El editorial para discrepar - SEMANA 18/2026

Más que un veredicto judicial, estos procesos son una autopsia a la integridad de nuestra democracia. Lo que se ventila en las salas no es solo el rastro sucio de espionajes, comisiones y dedazos, sino algo mucho más corrosivo para el sistema: la confirmación de si los partidos han devorado al Estado para convertirlo en su cortijo particular. Nos jugamos saber si las instituciones aún nos pertenecen o si han sido definitivamente secuestradas por el interés partidista.

No es fácil pensar con calma en medio de la tempestad. Sin embargo, más allá de la apremiante necesidad de sortear…

claves del cambio

ESPAÑA