Mitos o Hechos
Alberto Morate
Seres humanos desolados. Desde 1948 o incluso mucho antes, desde que dejó de llover de forma natural, desde que no se puede tomar té, café, leche caliente, leche simplemente, agua escasa.
Palestinos deambulando en un territorio que se les roba, en un genocidio de ponzoña, en un sueño truncado de exilio, desarraigo, destrucción, muerte.
Cuerpos destruidos incapaces ya de brillar en ninguna noche, porque están muertos. Preso en la esperanza, el sonido de las bombas, perdidos en el abismo del aislamiento internacional.
Nabil Alree asume el escenario, no como un campo de batalla, que debiera serlo, sino como un paraíso lejano donde contarnos su historia. La historia de miles de palestinos que ya no viven, como Ghassan Kanafani, porque la Nakba, la destrucción, la catástrofe hizo expulsar de Palestina a sus habitantes por derecho.
Nabil Alree, junto con Juan Ayala y Miguel Oyarzun nos recuadran, en los límites del escenario, una tragedia que no tiene límites, un lugar del dolor, ansia, presos de la esperanza que se va perdiendo.
En esta balanza no hay contrapeso. Se inclina hacia el odio, hacia el abuso militar, hacia la falta de humanidad.
Y Nabil Alree, sin perder la paciencia, sin perder la compostura, conmoviendo, nos va contando en árabe, en castellano, en inglés, en el idioma universal del grito sin voz, que están matando gratuitamente, con la impunidad del poderoso, con la frialdad del inhumano.
Es una producción del Teatro del Barrio en colaboración con ‘unavezenlavida’ y con Freedom Theatre, un teatro y escuela de interpretación palestino hoy cerrado por la ocupación y el genocidio israelí, del que Nabil fue director artístico durante trece años.
Cuando entras en la sala encontramos una carta que nos indica que no la abramos hasta el final del espectáculo. Al concluir, esas cartas, cada una de ellas, contienen un nombre, el nombre de un hombre o una mujer y su historia, esa historia que ha sufrido este genocidio indiscriminado. Una vida truncada, destrozada, de oscuros inviernos, de despojos humanos, de llanto y casas destruidas, de agujeros perpetrados por las bombas.
¿Conflicto? El autor e intérprete intenta desmontar algunos de los Mitos sobre creencias y opiniones que circulan en el mundo, en las noticias, en la creencia popular. Pretende reforzar constatando Hechos las situaciones horrorosas de exterminio y devastación.
Aquí se habla, sin mencionarlo, de masacre. De silencios, de soledad, de alcuzas vacías, de indecisión en las propuestas de los gobiernos mundiales, de víctimas sin sentido, de irrespetuosa contienda descompensada.
Y el actor tiene que despojarse de sus pocas pertenencias, tiene que preservarse del fuego cruzado, tiene que huir al sacrificio de perderlo todo.
Y mientras se intentan poner en marcha resoluciones que no tienen solución, procesos de paz, acuerdos, cumbres, mapas de rutas por la paz, iniciativas fallidas, los refugiados siguen estando fuera, las familias siguen estando cercenadas, el miedo y el dolor siguen campando a sus anchas. Presos en la esperanza.

FICHA ARTÍSTICA
PRESO DE LA ESPERANZA
Texto: Nabil AlRaee, Juan Ayala y Miguel Oyarzun
Interpretación: Nabil AlRaee
Dirección: Juan Ayala y Miguel Oyarzun
Dramaturgista y mirada externa: Yasmeen Audisho Ghrawi
Escenografía, vestuario y proyecciones: Darina Jabr
Música: Nabil AlRaee
Una producción de Teatro del Barrio con Freedom Theatre y unavezenlavida
Teatro del Barrio
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