirió visibilidad pública como comentarista televisiva.
En cuanto al Partido Colorado, que actualmente forma parte de la coalición de gobierno, su candidato presidencial será Andrés Ojeda Spitz, un abogado mediático que fue edil de Montevideo hasta 2015. El abogado Robert Silva lo acompañará en la fórmula para la Vicepresidencia.
PRINCIPALES PARTIDOS POLITICOS.
El Frente Amplio (FA) es una coalición de izquierda que gobernó Uruguay por 15 años consecutivos (2005-2020). Tabaré Vázquez ganó la presidencia (2004), seguido por José «Pepe» Mujica (2009) y nuevamente Vázquez en 2014. En 2019, el candidato del FA, Daniel Martínez, perdió en el balotaje ante Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional (PN), quien ganó la presidencia en 2020 con el apoyo de una coalición de partidos de centroderecha. El Partido Nacional (PN) y el Partido Colorado (PC), ambos de centroderecha, son los partidos tradicionales de Uruguay. El PC gobernó casi 94 años consecutivos hasta 1959 y volvió a hacerlo después de la dictadura en tres períodos: Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000) y uno de Jorge Batlle (2000-2005).
DEMOGRAFIA ELECTORAL Y ENCUESTAS
Con una población de 3.444.263 habitantes, están habilitadas para las elecciones nacionales 2.766.342 personas. Las últimas encuestas publicadas en Uruguay muestran una ventaja considerable del Frente Amplio sobre el Partido Nacional. Sin embargo, hasta el momento, ninguna de ellas estima que el progresismo logre la victoria en la primera vuelta.
El proceso electoral estará marcado por los problemas que más preocupan a los uruguayos: la inseguridad y la economía. Además, las recientes crisis políticas en el gobierno, que han implicado casos de corrupción y abusos, podrían influir en el clima electoral y la percepción de los votantes.
🕊️Un acto que recorrió el Continente Americano.
El 20 de octubre de 2020, en un mundo atravesado por trincheras políticas y extremismos ideológicos, el abrazo emocionado de dos antiguos enemigos se convirtió en una noticia impactante. Los ex presidentes de Uruguay Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000) y José “Pepe” Mujica (2005-2010) renunciaron juntos a su cargo electo de senadores de la República, acechados por una edad avanzada (4).
CONTEXTO HISTORICO
📅Fecha histórica
La llegada del explorador español Juan Díaz de Solís en 1516 marca el inicio del contacto europeo con la región habitada por los charrúas, quienes se resistieron a la colonización. La primera ciudad fue fundada en 1574, San Salvador, y Montevideo en 1726. En 1680, los portugueses establecieron la Colonia del Sacramento, lo que provocó tensiones con España, que los expulsó en 1777.
Durante las revueltas independentistas de 1810, el general Artigas lideró la lucha contra España. Sin embargo, en 1821 los portugueses invadieron y anexaron lo que hoy es Uruguay al Imperio de Brasil bajo el nombre de Provincia Cisplatina. La paridad de fuerzas entre Brasil y las Provincias Unidas llevó a un armisticio en 1828, con mediación británica, aunque sin participación de los orientales. En 1830, se proclamó la independencia del Estado Oriental del Uruguay y se juró la primera constitución, sentando las bases de una república igualitaria, laica y democrática.
Dos años más tarde, fruto de esta negociación, se creó el Estado Oriental del Uruguay, como un país independiente y soberano. “Se crea un Estado geopolíticamente estabilizador de la región, el famoso Estado tapón” (5) reivindicado por todos los partidos, así como, por el fundador de la patria de ideales republicanos Artigas. En ese origen se encuentra una de las principales claves para entender el modo de ser de los orientales: “La fragilidad, la vulnerabilidad con que nació el país nos obligó a ser cuidadosos de las normas y las reglas del juego, a no llevar los conflictos demasiado lejos para no fracasar” (6).
UNA REPÚBLICA DE IGUALES
El 18 de julio de 1830, en el balcón del histórico edificio del Cabildo de Montevideo, ubicado en la Plaza Mayor (hoy Plaza Matriz), los miembros de la Asamblea Constituyente y Legislativa, junto al gobernador provisional Juan Antonio Lavalleja y sus ministros, juraron la primera Constitución Nacional de la República Oriental del Uruguay, que marco un legado cívico que llega hasta nuestros días.
Uruguay es una sociedad profundamente democrática e igualitaria. La jerarquía máxima es ser un ciudadano o ciudadana de una república de iguales, en la que todos tienen los mismos derechos. Una república laica, donde la “religión” compartida por creyentes y no creyentes, derechas e izquierdas, ricos y pobres, es la igualdad ante la ley, el respeto a la división de poderes y la pluralidad de ideas y orígenes. “Naides es más que naides”, tenía inscripto el facón (7) del Chacho Peñaloza. Un lema que usaban los caudillos en todo el Virreinato del Río de la Plata, pero que terminó siendo un dicho que los uruguayos creen solo suyo.
A lo largo del siglo XIX, Uruguay experimentó conflictos internos, como la Guerra Grande entre los blancos y los colorados, apoyados por Brasil y Argentina. En el siglo XX, bajo el liderazgo de Batlle y Ordóñez, Uruguay implementó reformas progresistas. Tras décadas de crisis, dictaduras y guerrillas, la democracia se restauró en 1984 con la elección de Julio María Sanguinetti. En el siglo XXI, Tabaré Vázquez y José «Pepe» Mujica, del Frente Amplio, marcaron una nueva era en la política del país.
CONTEXTO GEOPOLITICO
Entre dos grandes países como Brasil (212,6 Mills. de hab./2024) y Argentina (45,8 Mills. de hab./2024) se encuentra Uruguay que con una superficie continental de 176.215 km², que aumenta a 318.392 km² al incluir islas, aguas jurisdiccionales y mar territorial y con una población de aproximadamente 3,42 Mills de hab./2024, es un pequeño país cuya historia no es menos compleja que la de sus colosales vecinos.
Uruguay ha sabido desarrollar un papel estratégico en la región, gracias a su ubicación y estabilidad política. El puerto de Montevideo es un eje vital para el comercio internacional, facilitando el tránsito de mercancías hacia y desde sus vecinos, consolidándose como un centro logístico clave en el Cono Sur.
Su política de neutralidad le ha permitido mantener relaciones diplomáticas estables y evitar conflictos, lo que, sumado a su solidez institucional, lo posiciona como un socio confiable en un contexto complejo. Montevideo, con su equilibrio entre modernidad y tradición, es el epicentro cultural y económico del país, ofreciendo un ambiente cosmopolita.
RELACIONES INTERNACIONALES
Uruguay tiene fuertes vínculos con Europa, en especial con España, y se ha destacado por su política exterior equilibrada y pacífica. Gracias a esta postura, ha ganado reconocimiento mundial como un mediador confiable.
Es miembro fundador del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) (8) un bloque comercial que incluye a Brasil, Argentina y Paraguay, y sirve como plataforma para resolver disputas comerciales y políticas. Las relaciones con sus vecinos y socios del MERCOSUR, como Chile y Bolivia, son clave para su política exterior.
Uruguay también ha sido activo en los foros internacionales de integración regional, como la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), con sede en Montevideo, y el Grupo de Río, que se orienta en aspectos de seguridad multilateral. Además, ha tenido presencia en importantes organismos globales, como el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el Consejo de Derechos Humanos.
En cuanto a sus relaciones con España, son especialmente cercanas. Ambos países comparten fuertes lazos históricos y políticos. Uruguay es visto como un referente en la región por su democracia de calidad y bajo nivel de corrupción. Además, España tiene importantes inversiones en sectores clave de la economía uruguaya, y ambos países están comprometidos con fortalecer los vínculos entre Europa e Iberoamérica, como lo demuestran las Cumbres Iberoamericanas.
ECONOMIA Y RECURSOS
Uruguay destaca por su estabilidad política y económica, que ha sido clave para atraer inversiones extranjeras. Es considerado uno de los países con menor corrupción en América Latina y uno de los más bajos del mundo. Esta estabilidad, en contraste con la volatilidad de países vecinos como Argentina y Brasil, ha convertido a Uruguay en un destino seguro para los inversores.
El sistema financiero del país es confiable, con leyes de secreto bancario que han atraído capitales en tiempos de crisis en la región. Sin embargo, Uruguay también ha adoptado normativas internacionales de transparencia para evitar ser visto como un paraíso fiscal. El país ha ajustado sus leyes para cumplir con las regulaciones internacionales contra el lavado de dinero y ha firmado acuerdos para intercambiar información fiscal con otros países.
Uno de los pilares de la economía uruguaya es la ganadería, especialmente la producción de carne de alta calidad, que se exporta a mercados como la Unión Europea, Estados Unidos y China. La cría de ganado se realiza de manera sustentable, en grandes praderas naturales, lo que ha permitido a Uruguay ser un destacado exportador mundial. Además de su importancia económica, la ganadería es parte de la identidad cultural uruguaya, con el gaucho como una figura representativa de la vida en el campo profundamente arraigadas en la vida cotidiana del país.
Además, durante años, Uruguay ha sido un destino popular para la inversión inmobiliaria, particularmente en ciudades como Montevideo y en lugares turísticos como Punta del Este. Los precios atractivos y el marco regulatorio favorable para extranjeros han hecho que muchos eligen Uruguay para comprar propiedades.
SOCIEDAD Y CULTURA
Sacramento/ P. Fuentetaja
A pesar de ser un país pequeño en términos geográficos y demográficos, Uruguay ha tenido una identidad cultural muy fuerte. La sociedad uruguaya ha desarrollado una intensa vida intelectual y artística, especialmente en Montevideo, su capital. Esta ciudad se convirtió en un punto de encuentro de intelectuales, escritores y artistas, lo que facilitó la colaboración, el intercambio de ideas y el surgimiento de figuras literarias. A ello ha contribuido la cercanía y el intercambio cultural con Argentina y Brasil, además de las influencias europeas, que crearon un entorno literario dinámico en el país.
Montevideo, en particular, se beneficia de la interacción con Buenos Aires, una de las capitales culturales de América Latina, lo que permitió a los escritores uruguayos tener una plataforma más amplia de difusión
En resumen, la combinación de una educación sólida, un ambiente liberal y abierto a las nuevas ideas, la interacción con otras culturas y un entorno sociopolítico que promueve tanto la reflexión crítica como la creatividad, ha hecho de Uruguay un semillero de talentos literarios. Ha sido cuna de escritores de renombre internacional que han dejado una marca significativa en la literatura, como Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Juan Carlos Onetti, Horacio Quiroga, Delmira Agustini, Juana de Ibarbourou, Idea Vilariño, Felisberto Hernández, Armonía Somers, Carlos Liscano, entre muchos otros.
Estos escritores han dejado una huella duradera en la literatura universal y continúan siendo leídos y estudiados a nivel global. Su diversidad de estilos y temáticas, que van desde el realismo mágico hasta la reflexión filosófica, demuestra la riqueza y profundidad de la tradición literaria uruguaya.
Además, Uruguay destaca por su cultura diversa, que abarca desde el tango, compartido con Argentina, hasta el candombe, una tradición afro-uruguaya.
Una de las tradiciones más entrañables de Uruguay es el mate (9), que es mucho más que una bebida: es un símbolo de unión y amistad, y una clave importante para entender el modo de ser de los «orientales». Compartir un mate es una costumbre cotidiana que une a las personas en todo tipo de contextos, ya sea en reuniones familiares, entre amigos o en momentos de descanso. El ritual de cebar y pasar el mate refleja valores de solidaridad, confianza y cercanía, y es una práctica tan común que no importa la clase social o la edad: el mate siempre es una excusa para conectarse con los demás.
✒️ Poesía (P. Fuentetaja)
| En Uruguay, el mate es un latido, un sol que despierta en manos abiertas. Va de boca en boca, hilo compartido, silencios que conversan, almas que se encuentran. Es verde de campo en ronda sencilla, un abrazo en la yerba, dulzura en amargo. Cada sorbo es un viaje, una maravilla, | |
| entre mates y amigos, el tiempo es largo. Y en el fondo del mate, late el país entero, Uruguay en su esencia, en un gesto sincero | |
CRIMINALIDAD ORGANIZADA (10)
El análisis del crimen organizado en Montevideo, particularmente en barrios como Peñarol, revela un patrón claro: muchas de las bandas que hoy controlan actividades ilícitas, como el microtráfico de pasta base de coca y la extorsión, comenzaron como pequeños clanes familiares dedicados al robo. Con el tiempo, estos grupos han consolidado su dominio en zonas específicas, enfrentándose por el control del territorio. Los clanes Vallejo, Caldera y Segales, por ejemplo, son conocidos por disputarse el liderazgo en uno de los sectores más violentos de la ciudad.
Pese a la violencia que generan, es poco probable que estos clanes se conviertan en una amenaza nacional significativa. Uruguay carece de un mercado criminal lo suficientemente grande como para atraer a organizaciones transnacionales como el Primeiro Comando da Capital (PCC), que tienen mayor presencia en Brasil. Los territorios controlados por las bandas locales suelen limitarse a uno o dos barrios, y la combinación de intervención policial efectiva y programas sociales sólidos ha impedido, hasta ahora, su expansión.
Sin embargo, las condiciones podrían cambiar. En Brasil, por ejemplo, los clanes familiares que alguna vez dominaron el escenario delictivo fueron desplazados por grupos más grandes con la expansión del mercado de drogas. El PCC, además, ha utilizado las prisiones como un campo de reclutamiento estratégico. En Uruguay, el hacinamiento creciente en las cárceles podría crear una situación similar, abriendo la puerta a la expansión de estas organizaciones.
Los esfuerzos policiales en las últimas administraciones han puesto énfasis en operativos sorpresivos, la captura de líderes criminales y el cierre de puntos de venta de drogas. Si bien estas medidas son necesarias para reducir la actividad delictiva, podrían tener un efecto contraproducente si no se acompañan de inversiones significativas en las comunidades marginadas donde operan estos grupos. Sin esa inversión, la violencia y el delito podrían recrudecerse, perpetuando un ciclo de criminalidad que difícilmente se erradica únicamente con la represión policial.
CAMBIO CLIMÁTICO E INMIGRACIÓN
El cambio climático es un tema de creciente preocupación, ya que la economía y el estilo de vida están estrechamente vinculados a los recursos naturales, como la agricultura, la ganadería y la energía. Aunque Uruguay no es un emisor significativo de gases de efecto invernadero a nivel global, está experimentando los efectos del cambio climático, con alteraciones en los patrones climáticos, como un aumento en la frecuencia de eventos extremos, tales como sequías, inundaciones.
Uno de los mayores retos que enfrenta Uruguay es la variabilidad de las precipitaciones. Las sequías prolongadas pueden afectar gravemente la producción agrícola y ganadera, sectores claves para la economía del país. Por otro lado, las lluvias intensas y las inundaciones también ponen en riesgo tanto las áreas rurales como las urbanas, afectando a los ecosistemas locales. Frente a esto, tanto el gobierno como los productores han adoptado estrategias de adaptación, como la implementación de tecnologías más eficientes para el manejo del agua y la diversificación de los cultivos.
Uruguay ha sido pionero en la adopción de políticas sostenibles para mitigar el impacto del cambio climático. En el sector energético, ha logrado una transición exitosa hacia fuentes renovables, con más del 90% de su electricidad generada a partir de energías limpias como la eólica, solar e hidroeléctrica. Esto no solo ha reducido su dependencia de combustibles fósiles, sino que también lo ha posicionado como un líder regional y un referente mundial en la lucha contra el cambio climático.
Punta Diablo. Rocha/P. Fuentetaja
Uruguay está comprometido con el Acuerdo de París, y ha establecido metas ambiciosas para reducir sus emisiones de carbono, mejorar la resiliencia de su infraestructura y proteger a las comunidades vulnerables frente al cambio climático. Sin embargo, a pesar de los avances, los desafíos son significativos, y Uruguay necesitará seguir adaptándose a los efectos del cambio climático, en particular para proteger su economía agrícola y a las comunidades más expuestas a los fenómenos climáticos extremos.
INMIGRACION
Uruguay ha sido históricamente un país receptor de inmigración, lo que ha moldeado profundamente su identidad cultural y social. Durante los siglos XIX y XX, grandes oleadas de inmigrantes europeos, principalmente de España e Italia, llegaron al país en busca de mejores oportunidades. Estos inmigrantes dejaron una huella duradera en la cultura, la economía y la demografía del país, contribuyendo a la construcción del país moderno. Además, también hubo una inmigración significativa de otros países europeos, como Francia, Alemania y Portugal, así como de comunidades menores de origen judío y armenio.
La inmigración europea impulsó la urbanización y el crecimiento de Montevideo y otras ciudades importantes, al tiempo que trajo consigo influencias culturales reflejadas en la gastronomía, la arquitectura, la música y las tradiciones del país. En el siglo XXI, Uruguay ha experimentado nuevas oleadas migratorias, principalmente de Venezuela, debido a la crisis política y económica en ese país, así como de Cuba, Perú, Brasil y Argentina. En general, esta inmigración contemporánea ha sido bien recibida, en parte porque Uruguay enfrenta un bajo crecimiento poblacional, y la llegada de estos nuevos residentes es vista como una contribución necesaria para mantener el dinamismo económico.
Sin embargo, la más reciente ola migratoria, procedente principalmente de Argentina, se distingue por estar compuesta por destacados emprendedores tecnológicos, profesionales con empleos altamente cualificados y propietarios de poderosos grupos económicos. Ya no se trata de refugiados de políticos o desempleados, como en épocas anteriores, sino de personas que, gracias a su solvencia financiera y experiencia empresarial, están impulsando la economía uruguaya mediante la generación de innovación, empleo y riqueza. Además, muchos de ellos prefieren establecer su residencia en Uruguay.
Por otro lado, en cuanto a la emigración, a partir de la década de 1960, muchos uruguayos emigraron a países como Argentina, Estados Unidos y España, debido a la inestabilidad económica y política, especialmente durante la dictadura militar (1973-1985). Hoy en día, existe una diáspora significativa en Uruguay, aunque en las últimas décadas ha habido una tendencia de retorno, con muchos uruguayos regresando al país atraídos por la estabilidad y las oportunidades.
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Análisis de las elecciones en Botsuana
LA DIVISIÓN INTERNA DEL PARTIDO DEMOCRÁTICO DE BOTSUANA (BDP) Y LA OPOSICIÓN DE KHAMA CONTRA EL PRESIDENTE MASISI REPRESENTAN UNA AMENAZA PARA EL DOMINIO DE 57 AÑOS DEL BDP EN EL PAÍS.
VIERNES, 25 OCTUBRE 2024
MSF
Botsuana, reconocida por su estabilidad política y buen gobierno, ha sido reconocida como una de las democracias multipartidistas más antiguas y estables de África. Aunque el Partido Democrático de Botsuana (BDP) ha dominado desde su independencia del Reino Unido en 1966, las próximas elecciones generales de octubre se presentan como las más competitivas de su historia.
Botsuana celebrará elecciones generales el 30 de octubre de 2024. El presidente es elegido indirectamente por la Asamblea Nacional por un período de cinco años y es elegible para la reelección para un segundo mandato. El vicepresidente es nombrado por el presidente y confirmado por la Asamblea Nacional. El presidente tiene un poder significativo, incluida la autoridad para prolongar o destituir a la Asamblea Nacional.
El Partido Democrático de Botsuana (BDP) ha mantenido una mayoría parlamentaria desde las primeras elecciones tras la independencia en 1966. El actual presidente, Mokgweetsi Masisi, busca la reelección bajo el amparo del BDP, en medio de desafíos tanto económicos como políticos. La gestión de Masisi ha sido irregular. El alto desempleo juvenil y el deterioro de la infraestructura pública han generado inquietud entre la ciudadanía. Sin embargo, la libertad de prensa ha mejorado desde la salida del poder de su predecesor, Ian Khama.
Aunque las elecciones en Botsuana suelen ser libres y transparentes, con pocas denuncias de fraude o corrupción electoral, existen disparidades en el acceso a recursos que pueden favorecer al partido gobernante. No obstante, la independencia judicial del país es sólida, habiendo emitido fallos contrarios al gobierno en varios casos.
Sea cual sea el partido que gane las elecciones, el creciente nivel de competencia política está fortaleciendo el sistema multipartidista, incentivando a todas las fuerzas a presentar propuestas innovadoras que respondan a los intereses del electorado y desafíen las actitudes que pueden establecerse en los sistemas de partidos dominantes.
La declaración de los días 30 y 31 de octubre como festivos subraya la importancia de la participación ciudadana en este proceso democrático. Estas elecciones no solo determinarán el próximo gobierno, sino también el futuro de la estabilidad económica y política del país.
CANDIDATOS Y PARTIDOS POLITICOS
Actual presidente Mokgweetsi Masisi del Partido Democrático de Botsuana (BDP)i; Duma Boko de Paraguas para el Cambio democrático (UDC)ii; Partido del Congreso de Botsuana (BPC)iii de Dumelang Saleshando; el Movimiento por la Democracia de Botsuanaiv de Thuso Tiego y el Partido Republicano de Botsuana (BRP)v de Biggie Butale.
Históricamente, Botsuana ha tenido una oposición fragmentada y débil. Sin embargo, contra todos los pronósticos, el expresidente Ian Khama ha sacudido la escena política al liderar una revuelta contra su sucesor, Mokgweetsi Masisi, a quien él mismo había cedido el poder. Un año después de entregar la presidencia, Khama abandonó el BDP en mayo, acusando a Masisi de llevar al país hacia una deriva autoritaria. Esta disputa ha debilitado la posición electoral del BDP, que ya había obtenido su peor resultado histórico en las elecciones de 2014, con menos del 50% de los votos.
La oposición, liderada por la Coalición por el Cambio Democrático (UDC), busca aprovechar la situación. La división interna del Partido Democrático de Botsuana (BDP) y la oposición de Khama contra el presidente Masisi podrían amenazar el dominio de 57 años del BDP en el país, especialmente si la oposición logra superar sus divisiones y aumentar su apoyo en 2024.
DEMOGRAFIA ELECTORAL
Según los datos de la Comisión Electoral Independiente (IEC)vi. De los 2.346.179 millones de ciudadano del país están registrados 1.038.261.
CONTEXTO HISTORICO
Se estima que los homínidos habitaron el territorio de Botsuana en el Pleistocenovii, existiendo evidencias arqueológicas de herramientas de piedra y restos animales que apuntan a una ocupación humana de al menos 400.000 años. Estudios recientes plantean que esta región pudiera ser el lugar de origen de los humanos modernos, datando estos eventos hace aproximadamente 200.000 años. Entre las pruebas dejadas por los primeros Homo sapiens se encuentran las pinturas rupestres, con una antigüedad de unos 73.000 años.
Los primeros habitantes de la actual Botsuana fueron probablemente antepasados de los San (conocidos como bosquimanos, cazadores y recolectores), provenientes del norte. Tribus de lengua bantú, que llegaron a la región en el primer siglo a.C. Los antepasados de los Tswana (hoy etnia mayoritaria), se instalaron entre los siglos XI y XII en las llanuras del río Vaal (hoy provincia sudafricana del Transvaal). La historia de Botsuana es la historia del desierto de Kalahari, intermediario entre la poblada sabana del noreste y las despojadas estepas del suroeste. A través de las rutas que lo cruzaban llegaron las mercancías asiáticas a la región a cambio de marfil, oro y cuernos de rinoceronte, pero también es la historia de los asentamientos británicos, holandeses y portugueses.
En 1840, se asentaron en el este de Botsuana los colonos holandeses Boers que huían de los ingleses establecidos en Ciudad del Cabo, como eran agricultores disputaron las escasas tierras fértiles con los tswanas. En 1852, Sechele I lideró una coalición de jefaturas tswana que los derrotó en Dimawe, años después se alcanzó un acuerdo de paz, estableciendo las fronteras entre Sudáfrica y Botsuana.
La paz favoreció el comercio y la influencia de los misioneros luteranos que se asentaron en Botsuana en 1856. Bajo el liderazgo de Khama III (1875-1923), el cristianismo se institucionalizó y se convirtió en la religión oficial antes de la Primera Guerra Mundial. En 1895, tres reyes tribales Tswana fueron a Londres buscando apoyo contra los Boers y contra la expansión alemana por el sudoeste africano. Botsuana se transformó en el protectorado británico de Bechuanalandia. A cambio de la protección a la Compañía Británica de Sudáfrica que construyó una vía férrea entre sus tierras y Zimbabue. La tutela inglesa impidió la absorción política por parte de Sudáfrica.
En 1964, Gran Bretaña apoyó la creación de un autogobierno democrático, trasladando la sede a Gaborone. Desde su independencia en 1966, Botsuana ha sido un país estable y sin golpes de Estado. Seretse Khama fue elegido primer presidente y permaneció en el cargo hasta su muerte en 1980.
✒️ Dos fronteras, un destino
❤️ Ella, llegó a una tierra de arenas doradas y cielos infinitos. Él, líder de su pueblo, defendía con pasión los límites de su historia. Entre mapas y tratados, discutieron con vehemencia, pero las noches de té compartido y relatos bajo las estrellas revelaron algo más profundo. El amor nació en un cruce de caminos, donde las fronteras se desdibujaron y las diferencias se convirtieron en la riqueza de un nuevo comienzo.
El amor prohibido entre un rey negro africano y una oficinista blanca londinense que dio a luz una nación.
Seretse Khama y Ruth Williams vivieron una historia de amor que cambió la historia de Botsuana y desafió los prejuicios raciales de su épocaviii. Seretse Khama era el heredero al trono del protectorado británico de Bechuanalandia (actual Botsuana), y Ruth Williams era una joven británica blanca. Se conocieron en Londres en 1947 y se casaron en 1948, en medio de una fuerte oposición tanto del gobierno británico como de la familia de Seretse.
El matrimonio de ambos no solo desató controversia en Sudáfrica, donde el apartheid estaba en su apogeo, sino también en el Reino Unido. El gobierno británico intentó invalidar el matrimonio, alegando que no era adecuado que un futuro líder africano estuviera casado con una mujer blanca, y envió a Seretse al exilio en 1951. Sin embargo, Ruth lo acompañó y la pareja vivió en el Reino Unido durante varios años hasta que la presión pública y mediática ayudó a que Seretse pudiera regresar a su tierra natal(ix).
Al volver, Seretse renunció a sus derechos al trono para centrarse en la política. En 1966, Botsuana se independizó del Reino Unido y Seretse fue elegido su primer presidente. Bajo su liderazgo, Botsuana pasó de ser uno de los países más pobres del mundo a uno con una economía próspera gracias al descubrimiento de diamantes (el tercer mayor productor de diamantes del mundo, después de Australia y la actual República Democrática del Congo) y de una política de gobierno honesta y orientada al desarrollox. Seretse murió en 1980, apenas a los 59 años. Ruth lo sobrevivió hasta el 2002, a sus 79 años. Los dos están sepultados, juntos, en la colina más alta del territorio de la tribu Bamangwato. La raíz de Seretse.
En 1985, hubo repetidas escaramuzas en la frontera con Sudáfrica por el apoyo que el gobierno de Botsuana prestó a la lucha del Congreso Nacional Africano (ANC) contra el apartheid. En 1987 Sudáfrica presionó a Botsuana bloqueando las rutas que la unen con Gaborone, la capital del país.
En julio de 2007, el Banco Mundial publicó su informe denominado «La gobernabilidad importa, 2007». Indicadores de la gobernabilidad en el ámbito mundial 1996-2006, que situó a Botsuana entre los 16 países con mayor estabilidad política y ausencia de violencia en el mundo, y en la primera ubicación entre los países de África.
CONTEXTO GEOPOLITICO
Botsuana se encuentra rodeada por Sudáfrica, Namibia, Zimbabue y Zambia. A pesar de su proximidad a Zimbabue, un país con problemas políticos y económicos significativos, Botsuana ha mantenido una política exterior moderada y cooperativa, evitando conflictos regionales.
Este país con una población de 2.450.668 mill. /Hab, un clima semiárido (inviernos cálidos y veranos calurosos), sin salida al mar y escasamente poblado, tiene una superficie de 581.730 km2. Es conocido, por su producción de diamantes, provenientes del desierto de Kalahari (uno de los desiertos más grandes del mundo. Con 930.000 km2 que se extiende por Botsuana, Namibia y Sudáfrica) y por sus ecosistemas únicos como el Delta Okavango, que sustenta una próspera industria turística.
Tiene una tasa de crecimiento de la población del 1,34%, que está compuesta por diversos grupos étnicos (Tswana 79%, Kalanga 11%, Basarwa 3%, otros, incluidos Kgalagadi y personas de ascendencia europea 7%). El inglés es el idioma oficial, pero se hablan varias lenguas locales (Setswana 77,3%, Sekalanga 7,4%, Shekgalagadi y otros). La religión más practicada es la cristiana (79,1%). La edad media es de 26,8 años y la esperanza de vida es de 66 años (hombres: 64, mujeres: 68). Prevalencia del VIH/SIDA en adultos (entre 15 y 49 años): 16,4% (hombres 11,8%, mujeres 21,1%) La tasa de alfabetización es del 88,5% (hombres 88%, mujeres 89%). La capital del país es Gaborone
RELACIONES INTERNACIONALES
Botsuana ha mantenido una postura coherente en favor de la paz y la estabilidad, tanto en el ámbito regional como global. Como miembro activo de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), contribuye en la en la Misión multidimensional de la Comunidad de Desarrollo del África Meridional en Mozambique (SAMIM) demostrando su compromiso con la seguridad regional y la lucha contra la insurgencia terrorista en Cabo Delgado (Mozambique). Comparte estrechos vínculos económicos y culturales con la vecina Sudáfrica, su mayor socio comercial y una fuente de empleo para muchos ciudadanos de Botsuana. Su papel en la Unión Africana refuerza el apoyo a la integración económica y promoción de la democracia y la buena gobernanza en la región.
