El expresidente de la Autoridad Portuaria plantea trasladar el tráfico comercial de Los Cristianos al muelle sureño y abrirlo a la reparación naval y a los combustibles limpios
Pedro Anatael Meneses (1947), exsenador por Tenerife, exdirector general de la Marina Mercante y expresidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, fue uno de los principales opositores a la construcción del Puerto de Granadilla de Abona. Hoy, años después de su puesta en funcionamiento, sostiene que la prioridad “ya no debe ser discutir si el puerto debió construirse, sino encontrar una fórmula para convertirlo en una instalación rentable que de retorno al dinero público invertido, tanto al ya empleado como al que queda por gastar”.
Las tesis de Meneses llegan, además, en un momento en el que la utilización de Granadilla como solución al colapso del puerto de Los Cristianos empieza a ganar respaldo político. Una propuesta de resolución elevada al Comité Regional del PSC-PSOE el pasado 7 de febrero defiende potenciar la dársena granadillera como “alternativa prioritaria y estratégica” para aliviar la saturación en Arona.
“De entrada, el puerto de Granadilla se hizo contra todo pronóstico”, recuerda Meneses. Según relata, su oposición se sustentaba en los problemas operativos que podía generar la infraestructura y las afecciones medioambientales derivadas de su construcción. A ellos sumaba el tipo de tráfico que se pretendía implantar, una gran terminal de contenedores que trasladaba al sur la actividad del puerto de Santa Cruz; en su opinión, el viento generaría “problemas operativos con los contenedores, lo que impediría a las grúas esas maniobras”. A todo ello se añadía el proyecto de una instalación de regasificación de gas natural licuado.


