miércoles 17 junio, 2026

Del Sueño de la regeneración al desencanto socialista

Durante unos años muchos militantes del PSC vivimos con ilusión la llegada de Pedro Sánchez al liderazgo del PSOE. Algunos, como yo misma, participamos activamente en aquella remontada cuando en Catalunya, prácticamente nadie apostaba por él. En aquel momento, el aparato prefería otras opciones, entre ellas las de Susana Díaz o Eduardo Madina.

Recuerdo perfectamente aquellas reuniones con alcaldes y agrupaciones donde defendíamos un proyecto que prometía regeneración democrática, transparencia y un cambio profundo frente a determinadas dinámicas instaladas desde hacía años en el PSC. En mi agrupación conseguimos movilizar a prácticamente toda la militancia en apoyo a Pedro Sánchez, porque creíamos sinceramente que venía a romper con esa élite acomodada del aparato, que durante décadas convirtió el partido en un espacio cerrado y desconectado de la realidad social.

Con el tiempo, hemos comprobado que aquello no solo no ha cambiado, sino que ha empeorado. A los casos históricos que ya arrastraba el partido, se han ido sumando episodios más recientes que han aumentado todavía más la desconfianza de muchos militantes y ciudadanos. Las polémicas internas, las investigaciones judiciales y la sensación de impunidad han terminado por consolidar una estructura cada vez más alejada de los principios que se defendían públicamente.

Muchos militantes comenzamos a alzar la voz hace años. En mi caso, como consejera nacional del PSC, decidí finalmente presentar mi renuncia pública, el 13 de noviembre del 2020, que fue publicada en algunos medios de comunicación, porque entendí que el partido había perdido completamente su legitimidad moral y política.

La Ley Celaá, conocida formalmente como LOMLOE, vino a confirmar el inicio de los coqueteos de Sánchez con el independentismo. A día de hoy ya sabemos que la feliz pareja, PSOE y JUNTS, se han convertido en una pareja de hecho, que amenazan cada dos por tres con una separación inminente, que nunca se llega a consumar, porque como decimos en Catalunya, “La pela es la pela” y por dinero sigo “casado y durmiendo con mi enemigo”.

Hoy, viendo todo lo que sigue apareciendo alrededor de figuras como Koldo, los ex-secretarios de organización Ábalos y Cerdán, con sus tramas mafiosas con Leyre, su fontanera de cabecera, y las presuntas irregularidades en contratos públicos, que afectan a dirigentes y ex-dirigentes socialistas, me siento profundamente orgullosa de aquella decisión.

También siguen presentes en la memoria colectiva casos históricos vinculados al PSOE como los ERE de Andalucía, considerado uno de los mayores escándalos de corrupción política en España, donde durante años se invirtió en clientelismo político, con el uso irregular de fondos públicos. 

A todo aquello se han sumado los escándalos políticos que siempre tienen el su inicio un beneficio económico personal o partidista, que siempre acaban saliendo de las arcas de la Administración Pública, escándalos que han deteriorado gravemente la credibilidad del partido ante muchos ciudadanos. Si ya en las elecciones de 2023 el partido ganador fue el absentismo, con 12 millones de electores, no quiero ni imaginarme cual puede ser en las próximas generales de 2027. Lo más preocupante no son únicamente los casos de corrupción o las contradicciones políticas; lo verdaderamente grave es el nivel de normalización y fanatismo que se ha instalado dentro de determinadas estructuras del PSOE, donde cualquier crítica interna se considera una traición y donde muchos militantes honestos han terminado abandonando por agotamiento o decepción.

Pedro Sánchez llegó a la presidencia prometiendo limpiar la corrupción y regenerar la vida pública española. Lo hizo además sin haber ganado unas elecciones generales, sino gracias a la aritmética parlamentaria legítima que permite nuestra democracia. Sin embargo, una vez alcanzado el poder, el discurso regenerador desapareció y fue sustituido por una estrategia basada exclusivamente en su supervivencia política y en invertir para prestigiar su imagen a nivel internacional, a la espera de un cargo que le facilite la salida del gobierno de España.

Muchos de nosotros fuimos advertidos hace años por personas que tuvieron el valor de mantener una posición crítica incluso en los momentos más difíciles. Siempre recordaré las reflexiones de Javier Marín, hoy secretario General de la Alianza de la Izquierda Republicana de España (AIRES), con el que compartí largos años de militancia en el Consell Nacional de Catalunya del PSC, del que además fue fundador y director de la Escuela de Formación Política Xavier Soto. Desde ella, como desde la corriente de opinión interna que funcionó durante 5 años, ROJOS, advertíamos de que determinadas dinámicas dentro del socialismo español no eran normales ni compatibles con los valores históricos de la izquierda, denunciando la deriva neoliberal del gobierno de Zapatero, en cuanto a los derechos sociales y económicos. Ahora que van saliendo las investigaciones sobre sus actividades económicas como lobysta, tengo que decir que a mí no me ha sorprendido, y que el tiempo, desgraciadamente, nos ha dado la razón.

Hoy muchos socialistas desencantados nos sentimos políticamente huérfanos. Por eso algunos hemos encontrado refugio en nuevos espacios donde todavía es posible defender una izquierda decente, crítica y alejada del sectarismo, como AIRES el partido del cual tengo el honor de ser presidenta, que se ha convertido en un refugio para los ex militantes de Izquierda Unida, Podemos, y PSOE, porque España necesita una alternativa seria, honesta y capaz de recuperar la confianza de quienes durante años creyeron en un proyecto que ha terminado por traicionándose a sí mismo.

¿Tienes una opinión que compartir sobre este artículo?

En La Discrepancia valoramos tu perspectiva. Cuéntanos qué piensas de este artículo. ¡Te leemos directamente por WhatsApp!

No te pierdas ningún artículo. Únete a nuestro canal de WhatsApp para las últimas opiniones.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Artículos relacionados...

Trenes de Cercanías

Tranquilamente instalado en la terraza de mi bar favorito, observo a los viandantes y, con envidia, a los jóvenes que

Leer más »

Despejar la X

En el colegio nos enseñaban a resolver ecuaciones despejando la X. Nos producía una gran satisfacción resolver la ecuación y

Leer más »

Tu colaboración mantiene la información libre

💖 Colaboración Bizum: Sigue estos 3 pasos

A continuación, se muestra el número telefónico al que puedes enviar tu Bizum.

626 72 02 08

Por favor, CÓPIALO manualmente, ve a tu aplicación bancaria (o la App de Bizum) y PEGA este número para realizar tu donación.