Sus relaciones con Estados Unidos (EE.UU.) xi y, en menor medida, con la Unión Europea son “fuertes y basadas en un compromiso compartido con el buen gobierno y la inclusión”. Botsuana alberga una estación de radiodifusión de la Agencia de EE.UU. para los Medios Globales, un avión de transporte regional C-12 y una Academia Internacional de Aplicación de la Ley, que capacita a policías seleccionados de toda África. En junio de 2024, Botsuana fue coanfitrión, junto con EE.UU. de la Conferencia de Jefes de Defensa Africanos.
La ayuda bilateral de EE.UU. a Botsuana administrada por el Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo Internacional ascendió a 52,4 millones de dólares en el año fiscal 2023, y se solicitaron 50,6 millones de dólares para el año fiscal 2025. Esa ayuda dedicad en casi en su totalidad al PEPFAR (SIDA)xii, aparte de un programa de educación y entrenamiento militar internacional. Botsuana, que también se beneficia de los programas globales o regionales, participa en iniciativas estadounidenses como Prosper Africa, un esfuerzo de comercio e inversión, y la Iniciativa de Jóvenes Líderes Africanos.
Mantiene relaciones amistosas y de colaboración con la República Popular China (RPC), que lleva a cabo proyectos de infraestructura y vivienda en el país. Botsuana ha instalado infraestructura de “ciudades seguras” suministrada por empresas de la RPC, incluida tecnología de vigilancia, y Huawei, que tiene un acuerdo de capacitación con el gobierno de Botsuana.
Por otro lado, las relaciones con Rusia, aunque complicadas por la invasión de Ucrania, reflejan un equilibrio entre principios políticos y consideraciones económicas, debido al impacto que las sanciones a los diamantes rusos podrían tener en su propia industria. En el caso de Israel, su oposición al estatus de observador en la Unión Africana y su apoyo a las resoluciones de la ONU a favor de un alto el fuego en Gaza demuestra su enfoque a favor de soluciones humanitarias y el diálogo en conflicto.
ECONOMÍA, RECURSOS Y ASPECTOS SANITARIOS
Botsuana ocupa el puesto 39 entre 180 países en el Índice de Percepción de la Corrupción (xiii), siendo el tercero mejor de África. En 2021, el Grupo de Acción Financiera Internacional (xiv) eliminó al país de su lista gris de jurisdicciones con insuficiente protección contra el lavado de dinero.
La economía de Botsuana, basada en un sistema de libre mercado y un régimen de inversión abierto, ha disfrutado durante mucho tiempo de un crecimiento moderado pero sostenido, impulsado por los ingresos de la exportación de diamantes. Estos recursos han sido utilizados para reducir la pobreza y financiar servicios de educación y atención médica gratuita.
La pandemia de COVID-19 provocó una contracción del PIB del 8,7% en 2020, lo que llevó al país a solicitar su primer programa de ayuda presupuestaria al Banco Mundial. Sin embargo, la economía se recuperó rápidamente, expandiéndose un 11,9% en 2021. Desde entonces, el crecimiento se ha moderado, alcanzando el 5,8% en 2022 y el 3,8% en 2023.
Aunque los ingresos per cápita son altos en comparación con los estándares regionales, Botsuana enfrenta un desempleo generalizado y presenta una de las distribuciones de ingresos más desiguales del mundo. Además, su fuerte dependencia de los diamantes (que representan alrededor del 86% de las exportaciones) hace que el país sea vulnerable a las fluctuaciones de los precios mundiales de las materias primas.
RECURSOS
RR.SS.
Después de la independencia, el crecimiento económico sostenido de Botsuana ha sido impulsado casi en su totalidad por los diamantes. En asociación con el Grupo De Beers, del cual el gobierno posee una parte, Botsuana creó Debswana, una empresa conjunta que rápidamente se consolidó como uno de los mayores proveedores de diamantes del mundo, aunque el país también tiene yacimientos de cobre, níquel, sal, carbonato de sodio, potasa, carbón, mineral de hierro y plata.
No obstante, las abundantes reservas de diamantes impulsaron décadas de crecimiento sin precedentes en la región, pero impidió que se desarrollaron otros recursos del país, haciendo a la economía de Botsuana dependiente de los ingresos generados por los diamantes hasta el presente. En el primer trimestre de 2024, las ventas de diamantes de Debswana cayeron un 48 % debido a la disminución de la demanda y la competencia de los diamantes creados en laboratorio, con importantes consecuencias, como el aumento del desempleo y la incertidumbre económica.
No resulta sorprendente, en esta situación que a pesar de los sólidos números de PIB per cápita, otros indicadores económicos más complejos apunten en una dirección distinta. Un ejemplo es la puntuación en el Índice de Transformación de Bertelsmann (BTI)xv en desarrollo socioeconómico, que ha descendido de 5 a 4 puntos sobre un máximo de 10, debido a la persistente desigualdad. Esto se refleja, además, en un índice de Ginixvi de 53,3 y en una elevada tasa de pobreza del 38%, agravada por el creciente desempleo juvenil.
Con el fin de limitar la dependencia de los diamantes y desarrollar los sectores de alto valor que se vieron afectados por la pandemia, el Gobierno ha establecido la Agenda de Reinicio, para acelerar la diversificación económica, empoderar a los jóvenes y aumentar las oportunidades de empleo. Se está fortaleciendo a la industria local y promoviendo la autosuficiencia económica a través de prohibiciones a las importaciones de productos frescos y agua, con lo que se espera desarrollar resiliencia económica para prepararse para las condiciones climáticas extremas causadas por el cambio climático. Además, se están haciendo esfuerzos dirigidos hacia sectores como el turismo sostenible, los servicios financieros, la agricultura y las energías renovables, lo que podría garantizar un desarrollo más equilibrado y menos vulnerable a las fluctuaciones del mercado global.
El turismo es particularmente importante, ya que el país alberga el Delta del Okavango y el desierto de Kalahari, maravillas naturales del mundo y un punto de atracción para el ecoturismo. Además, la gestión responsable de los ingresos de los recursos naturales ha permitido que Botsuana mantenga una economía estable y en crecimiento.
Como las reservas de diamantes se están agotando gradualmente, los esfuerzos estatales se centran en explotar las reservas de carbón del país, exportar otros productos minerales como el cobre y minerales potencialmente críticos como manganeso, níquel y cobalto, así como seguir desarrollando el procesamiento local de diamantes con valor agregado en el país. En este contexto, en 2023, funcionarios de Namibia y Botsuana reafirmaron un plan para construir una línea ferroviaria que dé servicio a las exportaciones de carbón de Botsuana por mar.
Por otra parte, las dinámicas instituciones financieras de Botsuana, demostradas por su robusto sistema bancario y la estabilidad monetaria del Banco de Botsuana, son indicadores prometedores de que Botsuana tiene las herramientas necesarias para superar la inminente turbulencia económica. Aun así, la diversificación y la desigualdad siguen siendo problemas urgentes que indudablemente persistirán durante años y que también serán temas centrales en las próximas elecciones generales a finales de octubre, que se perfilan como las más competitivas en la historia de la nación.
ASPECTOS SANITARIOS: VIH/SIDA
En 2022, Botsuana tenía una tasa de prevalencia de VIH del 16,4% en la población adulta, la cuarta más alta del mundo (xvii). Sin embargo, el control de la epidemia ha mejorado significativamente en los últimos años.
Durante los años 2000, las tasas de VIH en adultos superaban el 25%, lo que provocó un gran impacto social y económico: millares de niños quedaron huérfanos y se redujo de forma importante la fuerza laboral. Hoy en día, el acceso a la atención médica es amplio, y el tratamiento antirretroviral (TAR) es gratuito para quienes lo necesitan.
Botsuana se destacó por ser el primer país en alcanzar los objetivos «95-95-95» de ONUSIDA. Esto significa que el 95% de las personas con VIH conocen su estado, el 95% de ellas reciben tratamiento, y el 95% de quienes reciben tratamiento logran controlar el virus. Además, las nuevas infecciones han disminuido drásticamente, de 28,9 por cada 1.000 adultos en el año 2000 a 3,3 en 2022.
A pesar de estos avances, algunas poblaciones, como las mujeres jóvenes entre 15 y 19 años, siguen estando en mayor riesgo, con una incidencia casi 700% mayor que la de los hombres de su misma edad. Aproximadamente un tercio de la respuesta al VIH/SIDA en Botsuana es financiada por el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del SIDA (PEPFAR)xviii, mientras que el gobierno local cubre el 60% de los costos.
SEGURIDAD Y CRIMINALIDAD ORGANIZADA TRASNACIONAL
Botsuana ha sido históricamente uno de los países más estables de África en términos de gobernabilidad y seguridad, con bajos niveles de criminalidad organizada en comparación con sus vecinos. Sin embargo, en los últimos años, el país ha comenzado a enfrentar algunos desafíos relacionados con el crimen organizado y la seguridad, principalmente vinculados al tráfico de drogas, la minería ilegal y el tráfico de vida silvestre.
Botsuana comparte fronteras con países que enfrentan mayores problemas de inseguridad, como Sudáfrica y Zimbabue, lo que ha hecho que algunos problemas de seguridad transnacionales, como el tráfico de personas y armas, lleguen a Botsuana. En áreas rurales y remotas, la presencia de autoridades es limitada, lo que a veces permite que actividades ilegales, como la caza furtiva y la minería ilegal, se desarrollen sin intervención del Estado. Además, aunque no es un problema a gran escala, ha habido un aumento en la actividad de pandillas y en los robos en zonas urbanas. Gaborone, la capital, ha visto un aumento en ciertos delitos relacionados con la propiedad.
Botsuana se ha convertido en una ruta de tránsito para el tráfico de drogas, en particular para sustancias como la cocaína y la metanfetamina, que atraviesan el país hacia Sudáfrica. Aunque el consumo interno sigue siendo bajo en comparación con otras naciones, las autoridades han incrementado los esfuerzos para detener el tráfico de estupefacientes.
La minería de diamantes, una de las principales fuentes de ingresos del país, ha sido un foco de actividad ilegal. Algunos grupos criminales han intentado involucrarse en la extracción ilegal de diamantes y otros minerales, lo que genera tensiones entre las autoridades y las comunidades locales.
Debido a su rica biodiversidad, Botsuana ha sido un objetivo para el tráfico de especies protegidas, especialmente de elefantes. El país alberga una de las poblaciones de elefantes más grandes de África, lo que lo convierte en un objetivo para los cazadores furtivos que buscan el marfil. A pesar de los esfuerzos del gobierno por implementar medidas de conservación, el problema persiste.
No obstante, el gobierno ha sido proactivo en la protección de la vida silvestre, dado el impacto que el turismo tiene en su economía, aunque el furtivismo sigue siendo un problema en algunas áreas. La corrupción es relativamente baja, y la policía y el sistema judicial están bien considerados en comparación con otros países de la región.
Botsuana es un país seguro en comparación con otros países africanos, con bajos niveles de criminalidad organizada. Sin embargo, enfrenta algunos desafíos relacionados con el tráfico de animales salvajes y, en menor medida, con el narcotráfico, dado su tamaño y su ubicación estratégica en el sur de África. Como la creciente presión por parte de grupos criminales organizados plantea desafíos importantes para el futuro, las autoridades han reforzado la cooperación con otros países y organizaciones internacionales para hacer frente a estos problemas.
CAMBIO CLIMÁTICO, CONTROVERSIA SOBRE VIDA SILVESTRE Y MIGRACIONES
Botsuana es un país semiárido caracterizado por lluvias erráticas, sequías recurrentes, baja humedad del suelo y fenómenos meteorológicos extremos, como las inundaciones repentinas (xix). Estos factores contribuyen a una vulnerabilidad significativa para las comunidades del país.
Dichas condiciones afectan la disponibilidad de recursos hídricos y a la producción agrícola, que es una fuente de sustento para muchas zonas rurales. Esto aumenta la presión para encontrar soluciones innovadoras que permitan un crecimiento sostenible. Aunque la infraestructura del país sigue mejorando, pero las desigualdades económicas y sociales, especialmente entre las áreas rurales y urbanas, continúan siendo un desafío.
Las amenazas a la biodiversidad de Botsuana incluyen la degradación y pérdida de hábitats, la disminución de fuentes de agua, barreras al movimiento de la vida silvestre, la presencia de especies invasoras y los impactos del cambio climático. A pesar de estos problemas, Botsuana sigue siendo un país económicamente sólido y estable. Sin embargo, el éxito futuro dependerá de su capacidad para enfrentar estos desafíos y aprovechar las oportunidades de diversificación económica.
Las frecuentes condiciones de sequía han afectado gravemente la producción alimentaria nacional y a otros sectores de la economía en años recientes. Entre 2015 y 2016, Botsuana experimentó una sequía que secó la presa de Gaborone, el principal suministro de agua para la capital y fue declarada la peor en tres décadas. Además, el presidente Mokgweetsi Masisi declaró 2017/2018 como un año de sequía para la agricultura.
Reconociendo las amenazas que suponen el aumento de las temperaturas, los posibles cambios en los patrones de precipitaciones y otros efectos del cambio climático en sectores como la seguridad alimentaria, el acceso al agua, la salud y el turismo, el Comité Nacional sobre Cambio Climático lidera los esfuerzos para generar consenso en torno a estas cuestiones, relacionadas con el cambio climático. Botsuana es signataria del Protocolo de Kioto, que busca limitar las emisiones de gases de efecto invernadero, y de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
A pesar de esto, los resultados de la última encuesta de Afrobarómetro (xx) indican que solo la mitad de los habitantes de Botsuana ha oído hablar del cambio climático. De ellos, la mayoría considera que está empeorando la calidad de vida y que debe ser combatido, aunque pocos confían en que se puedan lograr grandes cambios al respecto.
CONTROVERSIAS SOBRE LA VIDA SILVESTRE
RR.SS.El delta del Okavango (xxi), un delta interior con una biodiversidad única e importante en vida silvestre, que se inunda cada año, alberga importantes variedades de especies únicas, al igual que el desierto de Kalahari, conocido también como el desierto rojo por sus inmensas extensiones de arena rojiza y marrón que lo conforman, atraviesa con sus más de 700.000 km² varios países del sur africano (Botsuana, Namibia y Sudáfrica).xxii. Ambos son atractivos para el turismo, que aporta cerca del 10 por ciento de los puestos de trabajo del país.
Botsuana también ha hecho frente durante mucho tiempo a los desafíos de la caza furtiva delictiva organizada, que a menudo tiene como objetivo especies icónicas y de alto valor (rinocerontes, leones y elefantes). Botsuana ha hecho un esfuerzo concertado para detener la caza furtiva a través de programas de conservación, esfuerzos de aplicación de la ley para proteger la vida silvestre y medidas para reducir los conflictos entre humanos y vida silvestre.
En 2014, el gobierno de Khama prohibió la caza, citando la disminución de las poblaciones de vida silvestre. La decisión generó críticas de algunas comunidades que dependen de los ingresos del turismo de caza o están preocupadas por los daños a los cultivos causados por animales, en particular elefantes. Algunas partes interesadas han argumentado que la población de elefantes excede la capacidad del medio ambiente para sustentar esa población. En 2019, citando estas preocupaciones, el presidente Masisi levantó la prohibición de caza para permitir la caza regulada, incluida la de varios cientos de elefantes al año y rechazo los esfuerzos europeos desde 2022 para prohibir las importaciones de trofeos de vida silvestre.
MIGRACIONES
Las sequías recurrentes y la desertificación están aumentando la migración interna hacia las ciudades, en busca de oportunidades económicas y mejores condiciones de vida.
Además, Botsuana ha sido un receptor de migrantes de países vecinos como Zimbabue, lo que ha incrementado la presión sobre sus servicios sociales, especialmente durante los períodos de crisis económica y política en esos países. Aunque el gobierno ha gestionado bien la situación, estas tensiones sociales y económicas podrían agravarse si los problemas regionales continúan.
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ESPECIAL 35 ANIVERSARIO CAÍDA MURO DE BERLÍN
CONMEMORAcion de La caída del Muro de Berlín
JUEVES, 07 NOVIEMBRE 2024
Cruz de Castro Todos los muros terminan cayendo.
El 9 de noviembre de 1989 caía el Muro de Berlín, un muro de unos 50 kilómetros de largo y 4 de alto que durante 28 años dividió a Berlín Occidental de la República Democrática Alemana (RDA). Su eliminación significó el fin del régimen de la RDA y de los regímenes comunistas en Europa Oriental.
La demolición del Muro de Berlín no solo facilitó la reunificación de Alemania, sino que también simbolizó el fin de la Guerra Fría y el inicio de un Nuevo Orden Mundial, cuyas repercusiones se sienten hasta nuestros días.
El próximo día 9 se celebra el 35 aniversario de la caída del Muro de Berlín, uno de los episodios más importantes de la historia moderna, que simboliza el fin de la Guerra Fría y el inicio de profundas transformaciones políticas, económicas y sociales en Europa, que afectaron a la Unión Soviética y a sus países satélites en Europa del Este, que pasaban por graves dificultades económicas, caracterizadas por altos niveles de inflación y desempleo.
La falta de inversión en sectores estratégicos y el agotamiento del sistema de economía planificada agravaron las deficiencias y limitaron la calidad de vida de la población, generando un creciente descontento. La reunificación alemana en 1990 marcó la inminente desintegración de la Unión Soviética, que colapsaría formalmente en 1991, desencadenando conflictos en múltiples regiones y alterando el equilibrio geopolítico de la época.
Entre los factores políticos más relevantes se encuentran las reformas impulsadas por Mijaíl Gorbachov en la Unión Soviética, conocidas como perestroika (reforma económica) y glasnost (apertura política), que promovieron una mayor transparencia y apertura en los ámbitos político y económico. Sin embargo, estas reformas también socavaron el control del Partido Comunista y expusieron problemas de corrupción en altos dirigentes, debilitando el sistema autoritario.
Inspirados en parte por los cambios en la URSS, países como Polonia, Hungría y Checoslovaquia, fueron escenario de protestas y movimientos populares que exigían mayores libertades y mejoras en las condiciones de vida. Además, organizaciones de resistencia como Solidarność (Solidaridad) en Polonia se convirtieron en símbolos de oposición al régimen comunista y aceleraron la crisis del sistema.
La caída del Muro de Berlín no solo simbolizó el colapso del bloque soviético, sino que también fue un paso decisivo hacia la reunificación de Alemania, que se concretó oficialmente el 3 de octubre de 1990 y puso fin a la Guerra Fría. La disolución de la propia Unión Soviética llevó a la independencia de sus repúblicas y transformó el mapa geopolítico mundial. Asimismo, impulsó un proceso de democratización en muchos países del Este de Europa, como Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria y Rumanía, que comenzaron a abandonar sus sistemas comunistas. En los años siguientes, varios países de Europa del Este se integraron en la Unión Europea y en la OTAN, alineándose con las democracias occidentales y consolidando una nueva era de cooperación en Europa.
CONTEXTO HISTORICO
La Segunda Guerra Mundial concluyó en 1945 con la rendición de Alemania en mayo y de Japón en septiembre, dejando un escenario de devastación global y una reconfiguración del sistema de poder mundial. Este contexto dio paso a la Guerra Fría, una intensa rivalidad geopolítica y estratégica entre las dos superpotencias emergentes: Estados Unidos y la Unión Soviética. Al término de la contienda (1939-1945), los países aliados que habían derrotado a la Alemania nazi decidieron dividir Alemania en dos entidades políticas: la República Federal de Alemania (RFA), bajo la influencia de Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, y la República Democrática Alemana (RDA), controlada por la URSS. Sin embargo, las potencias occidentales se resistieron a reconocer a la RDA como un estado independiente, reflejando las tensiones latentes que definirían la Guerra Fría, que surgió en un contexto de reconstrucción y tensión ideológica. Estados Unidos promovía un modelo de democracia y economía de libre mercado, mientras que la Unión Soviética impulsaba el comunismo y una economía centralizada. Esta rivalidad se manifestó en conflictos indirectos, como la Guerra de Corea, la Guerra de Vietnam, la Crisis de los Misiles en Cuba y las intervenciones en Afganistán y América Latina, así como en la carrera armamentista y espacial.
Esta confrontación, que se extendió de 1947 a 1991, representó un enfrentamiento ideológico, cuyo impacto se proyectó en todas las esferas de la política internacional y en el tejido socioeconómico global. Más allá de su dimensión militar, este período estuvo marcado por una intensa competencia por la hegemonía global, dando lugar a una compleja red de alianzas y bloques geopolíticos enfrentados en una «guerra subsidiaria».
Ambos bloques buscaban expandir su influencia global, especialmente en el Tercer Mundo, que comprendía América Latina, Asia y África. La confrontación se manifestaba tanto en la expansión ideológica como en el control de áreas estratégicas y recursos.
La Guerra Fría no solo rediseñó el orden mundial en términos de relaciones interestatales, sino que también impregnó la estructura de las sociedades contemporáneas, afectando desde la economía hasta la cultural. Las doctrinas religiosas, el discurso político, los medios de comunicación y sectores tanto militares como civiles, junto con áreas clave como la salud y la educación, fueron moldeados por la lógica bipolar. Cada aspecto de la vida cotidiana quedó marcado por la dicotomía ideológica, mientras se disputaba el tipo de orden global -el llamado «Nuevo Orden Mundial»- que prevalecería en el siglo XX.
A comienzos de la década de 1980, la URSS comenzó a enfrentar graves problemas económicos y políticos. Las reformas impulsadas por Mijaíl Gorbachov, conocidas como perestroika (reforma económica) y glasnost (transparencia y apertura política), buscaron modernizar el país y reformar el sistema socialista. Sin embargo, estas políticas aceleraron la desintegración del poder central, y en 1989, la caída del Muro de Berlín simbolizó el debilitamiento del bloque comunista en Europa del Este, preludio de la disolución de la Unión Soviética en 1991.
CONTEXTO GEOPOLITICO Y GEOESTRATEGICO
El fin de la Guerra Fría trajo consigo una serie de transformaciones que siguen influyendo en la geopolítica actual. La desaparición de la URSS dejó a EE. UU. como la única superpotencia, lo que promovió una era de unipolaridad en los años 90. EE.UU. intervino en conflictos internacionales, defendiendo un orden liberal global, como se vio en la primera Guerra del Golfo (1991) y en intervenciones en los Balcanes.
La unipolaridad empezó a ceder en las décadas siguientes, con la emergencia de países como China e India. China, en particular, se convirtió en un competidor estratégico de EE. UU. al expandir su influencia económica y militar, dando lugar a una nueva dinámica de competencia geopolítica que algunos analistas llaman la «Nueva Guerra Fría».
El fin de la Guerra Fría condujo a la fragmentación de varios Estados multinacionales (como Yugoslavia y Checoslovaquia) y a un resurgimiento de los nacionalismos, lo que dio lugar a conflictos étnicos y regionales. Este proceso también influyó en Europa del Este y en países de Asia Central y el Cáucaso, donde surgieron nuevos Estados que buscaban definir sus propias identidades y alianzas.
Tras la caída de la URSS, la OTAN se expandió hacia el este, integrando a países ex soviéticos y del antiguo Pacto de Varsovia, lo que ha sido una fuente de tensiones con Rusia. En el siglo XXI, esta rivalidad se reactivó, siendo notable en los conflictos de Georgia (2008) y Ucrania (2014 y 2022).
En el ámbito geoestratégico, la denominada “carrera nuclear” o búsqueda del poder nuclear definió gran parte de la tensión durante la Guerra Fría. Desde el inicio de este conflicto, Estados Unidos y la URSS desarrollaron extensos arsenales atómicos, dando lugar a la teoría de la “Destrucción Mutua Asegurada” (MAD), un equilibrio de poder basado en la disuasión.
Estados Unidos implementó la Doctrina de Contención, que incluía políticas diseñadas para frenar el avance comunista. Entre ellas se destacan el “Plan Marshall” —orientado a la reconstrucción de Europa— y la Doctrina Truman, que apoyaba a países amenazados por el comunismo.
Por su parte, la Doctrina Brezhnev, promulgada en 1968, permitía a la URSS justificar la intervención en países socialistas que intentaran alejarse de la ideología comunista, consolidando así su influencia en Europa Oriental.
Finalmente, la Guerra Fría culminó en 1991 con la disolución de la Unión Soviética, dando paso a un nuevo orden mundial dominado por Estados Unidos y al surgimiento de otros actores globales como China y la Unión Europea, así como, la reconfiguración de Alianzas y Bloques: Expansión de la OTAN y el redimensionamiento de las organizaciones internacionales y ajustes estratégicos en Asia, Medio Oriente y Europa del Este.
En el Anexo I se detallan las etapas clave de la Guerra Fría, junto con los acontecimientos y sucesos más relevantes de este período.
DESCOLONIZACION
La Guerra Fría aceleró el proceso de descolonización al influir en la independencia de varias colonias, ya que EE.UU. y la URSS presionaron a las potencias europeas para socavar el colonialismo: EE.UU. buscaba expandir el mercado libre, mientras que la URSS apoyaba movimientos socialistas. Este contexto generó una intensa polarización en los nuevos estados, que se veían forzados a alinearse con uno de los dos modelos o a optar por la neutralidad a través del Movimiento de Países No Alineados, encabezado por figuras como Tito, Nehru y Nasser.
La competencia entre ambas superpotencias intensificó conflictos internos en países descolonizados, creando guerras subsidiarias en lugares como el Congo, Vietnam y Corea, donde EE.UU. y la URSS respaldaron gobiernos afines, complicando la consolidación de estos estados. Además, la ayuda económica y técnica se convirtió en una herramienta de influencia: mientras EE.UU. impulsaba el desarrollo económico a través de programas como la Alianza para el Progreso, la URSS ofrecía infraestructura para fortalecer alianzas socialistas, condicionando políticamente a los nuevos países.
A nivel ideológico, la Guerra Fría alentó movimientos revolucionarios que se expandieron en América Latina y África. Sin embargo, el contexto también debilitó las instituciones democráticas en estos países, estableciendo gobiernos autoritarios apoyados por las superpotencias. El Movimiento de Países No Alineados permitió a los nuevos estados buscar autonomía política y económica, aunque esta neutralidad enfrentó a las constantes presiones entre EE.UU. y la URSS, marcando sus trayectorias y generando tensiones que persistirían en el escenario global.
REPERCUSIONES EN ESPAÑA
Al final de la Segunda Guerra Mundial, la dictadura de Francisco Franco quedó aislada políticamente, debido a su colaboración con las potencias del Eje. Las NN.UU. sancionaron a España que no fue admitida en la organización en sus primeros años. No obstante, la tensión entre EE.UU. y la URSS aumentó la necesidad de aliarse con regímenes anticomunistas. Aunque inicialmente Franco estaba aislado, su anticomunismo y la posición estratégica de España en Europa Occidental hicieron que EE. UU, reconsiderara su postura.
En este contexto, la Guerra Fría tuvo un impacto significativo en España, tanto en el ámbito político como en el social y económico, aunque el país permaneció neutral y al margen de los principales conflictos de la época. España no formaba parte del bloque occidental ni del bloque oriental, debido a la dictadura franquista, pero logró aprovechar las tensiones de la Guerra Fría para obtener beneficios económicos y reconocimiento, que la permitieron romper el aislamiento y empezar el camino hacia una integración en el mundo occidental, a pesar de las restricciones de la dictadura franquista.
Uno de los efectos más importantes fue la firma del Pacto de Madrid (1953), por el cual EE.UU. estableció las bases militares de Torrejón, Rota, Zaragoza y Morón, estratégicas para los intereses de EE.UU., sobre todo en la vigilancia y despliegue de fuerzas en caso de un conflicto con la URSS, a cambio de ayuda económica y militar. Este acuerdo representó la integración gradual de España en la órbita occidental y, aunque no le dio entrada a la OTAN, fue un paso clave para su internacionalización.
Gracias a su posición estratégica y apoyo a Occidente, España fue admitida en la ONU en 1955. Esto marcó el fin de su aislamiento y abrió la puerta a relaciones diplomáticas con más países.
La ayuda económica de EE.UU., junto con las reformas internas, permitió a España iniciar un periodo de crecimiento y modernización conocido como el «desarrollismo». El Plan de Estabilización (1959) incentivó las inversiones extranjeras, promovió el turismo y produjo un importante crecimiento económico. A partir de los años 60, el turismo se convirtió en un pilar de la economía española, que trajo consigo la apertura cultural que contrastaba con la represión franquista. Aunque el régimen mantuvo su control autoritario, la influencia externa favoreció un cambio en las costumbres y una cierta modernización de la sociedad.
Durante los años 60 y 70, la influencia de la Guerra Fría también se manifestó en la lucha política interna. La oposición al franquismo se nutrió de ideologías marxistas y comunistas, y los movimientos estudiantiles y sindicales crecieron en resistencia al régimen, a pesar de la represión.
La muerte de Franco y el proceso de transición a la democracia (1975-1982) marcaron una nueva etapa en la Guerra Fría en España. El nuevo gobierno democrático se orientó hacia Europa y fortaleció su alianza con el bloque occidental. En 1982, España ingresó oficialmente en la OTAN, consolidando su papel en la esfera occidental.
