Indolencia de la sociedad
Alberto Morate
La belleza. La belleza de Pamela, de Kiara, de Cassandra, de Ángela… de todas esas mujeres trans que han perdido la vida por la indolencia de la sociedad que, aún hoy, todavía, sigue poniendo trabas y prejuicios a aquellas personas que no se encuentran a gusto con su sexo, con la condición que se les presupone desde que nacen, homosexuales, transexuales, y padecen esa homofobia, esa transfobia, demorando decisiones, leyes, contundencia a la hora de regular y proteger el derecho innato que poseen, pues son, ni más ni menos, que auténticos seres humanos.
Seis historias. Seis historias tratadas con humor y desparpajo por parte de todo el elenco, evidenciando la dejadez, el acoso, hasta llegar a la muerte, al asesinato, que en más de una ocasión quedará, triste y desgraciadamente, impune.
Seis, todos somos culpables, (lo siento la x como sustituto de género no me gusta, no acaba de convencerme, si pusiéramos más énfasis en las actitudes y no tanto en el lenguaje, quizás nos iría mejor a la hora de la aceptación del género femenino, de la erradicación de machismos y desprecio de las tendencias o sentimientos que cada cual tiene), todos somos culpables, decía, porque seguimos haciendo la vista gorda, seguimos riéndonos de chistes machistas, seguimos mirando, y criticando, con malos ojos a aquel, aquella, que no tiene nuestros mismos deseos y sentimientos.
Textos de Federico Roca con dirección de Sebastián Bandera, la fuerza de la obra radica, además de en sus interpretaciones, por parte de Enrique Cordovéz, Germán Vigara, Carlos Martín, Pedro Romero, Iris Prinses y Pilar Ávila, divertidos, entregadas, cómplices, generosas, esbeltos, en que hacen hincapié en que se puede tener belleza independientemente de dónde proceda, de dónde surja, porque el hechizo no está en ser mujer mujer, hombre hombre, sino en vivir con la mente tranquila sin esperar el hachazo, la cuchillada, el disparo, el mal golpe, que es lo más drástico, sino también la crítica, el rechazo, la burla, el desprecio.
¡Métete en tus asuntos!, habría que decir a todos aquellos intolerantes que ven el peligro en todo, que ven el odio en todo, que ven el pecado en los demás y no en sí mismos. Y mientras siga sucediendo esto, todos somos culpables, porque, de alguna manera, lo estamos tolerando.
Volviendo a la puesta en escena en sí, parodia y denuncia, intención de despertar los sentidos de la concienciación de un problema que no se resuelve de la noche a la mañana, porque son siglos de silenciamiento, de sumisión, de miedo.
El trastorno que le supone a una familia darse cuenta de que su hijo/a no sigue los cánones comúnmente establecidos. Considerarlo una enfermedad, se le tiene que pasar, insultar con el despreciativo maricón. Y llegar a entender la soledad que supone para los que se encuentran en esa tesitura.
Seis nombres de seis mujeres (multiplicadas por un número indeterminado de otras tantas) que tuvieron que cambiarse el nombre, ese nombre al que cuesta tanto llegar, vilipendiadas, vejadas, humilladas, escarnecidas, asesinadas. ¡Basta ya!

FICHA ARTÍSTICA
SEIS, TODXS SOMOS CULPABLES
Dirección y Adaptación: SEBASTIÁN BANDERA
Dramaturgia: FEDERICO ROCA
Elenco: Carlos Martín, Pilar Ávila, Iris Prinses, Enrique Cordovéz, Germán Vigára, Pedro Romero
Teatro Lara – Sala Lola Membrives
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