CONTEXTO ECONOMICO
El contexto económico de la Guerra Fría (1947-1991) estuvo marcado por una fuerte rivalidad entre dos sistemas económicos opuestos: el capitalismo, liderado por EE.UU. y sus aliados occidentales, y el socialismo, encabezado por la URSS y sus satélites en Europa del Este y otras partes del mundo. Esta competencia influyó en la política, la economía y la vida social a nivel global.
Bajo el liderazgo estadounidense, el bloque capitalista adoptó políticas económicas de libre mercado, promoción de la empresa privada y el fomento del comercio internacional. Estados Unidos implementó el Plan Marshall para ayudar a Europa Occidental a recuperarse económicamente tras la Segunda Guerra Mundial, logrando una rápida reconstrucción e integrando a estos países en su esfera de influencia económica. Las economías capitalistas adoptan medidas de bienestar social y fomento del consumo, favoreciendo un crecimiento sostenido y una mejora en el nivel de vida en muchos países occidentales. El sistema de Bretton Woods, que desarrolló un sistema monetario internacional, consolidó el dólar como moneda de referencia.
Por su parte, la URSS impuso economías centralizadas y planificadas en sus países aliados, con un control estatal sobre la producción, distribución y consumo. A través de planos quinquenales, intentaron industrializar rápidamente sus economías, poniendo énfasis en la producción de bienes de capital y defensa en lugar de bienes de consumo. El COMECOM (Consejo de Ayuda Mutua Económica) fue creado para coordinar la cooperación económica entre los países socialistas, aunque con frecuencia, los intereses soviéticos prevalecían.
La competencia militar y espacial entre las superpotencias generó un gasto significativo en defensa y desarrollo tecnológico en ambas economías. Esta carrera armamentista fue un estímulo para la innovación tecnológica en sectores como la aeronáutica, la informática y la energía nuclear, pero también impuso una pesada carga fiscal. En particular, la economía soviética se debilitó al sostener la producción de armamento a costa de otros sectores, lo cual contribuyó a su crisis económica y eventual colapso.
Ambas superpotencias compitieron por influir en los países en vías de desarrollo, a menudo a través de ayuda económica y militar. EE.UU. y sus aliados promovieron políticas de libre mercado y apoyo financiero a través del FMI y el Banco Mundial, mientras que la URSS ofrecía asistencia y préstamos a gobiernos socialistas y movimientos de liberación. Esta intervención económica no siempre fue beneficiosa para las economías locales, ya que muchas veces generaba dependencia o conflictos internos.
También surgieron competencias conflictivas por el control de recursos energéticos en áreas como el Mar Caspio, Asia Central y Medio Oriente, así como cambios en el flujo de capitales y reubicación de inversiones estratégicas.
Al final de la Guerra Fría, el colapso de la URSS y la apertura de mercados en el bloque socialista generaron una transición hacia economías de mercado en muchos países.
SEGURIDAD, TERRORISMO Y CRIMINALIDAD ORGANIZADA
En general, el terrorismo durante la Guerra Fría se encuadraba en la dinámica de confrontación entre los bloques ideológicos y su influencia en los conflictos regionales, que muchas veces desembocaban en conflicto violentos, además, de las Operaciones Encubiertas y Guerra de Proxy que llevaron a cabo ambos bloques.
En las décadas de los 60 y 70, surgieron movimientos nacionalistas y antiimperialistas, principalmente en países del Tercer Mundo, muchos con apoyo soviético o chino, que buscaban independizarse de potencias coloniales o gobiernos alineados con Estados Unidos como el FLN (Frente de Liberación Nacional) en Argelia y el Vietcong en Vietnam, aunque este último aplicaba tácticas de guerrilla más que terrorismo directo.
En Europa Occidental surgieron grupos radicales como la RAF (Fracción del Ejército Rojo) en Alemania y las Brigadas Rojas en Italia, que buscaban desestabilizar a los gobiernos «capitalistas» mediante atentados y secuestros. Estos eran a menudo ideológicamente simpatizantes de la URSS, aunque no siempre recibían apoyo directo.
En respuesta, surgieron grupos de extrema derecha, especialmente en Europa, que combatían a los movimientos de izquierda a través del terrorismo y la intimidación. En Italia, por ejemplo, ocurrió la “estrategia de la tensión”, donde grupos fascistas promovían ataques para provocar una respuesta autoritaria del Estado.
Durante la Guerra Fría, las tensiones en el Medio Oriente también se intensificaron. Con el conflicto árabe-israelí como telón de fondo, surgieron grupos como la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), que llevaron a cabo ataques contra objetivos israelíes y occidentales, incluida la masacre en los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. Estas acciones buscaban visibilidad y presionar por la causa palestina.
Apoyados en algunos casos por la Unión Soviética o Cuba, varios países de América Latina experimentan movimientos guerrilleros con tácticas terroristas en sus métodos de lucha contra las dictaduras o gobiernos pro-estadounidenses, como los Tupamaros en Uruguay y los Montoneros en Argentina.
Estados Unidos por medio de la CIA y otros organismos de inteligencia apoyan regímenes y fuerzas paramilitares en América Latina bajo la lógica de la Doctrina de Seguridad Nacional, que justificaba el uso de tácticas de represión severa para detener la expansión del comunismo, en ocasiones incurriendo en métodos ilegales y violentos.
Con la disolución de la URSS, surge un nuevo concepto de seguridad global, marcado por el incremento de amenazas no convencionales como el terrorismo transnacional y las redes de crimen organizado. Este contexto impulsa la reconfiguración de las políticas de seguridad nacional y la intensificación de la cooperación internacional.
En Europa del Este y Asia Central, la transformación es notable. Se observa un auge de organizaciones criminales y un incremento en el tráfico de drogas y personas en las regiones de la ex-URSS. Además, emergen conflictos étnicos y movimientos separatistas en varias zonas postsoviéticas.
MIGRACIONES
Durante la Guerra Fría, los movimientos migratorios fueron moldeados principalmente por la rivalidad entre EE. UU. y la URSS, así como por sus respectivos aliados en el bloque occidental y el bloque oriental. Con la expansión de la influencia soviética en Europa del Este, millones de personas huyeron hacia Europa Occidental buscando asilo. La construcción del Muro de Berlín en 1961 fue un hito que limitó la emigración desde Alemania Oriental a Alemania Occidental, forzando una migración clandestina.
La Primavera de Praga en 1968 provocó un éxodo de checos y eslovacos tras la represión soviética del movimiento reformista, al igual que la Revolución Húngara de 1956, que desencadenó una migración masiva de húngaros hacia países como Austria.
Por otra parte, los gobiernos occidentales también incentivaron la migración de profesionales altamente calificados de los países comunistas, lo cual se llamó «fuga de cerebros». Este fenómeno tuvo un impacto significativo en áreas científicas y tecnológicas.
En África, Asia y América Latina, las intervenciones indirectas de la Guerra Fría crearon inestabilidad, generando movimientos migratorios. Países como Afganistán experimentaron masivos desplazamientos durante la invasión soviética en 1979, mientras que en América Latina, conflictos internos y dictaduras (apoyadas o combatidas por potencias de la Guerra Fría) llevaron a migraciones hacia otros países de la región o hacia Norteamérica.
Dentro de sus propias fronteras, la URSS y China llevaron a cabo desplazamientos internos de población para consolidar el control político. La URSS, deportó a minorías étnicas y grupos considerados una amenaza para el estado socialista hacia regiones remotas como Siberia o Asia Central.
CAMBIO CLIMATICO
Aunque durante la Guerra Fría, el cambio climático fue un tema marginal, ya que las principales preocupaciones giraban en torno a la carrera armamentista y la competencia ideológica entre EE.UU. y la URSS. Sin embargo, algunos elementos sentaron las bases para la comprensión moderna del cambio climático. En la década de 1950, científicos comenzaron a estudiar el impacto de la acumulación de dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera. En 1958, Charles David Keeling estableció una estación en el Observatorio de Mauna Loa en Hawái, donde midió el CO₂ atmosférico de forma continua, y creó la «curva de Keeling,» un hito en la documentación del aumento de los niveles de CO₂.
A pesar de la tensión, la cooperación científica fue uno de los pocos puntos de colaboración. El Año Geofísico Internacional (1957-1958) involucró a 67 países y fue un momento crucial en la investigación polar y la recolección de datos climáticos, incluidas las mediciones de dióxido de carbono en la atmósfera.
Ambas superpotencias estaban interesadas en el clima en el contexto militar. Se desarrollaron proyectos como el Programa HAARP (EE. UU.) y otras investigaciones sobre modificación climática, que buscaban conocer mejor los fenómenos atmosféricos, especialmente los que podían afectar operaciones militares o servir para estrategias de control del clima.
En las décadas de 1960 y 1970, las discusiones sobre el «efecto invernadero» y el cambio climático comenzaron a gana tracción entre científicos, pero la preocupación pública era limitada. Documentos como el «informe Charney» (1979) advertían sobre los posibles efectos del calentamiento global, aunque estos informes no tuvieron un gran impacto político en ese momento. Al final de la Guerra Fría, el tema cobró relevancia, contribuyendo al surgimiento de iniciativas de cooperación internacional como el Protocolo de Montreal (1987) para proteger la capa de ozono y sentando las bases para el Protocolo de Kioto en 1997.
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Elecciones presidenciales en Guinea-Bissau
UN CAMPO DE BATALLA ENTRE LA PROMESA DE ESTABILIDAD DEMOCRÁTICA EN UN CONTEXTO ELECTORAL INCIERTO Y LA PERSISTENTE SOMBRA DEL NARCOTRÁFICO.
LUNES, 18 NOVIEMBRE 2024
Guinea-Bissau afronta elecciones presidenciales en un entorno marcado por inestabilidad política, con acusaciones de autoritarismo contra el presidente Umaro Sissoco Embaló, enfrentamientos militares y un vacío institucional que obstaculiza la preparación de los comicios. La consolidación democrática y la estabilidad regional están en juego, mientras persiste el riesgo de perpetuar su ciclo de crisis.
Guinea-Bissau enfrenta una nueva crisis política en vísperas de las elecciones presidenciales del 24 de noviembre de 2024, en un contexto de prolongada inestabilidad desde su independencia de Portugal en 1973. El país, que ha sufrido cuatro golpes de Estado y numerosos intentos fallidos, ha sido históricamente un punto de tránsito del narcotráfico, especialmente durante la década de 2000, cuando la corrupción y la débil aplicación de la ley facilitaron el tráfico de cocaína entre América Latina y Europa.
El presidente Umaro Sissoco Embaló ha acentuado esta inestabilidad al disolver el Parlamento en dos ocasiones en los últimos años, la más reciente en diciembre de 2023, alegando amenazas de golpe de Estado. Estas acciones han intensificado las tensiones políticas y suscitado críticas de la oposición, que lo acusa de autoritarismo y de intentar instaurar una dictadura. En contraste, Embaló argumenta que dichas medidas son necesarias para garantizar la estabilidad en un entorno marcado por intentonas golpistas, como el reciente enfrentamiento entre la Guardia Nacional y las Fuerzas Especiales de la Guardia Presidencial en Bissau.
La disolución del Parlamento, controlado por la oposición, ha dejado un vacío institucional crítico. Este bloqueo incluye la incapacidad de renovar la comisión electoral, lo que pone en duda la organización adecuada de los comicios. Aunque los principales partidos aún no han confirmado sus candidatos, se prevé una repetición del escenario de 2019 entre Embaló y Domingos Simões Pereira.
Embalo ha enviado señales contradictorias sobre su futuro político. En septiembre de 2024 anunció que no competiría en noviembre, solo para luego insinuar su intención de mantenerse en el poder más allá de 2030. Este doble discurso genera incertidumbre sobre el rumbo del país.
El Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), con raíces en el movimiento de independencia, y el Movimiento para la Alternancia Democrática (MADEM), liderado por Embaló, siguen siendo las principales fuerzas políticas, aunque hay más de 30 partidos políticosi. El sistema de dos rondas para la elección presidencial añade una dimensión estratégica a los comicios, particularmente en un contexto de polarización.
La inestabilidad en Guinea-Bissau ocurre en un momento de expansión de golpes de Estado en África Occidental, lo que pone a prueba la capacidad de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) como garante regional de estabilidad.
Más allá del resultado de las elecciones, el reto principal radica en consolidar un sistema de gobernanza estable y reforzar las instituciones nacionales para prevenir abusos de poder.
CONTEXTO HISTORICO
Guinea-Bissau tiene una historia profundamente marcada por la colonización, la resistencia anticolonial y la inestabilidad política posterior a la independencia.
Los primeros asentamientos humanos datan de hace 10,000 años, con comunidades de cazadores-recolectores ubicadas en zonas costeras y fluviales. A partir del primer milenio a. C., la región se integró en redes de comercio y cultura del África Occidental, influenciada por grandes imperios como Ghana, Malí y Songhái. Los portugueses llegaron en el siglo XV, marcando el inicio de la colonización. Inicialmente no se aventuraron más allá del litoral marítimo y, en el interior, el reino de Gabú consiguió mantener su independencia hasta el siglo XIX, mientras las poblaciones costeras eran esclavizadas. Los portugueses se fueron expandiendo hacia el interior debido al lucrativo comercio de esclavos y oro. La abolición del comercio de esclavos por Gran Bretaña (1807) dio a los traficantes de Guinea un virtual monopolio sobre dicho comercio de África Occidental con Brasil. Aunque los gobiernos brasileño y portugués acordaron en la década de 1830 poner fin a este tráfico, el último envío importante de esclavos de África Occidental llegó a Brasil en 1852.
La resistencia anticolonial cobró fuerza en el siglo XX, bajo el liderazgo de Amílcar Cabral y el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), que opto por la lucha armada para conseguir la independencia. Desde inicios de la década de 1960 el PAIGC logró crear zonas liberadas, con la fundación de escuelas para toda la población -incluidas las mujeres- inspiradas en el pensamiento del brasileño Paulo Freireii, con la producción de libros escolares, clínicas improvisadas, agricultura de auto subsistencia y desarrollando formas innovadoras de organización sociopolítica, con base en las culturas locales.
Cabral dirigió una de las pocas luchas en donde un pueblo derrotó al colonizador y alcanzó la libertad, hecho ignorado muchas veces. La proclamación unilateral de independencia anunciada por el líder guineano el 8 de enero de 1973, fue la causa de su asesinato pocos días después en Guinea Conakry. La tesis más difundida, pero no confirmada, apuntan a la temida Policía Internacional y de Defensa del Estado (PIDE) portuguesa.
En abril de 1974, la dictadura portuguesa fue derrocada, y en septiembre, Portugal reconoció la independencia de Guinea-Bissau, que ingresó a la ONU. En julio de 1975, Cabo Verde y las otras tres colonias africanas declararon su independencia.
Desde su independencia, el país ha sufrido frecuentes golpes de Estado, tensiones étnicas y conflictos internos. João Bernardo «Nino» Vieira derrocó a Luiz Cabral en 1980, y su mandato estuvo marcado por represión y enfrentamientos militares. La guerra civil de 1998-1999 devastó la infraestructura y la economía, resultando en su destitución.
En el siglo XXI, gobiernos transitorios, elecciones disputadas y asesinatos políticos continuaron desestabilizando al país. José Mário Vaz completó un mandato completo en 2019, siendo el primero en lograrlo. Su sucesor, Umaro Sissoco Embaló, elegido en 2019, asumió el cargo en 2020 tras resolver impugnaciones electorales.
La herencia colonial portuguesa, la corrupción sistémica, el narcotráfico y la pobreza siguen afectando al país. Guinea-Bissau es un punto clave para el tránsito de drogas hacia Europa. A pesar de esfuerzos nacionales e internacionales por fortalecer las instituciones y combatir estas problemáticas, la situación sigue siendo precaria.
CONTEXTO GEOPOLITICO
Guinea-Bissau es un país rico en recursos naturales, destacándose por su potencial en pesca y agricultura. Sin embargo, enfrenta importantes desafíos derivados de la falta de infraestructura y un desarrollo industrial limitado. A pesar de estas restricciones, su posición estratégica y la riqueza de sus recursos atraen el interés de actores regionales e internacionales. Estas potencias combinan políticas de cooperación y desarrollo con iniciativas para mitigar actividades delictivas que proliferan debido a las debilidades estructurales del país.
Situada en África Occidental, Guinea-Bissau tiene una superficie de 36.125 km² y limita con Senegal al norte y con Guinea Conakri al sur y este. Su ubicación estratégica, próxima a zonas de alta inestabilidad como el Sahel, y su litoral de 350 km en el Atlántico, caracterizado por estuarios cenagosos, rías y el Archipiélago de Bijagós (compuesto por 81 islas, de las cuales pocas están habitadas), subraya su importancia geopolítica. Guinea-Bissau es también el punto más cercano entre América Latina y África: apenas 5.500 km la separan de Venezuela, una distancia que equivale a cuatro noches de navegación o cinco horas de vuelo.
Con una población estimada de 2,15 millones de habitantes (2023) y una capital, Bissau, que concentra a 492.000 personas, el país cuenta con un clima tropical favorable para la agricultura y una activa industria pesquera, potenciada por su extensa línea costera. Su territorio es predominantemente llano, y aunque el portugués es el idioma oficial, el criollo es la lengua más hablada por la población.
Guinea-Bissau se caracteriza por una notable diversidad cultural y religiosa. Los musulmanes, mayoritariamente sunitas, representan el 46 % de la población y se concentran en el norte y noreste. Las religiones indígenas, seguidas por el 31 %, están distribuidas por todo el país, excepto en el norte. Por su parte, los cristianos (19 %), tanto católicos como protestantes, tienen mayor presencia en Bissau y las zonas costeras. Esta coexistencia refleja un sincretismo cultural en el que muchas personas combinan creencias tradicionales con prácticas islámicas o cristianas.
En política exterior, Guinea-Bissau adopta un enfoque no alineado, buscando cooperación con múltiples estados y organizaciones. Es miembro fundador de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP) y mantiene relaciones estrechas con Portugal y Brasil. Mientras Portugal es un socio comercial clave y destino de una numerosa diáspora, Brasil apoya proyectos en áreas como educación, salud y agricultura.
En el ámbito internacional, Guinea-Bissau es miembro de organismos como la ONU, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). A nivel regional, forma parte del Banco Africano de Desarrollo y la CEDEAO, UEMOA, UA y la OCI, destacando su participación en la CILSS para combatir la sequía en el Sahel.
La cooperación con la Unión Europea abarca comercio, gobernanza democrática y desarrollo sostenible, incluyendo acuerdos para la pesca sostenible, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Por otro lado, Estados Unidos ha proporcionado ayuda alimentaria, infraestructura básica y programas de desminado desde 1990, además de alinear a Guinea-Bissau con su postura en temas internacionales, como el reconocimiento de Kosovo.
China financia proyectos de infraestructura a cambio de derechos de pesca y explotación forestal, además de invertir en telecomunicaciones. Rusia, históricamente ligada por la relación con la URSS, ha visto disminuir su influencia en los últimos años. India, por su parte, es el principal importador de productos de Guinea-Bissau, especialmente anacardos.
España mantiene una cooperación activa, liderada por la AECID, y en la que participan las CC.AA. en áreas como educación, salud y agricultura, además de programas para fortalecer instituciones y combatir el tráfico de drogas y personas. Aunque el comercio bilateral es modesto, hay potencial para un mayor crecimiento, especialmente en productos agrícolas como los anacardos.
ECONOMÍA Y SOCIEDAD
Guinea-Bissau es uno de los países más pobres de África. Ocupa el puesto 177 de 191 en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Con un PIB per cápita de los más bajos del mundo, alrededor del 68% de su población vive en condiciones de pobreza multidimensional. El país enfrenta serios problemas estructurales que incluyen deficiencias en el suministro energético debido a la financiación limitada, y uno de los presupuestos educativos más bajos de África. Además, registra algunos de los índices de mortalidad infantil más elevados del mundo y una esperanza de vida que apenas alcanza los 58 años.
Guinea-Bissau ocupa la posición 164 de 180 en el Índice de Percepción de la Corrupción, lo que refleja altos niveles de corrupción que agravan la inestabilidad económica y social. La economía del país es principalmente de subsistencia, basada en la agricultura (que representa el 45% del PIB) y la ganadería, mientras que los sectores industriales y de servicios son muy limitados. Esta economía de baja productividad se ve debilitada aún más por la falta de infraestructuras básicas y por una dependencia significativa de las importaciones de alimentos, lo que impide una autosuficiencia alimentaria efectiva.
A pesar de su situación crítica, Guinea-Bissau cuenta con recursos naturales como bauxita y fosfatos, y exporta productos pesqueros, madera y anacardos, siendo estos últimos el principal ingreso exportador, representando el 80% del total. La reciente implementación de proyectos de mejora en redes de telecomunicaciones y carreteras está impulsando un crecimiento ecológico.
No obstante, debido a la inestabilidad y la debilidad institucional, Guinea-Bissau depende en gran medida de la ayuda externa para sostener sus finanzas y llevar a cabo proyectos de desarrollo. Esta dependencia limita su autonomía política y su capacidad para ejecutar una agenda geopolítica independiente.
Para mejorar su productividad y facilitar una transformación económica estructural, Guinea-Bissau necesita atraer inversión extranjera en su industria, promover el desarrollo de cadenas de valor locales y mejorar significativamente sus infraestructuras y el capital humano. Alcanzar estas metas dependerá en gran medida del acceso a la financiación externa y del fortalecimiento de la gobernanza y la estabilidad política. Las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, podrían ser clave en este proceso, proporcionando recursos y financiación innovadora, como los bonos verdes, para fomentar un crecimiento sostenible.
SEGURIDAD, NARCOTRAFICO, TERRORISMO Y CRIMINALIDAD ORGANIZADA
Guinea-Bissau se encuentra atrapada en un círculo vicioso de pobreza extrema, corrupción institucional y debilidad estatal. Este panorama ha facilitado que el país se transforme, desde mediados de los años 2000, en un centro neurálgico del tráfico internacional de drogas. La geografía estratégica de Guinea-Bissau, con costas abiertas al Atlántico y un archipiélago difícil de vigilar, ha sido aprovechada por los cárteles sudamericanos, especialmente tras el endurecimiento de los controles en rutas tradicionales como Panamá y el Caribe.
El impacto del narcotráfico en Guinea-Bissau trasciende sus fronteras. Las redes del crimen organizado conectadas con el país financian grupos terroristas que operan en regiones como el Sahel, exacerbando la inseguridad en países como Malí, Chad y Nigeria. A nivel global, la cocaína que pasa por Guinea-Bissau está destinada principalmente a Europa, convirtiendo a este pequeño país africano en un eslabón clave en la cadena del crimen transnacional.
Desde 2006, las organizaciones delictivas han transformado a Guinea-Bissau en un punto de tránsito vital para el envío de drogas hacia Europa y Oriente Medio. Los cárteles sudamericanos establecieron una presencia visible, con figuras prominentes adquiriendo propiedades de lujo y consolidando su control sobre sectores económicos clave. La economía local, dominada históricamente por el comercio de productos agrícolas como anacardos, ha sido desplazada por la economía ilícita del narcotráfico.
La corrupción endémica y el involucramiento directo de las fuerzas de seguridad, incluidos altos mandos militares, han perpetuado la impunidad. Ejemplos notables incluyen los casos de José Américo Bubo Na Tchuto y Antonio Indjai, figuras militares de alto perfil acusadas de colaborar con los cárteles.
El archipiélago Bijagós, con su acceso difícil y limitado control estatal, se ha convertido en un punto de entrega para cargamentos de drogas lanzados desde aeronaves. Las pistas de aterrizaje abandonadas y las bases militares no solo carecen de supervisión, sino que en muchos casos son utilizadas para facilitar el transporte de drogas.
Los asesinatos de figuras clave, como el del presidente João Bernardo Vieira y el general Tagme Na Waie en 2009, han evidenciado el nivel de violencia vinculado al narcotráfico. Estos crímenes se perciben como ajustes de cuentas, subrayando la capacidad de los cárteles para operar con total impunidad y para infiltrarse en los niveles más altos de poder.
El narcotráfico en Guinea-Bissau tiene una conexión directa con grupos terroristas que operan en el Sahel y el norte de África, lo que subraya el carácter multidimensional del problema. Las ganancias de la cocaína han financiado operaciones de Boko Haram, Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y otros grupos similares. Este nexo entre narcotráfico y terrorismo intensifica la urgencia de una respuesta internacional coordinada.
Aunque ha habido esfuerzos internacionales para enfrentar el problema, como la intervención de la ONUDD y la asistencia técnica de países como Portugal y Estados Unidos, estos han sido insuficientes y esporádicos. En 2024, las incautaciones siguen siendo significativas, como los 789 kg de cocaína decomisados en marzo, pero no han alterado de manera sustancial el flujo de drogas ni la estructura operativa de los cárteles.
El caso de Guinea-Bissau es un ejemplo paradigmático de cómo el narcotráfico puede capturar a un estado debilitado, transformándolo en un epicentro del crimen organizado transnacional. La solución requiere una estrategia multidimensional que combine el fortalecimiento de las capacidades locales con un apoyo internacional sostenido y mecanismos de control regional para combatir el tráfico de drogas y sus consecuencias colaterales. Europa, como destino final de la mayoría de la cocaína, y países clave como España tienen un papel esencial en liderar estos esfuerzos.
GEOESTRATEGIA DE LAS DROGAS
El tráfico de drogas en África Occidental y su conexión con América Latina evidencian cómo las dinámicas del narcotráfico trascienden fronteras y dependen de la vulnerabilidad institucional de los Estados. Guinea-Bissau es un ejemplo paradigmático de cómo un país puede convertirse en un nodo clave dentro de un sistema criminal global que alimenta la demanda de cocaína en los mercados más desarrollados, mientras deja profundas cicatrices sociales, económicas y políticas en las regiones de tránsito.
Guinea-Bissau, situada a solo 5,500 km de Venezuela, es el punto más cercano entre América Latina y África, lo que la convierte en un eslabón estratégico en las rutas de tráfico de drogas. Esta proximidad permite que las rutas marítimas (cuatro noches en barco) o aéreas (cinco horas de vuelo) se utilicen para trasladar cocaína desde los principales países productores en Sudamérica hacia África Occidental y, desde allí, a Europa y otras regiones del mundo.
Según el último informe mundial de drogas de la Oficina de Naciones Unidas sobre Droga y Crimen (UNODC), más de 23 millones de personas consumen cocaína en todo el mundo. Estados Unidos lidera el consumo absoluto, seguido por Europa. Sin embargo, África y Asia han emergido recientemente no solo como corredores de tránsito, sino también como mercados crecientes de consumo.
Mientras que la producción de cocaína sigue concentrada exclusivamente en Colombia, Perú y Bolivia, el aumento sostenido de la demanda global ha provocado un incremento significativo en el cultivo y tráfico de la sustancia. En los últimos tres años, la superficie de cultivo creció un 76 %, impulsada principalmente por Colombia, en un contexto de debilitamiento de las políticas de erradicación.
Desde hace más de 15 años, África Occidental se ha consolidado como un importante corredor en la cadena global de distribución de cocaína. Se estima que un tercio de la cocaína que llega a Europa pasa por esta región.
La fragilidad institucional de los Estados en África Occidental ha creado un entorno propicio para las redes criminales transnacionales. Países con débiles estructuras gubernamentales, como Guinea-Bissau, han sido transformados en hubs estratégicos para el tráfico de drogas hacia Europa, Asia y Medio Oriente.
Dentro de la llamada “zona caliente” del tráfico en África Occidental se incluyen los siguientes países: Benín, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, Mali, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.
Entre estos, Guinea-Bissau, junto con Guinea y Senegal, forma parte de los principales núcleos de ingreso a través de la costa atlántica. Guinea-Bissau destaca particularmente debido a su geografía, su débil capacidad estatal y su historial de vínculos con redes criminales.
Prueba del nivel de complicidad alcanzado, quedo en evidencia en 2007, cuando los habitantes de las islas Bijagos, señalaban que las bases de la minúscula marina guineana eran empleadas no para controlar, sino para facilitar el tráfico de drogas. El espacio aéreo es otro colador, dado que los aviones heredados de tiempos de la ayuda soviética están almacenados hace largo tiempo. Las pistas abandonadas, son empleadas para que aviones que transportan droga, las utilicen, y ha sido frecuente ver a soldados, descargando paquetes con drogas.
CAMBIO CLIMÁTICO Y MIGRACIONES
El cambio climático influye de manera significativa en las dinámicas migratorias de Guinea-Bisáu, un país especialmente vulnerable tanto a eventos climáticos extremos como a la degradación ambiental. Fenómenos como las sequías prolongadas, el aumento del nivel del mar y los patrones de lluvia impredecibles afectan directamente a sectores clave como la agricultura y la pesca, de los que depende gran parte de la población. Estas alteraciones limitan los medios de subsistencia, agravan la pobreza y generan una presión migratoria, tanto interna como externa.
La economía de Guinea-Bisáu se basa principalmente en la agricultura, especialmente en el cultivo de anacardos, que representa una fuente crucial de ingresos. Sin embargo, las sequías prolongadas están reduciendo la productividad agrícola y el acceso a agua potable, forzando a muchas comunidades rurales a migrar hacia zonas urbanas o países vecinos en busca de mejores oportunidades.
Por otro lado, las zonas costeras densamente pobladas del país están en riesgo debido a la erosión costera y al aumento del nivel del mar. Las comunidades pesqueras, que dependen de la pesca artesanal, enfrentan amenazas a sus fuentes de ingresos y viviendas. Esto ha provocado desplazamientos internos desde áreas costeras hacia regiones más seguras en el interior, aunque estas zonas también presentan desafíos significativos, como infraestructura limitada y falta de oportunidades económicas.
Las inundaciones, cada vez más frecuentes y severas, están dañando infraestructuras y desplazando a miles de personas. Estas afectan de manera desproporcionada a las poblaciones más pobres, que suelen residir en zonas de mayor vulnerabilidad y tienen menor capacidad de adaptación. Además, el estrés generado por la escasez de recursos aumenta el riesgo de conflictos locales y desplazamientos forzados hacia otras áreas del país.
La combinación de falta de oportunidades económicas y los impactos del cambio climático está impulsando la emigración hacia países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), Europa y otras regiones. Muchos migrantes de Guinea-Bisáu se integran en redes migratorias ya establecidas hacia Senegal y otras naciones de África Occidental, buscando empleo y estabilidad económica.
En resumen, el cambio climático actúa como un «multiplicador de amenazas» en Guinea-Bisáu, intensificando problemas estructurales como la pobreza, la falta de infraestructura y la desigualdad. Para mitigar sus efectos, resulta esencial que el país reciba apoyo para implementar políticas de adaptación climática, fomentar el desarrollo rural y gestionar de manera sostenible los recursos naturales. Estas medidas no solo reducirían la presión migratoria, sino que también mejorarían la resiliencia de las comunidades más vulnerables. —◇◆◇—
Elecciones en la República de Somalilandia
SOMALILANDIA, UNA EXCEPCIÓN AFRICANA EN EL CUERNO DE AFRICA
LUNES, 18 NOVIEMBRE 2024
Somalilandia es una región autónoma que declaró su independencia de Somalia en 1991; sin embargo, hasta la fecha no ha sido reconocida por la comunidad internacional. A pesar de esta falta de reconocimiento, Somalilandia ha logrado importantes avances hacia la creación de un sistema democrático multipartidista, siendo una excepción en África Oriental.
El autoproclamado estado de Somalilandia celebrará el 13 de noviembre elecciones presidenciales y legislativas, las cuales han sido pospuestas en varias ocasiones (1). El presidente Muse Bihi Abdi se postulará para un segundo mandato de cinco años, lo que podría poner fin a un período de gran incertidumbre para los aproximadamente 4,5 millones de habitantes del país.
Estas serán las cuartas elecciones presidenciales mediante sufragio universal, aunque en los últimos años han enfrentado varios obstáculos. El presidente Bihi, cuyo mandato debía finalizar en 2022, justificó la postergación de los comicios alegando razones técnicas relacionadas con la organización y secuencia electoral (2), en particular, la necesidad de clarificar el calendario entre elecciones partidarias para evitar conflictos y asegurar una transición ordenada.
Este aplazamiento generó tensiones entre el gobierno y la oposición, quienes acusaron a Bihi de utilizar los retrasos para mantenerse en el poder de forma indebida. Las protestas resultantes y la presión internacional llevaron a Somalilandia a enfrentar un estancamiento en su proceso democrático. Tras varios intentos fallidos de mediación entre el gobierno y la oposición, la Cámara de los Ancianos (Guurti (3)) extendió el mandato del presidente por dos años y el suyo propio por cinco, lo que generó nuevas críticas por parte de la oposición, que acusó a la Cámara de facilitar la permanencia de Bihi en el poder más allá de su mandato.
Las protestas en contra del aplazamiento de las elecciones presidenciales de 2022 fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad (4), resultando cinco personas fallecidas y cientos de heridos, lo que puso en riesgo la imagen de Somalilandia, como un país consolidado con la estabilidad y la democracia.
A principios de 2024, el Guurti aprobó una nueva ley electoral que permite la celebración simultánea de elecciones presidenciales y de partidos políticos por primera vez. Los partidos de la oposición han respaldado esta ley, considerándola un paso crucial hacia la igualdad de condiciones en las próximas elecciones presidenciales.
CANDIDATOS Y PARTIDOS POLITICOS
En las próximas elecciones presidenciales de Somalilandia, los principales candidatos representan a los tres partidos políticos dominantes del país: Muse Bihi Abdi (Partido Kulmiye), actual presidente y candidato a la reelección. De tendencia nacionalista, su plataforma destaca la estabilidad y el desarrollo económico de Somalilandia. Abdirahman Mohamed Abdullahi “Irro” (Partido Waddani), progresista, centra sus propuestas en la transparencia gubernamental y las reformas políticas y Faysal Ali Warabe (Partido UCID), liberal, promueve la justicia social y el fortalecimiento de la democracia en el país.
CONTEXTO HISTORICO
📜 Perla Histórica
Un grupo de arqueólogos españoles desentierra en solitario los secretos de Somalilandia, el país que no existe (5)
La región que hoy ocupa Somalilandia tiene una historia que se remonta a miles de años, con evidencia de asentamientos humanos desde el Neolítico. Las pinturas rupestres de Laas Geel, de esta época, son esquemáticas y representan escenas de caza, similares a las encontradas en el levante de la Península Ibérica. Sin embargo, también presentan elementos únicos, como animales poco comunes en la región, lo cual sugiere la existencia de un intercambio cultural y comercial en aquella época.
En la antigüedad, se considera que Somalilandia pudo haber formado parte del mítico Reino de Punt, una civilización que comerciaba con el Antiguo Egipto y otras potencias del Mar Rojo y el Océano Índico. Las ruinas de antiguas ciudades portuarias, como Zeila y Berbera, sugieren que la región fue un importante centro de comercio, conectando el este de África con la península arábiga y Asia. Durante la expansión del Islam en el siglo VII, Somalilandia se convirtió en una región predominantemente musulmana. Con el tiempo, surgieron varios sultanatos islámicos en la zona, los cuales jugaron roles significativos hasta la llegada de los imperios coloniales europeos en el siglo XIX. Estos sultanatos fueron conocidos por su resistencia a las incursiones extranjeras y por mantener redes comerciales en el Cuerno de África.
Desde finales del siglo XIX, Somalilandia se ha distinguido de Somalia. Fue un protectorado británico hasta 1960, un territorio bajo una jurisdicción limitada del Reino Unido, antes de obtener la independencia por tan solo cinco días. En ese momento, se fusionó con la actual Somalia, que estaba bajo dominio italiano. El primer ministro de la Somalilandia Británica, Ibrahim Egal, se integró en el gobierno de la nueva república de Somalia, llegando a ser primer ministro en 1967, aunque fue depuesto en un golpe de Estado en 1969.
En la década de 1980, el Movimiento Nacional Somalí (SNM) surgió en Somalilandia y, tras el derrocamiento del dictador militar Siad Barre en 1991, declaró la independencia de la región, estableciendo a Hargeisa como su capital. En los siguientes diez años, el SNM redactó una nueva constitución, que fue aprobada mediante referéndum en 2001. Hoy, Somalilandia cuenta con su propia moneda, ejército, emite sus propios pasaportes, y celebra sus propias elecciones, las cuales han sido observadas y valoradas positivamente por socios internacionales, como la Unión Europea.
Tras la independencia, Somalilandia ha intentado expandir su control sobre las regiones de Sanaag y Sool. Tropas del coronel Abdullahi Yusuf (6) han lanzado varias incursiones para defender estas áreas, que consideran parte del estado de Puntland. Somalilandia busca mantener su independencia, pero sin Sanaag y Sool carece del territorio necesario para asegurar su viabilidad económica.
El legado pacífico de Somalilandia en la resolución de disputas entre clanes se ha visto afectado bajo la dura represión de manifestantes por el gobierno de Bihi.
Desde principios de 2022, diferentes conflictos han afectado la región de Sool. El 6 de febrero de ese año, las tensiones aumentaron cuando los ancianos de la región, incluyendo la ciudad de Las Anod, declararon su apoyo al gobierno federal de Somalia y pidieron la retirada de las tropas de Somalilandia. Poco después, una milicia local tomó la base de Goojacade en Sool, provocando una violenta represión por parte del gobierno de Somalilandia que resultó en la muerte de unos 20 manifestantes en diciembre.
La situación se agravó en febrero de 2023 cuando los líderes del clan Dhulbahante anunciaron su intención de formar un estado federal dentro de Somalia llamado SSC-Khaatumo, lo que intensificó los enfrentamientos con Somalilandia, dejando cientos de muertos y desplazando a unas 185,000 personas.
CONTEXTO GEOPOLITICO
Desde su declaración de independencia en 1991, Somalilandia ha operado como un estado autónomo dentro del noreste de África, manteniendo un relativo orden y estabilidad interna en comparación con el resto de Somalia. Sin embargo, esta estabilidad no le ha valido el reconocimiento formal como estado soberano en la comunidad internacional, que teme abrir un precedente para otras situaciones similares. La falta de reconocimiento limita su acceso a recursos financieros y obstaculiza su participación en foros y alianzas diplomáticas formales. Esta situación le impide acceder a la ayuda económica internacional directa, lo que representa un desafío significativo para su desarrollo económico y posicionamiento en el escenario global.
A pesar de anteriores fracasos en las negociaciones, el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, junto con funcionarios de EE. UU. y la UE, lograron que los presidentes de ambos territorios se reunieran en Djibouti. Aunque no se alcanzaron avances significativos en la soberanía, la reanudación del diálogo sienta una base para cooperar en temas técnicos, como la ayuda internacional, la gestión del espacio aéreo y la seguridad.
Esta situación en el “limbo” no ha impedido a varios actores internacionales, como la Unión Europea (UE), mantener relaciones con el gobierno de Hargeisa. El Reino Unido, mantiene un enfoque pragmático hacia Somalilandia, motivado por su interés en la estabilidad marítima y una comunidad somalí significativa en su territorio.
Pese a las restricciones, Somalilandia ha desarrollado relaciones informales con países vecinos como Etiopía y Djibouti, que reconocen su estabilidad y la importancia de su posición geográfica para el comercio y la seguridad regional, pero ninguno de ellos ha avanzado en su reconocimiento formal. Somalia y Somalilandia reanudaron en 2021 el diálogo sobre la independencia, declarada en 1991 y rechazada por Somalia.
La ubicación de Somalilandia en el Cuerno de África, un cruce vital para el comercio marítimo entre Europa, Asia y África ha atraído el interés de potencias globales y regionales, que compiten por su influencia en esta región. Estados Unidos (EE.UU.) ve a Somalilandia como un aliado para contrarrestar la creciente influencia china y como un socio estratégico en la lucha contra el terrorismo en África Oriental. China, por su parte, intenta integrar a Somalilandia y al Cuerno de África en su Iniciativa de la Franja y la Ruta, aunque se opone a su reconocimiento internacional. Taiwán ha establecido relaciones diplomáticas con Somalilandia como parte de su estrategia para aumentar su visibilidad internacional y reducir su aislamiento frente a la presencia china en África. Rusia, aunque con menor presencia, ha fortalecido lazos económicos y políticos con varios países de la región como Etiopía, Eritrea, y Uganda, consolidando su presencia política en esta zona crítica.
El Cuerno de África, un tablero regional donde se dirime la política global
Potencias regionales como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos ven en Somalilandia una oportunidad para expandir su influencia. Egipto, Turquía e Irán también buscan consolidar sus lazos en la región, intensificando las rivalidades. La competencia entre Emiratos Árabes Unidos y Turquía, en particular, se ha acentuado, utilizando cada uno la región como plataforma para sus intereses comerciales y energéticos. Turquía, que apoya explícitamente la unidad de Somalia, ha realizado importantes inversiones y establecido en territorio somalí bases militares, lo que complica aún más la situación para Somalilandia, que debe equilibrar alianzas y rivalidades para asegurar el apoyo político y el acceso a los recursos.
CONTEXTO GEOESTRATEGICO
La República de Somalilandia es un Estado con reconocimiento limitado (7), que a nivel internacional sigue siendo considerada parte de Somalia. Somalilandia tiene al norte el golfo de Adén, al este el estado somalí de Puntlandia y Somalia, al sur y suroeste Etiopía, y al oeste Yibuti. Tiene una superficie de 176.120 km² y una costa de 740 km, en el Golfo de Adén
La posición de Somalilandia es estratégica, ya que se encuentra en una de las rutas de comercio marítimo más transitadas del mundo, que conecta el océano Índico con el mar Rojo y el canal de Suez. Este corredor marítimo es fundamental para el comercio global, especialmente para el tránsito de petróleo y gas. Su proximidad al estrecho de Bab el-Mandeb convierte a Somalilandia en un punto de interés militar y económico para las potencias que buscan proteger sus rutas comerciales en la región.
A diferencia de Somalia, que enfrenta graves desafíos de piratería y terrorismo, Somalilandia ha logrado mantener una relativa estabilidad y seguridad en sus costas. Esto ha llevado a actores internacionales, especialmente en el ámbito marítimo, a reconocer su importancia en la lucha contra la piratería en el golfo de Adén. La seguridad que Somalilandia ofrece resulta atractiva tanto a nivel regional como para los actores globales que dependen del comercio marítimo.
Para fortalecer aún más la seguridad marítima y el control sobre las rutas de comercio y energía, los Emiratos Árabes Unidos y DP World (8), del Sultán Ahmed bin Sulayem, están realizando importantes inversiones en el desarrollo del puerto de Berbera. Una infraestructura logística que facilitará el acceso a rutas comerciales clave en el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Este puerto no solo es estratégico para el tránsito de mercancías, sino que también apoya la presencia militar y económica de Emiratos Árabes Unidos en la región, consolidando su posición.
Somalilandia busca atraer inversiones extranjeras y capitalizar su estabilidad, permitiendo la exploración de sus recursos naturales, como el petróleo y gas, por empresas internacionales. Esta estrategia busca fortalecer su economía y posicionarse como un socio comercial atractivo en la región, a pesar de la falta de reconocimiento oficial. Sin embargo, La entrada de empresas extranjeras también genera dependencia y cierto grado de pérdida de control sobre los recursos nacionales, una concesión necesaria en sus intentos de generar crecimiento económico y empleo en el país.
ECONOMIA, SOCIEDAD Y RECURSOS
Desde su declaración de independencia, Somalilandia ha enfrentado importantes desafíos económicos, especialmente en cuanto a inversión e infraestructura. Su economía depende principalmente de la exportación de ganado —ovejas de cola gruesa y camellos—, especialmente hacia los estados del Golfo. No obstante, el país posee recursos naturales no explotados, como reservas de petróleo, carbón y piedras preciosas, además de abundantes recursos pesqueros.
La diáspora somalí juega un papel crucial en la economía, ya que las remesas son una fuente importante de ingresos para la región. Existen comunidades significativas en EE. UU, Reino Unido, Australia, Emiratos Árabes Unidos y en países como Suecia, Noruega, Países Bajos, Alemania, Dinamarca y Finlandia, entre otros.
En 2016, los Emiratos Árabes Unidos firmaron un contrato de 30 años valorado en casi 500 millones de dólares, para gestionar el puerto de Berbera, considerado uno de los activos estratégicos del Cuerno de África. La expansión del puerto se complementa con la construcción de una red de carreteras que conecta con Etiopía, un país sin salida al mar y en proceso de industrialización, con más de 100 millones de habitantes y uno de los principales socios comerciales de Somalilandia. El proyecto generará empleo para la juventud del país, donde el 70% de la población tiene menos de 30 años.
Las autoridades creen que la combinación de infraestructura (incluyendo el puerto, el corredor de Berbera, una zona franca y un aeropuerto internacional), permitirá satisfacer las crecientes necesidades logísticas de la región, promoviendo el desarrollo económico y la estabilidad en Somalilandia y sus vecinos.
La sociedad de Somalilandia es conservadora y se basa en fuertes estructuras de clanes. Aunque la región ha experimentado décadas de conflicto, ha logrado cierta estabilidad en comparación con el resto de Somalia. Esto ha permitido a sus habitantes establecer una economía local, principalmente centrada en la ganadería y el comercio. A pesar de los desafíos, Somalilandia ha desarrollado un fuerte sentido de identidad e independencia.
La mayoría de la población de Somalilandia pertenece a grupos étnicos somalíes, especialmente al clan Isaaq, que predomina en esta región. Otros clanes importantes incluyen los Dir y los Harti, así como algunos grupos minoritarios de origen árabe. Estos clanes tienen una gran influencia en la vida política y social y, desempeñan un papel importante en la estructura de la sociedad.
La religión mayoritaria en Somalilandia es el Islam, específicamente el Islam suní de la escuela shafi’i (9). La identidad religiosa es un aspecto central de la vida social y cultural, influyendo en muchas áreas, desde el sistema educativo hasta las leyes, que se rigen parcialmente por la sharía. La mayoría de la población es profundamente religiosa y conserva tradiciones islámicas que influyen en las normas sociales y educativas.
SEGURIDAD, TERRORISMO (10) Y CRIMINALIDAD ORGANIZADA (11)
El Estado Islámico en Somalia (EI-S), con base en las montañas del noreste de Puntlandia (norte de Somalia y fronterizo con Somalilandia, se ha convertido en una amenaza real para la seguridad regional. Su emir, Abdulqadir Mumin, ha surgido como una figura clave en el liderazgo mundial de los Estados Islámicos. Este grupo ha ganado influencia frente a su principal rival, Al-Shabaab, destacándose como centro logístico y financiero clave para las redes en Africa, consolidándose como un actor importante por su capacidad de generar ingresos, principalmente a través de extorsiones. EI-S ha enviado fondos a sus filiales en África e incluso Afganistán, fortaleciendo su influencia tanto en Somalia como en la región.
A medida que el Estado Islámico pierde terreno en Siria e Irak, el grupo ha incrementado su presencia en África. El surgimiento de Mumin como potencial líder global sugiere que el EI-S podría desempeñar un papel más amplio en el movimiento yihadista. No obstante, aunque el EI-S tiene un impacto considerable, su amenaza para la seguridad en Somalia es limitada en comparación con la de su rival yihadista Al-Shabaab, afiliado de al-Qaeda.
En este contexto, el crecimiento del EI-S podría afectar a la seguridad de Somalilandia debido al conflicto latente en la región de Soon, limítrofe con Puntlandia. La expansión del Estado Islámico en esta área podría generar una amenaza latente de incursiones o intentos de expansión. Además, las tensiones entre el El-Somalia y Al-Shabaab, junto con las respuestas de las autoridades, podrían empujar a algunos combatientes a buscar nuevos territorios, desplazando el conflicto hacia Somalilandia.
Desde un punto de vista económico, las redes de extorsión y financiación del Estado Islámico podrían impactar indirectamente en la economía de Somalilandia, desviando recursos o limitando la inversión. Además, un aumento de la influencia del EI-S podría motivar a socios internacionales a involucrarse más en la región, comprometiendo la autonomía de Somalilandia.
CAMBIO CLIMATICO Y MIGRACIONES
Somalilandia, es una bomba de relojería climática (12). Enfrenta desafíos climáticos severos que se agravan por la crisis climática global.
Con un ecosistema ya frágil, dependiente en gran medida de las lluvias erráticas, esta región es particularmente vulnerable a fenómenos meteorológicos extremos. Además de los efectos directos del cambio climático, la situación se ve exacerbada por factores socioeconómicos como la pobreza, la dependencia agrícola y la falta de infraestructura. A ello se suma la falta de reconocimiento internacional de Somalilandia, lo cual limita su acceso a fondos y programas globales de asistencia, como el Fondo Verde para el Clima y las iniciativas de la ONU, así como a recursos de instituciones como el FMI Y BM.
El cambio en los patrones de precipitación es notable. Las lluvias, que antes se concentraban de abril a junio y de octubre a diciembre, ahora son irregulares, con eventos intensos en cortos períodos seguidos de largas sequías, lo cual causa inundaciones y la pérdida de suelos fértiles. Las temperaturas medias anuales han aumentado, y se espera que para mediados de siglo experimenten un incremento adicional de entre 1,5 y 2°C, lo que afectará la disponibilidad de agua y agravará la desertificación.
La economía depende en gran medida de la agricultura y el pastoreo. Aunque el sector agrícola representa aproximadamente el 15% del PIB, la desertificación y las sequías reducen las tierras cultivables al 3%, a lo que se suma la escasez de insumos y la limitada tecnología de riego, afectando gravemente a la productividad agrícola y la seguridad alimentaria. Además, las exportaciones de ganado, que constituyen la principal fuente de ingresos del país, también dependen de lluvias impredecibles y de una infraestructura insuficiente para la gestión del agua, el almacenamiento de alimentos y el transporte, aumentando la vulnerabilidad del sector.
A pesar de estos desafíos, Somalilandia esta implementado medidas de adaptación, como el uso eficiente del riego y la captación de agua de lluvia, aunque la falta de recursos limita su impacto. Las autoridades locales destacan la necesidad urgente de programas de reforestación, manejo sostenible de tierras y energías renovables, que reducirían el impacto ambiental y crearían nuevas oportunidades de empleo.
MIGRACIONES Y TENSIONES SOCIALES
La escasez de agua, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los suelos han obligado a más de 600.000 personas a abandonar sus tierras en un territorio de poco más de cuatro millones de habitantes, lo que ha generado migraciones internas y externas. La falta de empleo alternativo y el incremento de la migración juvenil hacia las ciudades intensifican las tensiones sociales y los conflictos por los recursos básicos.
Para las mujeres y niñas que viven en Somalilandia, la vida es extremadamente difícil. Se estima que el 98 % de ellas ha sufrido mutilación genital femenina y las decenas de miles de mujeres y niñas que residen en campamentos para desplazados internos, se enfrentan un riesgo constante de violencia. Las autoridades de Somalilandia advierten que el desempleo juvenil, acentuado por el abandono de las explotaciones agrícolas familiares, es un factor clave en la creciente inestabilidad social y política del país, que contribuye también a la migración y al extremismo en la región.
La crisis en Somalilandia es, además, una advertencia mundial: según el Banco Mundial, si no se adoptan medidas, el cambio climático podría forzar a 140 millones de personas en las zonas más pobres del planeta a emigrar para 2050xiii.
📖 Versión novelada. Pedro Fuentetaja
SOMALILANDIA EN VÍSPERAS DE ELECCIONES
La tarde caía con la serenidad engañosa que solo conoce quien ha vivido en Hargeisa, capital de Somalilandia. Aquí, entre el polvo que el viento levanta con cada ráfaga y el bullicio de los mercados, la calma es siempre un paréntesis entre acontecimientos. Bajo el cielo cambiante del Cuerno de África, familias enteras se preparaban para una elección que podría ser histórica, y para muchos era su primera vez participando en un proceso democrático tan grande. No era poca cosa, sobre todo cuando desde niño se crecía con el recuerdo de un país que luchaba por existir en un mundo que no lo reconocía.
Farah, un joven comerciante de 28 años que vendía piezas de repuesto en el mercado de Bakaaraha, estaba ansioso. Los viejos del lugar le habían dicho que estas elecciones podrían determinar el futuro de Somalilandia, su estabilidad, incluso sus fronteras. Pero para él, el desafío era encontrar la manera de alimentar a su familia. Con dos hijos pequeños y una esposa enferma, la política parecía lejana, excepto cuando las tensiones alcanzaban la vida diaria.
En los cafés de Hargeisa, los debates se volvían más intensos cada día. Muse Bihi Abdi, el actual presidente y líder del Partido Kulmiye, buscaba extender su mandato prometiendo estabilidad y desarrollo. Frente a él, Abdirahman Mohamed Abdullahi “Irro”, candidato progresista del Partido Waddani, hacía una apuesta arriesgada por la transparencia y la reforma. Y en medio de ambos, Faysal Ali Warabe, veterano liberal y líder del Partido UCID, proponía justicia social, aunque muchos lo veían más como un idealista que como un candidato real.
Pero era en el seno de las familias donde el peso de estas elecciones se sentía más real. Farah lo discutía con su amigo Abdi, quien había vuelto de una breve temporada en Etiopía buscando empleo. Ambos tenían dudas. “Dicen que Bihi ha retrasado esto más de una vez para quedarse en el poder,” dijo Abdi, dándole vueltas a una taza de café. “Y que las protestas en 2022 fueron duras. ¿Recuerdas cómo reprimieron a la gente? Incluso hubo muertos. ¿Y por qué el Guurti, esa Cámara de Ancianos, ¿lo respalda siempre?”
Farah no sabía qué decir. Recordaba aquella represión, los disturbios en las calles. Los ojos de su esposa aún mostraban el miedo de aquellas noches en las que la incertidumbre era la única certeza.
Sin embargo, para los ancianos de la aldea de Farah, la política era vista con otra perspectiva. Ellos, guardianes de las historias del pasado, conocían bien la fragilidad de la paz en una tierra marcada por siglos de luchas. Decían que Somalilandia había cambiado, pero que no podía permitirse volver a los tiempos de dictaduras o guerras civiles. Farah, que apenas había conocido aquella época, veía la sombra de ese pasado reflejada en cada palabra de los ancianos.
Mientras tanto, al otro lado de la ciudad, en los muros de la Universidad de Hargeisa, algunos jóvenes hablaban de sus esperanzas. Hawa, una estudiante de ciencias ambientales soñaba con un Somalilandia reconocida en el mundo, pero sabía que, en la práctica, el reconocimiento traía tantos desafíos como soluciones. “¿Crees que algún día se reconocerá nuestra independencia?” preguntó a su amigo Jamal, quien estudiaba historia. Jamal rió con amargura. “Tal vez cuando dejemos de ser un tablero en el juego de otros. Hay mucho interés aquí, Hawa. Mira a los chinos, los estadounidenses, los saudíes… todos tienen su propio juego.”
Los dos amigos eran conscientes del peso de la situación geopolítica en la vida cotidiana. Sin embargo, Hawa y Jamal también compartían una esperanza: que los líderes de Somalilandia fuesen capaces de representar los sueños de su gente, en lugar de sacrificar el país por intereses ajenos.
La noche llegó y, con ella, los ecos de los cánticos de las mezquitas de Hargeisa. Farah, Hawa, Jamal y todos los ciudadanos de Somalilandia estaban en la antesala de una elección que decidiría el destino de sus hijos, de sus hogares y de su propia identidad como nación.
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Elecciones en la República de Namibia
LAS ELECCIONES EN NAMIBIA PODRÍAN MARCAR UN HITO HISTÓRICO CON LA VICTORIA DE SU PRIMERA PRESIDENTA, REFLEJANDO UN AVANCE EN LA REPRESENTACIÓN DE GÉNERO EN ÁFRICA AUSTRAL
LUNES, 25 NOVIEMBRE 2024
Namibia se prepara para unos comicios que se van a desarrollar en un clima político de gran expectativa y cierta incertidumbre. Será una oportunidad para que los ciudadanos decidan sobre el futuro liderazgo del país, donde por primera vez una mujer podría ser la Jefa del Estado. Los sufragios determinarán también la composición del Parlamento Nacional, lo que representa un hito clave para la estabilidad democrática del país.
En febrero de 2024, el presidente Hage Geingob perteneciente a la Organización del Pueblo de África del Sudoeste (SWAPO) falleció de forma inesperada. En una transición considerada ejemplar, el vicepresidente Nangolo Mbumba asumió la Jefatura del Estado, en cumplimiento de las disposiciones constitucionales, y ejercerá el cargo hasta el final del mandato, previsto para el 21 de marzo de 2025. Como parte de esta reorganización, Mbumba designó como vicepresidenta a Netumbo Nandi-Ndaitwah, quien hasta entonces ocupaba los cargos de viceprimera ministra y ministra de Relaciones Exteriores.
Mbumba ha declarado públicamente que no tiene intención de postularse a la presidencia. Por su parte, Nandi-Ndaitwah, reelegida como vicepresidenta de SWAPO en el Congreso General del partido en noviembre de 2023, se perfila como la candidata presidencial de la formación para las elecciones de noviembre de 2024. De confirmarse la victoria, que las proyecciones actuales otorgan a SWAPO, Nandi-Ndaitwah se convertiría en la primera mujer en asumir la presidencia de Namibia.
Las elecciones en Namibia se celebrarán el 27 de noviembre, para elegir a la persona que ocupara la Jefatura del Estado de la República desde 21 de marzo de 2025 al 21 de marzo de 2030 y 96 de los 104 escaños de la Asamblea Nacional.
Sistema Electoral. El presidente de la República es elegido por voto popular y directo para un mandato de cinco años, con posibilidad de una sola reelección, mediante el sistema de segunda vuelta. Si ningún candidato recibe más del 50% en la primera ronda de votación, se realizará una segunda vuelta. Desde la instauración de la presidencia electa en 1994, ninguna elección ha requerido segunda vuelta, debido a que los candidatos de la SWAPO superan holgadamente los tres cuartos de los sufragios válidos.
Los 104 miembros de la Asamblea Nacional consisten en 96 escaños elegidos y ocho miembros (sin derecho a voto) designados por el presidente de la República. Los 96 miembros electos son elegidos por sistema proporcional cerrado. El país se encuentra dividido en catorce regiones, las cuales actúan a su vez como circunscripciones electorales de múltiples miembros.
Candidatos Y Partidos Políticos
Netumbo Nandi-Ndaitwah (SWAPO) vicepresidenta de Namibia desde 2024 y ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación. Ejerció como vice primera ministra de Namibia desde 2015 hasta 2024. También es vicepresidenta del SWAPO desde 2017 y previsiblemente se convertirá en la Presidenta del país tras elecciones del 27 de noviembre. También ha sido Ministra de Medio Ambiente y Turismo, y miembro de la Asamblea Nacional. En 2017, Nandi-Ndaitwah fue elegida vicepresidenta del partido en el VI Congreso del partido. Es la primera mujer en ocupar ese puesto.
La Organización del Pueblo de África del Sudoeste (SWAPO) de Namibia, fue un movimiento independentista que ha gobernado en forma ininterrumpida, desde su independencia en 1990. En sus orígenes, como casi todos los movimientos independentistas de Africa eran marxista-leninista, la SWAPO se transformó luego de su llegada al poder en una fuerza de centroizquierda. En el Congreso del partido de 2017 se definió formalmente como socialdemócrata. Aunque multirracial, desde su fundación el grupo étnico ovambo mantiene una influencia dominante en el partido. En 2017, sin embargo, Hage Geingob, quien ya ejercía como presidente de la República desde 2014, se convirtió en el primer presidente del partido no perteneciente a esta etnia.
Panduleni Itula con su ‘Independent Patriots for Change’ (IPC), partido fundado solo cuatro meses antes de las elecciones de 2019 para respaldar la candidatura presidencial, se ha consolidado desde entonces como segunda fuerza, en base a los resultados obtenidos en algunas importantes circunscripciones locales, si bien el Movimiento Democrático Popular (PDM) de McHenry Venaani mantiene formalmente la condición de principal partido de la oposición. Existen otros partidos con menor impacto nacional.
Demografía Electoral. En 2019 de una población de 2.699.025 habitantes se registraron 1.358.468 y votaron 826.198 el 62,06 por ciento. Los Ovambo (50%) históricamente votan por SWAPO, mientras otros grupos buscan alternativas. La composición étnica es mayoritariamente de grupos bantúes como los ovambo, herero y nama, además de pequeñas comunidades de europeos y san (bosquimanos). Las áreas rurales suelen respaldar a SWAPO; las urbanas tienden a ser más competitivas. El voto juvenil está creciendo, pero con alta desafección por falta de oportunidades.
Contexto Histórico. Los primeros homínidos que poblaron esta parte de África fueron los Australopithecus africanus, que vivieron hace unos cuatro millones de años en toda la parte de África que va desde Etiopía hasta Sudáfrica. Es posible que los primeros seres considerados como humanos, los homos habilis, hubieran nacido en Namibiam, pues la paleontología no había conseguido datar, a principios del siglo XXI, el lugar de nacimiento de esta especie, la primera que la comunidad científica admitía por unanimidad como humana según el paleontólogo Juan Luis Arsuaga.i
Namibia ha estado habitada desde tiempos prehistóricos, como lo evidencian herramientas y arte rupestre de hasta 25.000 años de antigüedad. Los primeros habitantes fueron los san (bosquimanos), un pueblo de cazadores-recolectores, y más tarde los damara, quienes practicaban la ganadería y la agricultura. Estas comunidades dejaron un importante legado en sitios como las pinturas rupestres de Twyfelfontein, un Patrimonio de la Humanidad.
Alrededor del primer milenio d.C, las migraciones de pueblos bantúes trajeron nuevas culturas y tecnologías a la región. Entre ellos estaban los owambo y los hereros, quienes introdujeron la agricultura a mayor escala y el pastoreo de ganado.
En el siglo XV, los navegantes portugueses comenzaron a explorar la costa de Namibia, pero no establecieron asentamientos permanentes. Durante los siglos XVIII y XIX, comerciantes y exploradores europeos, junto con colonos sudafricanos, comenzaron a interactuar con las comunidades locales, principalmente a través del comercio de bienes y esclavos.
Namibia, conocida entonces como África del Sudoeste Alemana, fue colonizada entre 1884-1915. Los colonos alemanes tomaron grandes extensiones de tierra, lo que provocó conflictos con los pueblos herero y nama. Entre 1904 y 1908, estos grupos se rebelaron, pero fueron brutalmente reprimidos en un genocidio que dejó decenas de miles de muertos (ii). Este episodio persiste en la memoria histórica del país.
Durante la Primera Guerra Mundial, Sudáfrica se convirtió en Namibia y, tras la guerra, administró el territorio bajo un mandato de la Sociedad de Naciones. Sudáfrica trató el territorio como una extensión propia, imponiendo políticas de segregación racial similares al apartheid. La ocupación sudafricana tuvo la resistencia de los movimientos independentistas, liderados por la Organización del Pueblo de África del Sudoeste (SWAPO), fundada en 1960. La SWAPO lideró una guerra de guerrillas contra el gobierno sudafricano, con el apoyo de aliados internacionales como la URSS, Cuba y países africanos. Tras décadas de conflicto y presión internacional, Sudáfrica conquistó un proceso de independencia supervisado por la ONU.
Namibia obtuvo su independencia el 21 de marzo de 1990, con Sam Nujoma como su primer presidente. Desde entonces, el país ha mantenido una democracia estable, aunque enfrenta desafíos como la desigualdad económica, la corrupción, el desempleo y los efectos del cambio climático. Namibia sigue siendo conocida por su rica biodiversidad y sus paisajes impresionantes, como el desierto del Namib, uno de los más antiguos del mundo.
Contexto Geopolítico. Namibia, situada en el suroeste de África, limita con Angola, Zambia, Zimbabue y Sudáfrica. Posee una superficie de 824.290 km², de los cuales 1.002 km² corresponden a su costa atlántica. Con una población de 2.928.000 habitantes en 2023, es uno de los países con menor densidad demográfica a nivel mundial (4 hab./km²). Su capital, Windhoek, concentra 431.171 habitantes, consolidándose como el principal centro político, económico y cultural del país.
Culturalmente, Namibia destaca como un crisol de influencias, que van desde tradiciones indígenas hasta herencias coloniales alemanas y sudafricanas. La música, la danza y las artesanías, como las producidas por el pueblo himba, son expresiones culturales prominentes que reflejan la diversidad étnica de la nación.
En el plano internacional, Namibia es un actor comprometido en foros multilaterales como la ONU, la Commonwealth y el Movimiento de Países No Alineados, desde los que impulsa agendas relacionadas con el desarrollo sostenible, la equidad global y la lucha contra el cambio climático. Su relevancia estratégica se deriva de ser un proveedor clave de uranio, junto con otros recursos naturales esenciales, incluyendo minerales raros y productos pesqueros, lo que la posiciona como un socio importante para potencias como China, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia.
Dentro de la Comunidad de Desarrollo de África Meridional (SADC), Namibia juega un rol destacado promoviendo la integración económica y la estabilidad regional. Sus relaciones bilaterales más relevantes incluyen a Sudáfrica, Angola y Botsuana, con un enfoque en la cooperación comercial, la seguridad fronteriza y la gestión conjunta de recursos naturales estratégicos, como el Delta del Okavango, que enfrenta presiones ecológicas significativas.
Contexto Geoestratégico
Comparada con otros países de la región, Namibia mantiene un entorno político relativamente estable, lo que la convierte en un destino atractivo para la inversión extranjera. Ocupa una posición geoestratégica clave en África, impulsada por la abundancia de uranio, diamantes y otros minerales vitales, así como por sus puertos, en especial Walvis Bay, un nodo esencial para el comercio regional e internacional que ofrece acceso privilegiado al Atlántico.
Ubicado estratégicamente en el centro de la costa namibia y con acceso directo a las principales rutas marítimas, Walvis Bay es la principal puerta de entrada para el comercio internacional del país. Este puerto comercial, el más grande de Namibia, recibe aproximadamente 3.000 escalas de buques al año y maneja alrededor de 5 millones de toneladas de carga. Su terminal de contenedores tiene capacidad para albergar 250.000 unidades anuales. Además, es un puerto de aguas profundas protegido que se beneficia de un clima templado.
Los corredores de Walvis Bay constituyen un sistema integrado de carreteras asfaltadas y redes ferroviarias bien mantenidas, permitiendo la conexión del puerto con diversos países a través de rutas como los corredores Trans-Kalahari (que enlaza con Sudáfrica), Trans-Caprivi (noroeste de Namibia y las fronteras con Angola, Zambia y Botsuana), Trans-Cunene (sur de Angola) y Trans-Orange. Estos corredores proporcionan a los países sin litoral de la SADC (Comunidad de Desarrollo de África Austral) acceso estratégico a los mercados trasatlánticos.
La riqueza mineral de Namibia, en particular su producción de uranio posiciona al país como un actor clave en la transición energética global, especialmente en el ámbito de la energía nuclear. En este contexto, China destaca como uno de los mayores inversores en infraestructuras namibias, con proyectos significativos como el desarrollo del puerto de Walvis Bay y la explotación de minas de uranio. Estas últimas son operadas principalmente por empresas chinas, que abastecen a sus centrales nucleares.
Además, Namibia exporta productos agrícolas, minerales y pesqueros a la Unión Europea, beneficiándose de acuerdos como el EPA (Acuerdo de Asociación Económica). Su industria pesquera es una de las más productivas del mundo y desempeña un papel crucial en la economía nacional, proporcionando empleo directo tanto en alta mar como en tierra. Las ciudades de Walvis Bay y Lüderitz están profundamente vinculadas a esta industria, sirviendo como puntos clave para la exportación de pescado y productos pesqueros hacia mercados internacionales.
Desde su independencia, Estados Unidos ha apoyado a Namibia en áreas como la salud, la seguridad y el comercio. Namibia forma parte del programa PEPFAR (Plan Presidencial de Emergencia para Alivio del SIDA) y ha recibido apoyo técnico y financiero de USAID y el CDC. En el ámbito militar, la colaboración incluye programas de capacitación para las Fuerzas de Defensa de Namibia.
Por su parte, Rusia, aunque ha perdido los estrechos vínculos que mantenía con sus aliados africanos «antiimperialistas» durante la era soviética, ha comenzado a revitalizar esas relaciones históricas y a explorar nuevas oportunidades. Esto se evidenció en la gira del ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, el pasado marzo por Namibia, Zimbabue, Angola, Mozambique y Etiopía, países del antiguo eje de influencia soviético. En reciprocidad, el ministro de Relaciones Exteriores de Namibia realizó su primera visita oficial a Moscú para participar en una reunión de la comisión bilateral de cooperación comercial y económica.
Economía, Recursos y Sociedad. Namibia tiene una economía en desarrollo, dependiente principalmente de la extracción de recursos naturales, pesca y agricultura. Es una de las economías más desiguales del mundo, con un coeficiente de Gini elevado, resultado de las políticas coloniales y del apartheid.
Namibia ha sido elogiada por su sólido marco institucional y de gobernanza, considerado uno de los mejores de África según el FMI. No obstante, la corrupción se percibe como un problema importante. En el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International, Namibia ocupó el puesto 59 en 2022, ligeramente por debajo del puesto 55 que alcanzó en 2014. La Comisión contra la Corrupción (ACC) actúa como organismo independiente con el mandato de investigar denuncias de prácticas corruptas y adoptar medidas para prevenir la corrupción en las entidades públicas y privadas.
La minería representa el 10% del PIB y más del 50% de las exportaciones. Namibia es uno de los mayores productores mundiales de diamantes y uranio, además de contar con importantes depósitos de zinc, oro y cobre. La agricultura es fundamental para la subsistencia de la población rural, aunque solo representa el 5% del PIB. Además, Namibia posee una de las zonas marítimas más ricas en recursos pesqueros, lo que contribuye significativamente a las exportaciones. El turismo, por su parte, genera el 15% del empleo, gracias a atractivos como el desierto del Namib, Etosha y la rica cultura local.
El 24 de marzo, la petrolera portuguesa Galp anunció que había encontrado una columna «significativa» de petróleo con reservas de alta calidad en uno de los pozos Mopane-2X, explorado en consorcio con las empresas namibias Namcor y Custos.
En el ámbito de las energías renovables, Namibia está aprovechando su clima desértico para apostar por la energía solar y reducir su dependencia de la electricidad importada. Existen proyectos prometedores para producir hidrógeno verde con el apoyo de inversores internacionales. El país aspira a producir el 70% de su electricidad a partir de fuentes renovables(iii) —solar, hidráulica y eólica— para 2030. Actualmente, importa el 60% de su electricidad desde Sudáfrica a través del Southern African Power Pool (iv).
Namibia también busca posicionarse como un actor clave en el mercado energético global. Su potencial para generar energía solar y desconectarse de la red eléctrica representa una oportunidad para Europa. Una delegación namibia ha promocionado al país como una potencia de energía limpia en la Cumbre Mundial del Hidrógeno en Róterdam, destacando su capacidad como exportador de hidrógeno verde y energía solar a partir de electrólisis (v).
A pesar de sus recursos, Namibia enfrenta desafíos económicos significativos. Tiene un desempleo superior al 30% y una limitada diversificación económica, dependiendo en gran medida de las exportaciones de materias primas. Además, existen profundas brechas económicas y sociales: mientras que las áreas urbanas muestran mayor desarrollo, muchas comunidades rurales viven en condiciones de pobreza. En el ámbito de la salud, Namibia ha logrado avances significativos en la lucha contra el VIH/SIDA, pero este sigue siendo una de las principales causas de mortalidad, agravado por problemas como la desnutrición y el acceso desigual a servicios de salud en zonas rurales.
En 2023, el 11,8% de los adultos (15-49 años) vivían con VIH, una tasa alta a nivel global. Sin embargo, el acceso a tratamientos antirretrovirales (ARV) ha alcanzado al 95% de las personas diagnosticadas, mientras que la transmisión madre-hijo se redujo a menos del 5%, gracias a campañas de educación, uso de preservativos y realización de pruebas regulares.
A pesar de estos logros, persisten desafíos importantes, como el estigma social, el acceso limitado a servicios en áreas rurales y la alta incidencia de comorbilidades como la tuberculosis. En 2023, Namibia registró 3.600 muertes relacionadas con el SIDA, lo que impactó severamente la esperanza de vida y generó una crisis social con miles de niños huérfanos. En los tres países, el miedo al rechazo social sigue siendo un obstáculo para las pruebas y el tratamiento. El acceso desigual a servicios de salud afecta más a las comunidades rurales. Faltan recursos disponibles lo que les hace dependientes de fondos internacionales, como el Plan de Emergencia para el Alivio del SIDA del Presidente de los EE. UU. (PEPFAR).
Seguridad, Terrorismo y Criminalidad Organizada. Namibia es uno de los países más estables de África en términos de seguridad interna y política, pero no está completamente exento de desafíos relacionados con la seguridad, el terrorismo y la criminalidad organizada. Aunque es un país seguro en comparación con otros países de la región, enfrenta amenazas específicas derivadas del crimen organizado y las actividades ilícitas transfronterizas. Las relaciones con sus vecinos, como Angola y Sudáfrica, son generalmente pacíficas, pero las actividades de contrabando a lo largo de las fronteras plantean desafíos. En este sentido, la respuesta gubernamental ha sido firme, pero la creciente sofisticación de las redes criminales y los desafíos regionales exigen una vigilancia constante y cooperación internacional.
Namibia no es un objetivo prioritario para grupos terroristas, y no ha registrado incidentes significativos en los últimos años. Sin embargo, la cercanía a países como Mozambique, con ataques terroristas en el norte por parte de yihadistas del Estado Islámico, exige que Namibia mantenga medidas de vigilancia. Aunque el riesgo es bajo, no se descartar el aumento del extremismo en África austral.
Namibia enfrenta desafíos en el ámbito del crimen organizado, relacionados principalmente con su ubicación geográfica estratégica y sus recursos naturales. Es un punto crítico en el tráfico ilegal de cuernos de rinoceronte y marfil, debido a su rica biodiversidad. Asimismo, es país de tránsito para el tráfico de personas, especialmente desde Angola hacia Sudáfrica. El tráfico de drogas, en particular cannabis y metanfetaminas, ha crecido en los últimos años, con redes locales conectadas a organizaciones internacionales. La explotación ilegal de diamantes y otros minerales preciosos en zonas remotas involucra a actores locales e internacionales.
El gobierno de Namibia ha implementado medidas para abordar los problemas de criminalidad y preservar la seguridad, con patrullas más estrictas y acuerdos con países vecinos para combatir el contrabando. Campañas para proteger los parques nacionales y los programas de conservación, además de aumentar las sanciones contra los cazadores furtivos.
Cambio Climático y Migraciones. El cambio climático representa una amenaza crítica para Namibia, país que ha registrado un incremento generalizado de las temperaturas. Este aumento, con un promedio nacional de aproximadamente 1 °C, es más acusado en ciertas regiones africanas (en el Sahel, la temperatura mínima al final de la estación seca ha aumentado hasta 3 °C). Los patrones de precipitación presentan una alta variabilidad espacial y temporal, intensificando los riesgos asociados a la sequía. Sin embargo, Namibia cuenta con oportunidades significativas para mitigar los efectos del cambio climático y adaptarse a sus impactos.
Las principales repercusiones negativas incluyen una mayor inseguridad alimentaria y la degradación de la base de recursos biológicos sostenibles, esenciales para la economía y los medios de vida locales. La sequía recurrente y la variabilidad en las precipitaciones amenazan la producción agrícola, mientras que la calidad y disponibilidad del agua se deterioran progresivamente en la mayoría de las regiones.
Ante esta situación, el gobierno de Namibia (vi) ha definido como prioridades de adaptación al cambio climático el garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los recursos biológicos, así como, fortalecer la gestión de los hídricos; promover la salud y el bienestar humano y desarrollar infraestructura resiliente. En paralelo, el país está implementando estrategias de mitigación, como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la conservación de ecosistemas clave. Su riqueza natural incluye parques nacionales y especies únicas como los rinocerontes negros y los elefantes adaptados al desierto, que sustentan el ecoturismo.
En 2024, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)vii inició un proyecto centrado en la interacción entre migración, medioambiente y cambio climático en Namibia. Este programa busca profundizar en la comprensión de los vínculos entre movilidad humana y crisis climática, además de facilitar políticas y programas que aborden de manera integrada los desafíos climáticos y migratorios.
A pesar de los retos, el cambio climático también ofrece oportunidades. Las medidas de adaptación pueden ser un motor de innovación tecnológica, sostenibilidad y crecimiento económico. La cooperación internacional y el trabajo conjunto con organizaciones como la OIM pueden reforzar las capacidades del país para enfrentar los desafíos y construir un futuro más resiliente y sostenible.
Namibia colabora con otros países del sur de África a través de la SADC (Comunidad de Desarrollo de África Austral) para manejar los efectos transfronterizos del cambio climático. Programas de organizaciones como la FAO, el Banco Mundial y ONGs están ayudando a Namibia a abordar los problemas climáticos y migratorios mediante financiación y transferencia de tecnologías.
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Resultados de las Elecciones en Uruguay
Este domingo 24 de noviembre, Uruguay eligió a su próximo presidente en una votación decisiva. Yamandú Orsi, del Frente Amplio, obtuvo la victoria con el 52,08% de los votos, marcando el retorno de la izquierda al Gobierno tras un período de gestión del Partido Nacional. Orsi derrotó al candidato oficialista Álvaro Delgado, quien contaba con el respaldo del actual presidente Luis Lacalle Pou.
VIERNES, 29 NOVIEMBRE 2024
El nuevo presidente asumirá el mandato en 2025 y gobernará hasta 2030, de acuerdo con el periodo quinquenal establecido por la Constitución uruguaya. La elección destacó por una participación ciudadana cercana al 90%, según datos oficiales de la Corte Electoral, reflejando la sólida tradición democrática del país.
Yamandú Orsi, del Frente Amplio, asumirá la presidencia de Uruguay tras una ajustada segunda vuelta en las elecciones de 2024, donde obtuvo el 52,08% de los votos (1.196.798) contra el 47,92% de Álvaro Delgado, del Partido Nacional (1.101.296). Durante la primera vuelta, el Frente Amplio obtuvo el 43,9% de los votos, seguido del Partido Nacional con el 26,7% y el Partido Colorado con el 16%.
Orsi centró su campaña en la unidad nacional y el desarrollo económico y social. En su discurso, resaltó su intención de gobernar con apertura al diálogo, promoviendo soluciones integradoras para un Uruguay más justo y próspero y reafirmó su compromiso con la democracia y los valores republicanos, haciendo un llamado a trabajar en conjunto para el desarrollo del país.
La elección de Orsi marca un giro hacia la centroizquierda después de un período de gobierno del Partido Nacional, liderado por Luis Lacalle Pou. Se espera un enfoque más progresista en políticas sociales, laborales y de equidad, incluyendo un refuerzo de los programas de bienestar y una posible revisión de las reformas promovidas por el gobierno saliente, como las relacionadas con la seguridad social y la liberalización económica.
La victoria del Frente Amplio refuerza su papel como la principal fuerza política de izquierda en Uruguay, tras un período de cuestionamientos internos y reestructuración. Sin embargo, la oposición, liderada por el Partido Nacional, sigue siendo robusta y podría obstaculizar ciertas iniciativas en el Parlamento, dependiendo de las alianzas.
El resultado también refleja un debilitamiento de partidos tradicionales como el Partido Colorado, y el ascenso de nuevas fuerzas como Identidad Soberana, que obtuvo un 2,7% en la primera vuelta, consolidándose como una opción emergente.
La propuesta de Orsi de gobernar con diálogo y buscar consensos podría disminuir la polarización política. Sin embargo, su gobierno se enfrentará a presiones de sectores más progresistas dentro del Frente Amplio, que buscarán avanzar en temas como los derechos sociales, el medio ambiente y la regulación.
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ULTIMA HORA
SITUACIÓN ACTUAL EN SIRIA TRAS EL ABANDONO DE BASHAR AL-ÁSAD
AUTOR Gabinete Geopolítica de Crisis
DOMINGO, 08 DICIEMBRE 2024
El 27 de noviembre de 2024, insurgentes sirios lanzaron una ofensiva sorpresa en el noroeste del país, permitiendo a las fuerzas rebeldes tomar rápidamente vastas áreas de la gobernación de Alepo, incluida la ciudad de Alepo, la segunda más grande de Siria. Asimismo, lograron ocupar zonas controladas por el gobierno en Idlib.
Ayer, las fuerzas insurgentes tomaron el control de Damasco, lo que forzó al presidente Bashar Al Asad a abandonar el país tras más de 13 años de guerra civil y medio siglo de dictadura bajo el control de la familia Al Asad.
La coalición rebelde, liderada por Hayat Tahrir al Sham, ha proclamado un «Estado Libre de Siria» y se ha comprometido a proteger las instituciones públicas mientras busca establecer un nuevo gobierno para el país.
Consecuencias encadenadas. La abrupta salida de Al-Ásad ha provocado la división entre las élites del régimen y un debilitamiento de las instituciones estatales, creando un vacío de poder y la fragmentación interna. De hecho, milicias progubernamentales y grupos opositores han intensificado sus esfuerzos por ganar influencia en áreas estratégicas, incrementando los riesgos de enfrentamientos locales.
Algunos movimientos han aprovechado el colapso del régimen para reclamar mayor participación en el futuro político del país, aunque carecen de unidad.
Los kurdos y otras minorías buscan garantizar autonomía y representación política en el nuevo escenario. Las organizaciones locales emergen como actores clave en la provisión de servicios básicos y en la mediación de conflictos.
Reacción Internacional. Rusia e Irán, antiguos aliados del régimen buscan salvaguardar sus intereses estratégicos. Rusia intenta liderar las conversaciones de transición, mientras que Irán consolida su influencia en áreas clave. Estados Unidos y la UE han condicionado su apoyo a la reconstrucción a la formación de un gobierno inclusivo y el avance en derechos humanos. Algunos gobiernos del Golfo presionan para facilitar una transición que estabilice la región y limite la influencia iraní.
Crisis humanitaria. La salida de Al-Ásad no ha aliviado la crisis humanitaria: 14 millones de personas siguen necesitando ayuda urgente. Los desplazados internos y refugiados permanecen sin perspectivas claras de retorno debido a la inseguridad y la incertidumbre política.
Economía en Ruinas. La economía siria está al borde del colapso, agravada por el caos político, las sanciones internacionales y la falta de recursos para la reconstrucción. La recuperación depende de un plan coordinado entre actores internos e internacionales, algo difícil de alcanzar en el clima actual.
Amenaza de Grupos Extremistas. En medio del caos, grupos como el Estado Islámico han incrementado su actividad, aprovechando la ausencia de un liderazgo central fuerte y las divisiones entre las fuerzas de seguridad. El Estado Islámico posee unas características que ningún otro grupo armado yihadista ha tenido jamás: pragmatismo y modernidad. Una táctica que le ha permitido extender sus fronteras, consolidar el territorio y convertirse en el icono indiscutible del movimiento yihadista mundial.
Perspectivas a corto y medio plazo. El abandono de Al-Ásad plantea oportunidades y riesgos. Por un lado, abre la posibilidad de una transición política liderada por actores internos y respaldada por la comunidad internacional. Por otro, el riesgo de una intensificación del conflicto y una mayor fragmentación territorial es significativo si no se logra un consenso inclusivo rápidamente.
La estabilización de Siria dependerá de la capacidad de los actores internos para negociar un gobierno de transición representativo. De un compromiso internacional unificado para evitar la instrumentalización del país como campo de batalla geopolítico. La priorización de respuestas humanitarias que mitiguen el sufrimiento de la población.
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Informe sobre la situación en el Estado de Libia (I)
Ubicado estratégicamente en el Norte de África, continúa enfrentando desafíos políticos, económicos y de seguridad profundos, Tras más de una década de conflicto.
VIERNES, 13 DICIEMBRE 2024
Los problemas estructurales que surgieron tras el derrocamiento de Muamar Gadafi en 2011 persisten, manteniendo al país en un estado de fragmentación política y social.
Libia: un Estado fallido trece años después de Gadafi
La situación en Libia sigue siendo extremadamente compleja, debido a la inestabilidad política, la fragmentación social y las tensiones entre actores internos y externos. La estructura del poder permanece dividida entre dos gobiernos rivales: el Gobierno de Unidad Nacional (GUN) o Alto Consejo de Estado y el Parlamento o Cámara de Representantes.
En este contexto, el Banco Central de Libia y la Compañía Nacional de Petróleo son las pocas instituciones funcionales que mantienen cierta cohesión estatal. Sin embargo, el control del banco se ha convertido en un nuevo frente de disputa (2), por la pugna entre su gobernador, Sadiq Kabir, y el primer ministro Abdulhamid Dbeiba. El mariscal Jalifa Haftar, quien controla el este del país con el respaldo del Parlamento, bloqueó el 26 de agosto de 2024 la producción de petróleo en el yacimiento de Al Fil, el segundo en importancia del oeste, con una producción de 70.000 bpd gestionado por Mellitah Oil & Gas, una empresa conjunta entre la Compañía Libia de Petróleo (NOC) y la italiana ENI (3) en protesta por el nombramiento unilateral que reemplazaba a Sadiq Kabir.
No obstante, la situación regreso a la normalidad tras la reunión del 28 de septiembre entre representantes del Parlamento y el Alto Consejo de Estado, donde alcanzaron un acuerdo para definir el mecanismo, los criterios y el calendario para la designación del nuevo gobernador, vicegobernador y junta directiva del BCL. Este pacto incluye la creación de una administración temporal para resolver la crisis de liderazgo en el banco, tras los intentos de ambas instituciones rivales de imponer a un gobernador.
La Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL), supervisó la firma del acuerdo, concebido como «puramente libio» y la Unión Europea (UE) elogió el acuerdo y subrayó su apoyo al papel de la ONU y de UNSMIL en la promoción de la estabilidad y la paz en Libia.
Posibles Escenarios
Libia sigue siendo un terreno clave para la estabilidad del Mediterráneo y el Sahel, por lo que es fundamental una estrategia multilateral que priorice la reconciliación política y la estabilización socioeconómica. El desarrollo de cualquiera de estos escenarios dependerá de múltiples factores internos y externos.
Contexto Histórico
Libia cuenta con una historia compleja, pero esencial para entender la situación actual. Su territorio fue hogar de civilizaciones antiguas como los fenicios y los griegos. Formó parte del Reino de Cirene, que más tarde fue absorbido por el Imperio Romano. Durante este periodo, la región pasó a ser conocida como la provincia romana de «Afri» (origen de África) y posteriormente se integró al Imperio Bizantino. En el siglo VII, la región fue conquistada por los árabes, que introdujeron el Islam, configurando su identidad religiosa y cultural. Durante siglos, Libia fue parte de diversos califatos hasta que quedó bajo el dominio del Imperio Otomano (1551-1911). Mientras las zonas costeras permanecieron bajo administración otomana, el interior del país mantuvo las estructuras autónomas de organización tribal.
En 1911, Italia colonizó Libia y mantuvo el control hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. En 1951, el país logró su independencia bajo una monarquía liderada por el rey Idris I. En 1969, un golpe militar encabezado por el coronel Muamar Gadafi derrocó al monarca, instaurando un régimen autoritario que combinaba ideologías socialistas e islamistas. El gobierno de Gadafi se caracterizó por la represión interna y el aislamiento internacional, que marcaron décadas de su historia.
Primera guerra civil Libia (2011-2013). Comenzó en febrero de 2011, como respuesta a las protestas populares que surgieron en Bengasi, capital de la región de Cirenaica, en la costa noreste de Libia, con motivo de las revueltas de la Primavera Árabe. Estas protestas, lideradas por grupos tribales excluidos del régimen de Muamar Gadafi, reclamaban su dimisión y la instauración de un gobierno democrático.
Las protestas se extendieron por todo el país, y los grupos armados organizados en el Consejo Nacional de Transición (CNT) comenzaron a luchar contra las fuerzas leales a Gaddafi. En abril la lucha se intensificó, y las fuerzas rebeldes tomaron varias ciudades, incluyendo Bengasi, Trípoli y Misrata. En junio la OTAN intervino en el conflicto, estableciendo una zona de exclusión aérea y bombardeando objetivos militares del régimen de Gadafi. Las fuerzas rebeldes avanzaron hacia Trípoli, y el 20 de octubre de 2011, Gadafi fue asesinado por las tropas rebeldes.
El derrocamiento de Gadafi dejó un vacío de poder que desencadenó una guerra civil y la fragmentación política del país. Las elecciones legislativas celebradas en julio de 2012 condujeron a la formación del Congreso General Nacional, un parlamento que, tras diversos acuerdos y maniobras políticas, quedó dominado por los islamistas.
La Segunda Guerra Civil Libia (2014-2020) enfrentó a las dos principales facciones: la Cámara de Representantes (HoR), respaldada por el Ejército Nacional Libio (LNA) liderado por el general Jalifa Haftar, y el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), reconocido internacionalmente.
Las hostilidades se desencadenaron cuando el general Haftar ordenó la disolución del Congreso General de Trípoli, controlado por los Hermanos Musulmanes, tras extender su mandato de forma unilateral. En paralelo, Haftar lanzó la Operación Dignidad en Bengasi, dirigida contra grupos islamistas y yihadistas, incluidos algunos leales al Congreso. Aunque el LNA justificó estas acciones como patrióticas, la motivación que subyacía era de carácter tribal y clientelista, con un predominio de oficiales provenientes del este del país, históricamente receloso del control centralizado de Trípoli, especialmente en temas como la gestión petrolera.
Las disputas por el control de los recursos petroleros y la influencia política se convirtieron en los ejes centrales del conflicto. Las llamadas «guerras de milicias» profundizaron la fragmentación territorial y política del país, mientras actores internacionales como Turquía, Rusia, Egipto y varias potencias occidentales intervinieron, apoyando a distintas facciones. La operación provocó una respuesta violenta por parte de grupos islamistas y diversas milicias, lo que escaló el conflicto a nivel nacional y agravó la ya crítica situación humanitaria, provocando un flujo significativo de refugiados
Un mes después, las elecciones legislativas dieron lugar a la creación de la Cámara de Representantes, con sede en Tobruk, y un Gobierno provisional encabezado por Abdullah Al-Thinni, ubicado en Al-Bayda. El conflicto reflejó una fractura profunda en la estructura del poder político, militar y económico en Libia, acentuada por el apoyo que fuerzas de Zintan (4) ofrecieron a Haftar, presionando al Congreso con su posible disolución forzada, marcando un punto de inflexión en la fragmentación del estado libio y su lucha por la estabilidad.
En 2014, la coalición Amanecer Libio se formó con el objetivo de expulsar a las fuerzas zintaníes de Trípoli. Esta alianza incluyó milicias islamistas opuestas a la Operación Dignidad, brigadas de Misurata (enfrentadas con Zintan) y otros grupos que buscaban consolidar su control en la capital. En este contexto, las elecciones parlamentarias de junio de 2014 llevaron a la formación de la Cámara de Representantes de Libia, establecida en Tobruk y aliada con la Operación Dignidad y Zintan, bajo la protección del Ejército Nacional Libio (LNA).
Simultáneamente, los diputados del Congreso General Nacional (elegidos en 2012) se autoproclamaron legisladores legítimos, aliándose con las milicias de Trípoli y, en menor medida, de Bengasi. Esta división cristalizó la rivalidad entre el Oeste (Congreso General Nacional) y el Este (Cámara de Representantes). El conflicto se internacionalizo a nivel regional: Egipto y los Emiratos Árabes Unidos respaldaron a Tobruk mediante ataques aéreos contra Amanecer Libio en Trípoli y Bengasi, mientras que Catar y Turquía apoyaron militar y financieramente a Amanecer Libio. El vacío de poder fue explotado por el Estado Islámico (EI), que tomó ciudades clave como Derna y Sirte antes de ser derrotado con apoyo internacional.
Este periodo marcó la fragmentación política y militar en Libia, con implicaciones geopolíticas y de seguridad en el Mediterráneo y el norte de África.
Ante este escenario, la ONU lideró las negociaciones que culminaron en diciembre de 2015 con la firma del Acuerdo Político Libio (APL) en Sjirat, Marruecos, bajo la dirección del diplomático español Bernardino León, Representante Especial del SGONU para Libia. Este acuerdo buscaba iniciar una transición hacia nuevas elecciones en un plazo de dos años.
La ONU implementó el plan de paz UNSMIL, estableciendo un Ejecutivo de transición (GNA) consensuado por los delegados de ambas facciones. Este plan mantuvo la Cámara de Representantes como Cámara Baja y transformó el Congreso General en la Cámara Alta (Consejo de Estado Superior). Aunque el proyecto fue avalado por los delegados y la Cámara de Representantes, fue rechazado por el Congreso General. Además, la lista de ministros encabezada por Fayez al-Sarraj no obtuvo aprobación parlamentaria, pero la ONU reconoció al GNA como el representante legítimo de Libia.
En 2016, el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), liderado por Fayez al-Sarraj como presidente del Consejo Presidencial y primer ministro, se estableció en Trípoli tras un breve exilio en Túnez. Este nuevo gabinete marcó un punto de inflexión en la fragmentada política libia al recibir el respaldo del Ejército Libio desvinculado del Ejército Nacional Libio (LNA) y de varios grupos armados no islamistas, incluidas brigadas de Misurata. La formación del GNA supuso la disolución formal del Congreso General Nacional, que fue reemplazada por el Alto Consejo de Estado como órgano consultivo. Sin embargo, no todas las facciones aceptaron el acuerdo de paz: diversas milicias islamistas, lideradas por Jalifa al-Ghawil, continuaron operando en el oeste de Libia, cuestionando la autoridad del nuevo gobierno.
A pesar del apoyo de la ONU y de una parte de la Comunidad Internacional, el GNA se enfrentó a serios desafíos internos. La Cámara de Representantes de Tobruk, reconocida internacionalmente como el Parlamento legítimo de Libia y respaldado por el LNA, se negó a ratificar el gobierno de Al-Sarraj, perpetuando la división política en el país. Como resultado, Libia quedó con dos administraciones en conflicto: el GNA en Trípoli, apoyado por el Alto Consejo de Estado, y la Cámara de Representantes en Tobruk, que contó con el apoyo del LNA liderado por Jalifa Haftar. Esta dualidad de poder agravó la ya precaria situación del país y dejó un vacío institucional que se transformó en el escenario de un prolongado conflicto político y armado.
A partir de 2017, Khalifa Haftar, líder del LNA, aprovechó la debilidad del GNA y el contexto internacional, marcado por el aislacionismo de la Administración Trump y la crisis diplomática de Catar, para expandir su control territorial. El LNA capturó importantes instalaciones petroleras en Ras Lanuf y Sidra, así como la región de Fezzán, Derna y Bengasi. Este avance militar fue posible gracias al apoyo diplomático y material de potencias como Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Rusia y Francia, lo que consolidó a Haftar como un actor clave en el conflicto.
Pese a los esfuerzos de la Comunidad Internacional para negociar una solución política, las cumbres realizadas en 2018 no lograron frenar las ambiciones de Haftar. En 2019, este lanzó una ofensiva para tomar Trípoli y consolidar el control sobre todo el país. Sin embargo, esta acción polarizó aún más el escenario internacional, intensificando la involucración de actores externos y alejando la posibilidad de una paz negociada.
En 2020, la intervención directa de Turquía en apoyo al GNA cambió el curso del conflicto. Ankara desplegó drones y apoyo militar estratégico que contrarrestaron el avance del LNA, asegurando la defensa de Trípoli y otras áreas occidentales. La posibilidad de una derrota del LNA llevó a Rusia a enviar aeronaves militares, marcando un punto de inflexión en el conflicto. Este equilibrio precario de fuerzas, donde cualquier avance implicaba enfrentarse directamente a potencias internacionales, obligó a ambas partes a retomar las negociaciones.
El bando de Haftar también experimentó cambios. Egipto y Rusia maniobraron para relegar a Haftar, que comenzaba a perder apoyo internacional, promoviendo en Aguilah Issa como figura política principal en el marco de las negociaciones de paz, evidenciando un cambio en las prioridades de los aliados internacionales del LNA, en buscar una solución política más estable. En 2020, las principales facciones alcanzaron un alto el fuego, y en 2021 se formó un Gobierno de Unidad Nacional (GNU) encabezado por Abdul Hamid Dbeibeh, con el objetivo de guiar al país hacia elecciones nacionales. Sin embargo, los comicios programados para 2021 han sufrido múltiples retrasos debido a disputas políticas y militares, evidenciando la fragilidad del proceso de paz en Libia.
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Informe sobre la situación en el Estado de Libia (II)
Libia posee las mayores reservas probadas de petróleo y gas natural de África y, además, tiene relevancia geopolítica por su ubicación estratégica en el Mediterráneo, puente entre África y Europa.
VIERNES, 13 DICIEMBRE 2024
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Contexto Geopolítico
Libia es uno de los países más grandes de África, con una superficie de 1.775.000 Km2 (está en el puesto 15 en la clasificación mundial). Al norte tiene 1.770 km de costa en el Mar Mediterráneo y fronteras territoriales con Egipto, Sudan, Chad, Nigeria, Argelia y Túnez.
Está conformada por las antiguas regiones históricas de Tripolitana, Cirenaica y Fezzán. El desierto del Sáhara cruza el país y deja, únicamente, una estrecha franja fértil en la costa mediterránea; una franja discontinua, ya que el desierto roza el mar en el golfo de Sidra, partiendo Libia en dos mitades. A occidente queda Tripolitania y a oriente la Cirenaica. Posee una población de 6.838.039 (hab./2024). Con una población masculina muy parecida a la femenina (50,4% y 49,6%). El 96,7% de la población practican la religión islamista y 2,8% son cristianos.
La composición étnica y tribal es de vital importancia para entender la complejidad del país, fruto de un complejo proceso histórico de migraciones humanas que comienza en el Neolítico (8000 a.C.) y que hoy en día aún explica la realidad política y social de la nación africana.
La contextualización del tribalismo libio es fundamental para comprender los acontecimientos actuales, y el posible curso de los futuros, ya que la estructura tribal es un factor clave en la falta de estabilidad de Libia.
Estas poblaciones que se remontan a tiempos muy antiguos están influenciadas por la confluencia de culturas árabes, bereberes, africanas y mediterráneas. Durante siglos, estas tribus han formado la estructura social básica del país, incluso en épocas de dominio colonial y después de la independencia.
En Libia, los términos «grupo étnico» y «tribu» tienen connotaciones distintas, aunque pueden estar relacionados, dependiendo del enfoque cultural, político y social. Los problemas étnicos y tribales han sido una característica central de su panorama político y social, particularmente después de la caída del régimen de Muamar Gadafi, debido a que desempeñan un papel crucial en la identidad, la política y las alianzas locales.
Diferencias clave en el contexto libio
Los grupos étnicos reflejan divisiones religiosas, culturales y lingüísticas e históricas más amplias, mientras que las tribus operan como unidades sociales y políticas basadas en relaciones de parentesco y redes locales. Las tribus jugaron un papel clave en la estructura de poder bajo Gadafi y siguen siendo influyentes en la Libia actual, especialmente en ausencia de un estado central fuerte.
Los árabes constituyen la mayoría de la población, son predominantemente musulmanes sunitas y están presentes en todo el país. Los bereberes (amazigh) son grupos originarios del Magreb. Habitan principalmente en regiones montañosas como Nafusa y zonas del desierto, como Ghadames. Han luchado por el reconocimiento de su lengua y cultura. Los Tebú (Toubou) son otro grupo nómada, originario del sur de Libia, en la región de Fezzán y cerca de la frontera con Chad y Níger. Están implicados en el control de rutas de contrabando. Mientras que los tuaregs, nómadas del desierto, también de origen bereber, tienen una cultura adaptada al Sahara y viven en las áreas desérticas del suroeste. Tienen vínculos culturales y familiares con los países vecinos. Además, existen otras minorías africanas generalmente migrantes o descendientes de comunidades del Sahel, que residen principalmente en el sur y en áreas urbanas.
En Libia, hay unas 300 tribus. Las afiliaciones tribales no son un rígido sistema de alianzas y divisiones, sino una realidad muy flexible. Muchas tribus rivalizan por los recursos, control de rutas comerciales y acceso al poder central. Tras la caída del régimen de Gadafi, la falta de una autoridad central fortaleció las disputas tribales, especialmente en el Fezzán, donde las tensiones entre tribus árabes, Tebú y Tuareg han escalado a enfrentamientos violentos. Además, controlan milicias armadas, lo que dificulta el proceso de estabilización en el país.
Las principales tribus se encuentran en Tripolitania (Oeste), como los Warfallah, que históricamente han tenido una influencia significativa en la región. En Cirenaica (Este) dominan los Awagir, Magharba y Obaidat, asociados con el poder militar en la región. Fezzán (Sur) es el hogar de tribus como los Tebú y los Tuareg, que tienen un papel crucial en las rutas de comercio y contrabando.
Las tribus libias no solo son unidades sociales y culturales, sino también actores políticos. Su posición política se alinea a menudo con intereses locales, regionales e internacionales. Algunas tribus respaldan al Gobierno de Unidad Nacional (GUN) en Trípoli, mientras que otras apoyan al Ejército Nacional Libio (ENL). Muchas tribus manejan áreas estratégicas, incluyendo recursos como petróleo y agua, además de rutas de migración y contrabando. También participan en las negociaciones y acuerdos con actores nacionales e internacionales.
Disputas Territoriales
Libia enfrenta múltiples problemas con sus países limítrofes debido a factores históricos, políticos, económicos y de seguridad. Además, la interacción de intereses estratégicos y económicos intensifica las tensiones, en el flanco oriental libio. Estas han aumentado, una vez más, en el Mediterráneo oriental, tras la firma de un acuerdo preliminar entre Libia y Turquía sobre derechos para exploración energética (petróleo y el gas) que Grecia considera incompatible con sus reivindicaciones en ZEE y que ha provocado reacciones de Chipre y Egipto. Algo parecido sucede con Túnez, donde ambos países disputan derechos de explotación marítima en la ZEE en el Mediterráneo. Además, con Egipto los problemas abarcan tanto la delimitación de territorios desérticos como el control de ZEE en el Mediterráneo.
Aunque no comparten una frontera terrestre, Libia y Malta mantienen disputas sobre la soberanía de ZEE también en el Mediterráneo. Estos desacuerdos reflejan el valor estratégico de los recursos marítimos y las rutas comerciales, siendo fuente recurrente de las tensiones diplomáticas.
Contexto Geoestratégico.
Es dinámico y complejo debido a su ubicación en el norte de África, su riqueza en recursos naturales, y su papel como punto de tránsito migratorio hacia Europa. Libia continúa siendo un núcleo de inestabilidad regional, donde convergen una guerra proxy con participación internacional y una lucha interna por el control territorial y económico. La fragmentación de actores, tanto internos como externos, hace que las alianzas sean volátiles. Desde la caída del régimen de Gadafi, el país ha enfrentado una fragmentación política y una intensa inestabilidad, marcada por la lucha entre diferentes facciones locales, la influencia de potencias extranjeras, así como, la presencia de grupos armados y milicias.
Actores Internos
Gobierno de Unidad Nacional (GNU), también denominado Gobierno de Acuerdo Nacional o Alto Consejo de Estado, es un órgano consultivo con sede en Trípoli, en el oeste del país. Fue establecido por la ONU y está capacitado para adoptar decisiones vinculantes en algunos ámbitos. Compuesto por miembros designados por las diferentes regiones y ciudades de Libia representa a los intereses del oeste del país y de la facción liderada por el primer ministro Mohamed Al Menfi y el presidente del Parlamento, Aguila Saleh. Su prioridad política es el reconocimiento de la ONU, lo que le permite acceder a los ingresos petroleros y distribuir recursos en las áreas bajo su control. Turquía respalda al GNU con apoyo militar, incluyendo drones y vehículos blindados.
El Parlamento o Cámara de Representantes es un órgano legislativo que se encuentra en Bengasi, en el este del país. Controlado por el Ejército Nacional Libio (ENL) liderado por el mariscal Khalifa Haftar y sus aliados, tienen su base de apoyo en la región oriental de Libia, pero, además, controla el este y el sur del país, incluida la rica región petrolífera de Cirenaica. Su objetivo es establecer un régimen centralizado que monopolice los recursos petroleros, Cuenta con el apoyo de Rusia, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos.
Las milicias locales y tribales están dispersas por todo el territorio y adaptan sus lealtades según sus intereses. Controlan recursos estratégicos como petróleo, agua y gas, utilizando armamento variado que incluye lanzacohetes y vehículos armados ligeros. Grupos afiliados al Estado Islámico (ISIS) y Ansar al-Sharia operan clandestinamente en regiones del sur, empleando tácticas de guerrilla y armamento de contrabando.
Actores Externos. Turquía apoya al GNU para expandir su influencia en el Mediterráneo oriental, obteniendo acceso a recursos energéticos y contratos de reconstrucción. Su contribución incluye el suministro de drones Bayraktar TB2, sistemas de defensa aérea y mercenarios sirios. Italia y Francia actúan motivadas por intereses energéticos y de seguridad. Italia apoya al GNU para controlar la migración hacia Europa y garantizar el suministro de gas natural, aunque Francia, con un enfoque en el Sahel, presta apoyo indirecto a Haftar, priorizando la lucha contra el terrorismo y su influencia energética en la región.
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) respaldan a Haftar para contrarrestar la influencia islamista, buscando un control indirecto de la producción petrolera. Para ello, proporcionan drones chinos y asistencia financiera. Egipto, está interesado en la estabilidad fronteriza y en proyectos energéticos, respalda al ENL con armamento pesado, inteligencia y municiones.
Estados Unidos intenta contrarrestar la presencia rusa en Libia, apoyando el proceso de paz y combatiendo el terrorismo. Además, trata de facilitar la actividad de empresas energéticas estadounidenses, recurriendo a operaciones militares selectivas contra grupos yihadistas. Aunque apoya al GNU, tiene buenas relaciones Haftar, que ha manifestado públicamente “las relaciones amistosas entre el Comando General y Estados Unidos, subrayando la importancia de fortalecer la coordinación y la cooperación conjunta en la lucha contra el terrorismo y el extremismo”.
Rusia (3), respalda ENL para fortalecer su presencia en el Mediterráneo y garantizar el acceso al sector energético, para ello utiliza al Grupo Wagner, que desempeña un papel clave asesorando y adiestrando tropas, así como, suministrando armamento y material de defensa antiaérea y apoyo aéreo. Los mercenarios de Wagner ayudaron al Ejército Nacional Libio (LNA) en la recuperación de Bengasi y Derna, aprovechando su apoyo para hacer negocios en temas petrolíferos y minería con sus socios libios, así como para establecerse en el territorio. Wagner, utiliza la base de Khadim cerca de la ciudad de Marj (NE de Bengasi), como nodo logístico para proporcionar personal y equipos a Mali. En esta base también se encuentra el grueso de los mercenarios dotados con defensa aérea y aviones. Tienen otras bases de acantonamiento en Sirte y Al Jufra en la región central.
En 2018, desplegaron cientos de mercenarios en instalaciones estratégicas, campos de adiestramiento, bases aéreas e infraestructuras petrolíferas y participaron muy activamente en la Ofensiva de Trípoli (2019). En 2020, Haftar ya disponía de más de 1.200 mercenarios Wagner dotados de misiles contra carros, drones y artillería de precisión. Aunque en mayo el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) detuvo el avance del LNA apoyado por los Wagner en la ofensiva de Trípoli, este grupo mantuvo posiciones clave en bases militares y zonas petrolíferas de otros lugares del país. De hecho, durante la contraofensiva del GNA en julio, la Compañía Nacional de Petróleo de Libia (NOC) denunció que los Wagner controlaban el campo petrolífero de Sharara, operado por varias empresas, entre ellas la española Repsol, con una capacidad de 300.000 bpd. Wagner consolidó su presencia desde Sirte hasta Sabha, fortificando bases aéreas con defensa antiaérea y aeronaves Mig-29 y Su-24. En 2021, se posicionó para controlar las terminales petrolíferas y de gas costeras para la exportación.
Wagner podría limitar la actual exportación de petróleo a Europa, debido a que controla las instalaciones de mayor valor estratégico.
Rusia, a través de las actividades del Grupo Wagner, busca consolidar una posición que le permita ejercer presión sobre los países europeos miembros de la OTAN y Turquía, mediante la generación de inestabilidad en sus fronteras. Al tiempo que obtiene beneficios mediante la adquisición de concesiones mineras y la explotación de recursos naturales en las regiones orientales y meridionales de Libia.
Libia también sirve como plataforma del Grupo Wagner para sus operaciones en el Sahel, especialmente en Chad y Níger, consolidando redes de influencia y abasteciendo de armas. Además, colabora con redes de contrabando y actividades ilícitas, financiándose principalmente de estas operaciones y contratos de seguridad.
EE.UU. considera al Grupo Wagner una organización criminal por su influencia desestabilizadora. En enero de 2023, el director de la CIA, William Burns, se reunió con Haftar para negociar la extradición de un ciudadano libio implicado en el atentado de Lockerbie y discutir la posible expulsión de Wagner de Libia, un objetivo que, según Haftar, requiere “un respaldo militar estadounidense como el de Rusia, que incluya la protección frente a Turquía”, algo a primera vista imposible.
Economía, Recursos, Sociedad Y DD.HH.
Libia sigue siendo un país con ingentes recursos de petróleo y gas, pero la guerra y la inestabilidad han afectado gravemente a la economía. La división del país y la lucha por el control de los recursos siguen siendo un problema central. La presencia de actores internacionales, el terrorismo, y las tensiones entre las diferentes regiones y tribus complican aún más la gobernanza y la recuperación económica.
Hasta la caída del régimen de Gadafi y la guerra civil que ha devastado el país, la economía de Libia era una de las más pujantes del continente africano.
El conflicto en curso, unido a los impactos combinados de la pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania y las inundaciones catastróficas en Derna (2023,) están teniendo unos efectos devastadores para la economía. El producto interno bruto (PIB) disminuyó un 50% entre 2011 y 2020, se recuperó en 2021, pero volvió a caer al -2,4% en 2022, en gran medida debido a las interrupciones en la producción de petróleo.
El petróleo es el recurso natural más importante de Libia, representa el 3% de todas las reservas mundiales, lo que ha sido tanto una bendición como una maldición, ya que la lucha por el control de los recursos petrolíferos ha sido uno de los principales motores del conflicto. Los principales campos se concentran en el Golfo de Sirte, aunque actualmente se exploran nuevos depósitos en la Tripolitana y en el Mediterráneo. Además, cuenta con gas natural e importantes depósitos de natrón y hierro en Fezzán. Libia cuenta con una de las mayores reservas de agua dulce de África, el Gran Río Artificial (6), un sistema de acueductos que suministra agua a las ciudades costeras.
La economía de Libia depende casi exclusivamente de la producción y exportación de petróleo y gas natural que representa más del 95% de los ingresos del país, aunque empleaban menos de una décima parte de la fuerza laboral. La producción se ha interrumpido en varias ocasiones debido a los enfrentamientos, lo que ha debilitado gravemente la economía. Además, la infraestructura está dañada y el control de los yacimientos ha sido una de las principales causas de conflicto entre las facciones rivales. Además, la corrupción, la falta de un gobierno funcional y la dependencia exclusiva del petróleo han impedido diversificar su economía más allá del sector energético.
La agricultura está limitada por las condiciones climáticas y la escasez de suelo fértil (apenas el 1%). Se cultiva trigo y cebada en las mesetas orientales y occidentales, también sorgo en la región de Fezzán, además de aceitunas, cítricos, habas, cacahuetes y tabaco. En los oasis se producen dátiles. La ganadería tiene un papel importante en la economía rural, con la cría de ovejas, cabras y camellos.
El desarrollo industrial libio es limitado. La mayoría de los centros industriales, ubicados en Trípoli y Bengasi, son de pequeño tamaño y fabrican alimentos procesados, cemento y textiles. Destacan las industrias relacionadas con el petróleo, como las plantas petroquímicas y las refinerías. Sin embargo, el sector servicios ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, especialmente en áreas como el comercio, la educación y la salud.
Italia sigue siendo el principal socio comercial. Se importan bienes de consumo y maquinaria agrícola procedente de China, Túnez y Turquía. Por otra parte, exporta petróleo y gas a Alemania, Francia o España y, en los últimos años, se ha incrementado el comercio con otros países africanos, en línea con la política de integración regional promovida por la Unión Africana (UA).
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Informe sobre la situación en el Estado de Libia (III)
Libia enfrenta desafíos vinculados al terrorismo, la criminalidad organizada y la inmigración, debido a su posición estratégica en el Mediterráneo, su debilidad institucional y la influencia de grupos armados.
VIERNES, 13 DICIEMBRE 2024
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Seguridad, Terrorismo y Criminalidad Organizada
La inestabilidad en Libia tiene un impacto importante en los países limítrofes, donde los problemas de seguridad, terrorismo, tráfico ilegal y flujos migratorios exacerban las tensiones regionales. La falta de control estatal facilita el contrabando de armas, drogas y combustible, al tiempo que permite la infiltración de grupos armados yihadistas, como Al Qaeda y el Estado Islámico, antiguo Daesh, que utilizan el país como base para organizar ataques en la región. En este contexto, Libia enfrenta múltiples disputas fronterizas que reflejan la complejidad geopolítica de su ubicación y las dinámicas de seguridad de la región.
La porosidad en la frontera con Túnez ha permitido el auge del contrabando y la actividad terrorista, además del flujo masivo de refugiados libios y de inmigrantes legales e ilegales hacia Túnez, influyendo en las comunidades que dependen del comercio transfronterizo. Argelia, comparte una vasta frontera desértica con Libia que facilita la actividad de las organizaciones yihadistas (AQMI y Estado Islámico) que aprovechan la permeabilidad fronteriza para cometer atentados, aumentando los riesgos de seguridad regional.
La falta de definición en la frontera entre Níger y su vecino ha convertido la zona en un corredor clave para la migración y el tráfico de personas hacia Europa, generando tensiones entre ambos países. Níger también se ha convertido en un punto estratégico para el contrabando de armas, drogas y personas hacia el Sahel, aprovechado por grupos libios y movimientos insurgentes (Tuareg y Estado Islámico), incrementando la inseguridad en la región. Además, Níger enfrenta una crisis humanitaria agravada por miles de migrantes africanos que atraviesan su territorio en su intento de llegar a Libia, lo que intensifica las tensiones a ambos lados de la frontera.
Persisten las tensiones entre Libia y Chad por la franja desértica de Aouzou, en el Sahara, un territorio históricamente disputado y escenario de enfrentamientos armados entre ambos países. En Chad, los rebeldes han utilizado el sur de Libia como base para lanzar ataques, como en el que asesinaron al presidente Idriss Déby (2021). Las comunidades transfronterizas, como los Tebú y los Zaghawa, se ven afectadas por estas disputas. Al mismo tiempo, la inseguridad en la región dificulta el acceso a recursos esenciales como el agua y el comercio.
Por otra parte, Libia se ha convertido en un mercado para mercenarios sudaneses que intensifican los conflictos en ambos territorios. Estos grupos armados utilizan Libia como plataforma para operar en regiones como Darfur, lo que afecta negativamente las relaciones y la estabilidad regional. Asimismo, la frontera entre Libia y Sudán enfrenta desafíos relacionados con el control de recursos hídricos y la actividad de grupos terroristas como el Estado Islámico, lo que complica la cooperación entre ambos países.
Egipto, por su parte, considera su frontera con Libia como una amenaza directa debido a la actividad de grupos yihadistas que han perpetrado ataques en el Sinaí y el oeste del país. Para contrarrestar esta amenaza, apoya al Ejército Nacional Libio (ENL) liderado por Khalifa Haftar, compartiendo objetivos estratégicos en seguridad y en la lucha contra el islamismo político.
Terrorismo
La caída de Gadafi provocó un colapso en la seguridad de Libia, lo que permitió a grupos terroristas como AQMI acceder a los vastos arsenales de armas del antiguo régimen. Estos depósitos contenían armamento avanzado, incluidos lanzacohetes, explosivos y municiones. Como resultado, Libia se ha convertido en un punto estratégico para las redes yihadistas dedicadas al tráfico de armas a través del Sahel y el norte de África. Además, el control del tráfico de personas hacia Europa les proporciona ingresos adicionales. Incluso colaboran con cárteles sudamericanos que utilizan Libia como una vía para el contrabando de drogas con destino al continente europeo.
Los grupos del Estado Islámico se financian con los secuestros, el contrabando, el tráfico de refugiados y el éxodo de inmigrantes causado por la desestabilización en la región.
Los grupos del Estado Islámico operan de forma clandestina en áreas del sur y regiones desérticas de Libia. Explotan rutas de contrabando y tráfico humano, utilizando armas ligeras y explosivos improvisados (IEDs) para sus ataques. Además, llevan a cabo incursiones ocasionales contra convoyes armados. Ansar al-Sharia, aunque debilitado en los últimos años, mantiene redes en el este del país, promoviendo una agenda islamista radical y ejerciendo control territorial.
Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) actúa tanto en Libia como en otras partes del norte de África, con una notable influencia en regiones del sur del país, como el desierto de Fezzán, cerca de las fronteras con Níger, Chad y Argelia. Estas áreas, caracterizadas por la debilidad en la seguridad, facilitan la movilidad y son clave para el tráfico de armas, combustible, drogas y personas, actividades que financian sus operaciones. Además, AQMI realiza secuestros para obtener rescates y explota recursos locales. Mantiene alianzas estratégicas con otras redes yihadistas, como Ansar al-Sharia y afiliados del Estado Islámico, adaptándose según sus intereses. También colabora ocasionalmente con grupos como el Frente de Liberación de Macina y Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM), especialmente en el Sahel, fortaleciendo sus capacidades logísticas y militares.
Aunque AQMI no participa directamente en la lucha por el control político de Libia, aprovecha el caos para reorganizarse tras las operaciones antiterroristas en Argelia y Mali. Busca apoyo entre los Tuareg y los Tabú, estableciendo alianzas basadas en intereses comunes, aunque estas relaciones suelen ser frágiles y dependientes de factores locales. AQMI refuerza su financiación mediante actividades ilícitas y recluta combatientes entre comunidades locales y migrantes desplazados por el conflicto. Su presencia representa una amenaza no solo para Libia, sino para la seguridad regional, vinculando el conflicto libio con la inestabilidad en el Sahel y el Magreb.
Regreso de islamistas libios desde Siria e Irak
A estas problemáticas se suma el retorno de combatientes libios tras el colapso del Estado Islámico en Siria e Irak. El número de islamistas que regresaron de la guerra varía según las estimaciones, ya que no existen cifras exactas debido a la falta de registros oficiales y a la naturaleza clandestina de estos movimientos. Sin embargo, informes de inteligencia y organizaciones internacionales como el Grupo Soufan estima que entre 800 y 1.500 libios viajaron a Siria e Irak para unirse a grupos extremistas como el Estado Islámico (ISIS) y Jabhat al-Nusra. De ellos, una parte importante habría regresado a Libia, especialmente tras la caída del Estado Islámico en Mosul (Irak) y Raqqa (Siria). Algunas estimaciones hablan de entre 200 y 400 combatientes retornados, lo que representa una amenaza significativa para la estabilidad y la seguridad regional.
Estos retornados han contribuido a la inestabilidad en el país, sumándose a grupos locales como Ansar al-Sharia y facciones leales al ISIS, que intentaron establecer un bastión en Sirte, Derna y Sabha, utilizando el país como base para planificar ataques en el norte de África y Europa. También se han integrado en milicias regionales u operan como células independientes, especialmente en áreas del sur y este del país.
El Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) y el Ejército Nacional Libio (LNA) han intensificado operaciones antiterroristas contra estos grupos, así como, la coalición liderada por Estados Unidos y otros actores internacionales han realizado ataques aéreos para eliminar a líderes clave y bases de estos retornados.
Cambio Climático y Migraciones
Los aumentos proyectados de la temperatura, la variabilidad y disminución de las lluvias y el aumento del nivel del mar amenazan con exacerbar los ya graves desafíos de escasez de agua.
Libia, hogar de casi 7 millones de personas, es principalmente una nación desértica. El país es altamente vulnerable a los factores de estrés climático, incluido el aumento de la temperatura, los cambios en los patrones de precipitación y la disminución de las precipitaciones, y el aumento del nivel del mar. Experimenta una grave escasez de agua y depende de acuíferos subterráneos no renovables para uso doméstico y agrícola. Los aumentos previstos de temperatura, la variabilidad y disminución de las precipitaciones, así como, el aumento del nivel del mar, amenazan la disminución de los recursos de agua subterránea, a las zonas costeras y urbanas del país y la productividad agrícola. Mientras tanto, los desafíos actuales asociados con la inestabilidad económica, el conflicto y la concentración de la población a lo largo de la costa norte plantean desafíos a la capacidad de Libia para desarrollar la resiliencia climática.
Estos factores de estrés climático también plantean riesgos para la seguridad alimentaria. Además, la insuficiencia de los recursos hídricos pone más énfasis en los conflictos internos y regionales en curso en Libia. Aunque se formó un gobierno provisional en 2021, la falta de gobernanza efectiva en medio del conflicto de la última década ha resultado en un crecimiento urbano sin control y una degradación ambiental en expansión, ambos desafiando la capacidad de Libia para desarrollar la resiliencia climática.
La tormenta Daniel, un ciclón que azotó la costa en 2023, ejemplifica los vínculos entre la gobernanza, el conflicto y los impactos climáticos en Libia. La tormenta trajo consigo fuertes lluvias que ejercieron presión sobre dos represas cerca de Derna, debilitadas por más de 20 años de mantenimiento irregular en medio de un conflicto en curso y disturbios políticos. Ambas represas se rompieron y las inundaciones resultantes causaron la muerte al menos 4,300 personas, cerca de 8,540 desaparecidas y más de 42.000 fueron desplazadas.
Dado el predominio de los hidrocarburos en la economía de Libia, los esfuerzos de acción climática hasta la fecha se han centrado principalmente en reducir las emisiones de energía y aumentar la eficiencia energética. No se hace suficiente hincapié en otros esfuerzos críticos, como la adaptación, la previsión de cambios futuros y la creación de resiliencia, que podrían tener efectos indirectos en una amplia gama de sectores económicos.
MIGRACIONES
Libia es un punto clave para los flujos migratorios hacia Europa debido a su proximidad a Italia y su extenso litoral. La inestabilidad ha convertido al país en un punto de tránsito para migrantes provenientes de África Subsahariana y del Cuerno de África.
En los últimos años, Libia se ha convertido en un centro para migrantes y solicitantes de asilo en camino a Europa, con aproximadamente 700.000 migrantes viajando a Libia desde otros países en 2023. Muchos migrantes son de países vecinos (Níger, Chad y Egipto). Estas personas se enfrentan a la extorsión, detenciones arbitrarias y explotación en centros de detención gestionados por milicias o entidades vinculadas al gobierno.
Además de la violencia y otros factores económicos, el estrés climático contribuye de forma importante en la migración internacional en Libia. Los eventos climáticos también afectan el desplazamiento interno en Libia: más de 44.000 personas fueron desplazadas tras las inundaciones asociadas con la tormenta Daniel en 2023. El número de migrantes, desplazados internos y las presiones asociadas sobre los recursos naturales podrían aumentar con los cambios proyectados en el clima para Libia y sus vecinos. Y el desplazamiento interno y regional puede conducir a un mayor riesgo para los derechos humanos (trabajo forzoso, detención, extorsión y violencia de género y LGBTQI) que ya son desafíos en Libia.
Las fuerzas de seguridad, grupos armados, milicias y actores no estatales cometieron con impunidad abusos generalizados y sistemáticos contra las personas refugiadas y migrantes en 2023. La Organización Internacional para las Migraciones informó que, hasta el 25 de noviembre de 2023, 947 migrantes murieron y 1.256 desaparecieron en el mar cerca de la costa de Libia.
Guardacostas respaldados por la Unión Europea y otros grupos armados interceptaron y devolvieron a Libia a 15.057 personas. El 19 de agosto, el grupo armado Tariq Ben Zeyad interceptó un barco con 110 personas en la zona de búsqueda y salvamento de Malta. Tras desembarcar en Bengasi, cinco sobrevivientes denunciaron haber sido recluidos arbitrariamente en condiciones inhumanas y sometidos a trabajo forzoso, incluidos niños.
Desde abril de 2023, agencias de seguridad libias llevaron a cabo detenciones masivas, afectando incluso a personas con visados válidos o registradas en ACNUR. En septiembre, 3.913 personas extranjeras permanecían recluidas arbitrariamente en centros del Departamento de Lucha contra la Migración Irregular, mientras miles más estaban bajo custodia de milicias y grupos armados. Estas personas sufrieron torturas, violencia sexual, rescates extorsivos y falta de atención médica adecuada.
Desde julio, autoridades tunecinas expulsaron a miles de personas refugiadas y migrantes a zonas fronterizas despobladas con Libia, privándolas de alimentos y agua. Esto resultó en muertes documentadas. Además, grupos afines a las Fuerzas Armadas Árabes Libias deportaron forzosamente a más de 22.000 personas a Chad, Egipto, Níger y Sudán sin permitirles solicitar protección internacional ni impugnar las deportaciones.
La Unión Europea ha implementado medidas para contener la migración, apoyando a los guardacostas libios, lo que ha provocado críticas debido a las violaciones de derechos humanos documentadas contra migrantes interceptados en el mar. Muchos de ellos son devueltos en condiciones infrahumanas a Libia.
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SITUACIÓN EN LA REPÚBLICA ÁRABE DE SIRIA (PARTE I)
SIRIA ES UN COMPLEJO ENTRAMADO DE PROBLEMAS HISTÓRICOS, SOCIALES Y GEOPOLÍTICOS.
La población celebra en Damasco. / RR.SS..
La caída de Damasco representa el colapso definitivo del régimen de Bashar al Asad, evidenciando la incapacidad o falta de interés de sus aliados para sostenerlo y abriendo un complejo período de transición donde las facciones rebeldes, lideradas por HTS y apoyadas por Turquía, emergen como protagonistas de un futuro político incierto para Siria.
Siria es un complejo entramado de problemas históricos, sociales y geopolíticos. El camino hacia la paz y la reconstrucción requiere no solo un acuerdo político inclusivo, sino también un esfuerzo internacional coordinado para abordar la crisis humanitaria y estabilizar la región.
Tras 13 años de una devastadora guerra civil, Siria ha sido testigo de un giro histórico en apenas 11 días. El 8 de diciembre, tropas rebeldes lideradas por Abu Mohamed al Julani, comandante de Hayat Tahrir al Sham (HTS) con vínculos históricos con Al Qaeda, y facciones rebeldes respaldadas por Turquía tomaron Damasco sin enfrentar una resistencia significativa.
Este acontecimiento ha alterado profundamente el frágil equilibrio de poder en el país, evidenciando la parálisis operativa del régimen de Bashar al Asad y la limitada reacción de sus aliados internacionales.
El presidente Bashar al Asad, acompañado de su familia, ha huido a Rusia, donde recibió asilo político. El colapso del régimen ha sido rápido y contundente, dejando al país en un estado de transición marcado por la incertidumbre. En un acto simbólico, miles de ciudadanos se congregaron en la emblemática Plaza de los Omeyas para celebrar el fin de una era, coreando lemas centrados en la «libertad». Sin embargo, conscientes de la fragilidad del nuevo orden, las milicias rebeldes del HTS impusieron un toque de queda desde las 17:00 hasta las 04:00 para prevenir desórdenes, aunque algunos, como ocurre inevitablemente en estas situaciones, se han producido.
En Alepo, una de las ciudades más estratégicas del país, las fuerzas rebeldes, con apoyo turco, tomaron amplias áreas tras intensos combates. Esto obligó al ejército sirio a retirarse y rendirse en diversas zonas. Al mismo tiempo, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por los kurdos, ocuparon posiciones en el noreste de la ciudad con el objetivo de estabilizar la situación, reforzando así su influencia en este momento crítico de reconfiguración territorial.
El día 10, el jefe del gobierno establecido por Hayat Tahrir al Sham (HTS) en la provincia de Idlib, Mohamed el Bashir, ha sido nombrado primer ministro interino para un proceso de transición que debería finalizar el 1 de marzo de 2025.
Durante las primeras horas del 8 de diciembre, el Estado Mayor del régimen anunció el fin del gobierno de Bashar al Asad e instó a las tropas a rendirse. Por su parte, el primer ministro, Ghazi al Jalali, quien asumió el cargo en septiembre, declaró en un mensaje a la nación que Siria está «libre de Al Asad». En su intervención, expresó su disposición para colaborar con el liderazgo emergente y enfatizó que el país enfrenta un momento crucial para redefinir su futuro político.
02. Desmoronamiento del Régimen de Al Asad/MD
Este desenlace plantea importantes interrogantes sobre el rol de HTS y Turquía en la futura gobernanza de Siria, así como sobre la respuesta de las potencias globales y regionales ante esta transformación en el complejo tablero geopolítico sirio. La caída de Damasco no solo marca el fin del régimen de Al Asad, sino también el inicio de un periodo cargado de incertidumbre para una nación devastada por la guerra.
En este contexto, el futuro inmediato de Siria se perfila como altamente incierto, con posibilidades que van desde nuevas negociaciones internacionales para resolver el conflicto hasta una mayor fragmentación del territorio bajo el control de diversas facciones. Mientras tanto, la crisis humanitaria y los desplazamientos masivos siguen siendo desafíos críticos para la población civil.
SITUACION ACTUAL (10-12-24) Y REPERCUSIONES
Complejidad actual. / P. Fuentetaja
La UE sigue las reacciones a la caída del Gobierno de Bashar al-Assad en Siria. Alemania y Francia suspendieron el trámite de solicitudes de asilo a la población siria, y la Comisión ha advertido que hay una situación de riesgo en la región, y que la milicia que lideró la rebelión es aún considerada un grupo terrorista. Ha señalado que los Estados miembros valorarán «las acciones y no solo las palabras» de las autoridades de transición en Siria antes de proceder al reconocimiento de Mohamed al Bashir como encargado para formar gobierno.
ESTADOS UNIDOS. El presidente Joe Biden celebró la caída del régimen de Bashar al-Assad como un acto de justicia fundamental, destaco su importancia reconociendo los riesgos asociados. El Departamento de Justicia acusó a altos funcionarios sirios de crímenes de guerra, y EE.UU. colabora con aliados para gestionar las armas químicas presentes en Siria. El Secretario de Defensa estadounidense ha trabajado en coordinación con Turquía para garantizar que la crisis no beneficie al ISIS. Las FAS estadounidenses han realizado ataques aéreos de precisión contra objetivos del grupo terrorista.
Washington, a través de Turquía, ha mantenido comunicaciones con Abu Mohammad al-Jolani, líder de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), instándole a evitar la expansión del Estado Islámico y la proliferación de armas químicas. La respuesta considerada satisfactoria, abre la posibilidad de un cambio en su estatus como organización terrorista, según Antony Blinken.
El presidente electo Donald Trump ha expresado una postura opuesta, abogando por no involucrarse en el conflicto sirio y calificándolo como un asunto ajeno a EE.UU. Declaró que Rusia perdió interés en Siria debido a la guerra en Ucrania y no considera a Siria un aliado importante, lo que contrasta con la estrategia de Biden, de estabilizar. El cambio de administración podría marcar un giro drástico en la política exterior
RUSIA, TURQUIA E IRAN. El encuentro en Doha (Catar), el pasado día 7, bajo el formato de Astaná, refuerza el papel de Rusia, Turquía e Irán como garantes del proceso de paz en Siria en un contexto de nuevas tensiones en la región. Las declaraciones conjuntas reflejan el delicado equilibrio entre la promoción del diálogo político y la consolidación de posiciones estratégicas militares por parte de los tres países que instando al fin de las hostilidades e iniciar un proceso de diálogo constructivo y preservando la soberanía y la integridad territorial. Serguéi Lavrov, destacó el compromiso con la estabilización de Siria mediante la cooperación militar desde la base aérea de Jmeimim, en Latakia, y reiteró el rechazo a cualquier avance de grupos terroristas que contravengan la resolución 2254 del CSNU. Desmintió rumores sobre la retirada de la Armada rusa de Tartús y anunció maniobras navales en el Mediterráneo Oriental y destaco que “Rusia no permitirá que los terroristas logren sus objetivos, incluso si intentan desvincularse de su identidad previa”. Un día después Bashar al Asad acompañado de su familia, recibió asilo político en Rusia.
PAISES DEL GOLFO PERSICO. La postura de los países del Golfo ha evolucionado desde el inicio del conflicto en 2011. Sus políticas han sido influenciadas por intereses geopolíticos, rivalidades regionales y alianzas estratégicas. ARABIA SAUDITA, durante las primeras etapas de la guerra civil siria, apoyó a los grupos opositores al régimen de Bashar al-Assad, proporcionando financiación y armamento. Desde 2023, Riad ha normalizado sus relaciones con Siria. En mayo, Assad fue readmitido en la Liga Árabe con el apoyo saudí, en un esfuerzo por fortalecer la estabilidad regional y contrarrestar la influencia de Irán.
EMIRATOS ÁRABES UNIDOS. Los EAU han sido pioneros en restaurar relaciones diplomáticas con Siria, reabriendo su embajada en Damasco (2018), lo que refleja su interés en estabilizar la región para reconstruir Siria como mercado económico. Abu Dabi ha buscado mantener a Siria dentro de un marco árabe para contrarrestar la influencia turca e iraní. QATAR ha mantenido una postura firme contra el régimen sirio, siendo uno de los principales financiadores de la oposición durante el conflicto. A diferencia de Arabia Saudita y los EAU, Doha se ha opuesto a la normalización con Damasco, alegando la falta de avances políticos significativos en la resolución del conflicto.
KUWAIT ha adoptado una postura menos intervencionista que sus vecinos, centrándose en brindar ayuda humanitaria a los refugiados sirios y promoviendo soluciones diplomáticas. BAHRÉIN ha seguido a Arabia Saudita en la normalización de relaciones. OMÁN ha mantenido un enfoque más independiente, manteniendo relaciones con Siria durante todo el conflicto, en línea con su política de neutralidad regional.
CHINA ha indicado que “sigue de cerca” la situación y espera que la estabilidad “vuelva cuanto antes” al país. “Urgimos a las partes relevantes en Siria a que garanticen la seguridad de las instituciones y su personal”. ISRAEL. El primer ministro Netanyahu declaró el colapso del acuerdo de retirada de 1974 sobre el Golán, ampliado su ocupación hacia otros territorios sirios fronterizos. Además, ha intensificado su intervención militar mediante avances terrestres, bombardeos y declaraciones estratégicas. El MINISDEF, Yisrael Katz, anunció la intención de establecer una «zona de seguridad» libre de armas pesadas e infraestructura hostil en territorio sirio. Mientras la actividad militar se intensifica, Israel ha levantado las restricciones en su frontera y permitido la reapertura de escuelas en las localidades drusas del norte del Golán. Los hutíes calificaron a los israelíes como «agresivos» y expresaron preocupación por la ocupación de nuevas áreas, mientras que IRAK subrayó la importancia de preservar la estabilidad y unidad de Siria. La OTAN sigue “de cerca” la evolución de los acontecimientos en Siria.
POSIBLES ESCENARIOS. Hace ya años, cuando la geopolítica ocupaba intensamente nuestra atención, percibimos cómo la Primavera Árabe se expandía por el norte de África y se acercaba al Oriente Próximo. Anticipábamos que, si alcanzaba a Siria, un crisol de civilizaciones y un punto estratégico en la región, las consecuencias podrían ser catastróficas y así ocurrió. Cuando finalmente llegó, la respuesta del régimen fue de una violencia desmesurada, desencadenando una de las crisis más devastadoras de nuestra era contemporánea.
El conflicto en Siria y el sufrimiento que está causando a la población constituyen la mayor catástrofe humanitaria y de crisis de refugiados del Mundo, sin parangón en la historia reciente. Se calcula que más de 500,000 sirios han muerto desde 2011.Se han producido 7,2 mill. de desplazados internos, 5,2 mill. de refugiados. En Siria, 16,7 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, el 90 % de la población vive por debajo del umbral de pobreza.
La escalada del conflicto civil y sus efectos incontrolables llevaron a la comunidad internacional a buscar soluciones políticas como única vía posible. En este contexto, se desplegaron iniciativas significativas, como las propuestas de la Liga Árabe y los esfuerzos mediadores de Arabia Saudita y Catar. Asimismo, la gestión del enviado especial de las Naciones Unidas, Kofi Annan, destacó como un intento crucial de encauzar el conflicto.
El CSNU, en una muestra poco frecuente, aprobó por unanimidad un plan que incluía un alto el fuego inmediato, acceso humanitario sin restricciones, la liberación de detenidos y un diálogo político inclusivo entre el gobierno y la oposición. Sin embargo, estos esfuerzos se vieron frustrados por los intereses divergentes de las potencias regionales y globales involucradas en la región. En última instancia, las agendas geopolíticas prevalecieron sobre las soluciones diplomáticas y humanitarias.
| HIPÓTESIS | DESCRIPCIÓN |
| Intervención exterior por supremacía en zona/región. | Potencias globales, regionales o bloques (EE.UU. Rusia, Irán, Turquía, Arabia Saudí, Israel y otros) compiten por influencia regional y supremacía en Oriente Medio, así como contrarrestar la influencia de Irán. |
| División sectaria y étnica | El conflicto podría tomar una dimensión étnica y/o religiosa, entre alauitas (secta de Bashar al Asad), sunitas, kurdos, cristianos, reflejando las tensiones históricas. |
| Resistencia al autoritarismo y democratización | Visión del conflicto como una manifestación de la lucha por la democracia y contra el autoritarismo. Consideran que 2011 fue el inicio de la rebelión. |
| Impacto de los recursos naturales | La disputa por los recursos naturales, como el petróleo y el gas en el este de Siria, y las infraestructuras claves, es un factor importante para la prolongación del conflicto. |
| Lucha por la independencia kurda | Los kurdos en el norte y noreste, buscan la independencia/mayor autonomía. Turquía, teme el auge de un movimiento kurdo separatista. |
| Radicalización islamista | La aparición y expansión de grupo terroristas (ISIS) durante el conflicto ha complicado la situación, con la implicación de actores internacionales en la lucha contra el extremismo, principalmente EEUU |
| Juego de intereses de Irán y Arabia Saudita | El apoyo de Irán a Asad y Arabia Saudita a los rebeldes ha exacerbado tensiones regionales (competencia de sunitas y chitas en Oriente Medio). Los países del Golfo han priorizado la reconciliación para mantener una influencia en el país. |
| Posibles acuerdos de paz y reconstrucción | A pesar del prolongado conflicto, es posible un acuerdo de paz bajo ciertas condiciones, con la reconstrucción de Siria como una prioridad internacional. Las dificultades económicas y políticas son obstáculos importantes, aunque los EAU, ven la reconstrucción de Siria como una oportunidad económica |
P. Fuentetaja
Con estos antecedentes, resulta imprescindible diseñar estrategias multilaterales que prioricen la reconciliación política y la estabilización socioeconómica de las sociedades afectadas. No obstante, el éxito dependerá de una compleja interacción de factores internos y externos, así como de la voluntad real de las partes para priorizar el bienestar de la población por encima de sus ambiciones particulares.
CONTEXTO HISTÓRICO.
Siria es conocida como la cuna de múltiples civilizaciones debido a su ubicación estratégica en el Creciente Fértil. Este arco de tierra, que abarca desde el Mediterráneo hasta los ríos Éufrates y Tigris, facilitó el desarrollo agrícola hace más de 10.000 años a.C, sentando las bases para el surgimiento de sociedades urbanas complejas. En la región septentrional de Siria, la ciudad de Ebla (cerca de Alepo) floreció como un imperio comercial y político. En Mari, en el Éufrates, se configuró un núcleo comercial estratégico. Las tensiones entre ambas ciudades derivaron en conflictos hasta que el rey Sargón (2300 a.C) las sometió.
Palmira. / RR.SS.
Más tarde, la región pasó al control de los amorreos y posteriormente de los egipcios hacia 1600 a.C. Durante los siglos siguientes, Siria se convirtió en un punto clave de rivalidades imperiales, siendo sucesivamente controlada por hititas, babilonios y asirios. Con la llegada de Alejandro Magno y la posterior dominación seléucida, Siria experimentó una fuerte influencia helénica. Posteriormente, bajo el dominio romano y bizantino, se convirtió en un bastión del cristianismo hasta el siglo VII d.C.
La conquista musulmana en el 636 d, C, marcó un cambio trascendental. La dinastía Omeya (661-750 d, C), con sede en Damasco, transformó a Siria en el epicentro del primer gran imperio islámico, consolidando el árabe como lengua predominante y el islam como religión principal.
📜 Perla Histórica
Abderramán I, nieto del califa Hisham, huyó de Siria en 750 con apenas 19 años, cuando los Abbasíes aniquilaron a los Omeyas en la matanza de Abu Futres. Dejando atrás un pasado dorado para cruzar desiertos en busca de refugio. En 755, llegó a Al-Ándalus y desde Córdoba, cimentó un emirato independiente, desafiando a los Abasíes y sembrando la semilla de un futuro esplendor. Bajo su linaje, el Califato de Córdoba brillaría como una joya de la historia.
La posterior dominación abasí trasladó el centro político a Bagdad, debilitando el control sirio y exponiéndolo a invasiones turcas. Tras siglos bajo el dominio otomano, Siria cayó bajo el mandato francés después de la Primera Guerra Mundial. Finalmente, obtuvo su independencia en 1946. desde entonces ha sido escenario de golpes de Estado, caos político y conflictos regionales. La llegada de Hafez al-Assad en 1970 marcó una era de relativa estabilidad, pero la guerra civil iniciada en 2011 desencadenada por la represión de las protestas de la Primavera Árabe y las sucesivas intervenciones extranjeras han sumido al país en un estado de desintegración continua. Este conflicto ha involucrado a facciones internas y actores internacionales, redefiniendo su papel en el panorama geopolítico global.
CONTEXTO GEOPOLITICO
Siria es un país con influencia global, no solo por su ubicación geográfica estratégica, que históricamente lo ha convertido en un punto de contacto entre Oriente y Occidente, sino también por su vasto legado histórico y la fusión de culturas (helena, romana, bizantina, otomana e islámica), que le otorgan un carácter único y justifican su denominación como cuna de las civilizaciones.
P. Fuentetaja
Situada en Oriente Próximo, dentro de la región conocida como el Levante Mediterráneo, Siria limita al norte con la península de Anatolia, al sur con la península arábiga y al oeste con el mar Mediterráneo. Comparte fronteras terrestres con Líbano, Jordania, Irak y Turquía, además de una franja disputada con Israel en los Altos del Golán. Su posición estratégica la convierte en un nodo clave para las rutas energéticas, el comercio y las dinámicas de influencia de potencias globales y regionales. Los principales puertos son Latakia, Tartús, Baniyas y Jableh.
Con un territorio de 185.180 km² y una población de 21.324.367 habitantes, Siria ocupa el puesto 61 en la tabla mundial de población (compuesta por 196 países), con una densidad de 115 habitantes por km². Su capital es Damasco. La religión mayoritaria en el país es el islam.
El Producto Interior Bruto (PIB) per cápita en 2021 fue de 356 €, situando al país en el puesto 194 a nivel mundial, reflejando un nivel de vida extremadamente bajo. Según el Índice de Desarrollo Humano elaborado por las NN.UU., Siria presenta una calidad de vida deficiente para la mayoría de su población. El Indice Percepción Corrupción otorga a Siria 13 puntos sobre 100, ubicándolo entre los países con mayores niveles de corrupción de los 180 analizados.
Debido a su trascendencia histórica y cultural, Siria cuenta con seis sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Actualmente la herencia invaluable de estos territorios se ha visto amenazada por la guerra civil desatada en el país a principios de 2011.
RELACIONES INTERNACIONALES
Siria juega un papel fundamental en la política internacional debido a su posición estratégica y su papel en la configuración geopolítica de Oriente Medio. Su alianza con potencias como Rusia e Irán le ha permitido mantenerse a pesar de los años de conflicto civil, mientras que su relación con potencias occidentales como Estados Unidos y la Unión Europea ha sido marcadamente hostil debido a discrepancias sobre la forma la gobernanza, derechos humanos y seguridad regional.
A nivel regional, Siria se encuentra en el epicentro de tensiones con países vecinos como Israel. Siria es miembro fundador de la ONU desde 1945 y de sus filiales (OMS, UNESCO). Sin embargo, su participación ha sido controvertida debido a la guerra civil y las acusaciones de violaciones de derechos humanos. Es miembro de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) desde 2013, como parte de un acuerdo internacional para la destrucción de su arsenal químico.
A nivel regional. Siria es miembro fundador de las Liga Árabe, pero su participación fue suspendida en 2011 debido a la represión violenta de las protestas durante la Primavera Árabe. En 2023, fue readmitida, aunque con condiciones. Pertenece a la Organización de Cooperación Islámica (OCI) desde 1969, pero sus relaciones dentro de esta organización han estado afectadas por tensiones con otros estados miembros. Es parte de la Comunidad de Estados Árabes del Levante, agrupación subregional que promueve la cooperación entre los países de esa zona. Miembro del Banco Árabe para el Desarrollo Económico en África (BADEA).
Además del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL)y del Grupo de los 77 (G77), que busca promover los intereses de los países en desarrollo.
A pesar de su membresía, la efectividad de la participación de Siria en muchas de estas organizaciones ha estado limitada por sanciones internacionales, aislamiento político y la inestabilidad interna. Esto ha restringido su capacidad para influir en la política regional e internacional.
CONTEXTO GEOESTRATÉGICO
Siria ocupa una posición geoestratégica que le otorga un papel central en la dinámica política y de seguridad de Oriente Medio. Su ubicación la convierte en un punto de convergencia para intereses regionales e internacionales.
Con el respaldo de Rusia e Irán, el gobierno sirio de Bashar al-Ásad logró retomar el control de gran parte del territorio. Rusia, mediante su intervención militar directa desde 2015, consolidó su influencia en el país, asegurando bases militares estratégicas, como las de Latakia y Tartús. Por su parte, Irán ha utilizado Siria para extender su influencia, mediante la creación de redes de milicias aliadas, como Hezbolá.
Aunque debilitados, los grupos de oposición sirios, respaldados en diferentes momentos por Turquía y países occidentales y que controlaban áreas en el noroeste del país, especialmente en Idlib, han terminado tomando Damasco sin enfrentar una resistencia significativa, evidenciando la parálisis operativa del régimen de al Asad y la limitada reacción de sus apoyos internacionales.
Por otro lado, las fuerzas kurdas, lideradas por las Unidades de Protección Popular (YPG), han establecido una administración autónoma en el noreste de Siria. Estas fuerzas fueron clave en la lucha contra el Estado Islámico (EI) y recibieron apoyo de EE.UU., lo que ha generado tensiones con Turquía, que considera a las YPG una extensión del grupo insurgente PKK, por lo que ha llevado a cabo operaciones militares en el norte de Siria para establecer una «zona de seguridad».
Aunque el califato territorial del EI fue desmantelado en 2019, el grupo sigue activo en forma de células insurgentes, especialmente en zonas desérticas del este de Siria. Su presencia representa una amenaza persistente para la estabilidad tanto en Siria como en Irak. Por su parte, Israel ha realizado ataques aéreos periódicos para prevenir el establecimiento de bases iraníes cerca de sus fronteras.
PRINCIPALES ACTORES
| CATEGORIA | ACTOR | ZONA DE INFUENCIA | OBJETIVOS | APOYO EXTERNO |
| INTERNOS | Gobierno de al-Assad | Damasco, occidente y sur | Bashar al-Assad, aislado y debilitado, ha perdido el poder y se ha refugiado en Rusia | Rusia, Irán, Hezbolá |
| Oposición Armada Moderada (FSA) | Norte (áreas controladas por Turquía. | Derrocar régimen Assad. Garantizar autonomía frente a extremistas y kurdos | Turquía | |
| Hayat Tahrir al-Sham (HTS) | Noroeste (Idlib), ahora en Gobierno de Siria | Reconstituyéndose para dejar de figurar en la lista de grupos terroristas. | Turquía y posiblemente EE.UU. | |
| Estado Islámico (ISIS) | Células operativas desierto | Reconstruir Califato. Ataques de guerrilla. Desestabilizar a otros actores, | Sin apoyo formal | |
| Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) | Noreste | Control recursos estratégicos. Kurdos podrían proclamar E. Independiente. Incremento tensiones en región. | Estados Unidos | |
| Milicias locales y tribales | Este | Defender sus intereses. Alianzas cambiantes, según conveniencia | Diversos | |
| EXTERNOS | Rusia | Bases en Latakia y Tartús | Apoyaba a Assad para reafirmar su presencia en la región. Pérdida de influencia. Las negociaciones con grupos opositores han suavizado el impacto inmediato. Dudas sobre estrategia a corto y medio plazo, | Protagonista directo: (bombardeos y asesoramiento militar) |
| Irán | Damasco y fronteras estratégicas | Considera a Siria un aliado en su «eje de resistencia» contra Israel e intereses occidentales. | Apoyo militar y económico. Milicias chiíes (afganos, iraquíes y pakistaníes) | |
| Turquía | Frontera Norte | Considera a kurdos una amenaza en el norte de Siria. Ha establecido zonas militares de amortiguamiento. | Apoyo a FSA y operaciones militares directas | |
| Estados Unidos | Noroeste (áreas kurdas) | Se centra en combatir al ISIS y contener la influencia iraní. Apoya a las FDS, lideradas por kurdos. | Presencia militar limitada y apoyo a FDS | |
| Israel | Frontera con Siria | Evita fortalecimiento de Irán y aliados en Siria. Prevenir consolidación de Hezbolá e Irán. Seguridad fronteriza. | Ataques periódicos selectivos contra objetivos iranies | |
| Estados del Golfo | Apoyo financiero y ayuda humanitaria | Apoyo económico limitado, centrado en la reconstrucción y ayuda humanitaria, modesto con las necesidades masivas del país. | Exigen avances en la resolución conflicto, regreso refugiados y limitación influencia iraní. |
P. Fuentetaja
PERSPECTIVAS DE FUTURO
La guerra en Siria ha convertido al país en un tablero de ajedrez para potencias globales y regionales: La ONU y otras organizaciones internacionales han intentado negociar la paz sin éxito debido a la falta de consenso entre los principales actores internacionales. Las sanciones impuestas por Estados Unidos y la UE han aislado económicamente al régimen, pero han tenido un impacto negativo en la población civil.
La presencia continua de potencias extranjeras en Siria refleja la importancia estratégica del país. Sin embargo, esta multiplicidad de intereses externos complica la posibilidad de una resolución integral del conflicto. La competencia entre Rusia y Estados Unidos, las tensiones entre Turquía y los kurdos, y la rivalidad entre Israel e Irán seguirán definiendo la dinámica en la región.
Siria se encuentra en un punto crítico donde la federalización o el colapso total son escenarios probables. Mientras tanto, la región sigue siendo un campo de maniobra para potencias extranjeras, con Estados Unidos observando desde la distancia y Rusia intentando mantener su influencia. La sostenibilidad de estas dinámicas dependerá de los movimientos internos en Turquía y la capacidad de los actores internacionales para gestionar una situación caótica que amenaza con perpetuar la inestabilidad en el Oriente Medio. @mundiario
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SITUACIÓN EN LA REPÚBLICA ÁRABE DE SIRIA (PARTE II)
MSF. Entrada tropas rebeldes en Damasco
Siria, escenario de uno de los conflictos más devastadores del siglo XXI, con miles de muertos, millones de desplazados y una nación fragmentada, enfrenta un futuro incierto por las divisiones internas, injerencia extranjera y una grave crisis económica y humanitaria.
LA GUERRA Y SUS CONSECUENCIAS
Siria es el ejemplo de cómo una economía de guerra reconfigura las estructuras económicas de un país, adaptando sus recursos y actividades a las necesidades del conflicto. Este tipo de economía, altamente fragmentada y dependiente de redes informales y actores externos, resulta insostenible a largo plazo, ya que perpetuar la pobreza, fomenta redes criminales y dificulta la reconstrucción una vez que cesan las hostilidades.
Los conflictos no solo destruyen la capacidad productiva, sino que también desorganizan las cadenas de suministro. Para financiarse, las partes enfrentadas recurren a estrategias como la impresión de dinero, el endeudamiento externo o el saqueo de recursos naturales. En contextos de colapso estatal, suelen surgir economías paralelas y “mercados negros” que sostienen tanto a las partes beligerantes como a la población civil.
El conflicto ha llevado a que más del 90% de los sirios a vivir por debajo del umbral de pobreza. La libra siria ha sufrido una drástica devaluación, encareciendo los bienes básicos. La destrucción del sector privado y la fuga masiva de población activa han llevado el desempleo a niveles críticos, sumiendo al país en una vulnerabilidad extrema.
COMPARATIVA: PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS
| INDICADOR | ANTES 2011 | 2023-2024 (APROXIMADO) |
| PIB nominal (USD) | 59,6 Mills (2010) | 8,6 Mills (estimado 2023) |
| Crecimiento del PIB | 4,4% (promedio 2005-2010) | Constante contracción, con ligeras mejoras marginales |
| Producción de petróleo | 353.000 bpd (2011) | ≈24.000bpd (2018, estable desde entonces) |
| Tasa de desempleo | 8-9% (2010 estimación oficial) | 50-60% (estimado debido a destrucción económica y guerra) |
| Inflación | ≈5% (2010) | Mayor de 80% (2023, debido hiperinflación) |
| Exportaciones (% PIB) | ≈24 % (2006-2010) | 6-8% (2021) |
| Población | ≈21 Mills (2010) | ≈ 16 Mills (2023, tras desplazamientos masivos) |
Antes de 2011, Siria contaba con una economía diversificada basada en la agricultura, la industria ligera y las exportaciones de petróleo. Sin embargo, el conflicto ha alterado profundamente esta estructura, debido a que más del 70% de las infraestructuras del país están destruidas o gravemente dañadas. El sector agrícola se ha reducido debido al desplazamiento de agricultores y la pérdida de tierras cultivables. La producción de petróleo, que representaba el 25% de los ingresos estatales, ha caído a mínimos históricos, ya que los campos petrolíferos quedaron bajo el control de grupos armados como ISIS y las milicias kurdas.
Cada actor en el conflicto sirio ha adoptado sus propias estrategias para sostener sus operaciones. El régimen de Bashar al-Assad recaudaba impuestos en las zonas bajo su control y recibía apoyo financiero de Rusia e Irán, quienes a cambio mantenían bases en el país y controlaban sectores clave como la banca y algunos campos petrolíferos. Los grupos opositores, inicialmente financiados por Arabia Saudita, Qatar y Turquía, también obtenían recursos mediante saqueos, contrabando y extorsión. Los grupos yihadistas como el Estado Islámico de Siria (ISIS) generaban ingresos mediante el control de pozos petrolíferos, la venta de crudo en el mercado negro, el saqueo de infraestructuras y la extorsión a las poblaciones locales.
Por su parte, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) gestionaron los recursos naturales en el noreste del país, especialmente el petróleo y el gas, con el apoyo internacional de Estados Unidos y Turquía en su lucha contra ISIS.
IMPACTO EN LA POBLACIÓN Y LA ECONOMÍA INFORMAL
Más del 80% de las actividades económicas de la población se desarrollan en el mercado informal, especialmente en mercados negros de alimentos, medicamentos y bienes esenciales. Las remesas de los sirios en el exilio se han convertido en una fuente crucial para la supervivencia de muchas familias. El Tercer Sector, compuesto por asociaciones, ONG y organizaciones internacionales, desempeña un papel vital al proporcionar alimentos y medicamentos, especialmente en zonas sitiadas o de difícil acceso.
Los dos principales pilares de la economía siria solían ser la agricultura y el petróleo, que en conjunto representaban alrededor de la mitad del PIB. La agricultura suponía aproximadamente el 25% del PIB y empleaba al 25% de la fuerza laboral total. Sin embargo, las malas condiciones climáticas y una grave sequía afectaron drásticamente al sector, reduciendo su participación en la economía a alrededor del 17% del PIB en 2008, según datos de la Oficina Central de Estadísticas. Por otro lado, los altos precios del barril de petróleo contrarrestaron la disminución en la producción de petróleo sirio, lo que resultó en mayores ingresos presupuestarios y de exportación.
Como respuesta a la intensa represión de las fuerzas de seguridad y del ejército de Asad sobre la población civil en 2011, EE. UU., la UE, Turquía y otros actores internacionales, como la Liga Árabe, Canadá y Australia, impusieron una serie de sanciones económicas a Siria, que erosionaron significativamente la economía y revirtieron el crecimiento económico en 2011 y 2012.En julio de 2013, la economía siria se había reducido un 45% desde el inicio de la guerra civil. El desempleo se quintuplicó, el valor de la moneda local (la libra siria) cayó a una sexta parte de su valor previo a la guerra y el sector público perdió alrededor de 15.000 Mills/USD. A finales de 2013, la ONU estimó el daño económico total de la guerra civil en 143.000 Mills/USD. Hasta 2015, las pérdidas económicas causadas por la guerra ascendieron a 237.000 Mills/USD, según la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental.
Como resultado de la guerra, las economías del Gran Levante (Turquía, Siria, Líbano, Jordania, Irak y Egipto) perdieron en conjunto cerca de 35.000 Mills/USD en términos de producción, a precios de 2007.
Las sanciones contra Siria han tenido un impacto devastador. La economía se contrajo en 2012 debido a las sanciones internacionales, así como a la reducción de la producción y el consumo, aunque no han logrado sus objetivos políticos principales. Mientras que algunos países y organizaciones argumentan que son necesarias para presionar al gobierno sirio, otros sostienen que deben revisarse para mitigar sus efectos sobre la población.
EFECTOS EN LOS RECURSOS
Los recursos naturales de Siria han sido clave para su economía, pero su explotación durante el conflicto ha estado marcada por el control fragmentado del territorio. Mientras los recursos petrolíferos y de gas han financiado a los distintos bandos en guerra, la agricultura y los fosfatos han sufrido daños estructurales profundos que dificultarán la reconstrucción económica del país.
Siria cuenta con importantes recursos naturales que han desempeñado un papel clave en su economía, tanto antes como durante el conflicto. Entre ellos destacan el petróleo, el gas natural, los fosfatos y la agricultura, aunque su explotación ha estado profundamente afectada por la guerra.
Siria no es un gran productor de petróleo a nivel mundial. Sus reservas probadas ascienden a 2.500 millones de barriles, principalmente en el noreste del país. Aunque estas cifras son modestas en comparación con otros países de la región, el petróleo es crucial para la economía siria. Antes del conflicto, representaba el 25% de los ingresos del gobierno y el 40% de las exportaciones, con una producción que alcanzaba los 387.000 bpd).
Durante la guerra, la producción cayó a menos de 25.000 bpd. Los principales campos petrolíferos, ubicados en Deir ez-Zor, Hasaka y Raqqa, fueron controlados por diversos actores. Entre 2014 y 2017, el Estado Islámico (ISIS) utilizó los ingresos para financiar sus operaciones. Actualmente, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), respaldadas por Estados Unidos, controlan la mayoría de los campos en el noreste. Se estima que la producción actual es de entre 80.000 y 90.000 bpd, aunque gran parte se destina al mercado negro o al consumo interno.
Antes de la guerra, Siria producía alrededor de 8,9 MMm³/d de gas natural destinados para generación de electricidad y consumo doméstico. Las principales reservas se encuentran en la región de Palmira y Deir ez-Zor.
Analistas como Orestein y Romer han señalado que la lucha por el control energético fue uno de los factores que alimentaron el conflicto, debido a que los países implicados en la guerra tienen intereses en gasoductos que compiten por atravesar Siria, para transportar gas catarí o iraní hacia Europa. Tras el levantamiento de 2011, la Unión Europea impuso sanciones a Siria, incluida la prohibición de importar petróleo del país, lo que representó un duro golpe para la economía siria, ya que la mayoría de sus exportaciones tenían como destinos países miembros de la UE.
Siria es uno de los mayores exportadores de fosfatos en el mundo árabe. Antes del conflicto, generaban ingresos significativos para la economía. Los principales yacimientos, como el de Tadmur, cerca de Palmira, han permanecido bajo control del régimen de Bashar al-Assad, respaldado por empresas rusas que han obtenido concesiones para su explotación.
Por otro lado, los ríos Éufrates y Orontes son las principales fuentes de agua en Siria, esenciales para el riego agrícola y el abastecimiento doméstico. El control del Éufrates ha sido motivo de disputa entre el régimen, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y Turquía, que regulan el flujo de agua desde sus presas. Antes de la guerra, la agricultura representaba aproximadamente el 20% del PIB y empleaba a un tercio de la población. Entre los principales cultivos destacaban el trigo, el algodón, la cebada, los olivos y las frutas cítricas. Sin embargo, el conflicto, junto con una sequía prolongada, ha devastado el sector agrícola debido al desplazamiento masivo de agricultores, los daños a los sistemas de riego y la escasez de combustible y fertilizantes.
SOCIEDAD Y DERECHOS HUMANOS
La guerra ha tenido un impacto devastador. Cerca de 500.000 personas podrían han muerto desde 2011 y millones han sido desplazadas tanto interna como externamente. Se han documentado violaciones graves de derechos humanos, incluidas ejecuciones sumarias, tortura y el uso de armas químicas. Minorías como los cristianos y los drusos enfrentan amenazas a su existencia en ciertas regiones.
ACNUR. Los más afectados por el conflicto
Más de 6,2 millones de personas están desplazadas internamente por el conflicto, que suelen refugiarse en campamentos ubicados en regiones como Idlib y el noreste del país, donde las condiciones de vida son extremadamente precarias debido al hacinamiento, la falta de infraestructura adecuada y el impacto de eventos climáticos adversos, como lluvias torrenciales y frío extremo durante el invierno.
En 2024, Naciones Unidas estimó que 16,7 millones de personas (8,4 millones de mujeres y 8,3 millones de hombres) necesitarán ayuda humanitaria en toda Siria, un aumento frente a los 15,3 millones de 2023. De ellos, 5,5 millones son desplazados, incluidos más de 2 millones que viven en lugares de último recurso.
LA DIÁSPORA SIRIA
La diáspora siria ha establecido comunidades activas en diversos países del mundo, enfrentando desafíos relacionados con la integración, el acceso al empleo y la preservación de su identidad cultural. Turquía alberga la mayor población de refugiados, con más de 3,5 millones de personas. Líbano ha acoge a unos 800.000, lo que representa una proporción significativa de su población en los campamentos de Zaatari y Azraq. El Kurdistán iraquí ha acogido a más de 250.000, mientras que Egipto registra más de 130.000, aunque las cifras reales podrían ser mayores.
En Europa, Alemania se ha consolidado como el principal destino con más de 800.000 sirios que han recibido asilo desde 2015. Suecia ha acogido decenas de miles gracias a las políticas de asilo durante los primeros años de la crisis. Otros destinos destacados en Europa han sido Países Bajos, Austria y Noruega. Grecia y los Balcanes, aunque inicialmente fueron rutas de tránsito, han jugado un papel importante para llegar a Europa occidental.
Canadá ha recibido más de 70.000 refugiados gracias a sus programas gubernamentales y de patrocinio privado. En contraste, EE.UU. debido a mayores restricciones migratorias han admitido a más de 25.000. En América Latina, Brasil ha sido uno de los países más receptivos, otorgando visas humanitarias a miles de sirios. Argentina y Uruguay también han implementado programas de reasentamiento a menor escala.
Australia, a través de sus programas humanitarios, ha admitido a más de 30.000 refugiados. Nueva Zelanda, aunque en menor medida, también ofreció apoyo mediante programas de reasentamiento. En los países del Golfo (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar), aunque no reconocen formalmente el estatus de refugiado, han recibido a numerosos sirios bajo visados laborales o de residencia.
ETNIAS Y RELIGIONES EN EL CORAZÓN DEL CONFLICTO
Siria tiene una población de 23,6 millones de habitantes (2023), la mayoría de los cuales (78%) tienen entre 10 y 24 años. Los principales grupos étnicos son: árabes (50%), alauitas (15%), kurdos (10%), levantinos (10%) y otros (15%) que incluye drusos, ismaelitas, imami, nusairis, asirios, turcomanos y armenios. Con respecto a las religiones el islam es mayoritaria (87%) e incluye sunitas (74%) y alauitas, ismaelitas y chiítas (13%), cristianos (10%), incluidos ortodoxos, uniatas y nestorianos, y drusos (3%).
MSF. Mujeres rezando en la Mezquita de los Omeyas. Damasco
EL OSCURO UNIVERSO PENITENCIARIO SIRIO
Tras el derrocamiento del régimen de Bashar al Asad, los rebeldes de Hayat Tahrir al Sham (HTS) han centrado sus esfuerzos en liberar a prisioneros políticos y activistas encarcelados. En Sednaya, al norte de Damasco, emblemática por sus crímenes de lesa humanidad, la liberación masiva de entre 20,000 y 25,000 prisioneros ha revelado signos alarmantes de tortura y desnutrición. Los Cascos Blancos han intervenido para liberar a detenidos y recopilar evidencia de abusos sistemáticos. Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han documentado desde 2011 graves violaciones de derechos humanos en Sednaya, destacando ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y torturas. Un informe de 2017 estimó entre 5,000 y 13,000 ejecuciones en la prisión entre 2011 y 2015.
SEGURIDAD, TERRORISMO Y CRIMEN ORGANIZADO
Los acontecimientos recientes en Siria reflejan un cambio significativo en el panorama geopolítico de Oriente Medio, que podría estar provocados por las repercusiones del 7 de octubre de 2023. La invasión israelí de Gaza no solo intensificó el conflicto entre Irán e Israel, sino que desencadenó una serie de eventos que podrían haber culminado en la caída del régimen de Damasco.
El conflicto sirio, latente desde el acuerdo de Astaná (2018), se sostenía en un delicado equilibrio entre las fuerzas kurdas, apoyados por EE.UU. por su contribución en la lucha contra el terrorismo, los rebeldes en Idlib bajo protección turca y el régimen sirio apoyado por Rusia e Irán. Este equilibrio se desmoronó cuando Irán reubicó tropas de Hezbolá desde Siria hacia Líbano, debilitando significativamente su influencia en la región. Simultáneamente, Rusia redujo su presencia en Siria debido a la guerra en Ucrania y el colapso del grupo Wagner.
Aprovechando el vacío de poder, Hayat Tahrir al-Sham (HTS) emergió como un actor clave. El grupo llevaba tiempo preparándose para un momento de vulnerabilidad del régimen sirio, que finalmente se materializó. En poco más de un año, el “eje estratégico” de Irán en la región, que conectaba Teherán con Beirut, se desmoronó, dejando un vacío geopolítico en el que Siria ocupa el lugar central. Este cambio ilustra cómo las dinámicas regionales pueden alterar rápidamente los equilibrios de poder, con consecuencias de largo alcance para los actores implicados.
En los últimos años, el presidente sirio Bashar al-Assad, cuyo gobierno había sido sancionado y excluido de la diplomacia regional e internacional desde 2011, logró que la Liga Árabe restableciese la membresía de Siria, discutiéndose un posible alivio de las sanciones. Sin embargo, al final, su régimen ha resultado ser un castillo de naipes que ha sorprendido al mundo, al ser derribado en cuestión de días por los rebeldes islamistas del Hayat Tahrir al-Sham (HTS), casi sin enfrentamientos, en contraste con los numerosos muertos que dejó el régimen en sus últimos años en el poder.
La inesperada caída del régimen sirio en manos de HTS se debe a una combinación de factores. Entre los más importantes se encuentra la eliminación, por parte de Israel, de un aliado clave de Siria: Hezbolá. Esta acción incluyó la destrucción de gran parte del arsenal de misiles de la organización. También contribuyó a la pérdida de poder de Irán, que dependía de Hezbolá como su «defensa avanzada». A esto se sumó el desánimo y las malas condiciones económicas del ejército sirio, y la creciente preocupación de Rusia por el costo de su intervención militar en Ucrania.
La ofensiva relámpago de HTS parece haber contado con el visto bueno de Turquía, que durante años había protegido a los rebeldes en su bastión de Idlib, al noroeste de Siria. Sin embargo, la campaña fue, en gran medida, de origen sirio.
La caída del régimen de Assad implica un cambio geopolítico de gran envergadura en Siria y en la región, debido a que sus principales aliados, Rusia e Irán, han abandonado a un aliado que habían apoyado tras más de una década de respaldo, cada uno por sus propias razones.
En 2015, Rusia intervino militarmente en Siria para evitar otro cambio de régimen promovido por Occidente y proteger sus intereses estratégicos en el país. Entre estos destacan el puerto de Tartús, crucial para su acceso al Mediterráneo, y la base aérea de Jmeimim en Latakia, utilizada tanto para operaciones locales como para la proyección de poder hacia África. La reciente ofensiva rebelde amenazó estos activos clave, lo que habría llevado a Moscú a negociar con HTS para mantener el control de estas instalaciones, al menos de forma temporal.
Por su parte, Irán utilizaba Siria como un corredor logístico para abastecer a Hezbolá. La caída del régimen de Assad representa un golpe crítico a su influencia regional, debilitando el llamado “eje de resistencia” frente a los constantes ataques israelíes, que han diezmado las capacidades de Hezbolá.
Israel, inició una campaña de bombardeos intensivos, destruyendo infraestructura militar, incluidos sistemas de defensa, arsenales químicos y vehículos bélicos. Sus tropas avanzaron hacia zonas estratégicas de los Altos del Golán, violando las áreas desmilitarizadas acordadas desde 1974. Netanyahu, indicó que estas acciones son temporales y de carácter defensivo. Sin embargo, algunos analistas advierten sobre el riesgo de una nueva ocupación abierta.
Irak observa con escepticismo a al-Jolani y sus intenciones, a pesar de sus mensajes iniciales de amistad. Preocupa especialmente la inestabilidad en el este de Siria, que podría facilitar el resurgimiento de combatientes del Ejército Islámico (ISIS), representando una amenaza directa mediante incursiones transfronterizas en territorio iraquí.
En el sur, Jordania teme el ascenso de grupos islamistas que podrían amenazar la estabilidad de la monarquía hachemita. Además, la frontera con Siria sigue siendo un punto vulnerable, anteriormente utilizado por el régimen de Assad para el tráfico de drogas, especialmente Captagon, hacia el resto del Medio Oriente. Aunque el régimen sirio haya caído, las redes de contrabando podrían continuar operando sin control bajo los nuevos gobernantes sirios.
En cuanto a los estados árabes del Golfo, especialmente los Emiratos Árabes Unidos, intentaron durante años alejar a Siria de su alianza con Irán y reintegrarla al bloque árabe. Sin embargo, sus esfuerzos se vieron limitados por la protección que Irán y Rusia ofrecían al régimen de Assad y por las sanciones occidentales, que restringían la capacidad de los estados del Golfo para ofrecer incentivos económicos significativos. Aunque esta dinámica comienza a cambiar, un gobierno islamista en Damasco sigue siendo inaceptable para los Emiratos, que también observan con cautela las posturas de Arabia Saudita. Ambos países podrían tratar de influir en un intento de diluir el islamismo de los nuevos gobernantes.
En Siria, HTS ha emergido como el principal actor en el conflicto, consolidando su control sobre Idlib. Su éxito, sin embargo, está condicionado a su capacidad para integrarse en el tejido social y político del país. Esto implica ganar la confianza no solo de las minorías étnicas y religiosas, sino también de facciones rivales dentro de la mayoría árabe sunita. Durante su ofensiva, se benefició del apoyo de sectores de la población que priorizaban la caída del régimen por encima de sus reservas hacia el grupo.
A pesar de haber roto lazos con Al Qaeda y de tomar medidas contra militantes transnacionales, su gobierno en Idlib ha sido autocrático, reprimiendo la disidencia y ejerciendo un control férreo sobre la sociedad. Intentar replicar este modelo de gobierno a nivel nacional podría agravar las divisiones existentes, desencadenando una resistencia generalizada. Al-Jolani, líder de HTS, enfrenta desafíos importantes para legitimar su autoridad como persuadir a otros sirios de que apoya una visión de Siria más justa, inclusiva y participativa, donde se respetan los derechos de todos los ciudadanos.
Siria sigue siendo un foco de actividad terrorista, aunque la intensidad ha disminuido respecto a los años más álgidos del conflicto. El ISIS, aunque derrotado territorialmente en 2019, mantiene células durmientes que realizan ataques en zonas rurales del este, especialmente en el desierto de Badiya, complicando la situación de seguridad.
Siria es un mosaico de diversidad étnica y religiosa. El régimen de la minoría alauita bajo la dinastía Assad ha infligido un daño profundo a la cohesión social del país. Un gobierno autoritario similar, aunque liderado por la mayoría, no haría más que perpetuar estas heridas y mantener al país atrapado en un estado de fragmentación y conflicto. No obstante, aunque el futuro de Siria aún es incierto, si las fuerzas internas e internacionales logran priorizar la estabilidad sobre el conflicto, 2025 podría marcar el renacimiento de una nación que ha tenido demasiados años de sufrimiento.
CAMBIO CLIMÁTICO
El cambio climático es una crisis mundial. A medida que aumentan las temperaturas y los niveles del mar, las personas de todo el mundo observan cada vez más cómo olas de calor, sequías, inundaciones, ciclones e incendios forestales cambian drásticamente sus vidas.
Siria ya era vulnerable a sequías prolongadas. Entre 2006 y 2010 una severa sequía afectó a millones de personas y exacerbó las tensiones sociales que se sumaran a los problemas políticos existentes que llevaron al levantamiento sirio de 2011.
La denominada “Gran Media Luna Fértil sufrió una sequía extrema, provocada por tendencias climáticas de largo plazo, vinculadas al cambio climático antropogénico.
Este fenómeno, exacerbado por la mala gobernanza y políticas agrícolas insostenibles, precipitó un colapso agrícola y una migración masiva que previsiblemente alimentaron los disturbios políticos. Los efectos de la guerra en Siria han agravado los problemas climáticos preexistentes al destruir ecosistemas, contaminar recursos y acelerar la desertificación. Sin embargo, el periodo de posguerra ofrece una oportunidad para abordar tanto los desafíos ambientales como los climáticos a través de una reconstrucción sostenible que priorice la resiliencia frente al cambio climático.
Análisis climáticos y modelos proyectan un Mediterráneo oriental más cálido y seco, con sequías como la de Siria haciéndose más frecuentes y severas debido a la influencia humana en el sistema climático. La reciente sequía siria, que duplicó su probabilidad por el cambio climático, estuvo asociada al aumento de la presión media del nivel del mar y la disminución de la humedad del suelo.
El vínculo entre clima y conflicto no es lineal ni exclusivo; factores como pobreza, afluencia de refugiados iraquíes y gobernanza fallida desempeñaron roles críticos. Sin embargo, la interacción entre la crisis climática y las vulnerabilidades socioeconómicas subraya cómo el cambio climático puede actuar como multiplicador de tensiones en contextos frágiles. La guerra ha amplificado esta crisis climática al impedir esfuerzos de mitigación y adaptación
El conflicto en Siria no solo ha devastado la economía y la sociedad, sino que también ha tenido implicaciones importantes en el medio ambiente y el cambio climático. Aunque estos efectos son indirectos y a menudo subestimados, contribuyen al deterioro ecológico global y agravan la vulnerabilidad climática de la región.
El conflicto ha causado la destrucción ambiental y perdida de la biodiversidad de amplias zonas del país, debido a la tala masiva de árboles para obtener combustible, lo que ha llevado a la deforestación en zonas rurales, reduciendo la capacidad de los ecosistemas locales para absorber dióxido de carbono, exacerbando el cambio climático.
Los bombardeos, ataques químicos y destrucción de infraestructuras han liberado sustancias toxicas en el medio ambiente. Los campos petrolíferos incendiados por grupos armados, como el ISIS, han contaminado el suelo y los recursos hídricos, lo que unido a la migración masiva hacia áreas urbanas y campos de refugiados ha incrementado la presión sobre recursos limitados, como agua potable y saneamiento, provocando un uso insostenible.
Por si fuera poco, un devastador terremoto en febrero de 2023 afectó severamente a Siria y Turquía, causando miles de muertes y complicando aún más la situación humanitaria en el país.










